Archivos para febrero 8, 2012


La obligatoriedad de los anticonceptivos enfrenta al presidente con una de sus principales bases electorales

 Washington

Obama, en un acto sobre Ciencia en la Casa Blanca el pasado día 7 / SAUL LOEB (AFP)

Aunque Irán y la economía sean las principales amenazas para su reelección, Barack Obama se ha encontrado en los últimos días con un obstáculo inesperado que encierra un enorme potencial de perjudicar sus posibilidades de victoria el próximo noviembre: la Iglesia católica. Un conflicto sobre la obligación de que las instituciones católicas suministren anticonceptivos en los seguros de sus empleados, podría derivar en una batalla religiosa de graves repercusiones electorales.

Ante la presión de la jerarquía y de personalidades católicas, el Gobierno ha ofrecido esta semana los primeros síntomas de dar marcha atrás para contener la furia de una confesión religiosa que frecuentemente ha apoyado a la izquierda y que fue decisiva para el triunfo de Obama en 2008.

Como todos los casos que afectan a la fe de las personas, la salud de las mujeres y sus derechos de reproducción, éste asunto posee múltiples enfoques bien fundamentados. Entran en juego aspectos vitales en toda sociedad, como la libertad individual, las obligaciones del Estado con sus ciudadanos y los límites en la compleja relación entre la política y la religión. Pero lo más importante en este momento es dilucidar si Obama se ha metido innecesariamente en un debate ideológico con el que compromete su futuro político.

La respuesta no es sencilla. Defender el principio de que el acceso a los anticonceptivos es, ya avanzado el siglo XXI, un derecho de las mujeres en el que no se pueden admitir excepciones, parece un causa muy razonable. Pero alienar por esa razón a millones de potenciales votantes que se siente ofendidos, puede ser un tremendo error político.

El conflicto estalló el pasado 20 de enero, cuando la secretaria de Salud y Servicios Humanos, Kathleen Sebelius, anunció que las empresas de afiliación católica, como hospitales, colegios, universidad y algunas instituciones de caridad, estaban obligadas, como cualquier otra, a incluir los anticonceptivos dentro de los seguros de salud que ofrecían a sus trabajadores. Obviamente, no es que las monjas y los curas tuvieran que darles pastillas contra el embarazo a las mujeres, como grotescamente lo han planteado algunos críticos de esta medida, sino que los doctores a los que acceden los empleados de la Iglesia católica puedan recetar ese tipo de medicamentos.

El Gobierno actuó de acuerdo a las recomendaciones de un panel de expertos sanitarios que, en el marco de la reforma sanitaria de 2010, consideró los anticonceptivos como una parte imprescindible de la salud de las mujeres. Entendiendo, por supuesto, que aquella persona que, por razones de conciencia, rechazase su uso, no estaba obligada a hacerlo. “Creo que hemos hecho un balance entre el respeto a la libertad religiosa y la necesidad de facilitar el acceso a servicios preventivos necesarios”, sostuvo Sebelius.

La Iglesia católica no lo vio así. “Forzar a los ciudadanos norteamericanos a escoger entre violar su conciencia o renunciar a su seguro de salud es injusto”, manifestó el arzobispo de Nueva York y presidente de la Conferencia Episcopal norteamericana, cardenal Timothy Dolan. Otros obispos y sacerdotes fueron más lejos y advirtieron que las institucionales católicas no cumplirían jamás con la exigencia del Gobierno.

Destacadas figuras del ámbito católico, como Jim Towey, presidente de la universidad Ave María de Florida, anunciaron que lucharían contra esa disposición “con todos los medios legales disponibles”. E incluso católicos que siempre han estado del lado de Obama, como Douglas Kmiec, quien en 2008 presidió un grupo para fomentar el voto católico para el entonces candidato demócrata, han advertido que este episodio “causará sin duda grandes problemas para Obama”.

Es ahí donde radica la trascendencia de esta polémica. El ángulo moral o legal, siendo importante, no tiene un impacto inmediato. Pese a todas las quejas de la Iglesia, es difícil que la jerarquía llegase a provocar una insurrección contra la autoridad del Gobierno. Después de todo, regulaciones semejantes a la anunciada por Sebelius están actualmente en vigor en 28 Estados del país sin que haya sucedido nada.

Por lo que esto preocupa hoy mucho en la Casa Blanca es por el daño que puede causar entre votantes teóricamente favorables. Obama ganó el voto católico en 2008 por 16 puntos de ventaja, e incluso en este momento, cuando su popularidad es muy inferior, sigue teniendo diez puntos de preferencia sobre cualquier candidato republicano.

Un amplio porcentaje de católicos están asentados en Estados progresistas del Este y otra gran porción de ellos son hispanos, ambos grupos, votantes demócratas. Los católicos estuvieron entre los principales defensores de la polémica reforma sanitaria de Obama y van a ser imprescindibles para influir en los miembros del Tribunal Supremo –seis de los nueve son católicos- que tienen que decidir este año sobre la constitucionalidad de esa ley.

Entrar en conflicto con ese colectivo a nueve meses de las elecciones puede ser insensato. Aunque un 53% de los católicos, según una encuesta, respalda la obligatoriedad de los anticonceptivos, la otra mitad lo rechaza, y la campaña de presión en marcha puede cambiar todavía más esas cifras. Al margen de los católicos, el ruido de una guerra de religión puede perjudicar al presidente entre otros sectores de votantes moderados e independientes. El candidato republicano Mitt Romney ha comenzado a incluir en sus mítines la denuncia de que “existe un asalto por parte del presidente a las creencias religiosas”.

