Archivos para agosto 10, 2011

El evangelio según los Simpsons

Publicado: agosto 10, 2011 en Cine

José de Segovia Barrón

Cuando el creador de Los Simpsons, Matt Groening, era boy-scout, cuenta en una entrevista que robó una Biblia de Los Gedeones de la habitación de un hotel, y subrayó todo aquello que le parecía sucio. Cuando lo descubrió su jefe de exploradores, Groening dijo que para aplacar su furia le contó que había orado a Dios, y le había dicho “sé que me perdonarás por no creer en Tí”. Esta actitud irreverente, al borde siempre de la blasfemia, está todavía presente en esta serie de animación que se ha convertido en el programa de televisión más popular del mundo. Pero ¿por qué van los Simpsons a la iglesia?, ¿qué nos dicen sus oraciones, y cómo citan la Biblia?. Este es el tema de un reciente libro en EE.UU.

La imagen rebelde y corruptora de menores de Bart Simpson ha hecho que muchos conservadores, George Bush entre ellos, vean este espectáculo como un signo claro de la decadencia moral americana desde 1989. Pero para entender el evangelio según los Simpsons hay que darse cuenta que abarca desde la sanidad por fe hasta las misiones, pasando por el unitarismo o los parques de atracciones cristianos. Esta curiosa mezcla de fascinación y sospecha está muy bien reflejada en los dos personajes que representan más claramente la religión en la serie: Ned Flanders y el Reverendo Lovejoy.

Flanders es un irritante evangélico que vive al lado de los Simpsons. Algo reprimido (“dí cualquier cosa, que no lo habré hecho”), y a menudo fanático (“yo guardo hasta la comida kosher, por si acaso”), Ned sin embargo es un verdadero cristiano, que muestra su fe por sus obras. Homer le describió una vez como alguien “más santo que Jesús”. El Reverendo Lovejoy es sin embargo un pastor que representa casi todas las denominaciones en su Primera Iglesia de Springfield, donde van los Flanders, los Simpsons, y casi todo el pueblo. Tiene el aspecto pomposo y sedante de un tele-evangelista del valium. Su fundamentalismo es a veces incendiario (“la ciencia ha fracasado de nuevo ante las aplastantes evidencias de la religión”), pero otras frío y profesional (“hago lo puedo con un material como éste”). Homer le ha descrito en una ocasión como “el tipo que da esos sermones en la iglesia, capitán cómo-se-llame”.

Cuando Flanders, por razones que no vienen aquí al caso, tiene que adoptar a los hijos de los Simpsons, descubre que todavía no han sido bautizados, por lo que llama angustiado al Reverendo. Éste irritado por haber sido molestado cuando estaba disfrutando de su afición a los trenes en miniatura, responde con desprecio: “Ned, ¿has pensado en alguna de las otras principales religiones? Son prácticamente lo mismo”. Inmediatamente su tren se estrella, soltando humo. Ned coloca un cartel entonces en la puerta que dice “nos hemos ido a bautizar”, y se dirige al río. Allí los niños son finalmente “rescatados” por Homer, que logra evitar que el agua caiga de un cáliz dorado. Aunque el intento de Ned de un bautismo forzado es poco admirable, sin embargo es interesante que su sinceridad nunca se pone en cuestión. Es una persona auténtica, que a veces se muestra fuerte, pero también tiene debilidades.

El Reverendo Lovejoy sin embargo es un claro representante de lo peor de la religión organizada. Su fe es algo nominal y vacío. Se enorgullece de haber vuelto a poner la maqueta en el vestíbulo de la iglesia, como uno de sus grandes actos de fe. Y cuando un cometa amenaza destruir Springfield, Homer se lamenta diciendo: “En momentos así me gustaría que fuera un hombre religioso”. Pero el Reverendo corre histérico por la calle, gritando: “¡Se acaba todo!, ¡ya no hay más rezos!”. Sin embargo Ned ha construido un refugio al que invita a todo el pueblo. Y cuando está tan lleno que no se puede cerrar la puerta, se ofrece como mártir. Le dice entonces a su hijo: “Si me vuelvo loco de miedo, quiero que dispares a papá si intenta volver adentro”. La gente sale entonces avergonzada, y lo único que destruye el cometa es el refugio.

Pero no debemos entusiasmarnos demasiado con San Flanders, ya que uno de los autores de Los Simpsons, Steve Tompkins, ha dicho: “Creo que la calidad del humor está en proporción indirecta con las verdaderas creencias de la persona”. Ya que “cuánto más se muestren, menos divertido resulta”. Su papel es provocar, dice. Mark Pinsky ha escrito todo un libro sobre la vida espiritual de esta familia animada. Para ello ha grabado todos los episodios de la serie y mantenido entrevistas con varios de sus autores. Uno de ellos, Al Jean, dice que se considera “alguien que cree en las enseñanzas de Jesucristo, pero no es un gran aficionado de la religión organizada”. Él comenzó a trabajar en la serie en 1989, por lo que ha escrito con Reiss más de doscientos episodios. “Desde muy temprano mostramos a los personajes yendo a la iglesia”, dice. Pero “la gente es muy sensible con estas cosas”, por lo que evitan siempre las imágenes de Cristo, sobre todo en la cruz.

