Archivos para febrero 17, 2011


El inicio de una nueva congregación lleva mucho tiempo, es un trabajo interesante. Y nadie sabe mejor que Samuel Nieva, pastor del Pueblo de Dios,  misión de la IELA en Compton, California

Cuando Samuel llegó a Compton hace ocho años, se enfrentó una situación desesperante.

El edificio de la iglesia estaba programado para la demolición, y no había otras congregaciones luteranas en la zona, para ayudar a resolver necesidades espirituales y sociales de la comunidad.

Samuel tomó rápidamente el asunto en sus propias manos.

Comenzó la reparación del edificio de la iglesia. Los vecinos se acercaron  para ayudarlo. Pronto el santuario, un auditorio, dos cocinas y cuatro baños se renovaron, limpios  y restaurados en condiciones de funcionamiento.

“Me sentí como que había una situación de emergencia”, dice Samuel. “Teníamos que empezar la adoración de inmediato. La gente venía buscando a la iglesia ayuda espiritual y social. Era obvio que la gente de la comunidad  necesitaba  una iglesia a su servicio. ”

Hoy Pueblo de Dios está prosperando, mantener un horario semanal muy completo. Ellos tienen un servicio de adoración muy vibrante donde combinan la liturgia luterana con ritmos latinos contemporáneos, estudios bíblicos, clases de comunión y  confirmación, un club infantil, alimentos y servicios de distribución de ropa, trabajan con una clínica local de salud y profesionales voluntarios que brindan sus servicios a la comunidad alrededor de la iglesia, clases de costura para proporcionar oportunidades de generación de ingresos para las familias y mucho más.

Este año la misión Pueblo de Dios, espera comenzar  lo que Samuel llama a un “restaurante  casero”, donde los fieles preparan las comidas tradicionales para brindar a la comunidad celebrando así, su herencia cultural.

“Estoy sorprendido por la gracia de Dios en el crecimiento de nuestra misión”, dice Samuel. Se espera que Pueblo de Dios, se convierta en la primavera de 2011 en una congregación  oficial de la IELA.

También espera  el comienzo de una misión en otro punto de la ciudad de Compton para servir y ayudar a muchos inmigrantes, que cruzan la frontera México-Estados Unidos. Compton Es una ciudad pobre, con alto desempleo que sirve como un destino de llegada a muchas personas latinas.

“Tenemos que seguir compartiendo el pan espiritual y material”, dice Samuel.

El trabajo misionero está impregnado en la sangre de Samuel, él y los miembros del Pueblo de Dios se están preparando para iniciar una nueva congregación en la ciudad.

“Congregaciones abriendo nuevas  congregaciones” es un modelo principal para las nuevas iglesias en la IELA de acuerdo con Mary Frances. Un pastor luterano debe asistir en la formación de nuevas congregaciones de la IELA.

Ella cree que este modelo ofrece una tasa de mayor éxito y oportunidades.

“Tenemos muchos grandes congregaciones de la IELA a punto de hacer este trabajo, y eso es lo que queremos que suceda,” dice Mary.

“Se trata de compartir el reino de Dios, especialmente entre los pobres y entre las comunidades desesperadas por la atención espiritual”, dice Samuel.

Su visión para la nueva congregación en Compton es mostrar que “la gracia de Dios es un don (regalo) para la humanidad.”

“Toda mi vida me sentí llamado a compartir la buena noticia de Jesucristo”, dice Samuel, y añadió que ser un desarrollador de misión (misionero urbano) es un ajuste perfecto para él.

Antes de su vocación en la iglesia, Samuel era un reportero gráfico que trabajan en América Latina en nombre de la revista Latin America Evangelist, Christianity Today, Servicio Mundial de Iglesias, organizaciones y medios seculares.

Originario de Perú, Samuel se trasladó a Estados Unidos en la década de 1990. Él y su familia se unieron a la Iglesia Luterana Angélica en Los Ángeles, fue su primera membrecía familiar en una iglesia luterana. Allí Samuel tomó la decisión de asistir a Seminario Teológico Luterano del Pacífico en Berkeley, California, y entrar en el ministerio ordenado.

“Servir a la gente en el nombre de Dios ha sido lo más gratificante de mi vida”, dice.

Artículo traducido: LivingLutheran.com / Evangelical Lutheran Lutheran Church.


17.02.11
El secretario general del CMI, Dr. Tveit, habla en la conferencia
de prensa durante la reunión del Comité Central.

“No existe reflexión teológica alguna que no tenga lugar en el mundo vulnerable de Dios y en medio de las alegrías y el sufrimiento de la gente”, dijo el Dr. Olav Fykse Tveit en su primer informe como Secretario General ante una reunión del Comité Central del Consejo Mundial de Iglesias (CMI).

Tras su elección por el Comité Central en su reunión anterior, celebrada en septiembre de 2009, el Dr. Tveit comenzó a ejercer su mandato a principios de 2010.