Ante esa realidad, Obama ha empezado a reconsiderar su posición. El jefe de su campaña de reelección, David Axelrod, ha declarado que “se está buscando una forma de garantizar el derecho a la atención preventiva al mismo tiempo que se respetan las prerrogativas de las instituciones religiosas”. El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, ha asegurado que el presidente no ha cambiado de posición pero está dispuesto a escuchar diversas fórmulas de solución.

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Las jóvenes inmigrantes dan por hecho que pueden sufrir una agresión sexual en La Bestia

Antes de subirse al tren, muchas mujeres se inyectan un anticonceptivo

México
Amanece en La Bestia. Dos ilegales duermen en el vagón de carga mientras otro vigila que no se caigan. / MARIO LASTRA

Sigo de pie, agarrado a una pequeña barandilla metálica roñosa que es mi único asidero entre estos dos vagones cargados de cemento. No quiero sentarme para que no me venza el cansancio y el sueño. No me fio de La Bestia. Son poco mas de las cinco de la mañana. Miro hacia abajo y alumbro con una pequeña linterna las ruedas de La Bestia. Tengo la impresión de estar subido en una especie de cuchilla gigantesca, que chirría constantemente. Un tropezón, un empujón, un descuido y se acabó. Acabamos de pasar por el apeadero de Matías Romero, una pequeña localidad de Oaxaca, México. Mis compañeros de viaje, los ilegales que cuelgan conmigo en este tren de mercancías, me dicen que ahora empieza lo bueno. “Entramos en territorio de los Zetas”, me suelta un guatemalteco. ¡Los Zetas! Probablemente el cártel mas sanguinario de los narcos de este país. Los que se dedican a subir a Internet vídeos decapitando a sus víctimas. Los autores de la masacre de San Fernando, donde asesinaron a 72 migrantes ilegales como estos, como nosotros, después de secuestrarlos. “Si el tren se para de repente, como sin justificación, salte varón, porque van a subirse las Maras o los Zetas. Salte y corra hacia el bosque si quiere seguir vivo”, me dice otro de los migrantes.

Aquellos 72 migrantes fusilados a bocajarro tomaron una decisión muy valiente que les costó la vida, me había dicho el Padre Alejandro Solalinde en su albergue de Ixtepec: “Al no poder pagar su rescate debían trabajar para los Zetas como sicarios, asesinando a otros migrantes. Y al negarse masacraron a los 72”. Solalinde es uno de los activistas pro derechos humanos más conocido de México. Lleva años denunciando los abusos de las autoridades y de los narcos contra los migrantes, y ofreciéndoles cama, comida y consejos para seguir el camino. Cuando le dije que me iba a subir al tren, a La Bestia, me dijo que era muy necesario que se mostrarán las condiciones del viaje de todos estos desheredados, pero que tuviera mucho cuidado. Que su propio albergue había documentado el año pasado 362 secuestros de migrantes. “Y no sabemos cuantas personas han sido asesinadas o desaparecidas, y yacen por ahí, en fosas clandestinas”, me contaba con pesar.

Solalinde es de esas personas que destilan bondad. Casi todos los migrantes con los que viajo en este convoy de mercancías han pasado por su casa, pegada a la vía del tren. Vestido de un blanco inmaculado le he visto recibir a todos los ilegales que llegan a lomos de La Bestia, sabiendo que muchos de ellos viajan con un guía, un pollero, un traficante que les esconderá en casas de seguridad y que les cobrará 2.000 dólares por llevarles a los Estados Unidos. Muchos de esos serán secuestrados por los propios traficantes de personas. “Hay que investigar y rastrear las trasferencias de dinero de Western Union, porque muchas de ellas no son remesas de dinero de los emigrantes que trabajan, sino pagos del rescate por un familiar secuestrado en La Bestia”, me cuenta muy serio.

Siete de cada diez mujeres son violadas

Pero si algo le enerva de verdad es hablar de las mujer migrantes, las mas vulnerables, las mas desprotegidas: “Es rara la que se salva de ser violada”, dice circunspecto. Le pregunto que datos tiene. Me mira y reflexiona. Cuenta que es difícil tener estadísticas fiables porque las mujeres tienden a ocultar la violación. Que los estigmas sociales, el peligro de expulsión si lo denuncian, o el deseo de llegar como sea al norte, a Estados Unidos, les lleva a ocultar y callar los asaltos, pero que son muchas: “Siete de cada diez mujeres migrantes que pasan por México son violadas en algún punto del recorrido.”

¡La violación como parte del precio del pasaje!. Antes de subirme a La Bestia había preguntado a algunas mujeres migrantes por el peligro de ser abusadas sexualmente. Todas encogían los hombros y bajaban la mirada, como dando por hecho que suele pasar y que les puede pasar. Una suerte de derrotismo vital. Muchas de estas jóvenes, guatemaltecas, salvadoreñas, hondureñas, se inyectan antes de subirse al tren un anticonceptivo conocido como Depo-Provera. Le llaman “la inyección anti-México”. Impide la ovulación durante tres meses y de esa manera, si son violadas, evitan al menos quedarse embarazadas.