Marge es tal vez el miembro más fiel de los Simpsons. Ella es la que dice a los niños que deben ir a la iglesia para “aprender moral y decencia”. Así sabrán “cómo amar a su prójimo”. Pero la escena siguiente muestra al Reverendo en el púlpito con una cita apócrifa del Antiguo Testamento, llena de violencia sangrienta. Ya que el evangelio según los Simpsons es eso: la necesidad de vivir en paz y amor con tus vecinos. Pero la realidad es otra. Y es ahí de donde parte el verdadero Evangelio. No de bonitos deseos, y buenas obras, sino de la impotencia del hecho de que no podemos vivir como debiéramos. El cristianismo no consiste por lo tanto en los sacrificios de Flanders, ni en la vida cómoda del Reverendo, sino en el sacrificio que Cristo hizo una vez y para siempre. Esa es la única buena obra que nos salva. Por lo que no se trata se ser buenos, sino nuevos. Y eso es algo que sólo el Espíritu de Dios puede hacer por medio de nuestra confianza en la justicia de otro, Cristo Jesús, que llevó nuestras contradicciones bajo el peso de esa cruz que no pueden mostrar Los Simpsons, porque su mensaje sigue siendo demasiado ofensivo.

 

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César Vidal Manzanares

Lutero y la necesidad de la Reforma (13)

Lutero: una salvación `barata´?Tal y como señala Pablo, para Lutero esa justicia de Dios que acude a salvar al hombre, un hombre que no puede salvarse a si mismo por sus méritos o sus obras, es aceptada a través de la fe.
Sin embargo, esa fe no es ni un mero asentimiento a proposiciones teológicas ni una supersticiosa credulidad. Es la fe en que efectivamente Cristo murió por nuestros pecados en la cruz realizando la expiación que nosotros no podemos llevar a cabo:

“Esto es lo que el apóstol quiere dar a entender cuando dice que el hombre es justificado por la fe… Esto se dice de ti mismo, y para que tu te lo apropies: que Cristo murió por tus pecados y dio satisfacción por ellos” (WA 56, 370, 11 ss).

 Ha sido común en la apologética antiprotestante el acusar a Lutero, en particular, y a la Reforma, en general, de ofrecer una salvación barata que evita las buenas obras. Semejante acusación no se corresponde con la realidad como ha quedado de manifiesto en obras de eruditos más rigurosos incluidos los católicos.

De hecho, la posición de Lutero era la misma que había expuesto Pablo en su carta a los Romanos. Primero, la salvación es imposible para el hombre, pero Dios acude en su ayuda mediante la muerte de Cristo en la cruz que satisface la pena que merecen nuestros pecados; segundo, esa justicia de Dios ejecutada por Cristo sólo podemos apropiárnosla mediante la fe y tercero, esa justificación por la fe, lejos de ser un acicate para la inmoralidad, es la clave para llevar de ahora en adelante una vida de obediencia a los mandatos de Dios:

“El camino del Señor es la justicia de Dios vista como el Señor presente en nosotros, que después realiza a través nuestro estas buenas obras” (WA 56, 233, 30)

En otras palabras, el hombre no lleva a cabo obras buenas para ser justificado sino que, como ya ha sido justificado por gracia a través de la fe, realiza obras en señal de obediencia agradecida. La conclusión de Lutero cuenta con paralelos paulinos fuera de la carta a los romanos como es, por ejemplo, el pasaje de  Efesios 2:8-10  donde el apóstol Pablo afirma: “ Porque por gracia somos salvos, por medio de la fe, y eso no es de vosotros, es un don de Dios, no es por obras, para que nadie pueda jactarse. Porque somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, que Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas ”.

La posición teológica de Lutero resulta meridiana y explica más que sobradamente el paso de la inquietud espiritual del pecador que no sabe cómo obtener la salvación valiéndose de los medios con que cuenta, a la paz profunda, grata y serena del pecador que se sabe redimido no por si sino por la obra de Cristo en la cruz.

