Archivos para marzo 4, 2012


PorAlex Murashko | Reportero de Christian Post Traductor Raúl Castillo

 

La época de cuaresma comienza no solamente para millones de católicos habiendo colocado el símbolo de la cruz en sus frentes, lo cual se hace usando ceniza el día miércoles. Tal temporada también ha involucrado a muchos cristianos dentro y fuera de las denominaciones prometiendo destacar la época con actos de fe.

Aunque la cuaresma es a menudo vista como parte de la tradición de ayunar por 40 días llevada a cabo por la iglesia católica (algunas veces calculada excluyendo los fines de semana en los días que conducen hacia la celebración de Pascua), muchos cristianos ven este tiempo como un servicio a manera de recordatorio sobre la importancia de acercarse más a Dios.

Christine Smith, fundadora del sitio web Womens Bible Café (Café para Mujeres de La Biblia), escribió el martes “a través de la historia bíblica nosotros vemos 40 días de prueba, espera y acercamiento a Dios.”

Smith indicó que la cuaresma marca típicamente una búsqueda espiritual de parte de los cristianos y la Biblia contiene varios ejemplos de 40 días de viajes y pruebas.

“Mire más allá de la fachada de la religión, dentro del corazón… y analice si Dios está llamándole para los siguientes 40 días,” declaró ella. “¿Quiere El su atención y su corazón enfocado en El?”

Aunque generalmente los protestantes no se hacen marcar en sus frentes con ceniza desde las ceremonias del Domingo de Ramos del año anterior – una tradición mayormente observada por lasiglesias católicas y anglicanas ─ ellos desarrollan servicios especiales y hacen oraciones especiales para arrepentimiento y renovación en el día conmemorativo.

Entre los pocos protestantes que definitivamente usan ceniza en sus observancias están los luteranos y los metodistas. En la iglesia católica romana, el Miércoles de Ceniza es un día observado mediante ayuno, abstinencia de comer carne, y arrepentimiento ─ un día para meditar en las transgresiones del individuo.

Con regularidad, en los días previos a la fiesta de Pascua, los cristianos de todas las denominaciones escogen abstenerse de comer, de beber o de hacer ciertas cosas a fin de rememorar el sacrificio de Cristo en favor de la humanidad.

Algunos pastores fuera de la fe católica sostienen que aunque la cuaresma no es un requerimiento, el enfocarse en Dios a través del ayuno y otras prácticas fundamentadas en la fe resulta una buena idea en las semanas y días antes de Pascua.

Steve Crenshaw, pastor y fundador del ministerio de liderazgo Pinnacle Balance, dijo que su familiaobservó la cuaresma por primera vez desde el 2008.

“Nosotros renunciamos a la costumbre de ver televisión y juegos de video y dedicamos mucho más tiempo orando y estudiando la Biblia juntos,” escribió Crenshaw recientemente en la página web de Pinnacle Balance. “Ayunamos durante seis días tomando sábado y domingo como días libres ya que en realidad hay 46 días en las siete semanas que comprende el período de tiempo entre el miércoles y la celebración de Pascua.”

El reconoció en su artículo que “el celebrar uno la cuaresma en su condición de cristiano evangélico puede ser un poco inadecuado” pero enfatizó en que puede ser también una ‘actividad reveladora’.”

“Puede ser embrollado porque la mayoría de la gente que tú conoces pensará que eres un tipo raro o estás tratando de obtener el favor de Dios. Puede ser una actividad reveladora porque tú aprendes acerca de lo que en realidad te retiene en tu vida, y cuán lejos estás de poner a Cristo primero.”

Crenshaw cree que aunque los cristianos podemos “tomarnos 40 días y ayunar a cualquier hora que querramos,” el hacer eso durante la temporada de cuaresma es una forma de ayudarnos en la preparación para la fiesta Pascua y la celebración de la resurrección de Cristo de entre los muertos.

“Para muchos de nosotros el abstenernos de cualquier cosa podría ser una gran innovación en nuestra fe porque a nosotros se nos pasa la mano en lo que a darnos satisfacciones se refiere en la sociedad cristiana estadounidense,” dijo.

Smith ya solicitó la ayuda de otros líderes cristianos que de forma frecuente se valen de los medios de comunicación social para hacer sugerencias que ella incluyó en su artículo titulado “Ideas para 40 Días de Ayuno o Cuaresma.”

Debajo de la sección de su artículo que tiene como encabezado “40 Días de Ayuno,” ella escribió que Mike Kelly del ministerio Bible Memory Coins sugiere el memorizar la Escritura.

Smith cita un texto de lo que Kelly escribe, diciendo que “nuestras mentes están muy a menudo repletas de TV, medios sociales, periódicos, revistas y ocupaciones generales.¿Cuán revolucionador sería para nuestra vida espiritual el alimentar verdaderamente nuestras mentes y nuestros corazones de forma exclusiva con la Escritura durante 40 días?

Otra sugerencia presentada en la sección “40 Días de Alabanza” consiste en cambiar la estación de radio de su vehículo o de su computadora y poner música cristiana y “escucharla exclusivamente por los próximos 40 días.”

“Váyase a YouTube y haga una búsqueda de cantos cristianos y salve esa información en el folder de «sus favoritos» de su perfil,” declaró Smith. “Richard del sitio http://www.Tworship.com escribe que ‘La alabanza y la adoración hacen contraste con las adhesiones u ocupaciones en cosas veneradas por el mundo.”

Aunque ofrece sugerencias, Smith indicó que “la decisión de dedicar 40 días concentrándose en Dios es únicamente suya.”

“Ore acerca de ésto, y vea si Ud. es dirigido a hacer algo o posiblemente esperar otra oportunidad. Sepa que durante los 40 días entre Ud. y Dios, esa actividad atraerá la atención del enemigo y él lanzará dardos de fuego en su contra. Párese firme sosteniendo el escudo de la fe y centre sus ojos y corazón en Dios,” dijo ella.

 

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PorMatthew Cortina | Colaborador de Christian Post Traductor Raúl Castillo

 Una encuesta promovida por la fundación del ateo Richard Dawkins ha afirmado que casi tres cuartas partes de la población de cristianos creen que la religión no debería tener ninguna participación en la creación de temas de interés público, aunque dos tercios creen que a los matrimonios homosexuales se les deben dar todos los derechos que los heterosexuales tienen.
  • Richard Dawkins
    (Foto: REUTERS / Altaf Hussain)
    El autor británico Richard Dawkins habla en el Festival de Literatura en Jaipur.

La encuesta Ipsos MORI fue desarrollada en favor de la entidad conocida como Fundación Richard Dawkins para la Razón y la Ciencia (The Richard Dawkins Foundation for Reason and Science) después de que el Censo del 2011 fuera divulgado. Los resultados fueron publicados el martes.