“Aquí, en La Bestia, se pierde la vida y la dignidad. Aquí si un puñado de hombres dicen ‘te vamos a agarrar y te vamos a violar’, lo hacen… Enfrente de todos… Y nadie dice nada…”. Me lo contó Morena Alfaro, una salvadoreña de 32 años de mirada vivaracha. Ella se libró por los pelos. O según ella, por la intercesión de la Virgen de Guadalupe, de la imagen que lleva colgando del cuello. Ocurrió en una de las paradas del tren. Eran varios. A ella se la llevaron lejos de las vías y le pusieron una pistola en la cabeza. Lloró, suplicó y le pidió al asaltante que se acordara de su propia madre. “Le dije que el también era hijo de mujer, como yo..”. Finalmente le dió una fuerte patada y le robó todo lo que llevaba. Su prima tuvo menos suerte y fue violada por varios tipos.

Es tan escandalosa la certeza de esas mujeres de que serán abusadas sexualmente que algunas de ellas optan por vestirse de manera sexy y aprovecharse de su cuerpo para seguir avanzando en los controles de migración. Otras, como Morena, deciden buscarse maridos de conveniencia. El trato es ofrecer a ese hombre favores sexuales a cambio de protección. Que se haga pasar por su marido y la defienda. “Yo no lo considero prostitución -me dice Morena-, sino supervivencia. Lo hago para sobrevivir. La prostitución se hace por dinero y esto es por necesidad. O lo hago o no avanzo en la ruta”.

Morena no cogió el tren ésta noche. Se quedó en la estación esperando al siguiente porque estaba, decía, justita de fuerzas. Hay que tener muchas agallas para subirse a un vagón como éste en el que estoy. Para pasarse toda la noche a oscuras, rodeada de tipos que no conoces, expuesta al asalto de los bandas organizadas que buscan mujeres como ella para violarlas u obligarlas a prostituirse en garitos de mala muerte en Tapachula o Ixtepec. Son las seis de la mañana. Empieza a amanecer. Ahora por fin puedo ver algo del paisaje que atravesamos. Sigo en territorio de los Zetas, los de la última letra, como les dicen. El tren ha frenado un momento, casi se ha parado, y me subido al techo del vagón para ver qué pasa. Veo las caras de miedo de otros migrantes. Todos pensamos lo mismo: “Nos van a asaltar”…

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Mi computadora y yo ¡Qué bendición!

Publicado: febrero 8, 2012 en opinión

Juan Stam

Mi computadora y yo[1]

¡Qué bendición!

No sé si habrá sido la experiencia de muchas otras personas, pero a mí la computadora me cambió toda la vida radicalmente. Si yo hubiera nacido veinte años antes, o si la computadora se hubiera inventado veinte años después, en muchos aspectos muy importantes, yo no sería yo.

Explico: En mi vida a.C. (antes de la computadora), odiaba tener que escribir y lo hice muy a regañadientes. Mi letra es una atrocidad y ni yo la entiendo. Mi máquina de escribir me odiaba, y yo a ella, y con ella nunca llegamos a un entendimiento mutuo. Yo era muy perfeccionista, por lo menos al escribir, y con la máquina nada me salía satisfactorio. Decía que tenía dos razones por no escribir: una razón bíblica, pues Jesús nunca escribió nada, excepto en la arena, y otra razón filosófica, que Sócrates tampoco. “Yo no nací para escribir”, decía, “sino para hablar”. (Y de la tarea de mantener la correspondencia al día, mejor ni hablar. La correspondencia fue el Calvario de nuestras primeras décadas como misioneros).

En 1987 fui invitado a enseñar en Calvin College y a colaborar en escribir un libro sobre Centro América. Suponía que ellos me prestarían una máquina de escribir, pero cuál fue mi sorpresa a encontrarme con una computadora y un estudiante avanzado, llamado Piet Koene, para enseñarme a usarla. Dentro del mes tenía que dar dos conferencias, ambas en Minnesota, y temía que me iba a ser difícil escribirlas a tiempo. Pero con la computadora me salió fácil redactarlas, me sobró tiempo y, francamente, salieron mucho mejor que mis escritos anteriores. En Calvin comenzó mi vida d.C., gracias a Dios.

Mi computadora es mi amiga y conversa conmigo. A menudo duermo con ella y me hace grandes favores. Tiene una tecla maravillosa que se llama “borrar”, que hace desaparecer mis errores para nunca volver a verlos. Tiene una memoria fenomenal, que pone totalmente a la disposición mía, y una facilidad “Google” que me busca todo lo que le pido y hasta ahora nunca me ha fallado. Tiene otra cosa que francamente le envidio, un botón que se llama “dormir” y en cinco segundos ella cierra sus ojos y se duerme el sueño de los justos, y eso sin nunca roncar. Me pregunto por qué Dios no nos arregló algún tipo de botón, en el ombligo por ejemplo, para podernos dormir instantáneamente. Quizá porque él sabe que el insomnio nos da buenos tiempos para orar y meditar. Algún día le voy a preguntar.

Para decir la verdad, no soy muy ducho en asuntos de computación y a veces meto la pata (cosa seria para la computadora). Varias veces he borrado accidentalmente todo el disco duro, que son más de 5000 documentos. Pero IBM tiene un plan de salvación que se llama “Asistencia Remota”, que me saca de los líos y apuros en que me meto. Tengo dos hijos, Roberto y Ricardo, que saben absolutamente todo y me han rescatado muchas veces de mis transgresiones cibernéticas.