 Ante la incapacidad para cumplir con las exigencias de la ley de Dios, son muchas las personas que acaban cayendo en un tormento continuo, verdadero potro del espíritu, al contemplar su insuficiencia o que derivan hacia la hipocresía fingiendo que viven de una manera que no alcanzan a encarnar. Lutero sorteó ambos peligros gracias a la lectura de la Biblia.  En ella encontró que su desazón espiritual no debía derivar hacia la desesperación sino que tenía que convertirse en el primer paso para arrojarse de rodillas ante Dios reconociendo su incapacidad para merecer la salvación y aceptando lo que había ganado Cristo en la cruz. En ese sentido, su experiencia recuerda a la del pobre publicano de la parábola que no se atrevía a levantar la mirada en el Templo abrumado por sus pecados ( Lucas 18:9-14 ), a la de la oveja que, extraviada en el monte, nada puede hacer por regresar al aprisco ( Lucas 15:1-7 ), a la de la moneda que es incapaz de regresar al bolsillo de su dueña ( Lucas 15:8-10 ) o a la del hijo pródigo que, tras arruinar su existencia, cayó en la realidad terrible de su presente y buscó el perdón, totalmente inmerecido, de su padre ( Lucas 15:11-32 ).

Llegado a ese punto, Lutero había descubierto también la acción de Dios que consistía esencialmente en el hecho de que Cristo se había entregado por amor en la cruz muriendo y pagando por los pecados del género humano. Ahora el pecador debía decidir si se apropiaba mediante la fe de la obra salvadora de Cristo o la rechazaba con incredulidad, incredulidad dirigida hacia la Palabra de Dios. Si se producía el rechazo, obviamente, el pecador se apartaba del camino de la salvación, pero si, por el contrario, abrazaba el sacrificio de Cristo en la cruz, era justificado por la fe y se abría un nuevo camino en su vida, camino surcado de buenas obras realizadas por Dios en él.

 Hasta ahí todo resultaba de una enorme claridad, pero, a la vez, era notablemente incompatible con el sistema de salvación articulado por la iglesia católica durante la Edad Media. ¿Cuánto tiempo tardarían en chocar ambas concepciones en el corazón de Lutero?

 Continuará: Lutero y la defensa de la gracia de Dios 

Autores: César Vidal Manzanares

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Juan Simarro Fernández

Retazos del evangelio a los pobres (32)

Resurrección, poder para los débiles“Y ellas acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán”. Mateo 28:9-10. Texto completo enMateo 28:1-10.

No temáis, ha resucitado.  Jesús, a lo largo de su vida y ministerio, se identificó con los débiles y empobrecidos del mundo. El mensaje “no temáis”, en su nacimiento, es comunicado a los débiles del mundo, a unos pastores sin relevancia cultural ni de poder y, después de su muerte, en su resurrección, el mensaje es comunicado a unas mujeres que, en la época de Jesús, con fuertes tintes patriarcales, estaban condenadas a una escandalosa marginación y discriminación. Se dirige a los débiles del mundo.

 No está aquí, ha resucitado.  Si el testimonio de una mujer tenía menos valor que el de un hombre, Jesús da el mensaje de la resurrección, el gran mensaje de la humanidad, a unas mujeres. ¡Una vez más Jesús al lado de los débiles del mundo! Al igual que los esclavos paganos y los niños, la mujer se debe al hombre, a su dueño, ¿a su amo? Se recomendaba a los hombres orar diariamente de esta forma: “Gracias, Señor, por no haberme hecho mujer”.

 Hay esperanza, ha resucitado.  Así, Jesús, siempre se identificó con los débiles del mundo, estuvo cerca de ellos, los amaba y quería cuidarles, quería pasarles a los primeros lugares. Una vez más, en la resurrección, los últimos fueron los primeros, siguiendo los valores del Reino.

 Ha roto la debilidad, ha resucitado . Jesús murió en debilidad, en abandono, en medio de un dolor tremendo, de burlas y de mofas. Jesús se unió en su muerte a los débiles del mundo, a los pobres y desheredados, a los abandonados del sistema, a los excluidos y presa del acoso de los opresores y manipuladores del mundo.

 Hay poder, ha resucitado.  Jesús, sin embargo, resucitó en poder, pero un poder que comunicaba un mensaje a las víctimas del mundo: La muerte no tiene la última palabra para los empobrecidos y excluidos del mundo. La resurrección es lo que será la última palabra de esperanza y poder sobre el destino de los débiles de la tierra, los maltratados, torturados por el hambre o por la violencia.

 Hay garantía de vida, ha resucitado.  El mensaje podría ser: Sufrientes del mundo, los que estáis en la infravida del hambre, de la exclusión y de la opresión. Los que estáis sometidos a los poderes de las estructuras injustas de poder, los despojados y abatidos, los rotos como cañas cascadas, sabed que esos sufrimientos que os acosan debido al egoísmo, injusticias y desigual reparto de los bienes del planeta, los sufrimientos en general por el desprecio y la minusvaloración en que están tantas personas en el mundo como sobrante humano, no tienen la última palabra. No es la realidad última de la vida. La resurrección es garantía de cambio radical para los pobres y sufrientes del mundo.

