Archivos para junio, 2011


Cristo del Pacífico                      Chorrillos-Perú

Fotografía: Manuel Nieva


Por: REDACCIÓN CARRUSEL | 8:34 p.m. |

El religioso puertorriqueño confiesa que ser papá es la mayor bendición en su vida.

Padre Alberto Cutié Cuando la tuve en mis brazos, por primera vez, me pregunté: ¿Cómo había renunciado a algo tan importante en la vida como tener hijos? Durante muchos años me habían dicho “padre”, pero ahora, como padre biológico, realmente puedo dimensionar esa palabra.

Después de casarnos, con mi esposa le pedimos a Dios que nos diera un hijo cuando Él quisiera.

Era la Semana Santa del año 2010. Mi esposa se sentía mareada, con náuseas. Yo le dije: “¡Tienes cara de estar embarazada!”. Hicimos la prueba casera y confirmamos que estaba encinta. Saber que iba a ser papá es una de las bendiciones más maravillosas que he recibido en toda mi vida.

El embarazo fue bien lindo, la pude acompañar a las citas médicas, a los exámenes. Y a los cinco meses supimos que iba a ser una niña. Decidimos que se llamaría Camila Victoria. Camila, en francés, significa: “Ayudante del sacerdote”.

El parto fue el día exacto que nos había dicho el médico: 30 de noviembre del 2010, el día de San Andrés. Todo el tiempo estuve con mi esposa, dándole todo mi apoyo: en las contracciones y en el trabajo de parto. A las 10 de la mañana nació mi hija. Desde el momento en que la niña salió del vientre, la vi bella. Abrió los ojos, como queriendo descubrir el mundo y yo no esperaba que estuviera tan alerta; nació tan despierta, con todo su pelito, completita.

El sentimiento fue increíble, el contacto y la conexión entre ella y yo. Desde el principio uno sabe que es parte de uno y que nació del amor del papá y de la mamá.

La niña nació y al día siguiente nos fuimos para la casa. Ya teníamos todo listo. En la parroquia, la gente había sido muy generosa: nos regalaron pañales y muchas cosas, la niña se convirtió en parte de la familia que es mi parroquia.

El momento más hermoso que he tenido con mi hija fue cuando me sonrió por primera vez, al mes de nacida, y cuando los ojos se le empezaron a poner muy azules. Es increíble comprobar cómo los hijos se parecen tanto a sus padres, por dentro y por fuera.

Lo que más me impresiona es lo rápido que ha crecido y todo lo que ha aprendido, es una preciosidad. ¡Nació con sus siete libritas y ya ha crecido tanto! Cada día es un logro, es un milagro verla sonreír, con su sonrisa ilumina al mundo entero. Ya tiene seis meses.

Creo que la crianza es el reto más importante que he asumido: uno se da cuenta que en realidad los hijos son el producto del amor, que son lo que uno va moldeando, lo que les va enseñando. Aprenden de uno a caminar por esta vida.

Con mi esposa le leemos salmos y ella presta atención, muy interesada; le encanta que yo le cante. Hoy, lo que más me interesa en la vida, es que ella sea feliz con la bendición de Dios y que yo pueda ser un padre ejemplar. Siento que ser padre es una tarea de una gran responsabilidad. Ser un buen padre es lo que más me importa en la vida.

Sí, hemos pensado en más hijos, pero llegarán cuando Dios lo tenga planeado.

Con Cristian, el hijo de mi esposa, de 16 años, también he tenido la fortuna de ser padre, no padrastro y tenemos una gran relación.

No me arrepiento de haber cambiado de vida, de haberme decidido por el amor de una mujer y por una familia, de ser un sacerdote que le sirve a Cristo, pero casado. Esto es lo que debí haber hecho hace 25 años. Lo que estoy haciendo es lo que Dios quería para mí, pero que tal vez yo no quería ver.

Todos los días me escribe un sacerdote católico romano, varios colombianos y algunos me vienen a visitar. Siguen siendo mis hermanos. Y todos tienen un dilema parecido al que yo tuve. A todos les digo lo mismo: oren, busquen orientación y sigan lo que hay en su corazón, porque a veces solo seguimos lo que está en la mente. Hagan lo que Dios quiere para ustedes, escúchenlo y actúen con sabiduría.

