Archivos para marzo 5, 2012


Juan Stam

Fotografía: Pedro Valtierra

¡Mucha Atención!

Tendremos que dar cuenta a Dios

por nuestras opciones políticas

(Apoc 14:6-11)

   El aspecto más sorprendente, y también más importante, del mensaje de estos tres ángeles es su carácter exclusivamente político.[i] Todo tiene que ver con “Babilonia”. Aquí no se trata en absoluto de un juicio “espiritual” de personas individuales en su vida religiosa o moral. Los tres ángeles nos anuncian, a gritos, que Dios juzgará a naciones e imperios, y a las personas que colaboran con esos sistemas injustos. El primer ángel anuncia la llegada de la hora del juicio de Dios, y el segundo, alude a la caída realizada siglos antes de la superpotencia más grande de la antigüedad oriental, Babilonia, y la aplica simbólica y proféticamente a la caída del imperio romano. Aún más específicamente, el anuncio del tercer ángel condena a los colaboracionistas no por delitos que ellos mismos hubieran cometido sino por someterse a Babilonia en vez de resistir hasta la muerte.

De nuevo parece evidente que Juan está pensando en primer término en los cristianos de Asia Menor que se sentían tentados a claudicar y participar en el culto al emperador. Podemos ver detrás del pasaje el contraste entre los “vírgenes” de 14:4, que rechazaban los valores corruptos del sistema y se negaban a adorar al emperador, y por otro lado los nicolaítas que se dejaron contaminar por la idolatría imperial (2:14-15,20). Si el mensaje del tercer ángel se aplicara únicamete al tiempo del futuro anticristo, ese mensaje quedaría sin receptor. Tampoco la exhortación que sigue (14:12-13) tendría sentido si se dirigiera sólo a la gente de esa remota generación final.

Este juicio contra la opción pro-imperio es central a los mensajes a las siete iglesias, alrededor del problema de los nicolaítas. Cristo felicita a los efesios por odiar esa cobarde e hipócrita postura política (Ap 2:6; cf. 21:8). Esmirna y Filadelfia sufren persecución por su resistencia a la idolatría (2:9-10; 3:8-10).[ii] Pérgamo ya tenía un mártir, pero estaba infiltrada por celulas nicolaítas (2:13-15). En Tiatira el problema era más grave, tanto por el sistema local de gremios que presionaba a participar en la idolatría como también por las actividades de la falsa profetisa “Jezabel” a favor del acomodo al sistema (2:20-21). Es razonable suponer también que la mayoría de los cristianos de Sardis habían “manchado sus vestiduras” sobre todo con el culto al emperador.[iii] Todo indica que el culto al emperador era central al juicio de Cristo contra las iglesias infieles.

No debe sorprendernos este enfoque del juicio que anuncian estos tres ángeles. Según la única descripción extensa y detallada que ofrece el N.T. del juicio final, Mateo 25:31-46, el Señor en su venida juzgará a las naciones (tanto como colectividades: Babilonio, segundo ángel; y como individuos, nicolaítas, tercer ángel) por su trato hacia los pobres e indefensos. Eso no significa que no seamos responsables ante Dios por otros aspectos de la vida ética, o que no importaran la fe y la relación personal con Cristo. Pero es de suma importancia que este pasaje tan importante destaque tan exclusivamente la responsabilidad social (que incluye política) en la final rendición de cuentas.

El N.T. enseña que nuestra justificación es por la gracia mediante la fe, y no por obras, pero enseña también, en todas las referencias al juicio final, que Dios juzgará “a cada uno conforme a sus obras” (Ro 2:6), “según lo bueno o lo malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo” (2 Co 5:10). La única fe que salva es “la fe que obra por el amor” (Gá 5:6). El final del Sermón de la Montaña deja muy claro que para los que no hacen la voluntad del Padre (pecados de omisión) sino son hacedores de maldad (pecados de comisión), no habrá lugar en el Reino de Dios (Mt 7:21-21-23). Por eso el Señor nos enseñó a orar, “hágase tu voluntad en la tierra [en América Latina, EE.UU. y Europa] así como se hace en los cielos” (Mt 6:10). El relato del juicio final, hacia la conclusión del mismo evangelio, nos aclara cuál es esa “voluntad de Dios” y cómo la hemos de realizar (Mt 25:31-46).