 Uníos en abrazo fraternal, ha resucitado.  Y también nos dice a los cristianos: Y vosotros, prójimos cercanos a los sufrientes, no debéis esperar contemplando solamente las realidades metahistóricas. No debéis quedaros mirando al cielo, sino que debéis encarnar y enraizar vuestra fe en la realidad social, uniéndoos a los pobres, débiles y sufrientes del mundo, siendo sus manos y sus pies, para aliviar el sufrimiento del prójimo. La resurrección nos unirá a todos en un abrazo fraternal y liberador. Un abrazo redentor del Dios de la vida que no quiere las infravidas de tantos hijos suyos en la tierra. La resurrección es un contravalor en relación con la infravida y el no ser, la muerte, de la marginación.

 Únete al mensaje, ha resucitado.  En Jesús se dan las dos vertientes: Se identificó con los débiles en su vida dando ejemplo de servicio, de prioridades y de estilos de vida y, finalmente, en la resurrección, se identifica también con los débiles del mundo y les dice: “No temáis”. Son las dos vertientes que deben asumir los cristianos. Unirse al mensaje de la resurrección, con una visión de eternidad, mientras encarnan su fe convirtiéndose en prójimos que actúan ante las necesidades del caído, del roto, del pobre y del sufriente. La eliminación de alguna de estas dos vertientes es caer en la mutilación del cristianismo, en la religiosidad falsa, en una vivencia de la espiritualidad cristiana desde el egoísmo, lo cual es un ataque a la auténtica espiritualidad cristiana.

 Hay respuesta, ha resucitado.  La resurrección es la respuesta a la pregunta de los débiles del mundo: Señor, ¿qué podemos esperar nosotros, machacados y oprimidos, despojados y excluidos? En la metahistoria habrá una realidad distinta en donde ya no habrá más muerte, ni clamor, ni dolor. En la historia, en nuestro aquí y nuestro ahora, está el Reino de Dios que “ya” está entre nosotros, un Reino con unos valores liberadores y dignificadores, valores de rescate y liberación del prójimo, valores que nos ayudan a ser agentes de liberación del Reino. Se necesitan buenos prójimos que anden sembrando estos valores.

 Él va delante, ha resucitado.  La debilidad en la que anduvo Jesús en la tierra, identificándose con los últimos y los proscritos, se convierte en gran poder con la resurrección, poder que quiere transmitir también como un mensaje que ha de comunicarse a todo el mundo: ¡No temáis! El Señor ha resucitado. Va delante de vosotros. Hay promesa de una humanidad nueva sin estos sufrimientos que afectan a los débiles del mundo. La resurrección abre una nueva vía de luz, de esperanza. No se da el triunfo del mal, ni del maligno. Se abre un nuevo destino para todos aquellos sometidos bajo el yugo de la opresión, bajo el pie de los acumuladores e injustos de la tierra…. Hay esperanza. Para nuestro aquí y nuestro ahora y para la eternidad.

 Ha resucitado, ha resucitado. Únete a esa corriente de esperanza. Únete a los valores del Reino… Únete a la vida. Únete a la resurrección.

Autores: Juan Simarro Fernández

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Ante la JMJ

El Papa visita la España menos católica de su Historia

En los últimos diez años han bajado las cifras de asistencia a misa, de seminaristas, de bodas religiosas y de bautizos. Ahora sólo el 56% de los jóvenes se declaran creyentes.

10 DE AGOSTO DE 2011, MADRID

Quedan unos días para que se produzca la tercera visita del Papa Benedicto XVI a España. La Jornada Mundial de la Juventud se celebrará en un contexto económico y social complicado, pero no menos relevante es la situación que atraviesa la misma iglesia católica.

Aunque los católicos siguen siendo una clara mayoría en el país (un 71% se declaran así)  cada año se experimenta un descenso  de estas cifras. En el año 2001, eran un 82% los creyentes católicos. Junto a ello, aumentan los que se declaran ateos y no creyentes, que ya suman un 24,3%, según las cifras del CIS. Un 2,4% se declaran creyentes de otra religión.

Por otra parte,  la creencia en el catolicismo desciende drásticamente con la edad.  Por encima de los 65 años, nueve de cada 10 españoles se confiesan creyentes y la proporción cae hasta el 56,8% entre quienes tienen entre 18 y 24 años, según el barómetro de julio pasado. El retrato ofrece otros elementos: a mayor formación, menor creencia (50,2% de creyentes con estudios superiores) y mayor secularización en las grandes ciudades (53% de creyentes) que en el campo (ocho de cada diez). Las mujeres mantienen más la fe.