Cuando estoy en apuros y me conecto por “Asistencia Remota” con mi hijo en Atlanta, lo primero que me pregunta mi computadora es, “¿Está usted dispuesto a entregar el control de su computadora a Roberto Stam?” La pregunta me parece muy seria y siempre me hace pensar. Las primeras veces, aunque había entregado el control a mi “asistente remoto”, yo trataba de ayudar a Roberto y me tuvo que decir, “Papi, por favor no mete la mano, sólo me complicas el trabajo”.  Claro, “Asistencia Remota” tiene sus límites. Es como una división de labores. Roberto puede resolver problemas en el camino y facilitarme el trabajo, pero él no puede escribir mi comentario del Apocalipsis o mis artículos para este blog. ¿No les parece interesante el caso de la Asistencia Remota? ¿Habrá alguna parábola o un mensaje en todo eso?

Para la Navidad de 2006 nuestro querido hijo Ricky me sorprendió con algo que jamás me había ocurrido: “Papi”, me dijo, “te voy a dar una página web como regalo de Navidad”. Era mucho trabajo y le agradecía la expresión de amor, pero francamente no esperaba gran cosa de ese sitio. Yo venía escribiendo un artículo mensual para un periódico pero me retiré por discrepancias teológicas. Así comencé a escribir articulitos para el blog, y circular algunos de los escritos anteriores, y la cosa crecía a pasos gigantescos. El efecto se multiplica también porque otros sitios web reproducen los artículos.

Hace dos o tres años alguien me sugirió que ofreciera enviar los nuevos artículos a los que me enviaban sus direcciones electrónicas. Ya son más de mil direcciones, pero con los maravillosos servicios de “gmail” enviar todos es menos tiempo y trabajo que enviar dos o tres cartas postales.

Hoy por hoy, la iglesia evangélica de América Latina tiene grandes necesidades, serias desviaciones de toda índole, y los grandes medios tradicionales de radio y televisión, en general, ayudan poco o empeoran los problemas y abusos. Muchos de los lectores que me escriben están profundamente decepcionados con sus iglesias o con los medios cristianos de comunicación masiva. Pero veo esperanza para la iglesia en los medios informales, que juegan un papel cada día más importante en lograr transformaciones, como en la “primavera democrática” de Africa del norte, y movimientos como los Indignados y “Ocupar Wall Street” etc.

No cabe duda de que la iglesia latinoamericana hoy necesita una nueva Reforma. ¿Podrá Dios hacer de nuestras computadoras unos cuantos Martín Luther o Juan Wesley para despertar la iglesia?  Tengo mucha esperanza.

¡Gracias, Señor, por mi computadora,

medio de tu gracia en mi vida!

¡Gracias, Señor. por tus siervos

 Tomás Watson, IBM y Bill Gates!

¡Gracias, Señor, por tu iglesia!

¡Avívanos, Señor, por tu Espíritu!


[1] Tengo entendido que el nombre correcto en castellano es “el ordenador”, aunque la Real Academia acepta “computadora” también, que es lo que decimos en Centroamerica.

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Mike Breen

Earlier this month, Mike Foster wrote an article entitled “Why I don’t believe in Christian Accountability” and it whipped around the web like you might expect. I’ve read it a few times now and I thought it was worthy enough to write a response because it’s such an important topic if we’re going to wrestle through the issues of discipleship mission. Now I don’t know Mike, but I have friends who do and really enjoy him and find him to be an incredibly kind, thoughtful and humble guy. After reading his post, I’m sure he is. To be fair to him, he does have some very compelling things to say in this post, but I think there are a few things he misses that are critical for us.

In essence, this is the crux of his argument:

  • Christian accountability doesn’t work and is mostly toxic for those who participate.
  • It doesn’t work because of lack of grace, bad environments where we are held accountable, we often lie if we want to escape being held accountable (“gaming the system”) and often hurts more people than it helps.
  • Therefore, we should get rid of the whole notion of Christian accountability.

Now before you think he’s throwing the baby out with the bathwater (which is how I perceived on my first read), he then advocates for a “different” thing:

  • Instead of “accountability”, let’s be “advocates”, people who are fellow supporters and intercessors. He believes a new word is needed.
  • These “advocates” should demonstrate radical grace, focus on what people are saying yes to (and not just what they are saying no to), prioritize people and not organizations.
  • Lastly, have different environments where people and groups have different levels of access for you to be honest, rather than restricting it to one group and have a “First Call” where there is at least one person who has 100% access to the whole of your life.

First things first, it becomes pretty clear that Mike Foster believes in accountability, he just doesn’t like the word because of the way people abuse it. In the same way that people don’t like to be called Christians and instead call themselves “Christ Followers,” his proposal is probably close to the way that most people would ideally see Christian accountability happening.

What I’d like to do is perhaps push his thought a bit further and add a bit of nuance.

You see, the way that Mike seems to describe the purpose of accountability or advocacy (and the way most people seem to) seems to be making sure you are doing certain things and not doing other things. And there is something I think he taps into. Many Christians approach this life as if there is a giant check-list in the sky of do’s and don’ts. Now to be sure, there are things that we can say are “Godly” and things that aren’t, and we should walk the way of the straight and narrow, but what I’m concerned with is the process of doing so.