En un comunicado, Richard Dawkins – renombrado científico y conocido ateo – dijo que no le sorprendían los resultados de la encuesta, aparte de que sostiene que Inglaterra ya dejó de ser una nación cristiana.

“Los británicos son una sociedad secular, con valores humanos y seculares, ” expresó Dawkins.” El respaldo dado a estos valores resulta abrumador, aún entre aquellas personas que se definen a sí mismas como cristianas.”

El Censo del 2011 mostró que cerca del 75 por ciento de los residentes de Inglaterra se consideran cristianos. La encuesta Ipsos MORI encontró que el 72 por ciento de los cristianos británicos dicen que ellos se consideran parte de la fe ya sea porque fueron bautizados o porque sus padres eran cristianos; y el 65 por ciento del Censo de Cristianos sostuvo que ellos no se considerarían “religiosos”.

Dawkins aseguró que esto explica el por qué muchos cristianos británicos quieren mantener la fe separada de los temas de interés público, y aún fueron más lejos al decir que los resultados indicaban que hoy la religión es “en gran medida irrelevante”.

A pesar de los mejores esfuerzos realizados tanto por líderes de la iglesia como por los políticos, encaminados a convencernos de que la religión aún es todavía parte importante de nuestra vida nacional, estos resultados demuestran que la misma es en gran manera irrelevante, aún entre aquellos que se denominan cristianos,” dijo Dawkins.

“En el pasado, a menudo han habido intentos por usar la figura cristiana en el Censo para justificar políticas de base en la pretensión de que la fe es importante para los británicos. Pero esta vez, cualquier intento por hacer así resultará claramente inexcusable,” agregó.

Simon Barrow, co-director de la organización cristiana británica Ekklesia, está de acuerdo con Dawkins en el sentido de que Inglaterra está volviéndose una nación secular, y dijo que el resultado de la encuesta no debería sonar como sorpresa.

“Piramidal e institucionalmente la religión está en declive. El tratar de restaurar o mantener la dominancia cultural y política de las instituciones religiosas en lo que ahora es una sociedad mixta formada por creencias espirituales y seculares representa un enfoque conservador,”

Manifestó Barrow que la encuesta debe ser vista ahora como un llamado al servicio a ser prestado por las organizaciones cristianas en el país a fin de reclutar más miembros y ser más creativos e ingeniosos en lo que a evangelismo se refiere.

“Aquí las iglesias tienen una oportunidad creativa,” dijo Barrow. “Se trata de volver a descubrir una visión en levantamiento, visión diferente acerca del cristianismo basado en prácticas como el compartir los bienes económicos, la búsqueda de la paz, la hospitalidad y la justicia restauradora. Estos valores fueron los puntos distintivos de los primeros seguidores de Cristo.”

Barrow instó a los cristianos a dar la bienvenida tanto a las encuestas como a los análisis de Dawkins, a pesar de lo que muchos podrían reclamar al decir que hay un claro favoritismo en la evaluación de los resultados. Barrow se mantuvo firme en su creencia personal en el sentido de que la encuesta fue un justo indicador de la religiosidad moderna en el Reino Unido.

“Aunque puede ser que Richard Dawkins no sea un analista sutil, imparcial o persuasivo acerca de la religión en general, sería enteramente de poca utilidad para los cristianos el minimizar el resultado de la encuesta por el hecho de que ellos no están de acuerdo con el administrador de la misma en cuanto a otros aspectos,” expresó Barrow. “Evidentemente su contenido debe ser llevado a un posterior y más exhaustivo análisis, junto a otra información, más allá de la respuesta inicial que ha arrojado la encuesta. ”

 

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Entre los estudios que forman la opinión de estos neurocientíficos, ellos están estudiando al psicólogo Benjamín Libet, quien demostró que una región del cerebro coordina la actividad motora segundos antes que una persona tome una decisión.

Estados Unidos | Por Nínro Ruíz Peña |

Aunque la palabra “libre albedrío”, no existe en la Biblia, pero sí es una ideología que plantea que Dios le da el poder a los individuos para escoger o rechazarlo todo, sin importar las condiciones externas o internas relacionadas con la decisión.

Respecto a esta ideología, los neurocientíficos, asegura que tal filosofía no existe, porque para ellos el cerebro está listo para decidir las acciones que realizamos sin darnos cuenta de la elección que hicimos.

La tesis de que el libre albedrío, es una ilusión, es defendido por los investigadores con una amplia gama de los datos recogidos a través de estudios e investigaciones. En uno de ellos fue posible mapear la actividad cerebral antes de que la persona supiera lo que iba hacer. Así, se comprobó que una persona no tiene el poder de elegir sino hacer lo ya está programado para llevarse a cabo.

Entre los estudios que forman la opinión de estos neurocientíficos, ellos están estudiando al psicólogo Benjamín Libet, quien demostró que una región del cerebro coordina la actividad motora segundos antes que una persona tome una decisión.

En el 2011 la revista científica PLoS ONE, publicó un estudio de Stefan Bode quien realizó resonancia magnética en 12 voluntarios de edades comprendidas entre los 22 y los 29 años y a través de este examen ofrece las actitudes que podrían ser tomadas por los jóvenes, este descubrió siete segundos antes que el cerebro había decidido lo que tenían que hacer antes que estos tomaran conciencia.

Varios otros estudios han tratado de demostrar si realmente existe el “libre albedrío”, pero nadie pudo encontrar una diferencia tan grande entre la actividad cerebral y el acto consciente.

Con estos estudios, los neurocirujanos entienden que antes de que la gente decide hacer algo, la actividad del cerebro en su cerebro ya se ha disparado.

Steven Pinker, psicólogo de la Universidad de Harvard y autor de Cómo funciona la mente, hablando de su punto de vista sobre el “libre albedrío”, dice: “Creo que nuestra conducta es el producto de procesos físicos en el cerebro” él dice que no cree que las personas pueden decidir sus acciones.

Pero Pinker, dice también que debido a la complejidad del sistema central, no es posible hacer predicciones sobre las decisiones humanas de una manera sencilla.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de VEJA.

 

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Durante la cena, en diciembre, Abraham Meulenberg, un pastor de Saddleback, a cargo del ministerio interreligioso y Jihad Turk, director de asuntos religiosos de la mezquita principal en Los Ángeles, celebraron King’s Way, como “una manera de terminar con 1.400 años de incomprensión entre musulmanes y cristianos”.

Estados Unidos | Por Nínro Ruíz Peña

Rick Warren lanza un proyecto para aproximar a los evangélicos con los musulmanesRick Warren, pastor de la Iglesia Saddleback, es uno de los líderes cristianos más influyentes de los Estados Unidos y posiblemente del mundo, gracias a los millones de copias vendidas de sus libros, el más conocido es: “Una vida con propósito”.