El Dr. Tveit dijo que su experiencia el pasado año ha reforzado su convicción de que las Iglesias “están llamadas a ser una” en su fe, así como en su acción en nombre de una paz justa con dignidad para todos. “Estamos llamados a interpelar a quienes están en el poder para que escuchen los clamores de justicia y de un futuro común mejor”.

El secretario general describió el CMI “como una comunidad de iglesias ecuménica, mundial, comprometida, cuyos miembros son mutuamente responsables”.  Y añadió, “estamos llamados a ser una organización establecida y sustentada con objeto de que las iglesias miembros establezcan relaciones conciliadoras y actúen juntas”.

En el Consejo se combina la comunión espiritual con estructuras prácticas, “con el objetivo de obtener resultados mediante mejores relaciones”, así como “permaneciendo juntos a fin de poder actuar juntos”, dijo el secretario general.

Entre los ámbitos que preocupan especialmente al CMI, a sus iglesias miembros y a los demás copartícipes, el Dr. Tveit mencionó las relaciones y el diálogo interreligioso, las iglesias y la población de Oriente Medio, en particular, de Jerusalén y de toda Tierra Santa.

También mencionó a ese respecto los ministerios de servicio y de desarrollo que el CMI lleva a cabo en colaboración con la nueva Alianza ACT, la necesidad de sustentar la comunidad de mujeres y hombres en las iglesias y en la sociedad, los cambios en la iglesia y en el mundo que están creando un “nuevo panorama ecuménico”, y los problemas de justicia y paz.

Respecto de los problemas de justicia y paz, el Dr. Tveit se refirió a la Convocatoria Ecuménica Internacional por la Paz (CEIP), en la que esos temas ocuparán el centro de la atención, y que se celebrará en Kingston (Jamaica), en mayo de 2011.

El Dr. Tveit concluyó su informe oficial agradeciendo el apoyo del Comité Central de CMI. Y expresó, “He tenido el año más atareado y bendecido de mi vida”.

El secretario general añadió, “me he sentido particularmente inspirado por los encuentros y la cooperación con los jóvenes –ustedes  son el futuro y los componentes básicos del movimiento ecuménico. La participación de ustedes es siempre de gran inspiración y valoro mucho las contribuciones que aportan a nuestro presente y nuestro futuro. ¡Quiera Dios continuar dándonos fuerza y alegría en esta tarea y en esta comunidad”.

Al responder a las preguntas y observaciones del Comité Central, el Dr. Tveit reconoció que hay un anhelo general de avanzar hacia la unidad entre las iglesias, sobre todo  de formar una comunidad eucarística que permita a los cristianos de todas las tradiciones compartir el sacramento de la santa cena.  También destacó la importancia de construir un “consenso estratégico” entre las iglesias “para poder hablar de una sola voz”.


17.02.11

El pastor Dr. Walter Altmann, moderador del Comité Central del CMI,
habla en la conferencia de prensa durante la reunión del Comité Central.

El pastor Dr. Walter Altmann, moderador del Comité Central del Consejo Mundial de Iglesias, argumentó hoy de manera convincente que tanto la unidad como la justicia y la paz deberían ser incluidas en el tema de la próxima Asamblea del mayor organismo ecuménico del mundo.

El Comité de Planificación de la 10ª Asamblea del CMI que se celebrará en octubre de 2013 en Busan, Corea del Sur, propone al Comité Central que elija uno de los dos temas sugeridos: “Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz” o “En el mundo de Dios, llamados a ser uno”. Para Altmann, ambos temas reflejan una visión común.

“Los temas propuestos no deberían entenderse como alternativas”, dijo Altmann en su discurso de apertura a los 150 miembros del Comité Central reunidos en Ginebra del 16 al 22 de febrero. “Ambas perspectivas forman parte de un mismo entendimiento global de la vocación y el compromiso ecuménico que unen nuestra comunidad de iglesias”.

Es preciso centrar los esfuerzos en la justicia y la paz, dijo el moderador luterano brasileño, porque acontecimientos tales como el colapso financiero mundial y los recientes movimientos exitosos en pro de la democracia en los países árabes “nos advierten de los riesgos de las políticas que constituyen una ofensa a la dignidad humana y oprimen a poblaciones enteras”.

Por ello, Altmann afirmó que “la erradicación de la pobreza, la lucha contra el hambre y el compromiso con la justicia en las relaciones económicas internacionales deben seguir formando parte del programa del CMI”.

En una conferencia de prensa que tuvo lugar después de su alocución, Altmann dijo que en su América Latina natal puede verse la influencia de la teología de la liberación, que se centra en combatir la pobreza y los gobiernos opresores a través de la organización y la acción comunitarias cristianas. “Las luchas de los años sesenta, setenta y ochenta están dando frutos hoy”, declaró.