Uno que se dio cuenta de esta realidad fue Dietrich Bonhoeffer, bajo el regimen nazista. Una clave a su entendimiento de la crisis de su nación fue la relación dialéctica entre lo último y lo penúltimo. Bonhoeffer inicia una discusión profunda del tema (Ethics 84-91) con un párrafo muy importante:

La justificación por la sola gracia mediante la fe es en todo aspecto la última palabra y precisamente por eso, cuando hablamos de las cosas anteriores a lo último, debemos  traer a la luz su relación con lo último. Es en aras de lo último que ahora tenemos que hablar de lo penúltimo (p. 84)[iv]

En otras palabras, específicamente, en lo penúltimo (Alemania bajo Hitler) él se encontraba frente a lo último (la lucha entre el reino de Dios y el reino del mal, y la voluntad de Dios para nuestra acción). Por eso Bonhoeffer no tuvo el menor reparo en tildar a Hitler de Anticristo.[v] En noviembre de 1933 Karl Barth escribió a Bonhoeffer que con la toma de poder de Hitler “ha comenzado un período de teología completamente no-dialéctica”, pues ante el nazismo sólo correspondería el “No” (Rusty Sword, 239). Tres años después, Bonhoeffer escribió a Leonard Hodgson: “La lucha en que estamos enfrascados… es una lucha para marcar una línea clara entre Vida y Muerte, entre obediencia y desobediencia a nuestro Señor Jesucristo… Tenemos que luchar en defensa de la verdadera iglesia de Cristo contra la iglesia del Anticristo”.[vi]

Toda la ética de Bonhoeffer era una ética de obediencia a la voluntad de Dios como mandato concreto. Pronto entendió que ante el juicio de Dios no bastaba con sólo ser “una persona respetable”[vii], ni aun sólo ser un pastor ortodoxo y que cumple las tareas pastorales. Dios espera de nosotros una fidelidad radical ante el momento histórico que nos toca vivir. La ética de Bonhöffer, según Prüller-Jagenteufel, es “una ética de la práctica de la fe orientada por la escatología… una ética de responsabilidad en lo penúltimo”.[viii] La ética evangélica, que nace de la gracias costosa, es “un llamado a la fe y, en unión con Dios, a la acción obediente y responsable”.[ix]

Desde esa manera de entender su momento histórico (lo penúltimo) a la luz de la volutad de Dios (lo último), Bonhoeffer concluyó que el resistir al tirano era no sólo un

derecho sino un deber cristianoEn esa acción histórica responsable consistía la obediencia a la volutad de Dios. “La Palabra de Dios nos juzgará. Eso es suficiente”.[x]

Esto es también el mensaje que los tres ángeles de Apoc 14:6-11 nos comunican hoy en América Latina. La vida política no es una actividad aislada sin significado espiritual sino una parte esencial de nuestra obediencia al Señor de la historia.¡Atención, cristianos latinoamericanos, del Caribe e hispanos en el país del norte! Nosotros somos responsables ante Dios por las opciones políticas que tomamos. Tendremos que dar cuenta ante Dios por esa fidelidad histórica que el Señor espera de nosotros. Tendremos que dar cuenta también por nuestra apatía, nuestra irresponsabilidad histórica o aun peor, por prestar nuestro apoyo a fuerzas de injusticia. Mejor darnos cuenta ahora: votar en nuestras elecciones es más que una alegre fiesta cívica. Tendremos que responder ante Dios por cada voto que hemos emitido. ¡Cuidado que el Señor no nos diga al final, “Apártense de mí, hacedores de maldad cuando votaron en su patria”!


[i] Aunque Juan se concentra aquí muy enfáticamente en el imperio romano y su culto al emperador, lo afirmado en estos párrafos no sería menos cierto si se aplica a otros imperios hasta el fin de la historia.

[ii] La historia de Policarpo dos décadas después muestra que los judíos de Esmirna denunciaban a los cristianos ante las autoridades romanas. Probablemente es por eso que Juan los llama “sinagoga de Satanás”, ya que Juan veía al dragón (Ap 12) como creador e inspirador del imperio romano y su culto idolátrico (Ap 13).