The way I hear people talk about it, faith is mostly about doing the right things, as if it’s all about behavior modification, or as Dallas Willard calls it, “sin management.”

But clearly this isn’t the way Jesus thinks about it.

He says, “Most people think about the outside of the cup or dish, but the inside is filthy. I’m telling you to worry about the inside first.” His position seemed to be if you attended to the inside, the outside would certainly follow suit. Over and over again in the Sermon on the Mount, he seems to be saying,

“Guys, I’m talking about a new reality! It used to be about just following the rules. But the problem with that is it never got to the heart of things. The issue isn’t murder or lying or adultery. Don’t do those things, but seriously, what are your motivations? What’s causing your heart to take you to these places? I’m telling you that if you even entertain the thought of adultery, you might as well be doing it. A sin is a sin is a sin. Let’s start working on the heart.”

It’s about a new reality for Jesus.

Now I’m not suggesting that we should ignore giant holes in our life like drug addiction, affairs, lying, etc and draw lines in the sand, but I am suggesting the more we focus on orienting the inner parts of our life towards God and his coming Kingdom, the more our behavior will reflect this change.

That’s why Jesus says in Mark 1:
The time has come. The Kingdom is near. Repent and Believe the Good News!

You Repent, then you Believe.

Repent is the word metanoia, which refers to an inner reality. It’s about changing your mind. It’s about re-orientation. It’s about coming to understand reality and setting ourselves to live in it. Seeing things differently.

Believe (often used for the word faith as well) is the word pisteuo, which speaks to a certainty that results in action. It’s not blind faith, it’s a bit like experienced knowledge. It’s saying, “I believe the sun will rise tomorrow so I’ll set my alarm.” The belief results in action. It’s that your actions tell everyone what you believe. It’s not blindly believing that God is good; it’s about knowing that God is good because you’ve seen and experienced his unending goodness and that changes the way you live.

The problem is that we’ve often reversed it and that’s what I read in Mike’s post. We make faith about an abstract reality, something we believe “out there” and repentance is something we “do.” We’ve flipped it!

Let’s take a common “accountability” example. For men, you often hear about them struggling with pornography and the usual accountability group or teaching goes something like this: “You struggle with porn? That’s wrong. You need to stop. Stop looking at it.” That’s what repentance looks like in this system. But that’s not how repentance is discussed in the Bible. The real question is WHY. Why can’t you stop looking at it? What inside of you that needs to be redeemed, is causing that behavior?  If we don’t address the inside, we end up with Jesus’ parable: A clean dish on the outside (well, at least most of the time) with something quite dirty on the inside.

But Jesus gives us a fantastic picture of how we should address this. At the end of the Sermon on the Mount he closes with the well-known parable of the wise and foolish builder. The foolish person isn’t the person who doesn’t hear what Jesus has to say; he’s the person who hears but doesn’t do anything with what he hears. Both the wise and the foolish man hear what Jesus says, but only one does something with it.

It’s not management of sin, it’s the development of wisdom. The whole of Matthew 7 is about accountability. If you’ve heard the word, you ought to do something about it.

I think it’s incredibly harmful to boil accountability down to a list of things we should/shouldn’t do. That’s behavior modification and sin management, not faith in our Lord Jesus! It should include questions of integrity and character, but it’s missing an important element, an element that Jesus introduces in this parable, the two fundamental questions of Christian Spirituality:

  • What is God saying to you right now?
  • What are you going to do about it?

It’s a posture of recognition that God is speaking to us, he’s inviting us more fully into his Kingdom every single day…and are we going to do anything with that?

  • Maybe God is saying he’s never been more proud of you. What should you do about that? How will life be different in the next week because he’s said that to you?
  • Maybe God is saying you to forgive your Father and now is the time. What should you do about it?
  • Maybe God is saying that job promotion isn’t right for you even though it’s more money. What are you going to do about it?
  • Maybe God has put a vision in your heart for your neighborhood. What are you going to do about it?

God is constantly speaking to us and is inviting us to himself and his unfolding Kingdom. His desire is that the words he speaks deep into us will change the way we see the world around us (Repentance) and result in us living differently (Belief).

What if much of the way we build our structures for accountability revolved around those questions? What if it revolved around the idea that God wasn’t always looking crossly at us, but was reaching out to us, inviting us into a different way of living? What if accountability was more about stepping into the Kingdom because God has spoken something fresh and new to us and we want to make sure we take those steps?

What if it was about the inside changing and then the outside following suit?

As I think about this, one thing comes to mind mind:

  • It would mean people would need to learn to hear God. Most people I meet really have very little idea how to listen to God, hear what he’s saying…much less respond to what he’s asking. But the word “disciple” means learner, in the original Greek. So that’s good news for us! It means we can learn to hear the voice of our Father, even if we are starting off at a place where we hear very little.

 

http://mikebreen.wordpress.com/

Lent teaching series is here!

Publicado: febrero 8, 2012 en 3DM Discipulado

Mike Breen
 

As promised, for all of you out there who observe the season of Lent (or would be interested in trying!) as we head into Easter, we have released a Lent teaching series  (Ash Wednesday, the start of Lent, is February 22) that you can download and use in your church/ministry community. This picture is the series slide and the official name of the series is LIVE FAST (yes, a clever double entendre). You can download it from our Room1228 download portal by clicking here. See below for all that the download includes, but here’s the series intro video. Personally, I think the visual storytelling by Blake Berg is absolutely brilliant.