También pidió al CMI que “preste aún una mayor atención a la preocupación por el Oriente Medio, y en particular por Tierra Santa”. La incapacidad de las naciones implicadas para conseguir el “objetivo fundamental” de la paz, dijo, no se debe únicamente a la complejidad de la situación en Oriente Medio, “sino también a una persistente falta de voluntad política para hacer las concesiones necesarias para alcanzar [la paz justa]”.

Altmann manifestó especial preocupación por las minorías cristianas de muchos países de Oriente Medio, observando que los esfuerzos del CMI “contribuyen a la creación y el mantenimiento de un clima de respeto y reconocimiento mutuos sobre el cual se puede construir una paz con justicia”.

La importancia de tales esfuerzos no es menor en el seno del movimiento ecuménico, continuó Altmann; de ahí la necesidad de un tema de la Asamblea que abarque la unidad. El texto bíblico que se sugiere para apoyar ese tema, Juan 17:20-23, “expresa mejor que ningún otro el fundamento de nuestra vocación y nuestro compromiso ecuménicos”, añadió.

Dado que la unidad cristiana “es una realidad en el corazón de Dios”, dijo Altmann, la tarea de las iglesias es “perseverar en esa unidad, no apartarse de ella, no rebelarse contra Dios y no romper las relaciones entre ellas”.

Y puesto que la unidad no “es el resultado del establecimiento de estructuras institucionales”, Altmann apeló a “ampliar y profundizar” el ecumenismo, que reconoce que “hay un único movimiento ecuménico del que el CMI forma parte”.

Al comentar que el año pasado el Secretario General del CMI, el pastor Dr. Olav Fykse Tveit, fue invitado a pronunciar un discurso ante las principales reuniones pentecostales y evangélicas, Altmann dijo que “las reuniones respetuosas deberían ir seguidas de una profundización de las relaciones […] sobre la base del discernimiento espiritual y la reflexión teológica”.

Concluyó diciendo, Esos esfuerzos “requieren mentes abiertas, actitud de oración y una labor teológica rigurosa”.


l reportero gráfico dejó de existir en la unidad de emergencia del hospital Guillermo Almenara

Jueves 17 de febrero de 2011 – 10:55 am
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(elcomercio.pe / Andina). Carlos “Chino” Dominguez, quien fuera considerado el mejor reportero gráfico del siglo XX, murió esta mañana en el área de urgencias del hospital Guillermo Almenara, donde fue internado el pasado 1 de febrero a causa de un mal renal y secuelas del cáncer al pulmón que padecía.

Domínguez acuñaba, debido a su paso por diversas casas periodísticas, un rico archivo fotográfico con instantáneas inéditas de personajes de la política, así como del ámbito cultural, social y deportivo.

HISTORIA Y LEGADO
Nacido en 1933, Domínguez es considerado el mejor reportero gráfico del siglo XX en Perú y su archivo es el único que guarda fotografías inéditas de personajes del mundo cultural, político, social.

Ha ilustrado un sinfín de libros y su labor social de mostrarle al mundo la realidad peruana se ve plasmada en su edición maestra: Los peruanos (primera y segunda edición).

El “Chino” Domínguez” aprendió la técnica fotográfica como ayudante de Antonio Noguchi, un japonés que tenía una casa fotográfica en Lima y donde el trabajo central tenía que ver con las fotos carné y eventualmente con los retratos. Entonces era un jovencito muy observador.

Obtiene su primer premio en un concurso artístico con el afiche de un certamen deportivo en 1946. Tiempo después viaja a la Argentina para estudiar fotografía y al mismo tiempo colabora con la revista deportiva “El Gráfico”.

En 1954 retorna al Perú, trabajando como reportero gráfico en los diarios “Impacto”, “Presente” y “La Tribuna”; pero es durante su trabajo en la Revista Caretas (1963-1970) que adquiere notoriedad por su audacia para conseguir las mejores imágenes. Es en este período en que logra las mejores vistas de los personajes políticos de la época.

En 1966 obtiene el título de periodista y reportero gráfico por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1981 funda el diario La Republica junto a Guillermo Thorndike.

En 1983 fue uno de los testigos del descubrimiento de las tumbas de los periodistas en Uchuraccay cuando acompañó a la comisión que investigó el asesinato de los hombres de prensa.

Se ha desempeñado como jefe de fotografía, colaborador grafico en diversos diarios nacionales y extranjeros. Como resultado de cerca de 50 años de amplia labor fotográfica, ha logrado reunir en su archivo personal alrededor de un millón de negativos que cubren la historia gráfica peruana y mundial.

Su archivo fue adquirido para su rescate y conservación por la Universidad Alas Peruanas.

Recibió las Palmas Artísticas del Perú en el grado de Gran Maestro por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

NOTA  APARTE: Maestro de la fotografia, Tuve el privilegio de ser parte de su primer taller de fotografía, donde él transmitía  los secretos del periodismo gráfico. enérgico quien no tenía “miedo” al “chino” Domíngez cuando analizaba las fotografías, hasta siempre querido Carlos “chino’ Domíguez.  Samuel Nieva