Archivos para agosto, 2011


`En defensa de los valores islámicos´

El Gobierno iraní `declara la guerra´ a los cristianos

Las autoridades iraníes confiscan miles de Biblias, destruyen una iglesia, y cierran webs como parte de una ofensiva oficial contra el cristianismo.

30 DE AGOSTO DE 2011, IRÁN

La agencia cristiana iraní “Mohabat News” menciona como fuente a  Majid Abhari , un asesor del comité de asuntos sociales del Parlamento de Irán, que refiere que  en los últimos días en las ciudades de Zanjan y Abhar, Provincia de Zanjan, han sido confiscadas unas 6.500 Biblias .

Según la agencia de noticias del gobierno Mehr, la acción fue necesaria ya que  “los misioneros cristianos tienen una campaña millonaria con publicidad engañosa para que la opinión pública y la   juventud (de Irán) se aparten del islam“ .

Por su parte  el ayatolá Hadi Jahangosha expresó también su preocupación por “la expansión del cristianismo entre los jóvenes”, citando la disponibilidad de programas cristianos de televisión por satélite, libros y otros objetos . “Es responsabilidad de todos en Irán que hagan suyo este asunto y cumplan su papel en la difusión del Islam puro, luchando contra las culturas falsas y distorsionadas”.

 Abhari  agregó que las Biblias confiscadas “habían sido hechas con la mejor calidad de papel, en tamaño de libro de bolsillo.” Y añadió que “lo importante en este tema a ser considerado por la policías, los jueces y líderes religiosos es que todas las religiones están fortaleciendo su poder para enfrentarse al Islam, porque si no ¿qué sentido tiene este gran número de biblias?”

 TEMPLO DESTRUÍDO
La confiscación de Biblias se produce en medio una creciente presión sobre las iglesias cristianas, como ocurrió recientemente  en la ciudad suroriental de Kerman, donde las autoridades locales han destruido una de las principales iglesias de la ciudad , añadió Mohabat News, un medio de comunicación producido por activistas de los derechos humanos y los cristianos iraníes.

Existe la preocupación de que los edificios de las iglesias cristianas en otras ciudades también puedan ser atacados y destruidos.

 En cuanto a la postura del Gobierno iraní, en nada trata ni actúa ante los hechos de la destrucción del templo en Kerman, pero sí ha dejado claro que quiere “defender” los valores islámicos de Irán.

Los líderes de la Iglesia cristiana iraní denuncian que  el gobierno del presidente Mahmoud Ahmadinejad está preocupado por los muchos musulmanes que se están convirtiendo al cristianismo en un país donde ya hay al menos 100.000 cristianos, en comparación con sólo cerca de 500 creyentes conocidos en 1979 , según estimaciones de los propios representantes de los grupos cristianos.

A principios de noviembre de 2010 agentes de la policía y guardias revolucionarios iraníes tomaron 300 Biblias de un autobús tras su inspección y luego las quemaron en el pueblo de Darishk, relataron los cristianos de la región.

 ATAQUES A WEBS CRISTIANAS
 Por otro lado se ha dado a conocer que el régimen de Irán está atacando las webs en lengua persa que se oponen a la fe islámica chiíta. Entre las webs más afectadas por los ataques se destaca la misma agencia Mohabat News , que sirve a los cristianos de Irán y de los países vecinos. El ataque más reciente ocurrió recientemente el 19 de agosto de 2011, los atacantes islamistas iraníes sobrecargaron el servidor de esa agencia de noticias, durante tres días. Este ataque no es algo nuevo pues ya en febrero se generó una situación similar.

No es nada hecho en secreto. El Ministerio de Seguridad de la República Islámica de Irán ha alardeado de haber tenido éxito en eliminar una red de Internet, que según las autoridades habían “llevado a cabo propaganda anti-religiosa en el ciberespacio”, refiriéndose concretamente a las webs cristianas, aunque en Irán, “anti-religioso” puede significar cualquier cosa, desde ateo hasta musulmán no chiíta”.

El Ministerio ha informado además que fueron detenidas varias personas por su presunta implicación en esta red antireligiosa; y que el Gobierno ha establecido un comité especial para regular el acceso a Internet y controlar a los usuarios.

Fuentes: Entrecristianoscom, Cristianos

© Protestante Digital 2011

Blancos de la magia negra

Publicado: agosto 28, 2011 en Reportaje, Sociedad

JON SISTIAGA

Hay lugares de África donde nacer albino sigue siendo la peor condena. Se les ve aún como hijos del diablo. Cualquier órgano suyo sirve para rituales de magia negra. Los brujos pueden llegar a pagar 1.600 euros por una pierna. Si el miembro se arranca en vivo, mejor. Canal + y ‘El País Semanal’ han viajado a Tanzania para hablar con las víctimas de tan escalofriante superstición.

CASAS DE SEGURIDAD
Eran tres. Entraron en la choza y empezaron a golpearnos a todos. Uno llevaba una botella de queroseno. Me agarraron entre los tres. Me inmovilizaron y empezaron a cortarme el brazo a machetazos. Cuando acabaron salieron corriendo con mi brazo y gritaron a mi madre que me echara el queroseno en la herida hasta que cauterizara y dejara de sangrar. Yo ya estaba desmayada…”. Kabula Nkalango, de 14 años y albina, tiene la mirada triste y una sonrisa forzada de quien ha visto el Horror y ya no espera nada sano de esta vida. Lleva un año en una escuela especial a 160 kilómetros del lago Victoria, en Tanzania. Un lugar de acogida e integración para niños albinos traumatizados. Nunca antes había ido al colegio. Era analfabeta, aunque ahora ya es capaz de leer y hacer sumas y restas. “Cuando llegó estaba psicológicamente devastada. Tenía pesadillas y se despertaba pensando en las caras de los hombres que le arrancaron de cuajo su brazo derecho”, me dice Peter Ajali, el director de las escuelas Buhangiya.

