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¿Y qué un padre haga esto?

Publicado: diciembre 14, 2011 en Iglesia

¿Y qué un padre haga esto?

MUHAMMED MUHEISEN (AP) | 13-12-2011

Shaziya Abdulsattar es paquistaní, tiene ocho años y unas marcas causadas por el ácido que la acompañarán siempre. Ahora recibe tratamiento en la ‘Acid Survivors Foundation’, una ONG que auxilia a las víctimas de esta práctica salvaje. Hace un año, su padre les lanzó tanto a ella como a su madre Azim ácido en su cuerpo, porque esta se negaba a dejarle vender otros dos hijos a un hombre que los iba a usar como jinetes de camellos en carreras en Qatar. Los activistas de los Derechos Humanos se congratulan de que la legislación paquistaní vaya a elevar las penas contra los agresores que usan ácido contra las mujeres.


 Los cuerpos, que fueron quemados, se han localizado en un centro de detención clandestino de la provincia de Tucumán

Excavación de la fosa común de la dictadura con 15 cadáveres encontrada en un centro de detención en la provincia de Tucumán. / AFP / EQUIPO ARGENTINO DE ANTROPOLOGÍA FORENSE

AGENCIAS

Las autoridades argentinas han hallado una fosa común con los restos mortales de 15 personas en el Arsenal Miguel de Azcuénaga de la provincia de Tucumán (en el norte del país), que durante la dictadura militar (1976-1983) funcionó como centro de detención clandestino, según ha informado el Centro de Información Judicial. Según fuentes judiciales consultadas por el diario Clarín, los restos mortales pertenecerían a personas desaparecidas durante ese período la dictadura militar. Entre estos restos, habría “cuerpos completos en diferentes posiciones, algunos de ellos atados en las extremidades superiores”, algo que se observa con claridad en las imágenes difundidas por fuentes judiciales.

En la fosa, el mayor centro de detención de la provincia, se han encontrado también “elementos asociados a los restos mortales, como proyectiles de armas de fuego, ropa y calzado”, así como “círculos de neumáticos” y “rastros de combustión” que indican que los cadáveres, que han sido encontrados enterrados a distintas profundidades, habrían sido quemados.

En opinión de estas fuentes, la quema de los cadáveres y su posterior ocultación en una fosa, “refuerza la presunción de la comisión de un delito de homicidio agravado y un accionar posterior destinados a garantizar la impunidad del delito”. Según organizaciones de derechos humanos, la dictadura militar argentina causó 30.000 muertos y desaparecidos.

El hallazgo se ha producido en el marco de la investigación de la ‘megacausa’ del Arsenal Miguel de Azcuénaga. Allí trabajan desde hace meses el Equipo Argentino de Antropología Forense y el Grupo Interdisciplinario de Arqueología y Antropología de Tucumán.

Desde 1975, el arsenal funcionó como un centro de detención clandestino siguiendo el modelo de los campos de concentración del régimen nazi, con barracones de prisioneros, doble alambrada y torres de vigilancia.

El gobernador de Tucumán, José Alperovich, ha celebrado el hallazgode la fosa porque “permite a los familiares de las víctimas proporcionarles una tumba” y “es bueno para la sociedad conocer la realidad que se vivió en la dictadura militar y que se negó por la ausencia de cadáveres”. “Esta fosa demuestra que el genocidio de la dictadura militar fue tremendo, así como el grado de aberración que hubo en Argentina”, dijo el gobernador en declaraciones a la agencia de noticias Télam.

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¿El juicio de Un dios salvaje?

Publicado: diciembre 14, 2011 en Cine

José de Segovia Barrón
 
¿El juicio de <em> Un dios salvaje</em> ?Polanski rueda el teatro mismo de la vida. La estupidez humana es puesta aquí en evidencia con una fuerza devastadora.
 

 Las apariencias engañan. Detrás de los buenos modales y la educación de unos padres dispuestos a resolver un conflicto entre sus hijos, están sin embargo los impulsos primitivos de ese dios salvaje,  que todos llevamos dentro. Polanski ha sabido siempre mostrar la realidad de esa fuerza invisible y oscura, que se desvela cuando nos quitamos las caretas de la hipocresía de nuestros gestos amables y falsas sonrisas, para llamar a las cosas por su nombre. La obra de Yasmina Reza nos lleva más allá de lo políticamente correcto, al ponernos delante de un espejo, que nos descubre lo que somos.  