 PROCESO DE SECULARIZACIÓN
Aunque maneja datos algo más favorables, la jerarquía católica toma nota de la creciente caída de fieles. “De forma paulatina y en ocasiones preocupante, la sociedad española vive un claro proceso de secularización”, afirma Jesús de las Heras, director de la revista Ecclesia, de la Conferencia Episcopal. El fenómeno es amplio “sobre todo en las generaciones jóvenes”, puntualiza.

“Las causas de la secularización son variadas y complejas”, analiza el sacerdote De las Heras. “En parte,  la sociedad se ha olvidado del más allá, de la trascendencia . Con el desarrollo económico, ha sustituido los bienes espirituales por los materiales y se ha apartado de la fe”. A eso se añade “la ausencia generalizada de Dios en la sociedad que presentan el mundo mediático y el de la cultura”, afirma.

Sí, de Dios no se habla mucho en la tele. Y encima, la guinda de las políticas laicistas del Gobierno de Zapatero (matrimonio entre personas homosexuales, la agilización del divorcio, el apoyo a la diversidad familiar…), destacan varios interlocutores. “Sin duda han minado, como una lluvia fina, al dar normalidad a lo que está fuera de la doctrina y el magisterio de la Iglesia”, detalla De las Heras.

“La secularización es buena, como planteó el Concilio Vaticano II, pero la laicidad se ha teñido de anticlericalismo y no se puede relegar la religión a la sacristía, porque es una faceta humana más”, afirma un veterano jesuita que pide anonimato.

Hay voces dentro del catolicismo que analizan las cifras de forma diferente. Javier Baeza, párroco de Madrid y ahora implicado en el movimiento 15-M, cree que “la desafección religiosa en general tiene que ver con la tradición de una cultura religiosa culpabilizadora, basada en el pecado y en la maldad del ser humano”.

A este poso, que ahora rechaza, suma otros dos elementos: “Una jerarquía fuera de cobertura, cada vez más alejada de la realidad del pueblo y que choca con la Iglesia más combativa” y una sociedad más interesada en el bienestar que en el compromiso. Además, está el mensaje moral que transmite la jerarquía, “cerrado y pueril”.  “La gente en general cree en Dios, pero pierde fe en la jerarquía” , apostilla el jesuita.

 ‘FE’, LUEGO ‘CULTURA’… ¿NUEVA RUPTURA?
Con su punto de vista laico, el catedrático de Sociología Alfonso Pérez-Agote, de la Universidad Complutense, mira hacia atrás.  “En los años setenta pasamos de ser un país católico a ser un país de cultura católica. Hubo un desinterés progresivo y bajó la práctica religiosa. Ahora se está rompiendo con eso, sobre todo los jóvenes” , explica este investigador.

Para muestra, varios botones: las bodas civiles superan a las religiosas desde 2009 – “el sacramento ahora es la hipoteca”, ironiza el sociólogo- y uno de cada tres bebés es extramatrimonial, una proporción similar a la de recién nacidos que no se bautizan.

“Lo que queda ahora es una religiosidad íntima que ya no es religión y que no pasa por ninguna institución en particular”, prosigue Pérez-Agote. Un divorcio que él ve alentado por la  escasa confianza de los españoles en la Iglesia católica.

“¿Cómo va a tener atractivo para los jóvenes una institución no democrática que deja fuera a las mujeres porque no pueden tener responsabilidades y que tiene planteamientos muy tradicionales sobre sexualidad, familia, preservativos, muerte digna y sobre todos los problemas candentes del siglo XXI?”, se pregunta.

Sin embargo, una actualización doctrinal no es el camino. “La Iglesia es consciente de la seriedad de algunos de sus planteamientos morales, pero propone su doctrina convencida de que refleja la verdad”, afirma De las Heras. El “atractivo de la Iglesia” no vendrá de una “rebaja” de su doctrina.

 ALEJAMIENTO PROGRESIVO
Así las cosas, corren tiempos de “apostasía silenciosa”, como dice el director de Ecclesia. “No es agresiva ni combativa” y lleva a una cierta “religiosidad a la carta” que no es “despreciable” y que convive con el desconocimiento de la doctrina e incluso de la cultura católica.

“A la carta”, según De las Heras, o “íntima”, según Pérez-Agote, la religiosidad que ha seguido a la religión tiene un termómetro en misas y otros sacramentos, esos ritos que acompañan la vida de los creyentes.  El CIS muestra una creciente brecha entre creencia y práctica religiosa.  Del 71,7% de los ciudadanos que se declaran creyentes católicos, el 13% va a misa casi todos los domingos y el 2,7% varias veces por semana. En 2001 eran el 19% y 2,9% respectivamente. La mayoría incumple el precepto de la misa dominical.

Ahora, seis de cada 10 españoles que se declaran católicos no pisa “casi nunca” la iglesia, si se descuentan las citas con cariz social (bodas, bautizos, funerales, comuniones).