SOBREVIVIR AL HORRORKabula habla pausado y no sostiene la mirada. Prefiere agachar la cabeza y cruzar su brazo izquierdo sobre el pecho, por encima del uniforme azul del colegio, como queriendo ocultar que le falta el otro brazo. Es tímida y recelosa, aunque sus profesores le insisten en que hable con el periodista porque, dicen, “el mundo tiene que saber lo que pasa aquí”. Y lo que pasa en Tanzania es que el 60% de la población cree en la brujería, sobre todo en la llamada “brujería muti”, que en sus formas más extremas utiliza partes humanas para sus conjuros y brebajes. Desde hace unos años, los hechiceros que la practican han señalado a los albinos, un sector social especialmente estigmatizado en ese país, como los objetivos más fáciles para este tipo de magia negra. Lo más normal es que se profanen las tumbas de los albinos fallecidos por accidente o enfermedad para así robar sus huesos y dárselos a esos chamanes. Pero el verdadero muti, para que sea realmente efectivo, necesita que los órganos o miembros humanos se arranquen en vivo para que los gritos y el dolor del sacrificado potencien el efecto del conjuro. Por eso los traficantes de órganos que atacaron a Kabula le dieron una botella de queroseno a su madre, porque su misión no era matarla, sino mutilarla, lo cual no les hace menos crueles, pero sí demuestra el grado de deshumanización y locura al que pueden llevar unas creencias ancestrales: “No nos eches la culpa, nos envían solo para cortarle el brazo, no queremos matarla”, le gritaron a la madre de Kabula, que tuvo la suerte de sobrevivir.

ASESINATOS RITUALES Y SACRIFICIOS

Ha habido al menos 60 asesinatos rituales de albinos en Tanzania en los últimos tres años, 16 en Burundi, 7 en Kenia. Estos son los muertos comprobados e investigados por las diferentes policías, pero varias ONG calculan que los sacrificios humanos pueden haber sido centenares, porque los ocurridos en las zonas más remotas y aisladas ni son tenidos en cuenta. “La culpa la tienen todos los mitos extendidos por los brujos de que los albinos tienen algunos poderes mágicos y que sus órganos pueden utilizarse en pociones mágicas para conseguir que los ricos sean más ricos o triunfen”, asegura Vicky Ntetema, directora de la Fundación Under the Same Sun (Bajo el Mismo Sol) y antigua delegada de la BBC en Dar es Salam. Hace cuatro años realizó la primera denuncia periodística sobre la persecución de los albinos en Tanzania grabando con cámara oculta a varios brujos que hacían magia negra con humanos. Desde entonces lleva escolta, ha dejado el periodismo y ayuda a este colectivo.

La sede de su ONG está rodeada de vallas electrificadas y guardias de seguridad porque 10 de los 14 miembros de su equipo son albinos. Para Vicky, la permisividad de la Administración tanzana con esos brujos tiene una explicación clara: “Hay gente en el Gobierno bien formada, bien educada, que cree en los brujos. ¡Políticos, ministros, líderes religiosos, policías y empresarios acuden a ellos! Hay políticos que visitan a los brujos durante las campañas electorales para beber las pociones mágicas que supuestamente les harán ganar las elecciones. ¡Y luego esa gente es la que tiene que decidir si a los brujos se les permite o no continuar con sus prácticas…!”. No es una denuncia en falso. El único diputado albino elegido en las urnas, Salum Khalfan Barwani, por el partido de la oposición al presidente Jakaya Kikwete, nos comentó en su oficina que él había ganado su escaño “sin recurrir a la brujería, no como otros diputados del Parlamento”.

El albinismo es un trastorno genético hereditario, una falta de pigmentación en la piel, el pelo y los ojos. En Europa lo sufre una de cada 20.000 personas, pero en Tanzania hay un caso cada 4.000 habitantes. El Gobierno ya ha censado a unos 8.000 albinos, pero la Sociedad Tanzana de Albinos, una institución financiada con dinero público, calcula que hay unos 160.000.

En nuestro mundo, un albino es uno más, pero en Tanzania, como en casi toda África del este, un albino es un ser inferior. En este país, por el que pasan 600.000 turistas al año para ver el Serengeti o el Kilimanjaro o la isla de Zanzíbar, muchos creen que los albinos son una maldición divina, o que son gafes que traen mala suerte, o que son hijos del demonio, o que son, simplemente, subproductos de un adulterio o una enfermedad venérea. En Tanzania, los albinos son discriminados, segregados y en muchos casos perseguidos, asesinados o mutilados. Los mitos construidos sobre su supuesto carácter sobrenatural y maléfico no tienen ningún sentido, pero de alguna manera han calado entre la población. Por eso los asesinos de albinos actúan con enorme impunidad, porque cuando a un colectivo se le estigmatiza en la categoría de infrahumano es fácil pasar, sin demasiados prejuicios, a la fase del eliminacionismo.