Esta comedia negra nos encierra en un espacio sin salida. Sus personajes se encuentran misteriosamente atrapados, como en  A puerta cerrada  de Sartreo  El ángel exterminador  de Buñuel, incapaces de abandonar la casa donde están, aunque lleguen hasta la puerta del ascensor.  Polanski rueda a tiempo real, con una cámara y puesta en escena invisible, el teatro mismo de la vida. La estupidez humana es puesta aquí en evidencia con una fuerza devastadora. Nadie puede escapar del juicio final de este  dios salvaje,  cuya carnicería, como se titula el film en inglés –la obra de teatro se llama igual que en castellano– es de una brutalidad desoladora .

El nombre de Polanski ha estado este año en los titulares de prensa, no precisamente por razones cinematográficas, sino por su disputa con la justicia norteamericana, que le persigue desde que huyó de allí en 1978. Su atormentada vida –perdió a su madre en Auschwitz, siendo luego brutalmente asesinada su esposa por la secta de Manson–, no está exenta de culpa –está acusado de violación de una menor–. “Acepto las cosas tal como son”, dice en una entrevista de promoción de la película. “Sigo sin saber si el destino está escrito o si lo estamos escribiendo sobre la marcha”.

 MÁS ALLÁ DE LAS APARIENCIAS 
 Cuando se adapta una obra de teatro al cine, se suele “airear” con algunas inútiles escenas de exteriores, que den variedad al decorado. No así Polanski. Los únicos planos fuera del apartamento son los de los créditos iniciales y finales. En el primero vemos el parque que hay debajo del puente de Brooklyn en Nueva York –donde está el famoso banco que identificamos con el  Manhattan  de Woody Allen–.  Vemos a dos chicos de una pandilla, que de repente se enzarzan en una discusión . No oímos lo que dicen –sólo la trepidante música de Alexandre Desplat, que nos captura de inmediato–, pero vemos cómo uno empuña una rama de árbol –el hijo de Polanski, Elvis–, y le golpea a otro en la boca…

Los que tenemos hijos, nos encontramos a continuación con frases y actitudes que nos resultan muy familiares. ¿Quién no ha estado en una reunión de padres, y ha sentido vergüenza por la forma cómo algunos hablan de sus hijos? La pareja, cuyo niño arreó el golpe, son profesionales elegantes y correctos, pero como suele ocurrir, también distantes y un poco displicentes. Los interpretan el austríaco Christoph Waltz y la británica Kate Winslet. El padre del chico agredido, John C. Reilly, es algo más campechano, y la madre es la protagonista absoluta de la película, una Jodie Foster que hace aquí de escritora especializada en temas solidarios.

 Lo que iba a ser un encuentro breve y desagradable, va cambiando de tono, según se prolonga inesperadamente la reunión . El ambiente es cada vez más tenso y la cordialidad se convierte en un enfrentamiento, donde la cortesía da lugar a la hostilidad. Las buenas intenciones encubren una ira contenida, que aflora en sonrisas de desprecio e indirectas crueles, hasta que la situación explota en una irritación, en la que se pierden los estribos. Los personajes nos muestran así su verdadero carácter.

 ANIMALES ENJAULADOS 
 Para Reilly, “cada uno de ellos es un hipócrita convencido de que si todo el mundo pensara como ellos, sería perfecto“. Son gente agradable y educada, pero cuando se quitan la máscara, ofrecen un retrato devastador del ser humano . Sale entonces a la luz su verdadero yo, y se vuelven cada vez más monstruosos. “Despojados de los convencionalismos sociales, los personajes devienen verdaderas fieras, dispuestas a devorarse entre ellas”, observa Eulàlia Iglesias. “Todos llevamos un monstruo dentro”, dice Foster.

 En la entrevista de Gabriel Lerman con el director en París –donde se rodó el filme y se desarrolla la obra original, ya que la escena de Nueva York, que se ve desde la ventana, es un efecto digital–, no se resiste a preguntarle al final por otra película, la primera que hizo para Hollywood:  La semilla del diablo,  o  Rosemary´s Baby.  Es la famosa cuestión de si es una historia fantástica, o el problema de culpa de la muchacha católica. Polanski tiene una respuesta contundente: “Claro que hablaba de la culpa”.