[iii] El mismo verbo para “manchar”, molunô, se usa en 3:4 y en 14:4 de los “vírgenes”.

[iv] Dietrich Bonhoeffer, Ethics (London: SCM Press, 1955). Tillich expresó algo parecido cuando afirmó que es en los kairoi de la vida que nos encontramos frente al Kairos. Para Bonhoeffer esto significa que la palabra (lo último) siempre viene dentro de un contexto histórico (lo penúltimo), por lo que pregunta “si la palabra puede decirse en cualquier momento en la misma manera” (84). A continuación, Bonhoeffer elabora un contraste entre “Radicalismo” (lo último sin lo penúltimo) y “Acomodación” (lo penúltimo sin lo último). Jesucristo encarnado, crucificado y resucitado es el paradigma para una relación dialéctica entre los dos. Cf. Gunter M. Prüller-Jagenteufel, “Poner palos en la rueda’: La actualidad de la ética de resistencia de Dietrich Bonhoeffer”, Pasos #127: setiembre-octubre 2006, 39-45.

[v] “Leibholz, Memoir” en Cost of Discipelship (NY: Macmillan 1959), p.23; Dietrich Bonhoeffer, No Rusty Sword (NY: Harper & Row, 1965), p.12.

[vi] No Rusty Sword p.12.

[vii] Dietrich Bonhoeffer, No Rusty Sword, p.212 (citando a Franz Hildebrandt).

[viii] La frase, de Widerstand und Ergebung, está entre las palabras más citadas de Bonhoeffer. En el siglo XX una multitud de mártires cristianos demostraron la misma obediencia radical a la voluntad de Dios.

[ix] Una consiga en algunos círculos universitarios bajo Hitler rezaba muy sucintamente: “Somos cristianos. Somos alemanes. Somos responsables por Alemania”.

[x] Carta de Bonhoeffer, 25 enero 1936, No Rusty Sword p.306.

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Juan Simarro Fernández

Y se escandalizaban de Él. (II)

En el mundo hay muchos que tienen buenas palabras para Dios, pero que no son coherentes.
 La afirmación de Jesús de que las prostitutas pueden ir delante de ellos al reino de Dios, se la dirige a los religiosos de la época. ¿Era algo escandaloso? El texto tiene su importancia porque esta frase está dicha en un contexto muy especial. Jesús se dirigía a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo.  Una vez más se dirige a los religiosos de la época. ¿Les diría esto Jesús también a los religiosos de hoy? Yo creo que hoy seguiría escandalizando lo mismo o más que en la época de Jesús. “De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios”.  Mateo 21: 31 . También el contexto es esta parábola de los dos hijos en la que uno responde con un “no” incomprensible a la llamada del padre para ir a trabajar a su viña -negación escandalosa-, pero luego arrepentido va, y el otro hermano dice que “sí”, de forma hipócrita , porque luego no va. Otro escándalo. Deja al padre tirado en la estacada a pesar de sus buenas palabras o su buena respuesta. Este es el contexto de la frase de Jesús.

 Por tanto, el tema de que las rameras pueden ir por delante de muchos religiosos al reino de Dios, está en la línea de que en el mundo hay muchos que tienen buenas palabras para Dios, pero que no son coherentes , no cumplen, son religiosos sólo de labios, mientras que hay otros que, sin tener tan buenas palabras, tanta palabrería aparentemente positiva, son los que realizan la obra, son los que responden al llamado del Padre. ¿No es un tanto chocante la parábola? ¿No es un tanto escandaloso para los religiosos cumplidores del ritual?

 Pareciera que al padre no se le agrada con palabras que no culminan en hechos y acciones coherentes con lo que se dice. ¡Qué bueno es repetir esto hoy aunque escandalice!  Es una parábola sobre la importancia de la acción y sobre el hecho de que las buenas palabras no valen para nada, sean litúrgicas, u oraciones o alabanzas, si no culminan en trabajos, en hechos, en la realización del mensaje en el mundo, en la encarnación del Evangelio en nuestra historia como un evangelio que actúa tendente a la realización de la obra evangélica, al hecho de que todo cristianos tiene que ser las manos y los pies en medio de un mundo de dolor. Algunos hoy todavía se pueden escandalizar cuando se les saca del rito y se les quiere sumergir en la realización del mensaje en nuestro contexto histórico con hechos, con acciones con compromisos.