LOS ALBINOS NO MUEREN, DESAPARECEN

Que los albinos no son humanos, sino fantasmas o presencias espectrales, es una de las leyendas más comunes sobre ellos. De hecho, en las zonas rurales se tiene la convicción de que un hijo albino es una condena de mala suerte para toda la familia. Así que a ese niño se le aparta de la familia, se le aleja al establo, con los animales, y se espera hasta que se desvanezca, porque, según esta creencia, los albinos no mueren, sino que desaparecen: “Mira, te voy a explicar de dónde viene ese mito estúpido”, dice Babu Sikare, un albino tanzano que vive en Estados Unidos. “La razón es que, tiempo atrás, realmente sí que desaparecíamos… ¡pero porque nos solían matar…! Y después de asesinarnos nos desmembraban y hacían desaparecer los cuerpos. Nos mataban y luego decían que nos habíamos desvanecido, porque no se nos volvía a ver… No se perseguía a nadie, no había prensa detrás como tú ahora. Y la gente se creía que nos evaporábamos…”.

Babu tuvo la suerte de nacer en la capital, Dar es Salam, en el seno de una familia que lo quiso y lo trató como uno más. Fue el número uno en su clase y consiguió una beca para estudiar en Ohio (EE UU), donde trabaja en un banco de inversiones. Lo que peor lleva es que la gente crea que traen mala suerte. En sus ratos libres es cantante de rap bajo el nombre de Albino Fulani (Un Albino Cualquiera); pasearse con él por un mercado de Dar es Salam es como llevar una diana de desprecio en la espalda. En mi escaso suajili puedo escuchar cómo, a nuestro paso, muchos individuos susurran la palabra wazungu, una expresión despectiva de la época colonial que podríamos traducir por “putos blancos”: “La gente me llama de todo. Me dicen zeru, zeru, que significa cero, o sea, nada. Me llaman kaburu, que en Sudáfrica era el insulto a los blancos racistas. Y ahora tienen una nueva expresión, nos gritan dili, un diminutivo del inglés deal, es decir, negocio. Muchos me ven como un negocio, un business. Si me cortan la mano, hacen negocio. Pillan pasta. Así que no te sorprendas si vamos por la calle y alguien grita: ‘¡Ei, Dili!’. Se refieren a mí, amigo, no a ti”.

¿Pero quién usa este tipo de brujería asesina? Está claro que en una sociedad atrasada cualquier superchería se puede convertir en dogma, pero no se puede decir que esta sea una brujería de las clases bajas. En Tanzania, un país donde el 80% de la población vive en el umbral de la pobreza, no todo el mundo puede pagar 800 euros por una mano o 1.600 por una pierna, que es como se cotizan actualmente los órganos de albinos en el mercado negro. Son muchos los que creen en la magia negra, incluso en las capas más altas de la sociedad. Pero casi todas las investigaciones apuntan a que son los mineros del interior y los pescadores del lago Victoria los que más recurren a esa magia para tener suerte y riqueza.

“Todos gritábamos, pero no podíamos hacer nada. Mis padres habían fallecido, vivíamos con mi tía, que estaba aterrorizada”, me cuenta Tyndi Mbushi. Ella es albina, de la región de Geyta, donde las minas de oro son el sustento de la población. A ella no la tocaron porque el alboroto asustó a los liquidadores, pero sí tuvieron tiempo de cortar a machetazos la pierna derecha de su hermana Bibiana. “También intentaron cortarle la izquierda, pero cuando nos pusimos todos a gritar salieron corriendo solo con una pierna. Bueno, con la pierna y con los dos dedos que le cortaron al intentar poner la mano para defenderse”.

Hablan con toda su familia de adopción arropándolas y dándoles cariño. Bibiana prefiere dejar a su hermana el relato gráfico de los hechos. Un relato desgarrador en una niña de apenas 12 años. Quizá por eso, por ser tan pequeña, lo cuenta de esa manera tan directa y horrible, sin adjetivos y sin detalles. Bibiana me enseña los terribles costurones que le dejaron los dos machetazos en su pierna izquierda, justo por la ingle, mientras se apoya en la muleta que le ayuda a andar. “De mayor quiero ser banquera para ayudar a mi familia y a las personas pobres”, dice con una tremenda ingenuidad. Le pregunto qué siente por los hombres que la mutilaron, si rencor, odio o quizá perdón, y me contesta con un sonoro silencio que probablemente contiene muchas más opciones de las que yo le he planteado.

POLVO PARA ATRAER LA PESCA

Mutildados¿Pudo la pierna de Bibiana acabar como una especie de detector de metales en alguna mina de oro? ¿Pudo su sangre ser vertida en una galería oscura para intentar encontrar la veta buena que sacara a unos mineros sin escrúpulos de su miserable existencia? Bibiana nunca lo sabrá. Ella ha sobrevivido. Es otro ejemplo que contradice la leyenda de que los albinos se desvanecen. El mito de que son almas negras encerradas en cuerpos lívidos esperando encontrar otro organismo que colonizar.

“Es una leyenda muy conocida que los trozos de albino traen buena suerte. Es una tradición que viene de siglos, de nuestros padres y abuelos, cuando nos decían que los albinos simplemente desaparecían”, reconoce Waega Makuruka, un pescador del lago Victoria que accede a hablar sobre el tema en una apartada cala llena de pescadores furtivos. No somos bien recibidos en esa playa. Somos blancos, llevamos cámaras, somos un imán para la policía… Algunos nos gritan que no les enfoquemos para no ser reconocidos; otros, que nos vayamos. “A mí me han dicho que se utilizan huesos de albino, pero no sé qué partes realmente”. Waega habla de soslayo y con titubeos, porque muchos de sus compañeros intentan acercarse para escuchar lo que dice y saber si habla de más.