 EL PAPEL DE LA JMJ
Planes pastorales para intentar atajar la secularización en el día a día y grandes actos masivos y mediáticos con el Papa de protagonista. Es la receta de la Conferencia Episcopal para los tiempos que corren.

Ese es el espíritu que persigue “la gran movida de la Jornada Mundial de la Juventud”, como dice el sacerdote Jesús de las Heras, director de la revista del episcopado, Ecclesia. “No echamos la casa por la ventana sin más, por afán de espectáculo, sino que somos conscientes de que tenemos un desafío al que responder.  Queremos dejar patente que la Iglesia quiere a los jóvenes y que los jóvenes han de querer a la Iglesia ”, afirma.

Las jornadas, del 16 al 21 de este mes, contarán a partir del día 18 con la presencia de Benedicto XVI en Madrid. Será la octava visita de un Papa a España (las cinco primeras fueron obra de Juan Pablo II entre 1982 y 2003). Aunque estos viajes no han frenado la desafección religiosa, en medios eclesiásticos creen que son una buena inyección de optimismo para unos creyentes rearmados frente al laicismo creciente.

Hay quien asegura que la presencia papal se traduce en vocaciones. Pero los seminarios siguen semivacíos: 1.265 alumnos repartidos en 79 centros en el último curso, cuando entraron 245 estudiantes nuevos, abandonaron 124 y se ordenaron 162.

Fuentes: El Pais

© Protestante Digital 2011


GAVIN KNIGHT Explosión social en Reino Unido – Protagonistas de los disturbios

 

El estallido del lado oculto violento de los barrios marginales de Reino Unido no resulta sorprendente. Lo he visto de primera mano a lo largo de los dos últimos años, cuando me uní a unas unidades policiales de primera línea en zonas marginales de Londres, Manchester y Glasgow. Niños cada vez más jóvenes se ven arrastrados a la delincuencia callejera menor y a las actividades de las bandas, de ahí que los saqueos sean más de lo mismo. Vi el muro de silencio, los ceños fruncidos y las comunidades cerradas. Hablé con un miembro de una banda de 19 años en Manchester que le acababa de propinar un cabezazo a un policía, y con un chico de 15 años en Glasgow que estaba a la espera de un juicio por desfigurar para siempre a otro adolescente con un palo de golf. Ninguno de los dos tenía padre y trataban de ser “el hombre de la casa” según un código callejero ultramachista y distorsionado.

En un barrio de viviendas de protección oficial crónicamente desfavorecido, una madre le regaló por su cumpleaños a su hijo de 13 años un machete para protegerse. Pasé algún tiempo en Southall con un niño de 14 años, un antiguo niño soldado de Somalia, que había llegado a una urbanización de viviendas subvencionadas de una zona marginal de Londres y comprobó que su experiencia con las armas de fuego estaba muy solicitada entre los chicos locales. Su contratación y la explotación por dinero era la misma que en la capital somalí, Mogadiscio, destrozada por la guerra.

Me senté en la parte de atrás de coches de gran cilindrada y de aspecto exterior sencillo con detectives mal pagados, desbordados de trabajo, exhaustos y frustrados por el papeleo, la burocracia y los formularios que tienen que rellenar. Un policía de 48 años se había desgarrado un tendón al perseguir a un miembro de una banda, de unos 20 años y futbolista semiprofesional. A otro policía le había pasado por encima de la pierna el coche que un pandillero empleó en su huida. A un detective que trabajaba en turnos consecutivos hasta las tres de la madrugada y con dos divorcios a sus espaldas, le pagaban diez veces menos de lo que ganaba el capo de la droga de 31 años al que estaba persiguiendo. Le estuvo pisando los talones durante años. El juicio en el que le condenaron duró seis meses, se presentaron 8.000 pruebas y costó más de 5,5 millones de euros. La política contra las drogas no ha cambiado en 30 años y necesita abrirse mucho más a ideas nuevas y experimentales. El hombre condenado era persuasivo, carismático y emprendedor. ¿Habría usado esas capacidades de forma diferente si hubiese nacido en el seno de una familia de tres generaciones de corredores de Bolsa, como el primer ministro David Cameron, en vez de en un callejón sin salida de una zona desfavorecida de Manchester?

Hablé con una chica adolescente que se había afeitado la cabeza y que se vestía como un chico para poder traficar con drogas y de ese modo arreglarse los zapatos y presentarse a las audiciones. Nos sentamos en la cocina de su centro de rehabilitación y me dijo, con una pulsera electrónica alrededor de su pierna, que quería ser actriz, no camello. Trabajaba mucho traficando con drogas, pero al final los chicos le robaban a punta de navaja lo que había ganado. Al tercer día, apuñaló a uno en el brazo y la dejaron en paz para que se ganara la vida.

