Archivos para marzo 25, 2011

La alegre fe de Mendelssohn

Publicado: marzo 25, 2011 en Arte, Música

José de Segovia
“Es un alivio encontrar un músico que fuera realmente feliz la mayor parte de su vida” –dice Siegmund Spaeth–, “aunque ésta fuera tan corta” como la de Mendelssohn (1809-1847), que hace ahora doscientos años que nació. Aunque era judío, se convirtió al cristianismo, llegando a ser uno de los principales compositores protestantes. Dedicó una de sus sinfonías a la Reforma y recuperó La Pasión según San Mateo de Bach. Su fe evangélica le lleva a hacer un oratorio sobre Pablo, usando solamente
Hace algunos años un escritor checo llamado Jiri Weil escribió una novela tituladaMendelssohn en el tejado. Durante la ocupación nazi de Praga, un oficial de las SS recibe órdenes de quitar la estatua de este músico del techo de una sala de conciertos. El problema es que el tejado estaba lleno de figuras de diferentes compositores, y ninguna tenía nombre para identificarla. El oficial nazi recuerda lo que le enseñaron en su curso de “ciencia racial” sobre que los judíos tenían grandes narices. Quitó entonces la estatua más nariguda que había, pero resultó ser la del propio Wagner, quien mantenía que por muy luterano que Mendelssohn fuera, al fin y al cabo era judío. Por lo que su música fue prohibida por los nazis…Es la paradoja de un músico cuyo cristianismo era tan sincero, que hasta los estudiosos judíos reconocen que su conversión fue auténtica. Es cierto que nació en Hamburgo en 1809 de padres judíos, pero se bautizó antes que ellos. Su abuelo Moisés era un importante rabino y filósofo, cuyo judaísmo era realmente ortodoxo, aunque cinco se sus hijos se hicieron cristianos. El padre del compositor, Abraham, era un banquero, dedicado a los negocios. Su hijo Félix se confirmó a los catorce años en la iglesia luterana, después de hacer que se bautizara a los seis años, para ser mejor aceptado en la sociedad alemana. Su padre quiso cambiarle el nombre por Batholdy, pero Félix mantuvo su apellido judío de Mendelssohn. Según el rabino Stahl, “aunque Félix era un cristiano convencido, nunca se avergonzó de sus raíces judías”…NIÑO PRODIGIO
Como Mozart, Mendelssohn parecía un niño prodigio. Hizo su primera actuación pública de pianista cuando tenía nueve años, empezando a escribir música el añosiguiente. Educado por su madre, tenía una

cultura exquisita y refinada. Dominaba el latín y el griego, además de pintar y dibujar muy bien. Era un buen deportista, pero destacaba sobre todo por su talento para la música. Tocaba como un maestro del piano y el órgano, pero era también un excelente intérprete de piano y viola. A los dieciséis años escribe su encantadora obertura al Sueño de una noche de verano de Shakespeare. Algunos piensan que nunca superó la genialidad de esta obra romántica.

Su familia se traslada a Berlín en 1812, donde Félix estudia con Carl Zelter, un hombre vinculado a la familia Bach, que le presenta al anciano Goethe. El joven estaba muy unido desde pequeño a su hermana Fanny, conocida pianista y compositora, que publicó varias de sus obras bajo el nombre de Félix. Mientras tanto estudia en la Universidad de Berlín estética con Hegel, geografía e historia. Su memoria era tan impresionante que cuentan que cuando interpretó su obertura al Sueño de una noche de verano en Inglaterra, se dejó la partitura en un coche, se sentó y reescribió toda la obra.

HOMBRE APASIONADO
A los doce años estudia ya La Pasión según San Mateo de Bach en la Biblioteca Real de Berlín, donde se conserva un manuscrito. Su madre le regala una copia para su cumpleaños, hecha especialmente para él, ya que no había sido todavía publicada.Ocho años después lo presentará en Berlín, como uno de los más grandes acontecimientos de la historia de la música. La obra se volverá a representar el cumpleaños de Bach, el 21 de marzo de 1829, llegando a ser un famoso director a los veinte años.