El contacto que nos ha llevado hasta allí ha sido rotundo: “Aquí todo el mundo cree en esa brujería”. La zona de Mwanza se hizo famosa gracias al documental La pesadilla de Darwin, que retrataba la pesca a destajo de la perca del Nilo para su exportación, dejando a los habitantes locales para alimentarse apenas las raspas. Son esos pescadores, según Ntetema, los que acuden a los brujos para encontrar los bancos de peces: “Deshuesan las manos cortadas, muelen los huesos, y ese polvo lo esparcen por… lo que sea, el mar, el lago, para que el pescador haga más capturas… Pero también usan el pelo rubio, pelo de cabeza de albino. Primero lo fríen, luego lo raspan y después lo espolvorean por donde creen que está el banco de peces”.

Dagumoto es la palabra utilizada en la jerga de los hechiceros para denominar los asesinatos por encargo o los sacrificios rituales. Masalu Luponya es un brujo de la zona de Geita acusado hace unos meses de encargar el asesinato de un albino. Finalmente fue liberado por falta de pruebas. Cuando le pregunto si es un brujo malo o un brujo bueno, enseguida me hace la distinción: “La brujería buena utiliza raíces y animales, la mala utiliza árboles y personas humanas. Yo soy de los buenos”. Luponya es alto, de sonrisa franca, de mirada directa y chispeante, y un gran anfitrión. Sabe caer bien, condición indispensable para un buen embaucador. No le va nada mal el negocio de brujo. Tiene varias chozas y un enorme terreno de cultivo donde están enterrados sus antepasados. Cuando llegamos está delante de esas tumbas, porque dice que sus ancestros le cuentan quién viene a visitarle y por qué. Le arranco la primera carcajada cuando le digo que mi contacto le llamó ayer al móvil y que por eso sabía que veníamos.

Nos hace pasar a la choza donde recibe a sus, llamémosles, pacientes. Enseguida me muestra todo su arsenal de alquimista, todos sus abalorios de curandero y toda su retórica para defender que la magia negra es muy peligrosa, y que solo los más expertos pueden usar porque, si no, sus efectos pueden ser devastadores: “Los asesinatos vienen de hace mucho, mucho tiempo. Primero iban a por las embarazadas; después, a por los calvos; luego, a por la gente que tenía una marca como una M en la mano, y después comenzaron con los albinos”. El hechicero Luponya habla con vehemencia. Controlando sus silencios y jugando con las pausas dramáticas. Mira a los ojos directamente, pero eso, que en otro interlocutor sería una cortesía o una señal de franqueza o de seguridad en sí mismo, me produce cierto desasosiego. Como si su mirada me taladrara y estuviera tocando mi alma. Al salir de la choza me invita a probar un brebaje, un antídoto para venenos, dice, que rechazo cortésmente.

CANIBALISMO, VAMPIRISMO Y MAGIA NEGRA

Muy cerca de los dominios del brujo, a escasos kilómetros del parque nacional de Serengeti, ocurrió uno de los sucesos más estremecedores en esta persecución delirante contra los albinos. Mariam Emanuel, de cinco años, fue asesinada en la choza de su abuelo delante de su hermana. Nindhi, que no padece albinismo, pudo ver todo lo que ocurría desde un rincón de la habitación e incluso reconocer a uno de los asesinos, Kazimili Mashauri, un individuo de la misma aldea, que fue condenado a muerte el año pasado.

Encontramos a Nindhi en otro colegio privado de acogida, acompañada de su tutor, que le anima a contarnos lo que pasó tal y como lo hizo ante el juez: “Me taparon la cabeza con una manta, pero la abrí un poco para ver qué estaban haciendo. Los asesinos taparon la boca de Mariam y con un cuchillo la degollaron. Entonces uno de ellos recogió en un cazo toda la sangre que salía de su cuello y cuando se llenó, empezaron a bebérsela. Uno detrás del otro. Cuando terminaron de beber la sangre sacaron una bolsa grande y cortaron a hachazos las piernas de Mariam. Yo creo que ya estaba muerta. Las metieron dentro y huyeron”. Lo cuenta de corrido mientras nosotros contenemos la respiración. Aunque el griterío de los niños en el patio del colegio es ensordecedor, todo parece detenerse en cuanto esta niña, tan pequeña y tan adulta, se pone a hablar. Me despido de ella con la preocupación de haberla desestabilizado, aunque el director nos dice que no nos preocupemos. Tiene asimilado lo que pasó, nos asegura, es una buena estudiante y saldrá adelante. Y nos recomienda que vayamos a visitar al abuelo.

La aldea de Ngalongo no está lejos de Mwanza ni lejos del lago Victoria, donde probablemente acabaron los miembros de Mariam. Son apenas una decena de chozas de familias pobres que viven en una economía de subsistencia. Cuando llegamos a la casucha donde vivía la cría, su abuelo, Mabula Fimbo, de 78 años, está comiendo una pasta de flor de yuca mezclada con maíz. “Comida de pobres”, me dice ofreciendo una cucharada.

“Claro que conocía al asesino. Éramos más que amigos. De hecho, éramos medio parientes… Solo espero que haya algún tipo de justicia divina”, relata con un hablar cansado. Mabula nos cuenta que el tipo sigue en la cárcel a la espera de ejecución. Que en el juicio no reconoció los hechos, ni por qué lo hizo. Que cada vez que ve a sus familiares siente una mezcla de odio y tristeza, pero que no puede hacer nada. Todas las pertenencias de este hombre, que cría unas cabras para sobrevivir, caben en una maleta que tiene semicerrada en uno de los dos cuartos de la choza.