 A la cuestión de fondo sobre cómo es la naturaleza humana – ¿nacemos malos o buenos? –, el director polaco contesta que “las dos cosas, como el Yin y el Yang”. Según él, “todos tenemos una parte altruista y una egocéntrica, llevamos el bien y el mal dentro, todo depende de las circunstancias”. La ilustración viene de su propia experiencia en el Holocausto: “¿Cómo explicas si no que hombres absolutamente horribles, que pertenecían a las SS, se pasaran todo el día dedicados a la muerte, y luego se fueran a sus casas para cenar alegremente con sus esposas y sus hijos?”.

 TODOS SOMOS MALOS 
 Jesús no divide el mundo entre buenos y malos, morales e inmorales. El nos dice que todos fallamos. Es cierto que hay personas religiosas, pero la mayor parte de las veces lo que hacen es crearse un dios, que les dé el poder y control que necesitan . El Evangelio de Jesús no tiene que ver por lo tanto con la religión y el moralismo, que muchos confunden con el cristianismo. Para Él, todos somos malos, y sin embargo amados en Cristo por un Dios de gracia, que no nos trata como merecemos.

 Jesús cuenta la historia de dos hombres que fueron al templo a hablar con Dios ( Lucas  18:9-14). Ambos creyeron que habían estado con Dios, mientras que Cristo dice que sólo uno había tratado con Él . El otro, a pesar de sus buenas intenciones, no había hablado más que consigo mismo. ¿Por qué? Aquellos que reconocen que no son particularmente buenos, están más cerca de Dios, porque para poder recibir la gracia de Dios, tenemos que saber que la necesitamos.

Cuando un periódico preguntó a sus lectores “¿cuál es el problema del mundo?”, recibieron todo tipo de respuestas. Entre ellas había una breve carta que decía: “Estimados señores, el problema soy yo; sinceramente suyo, G. K. Chesterton”.

 La culpa no es solo un sentimiento, es un hecho. Si ha dejado de ser parte de la experiencia normal del ser humano, desde el siglo pasado, no es porque sea un problema emocional, o una anormalidad mental de tipo patológico, sino porque huimos de todo sentido de responsabilidad moral. 

 “TODOS TENEMOS RAZONES” 
 “Todos tenemos razones”, dice Renoir en  La regla del juego.  La auto-justificación nunca falla, porque siempre hay alguien peor que nosotros, para sentirnos menos culpables. Jesús acabó su relato diciendo que el hombre que “ni siquiera se atrevía a alzar la vista al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: “¡Dios, ten compasión de mí, y perdóname por todo lo malo que he hecho!” (v. 13), es el que volvió a su casa “justificado ante Dios” (v. 14). ¿Qué quiere decir esto?

 “Justificado” no es un término psicológico, sino legal. No describe cómo aquella persona se sentía, sino cómo estaba jurídicamente, ante el tribunal de Dios. Quiere decir, literalmente, que Dios le declara inocente . Como un juez que absuelve a alguien que ha sido acusado de algo, así Dios dicta el veredicto de inocente a este hombre que se sentía acusado por su conciencia.

Aquel hombre no pide sólo compasión, dice literalmente: “sé propicio a mí” (v. 13) La propiciación es un término ritual, que tiene que ver con los sacrificios por los pecados que se hacían en el templo. Ya que el perdón es un problema para Dios. No es “su oficio, perdonar” –como decía el cínico francés–. Como gobernador moral del universo, no puede pasar por alto el mal. Alguien tiene que pagar por ello. Tenemos seguridad del perdón, cuando sabemos que Alguien ha pagado nuestra deuda: Jesús.

 ¡FUERA LAS MÁSCARAS! 
 El Evangelio no nos libra de nuestros sentimientos de culpa, sino de la culpa que tenemos objetivamente para con Dios. Esto lejos de mostrarnos  un dios salvaje,  nos revela la grandeza de la misericordia de Dios, que ha sufrido en su Hijo nuestra pena. No necesitamos nosotros pagar ahora por ella.  

Para recibir la gracia de Dios, tenemos que humillarnos delante de Él. Porque “Dios cuida de la gente humilde, pero a los orgullosos, los mantiene alejados” ( Salmo  138:6). ¿Qué justicia buscamos?, ¿la nuestra, o la de Dios? Podemos intentar sentirnos bien, por nuestros esfuerzos morales, pero la única justicia que nos salva, es la que viene de Dios, por medio de la fe.