La mayor parte de los grandes compositores tienen un carácter francamente irritante. No es éste el caso de Mendelssohn. Según todos los testimonios, era un hombre modesto y de carácter alegre, como su nombre indica, aunque algo nervioso. Se casó con la hija de un pastor protestante francés, Cecile Jeanrenaud, con la que tuvo cinco hijos. Ella era más bien reservada, mientras que él era extrovertido, pero se entendían bien. Ella pintaba, mientras él hacía música. Su pasión sin embargo era tal que a veces estaba tan excitado que sufría colapsos, como el que provocó su muerte, a los 38 años, muriendo poco después su esposa. Estuvieron casados sólo diez años.

LA ALEGRÍA DE VIVIR
Muchos se han preguntado de dónde provenía la energía vital que llenaba a Mendelssohn de esa extraña alegría de vivir. Para él, “la Biblia era lo mejor de todo”. Así lo declaró cuando hizo su oratorio sobre Pablo, basado en el texto bíblico y las corales de Bach. Amaba tanto las Escrituras, que sus palabras resuenan con un poder tal en esta obra y la que hizo sobre Elías –, que muchos comparan su interpretación con un acto de culto y adoración pública. Su música es una verdadera celebración de la fe

Su cantante preferida era la soprano sueca Jenny Lind, que conoció en 1844. Para ella escribió algunas de sus obras, pero ella se retiró cuando estaba en la cumbre de su carrera. El biógrafo de Mendelssohn, Philip Radcliffe, cuenta que un amigo le preguntó por qué abandonaba la música, precisamente en este momento. Su respuesta fue: “¿Qué otra cosa puedo hacer, si cada día me hace pensar menos en la Biblia?”

CÁSTILLO FUERTE
Mendelssohn es conocido por sus pequeñas e íntimas piezas para piano, como Canciones sin palabras, su popular Concierto para violín en mi menor (grabado recientemente por Anna Sophie Mutter para Deutsche Grammophon en ocasión de su bicentenario) y sus sinfoníasEscocesa Italiana.  Los protestantes le recordamos sin embargo especialmente por la obra que escribió en conmemoración de los 300 años de la Confesión de Augsburgo. Su Sinfonía de la Reforma acaba con el himno de Lutero, Castillo fuerte es nuestro Dios, basado en las palabras del Salmo 46, que acaba con la declaración del reformador:

Sin destruirla dejarán,
aún mal de su agrado,
esta Palabra del Señor;
Él lucha a nuestro lado.

Que lleven con furor
los bienes, vida, honor,
los hijos, la mujer,
todo ha de perecer.
De Dios el Reino queda

Sobre la gran cruz blanca de su tumba en el cementerio de la Trinidad en Berlín-Kreuzberg, sonaba el eco de seiscientas voces que cantaban a Cristo y la Resurrección en la iglesia luteranaPaulina. Tras varios ataques, Félix dejaba este mundo, seis meses después de su hermana Fannyque sufría como sus padres y sus abuelos de apoplejía. Sus últimos años tuvo mala salud, problemas nerviosos y demasiado trabajo, pero se mantuvo sin embargo en su fe hasta el final.

Aunque para los nazis, no era más que un judío, al que quitar su estatua en Leipzig y expulsar a sus descendientes, no pudieron destruir esa Palabra, que le dio fuerzas y alegría para vivir. Cerraron el negocio familiar, demolieron su figura, pero aunque se lo llevaran con furor, todo ha de perecer, pero de Dios el Reino queda.

Autores: José de Segovia

© Protestante Digital 2011


Juan Simarro
Retazos del evangelio a los pobres (XII)“El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo… mas el publicano estando lejos no quería ni alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí pecador”. Texto completo en Lucas 18:9-14.

En las líneas del Evangelio a los pobres que nos dejó Jesús, nunca se valora la prepotencia ni el orgullo humanos. Siempre se va a valorar a los humildes, a los últimos. Las formas de posicionarse en la oración dejaban ver quién era el fariseo y quién el humilde. Del publicano, de este despreciado y proscrito, de este tachado de pecador por el propio fariseo, se nos dice algo acerca de su posicionamiento ante el Señor para orar. Se nos dice que estaba lejos, quizás considerándose de los últimos. Si Jesús, en los valores del Reino siguiendo las líneas que van configurando el Evangelio a los pobres, nos dice que los últimos van a ser los primeros, parece que en la Parábola del Fariseo y el Publicano nos dice que los lejanos serán los más cercanos, los invisibles se harán visibles, los rechazados serán atraídos, los sencillos serán destacados como valiosos y los orgullosos y prepotentes que se enaltecen serán humillados.Esto está en total consonancia con las líneas del Evangelio a los pobres. Estas son líneas, valores y parámetros que hay que aplicar a los marginados y empobrecidos del mundo, a los últimos y a los proscritos, a los rechazados y despreciados, a los oprimidos y olvidados Dios los quiere hacer cercanos y enaltecerlos.