DORMIR SOBRE UNA TUMBALe pido que me enseñe la tumba de Mariam y le pregunto si no teme que intenten profanarla. Me mira, me lanza algo lejanamente parecido a una sonrisa de complicidad y me pide que le acompañe a su cuarto.

Al entrar se agacha, levanta el jergón sucio donde duerme y me enseña, ahí, debajo de su propia cama, la tumba de su nieta Mariam. Ante mi cara de estupor, agachado delante del colchón, mirando ese suelo duro donde no hay lápida, ni flores, ni velas, me susurra: “Es que si la entierro ahí fuera, seguro que acabarían profanándola y llevándose sus huesos”.

Mientras le ayudo a bajar la cama, me pregunto a qué extremos de amor y devoción hay que llegar para enterrar a alguien dentro de casa. Qué desolación hay que sufrir para dormir todas las noches con esa presencia etérea en la habitación y qué remordimiento por no haber podido evitar su muerte.

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La familia insiste en la participación de Carabineros en la muerte de Manuel Gutiérrez (16) y espera que la “justicia actúe”.

por La Tercera – 27/08/2011 – 14:10

 

El cuerpo del menor de 16 años baleado en la comuna de Macul la madrugada del viernes en el marco de las protestas por el paro nacional, es velado en la Iglesia Metodista Pentecostal de la Población Jaime de Eyzarrirre.

Sobre el crimen del joven, la vocera de la familiaClaudia Durán, aseguró que aún “estamos guardando silencio porque estamos esperando que la justicia se encargue, para eso están. Esperando que el Señor haga su voluntad y justicia”.

En tanto, Gerson Gutiérrez (22), hermano del menor baleado, insistió en su testimonio y el de otros testigos, quienes aseguran que los disparos fueron efectuados desde un vehículo policial mientras caminaba por calle Amanda Labarca en dirección a una pasarela junto a su hermano.

Los funerales se realizarán mañana al mediodía en el Cementerio Evangélico Camino a Canaan, ubicado en la Ruta 68.

 

 

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Jesús, el primer indignado

Publicado: agosto 27, 2011 en Sociedad

Carlos Abad

Jesús, el primer indignado

Los indignados, este fenómeno que se ha iniciado en Madrid y se ha extendido a muchas ciudades de Europa, ocupan la primera plana de diarios, revistas y telediarios en todo el mundo.

28 DE AGOSTO DE 2011

 A partir de una vivencia muy cercana, reflexioné sobre la suerte de algunos jóvenes de hoy.  Éste a quien me refiero -como tantos, tiene dos carreras, posgrados, cuatro idiomas- sufre un paro cardíaco en Londres. Situación dramática con final feliz, ya que la alta calidad de la prestación de seguro de salud, la pronta asistencia, la salud general del muchacho, en resumen, la conjugación de todos estos elementos, permitieron que atravesara esta situación crítica y la superara.

Conversando con sociólogos, médicos y psiquiatras, me notificaron que son cada vez mayores los episodios y cuadros cardíacos, la frecuencia de accidentes, aneurismas cerebrales, muertes súbitas y problemas con el alcoholismo y las drogas que sufre este grupo etáreo. Contradiciendo a Rubén Darío, no están en la época de “juventud divino tesoro” sino que están atravesando momentos muy difíciles, de enorme desconcierto y mayor tristeza.  La promesa del progreso se ha alejado y está siendo interrogada.

El enorme esfuerzo por capacitarse y cualificarse no encuentra recompensa en el plano de la inserción laboral y su respectiva remuneración. Hablo de chicas y muchachos capacitados, con estudios superiores, formados en centros de calidad. Por mencionar solamente los cinco millones de desocupados en España, las decenas de miles en toda Europa de indignados y de cifras con muchos ceros para nombrar a los desilusionados del mundo.

 La mayoría de los indignados que tomaron hace poco tiempo plazas y calles no son sólo albañiles sudamericanos u obreros sin oficio claro: hay muchos graduados valiosos , con varias carreras y especializaciones que cuando se presentan para un trabajo les recomiendan que vayan con menos curriculum, con menos antecedentes porque no van a poder conseguir una plaza.

¡Como para no indignarse!

Qué paradoja, qué contradicción, cuántos cambios desde aquel sueño de principios de siglo XX de “mi hijo el doctor”, el esfuerzo programado para el ascenso social, tanto apremio para estudiar cuando a veces se proviene de familias sin instrucción que se esfuerzan para acompañar ese salto necesario para superar a la generación anterior y crecer; pero que hoy desmiente todo ese ritual del empeño, que termina coronado con mujeres y hombres que no pueden alcanzar sus objetivos, que solo reciben incomprensión social.

En los últimos años en Europa y en España en particular, no figuraba como prioridad el tema del empleo, el primer trabajo, la construcción de opciones laborales, se hablaba en forma recurrente de casamiento homosexual, el tema del aborto y un fuerte énfasis en el tema de la igualdad y llamativamente estos temas de respetuosa consideración ocupaban la casi totalidad de la pantalla, mientras que los temas vinculados al pan y al trabajo aparecían lateralizados, omitidos, fuera de escena. Una obscenidad, etimológicamente: obsceno, fuera de escena.