Hay muchos sacerdotes, con hijos, muchos más de los que la gente se puede imaginar. Algunos de ellos me han escrito diciéndome: “Alberto, te felicito pero te envidio porque tú puedes estar con tu hija todos los días y yo nunca he podido estar con mi hijo o mi hija”.

Yo no juzgo a ningún hermano sacerdote que tenga su esposa o su novia oculta, o sus hijos, entiendo que es un gran dilema. Dios nos ha creado para amar y ser amados, aunque haya gente que no lo entienda y que nos juzgue con severidad.

Me gustaría ver una Iglesia Católica renovada y reformada, que admita que sus sacerdotes vivan abiertamente su amor y su sexualidad de una forma sana. Quisiera ver una Iglesia que no siga ocultando los crímenes de algunos sacerdotes, mientras castiga a otros.

¿Quién es el padre Alberto Cutié?

Nació en Puerto Rico hace 42 años. Su carisma lo convirtió en un famoso conductor de televisión en Estados Unidos, donde tenía su propio programa. En mayo del 2009, una revista del espectáculo de Miami publicó una serie de fotos donde él aparecía con quien hoy es su esposa. Después confesaría que llevaba varios años de relación.

El escándalo no se hizo esperar. Cutié, sacerdote católico durante 15 años, decidió cambiarse a la Iglesia Episcopal Anglicana y allí le permitieron seguir su vida religiosa como esposo y padre de familia. Se casó con su novia, Ruhanna Canellis, y en noviembre del 2010 nació su primera hija, Camila Victoria.

Actualmente es párroco de la iglesia de La Resurrección, en Miami, y se prepara para volver a la televisión.

En enero de este año publicó sus memorias en el libro El dilema, uno de los más vendidos en Estados Unidos en lo corrido del año.

 

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La Corte Suprema, dijo que escolares estadounidenses seguirán recitando cada mañana en sus aulas, de pie, con la mano sobre el corazón, ante la bandera.: «Juro fidelidad a la bandera de los Estados Unidos de América y a la República que simboliza: una nación unida bajo Dios (“Under God”)…

Estados Unidos | Martes 28 de Junio, 2011 | Por Ronald Gonzalez|

NoticiaCristiana.com
Tras siete años de trámites en los tribunales, la demanda impuesta por el ateo Michael Newdow para quitar la frase “una Nación al amparo de Dios” del juramento de lealtad estadounidense ha fracasado definitivamente.

La Corte Suprema no atiende la última apelación para quitar del Juramento de Lealtad la frase “Under God”.

Michael Newdow, tramitó dos demandas contra esta frase (y también contra la escrita en el dólar ‘In God We Trust’) ante los juzgados de California y New Hampshire.

 

“No es sorprendente que el Tribunal Supremo, haya vuelto a rechazar el argumento de que al incluir esta frase, se crea una religión oficial del Estado”, dijo el abogado Eric Rassbach, director de litigios del Fondo Becket, que defendía el juramento en la corte como parte coadyuvante.

La Corte Suprema de los Estados Unidos, se ha negado a escuchar la apelación de la demanda que cuestionaba la constitucionalidad de la frase (Under God en inglés). El juramento se pronuncia en las escuelas ante la bandera y desde 1954 se incluye la mención explícita a Dios.

Por su parte Carl A. Anderson, de los Caballeros de Colón, que también jugó un papel como “coadyuvante demandado” en el caso, señaló que esas palabras “expresan una creencia fundamental que hemos tenido como nación desde su fundación”. “La idea de que esto de alguna manera viola la Primera Enmienda ha sido firmemente rechazada por los tribunales, y la Corte Suprema ha permitido que ambas decisiones se mantuvieran. Se trata de una victoria del sentido común”, recalcó Anderson.

La Corte Suprema, ofrece así una victoria a los movimientos cristianos que lucharon por el mantenimiento de la mención «Under God» y que utilizaron sus influencias al más alto nivel para conservarla luego de que esta fuera declarada anticonstitucional por la Novena Corte de Apelaciones de California.