Nos escandaliza a muchos religiosos el que se nos diga que muchas prostitutas y personas estigmatizadas, marginadas y tachadas de pecadores nos pueden preceder en el camino al cielo. Ni se lo piensan para evitar el escándalo que les produciría… pero son palabras de Jesús. Parece que esto atentara contra la buena reputación que tienen muchos de los que viven su cristianismo de palabra, de ritual y de cumplimientos de normas. Una ética de cumplimiento, una moral de ritual a la que escandaliza el compromiso, la aceptación y el poner en los primeros lugares a los pobres y débiles del mundo.

Es verdad que nos enfrenta la parábola con el hecho de que muchos religiosos están diciendo continuamente “sí”. Pero es un “sí” que es fachada religiosa, sepulcros blanqueados por fuera y cuyo interior es hipocresía, insolidaridad con los sufrientes de la tierra, con los pobres, con los oprimidos… con el prójimo que nos necesita. Su vida religiosa está basada en palabras que no son coherentes con la acción que la fe demanda a través del amor. Estos son los que se escandalizan ante las afirmaciones de Jesús a favor de los débiles y proscritos del mundo.

 ¿Quiénes son los que han dicho “no” a Dios, pero que después son los que “realizan” el Evangelio, los que encarnan el mensaje, los que hacen la obra, el trabajo que el Reino de Dios necesita?  ¿Son personas que, quizás, no hacen alabanzas de labios, no siguen los libros de rituales? ¿Son los que, aparentemente, están dando la espalda a Dios? ¿Son personas que no comunican de palabra el Evangelio a nadie, que ni siquiera hablan de Dios, que no confiesan con su boca que son hijos de Dios?… pero capaces de arrepentirse. Un tanto escandaloso, pero sin embargo son aprobados porque “hacen” la voluntad del padre… aunque tengan que decir: “Señor, ¿cuándo?”. No lo han hecho por ningún tipo de recompensa.

Hay textos y parábolas de la Biblia que nos dejan un tanto escandalizados. Sin embargo no se puede pasar por ellos sin hacer una reflexión. Una reflexión seria, una reflexión sobre lo que significa ser “hacedores de la palabra”, realizadores del mensaje, encarnadores en medio del mundo de la voluntad del padre.

¿Puede haber hombres y mujeres, despreciados por el mundo que estén realizando el mensaje, haciendo el trabajo que Dios quiere que se haga en el mundo, encarnando con sus hechos los valores del Evangelio, haciendo y practicando la projimidad? Realmente son parábolas radicales de Jesús, escandalosas, parábolas que extrañan un poco o un mucho a los cristianos del mundo hoy, temas a los que nos gustaría no enfrentarnos. Pueden causar escándalo.

 También de la parábola se desprende la reafirmación de Jesús, escandalosa para algunos, en uno de los valores centrales del Reino: “Muchos últimos serán primeros”.  La afirmación que los publicanos y las rameras van delante de muchos de nosotros en el camino del Reino de Dios, es una afirmación en línea con el mensaje de Jesús, con sus prioridades, con sus enseñanzas… aunque nos escandalice desde la vivencia de un cristianismo cómodo e insolidario con los sufrientes de la tierra.

¿Será que al evitar tantos cristianos la responsabilidad con tantos pobres y proscritos del mundo, con tantos hambrientos, empobrecidos y oprimidos, Dios se acerque a ellos -a pesar del posible escándalo- y ellos, arrepentidos, se pongan a disposición de realizar con hechos el mensaje en el mundo? Quizás cuando nosotros los rechazamos Dios se acerque más a ellos, cuando nosotros los dejamos en la estacada tirados y apaleados a los lados de los caminos de la vida, Dios se acerque a ellos y les use… y los defienda… aunque parezca incomprensible y escandaloso.

¿Sería un escándalo que Dios siguiera hoy viviendo en el mundo más entre los que habiendo dicho “no”, pero arrepentidos están disponibles para Dios, abiertos a hacer su voluntad, a realizarla en el mundo… aunque el mundo sólo pueda ver su “no” y no perciba su arrepentimiento?