 Por eso cobró tanta notoriedad Indígnense, el libro del pensador francés Stéphane Hessel , de 93 años, un viejo miembro de la resistencia francesa contra los nazis que luego fue designado embajador y participó en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que invita a los jóvenes a indignarse ante el estado actual del mundo, a rebelarse ante el poder de los mercados financieros, las desigualdades, las injusticias.

 Frente a este cuadro de situación, vino a mi mente una imagen conocida y es cuando Jesús echa a los mercaderes del templo . Sucedió en Jerusalén al ver que una multitud de devotos se acercaba a ofrendar en las grandes celebraciones religiosas en Israel y traían consigo distintos bienes, los cuales eran permutados por monedas como gratitud y honra a Jehová.

Jesús percibe que este ritual honrado, virtuoso, de llevar al templo las mejores mercancías, se había desvirtuado, profanado, adulterado.

Jesús nunca se enojó con los comerciantes de los mercados de Samaria, de Galilea, de Judea, jamás. Jesús valoraba a quien trabajaba -su propio padre era carpintero-, respetaba el fruto obtenido con el esfuerzo, el fruto de la labor diaria. Pero se indignó con los mercaderes abusivos que se aprovechaban de la unción de los feligreses para obtener cuantiosas ganancias.

 ¿Cuál es el paralelismo con lo que sucede en 2011 en Occidente? Pues en la actitud de Jesús cuando expulsa a los mercaderes del templo irrumpe el Primer Indignado.

En San Juan 2 (Jesús purifica el templo, Mt. 21.12-13; Mr. 11.15-18; Lc. 19.45-46) leemos:
Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.

Semejante lo expresa San Lucas 19, Purificación del templo, Mt. 21.12-17; Mr. 11.15-19; Jn. 2.13-22): Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y ompraban en él, diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

 Estas son democracias de mercado, sociedad de mercados donde lo que prima es el precio.  Cómo no indignarse y sumar su voz a la de Jesús indignado: “No hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado, cueva de ladrones.”

Hoy está más vigente que nunca, como decían los mayores en la época de Jesús en un tradicional refrán del Medio Oriente: “El ojo nunca se sacia”. Hay que maximizar las ganancias es el credo de las principales universidades económicas del mundo. Hay que ganar más y más y más sin respetar la ecología, sin respetar las leyes de la naturaleza, sin respetar la salud de las personas.

 Cuando EEUU vive la catástrofe económica del 2008 tan grave en la cual se evaporaron 800 mil millones de dólares y el estado sale a rescatar a estas instituciones financieras, un error de Wall Street termina repercutiendo en las familias comunes y trabajadoras de cualquier punto del planeta.

No solamente que son rescatados, sino que lo primero que hacen sus ejecutivos, además de cobrar los bonus y los premios, es echar a los que menos ganan. Las cifras cantan desproporciones indignantes: en la mayoría de las empresas entre el número uno de la compañía y el que menos gana es mil veces a uno, tres mil pesos sobre tres millones. Son expulsados los más débiles.

 Qué parecida a la escena bíblica de Jesús de Nazareth donde las sociedades abandonan lo sagrado, la ley, la verdad y el valor cívico por el dios supremo de la transacción. A cualquier precio: hay que tener mucho, pronto, rápido cueste lo que cueste.  Esto enseñan en los principales pizarrones y reproducen en las magistrales clases de las más prestigiosas facultades de las capitales.

Días pasados escuché de un politólogo una conversación que se le atribuye a Lula con el presidente Obama y un grupo de colaboradores en la que el brasileño dijo respecto de la crisis de fines de 2008: “Esto lo armaron rubios de ojos celestes”. Se refería con su marcada ironía a que los más capacitados salidos de las mejores universidades del mundo articularon esta catástrofe.

 Hablan de crisis pero a mí me gusta hablar de asesinato económico.  Dictadores africanos y latinoamericanos, líderes crueles serbios, malvados de calañas varias están convocados a los tribunales de La Haya, pero los asesinos económicos no están en el banquillo, esos señores elegantes y cultos, autores de esta masacre, no son condenados. Y nuestros jóvenes los sufren con indignidad.

¿Dónde está el dinero? El dios dinero es hoy el único dios absoluto.

¿Por qué tanta indignidad? ¿Por qué permitir el secuestro de las ilusiones, la tortura de la esperanza, la desaparición de los sueños?

No más profanación. Es hora de devolvernos la libertad de sabernos gobernados por humanos, no solo por mercaderes siglo XXI.

 El planeta, los jóvenes, la naturaleza, claman con dolores de parto una nueva redención al decir de San Pablo.  Indignados, incomprendidos, expulsados, agraviados, como Jesús de Nazareth, llevan su cruz en esta sociedad ciega al futuro.

Tal vez estemos a tiempo de apartar la mala hierba y dejar que el trigo de la buena semilla germine. Que un mundo de valores se imponga a uno de precios

Autores: Carlos Abad

Fuentes: La Nación
©Protestante Digital 2011

Algo huele a podrido en Inglaterra

Publicado: agosto 27, 2011 en Sociedad

Wenceslao Calvo
Algo huele a podrido en InglaterraDavid Cameron, primer ministro del Reino Unido, tuvo que salir al paso de los graves sucesos que días atrás conmocionaron Londres y otras importantes ciudades de su país.

 

Las escenas de violencia, descontrol y saqueos, más propias de otras latitudes, llevadas a cabo en buena medida por menores de edad sin ningún sentido de culpabilidad, ponían en evidencia que los huevos que se han estado incubando durante las últimas décadas han eclosionado en una generación que anda sin norte ni referencia por la vida.