En el 2012, volvió a hacer un esfuerzo para reducir las diferencias entre los cristianos evangélicos y musulmanes, a través de asociaciones con las mezquitas del sur de California.

Él también está proponiendo un conjunto de principios teológicos, que incluye el reconocimiento de que cristianos y musulmanes adoran al mismo Dios.El esfuerzo del pastor Warren es llamado informalmente Camino del Rey [King´s Way]. Warren hizo romper el ayuno del Ramadán en una mezquita en la ciudad de “Mission Viejo”. En esa ocasión, se reunió con líderes musulmanes y se dirigió a 8.000 musulmanes durante una convención en Washington.

Los miembros de la Iglesia Saddleback, tuvieron con los musulmanes conocidos una cena de Navidad y luego un partido de fútbol interreligioso durante un picnic al que asistieron más de 300 personas.

Durante la cena, en diciembre, Abraham Meulenberg, un pastor de Saddleback, a cargo del ministerio interreligioso y Jihad Turk, director de asuntos religiosos de la mezquita principal en Los Ángeles, celebraron King’s Way, como “una manera de terminar con 1.400 años de incomprensión entre musulmanes y cristianos”.

Durante la reunión el documento que se firmó define: “puntos de acuerdo” entre el Islam y el cristianismo. En este documento se establece que los cristianos y los musulmanes creen en “un Dios” y que comparten dos principales mandamientos: “El amor al prójimo” y “el amor de Dios”.

El documento también recomienda que los miembros de ambas religiones tienen que lograr tres objetivos: ser amigos entre sí, construir la paz y trabajar juntos en proyectos de servicio social. Así se citan versos de la Biblia y el Corán, para ilustrar sus afirmaciones.

“Estuvimos de acuerdo en que no vamos a tratar de evangelizar a los otros”, dijo Turk. “Somos testigos de uno al otro, pero no es la conversión”.

Tom Holladay, pastor asociado de Saddleback, dijo que alcanzar a los musulmanes es parte del Plan de Saddleback, llamado PAZ, un amplio esfuerzo para resolver los problemas mundiales por los gobiernos, las empresas y movilización de las comunidades de fe.

“Sabemos que no estamos de acuerdo en todo y son muy abiertos…. Usted sólo reconoce las diferencias y que pueden trabajar juntos”, dijo Holladay.
Warren, se ha enfrentado a duras críticas por parte de algunos evangélicos a causa de este enfoque con los musulmanes. El año pasado, emitió un comunicado negando categóricamente los rumores de que estaba creando, lo que los críticos llaman “Crislamismo” una fusión del islam y el cristianismo.

El “rumor es 100% falso”, escribió Warren en Pastors.com, un sitio que él fundó y que ofrece consejos prácticos para todos los líderes del mundo. “Mi vida y el ministerio se basa en la verdad de que Jesús es el único camino, y la Biblia es infalible, la única autoridad verdadera”.

La investigación del Pew Forum on Religion, muestra que los evangélicos son un 30% más propensos que otros cristianos a una visión negativa del Islam. Los evangélicos que defienden la necesidad de que los musulmanes deben convertirse al cristianismo son más propensos a creer que el Islam fomenta la violencia.

Warren, ha alentado reiteradamente a los evangélicos anular estos puntos de vista, con el argumento de que los cristianos están obligados a tratar a todos con amor y respeto, independientemente de la fe.

Durante 12 años, Warren, era el vecino de Yasser Barakat, un sirio musulmán, que asiste a la mezquita en Mission Viejo, a unos 6 km de la carretera de Saddleback.

Su vecino, dijo que no tenía idea de que Warren, era un predicador famoso. Cuando Warren, se enteró de quién era, él invitó a su vecino para saber más sobre el Islam. Los dos viajaron juntos a Siria en el 2006.

Desde entonces Rick y su esposa, Kay, comenzaron a asistir a las reuniones para romper el ayuno en la mezquita en Mission Viejo. La familia de Warren, también ha recibido la familia Barakat para cenas de Navidad. “Él me llama su hermano musulmán”, dijo Barakat. “Todo comenzó con una amistad”.

Gwynne Guibord, es un ministro episcopal y co-fundador de un grupo que promueve la mejora de las relaciones entre las iglesias y mezquitas en todo el país. Para él, el esfuerzo en Saddleback no tiene precedentes. “Yo no conozco a ninguna otra iglesia evangélica que llegaran tan cerca de los musulmanes”, dijo.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de OC Register

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Lo fugaz de la fama en The Artist

Publicado: marzo 4, 2012 en Cine

José de Segovia Barrón

The Artist es la historia de alguien que vive en un mundo feliz, sumergido en el exceso, sin percibir que su estrella se apaga de un día para otro.

¿Quién iba a pensar que la ganadora de los Oscar este año iba a ser una película en blanco y negro, francesa y muda? Aunque sea un homenaje al cine de Hollywood de los años veinte, The Artist es un film sorprendente y delicioso en todos los sentidos. En plena locura del 3D, Michel Hazanavicius nos lleva a la época cuando el cine americano se encontraba a las puertas del sonoro, para contarnos el relato de una caída. The Artist es la historia de alguien que vive en un mundo feliz, fastuosamente sumergido en el exceso, sin darse cuenta que su estrella se apaga de un día para otro.

George Valentín es un reconocido actor que triunfa en papeles de galán y aventurero –como Douglas Fairbanks, a quien recuerda el físico de Jean Dujardin–, acompañado siempre de un perrito –inspirado en el célebre Asta, la mascota del matrimonio de detectives que protagoniza la serie basada en las novelas de Hammet que interpretaba William Powell, el otro referente de Dujardin, aunque sea ya en el cine sonoro–. Mientras él cae en el olvido, su joven protegida Peppy –encarnada por la esposa del director, Bérénice Bejo– acaba triunfando, al ser propulsada a este firmamento de estrellas fugaces.

La soledad y la locura devoran a Valentín, antes que el fuego que arrasa su pequeño apartamento, donde pasa las noches viendo sus antiguos éxitos –como Gloria Swanson en El crepúsculo de los dioses –. Atrás quedan sus pertenencias, vendidas en subasta, después de que su matrimonio se hunda en el hastío y la amargura –como vemos en las imágenes de sus desayunos en días sucesivos, al estilo de Ciudadano Kane –. Este melancólico melodrama va más allá del ejercicio retro de evocación nostálgica, para hablarnos de un presente que está por encima de todo anacronismo.