El orgullo y la prepotencia del fariseo y la humildad y el considerarse de los últimos o alejados del publicano, se refleja en su posicionamiento físico ante la oración, en sus gestos, en sus actitudes. El fariseo, estaba en pie, erguido, confiaba en sí mismo y oraba consigo mismo de forma altanera y despreciadora de los considerados por él pecadores. El publicano, se mantenía lejos, como considerándose indigno de apropiarse el uso de una mayor cercanía. Sus ojos, en actitud de humildad, no se elevaban, no se atrevía a elevarlos al cielo, los tenía bajados hacia la tierra, lo que implica tener la cabeza inclinada. Otro gesto duro y de humildad reconociéndose pequeño ante Dios y pecador, era el de golpearse el pecho reconociendo su culpabilidad ante Dios.

Pues bien, esa actitud de alejamiento, de considerarse indigno de más cercanía ante el Señor, el tener los ojos bajados y mirando a la tierra, es más propio de los pobres que de los ricos. Son más características de los pobres que de los poderosos de la tierra, de los acumuladores del mundo. Estas características de humillación las acoge Jesús y las aprueba en línea con el concepto de su Evangelio a los pobres.

Los pobres son los económicamente pobres, los excluidos, los marginados y proscritos, los oprimidos, los humillados y privados de dignidad… no están lejos del Reino de Dios porque Jesús tuvo esa tendencia hacia abajo que le configura como el que presenta unos valores que le identifican como Mesías que, como señas de identidad, puede decir que el Evangelio es predicado a los pobres… ¡y con qué valores!

Valores que asustan a los prepotentes enriquecidos del mundo. El Evangelio al desnudo trastoca todos los valores de aquellos integrados que confían en sí mismos y que oran consigo mismos al no poder dar, darse, compartir y dedicarse a la búsqueda de la justicia como deben hacer los seguidores del Maestro.

Dentro de la línea del Evangelio a los pobres, con ese trastoque de valores que nos traen los valores del Reino, encaja perfectamente la moraleja de la parábola del Fariseo y el Publicano: “Cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido”. Y si los creyentes todos nos humilláramos, comprenderíamos perfectamente lo que significa el Evangelio a los pobres. Cambiaríamos valores, evangelizaríamos al mundo, a la sociedad, a la cultura y a las estructuras injustas que marginan y empobrecen… cambiaríamos el mundo, acercaríamos el Reino de Dios y sus valores a los pobres, a los hombres todos de la tierra.

Los valores del Reino y del Evangelio a los pobres preñan toda la Escritura, fundamentalmente los Evangelios… y no los queremos ver, no deseamos detectarlos. Es un trastoque tal de nuestras seguridades humanas y de nuestras prepotencias y orgullos que nuestra mente tiende a no considerarlos en su fuerza, en su formulación radical… nos da miedo. No queremos sentirnos interpelados por este Evangelio de Jesús. Pues os digo, nos dice Jesús, que el humillado con los ojos bajados a tierra, el lejano, el que reconoce su miseria delante de Dios, será justificado… y éste no puede ser insolidario con el prójimo, con los pobres de la tierra.

Dios rechaza el sacrificio y el culto de los inmisericordes, de los que no tienen una mano tendida al débil, del que desprecia, aunque sólo sea con el pecado de omisión a los pobres y proscritos del mundo. Dios rechaza el sacrificio de los inmisericordes a los que condena y les cierra las puertas del templo. Es importante cumplir con el concepto de projimidad que nos deja Jesús para que nuestro culto sea acepto al Altísimo.

El prójimo y, fundamentalmente, el prójimo necesitado, está en una relación central, clave y necesaria para poder relacionarnos con el Creador. Amar al prójimo es semejante a amar a Dios. Y cuando nos acercamos a Dios, a su altar dejando tirado de forma inmisericorde al prójimo o despreciándole, la Biblia nos llama “mentirosos”.

La vivencia de la espiritualidad cristiana no es algo que se dé exclusivamente en una relación exclusiva entre el hombre y Dios. Hay un tercero imprescindible: El prójimo apaleado y en necesidad. La relación con Dios implica siempre una relación a tres: Dios, nosotros y el prójimo.