 Es hora, por lo tanto, de quitarnos las máscaras. Y mostrarnos tal y cómo somos delante de Él. ¡Dejemos de pretender ser otra cosa que lo que realmente somos! ¡Reconozcamos que “nadie es bueno, sino sólo Dios” ( Lucas  18:19)! “Entonces ¿quién podrá salvarse? (v. 26). “Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios”, dice Jesús (v. 27). Esa es la confianza que nos da paz con Dios, y con nosotros mismos. ¡No necesitamos aparentar ya más!

 

Autores: José de Segovia Barrón

©Protestante Digital 2011

 

¿A un año del fin del mundo maya?

Publicado: diciembre 14, 2011 en Noticias

Derribando mitos  

¿A un año del fin del mundo maya?
 
Historiadores y científicos explican las incoherencias sobre el supuesto “fin de los tiempos” del calendario maya para el 21 de diciembre de 2012.

14 DE DICIEMBRE DE 2011, MÉXICO

Nueva Era, pseudociencia, ignorancia y supersticiones. El “fin del mundo” en 2012, una teoría que se ha puesto de moda en los últimos años, ha sido analizada recientemente en un ciclo de conferencias en México en el que participaron expertos en la materia . Científicos mexicanos y extranjeros derribaron los mitos creados por los supuestos “profetas modernos” en torno al “cataclismo maya”. 

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Ciudad de México organizó una conferencia en la que participaron un astrofísico, una historiadora y dos epigrafistas, que se encargaron de cuestionar el supuesto cataclismo o un “cambio de conciencia de la humanidad, que presuntamente se producirá el 21 de diciembre del año venidero”, explicó el INAH en un comunicado.

El tema fue analizado por expertos en la cultura maya, entre ellos el historiador  Erik Velásquez, que explicó que la “profecía maya de 2012” surgió en la década de los 70, cuando el escritor Frank Waters escribió un texto con una “mezcolanza de creencias”. 

En dicho documento aseguró que el “Monumento 6 de Tortuguero, en Tabasco, marca el supuesto fin de un Quinto Sol (que es un concepto mexica, no maya) y la llegada de una nueva humanidad o Sexto Sol”, recordó.

Velásquez señaló que a partir de ese texto comenzó una secuencia de obras sobre la “nueva Era” que ha crecido y genera grandes ganancias, debido a que “satisface la necesidad de mucha gente de creer, pero que no tiene ningún sustento en los métodos de la investigación humanística ni académica”.

Los mayas del periodo Clásico (250-900 d.C.) “de ninguna manera pensaron que su tiempo se iba a terminar en 2012”, afirmó.

 IMPROBABILIDAD ESTADÍSTICA 
Los epigrafistas  Sven Gronemeyer y Erik Velásquez  de la Universidad de La Trobe (Australia) aseguraron que  la citada inscripción en el Monumento 6 de Tortuguero solo señala una fecha sobre la terminación de un ciclo y el comienzo de otro , período en el que retornaría una de las deidades mayas, el dios Bolon Yokte.

El astrofísico  Jesús Galindo  aclaró que aunque los mayas fueron grandes astrónomos, ni ellos “ni la ciencia actual estarían en posibilidades de plantear un ‘fin del mundo’”. El científico consideró imposible tratar de pronosticar que un cometa “extermine” a la humanidad, “pues es un evento que no se puede predecir con exactitud”.

Además, las personas  hablan “de las grandes erupciones en el Sol que suceden cada 11 años, pero por suerte tenemos un escudo magnético que evita que nos afecte”,  aseguró.

 CALENDARIO EQUIVOCADO 
Por su parte, la historiadora mexicana  Laura Caso Barrera  explicó que la única predicción conocida de los mayas fue escrita en el libro Chilam Balam de Ixil en el siglo XVIII, quienes retomaron una profecía babilónica divulgada por el sabio Beroso del siglo III a.C., a partir de la cual  anunciaron el fin del mundo para el año 1887 de nuestra era. 

Los expertos concluyeron que todas las versiones sobre el “fin del mundo” son rumores y leyendas que sacan de contexto la visión de las antiguas culturas. Añadieron que este fenómeno es parte de la necesidad de creer de mucha gente como consecuencia de la inestabilidad política y económica o por el cambio climático.

 

Fuentes: Efe

© Protestante Digital 2011

 

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Publicado: diciembre 14, 2011 en 3DM Discipulado