HAMBRE DE RECONOCIMIENTO
The Artist nos presenta un mundo donde la fama lo es todo. Como en nuestros actuales programas de televisión, el interés gira en torno a unos personajes que llamamos famosos , cuyas andanzas son seguidas con la curiosidad de esta joven aspirante a actriz. Valentín es como un George Clooney de su tiempo, enamorado de sí mismo. Hambriento de la atención de los medios de comunicación, es capaz de hacer y decir cualquier cosa, hasta bailar espontáneamente ante una multitud arrebatada.

Una admiradora como Peppy, consigue sus cinco minutos de fama –sobre los que hablaba Andy Warhol–, cuando espera a la puerta y choca con Valentín, al recoger su cartera del suelo. Su amable sonrisa hace que le bese en la mejilla, siendo recogida la escena por los fotógrafos de prensa. Cuando se vuelven a encontrar, al presentarse ella de extra en una película, surge de inmediato la atracción entre ellos. El problema es que él está casado.

Todo esto lo entendemos sin necesidad de una palabra. Una o dos frases aparecen en unos pocos letreros, pero es la música y la imagen la que domina una historia de extraordinaria fuerza emocional. Una película conmovedora, que no nos puede dejar indiferentes.

ENCANTADOS DE CONOCERNOS
Valentín es como todos los famosos, alguien orgulloso y encantado de conocerse a sí mismo. The Artist es en este sentido un estudio sobre el engreimiento . Nos muestra la presunción de un individuo que, cuando no es iluminado por los focos, vive en una mansión bajo un retrato de sí mismo, de dimensiones descomunales. Sus gestos de generosidad no buscan sino hacerle sentirse bien. Ya que en su magnanimidad no se preocupa por nadie, aparte de sí mismo y su perro terrier.

En su soberbia, Valentín se aferra al viejo mundo que se hunde, creyendo que su estrella nunca va a palidecer. No se da cuenta así de lo que está en juego . Su vanidad y arrogancia parecen representar también una industria como la norteamericana, que ha hecho del invento de los Lumière símbolo de una cultura, necesitada también de la redención que viene de la compasión. Porque ¿quién podrá salvarnos de nuestro terrible orgullo?

LA SEDUCCIÓN DEL ÉXITO
En la seducción del éxito, uno se encuentra como Madonna que “aunque he llegado a ser alguien, todavía tengo que demostrar que soy alguien”. Quien se mantiene en la fama no es porque disfruta de ello, sino porque está dominado por el miedo: el temor al fracaso . Nuestros logros no pueden dar respuesta a las grandes preguntas de la vida: ¿quién soy?, ¿qué valgo? y ¿cómo me enfrento a la muerte?

Como ningún otro ídolo, el éxito y la fama nos llevan a creer que somos dioses . Nuestra seguridad y valor descansan en nuestra inteligencia, fuerza y actuación. Uno se da cuenta que ha hecho del éxito un ídolo, cuando tiene esa falsa seguridad que se viene abajo cuando llegan las dificultades. Al divinizar nuestros logros, esperamos que ellos nos libren de los problemas de la vida como sólo Dios puede hacerlo.

Como le ocurre a Valentín, la fama distorsiona la visión de uno mismo. Al basar tu valor en lo que puedes conseguir, tienes una percepción inflada de tus capacidades. Porque has logrado algo en cierto aspecto de la vida, crees que la dominas, pensando que eres experto en todo –como esos famosos que opinan de todo–. Esa ceguera a la realidad acompaña siempre la idolatría, como muestra el Salmo 135:15-18 o Ezequiel 36:22-36.

AMOR REDENTOR
El cuidado y la compasión de Peppy nos muestran un amor redentor, que nos habla de la única fuerza que nos puede librar de nuestro tremendo egoísmo . El éxito no puede darnos la satisfacción que promete. Estamos buscando nuestro valor en el lugar equivocado. Como Naamán, tenemos que descubrir que la fama, el dinero y el poder no pueden “matar y dar la vida” (2 Reyes 5:7). Nuestras vidas están en las manos de un Dios que no podemos controlar.

El hombre intenta por su religión y moralidad que Dios contraiga una deuda con nosotros, pero Él es el Dios de gracia, con el que todos tenemos una deuda. No podemos ganar su favor, merecerlo o conseguirlo. Hasta que no conocemos a Dios como un Dios de gracia, cuya salvación no se puede ganar, sino recibir, seguiremos siendo esclavos de nosotros mismos. Creemos que podemos lograr seguridad y sentido, cuando nuestro talento, capacidad y oportunidades vienen de Dios, y no de nosotros. Aquellas cosas de las que nos sentimos orgullosos, son finalmente dones de Dios.

Dependemos de su gracia, aunque no podamos verla. Tal misericordia tiene sin embargo un gran coste. Dios nos muestra su favor, sacrificándose a sí mismo en forma de Siervo sufriente ( Isaías 53) por la persona de su Hijo. En la cruz Dios ha pagado nuestra deuda. Cuando entendemos lo que Jesús ha hecho, comprendemos que la salvación no consiste en que hagamos grandes cosas, sino en recibir lo que Él ha hecho. Para eso no hace falta poder, sino admitir nuestra debilidad y necesidad. ¡Cristo lo ha hecho todo!

Autores: José de Segovia Barrón©Protestante Digital 2012


Carlos Martínez García

Orígenes del protestantismo mexicano: un sermón histórico
 Un antes y un después con el sermón de Manuel Aguas
 Fue la primera vez en México que desde un púlpito, y ante una audiencia que se apretujaba, se reconoció la gesta de Martín Lutero en el siglo XVI. El 2 de julio de 1871 el ex sacerdote católico Manuel Aguas, y en ese momento líder de la Iglesia de Jesús en la ciudad de México, predicó un encendido sermón para explicar detalladamente su conversión al cristianismo evangélico .La pieza oratorio tuvo gran difusión entonces porque la publicó el muy leído periódico  El Monitor Republicano . De ésta publicación la retomaron otros diarios y revistas y la reprodujeron en otras partes de México, dándole así mayor audiencia a la que originalmente unos cientos de asistentes escucharon de Manuel Aguas.

Recordemos que fue la lectura de la Biblia, y de cuanta literatura protestante llegada a sus manos y que con fervor estudio Manuel Aguas, lo que le llevó a romper con la Iglesia católica.  El sermón que reproducimos da cuenta de la intensa formación autodidacta del personaje, así como ejemplifica el estado del naciente protestantismo mexicano antes de la llegada institucional de los misioneros extranjeros a partir de 1872 .

 DESCRIPCIÓN DEL ACONTECIMIENTO QUE TUVO LUGAR EN EL TEMPLO DE SAN JOSÉ DE GRACIA LA MAÑANA DEL DOMINGO 2 DE JULIO DE 1871 ( * )

El señor Javier Aguilar Bustamante propuso un combate religioso al presbítero Manuel Aguas, el que fue aceptado. Hoy que son las diez de la mañana, son el día y la hora señalados para la disputa: a la que, sin embargo, no concurre el señor Aguilar y sí el señor Aguas.