Señor, queremos ser enaltecidos, enaltecidos por ti. Sabemos que para eso tenemos que humillarnos y bajar nuestros ojos al suelo, a la tierra donde están los que nos necesitan, donde está el prójimo pobre y sufriente al que tenemos que servir. Queremos que nuestras oraciones y culto sea acepto a ti. Danos la actitud de aquel que, siendo despreciado por el fariseo, fue justificado. Queremos entender tu Evangelio, un Evangelio lleno de las líneas y los valores del Evangelio a los pobres. ¡Guárdanos de cualquiera que nos traiga otro evangelio!

Autores: Juan Simarro

© Protestante Digital 2011

La corredención de María

Publicado: marzo 25, 2011 en Historia, Iglesia, Teología

César Vidal Manzanares
De algunos mitos difundidos sobre el protestantismo (XIX) Los protestantes no creen en la Virgen (7)

He señalado de manera repetida en las anteriores entregas que un porcentaje elevadísimo de aquellas doctrinas que los protestantes no compartimos con el catolicismo son, en términos histórico, tardías cuando no de muy reciente aparición. Uno de esos casos es la creencia en la corredención de María, entendida ésta no como que la madre de Jesús tuviera

 

Imagino que no sorprenderá a nadie que comience señalando que en la Biblia no existe el menor rastro de la idea de correndención o de María corredentora. A decir verdad, ni los términos aparecen. No sólo eso, todas las referencias a redención y redentor aparecen, única y exclusivamente, vinculadas con Jesús y su obra.

Examinemos todos y cada uno de los casos en que la idea aparece en el Nuevo Testamento.

1.- El término “redentor” sólo aparece una vez en el Nuevo Testamento. El pasaje (Hechos 7, 35), como no podía ser menos, identifica a ese Redentor con Jesús y, por supuesto, no dice ni una palabra de una corredentora.

2.- El término redención aparece tres veces en el Nuevo Testamento. En la primera cita (Lucas 1, 68) se atribuye esa redención a Dios que ha visitado a Su pueblo en la Encarnación. En Lucas 2, 38, se vincula nuevamente la redención con la figura de Jesús y en Hebreos 9, 12, se enseña que la “eterna redención” fue obtenida por Jesús mediante su sacrificio expiatorio en la cruz. Como resulta fácil de ver, la redención sólo aparece relacionada con la segunda persona de la Trinidad que se encarnó y se ofreció en la cruz.

3.- El término redimir aparece también tres veces. Ya podrá imaginar el lector que todas las referencias aparecen única y exclusivamente relacionadas con Cristo. En Lucas 24, 21, son los discípulos que van camino de Emmaús los que señalan como, antes de la crucifixión, había existido una esperanza de que Jesús redimiera a Israel. En Tito 2, 14, Pablo vincula el acto de redimir con Cristo “que se dio a si mismo por nosotros”. Finalmente, en I Pedro 1, 18-9, se incide nuevamente en este hecho. Fuimos redimidos “con la sangre preciosa de Cristo como de un cordero sin mancha y sin contaminación”. Por supuesto – ¿sorprende a alguien? – no aparece la menor referencia a la corredención o a María.

Naturalmente, resulta obligado señalar cuando apareció la tesis de la corredención de María. Imagino que, tras leer las últimas entregas, a pocos sorprenderá saber que se trata de una creencia muy tardía. Precisamente, monseñor Arthur Burton Calkins que es miembro de la Comisión pontificia “Ecclesia Dei”, miembro concurrente de la Adademia Mariana internacional pontificia y miembro correspondiente de la Academia teológica romana pontificia lo ha señalado en un trabajo muy bien documentado que se titula El Misterio de María Corredentora en el Magisterio Papal.

Señala el padre Calkins en relación con la creencia en la corredención de María que: “esta doctrina se elaboró sistemáticamente por primera vez a finales del siglo X, en la Vida de María escrita por un monje bizantino, Juan el Geómetra. Aquí se describe a María como unida a Cristo en la totalidad de la obra de redención, participando, según el designio de Dios, de la cruz y el sufrimiento por nuestra salvación. Ella permaneció unida al Hijo “en cada acto, actitud y deseo” (cf. Life of Mary, Bol. 196, f. 123 v.)”.