The teaching series will include:

  • Teaching notes
  • Series video
  • Background slides
  • Small Group discussion guides
  • Small Group leader guides
  • + a few more extras

You can download it from our Room1228 download portal by clicking here

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¿Demandando al Espíritu?

Publicado: febrero 8, 2012 en Teología

clip_image002¿Demandando al Espíritu?

por Nathan Busenitz

El Espíritu Santo se culpa de gran parte del comportamiento humano extraño dentro de los movimientos pentecostales y carismáticos más amplios – ladridos, saltando, cayendo, rodando, riendo, y, por supuesto, caerse durante los servicios religiosos.

Me acordé de esa triste realidad hace poco, cuando me encontré con este artículo de ABC News , explicando que una iglesia carismática estaba siendo demandado por un transeúnte que resultó herido cuando un miembro de la iglesia fue asesinado en el Espíritu.

Así es como empezó este artículo:

Una feligrés de la Iglesia Cristiana Discíple Fellowship en East St. Louis, Illinois, afirma que el espíritu se movió tanto a otro adorador durante el servicio que causó que otros cayeran de espaldas en ella, causándole lesiones. Ahora ella está demandando a la iglesia por daños y perjuicios.

El informe continúa explicando que, debido a la naturaleza espiritual del “ser tocado” por el Espíritu Santo, los abogados van a tener un tiempo difícil para probar la negligencia por parte de feligrés muerto. Sin embargo, el demandante no se deja intimidar. Ella quiere que la iglesia pague sus facturas médicas.

Por supuesto, si la iglesia no hubiese promovido tal práctica bíblica en primer lugar, toda esta tontería simplemente habría podido evitarse.

Así que, ¿qué vamos a pensar en ser asesinado en el Espíritu? Ya que ABC News llevó mi atención esta semana, pensé que podría ser útil compartir algunas reflexiones.

La Enseñanza Bíblica

El término real “muerto en el Espíritu” no se usa nunca en la Escritura. Algunos carismáticos admiten que la práctica no tiene ningún respaldo bíblico, sino que surgió de las reuniones del campo Metodista del Segundo Gran Despertar. Otros están en desacuerdo, apelando a varias Escrituras para apoyar y sostener que la experiencia debe ser juzgada sobre la base de su supuesto fruto.

Los posibles indicios bíblicos están tomados de una serie de pasajes . Aquí están diez de los principales candidatos:

1. En Génesis 15:12 Abram cae en un sueño profundo mientras Dios hace un pacto Consigo mismo.

2. En 1 Samuel 19:23-24, Saúl, mientras persigue a David, comienza a profetizar, y estuvo echado desnudo un día y una noche.

3. En Ezequiel 1:28 y 3:23, Ezequiel cae boca abajo cuando es confrontado a la gloria del Señor.

4. En Daniel 8:17 y 10:9, Daniel cae hacia abajo, cuando se encontró con el ángel Gabriel.

5. En Mateo 17:6, Pedro, Santiago y Juan, se postran en la Transfiguración.

6. En Juan 18:6, los soldados arrestan a Jesús caen al suelo cuando dice: “Yo Soy.”

7. Pablo, en el camino de Damasco, se cae cuando es confrontado por el Jesús resucitado. Este acontecimiento es relatado por Pablo en Hechos 26:14.

8. En Hechos 10:10, Pedro cae en un trance en el techo antes de conocer a los hombres de Cornelio.

9. En 2 Corintios 12:1-4, Pablo habla de una visión del paraíso lo cual fue un privilegio de ver.

10. En Apocalipsis 1:10, 17, el apóstol Juan se derrumba ante los pies de Jesús.

Una mirada cuidadosa a estos versículos, sin embargo, indica que no son compatibles con la práctica contemporánea de caerse ó morirse en el Espíritu.

Aquí hay algunas observaciones a partir de los datos bíblicos:

1. La ausencia de un hombre mediador (como es común en la práctica pentecostal y carismática). Ninguno d elos textos bíblicos de prueba representan a un ser humano intermediario involucrado “maar”. Siempre es Dios (o un ángel de Dios – Daniel 8, 10) quien, a causa de su gloria, hace que los hombres a caigan en su cara. El único ser humano que participa en el “matar” bíblicamente a alguien fue Cristo, sin embargo, Su naturaleza dual (como Dios en carne humana) le hace la excepción y no la regla.

2. El “muerto” permanece consciente. En todos menos tres de los casos anteriores, la gente estaba consciente todo el tiempo. Por ejemplo, aunque la experiencia de la conversión de Pablo en Hechos 9 involucró caer, se mantuvo alerta y despierto, incluso conversando con Cristo. Este patrón general es contrario al éxtasis inconsciente de la experiencia carismática moderna.

3. La condición espiritual de los “muertos”. Es evidente que la Palabra de Dios muestra a creyentes y no creyentes como los que son “muertos.” Por lo tanto, los carismáticos no pueden afirmar que la experiencia es una marca del verdadero cristianismo. Por lo demás, los soldados que detuvieron a Cristo estaban en proceso de pecar, cuando fueron derribados.