Una numerosa concurrencia está llenando el templo completamente. A cada paso se oyen rumores hacia la puerta de entrada, por la multitud que desea penetrar, que no puede lograr su objeto por falta de local. Hay dos elegantes plataformas frente a frente en el centro del templo, lugares destinados para los contrincantes, en cada una de las cuales se ve una mesa y dos sillas, en una de estas mesas está colocada la Santa Biblia.

A la hora citada se deja oír la orquesta, que toca dos piezas escogidas, apenas comienza la música, los ministros protestantes Manuel Aguas y Agustín Palacios, revestidos con el traje oriental que usan en tierra Santa los pastores de la Iglesia Reformada, suben a una de las plataformas y toman asiento.

Al concluir la orquesta, el ministro Aguas, poniéndose de pie, dice en voz alta: cantemos el himno número 2, que a la letra comienza: “¡Oh! Salvador, tierno Jesús…”, etc. Los concurrentes en pie, cantan el himno acompañados por la misma orquesta, dejándose oír un ordenado y acorde coro, compuesto de más de mil quinientas voces. Concluido, tomaron asiento.

Enseguida el ministro Aguas, de pie, con la misma voz, dice lo siguiente: “Dios en medio de relámpagos y truenos desciende de la cima del Monte Sinaí que humeaba, y el humo se elevaba como el humo de un inmenso horno; todo el monte se estremecía en gran manera, y los hijos del pueblo de Israel se postraron temerosos alrededor de este Monte majestuoso. Entonces en medio de ese fuego, de esos relámpagos, de esa grandeza aterradora y solemne se oye la voz de Jehová que habla a su pueblo, que proclama y publica sus diez mandamientos, esos preceptos que son y deben ser inmutables y eternos, que obligarán para siempre a todos los mortales, cualesquiera que sean sus creencias u opiniones, y que no habrá poder en la tierra para lícitamente alterarlos, variarlos o suprimirlos”.

El ministro relata el Decálogo, según como consta en el Éxodo capítulo 20, y concluido éste, dice: cantemos el himno número 7, que a la letra comienza: “A nuestro Dios…”, etc. Los congregantes se ponen en pie y entonan el himno.

Acto continuo, el ministro vuelve a levantar la voz diciendo al inmenso concurso: “Antes de dirigiros la palabra, os suplico me acompañéis a pedir a Dios su gracia celestial”. Todos se arrodillaron, el ministro permanece en una posición humilde, y después de un momento de respetuoso silencio, pronuncia con fervor la siguiente oración:

“Padre nuestro, fuente de toda verdad, que estás lleno de majestad y grandeza, eterno manantial de sabiduría infinita, que por tu bondad, por el amor grande que has tenido a tus hijos, hiciste que tu mismo Hijo, encarnara para redimirnos. Padre de cuyo Espíritu brota la luz más pura y consoladora, dirige una mirada compasiva hacia nosotros que te adoramos en espíritu y verdad, y no en materia y error; haz que conozcamos la verdadera religión para que la sigamos con frecuencia y sinceridad; haz que México, nuestra querida Patria, conozca cada día más y más del Evangelio Santo en toda su pureza, para que ya no nos postremos a adorar la materia bruta, que es incapaz de escuchar nuestras preces, haz que salgamos de esa idolatría en que tanto tiempo hemos estado sumergidos: haz, por último, que te amemos con toda nuestra alma, con todo nuestro corazón, y que también nosotros nos amemos como hermanos que somos. Estas gracias te las pedimos en el nombre de nuestro único abogado e intercesor Jesucristo”.

Los congregantes, puestos en pie, entonan el himno 15, que a la letra comienza: “Yo confío en Jesús”, etc. Finalizándose el canto, los congregantes toman asiento, y después de una pequeña pausa, el ministro Aguas vuelve a tomar la palabra diciendo: “No te harás ninguna imagen ni semejanza de lo que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en el agua debajo de la tierra. No te inclinarás ante ellas ni las adorarás”. Palabras tomadas del Libro Santo del Éxodo capítulo 20.

¿Quién no ha visto, hermanos míos, que en la cuestión para la que se nos ha invitado, este día, la orgullosa Roma ha huido despavorida y espantada? Ciertamente que esta fuga no ha sido por mi insignificante persona, pues careciendo de talento y de conocimiento superiores, ningún temor podría infundir mi presencia en este lugar. Soy el último y el más moderno de los ministros de la Iglesia de Jesús, que es una, Santa, Católica, Apostólica y Cristiana, que se halla esparcida por todo el universo, y que cuenta con más hijos en su seno que la secta romana.

Esta huida humillante ha sido porque se sabía que iba a presentarme con este libro en mis manos (la Biblia), con esta Escritura Santa, que es la espada de dos filos, que cae sobre Roma hiriéndola de muerte, siempre que se atreve a presentarse delante de ella, para que mediante una discusión razonada se examinen sus falsas doctrinas.

La historia, ese juez imparcial habla altamente probando mis asertos. En la Suiza, ese país clásico de la libertad, tuvo lugar en el siglo XVI un acontecimiento semejante al que iba a comenzar a verificarse en este recinto. Zwinglio, ministro de una humilde parroquia, estudiando la Palabra de Dios, advirtió que Roma había incurrido en multitud de errores, que había extraviado a los pueblos conduciéndolos por senderos tortuosos, imponiéndoles una carga pesada, que no es la dulce y suave que Jesús nos impone: lleno de fervor y celo, comienza a predicar la verdadera religión, tal como se halla en la Santa Escritura. Como era natural, Roma se alarma, excomulga a Zwinglio, a quien titula hereje, llamándolo con los epítetos más calumniosos. Zwinglio resiste con valor y fe la encarnizada persecución que en su contra levantan los sectarios romanos.

Esta lucha los conduce a discusiones públicas. Se disputa sucesivamente sobre la tradición, las obras meritorias del hombre, la transubstanciación, la misa, la invocación de los santos, el purgatorio, las imágenes, el celibato y desórdenes del clero. En todas las disputas triunfa la Palabra del Señor, y Roma queda confundida. Y hoy en la Suiza florece el verdadero cristianismo, la verdadera Iglesia de Jesús, recordándose allí que Zwinglio, con la divina Palabra, fue el instrumento de que Dios se valió para hacer feliz a una gran parte de aquella nación.