 Son misterios que no podemos desentrañar ahora… escándalos incomprensibles… cuando estemos con el Señor, entonces lo entenderemos  si es que nosotros estamos también haciendo la obra, el trabajo de la viña obedeciendo los mandatos del Señor sin la hipocresía del “sí” falso y en el arrepentimiento que transforma el “no” en acción positiva para el mundo.

Autores: Juan Simarro Fernández

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Lutero el Reformador

Publicado: marzo 5, 2012 en Historia, Iglesia, Luteranismo

César Vidal Manzanares

La Reforma indispensable (33)

Lutero el Reformador
El suyo no fue un trabajo sistemático sino que, en buena parte pretendía responder a los enemigos que se iban acumulando en contra suya.
 Posiblemente una de las pruebas más claras de la victoria de Lutero en Leipzig fuera la manera en que las universidades encargadas de pronunciar un veredicto sobre la disputa decidieron inhibirse . En teoría, tendrían que haber proclamado el triunfo de Eck sin fisuras y más cuando había logrado que Lutero reconociera que los concilios podían errar. Sin embargo, distaron mucho de adoptar esa conducta.En la universidad de París, optaron por asumir tácticas dilatorias hasta que el duque Jorge, poco esperanzado por el resultado final, aceptó dejar que se inhibiera. Por su parte, la universidad de Erfurt, tras varios meses de titubeos, renunció a emitir un veredicto el 9 de diciembre. La actitud no podía ser más clara. Estando en sus manos el condenar a Lutero, no lo habían hecho y habiendo podido dar por vencedor a Eck, tampoco lo habían hecho. A la vez, habían evitado reconocer el triunfo de Lutero porque eso hubiera significado oponerse de manera frontal a la Santa Sede.

 Por su parte, Lutero se iba a entregar durante los dos años siguientes a una labor incansable . El suyo no fue un trabajo sistemático sino que, en buena parte de las ocasiones, pretendía responder a los enemigos –Prierias, Alveldus, Eck, Catherinus, Cochlaeus- que se iban acumulando en contra suya . El lenguaje de esos textos puede resultar áspero para el gusto actual, pero no lo era más que el utilizado por Erasmo o por sus mismos oponentes. Además, en estos escritos, Lutero siguió demostrando su profundidad bíblica y teológica, haciendo además gala de un talento polémico que ha sido pocas veces sobrepasado.

La ironía, el uso del humor, el dominio del lenguaje y,  sobre todo, un conocimiento extraordinario de la Biblia fueron las características de no pocos de sus escritos  que provocaron las carcajadas divertidas hasta de adversarios suyos como Miltitz o el duque Jorge.. El agustino buscaba, según propia confesión, alcanzar a “los laicos sin instrucción” porque estaba dispuesto a “dar todo lo que tuviera en esta vida con tal de ayudar a un laico a ser mejor”

Tanto la  Catorcena de la consolación , escrita a finales de 1519, como su tratado  De las buenas obras , publicado en 1520, van en esa dirección. En especial, éste, redactado a petición de Spalatino, constituye un argumento más que sobrado y suficiente para refutar las afirmaciones de que Lutero no tenía ningún interés en las buenas obras o de que la doctrina de la justificación por la fe empuja a la dejadez moral.

 En la primera parte, Lutero desechaba la idea de que debemos realizar obras para salvarnos y, por el contrario, las colocaba en la misma dimensión que encontramos en el Nuevo Testamento . El cristiano hace buenas obras “porque es un placer complacer a Dios, y sirve a Dios de manera pura y por nada, contento de que su servicio complazca a Dios” [i] . Semejante conducta arranca de la fe ya que “la fe debe estar en todas las obras, debe ser su dueño, su capitán, o no son nada en absoluto”  [ii] . Esa fe “nace y fluye de la sangre, de las heridas y de la muerte de Cristo”  [iii] .

Se puede pensar lo que se desee de las tesis de Lutero, pero cuesta creer que no resulta muy superior teológicamente el colocar el origen de las buenas obras en la gratitud que provoca el amor de Cristo, en lugar de en el deseo de garantizarse la salvación por los propios medios o en el temor.