4. Su ausencia de las listas de los dones espirituales. Llamativamente, el “don” de matar en el Espíritu no está incluido en ninguna lista de dones en el Nuevo Testamento ni nadie jamás se ha presentado como poseedor tal don. A pesar del bullicio moderno, no hay constancia de que ningún líder de la iglesia primitiva tenía la capacidad de golpear a las personas por el poder del Espíritu. Sin duda, tal experiencia cristiana vital garantizaría una mención bíblica directa.

5. La naturaleza del “matar.” A pesar de una cuestión menor, el “matar” en las Escrituras es caer hacia adelante (cuando la dirección de su caída se registra), en lugar de boca arriba. Por lo tanto, la idea de un “receptor” de pie detrás de una persona para garantizar su seguridad es ajeno a los textos bíblicos.

6. Su naturaleza anti-cristiana. La falta de control que acompaña a estar “muerto en el Espíritu” es en realidad más característico del paganismo que del verdadero cristianismo. Gálatas 5:22-23 dice que el fruto del Espíritu incluye un auto-control (cf. 1 Cor. 14:32), mientras que 1 Corintios 14:40 prescribe un orden en la adoración congregacional. Primera de Pedro 1:13 ordena a los creyentes a ceñir sus mentes para la acción (que no a pasar por alto sus mentes en el éxtasis), y Efesios 5:18 dice que el fruto de ser llenos del espíritu es llenar en contenido de cantos y relaciones que honrar a Cristo (no cayer como un hombre muerto en el suelo).

¿Qué Está Sucediendo Realmente?

A pesar de la escasez de evidencia bíblica, algunos pastores pentecostales / carismáticos todavía afirman ser capaces de matar a la gente en el Espíritu. Un autor bien conocido de este punto de vista es Benny Hinn.

Que la gente se caiga en los servicios de Hinn no puede ser cuestionado. Lo que qué puede ser cuestionado, sin embargo, es lo que fuerza hay detrás de este fenómeno. La respuesta no es ciertamente el Espíritu Santo-ya que El promueve tanto la adoración ordenada como el autocontrol individual.

Entonces, ¿qué “espíritu” esta implicado? Varias respuestas pueden ser.

1. El poder del “espíritu” humano emocional. Algunos, como G. Richard Fisher, creen que parte del éxito en “amatar” de Hinn viene de las expectativas emocionales de la audiencia. En otras palabras, porque han visto a otros “muertos en el Espíritu”, porque tienen un gran respeto por el Sr. Hinn, y debido a que sus emociones son afectadas que están dispuestos a caer cuando Hinn “arroja” el Espíritu en su dirección. Por otra parte, la presión procedente de los compañeros de la mayoría alrededor de ellos convence a los disidentes de caer en línea con el resto del grupo. (La Soteriología pentecostal se suma a esta presión, porque el “bautismo del Espíritu” se asocia con las cosas como las lenguas y ser matado en el Espíritu.)

2. El poder del “espíritu” del líder. Fisher, además, señala que la influencia de Mr. Hinn, mismo, como un respetado líder cristiano (como es percibido por aquellos en la audiencia), anima a la gente a obedecer. En otras palabras, ya que el Sr. Hinn habla en nombre de Dios, debe poseer un poder dado por Dios. Por lo tanto, su público, profundamente deseando experimentar ese poder, con mucho gusto “se va con la corriente”, cuando es “muerto en el Espíritu.” En estos casos, ser “muerto en el Espíritu” no es más que una ilusión experimental hecha posible por la capacidad de Hinn para manipular a una multitud.

3. El poder del “espíritu” demoniaco. En qué medida el está involucrado el poder demoníaco en el proceso es imposible de saber. Sin embargo, estar “muertos” se parece mucho a ciertos elementos de lo oculto – un reino muy influenciado por el demonio. Además, la falsa enseñanza se define en la Escritura como “doctrina de demonios”, sobre todo cuando se oculta o distrae de la verdad del evangelio (1 Timoteo 4:1). En cualquier caso, “ser muerto en el Espíritu” se ve mucho más como el fruto de la carne de pecado, que el fruto del Espíritu Santo (cf. Gal 5:19-23).

Conclusión

Debido a que no es aceptada en la Escritura, pero en realidad va en contra de ella (mediante la promoción de un comportamiento irresponsable y perjudicial), la práctica moderna de “estar muerto en el Espíritu” debe ser evitada.

Sin embargo, solo por el hecho de ser anti-bíblico no es suficiente…ahora podemos añadir otra razón para mantenerse alejado de la práctica.

Si usted se cae y golpea a alguien, es posible que lo demandan.

http://evangelio.wordpress.com/

¿Tú también eres tentado?

Publicado: febrero 8, 2012 en Misión Integral

Juan Simarro Fernández

Retazos del Evangelio a los pobres (LII)

Fin de los artículos sobre la oración modelo de Jesús. “No nos metas en tentación, mas líbranos del mal”. Texto completo en Mateo 6:9-15.
 Con esto terminamos las reflexiones sobre la oración modelo de Jesús.  “No nos metas en tentación” , es la última petición de esta oración modelo, el Padre nuestro, que nos deja Jesús.  Es una petición que muestra la debilidad humana y la dependencia del Creador. Es tan completa y exigente la oración que nos deja Jesús como modelo para orar, que necesitamos las fuerzas de Dios mismo, que sea Él quien nos sostenga para poder resistir en medio de un mundo lleno de valores tentadores , de tentaciones mundanas en línea con la injusticia, el poder, la acumulación de riquezas… valores que son contracultura con los del Padre nuestro y los del Evangelio a los pobres que nos dejó Jesús. Esta petición es la fundante de la posibilidad de poder asumir las peticiones anteriores que, uniendo el cielo con la tierra, nos marcan las líneas de la projimidad, de acercamiento del Evangelio y los valores del Reino a los pobres de la tierra.