 En ese mismo siglo que reinaba en Roma el pontífice León X, que aliado con los principales reyes y magnates de la tierra, había llegado al apogeo de la grandeza mundanal, y habiendo hecho que Roma apareciera como la dominadora de todo el mundo; allá, en un oscuro rincón de Alemania, un humilde monje con la Biblia en la mano, levanta la voz en contra de los errores papales: y Roma se conmueve, y Roma tiembla, y Roma ve venir un peligro y se prepara a la lucha. Dispone varias conferencias a las que obliga a comparecer a aquel hombre tan despreciable a los ojos del mundo; pero tan grande a los ojos de Dios, porque se apoya en la Biblia Santa, y defiende con fe y denuedo las verdades proclamadas en ella, verdades tantas veces ultrajadas por los políticos, que se creen sucesores de Pedro apóstol, que nunca estuvo en Roma. Lutero siempre que se pone frente de la tiranía papal, la avergüenza, la humilla,, la confunde, demostrando con toda claridad, que las máximas romanas modernas están diametralmente opuestas a las verdades evangélicas. Recordemos lo que pasó en la Dieta de Worms.

Allí se verificaba un espectáculo grandioso. El emperador Carlos V, cuyos reinos se extendían en el antiguo y nuevo mundo, está colocado en brillante trono; lo acompaña su hermano el archiduque Fernando, cuyos descendientes casi todos han portado la real corona, veinticuatro duques, la mayor parte reinantes, el duque de Alva y sus dos hijos, treinta arzobispos, multitud de de obispos y prelados, siente embajadores, entre los que se encuentran los de los reyes de Francia e Inglaterra, los diputados de diez ciudades libres, un gran número de príncipes, de condes y de varones soberanos; tal es la corte imponente, delante de la cual se obliga a aparecer a Martín Lutero, para que defienda sus doctrinas.

Jamás se había visto una asamblea tan augusta, reunida con el objeto de combatir a un solo hombre. Al presentarse Lutero en las puertas de aquel inmenso salón, todas las miradas se fijan en él, la mayor parte llenas de odio y desprecio; no hay una mano amiga que se tienda a Lutero (pero me equivoco); un viejo general, cuya cabeza se había encanecido en los combates, tocándole la espalda, le dice con bondad: “Amable monje, amable monje, tienes delante de ti un camino tan lleno de peligros, que ni yo, uno de los más grandes capitanes, he visto semejantes en las más sangrientas batallas. Pero tu causa es justa, si tienes confianza en ella, avanza en nombre de Dios y no temas; el Señor no te abandonará”.

Brillante homenaje ofrecido por el valor de la espada al valor del espíritu. El que logra dominar su corazón en el peligro, es más grande que el que conquista ciudades, dice un rey.

Comprendo, hermanos míos, que los romanistas estaban seguros de su triunfo en esa ocasión; pero se engañaron miserablemente. Lutero, sin orgullo, con calma, contesta victoriosamente a los que le interrogan; pronuncia un elocuente y sentido discurso, en el que pone de manifiesto los extravíos de la secta romana. La orgullosa Roma, ve, a su pesar, que allí es vencida por un sólo hombre, que si alcanzó tan brillante victoria fue porque se apoyaba en el libro de la revelación, que es el libro de Dios. ¿Cuáles fueron las consecuencias de tan decisiva batalla religiosa? Ya lo están mirando: la separación de Roma de casi la mitad de Europa.

Yo mismo, si en estos momentos estoy hablando con la libertad de un cristiano, es debido a ese triunfo glorioso.

He aquí, hermanos míos, los acontecimientos terribles que tuvo presente el jefe de la secta romana establecida en México, para haber impedido la conferencia religiosa que iba a tener lugar en estos momentos.

Roma ha huido delante de mi humilde persona; ved vacío el lugar de mi contrincante (señalando con el dedo el lugar) que con tanta arrogancia y orgullo le provocó a la lucha, ya sabéis la causa de tan humillante y vergonzosa fuga. La Escritura Santa con su autoridad divina, manifiesta que la Iglesia romana es una secta herética e idólatra.

Ni por un momento se debe admitir el fútil motivo que el señor Aguilar alega para no presentarse al combate que él mismo provocó. Su prelado, nos dice, se lo ha prohibido; pero el señor Aguilar nos ha dicho que su causa es la de Dios, y que la conciencia lo obliga a salir a la palestra. Pues bien, cuando Dios habla, cuando la conciencia impera; se debe obedecer resueltamente, sin atender a los obstáculos que cualquier poder humano nos ponga por delante. Yo mismo, si me he separado de Roma, ha sido porque he oído la voz de Dios en la Santa Escritura, que dice: Salid de ella pueblo mío, para que no participéis de sus plagas y de sus crímenes. Porque no cabe duda, primero se debe obedecer a Dios que al hombre.

El señor Aguilar se vio amenazado por su prelado con la suspensión de las funciones eclesiásticas. Y yo pregunto, ¿esta amenaza es la que verdaderamente le ha contenido? Si tal fuese en realidad de verdad la causa que le impide desobedecer el mandato de Dios y de su conciencia, aparece ante los ojos de la sociedad sensata e ilustrada, como un ser que carece de dignidad y aun de moral. No es posible creer que mi honorable adversario tenga más amor al mezquino estipendio de un peso que se le paga a un sacerdote romano por la misa, que a la santa causa de Dios y la religión. Al presentarse en este templo quebrantaba el precepto de un obispo, es verdad; pero no incurría en ningún pecado; en ninguna clase de responsabilidad, porque obedecía la ley de Dios, que manda defender públicamente su santa causa y el precepto de un hombre, aunque sea obispo, ningún valor tiene cuando se opone a la ley santa del Señor. Principalmente cuando aquí íbamos a tratar cuestiones que, como dice el señor Aguilar, están relacionadas con la felicidad de los pueblo, con las lágrimas que estos derraman, y que los ministros de la verdadera religión deben enjugar.

La circunstancia de haberse ocultado el señor Aguilar con sus libros para estudiar la presente cuestión, le hizo ver con evidencia que con la Escritura Santa se puede probar victoriosamente la idolatría romana: y que para los argumentos perentorios y demostrativos que están fundados en los hechos, no hay contestación posible. Y siendo de esta clase los que nos proporciona la Biblia en la presente ocasión, ¿cómo se había de atrever el señor Bustamante a presentarse en ese lugar vacío, que en estos momentos está hablando muy elocuentemente en contra de la idolatría de Roma? Con razón mi adversario, que se creía dotado de una fuerza intelectual gigantesca, que decía que yo carezco de honor al dirigirme a vosotros, a quienes él califica injuriosamente de débiles y despreciables; con razón, repito, huyó cobardemente a refugiarse bajo el manto de su obispo.