Reino Unido es desde hace algún tiempo dos países. Está el que todo el mundo conoce, el de la próspera economía de clase media. Y luego están los barrios céntricos pobres de los que nadie habla o informa, como su fueran un país del Tercer Mundo o una zona de guerra. Económicamente hablando, el declive puede relacionarse con el hundimiento del sector industrial durante el Gobierno de Margaret Thatcher y su política del derecho a una comprar casa que impulsó a las familias de la clase trabajadora con aspiraciones a marcharse de las urbanizaciones de viviendas subvencionadas. Los recortes en el presupuesto para viviendas de protección oficial conllevaron una reducción del total de casas. Diez años de crecimiento económico con el Partido Laborista no han resuelto los problemas de los barrios marginales por culpa de la falta de una visión a largo plazo. Como consecuencia de ello, estas zonas necesitadas han experimentado una proliferación de bandas de adolescentes, un aumento de los crímenes con arma blanca y una grave violencia juvenil.

Niños pertenecientes al distrito del diputado por Nottingham Norte Graham Allen acuden a la escuela primaria “incapaces de resolver sus diferencias sin violencia”. Desde una edad muy temprana, a los críos se les dice que no llegarán a nada en la vida. Empiezan a creerlo, se quedan rezagados en el colegio, hacen novillos, caen en las garras de la delincuencia y finalmente acaban en un correccional de menores que cuesta por interno 230.000 libras esterlinas (261.855 euros) al año. Y el ciclo continúa. El 25% de los delincuentes juveniles ya son padres. Patrick Regan, de una organización benéfica en uno de estos barrios marginales llamada XLP, afirma que el 63% de los padres violentos tienen hijos que acaban infringiendo la ley.

En Glasgow, los jóvenes aburridos y desafectos participan en peleas de bandas con espadas y machetes durante el fin de semana. No hay trabajo. Los astilleros de Clyde y los altos hornos de Parkhead han quebrado y han sido sustituidos por enormes centros comerciales. Pero los antiguos soldadores y chapistas de clase obrera no son capaces de adaptarse a este cambio a una economía basada en los servicios. Conocí a un antiguo miembro de una banda que había conseguido un empleo estable trabajando en los probadores de la cadena de ropa T-K Max, pero era una excepción.

Salí con la División B de la policía de Strathclyde, cuya comisaría está en Shettleston, una de las zonas más deprimidas de Reino Unido. Allí, la expectativa de vida de los hombres es de 63 años, 14 años menos que la media nacional, cercana a la de Irak o los territorios palestinos. Mientras los policías se metían en la furgoneta, pasaron ante un contenedor con armas confiscadas: hachas, espadas, postes de andamios. La Unidad de Reducción de la Violencia de la policía de Strathclyde trata ahora la violencia como una enfermedad infecciosa, transmitida por los padres o los amigos. Los fondos para hacerle frente provienen del presupuesto de Sanidad. Cada vez más, el mensaje más importante que hay que transmitir en estas comunidades fracturadas es que uno es capaz de una violencia extrema. Esto aporta respeto, categoría. Los demás le dejan a uno tranquilo.

La entrada de drogas es otro factor. Southall es uno de los sitios más baratos donde comprar heroína en Reino Unido. El tráfico de drogas, por valor de 1.000 millones de libras, es el negocio más dinámico y emprendedor de las barriadas marginales. En todos los barrios deprimidos de Londres, los chicos mayores holgazanean a la entrada de los institutos, alardeando de los músculos conseguidos en la cárcel y del tiempo que han pasado encerrados como de una condecoración. Están decididos a reclutar pequeños hombres de acero para sus pandillas. Más eficaces y persuasivos que cualquier servicio de asesoramiento profesional, los preparan, les regalan zapatillas de deporte nuevas o les dan 50 libras para atraerlos. Se calcula que los ingresos provenientes de las drogas pueden ser de nada menos que 130.000 libras anuales en el caso de los grandes traficantes. Los trabajos con salarios bajos, como el de enyesador o cajero de un supermercado Tesco no pueden competir con eso. El tráfico de drogas da paso a la violencia. Un chico del barrio de South Acton se negó a traficar y lo metieron dentro de un ascensor desnudo con un pitbull y lo mandaron al piso 15. Los chicos mayores somalíes de Southall condujeron a otros chicos reacios al parque local y les azotaron la espalda desnuda con fustas. Si uno crece en una zona de guerra, se convierte en un guerrero.

Tenemos que interesarnos a largo plazo por los jóvenes de nuestros barrios deprimidos. Cuando nadie se preocupa por uno, es menos probable que a uno le preocupe destrozar un escaparate.

 

 

Gavin Knight es autor del libro Hood Rat, que Summa de Letras publicará en España próximamente Traducción: News Clips

 

 

http://www.elpais.com


CHRISTIAN TODAY

Riots: Churches open their doors for prayer and reflection

Asistir a los servicios de los bomberos un incendio en Clapham Junction, después de una noche de disturbios en las calles de Londres. Pensilvania

La Iglesia de Inglaterra ha pedido a los cristianos a orar por Londres y otras ciudades afectadas por varios días de disturbios.