Los grupos que lucharon por mantener al nombre de Dios en el juramento estadounidense tenían el apoyo de parte importante de la población ya que, según un sondeo de Ipsos-Public Affairs publicado el 24 de marzo de 2004, el 87% de los estadounidenses piensa que la frase debe mantenerse en el juramento. Este resultado puede explicarse también por el simple hecho que hace ya 50 años que los escolares recitan diariamente el juramento.

 

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[foto de la noticia]

Patricia Matey | Madrid

Actualizado miércoles 29/06/2011 05:01 horas

Las madres con depresión deberían buscar ayuda si quieren reducir las probabilidades de que sus hijos desarrollen conductas antisociales. Por primera vez, investigadores británicos (Reino Unido) acaban de constatar que esta enfermedad mental materna puede aumentar el riesgo de este tipo de comportamiento a través de factores medioambientales y no exclusivamente genéticos.

Según la Organización Mundial de la Salud, en España hay cerca de700.000 menores con trastornos de conducta antisocial aunque cerca de un 80% está sin diagnosticar. Las continuas violaciones de las normas sociales o de los derechos básicos de las personas, los robos, las mentiras, las peleas, las conductas de enfrentamiento o el vandalismo, son algunos de los síntomas que definen este tipo de comportamientos.

Julia Kim-Cohend, del King´s College de Londres y autora principal del ensayo, ha llevado a cabo la investigación con 1.116 parejas de gemelos de entre cinco y siete años. Tal y como recoge un reciente número del‘Archives of General Psychiatric’, a todos los menores se les realizaron pruebas para evaluar la existencia o no de conducta antisocial, un comportamiento que también fue evaluado en sus padres y madres. Los científicos realizaron, asimismo, pruebas de depresión a todas las mamás.

Los datos revelan que “los descendientes de mujeres que sufrieron depresión tras ser madres tenían un riesgo más elevado de presentar conducta antisocial, especialmente si la progenitora había padecido la enfermedad a lo largo de los primeros cinco años de vida del menor”, reza el ensayo. El mayor riesgo para comportamientos problemáticos se manifestó en niños cuyas madres sufrían de depresión y también mostraban síntomas de trastorno de personalidad antisocial.

Curiosamente, los descendientes de aquéllas que se deprimieron antes de dar a luz, y no posteriormente, no tenían más posibilidades de desarrollar el trastorno psiquiátrico.

Factores

Un historial familiar de este tipo de comportamiento “constituyó aproximadamente un tercio de la asociación observada entre la depresión maternal y las conductas antisociales en los niños”, explican los autores en su estudio. Afirman, además, que sus hallazgos también sugieren “un marcado componente ambiental que relaciona la exposición a una depresión materna con problemas conductuales en sus hijos”.

En opinión de los investigadores, “tres factores podrían explicar esta asociación: primero, las mujeres deprimidas son más propensas a tener rasgos de personalidad antisocial relacionados con la depresión; segundo, tienden más a tener niños con hombres que también muestran comportamientos antisociales; y tercero, los niños de mamás con la enfermedad mental podrían simplemente estar predispuestos genéticamente a los trastornos antisociales”.

Sugieren que “los médicos que tratan los comportamiento antisociales de los pequeños deberían indagar si sus madres padecen depresión o antecedentes de problemas de conducta para identificar las necesidades de tratamiento para toda la familia”.

 

http://www.elmundo.es


Unos 20.000 somalíes se han desplazado a Kenia en las dos últimas semanas

AGENCIAS – Ginebra – 28/06/2011

Más de 10 millones de personas en el Cuerno de África se están viendo afectadas por la peor sequía en 60 años. Según un informe publicado ayer por Naciones Unidas, la escasez de lluvias en África oriental está causando una grave crisis alimentaria y el aumento de los índices de malnutrición en grandes áreas de Somalia, Etiopía, Yibuti y Kenia. La falta de lluvia, junto con los conflictos armados, está provocando, sobre todo en Somalia, un éxodo sin precedentes de personas que buscan comida, agua y seguridad en otros países.