La Iglesia romana es idólatra, ya basta sólo tener sentido común para comprender esta verdad. El gran precepto que con la Escritura santa prohíbe la idolatría, ya lo sabéis, nos dice: “No te harás ninguna imagen ni semejanza de cosa alguna que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra”. ¿Y no es cierto que las figuras hasta aquí por desgracia hemos adorado, son imágenes y semejanzas de cosas que están en el cielo? ¿Quién ha puesto estas imágenes en los altares y en los templos? ¿Quién ha hecho que doblemos la rodilla delante de ellas? No cabe duda de que la herética Roma. Y cuando nos dice: “No te inclinarás ante ellas ni las adorarás”, no hay una inteligencia, por privilegiada que sea, que pueda demostrarnos que Roma no ha caído en la más crasa idolatría.

Por otra parte, ¿qué quiere decir ese robo escandaloso, que Roma ha hecho al Decálogo de un precepto tan remarcable y expreso? En el catecismo de Ripalda, único libro de religión que se nos ha puesto en las manos cuando niños, nunca habéis encontrado tan santo mandamiento, estoy seguro de ello. Este hecho habla muy a mi favor, probando que Roma se ha manchado con la asquerosa nota de la más repugnante idolatría.

Los eclesiásticos romanos, siempre nos han predicado poco más o menos de la manera siguiente: “Cuando Jesucristo pronunció aquellas palabras notables: Este es mi cuerpo, nos dio a entender que la sustancia de su carne se convirtió en sustancia de pan. Y tan cierto esto, que Jesucristo nos hubiera engañado, si las palabras referidas no tuvieran este sentido”. Creen estos eclesiásticos que este es un argumento perentorio que no tiene contestación.

Pero cualquiera le podría decir: “Señores, si fuera cierto lo que aseguráis, si se debiera reputar como un hereje y un excomulgado, al que no creyera que la hostia es el cuerpo real y positivo de Jesucristo, nosotros también deberíamos condenar a vosotros como herejes, porque cuando dijo el Salvador: “Yo soy la puerta; el que por mi entrare será salvo. Yo soy el camino: Yo soy la vid y vosotros los sarmientos”, no queréis creer señores romanistas, que Jesucristo es una puerta material, ni un camino visible, ni una vid, ni que vosotros os habéis convertido en sarmientos. De aquí es que vosotros sois realmente herejes, excomulgados, dignos de la hoguera.

Además, la Santa Escritura nos enseña, y tanto los romanistas, como nosotros los verdaderos cristianos, creemos firmemente, que Jesucristo ya vino en carne mortal a este mundo, y que volverá e él en carne gloriosa en el último de los tiempos. Con lo que confesamos claramente que Jesucristo, en cuanto hombre, sólo dos ocasiones ha de venir al mundo. Sin embargo, los romanistas aseguran, contradiciéndose claramente consigo mismos, que Jesucristo, no dos veces, sino mil y mil ocasiones, está subiendo y bajando del cielo a la tierra, y de la tierra al cielo.

El enseñar estas doctrinas, el engañar así a los pueblos, el hacer que los hombres se hinquen delante de una hostia, que no es más que un pedazo de pan y al que debe adorar como un Dios; esto se llama idolatrar, esto quiere decir, que todos los que hemos estado en Roma, hemos sido verdaderos idólatras. Con razón Jesús nos manda que salgamos de esa secta herética y degradada.

Pero todavía hay más allá, la Sagrada escritura nos dice: que nos salvamos sólo por los méritos de Jesucristo, y no por los méritos del hombre, el que por perfecto que se le suponga es débil, pequeño e insuficiente, para satisfacer a la justicia de Dios. En san Mateo se nos dice: “Cuando hubiereis hecho todas las cosas que se os ha mandado, decid, siervos inútiles somos porque lo que debíamos haber hecho hicimos”. Sólo Jesús, divino Jesús, no es siervo, nunca ha sido esclavo, es el hijo de Dios. Él nos ha salvado, nos ha dado la verdadera libertad, y satisfaciendo a la justicia en el divino Calvario, con su muerte preciosa, su sangre nos limpia de todo pecado.

 Pero la herética Roma nos enseña todo lo contrario. A pesar de estar convencido de estas verdades, nos dice: “Cuando os confeséis, (confesión que ella ha inventado) aunque se os aplica la sangre de Jesús, se os perdona la culpa, pero no la pena del pecado. Todavía tenéis que ir al purgatorio, que es un horno de fuego idéntico al del infierno, para purificación allí de los pecados veniales y de la pena del pecado que no se os perdonó en la confesión. Solo de esta manera se os podrá aliviar este castigo; y es, dejando en vuestros testamentos consignado bastante dinero, para que se os digan misas por vuestras pobrecitas almas.

Esta conducta de Roma se parece a la que se tendría con un reo, que por sus crímenes había merecido doscientos azotes, por ejemplo. A este desgraciado hombre, que ha confesado su crimen al juez se le dice: el rey te ha perdonado la culpa en que incurriste. Este hombre se llenaría de alegría con tal noticia. Pero, ¿cuál sería su sorpresa y asombro cuando, si en el momento en el que cree que va a ser puesto en libertad, se le aseguran más grillos y esposas, y se le conduce a sufrir el terrible castigo? En el acto diría, ¿pues ya no estoy perdonado, por qué se me va a castigar? La respuesta que le daría un teólogo romano sería la siguiente: se te perdonó, en verdad, la culpa, por lo que debes estar gozoso, pero no se te perdonó la pena; y así resuélvete a recibir tu castigo, y sólo que pagues algún dinero a los ministros, los azotes serán menos en números y más suaves. ¿No es cierto que todo hombre de bien miraría con horror y desprecio a los que así entendieran la justicia? Pues de esta manera explica Roma la justicia y la misericordia de Dios. Pero no hay que extrañar los errores y mentiras de esa secta, que aún recomendando la aplicación de las misas, en las que es imposible, según las Escrituras, que Jesucristo se sacrifique en cuerpo y alma: se muestra no sólo como idólatra sino como la madre de las idolatrías y supersticiones.

Vosotros esperabais que Roma os enseñara la verdad en este día; creíais que vendría a discutir, para que de la discusión naciese la luz, pero habéis creído y esperado en vano; el déspota de Roma nunca disputa, sólo impone su voluntad soberana a los pueblos.

¿No sabéis lo que ha pasado en el Concilio Vaticano, adonde se ha decretado que es infalible? Ni una sola de las definiciones del Concilio se ha discutido allí, por más que los obispos le suplicaban, algunos hasta hincándose de rodillas delante del Pontífice, para que accediera a que se nombraran comisiones de uno y otro partido, donde se dilucidara siquiera la cuestión de la infalibilidad; el Pontífice se negó tenazmente a conceder una petición justa y racional; y sólo permitió se pronunciaran discursos de una y otra parte en el vasto salón del Vaticano, adonde se perdían las voces de los oradores.