 En la segunda parte de este escrito, Lutero realizaba una exposición sobre los diez mandamientos que relacionaba también con el amor . Los tres primeros son obviamente preceptos vinculados con ese amor dirigido a Dios. En relación con el cuarto, Lutero lo extiende a la obediencia que debe darse también a la “santa madre iglesia, la madre espiritual” y a los poderes políticos.

Precisamente en ese punto, Lutero realizaba una afirmación bien significativa: “No existe un peligro mayor en el poder temporal que en el espiritual cuando éste se comporta erróneamente… porque el poder temporal no tiene nada que ver con la predicación y con la fe y con los tres primeros mandamientos. Pero el espiritual causa daño no sólo cuando actual mal, sino también cuando descuida su propio deber y se entrega a otras cosas, incluso si son mejores que las mejores obras del poder temporal. Por tanto debemos resistirlo cuando no haga el bien…” [iv] .

 Este examen de los poderes espirituales continúa siendo de clara actualidad. La finalidad de las instancias eclesiásticas es dedicarse al ámbito de lo espiritual, esencialmente a la predicación del Evangelio . Si no atienden a ese deber y, por el contrario, se dedican a otras funciones como la política, actúan mal incluso aunque los resultados sean buenos, ya que han abandonado su misión fundamental que es la de acercar el mensaje de salvación al género humano. En esos casos, el derecho de resistencia resulta totalmente legítimo.

 A continuación, Lutero desarrollaba el contenido de los diez mandamientos  fustigando pecados como la lujuria, la gula, la pendencia y un dilatado etcétera. Se trataba de una lectura en la que el Decálogo – en contra de lo que se ha afirmado en no pocas ocasiones – era leído desde la perspectiva del amor que nace de la fe en Cristo ya que “la fe debe ser el maestro… de manera que todas las obras queden enteramente comprendidas en la fe” [v]

 El modelo de reforma que planteaban los escritos de Lutero ya en esa época implicaba, en contra de lo que se ha dicho tantas veces, una senda teológica encaminada, sobre todo, a que el Evangelio de salvación por gracia llegara a los simples fieles, pero también una moral cuyo destino era, según sus propias palabras, que fueran “mejores” [vi] .

A decir verdad, ambos aspectos estaban profunda e indisolublemente vinculados. Comprender que la salvación es un don amoroso e inmerecido que Dios entrega al ser humano al enorme costo de la muerte de Cristo en la cruz debe provocar una respuesta de fe traducida en amor.

Si se restauraba la pureza de una predicación enfocada en anunciar el amor de Dios manifestado en el Calvario, cabía esperar que también tendría lugar un cambio profundamente ético que no sólo afectaría – como en intentos reformadores previos – a algunos miembros de las órdenes religiosas sino, más bien, a la mayoría de los fieles, a los laicos, al pueblo llano.

 Esa visión, a la vez sencilla y omnicomprensiva, explica la actitud de los humanistas hacia Lutero en aquellos años. Por un lado , los eruditos eran más que conscientes de hasta qué grado las críticas de Lutero se sustentaban en las Escrituras y en la preocupación pastoral y también de hasta qué punto sus dudas sobre determinadas afirmaciones curialistas contaban con un sólido respaldo en la Historia de la iglesia.

 Pero, por otro , no pocos de ellos pertenecían a una generación anterior que se había conformado con poner en solfa los abusos eclesiásticos –especialmente los relacionados con la Santa Sede y con las órdenes religiosas– y que había preferido inhibirse a la hora de referirse a determinadas doctrinas porque, a pesar de que no encontraba base para ellas en la Biblia, consideraba que carecía de sentido enzarzarse en discusiones al respecto.

 Lutero mantenía correspondencia con casi todos los miembros principales de los círculos humanistas en las grandes universidades y ciudades de Alemania  como era el caso de Heidelberg, Nuremberg, Estrasburgo o Basilea –y en marzo de 1519, escribió al famoso humanista que era amigo de Melanchthon y se carteaba con él– en términos elogiosos. Erasmo le respondió de manera cortés aunque no demasiado cordial, quizá porque temía que lo que era una carta personal pudiera ser publicada causándole complicaciones.