La guerra y la sequía han incrementado hasta niveles jamás vistos hasta ahora el número de refugiados somalíes que cruzan a Kenia: 1.300 a diario. En las últimas dos semanas Kenia ha recibido a 20.000 somalíes, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que hasta ahora contabilizaba la entrada de 10.000 refugiados somalíes al mes. Un nuevo campo para albergar a desplazados se está instalando en Kobe (Etiopía), cerca del ya existente en Melkadida, en el sureste del país.

La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU advierte que la situación es cada día más grave. Casi un tercio de los menores de Juba, región situada al sur de Somalia, están malnutridos, mientras que en algunas zonas de Etiopía esta cifra es incluso mayor, según el informe publicado por Naciones Unidas. El precio del grano en Kenia se ha incrementado entre un 30% y un 80%, colocando en una situación límite a muchas familias que ya padecían pobreza.

Según Maria Jesús Vega, portavoz en España de ACNUR, un ejemplo de esta situación límite en Kenia se encuentra en el campamento de Dadaad, al noreste de Nairobi, con espacio para 90.000 personas y que en estos momentos triplica su capacidad.


Por: Nuria Tesón

Una mujer palestina en una manifestación en Gaza. / Mohammed Abed (AFP)

Llegó con un niqab prestado en una bolsa para hacerse la foto sin que se le viera el rostro y aún así, se echó atrás un par de veces después de haber hecho la entrevista. Temía que alguien pudiera reconocerla. Tras largos años ejerciendo la prostitución, dos hijos fruto de violaciones y un pasado para olvidar en una sociedad compleja y rígida en lo que a moralidad se refiere, Randa, 38 años, palestina y musulmana, tuvo miedo. Terror a que sus vecinos, su jefe, su comunidad la señalen con el dedo. Su historia servía a Periodismo Humano hace unos días para ilustrar y poner rostro a los fríos (por duros, terribles, desconocidos…) datos publicados a principios de este mes por ONU Mujeres sobre el VIH y la prostitución en los Territorios Palestinos. Una encuesta en la que se recogen por primera vez los testimonios de 243 personas entre prostitutas, clientes y trabajadores de campo y que “ofrece una visión formativa de la prostitución en los Territorios Ocupados” que en opinión de la ONU servirá para “hacer frente a los retos que plantea el VIH” en la región. Una historia cuya autora, Carmen Rengel, intuía bíblica:

“Dicen los evangelios que Jesús sanó a María, la pecadora, de siete demonios que la atormentaban. Fue allá por Magdala, una villa al pie del lago Tiberíades, hace más de 2.000 años. A una hora larga del pueblo de la Magdalena (que ahora dicen los mapas que se llama Migdal y es suelo de Israel), reside hoy Randa (…). En ella aún viven sus siete demonios: pobreza, analfabetismo, violencia doméstica, abusos sexuales, trata de personas, repudio familiar, enfermedades venéreas… Por poner siete”.

Podrían haber sido más, aunque estos pueden ser un buen referente, como el pico de un iceberg mucho más profundo. En el mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una de cada cinco mujeres sufrirá una violación o un intento de violación en algún momento de su vida. Además, dependiendo del país en el que se encuentren, entre una y tres de cada cuatro, son maltratadas físicamente en sus hogares sistemáticamente. En 53 estados del mundo es legal la violación dentro del matrimonio. Y todos los años dos millones de niñas de entre 5 y 15 años son introducidas en la prostitución o la pornografía. Casi 130 millones han padecido ablación del clítoris.

 

http://www.elpais.com


Recomendaciones sobre la práctica del testimonio

Preámbulo

La misión forma parte del propio ser de la iglesia. Proclamar la palabra de Dios y dar testimonio al mundo es esencial para todos los cristianos. Al mismo tiempo, es necesario seguir los principios evangélicos, en el pleno respeto y amor por todos los seres humanos.

Conscientes de las tensiones entre personas y comunidades de diferentes convicciones religiosas, y de la diversidad de interpretaciones del testimonio cristiano, el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso (PCDI), el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y, a invitación del CMI, la Alianza Evangélica Mundial (AEM), se reunieron varias veces durante un período de cinco años para reflexionar y elaborar el presente documento en el que se formulan recomendaciones sobre la forma de llevar a la práctica el testimonio cristiano en el mundo.  Este documento no pretende ser una declaración teológica sobre misión sino plantear los problemas prácticos asociados al testimonio cristiano en un mundo plurirreligioso.