 Cameron dijo que una parte de la sociedad británica está enferma, señalando que la falta de educación, responsabilidad y moral está en la raíz de los males que han explotado estos días. No es normal oír hablar a un político en esos términos, porque todo lo que huela al bien y al mal, que no sea relativizando ambos conceptos, es sospechoso de antemano y hay que erradicarlo del discurso.

Hablar de moral no solo no da votos, sino que los quita. Y con esa mentalidad se ha estado funcionando durante mucho tiempo, para al final venir a descubrir que la momentánea ganancia obtenida por el silencio en todo lo que tiene que ver con la moral no compensa del desastre que la falta de moral, finalmente, produce en las personas y en las naciones.

 Sí, el primer ministro tiene razón: Hay algo podrido en el Reino Unido. Pero no solamente en los suburbios de las grandes ciudades, donde se podría pensar que el culpable es el desempleo y la falta de expectativas; el cáncer también está arraigado en otros sectores de la sociedad, de lo cual es evidencia  el reciente escándalo del periódico  News of the World , que tras una larga andadura se ha visto obligado a cerrar por su inmoral concepto del periodismo, en el que, con tal de conseguir una primicia o una exclusiva, todo valía.  Pero  News of the World  no es más que la punta del iceberg de un periodismo obsceno, que en el Reino Unido se ha hecho hegemónico.

Claro que en realidad Cameron se ha quedado corto al hablar de falta de responsabilidad, educación y moral en una parte de la sociedad británica; en realidad lo que falta es otro ingrediente que es la raíz de los anteriores:  el temor de Dios . Probablemente el primer ministro estuviera pensando en eso, aunque hubiera sido demasiado arriesgado atreverse a decir algo así y estimó suficiente decir lo que dijo.

 Ahora es el momento de hacer cuentas después del estropicio acontecido. Es el momento de preguntarse si aquella campaña en autobuses promovida por ateos, que nació en Gran Bretaña, con el lema:  ‘Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y goza de la vida.’  no habrá tenido eco en los adolescentes que arrasaban todo lo que encontraban a su paso, pues el testimonio de algunos era que había sido el día más feliz de su vida. Así que gozaron de la vida a su modo, destruyendo, ya que probablemente Dios no existe.

También es el momento de preguntarse  adónde lleva el ateísmo militante que impulsa Richard Dawkins , entusiasta valedor de la campaña de los autobuses, que en su best-seller The God delusion  denigra la fe cristiana, con un lenguaje más propio de una taberna que de un intelectual y científico, como él pretender ser.

Es el momento de preguntarse  por qué a una enfermera cristiana británica se le instruye un expediente sancionador por llevar una cruz en su uniforme,  argumentándose que un hospital ha de ser un lugar aséptico no solo sanitariamente, sino también en el terreno de las creencias. Hay que preguntarse igualmente  por qué se lleva a los tribunales a un pastor británico por decir que la práctica homosexual es pecado .

 El Reino Unido lleva ya mucho tiempo caminando en una dirección torcida y los recientes disturbios son la constatación externa del mal que corroe internamente a esa nación. Al final, hacer burla, pisotear y combatir a lo recto solo puede volverse contra quienes así hacen. También contra los que, a sabiendas de lo que es malo y bueno, callan para no ser impopulares.

 Y de este modo tenemos a una sociedad, la británica, confundida, sacudida y noqueada por una generación a la que se ha alimentado con bazofia moral e ideológica. Todo un paradigma de lo que está pasando en otras naciones europeas.

 Pero el Reino Unido necesita algo más que buena moral. Necesita aquello que pasó en el siglo XVIII, cuando la nación, que estaba siendo minada por el deísmo, racionalismo y escepticismo, afluentes todos que desembocaban en otro río llamado ateísmo, fue rescatada por el despertamiento espiritual que, encabezado por hombres como George Whitefield y John Wesley, sacudió todos los estratos sociales , en las ciudades y en los campos, en las minas y en los bufetes, en los mercados y en las iglesias, trayendo salvación a los cultos y a los iletrados, a los grandes y a los pequeños.

 Lo que el Reino Unido necesita no pueden proporcionarlo los políticos, ni los partidos que representan, ni las ONGes, ni las organizaciones sociales. Porque lo que esa nación precisa es el evangelio. Aquel evangelio, que la salvó del abismo en el siglo XVIII, es lo único que puede salvarla en el XXI. 

Autores: Wenceslao Calvo

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La historia lo confirma
El nazismo y sus raíces en el ocultismo esotéricoLas lecturas de revistas esotéricas moldearon el pensamiento de Adolf Hitler, que se veía predestinado a construir “una civilización pura e incorrupta”.

27 DE AGOSTO DE 2011, ITALIA

El historiador Giorgio Galli, reconocido experto en el mundo del nazismo y de su figura principal, Adolf Hitler, ha asegurado a la revista italiana “30 giorni” que  “toda la historia del nazismo ha de ser interpretada teniendo en cuenta la cultura esotérica de Hitler”.

Y es que, según Galli, la pretensión de Hitler de construir una nueva civilización pura se desprende de las consideraciones místicas y espirituales de las que se nutrió en su juventud el líder alemán.

En su juventud en Viena, Hitler era un asiduo lector de la revista “Ostara”. La publicación, que toma su nombre de una antigua diosa germánica anterior a la difusión del cristianismo en Alemania, fue fundada en 1905 por un ex fraile, Jörg Lanz von Liebenfels. Éste creó también una organización basada en la teoría de la superioridad de la raza aria.