¿Por qué Roma aborrece tanto las discusiones? Porque sigue el error, y el error ama a la oscuridad, las tinieblas, y odia la luz. Roma sigue la religión del sacerdote y no la de Dios, y nosotros debemos seguir la religión de Dios. (Aquí se agotó la voz del orador).

Enseguida el ministro [Agustín] Palacios dijo en alta voz: Cantemos el himno número 5, que a la letra comienza: “Yo voy viajando, sí, al cielo voy…”, etcétera. Concluido el canto, el mismo ministro tomando la Biblia leyó íntegro el capítulo 44 de Isaías; finalizada que fue la lectura se dirigió a sus oyentes, diciéndoles:

Solo hay un Dios y un solo intercesor entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre. Esta verdad nos la enseña el Espíritu Santo por boca del apóstol Pablo. Con razón cuando san Juan en el Apocalipsis, se postró delante de los pies del ángel que le revelaba, éste le dijo: “Mira que no lo hagas, porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan la profecía de este libro”. ADORA A DIOS. Este solo hecho basta para que veamos con claridad, cuán justo es el precepto del Señor que nos manda que lo adoremos en espíritu y verdad. Y cuan injustos son los romanistas, que haciendo a un lado a nuestro único intercesor Jesucristo, nos ponen mil y mil intercesores que no nos oyen, porque están muy lejos de nosotros, se encuentran allá en el cielo rodeados de felicidad, la que no sería completa, si constantemente estuvieran sabiendo nuestros pecados, nuestras miserias y desgracias.

Pero lo más triste es que los romanistas nos pongan delante de los ojos imágenes de madera, para que las adoremos doblando la rodilla. El profeta David nos dice: “Avergüéncense los que adoran imágenes de tabla”. De facto, nosotros debemos de estar avergonzados por haber adorado tanto tiempo la madera insensible, esa madera que como sabéis, sirve para tan variados y distintos usos.

Basta ya de idolatría y supersticiones, porque siendo el grande por excelencia, el omnipotente, el infinito, el único que está en todo lugar; sólo delante de él debemos doblar la rodilla, sólo a Él y a Jesucristo nuestro único intercesor, que aunque verdadero hombre es verdadero Dios, debemos manifestarle nuestras necesidades, nuestras miserias y nuestros pecados, para alcanzar el más completo y absoluto remedio. Os excito, por tanto, a que me acompañéis a ofrecer la oración que el mismo Señor se dignó enseñarnos. (Todos se arrodillaron)

El ministro recitó el Padre Nuestro, concluido el cual, dijo: cantemos el himno número 1, que a la letra dice:
De la muerte y su imperio vencimos
por aquel que nos da la victoria;
del error y tinieblas huimos
siguiendo al Señor de la Gloria.

 Coro
Por la fe te hemos visto,
¡Oh Jesús nuestra luz!
Por nosotros, ¡oh Cristo!
expiraste en la cruz;
Tú eres nuestra guía,
divino Salvador,
al cielo de alegría,
al celeste esplendor.

 Coro

Por la sangre que fue derramada
redimidos al cielo marchamos:
Ya la mancha en nosotros lavada
todo es nuevo en la vida en que estamos.

 Coro

Ya el error y la duda han huido,
la verdad refulgente ya luce;
desde el cielo nos ha esclarecido
ya la gloria Jesús nos conduce.

 Coro

Finalizado este canto, concluye el acto.


  ( * )  El Monitor Republicano , 7 de julio de 1871, pp. 1-2

Autores: Carlos Martínez García
©Protestante Digital 2012

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Juan Francisco Martínez

Capacitando a pastores para 2040
 Para el 2040 la mayoría de cristianos en EEUU serán de grupos minoritarios. Los pastores que se están formando hoy trabajarán en esta nueva realidad
 Este fin de semana me encuentro en Pittsburgh, Pensilvania, donde se encuentran las oficinas de la Asociación de Escuelas Teológicas. Esta institución es la que acredita a los seminarios de EEUU, Canadá y Puerto Rico .

Estoy aquí como parte de un comité cuya tarea es ayudar a seminarios a prepararse para capacitar a los pastores y líderes de la iglesia cristiana en Norteamérica tomando como punto de enfoque el año 2040.

 La razón por enfocar en este año es que se estima que para el año 2040 los grupos minoritarios juntos serán la mayoría de la población de EEUU. Ligado a esto está el hecho de que la iglesia está creciendo entre los grupos minoritarios y los nuevos inmigrantes .

Mientras crece el número de cristianos entre las minorías, decrece el porcentaje de personas “blancas” que son cristianas.

Todo esto significa que  para el 2040 la mayoría de cristianos en EEUU serán de grupos minoritarios. Si Cristo no viene para el 2040 los pastores que se están formando hoy estarán pastoreando en esta nueva realidad .

 La mayoría de los seminarios en EEUU fueron formados por denominaciones históricas para capacitar a personas blancas a pastorear iglesias de mayoría blanca y de denominaciones históricas . Pero eso también está cambiando. Todas las denominaciones históricas están decreciendo. Muchos de los seminarios de denominaciones históricas están en crisis y no pueden anticipar que sus denominaciones les manden muchos estudiantes nuevos.

 Hoy en día las iglesias que están creciendo son de denominaciones pentecostales o no-históricas y hay un número creciente de iglesias que tienen fuerte presencia minoritaria . Si también se toma en cuenta el cambio demográfico y el crecimiento de iglesias minoritarias, esto significa que los pastores del futuro necesitan herramientas para las relaciones inter-culturales en la vida de la iglesia.

Pero  este cambio se da en medio de otros cambios en la formación de pastores. Por un lado, un número creciente de pastores se están capacitando en institutos bíblicos o por otros medios alternativos. Y un número creciente de los estudiantes de los seminarios son pastores bi-vocacionales o personas que no pueden dedicarse a estudiar tiempo completo . Tampoco pueden dejar sus iglesias o trabajos para mudarse y estudiar en un seminario.

Las nuevas tecnologías nos dan nuevas maneras de incluir en la formación teológica a personas que antes no podían participar por estar muy lejos. Pero también nos presentan retos pedagógicos y preguntas sobre la mejor manera de capacitar a hombres y mujeres para servir al Señor, al reino y la iglesia.

 Todo esto significa que tenemos que considerar nuevos modelos de formación teológica y pastoral al mismo tiempo que tenemos que preparar a personas para pastorear en un mundo diferente al que han conocido .

Por un lado, esto nos presenta muchos retos. Pero también nos invita a estar abiertos a nuevas maneras de formar a esta nueva generación de pastores y siervos del Señor. Que Dios nos de sabiduría y discernimiento para la tarea.

Autores: Juan Francisco Martínez
©Protestante Digital 2012

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