El objetivo del presente documento es estimular a las iglesias, los consejos de iglesias y los organismos misioneros a reflexionar sobre sus prácticas actuales, y a hacer uso de las recomendaciones que figuran en este documento para formular, si fuera preciso, las directrices que consideren idóneas para su testimonio y misión entre los creyentes de diferentes religiones y entre quienes no profesan ninguna religión. Esperamos que los cristianos en todo el mundo estudien este documento a la luz de sus prácticas a la hora de dar testimonio de su fe en Cristo, de palabra y obra.

 

Una base para el testimonio cristiano

1. Para los cristianos es un privilegio y una alegría dar razón de la esperanza que está en ellos y hacerlo con “mansedumbre y reverencia” (véase 1 Pedro 3:15).

2 Jesucristo es el testigo supremo (véase Juan 18:37). Dar testimonio cristiano es siempre compartir su testimonio, que adopta la forma de proclamación del Reino, de servicio al prójimo y el don total de sí aunque el acto de darse conduzca a la cruz. De mismo modo que el Padre envió a su Hijo en el poder del Espíritu Santo, los creyentes son enviados en misión para dar testimonio en palabra y obra del amor del Dios trino y uno.

3 El ejemplo y la enseñanza de Jesucristo y de la Iglesia primitiva tienen que guiar la misión cristiana. Durante dos milenios los cristianos han tratado de actuar conforme a Cristo, dando buenas nuevas del Reino de Dios (véase Lucas 4:16-20).

4 El testimonio cristiano en un mundo plural incluye el compromiso de entablar el diálogo con creyentes de  religiones y culturas diferentes (véase Hechos 17:22-28).

5 En algunos contextos, vivir y proclamar el evangelio es difícil, tropieza con muchos obstáculos, y hasta puede estar prohibido. Sin embargo, los cristianos han recibido el mandamiento de Cristo de continuar fielmente su testimonio de él en solidaridad unos con otros (véase Mateo 28:19-20; Marcos 16:14-18; Lucas 24:44-48; Juan 20:21; hechos 1:8).

6 Si los cristianos utilizan métodos inadecuados para ejercer su misión, recurriendo a la coacción o a engaños, están traicionando el Evangelio y pueden causar sufrimiento a otros. Por esas desviaciones estamos llamados al arrepentimiento y nos recuerdan la necesidad de la gracia sin fin de Dios (véase Romanos 3:23).

7 Los cristianos afirman su responsabilidad de dar testimonio de Cristo, pero saben que la conversión es, en última instancia, obra del Espíritu Santo (véase Juan 16:7-9; Hechos 10:44-47). Reconocen que el Espíritu sopla donde quiere en formas que ningún ser humano puede controlar (véase Juan 3:8).

 

Principios

Los cristianos están llamados a respetar los siguientes principios a la hora de cumplir con el mandamiento de Cristo en forma adecuada, particularmente en los contextos interreligiosos.

1. Actuar en el amor de Dios. Los cristianos creen que Dios es la fuente de todo amor, y, en consecuencia, están llamados en su testimonio a vivir vidas de amor y a amar a sus prójimos como a sí mismos (véase Mateo 22:34-40; Juan 14:15).

2. Imitar a Jesucristo. En todos los aspectos de la vida, y, especialmente en su testimonio, los cristianos están llamados a seguir el ejemplo y las enseñanzas de Jesucristo, a compartir su amor, a glorificar y honrar a Dios el Padre en el poder del Espíritu Santo (véase Juan 20:21-23).

3. Virtudes cristianas. Los cristianos están llamados a actuar con integridad, caridad, compasión y humildad, y a vencer toda arrogancia, condescendencia y actitud de menosprecio (véase Gálatas 5:22).