De manera semejante, cuando un grupo de humanistas redactó en 1519 su  Eccius Dedolatus  en el que despedazaba a Juan Eck, Erasmo se mantuvo al margen. Al margen, sí, pero no neutral. El humanista temía que Lutero fuera víctima de la intolerancia de gentes como los dominicos y así lo expresó en su correspondencia: “Los jefes del monasterio dominico han actuado… de una forma bien desgraciada. Uno de ellos dijo al escuchar a unos laicos: “Me encantaría clavarle los dientes al cuello de Lutero. No temería acudir a la cena del Señor llevando su sangre en la boca”.

 Así, en noviembre de 1520, Erasmo se entrevistó en Colonia con el elector Federico. En el curso del encuentro podría haber intentado influir al elector en contra de Lutero, pero hizo exactamente lo contrario . De hecho, lo convenció para que insistiera en conseguir la promesa del emperador de que Lutero no sería condenado sin que se le escuchara antes ( nisi auditus ). El esfuerzo de Erasmo tenía un mérito extraordinario –y dice mucho sobre sus puntos de vista– porque se había producido después de que se publicaran algunos de los textos más controvertidos de Lutero, precisamente los que vieron la luz en el año 1520.

 Continuará: La Reforma indispensable (32): la excomunión de Lutero


   [i]  WML I. 191.
   [ii]  WML I.199.
   [iii]  WML I. 204.
   [iv]  WML I. 263.
   [v]  WML I.284.
   [vi]  WML I.185.

Autores: César Vidal Manzanares

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Sudeste Asiático
El Gobierno de Vietnam resalta aportes sociales de protestantes

Nguyen Xuan Phuc
El Viceprimer Ministrodestacó la participación de los protestantes en proyectos sociales.

05 DE MARZO DE 2012, HANOI

 El Viceprimer Ministro de Vietnam, país de la Península Indochina, dijo que los protestantes participaron activamente en proyectos sociales y acciones caritativas, y contribuyeron también a la estabilidad y seguridad nacional. Nguyen Xuan Phuc hizo esta apreciación en una conferencia de balance quinquenal sobre gestión religiosa estatal, celebrada en Hanoi el martes 28 de febrero.

Durante el encuentro, Xuan Phuc urgió a los funcionarios del sector a concentrarse en solucionar los asuntos concernientes al uso de terrenos por parte de las organizaciones de culto, evitar el surgimiento de los conflictos y colaborar con las autoridades locales en ese tema.

Los participantes del evento analizaron también la implementación de las instrucciones del Primer Ministro sobre asuntos concernientes a los protestantes, así como de viviendas y terrenos de organizaciones religiosas en general.

Hasta el momento, unos 6.600 centros religiosos recibieron el certificado de derecho al uso de un terreno.

 DERECHOS LEGÍTIMOS
El vicejefe del Gobierno abogó por prestar atención a los derechos legítimos, intereses y demandas de los feligreses para evitar que las fuerzas hostiles se aprovechen de argumentos distorsionados para atacar al estado.

“Dando suma importancia a los asuntos religiosos, el Gobierno desea que todas las agencias concernientes cumplan bien sus misiones para contribuir a la estabilidad y desarrollo de la nación”, enfatizó.

Según datos oficiales, en 2009 había registradas en el país más de 600 organizaciones y sectas, entre católicas, protestantes y Cao Dai, religión sincrética fundada por un funcionario vietnamita bajo la administración francesa. Se trata de una “religión integradora” que acoge a cualquier creyente de otra y que reúne los elementos que considera mejores de cada una.

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Seis Estados de México contemplan esta circunstancia como atenuante al juzgar al hombre

La pena oscila entre tres días y cinco años

Protesta contra la violencia de género en Tijuana (México). / GUILLERMO ARIAS (CORDON PRESS)

Todavía hoy en día, seis Estados de la República Mexicana mantienen vigente en sus códigos penales el homicidio por “razón de honor”, una tipificación del delito que contempla una rebaja de la pena para el responsable del asesinato, cuando el hombre “sorprendiendo a su cónyuge, en un acto carnal o próximo a su consumación, la mate”. La condena aplicada en estos casos acaba siendo muy baja, aunque varía dependiendo de la legislación de cada territorio.