No fue el único “maestro” esotérico del futuro Führer. Rudolf von Sebottendorff, estudioso de la Cábala, de la alquimia, de la secta de los rosacruces y un asiduo de prácticas ocultistas, promovió en 1918, en Munich, la “Thule Gesellschaft”,  una sociedad secreta fuertemente caracterizada por su antisemitismo y por el racismo. En torno a ella gravitaron Hitler, Rudolf Hess, Karl Haushofer y Hans Franck, el futuro gobernador general de Polonia.

 EL MITO DE LA ATLÁNTIDA
 La “Thule” se refería a la civilización de la Atlántida , la célebre y enigmática patria de los hiperbóreos, y sobre este mito, el Führer sustentó su acción política. “Alrededor de la Thule hay una sabiduría mágica que el dirigente nazi considera que hay que recuperar y en la que reside el instrumento para forjar el luminoso futuro”, señala el historiador italiano.

Esta sociedad secreta fue la auténtica cuna del nazismo. “El grupo de intelectuales de la Thule que en los años veinte decide transformar la secta ocultista en un partido político cree profundamente en estas cosas”, subraya Galli. “Tanto Hitler como Himmler, Hess, Rosenberg y Frank se consideran herederos de una antigua sabiduría que les permite convertirse en los constructores de una nueva civilización”, añade.

La primacía de Hitler en el partido nazi, y antes en la secta de los “Thule”, se debe, según el historiador Galli, a dos elementos: “Se trataba de un orador muy eficaz y de un hábil organizador”. “Quizás aprendió del mago Hanussen la primera característica, esa forma casi hipnótica de comunicar”, apunta Galli. “Sabemos con seguridad que Hitler tomó clases de dicción con Hanussen”, prosigue.

 UN PLAN DE EXTERMINIO
Con estos ingredientes, el dirigente nazi puso en funcionamiento una de las maquinarias de aniquilación más devastadoras de la historia. Para reconstruir la civilización aria era necesario conquistar todo el terreno de Europa occidental hasta los Urales. Se trataba del “Lebensraum”. Alemania se erigía como fundamento de esa nueva civilización y de un nuevo tipo de hombre que recuperaría las antiguas virtudes perdidas.

“Los judíos, que poseen un sueño de hegemonía mundial de signo contrapuesto, debían de ser primero marginados y luego eliminados”, afirma Galli. Para potenciar la ideología nazi, era necesario crear una suerte de ritos. “Por eso,  todas las ceremonias nacionalsocialistas calcan un modelo religioso: las luces, el Führer apareciendo como una mágica agnición. Todo tenía un carácter de mágica liturgia” , explica el historiador italiano. El interés de Hitler y sus más fieles aliados por el ocultismo marcó las terribles decisiones que llevaron a la muerte a millones de personas.

Fuentes: ReL

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Argentina      | Por      Nínro Ruíz Peña |

Recientemente la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), la cual tiene un filial en Gualeguaychú, puso un cartel que dice: “El cáncer tiene cura, tráigame enfermos para que sean sanados”.

La Iglesia Universal está contiguo al Teatro Gualeguaychú, y su pastor no se escandalizó por la frase más bien justificó que “mi trabajo en Gualeguaychú es ayudar a las personas por medio de la fe; los médicos hacen un excelente trabajo, pero hay un momento que tiene un límite y Dios es el Dios de lo imposible; porque hay personas desahuciadas que no consiguen ser sanadas”.

La Iglesia Universal, es una de las más observadas dentro de las iglesias pentecostales. En el 2009, los diarios La Nación (Argentina); O Globo (Brasil); El Tiempo (Colombia); La Nación (Costa Rica); El Comercio (Ecuador); El Universal (México); El Nuevo Día (Puerto Rico); El País (Uruguay); y El Nacional (Venezuela), elaboraron un informe conjunto que se llamó:  “El negocio de la fe”, basado en el desarrollo exponencial de la IURD.

Desde estudio se concluyó que para la salida de los males, la iglesia ofrece a los fieles la Teología de la Prosperidad, surgida en Estados Unidos, un discurso que predica que la pobreza es obra de Satanás y les promete ascensión social a las clases pobres.

Otros resultados que encontraron fueron que en Brasil debieron vérselas con una denuncia en su contra por lavado de dinero;en Méjico fueron sancionados por no inscribir en el área de Cultos a sus pastores;en Costa Rica,adquirieron en 2 millones de dólares una sinagoga que transformaron en templo propio; y en la Argentina lograron quedarse con algunas emisoras radiales de Capital Federal.

El médico Higinio Álvarez, que representa a Entre Ríos en el Instituto Nacional de Cáncer, fue crítico respecto de esa promesa de campaña hecha por la IURD para atraer fieles. “Creo que a este tema hay que tomarlo con respeto. No entiendo cómo ponen un cartel con esa promesa. Decir eso es arriesgarse demasiado. No creo que la gente necesite ese mensaje. Salvo que esté demostrado científicamente que curan el cáncer. En ese caso, no habría problemas. Pero que primero lo demuestren”, señaló.

Álvarez replicó ese eslogan, y planteó la necesidad de que la gente no interrumpa ningún tipo de tratamiento oncológico frente a ese tipo de promesas. “La gente que está en tratamiento tiene que seguirlo, independientemente de lo que le digan –explicó a EL DIARIO de Argentina.

Es origen de la Iglesia Universal del Reino de Dios, nació en Brasil en 1977 y fue fundada por el pastor Edir Macedo, también se le conoce en otros países como Iglesia Pare de Sufrir.