Esta última petición es el reconocimiento final de que caeremos si no nos ponemos en las manos de un Dios que nos tiene que librar de la tentación y no meternos en los males tentadores de las riquezas, del poder, de la avaricia, del egoísmo humano, de la prepotencia, de la falta de solidaridad y práctica de la injusticia. Sin ti, Señor, permaneceremos en el mal de considerar la riqueza como prestigio, en la infravida de los que sólo desean acumular y adorar al becerro de oro, al dios Mamón. En la necedad de los que no quieren compartir, de los que permanecen de espaldas al grito de los pobres y, por ello, de espaladas a tu Evangelio, de espaldas a ti… aunque olamos a cirio y a incienso. Permaneceremos en la peor de las idolatrías.

Señor, sin ti, seremos de los que consideran locura las exigencias de tu Evangelio, seremos de los que a lo dulce llaman agrio y a lo agrio dulce. Sin un Dios que nos libre del mal y de caer en la tentación, jamás entenderemos tu Evangelio a los pobres, tu oración modelo. Nos revolcaremos afanados y ansiosos en el cieno de las falsas riquezas -o el deseo de ellas- y de los falsos valores, como puercos a los que no les importa la suciedad ni el pecado. Sin tu ayuda y liberación, podremos estar alabando en la iglesia, mientras somos carcomidos y deslumbrados por los valores insolidarios que nos impiden ver tu rostro, el rostro de los pobres del mundo. Señor,  “no nos metas en tentación, mas líbranos del mal” , para que seamos personas solidarias, agentes de liberación de tu reino en la tierra… para que los valores de tu Evangelio a los pobres, de tu oración modelo, no nos parezcan locura ni insensatez.

 ¿Qué cosas nos tientan? Es verdad que el listado puede ser largo, pero hay tentaciones enormes en torno al dinero, al poder, al sexo, a la vanagloria. Hay tentaciones tremendas en torno al egoísmo, la avaricia, la insolidaridad, el despojo de los otros, la falta de amor al prójimo en necesidad y la práctica de la injusticia. Son los contravalores en relación con los auténticos valores del Evangelio a los pobres, de los valores del Reino, los que más nos tientan.  Sin la ayuda de un Dios que nos puede librar de la tentación y del mal, caeremos. Es necesario estar de cara a Dios y de cara al sufrimiento del prójimo para poder hacer vida en nosotros las peticiones del Padre nuestro, de esta oración modelo que nos deja Jesús.

Tenemos que plantearnos nuestra vida ante el Señor estando pendientes y en relación con el lugar más sagrado que Jesús reconoce, más sagrado que el templo, que las largas oraciones, que los sacrificios… Ese lugar sagrado es el hombre, fundamentalmente el que sufre, el pobre, el marginado, el despojado, el excluido, oprimido y explotado. Tenemos que clamar al Señor para que el nos libre de la tentación, que no nos deje ser tentados más allá de lo que podemos soportar, pues el atractivo de estos valores satánicos en relación con las riquezas y la opresión, es de tal magnitud que nuestras fuerzas humanas, sin el apoyo de Dios, no podrán soportar estas presiones y el ser inundados de los contravalores mundanos que, a veces, entran en nuestras iglesias y los acogemos como normales y buenos… y comenzamos a vivir exactamente igual que los que no tienen esperanza, como idólatras injustos. Por eso la petición debe sonar en nuestros labios y en nuestros corazones: Señor , “no nos metas en tentación, mas líbranos del mal” . Si esta petición fundante, no entenderemos jamás el Evangelio a los pobres que impregna todas las enseñanzas de Jesús.

Para entender los valores que nos deja Jesús en su oración modelo, el Padre nuestro, debemos plantearnos nuestra vida ante el Señor, pedirle que él nos libere, nos libre de las tentaciones mundanas, nos use, nos haga criaturas nuevas, solidarias, comprometidas con el Evangelio, con Dios, con el prójimo, con la justicia misericordiosa.

 El Evangelio se entiende muy bien desde los campos de marginación, desde la convivencia con los pobres, desde el apearse de nuestro tren de la prosperidad, desde la solidaridad, la projimidad y el amor. Fuera de esto, no se entenderá esta oración y estaremos haciendo teología o entendiendo la espiritualidad cristiana desde parámetros falsos presentados como buenos y bellos por el ángel de luz, por Satanás, cuando, en realidad, son parámetros de muerte que nos atraen intentando hacernos caer en la tentación… en el mal.

¡Señor, líbranos del mal! ¡Líbranos de lo malo! ¡Líbranos del maligno! ¡Líbranos del pecado! ¡Líbranos de la tentación! No nos mantengas en un mundo sin sentido, no nos mantengas en el vacío del tener insolidario, en las tentaciones injustas que nos sumen en la angustia de una vida sin valor.

Por tanto,  “No nos metas en tentación” . Sólo tú puedes hacer esto,  “porque tuyo es el Reino, y el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén”.

Autores: Juan Simarro Fernández

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