4. Acciones de servicio y justicia. Los cristianos están llamados a actuar con justicia y a amar misericordia (véase Miqueas 6:8). Además, están llamados a servir a otros y, al hacerlo, a reconocer a Cristo en el más pequeño de sus hermanos y hermanas (véase Mateo 25:45). Las acciones de servicio, como velar por la educación, la atención de salud, los servicios de socorro y las acciones de justicia y defensa de los derechos de otras personas, son parte integrante del testimonio del Evangelio. La explotación de la pobreza y la necesidad no tiene cabida en la acción cristiana. Los cristianos tienen que denunciar toda forma de seducción y abstenerse de caer en ella en sus acciones de servicio, en particular, los incentivos y las recompensas financieras.

5. Discernimiento respecto de los ministerios de curación. Como parte integrante de su testimonio del Evangelio, los cristianos ejercen ministerios de curación. Están llamados a ser capaces de discernimiento al poner en práctica esos ministerios, respetando plenamente la dignidad humana, y velando por que no se exploten la vulnerabilidad de las personas y sus necesidades de curación.

6. Rechazo de la violencia. Los cristianos están llamados a rechazar toda forma de violencia, sea psicológica sea social, en particular el abuso de poder, en su testimonio. También deben rechazar la violencia, la discriminación o la represión por cualesquiera autoridades religiosas o seculares, en particular, la violación o la destrucción de los lugares de culto, los símbolos y los textos sagrados.

7. Libertad de religión y de creencia. La libertad religiosa, incluido el derecho a profesar, practicar, propagar una religión o creencia y a cambiar de religión de forma pública se deriva de la propia dignidad de la persona humana que se arraiga en la creación de todos los seres humanos a imagen y semejanza de Dios (véase Génesis 1:26). Así pues, todos los seres humanos tienen los mismos derechos y responsabilidades. Cuando una religión se instrumentaliza con fines políticos, o cuando existe persecución por razones religiosas, los cristianos están llamados a dar un testimonio profético denunciando esas acciones.

8. Respeto y solidaridad mutuos. Los cristianos están llamados a comprometerse a colaborar con todas las personas en el respeto mutuo, promoviendo juntos la justicia, la paz y el bien común. La cooperación interreligiosa es una dimensión esencial de ese compromiso.

9. Respeto a toda persona. Los cristianos reconocen que el Evangelio interpela y enriquece las culturas. Aunque el Evangelio ponga en tela de juicio algunos aspectos de las culturas, los cristianos están llamados a respetar a todas las personas. Los cristianos también están llamados a discernir los elementos que, en la propia cultura, son impugnados por el Evangelio.

10. Renunciar al falso testimonio. Los cristianos tienen que hablar con sinceridad y respeto; tienen que escuchar para aprender y comprender las creencias y las prácticas de los otros, y se los estimula a reconocer y apreciar la verdad y bondad que contengan. Todo comentario o enfoque crítico deberá hacerse en un espíritu de respeto mutuo, velando por no dar falso testimonio acerca de otras religiones.

11. Velar por el discernimiento personal. Los cristianos tienen que reconocer que cambiar de religión es un paso decisivo que debe estar acompañado de tiempo suficiente para la debida reflexión y preparación, mediante un proceso que garantice la plena libertad personal.

12. Construir relaciones interreligiosas. Los cristianos deben continuar edificando relaciones de respeto y de confianza con creyentes de otras religiones con objeto de facilitar el entendimiento, la reconciliación y la cooperación recíprocos más profundos por el bien común.

 

Recomendaciones

 

La Tercera Consulta organizada por el CMI y el PCDI de la Santa Sede en colaboración con la AEM y con la participación de las familias cristianas más numerosas (católica, ortodoxa, protestante, evangélica y pentecostal), elaboró el presente documento en un espíritu de cooperación ecuménica para estudio por las iglesias, los órganos confesionales nacionales y regionales y las organizaciones misioneras, y, en especial, aquellas personas que trabajan en contextos interreligiosos, y recomienda que todos ellos:

 

1. estudien las cuestiones planteadas en el presente documento y, llegado el caso, formulen directrices destinadas a la práctica del testimonio cristiano que sean aplicables en el respectivo contexto. Siempre que sea posible, esto debería hacerse de forma ecuménica, y en consulta con los representantes de otras religiones.