La Iglesia ha emitido una oración especial por la iglesia y para uso personal.

La oración por la paz en nuestras comunidades se lee:

La gracia de Dios,

Oramos por la paz en nuestras comunidades el día de hoy.

Nos comprometemos a que todos los que trabajan por la paz y el fin de las tensiones,

Y los que trabajan para defender el derecho y la justicia.

Oramos por poner fin al miedo,

Para consuelo y apoyo a los que sufren.

A la calma en nuestras calles y ciudades,

Que la gente pueda seguir con su vida en la seguridad y la paz.

En tu misericordia, escucha nuestras oraciones,

ahora y siempre. Amén

La oración está siendo ampliamente distribuido a través de Twitter y Facebook, y publicado en muchos sitios web diocesanos y parroquiales.

La Iglesia de Inglaterra dijo que muchos de sus miembros de iglesia en todo el país servían a sus comunidades en este momento.

Ellos están proporcionando un lugar para la oración y la reflexión tranquila, y se ofrece ayuda a la población local que lo necesitan.

Muchos obispos y sacerdotes han salido a las casa de sus comunidades, haciendo reuniones y escuchando a la gente, y ofreciendo consuelo y apoyo.

La Diócesis de Londres, pidió hoy a los cristianos a orar “para la restauración del orden y la paz” y para “la seguridad y el entendimiento”.

La catedral de Southwark, situado en el corazón de Londres, da la bienvenida a la gente a venir y orar.

El obispo de Southwark y para la vida urbana y la fe, reverendo Christopher Chessun, dijo que las imágenes de violencia y destrucción en las pantallas de televisión “no representan a las comunidades fuertes, con la esperanza y vibrante que conozco tan bien”.

“Quiero hacer un llamamiento a los responsables de los disturbios que parar”, dijo.

“Hoy en día,  muchos en nuestra Diócesis cuentan  el costo de los disturbios, estoy profundamente triste al ver las imágenes de destrucción en lugares conocidos.

“En los próximos días visitaré las comunidades que han estado en el centro de los problemas y sigo con mi  promesa de apoyo y solidaridad con todos aquellos que buscan construir un compromiso positivo y constructivo.

“El mensaje cristiano es de esperanza, amor y paz, y sé que las iglesias de la diócesis de Southwark están preparados para desempeñar su tarea de llevar salud y esperanza a los lugares que sirven.

“Yo les pido que ofrezcan oraciones especiales para la curación y la paz de nuestras ciudades cuando se reúnen para el culto de este domingo y semana tras semana, recordando especialmente a aquellos que han sido afectados personalmente y han perdido sus casas y medios de subsistencia.”

England Riots: Churches open their doors for prayer and reflection

The Church of England is calling on Christians to pray for London and other cities affected by several days of rioting.

The Church has issued a special prayer for church and personal use.

The Prayer for Peace in Our Communities reads:
Gracious God,
We pray for peace in our communities this day.
We commit to you all who work for peace and an end to tensions,
And those who work to uphold law and justice.
We pray for an end to fear,
For comfort and support to those who suffer.
For calm in our streets and cities,
That people may go about their lives in safety and peace.
In your mercy, hear our prayers,
now and always. Amen

The prayer is being widely distributed via Twitter and Facebook, and published on many diocesan and parish websites.

The Church of England said many of its member churches around the country were ministering to their communities at this time.

They are providing a place for quiet prayer and reflection, and are offering help to local people in need.

Many bishops and priests have also been out and about in their communities, meeting and listening to people, and offering comfort and support.

The Diocese of London today appealed to Christians to pray “for the restoration of order and for peace”, and for “safety and understanding”.

Southwark Cathedral, situated in the heart of London, is welcoming people to come in and pray.

The Bishop of Southwark and for Urban Life and Faith, the Rt Rev Christopher Chessun, said the images of violence and destruction on the television screens “do not represent the strong, hopeful and vibrant communities I know so well”.

“I want to appeal to those responsible for the disturbances to stop,” he said.

“Today, as many in our Diocese count the cost of the disturbances, I am deeply saddened to see the images of destruction in familiar places.

“I will in the days ahead visit those communities that have been at the centre of trouble and I continue to promise my support for, and solidarity with, all who seek to build positive and constructive engagement.

“The Christian message is one of hope, love and peace and I know that the churches of Southwark Diocese stand ready to play their part in bringing healing and hope to the places they serve.

“I am asking them to offer special prayers for the healing and peace of our cities when they gather for worship this Sunday and week by week, remembering especially those who have been personally affected and have lost homes and livelihoods.”

http://www.christiantoday.com