En Michoacán, una de las seis entidades territoriales que junto a Baja California Sur, Chiapas, Jalisco, Yucatán y Zacatecas conservan “la razón de honor”, el castigo oscila entre los tres días y los cinco años. Se da la paradoja de que robar una vaca constituye en algunos casos un delito mayor que matar a una esposa.

Además de estas seis, otras 10 entidades federativas del país aplican una disminución de la pena por homicidio con la atenuante de “emoción violenta”, una causa o estímulo tan poderoso como para producir obcecación u otro estado de una dimensión semejante.

Con 1.858 asesinadas en 2009, la violencia machista es una epidemia en México

El Instituto Nacional de las Mujeres(Inmujeres) denuncia que estas disposiciones dejan abierta la posibilidad de seguir atentando contra la vida de las mujeres bajo la justificación de “arrebato pasional”. También advierte de que son contrarias a las declaraciones internacionales de derechos humanos de las mujeres que México ha suscrito. Entre ellas, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), de Naciones Unidas.

La presidenta de la Comisión especial para el Seguimiento de los Feminicidios en la Cámara de Diputados, Teresa Incháustegui, considera necesario trabajar para que haya una armonización legal de los códigos penales de los distintos Estados, pero reconoce las “enormes resistencias” que todavía se encuentran en organismos como la Cámara baja para poner en marcha estas medidas. “En las últimas tres legislaturas presentamos siete iniciativas para tipificar el feminicidio. De ellas, tan solo dos lograron pasar la votación y ahora ambas se encuentran paralizadas en el Senado”, afirma Incháustegui. Una de ellas, lleva esperando allí alrededor de ocho años.

Para Incháustegui, las instituciones también contribuyen a discriminar a la mujer. “Es otro tipo de violencia, la violencia institucional. Cada año hay unas 15.000 violaciones en México y solo en el 25% de los casos se penaliza al agresor; de todos los expedientes por homicidio, únicamente hay sentencia en el 1%”.

El 42,5% de las mayores de 15 años cree que debe obedecer al cónyuge

El caso de Grettel Rodríguez, una joven de Yucatán que casi muere a manos de su novio cuando ella le comunicó que quería dejar de verlo, fue especialmente polémico. Tras asestarle en el año 2009 varios navajazos con un cuchillo de cocina en el rostro, el brazo, el estómago, y el cuello —abriéndole la yugular—, el agresor fue detenido cuando trataba de huir. Tiempo después, en el juicio, se reclasificó el delito cambiándolo de “tentativa de homicidio calificado” a otro de “lesiones con la agravante de calificadas”. En total, una pena de un año, ocho meses y 25 días de prisión para el acusado, al que por aquel entonces ya solo le faltaba un mes para salir de la cárcel.

En este caso, tras la puesta en libertad de su expareja y el acoso al que se vio sometida, Grettel Rodríguez logró recurrir la sentencia.

Según los datos de un estudio elaborado entre ONU Mujeres, la Cámara de los Diputados e Inmujeres, en el año 2009 hubo 1.858 feminicidios en México. Los homicidios contra mujeres crecieron de forma exponencial en Durango (casi un 500% de 2007 a 2009), Baja California, Chiapas o Chihuahua.

“La violencia basada en patrones de masculinidad se está convirtiendo en una epidemia en México”, afirma la diputada. Incháustegui apuesta también por incorporar la educación en igualdad al currículo escolar. “Los comportamientos violentos están en todas partes, en la televisión, por ejemplo. No pasa un día sin que en una telenovela veamos a un hombre pegar a una mujer, matarla o violarla”.

La última encuesta nacional sobre la dinámica de las relaciones en el hogar arroja datos preocupantes. Tomando la opinión de mujeres de 15 años en adelante, el 42,5% de las que tienen pareja considera que una buena esposa debe obedecer al cónyuge en todo lo que este ordene. Asimismo, el 43% asegura que ha sufrido algún tipo de violencia por parte de su compañero sentimental.

La violencia física se da más en aquellas mujeres que son económicamente dependientes de su pareja; la emocional, por la contra, sucede en las que trabajan fuera de casa. Estas últimas son las que desafían en mayor medida el esquema tradicional de estereotipos asignados a las mujeres.

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