2. construyan relaciones de respeto y confianza con creyentes de todas las religiones, en particular a nivel institucional entre las iglesias y otras comunidades religiosas, entablando un diálogo interreligioso permanente como parte de su compromiso cristiano. En algunos contextos, en los que años de tensión y de conflicto han creado graves recelos y quebrantamiento de las relaciones de confianza entre las comunidades, el diálogo interreligioso puede aportar nuevas oportunidades para resolver los conflictos, restaurar la justicia, curar las memorias, promover la reconciliación y consolidar la paz.  .

3. estimulen a los cristianos a reforzar la propia identidad y fe religiosas, al mismo tiempo que a profundizaren su conocimiento y entendimiento de las otras religiones, y, al hacerlo, a tener en cuenta los puntos de vista de los adeptos de esas religiones. Los cristianos deben evitar la tergiversación de las creencias y prácticas de los creyentes de otras religiones.

4. cooperen con otras comunidades religiosas, participando en acciones interreligiosas de defensa y promoción de la justicia y el bien común y, siempre que sea posible, expresen conjuntamente con esas comunidades su solidaridad para con las personas que se encuentran en situaciones de conflicto.

5. insten a los respectivos gobiernos a velar por el debido amplio respeto de la libertad de religión, reconociendo que en muchos países se impide a las instituciones religiosas y las personas el ejercicio de su misión.

6. oren por sus prójimos y por su bienestar, reconociendo que la oración es una parte esencial de lo que somos y hacemos, así como de la misión cristiana.  .

 

Apéndice: Antecedentes del presente documento

1. En el mundo actual, existe una colaboración cada vez mayor entre cristianos y entre cristianos y creyentes de diferentes religiones. El Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso (PCDI) de la Santa Sede y el Programa de Diálogo y Cooperación Interreligiosos del Consejo Mundial de Iglesias (DCI-CMI) tienen una larga historia de colaboración a ese respecto. Ejemplos de los temas en los que han colaborado en el pasado son: el casamiento interreligioso (1994-1997), la oración interreligiosa (1997-1998), y la religiosidad africana (2000-2004). El presente documento es el resultado de su trabajo en colaboración.

2. Existen cada vez más tensiones interreligiosas en el mundo actual, en particular, violencias y pérdidas de vidas humanas. La política, la economía y otros factores desempeñan una función en esas tensiones. A veces los cristianos también están involucrados, voluntaria o involuntariamente, en esos conflictos, sea como quienes son perseguidos sea como quienes participan en las acciones de violencia. Como respuesta a esta situación, el PCDI y el DCI-CMI decidieron hacer frente a los problemas planteados mediante un proceso conjunto que permitiera formular recomendaciones comunes para la práctica del testimonio cristiano. El CMI-DCI invitó a participar en este proceso a la Alianza Evangélica Mundial (AEM), que aceptó complacida.

3. Inicialmente, se celebraron dos consultas: la primera, en Lariano (Italia), en mayo de 2006, bajo el tema “Evaluación de la realidad”, en la que representantes de diferentes religiones compartieron sus puntos de vista y experiencias sobre la cuestión de la conversión. En la declaración de la consulta se dice: “Afirmamos que, aunque todos y cada uno tenemos el derecho de invitar a otros a ahondar en el entendimiento de la respectiva religión, ese derecho no debe ejercerse violando los derechos y las sensibilidades de los otros. La libertad de religión nos obliga a todos a asumir la responsabilidad no negociable de respetar las religiones de los otros como la nuestra, y nunca denigrarlas, vilipendiarlas o menospreciarlas con el objetivo de afirmar la superioridad de nuestra religión”.

4. La segunda consulta, únicamente entre cristianos, se celebró en Toulouse (Francia), en agosto de 2007, para reflexionar sobre las mismas cuestiones. Se examinaron en profundidad los siguientes temas: “la familia y la comunidad, el respeto de los otros, la economía, el mercado y la competencia, y la violencia y la política. Las cuestiones pastorales y los aspectos misioneros de esos temas sirvieron de base para la reflexión teológica y los principios formulados en el presente documento. Cada tema es importante por propio derecho y merece mayor atención de la que se le da en estas recomendaciones.

5. Los participantes en la Tercera Consulta (entre cristianos) se reunieron en Bangkok (Tailandia), del 25 al 28 de enero de 2011, y se encargaron de finalizar el documento.

 

CMI NEWS