Comprenderán los lectores que los protestantes no nos sintamos especialmente conmovidos por una visión teológica que formuló un monje bizantino casi mil años después del inicio del cristianismo y que, por lo visto, a nadie se le había pasado por la cabeza antes sin duda porque no hay el menor indicio en las Escrituras. También comprenderán que no veamos ninguna razón para creer en semejante visión teológica. Sin embargo, no acaba aquí la cuestión.

Ciertamente, el imaginativo Juan el Geómetra pudo concebir la idea de la corredención, pero, eso no se tradujo en su aceptación por parte del cristianismo. Más bien todo lo contrario. Como señala monseñor Calkins: “La palabra “Corredentora” hace su primera aparición a nivel magisterial mediante pronunciamientos oficiales de las congregaciones romanas durante el reinado del Papa San Pío X (1903-1914), y luego pasa a formar parte del vocabulario papal.

1. El término aparece por vez primera en el Acta Apostolicae Sedis, como respuesta a una petición hecha por el padre Giuseppe M. Lucchesi, Superior General de los Servitas (1907-1913), en la que solicitaba la elevación del rango de la fiesta de los Siete Dolores de nuestra Señora, a una doble de segunda clase para toda la Iglesia. Al acceder a la petición, La Sagrada Congregación de los Ritos expresó el deseo de que con ello “se incremente el culto a la Madre Dolorosa, y se intensifique la piedad y agradecimiento de los fieles hacia la misericordiosa Corredentora de la raza humana.” 18

2. Cinco años más tarde, la Sagrada Congregación del Santo Oficio, en un decreto firmado por el cardenal Mariano Rampolla, expresó su satisfacción con la práctica de añadir, al nombre de Jesús, el de María, en el saludo “Alabados sean Jesús y María,” a lo que uno responde “Ahora y por siempre”: Hay cristianos que tienen tan tierna devoción hacia la que es la más bendita de entre las vírgenes, que no pueden mencionar el nombre de Jesús, sin que vaya acompañado del nombre glorioso de la Madre, nuestra Corredentora, la Bendita Virgen María”

3. Escasos seis meses después de esta declaración, el 22 de enero de 1914, la misma Congregación otorgó una indulgencia parcial de 100 días al que recitara una oración de reparación a nuestra Señora, comenzando con las palabras en italiano Vergine vendetta”.

La cita del trabajo de Calkins es larga, pero, a nuestro juicio, verdaderamente reveladora y merece la pena reflexionar sobre ella. Aunque Juan el geómetra ya especuló con una idea teológica relativamente cercana a la de corredención, los papas no incidieron en ella hasta inicios del s. XX, algo que, en términos históricos, no sucedió ayer por la tarde sino, si se nos permite el símil, hoy a la hora del desayuno.

Sinceramente, los protestantes creemos que no se nos puede censurar por que no aceptemos una creencia que no fue avanzada hasta finales del s. X, a la que no se refirieron los papas hasta principios del s. XX y que, por encima de todo, no aparece ni por aproximación en la Biblia

Como suele ser habitual en nosotros, puestos a escoger entre lo que muy tardíamente han enseñado los hombres y lo que enseña la Biblia, nos quedamos con las enseñanzas de la Biblia. A fin de cuentas, ésa es la clave para comprender nuestras diferencias con el catolicismo.

CONTINUARÁ: la asunción de María


Autores: César Vidal Manzanares

© Protestante Digital 2011

 


Este año, el Gobierno deFrancia mantiene el objetivo de expulsar al menos a 28 mil inmigrantes indocumentados, cifra similar a la del 2010, aseguró este viernes el ministro galo del Interior,Claude Guéant.

Según Guéant, es “imperioso” lograr la cifra del 2010 (25 mil) “e incluso superarla en el momento que se disponga dela ley sobre la inmigración y la integración“, la cual da a las fuerzas del orden nuevas herramientas de lucha contra la inmigración clandestina.

De momento la propuesta está a debate en el Parlamento y es considerada por la oposición y diversas asociaciones como un ataque a los derechos de los inmigrantes.

Volviendo con Guéant, este resaltó la importancia de utilizar sistemas debiometría para luchar contra la inmigración irregular, por lo cual numerosos consulados del país serán equipados con esta técnica, así como fronteras y las aduanas.

“A base de inmigración incontrolada, los franceses tienen a veces elsentimiento de que no están en su país“, expresó el ministro.

Dato:

La biometría estudia la creación de sistemas automáticos para reconocer humanos en base a características físicas o de conducta. (Con información de EFE)

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