Archivos para marzo 12, 2012


Pedro Pimentel Ríos purgará 30 años por cada uno de los 201 campesinos asesinados y otros 30 por delitos contra DD.HH.

Martes 13 de marzo de 2012 – 12:52 am
Guatemala
Pedro Pimentel Ríos pasará lo que le queda de vida en prisión. (AP)

Guatemala (AP). Un tribunal guatemalteco sentenció el lunes en la noche a penas de más de 6.000 años de prisión a un militar por la masacre de cientos de campesinos en 1982 en el norte de Guatemala.

El Tribunal de Alto Impacto condenó a Pedro Pimentel Ríos a purgar 6.060 años de prisión por la muerte de 201 campesinos de la comunidad Dos Erres, en Petén, a unos 500 kilómetros al norte de la capital, en una de las atrocidades cometidas en el país durante el conflicto armado que se prolongó por 36 años.

La sentencia fue emitida así: treinta años por cada muerte, más treinta años por el delitos contra la humanidad.

El general retirado formó parte de una unidad comando de las fuerzas armadas guatemaltecas denominada Kaibil, que llevó a cabo la operación, según acusó el ministerio público.

Pimentel Ríos, de 54 años, fue extraditado el año pasado por Estados Unidos, en donde trabajaba como empleado de mantenimiento en Santa Ana, California.

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La excomunión de Lutero

Publicado: marzo 12, 2012 en Historia, Iglesia, Luteranismo

César Vidal Manzanares

La Reforma indispensable (34)

La bula papal de excomunión Exsurge Domine.

Durante 1519, Miltitz siguió intentando volver al punto de inicio anterior a la disputa de Leipzig, pero sus esfuerzos resultaron infructuosos. Para remate, Eck –que había sido extraordinariamente vapuleado por los humanistas- seguía empeñado en labrarse una carrera utilizando como peldaño la condena de Lutero. A finales de 1519, presentó un escrito en Roma con la finalidad de provocarla. Luego, a inicios de 1520, y ante la abstención de las universidades de París y Erfurt a la hora de señalar al vencedor en la disputa de Leipzig, las universidades de Lovaina y Colonia prepararon un texto – en el que nadie había pensado inicialmente – relacionado con las opiniones de Lutero. Tanto Lovaina como Colonia señalaron que Lutero había incurrido en herejía y enviaron su informe a la Curia. De manera comprensible, el papa nombró una comisión formal para abordar el asunto.

 El 1 de febrero, la comisión se hallaba entregada al trabajo de recoger pruebas sobre las herejías de Lutero, pero no tardó en disolverse . De manera bien reveladora, tanto el cardenal Cayetano, cuya especialidad era la teología, como el cardenal Acolti, que era un experto en derecho canónico, llegaron a la conclusión de que no resultaba especialmente fácil redactar un informe sensato al respecto.

 El 11 de febrero, una segunda comisión  se ocupaba de analizar los escritos de Lutero y, con bastante buen criterio, decidió discriminar entre aquellas expresiones que podían ser tachadas de herejía y aquellas otras que únicamente eran “escandalosas y ofensivas para los oídos piadosos”.  Pero entonces llegó Eck y el resultado fue la formación de una tercera comisión. De ésta acabaría finalmente surgiendo la Bula papal  Exsurge Domine  firmada por el papa León X en el curso de una cacería el 15 de junio.

 El texto de la bula comenzaba comparando a Lutero –sin mencionarlo expresamente– con un jabalí para luego acusarlo de aceptar por buenos los rumores que circulaban sobre los abusos de la curia y terminar por defender que los papas nunca se habían equivocado:

“¡Despierta, Señor! Haz triunfar tu causa contra las bestias feroces que tratan de destruir tu viña, contra el jabalí que la arrasa… ¡Alerta Pedro, Pablo, todos los santos, la Iglesia Universal!… En esta Curia Romana que tanto ha desacreditado, dando fe a los rumores esparcidos por la ignorancia y la maldad, no hubiera encontrado nada que censurar. Le hubiéramos demostrado que nuestros predecesores, de quienes ataca con tan singular violencia los cánones y las constituciones, no se han equivocado jamás”.

La verdad era que, por desgracia, mucho de lo que se contaba sobre los abusos y los excesos de la curia era cierto y que desde hacía décadas, también lamentablemente, sí que había mucho que censurar. No era menos cierto que los antecesores de León X se habían enfrentado entre si en episodios como el Cisma de Occidente y que también habían incurrido en equivocaciones. De hecho, el dogma de la infalibilidad papal que no sería definido hasta 1871 sería mucho más prudente a la hora de señalar la inerrancia de los pontífices.

 La bula indicaba a continuación que no era lícito apelar al concilio –una solución que había permitido, por ejemplo, acabar con el cisma de Occidente– y conjuraba tanto a Lutero como a sus partidarios a “no perturbar la paz de la Iglesia, la unidad y la verdad de la fe, y a renunciar al error”. 

La bula condenaba cuarenta y un artículos atribuidos a Lutero. Comprensible en su época, difícilmente, puede negarse que su lectura causa al lector moderno un cierto estupor. Así, aparecen afirmaciones que, hoy en día, serían contempladas de manera diferente. Por ejemplo, la expresión de Lutero “Quemar a los herejes es contrario a la voluntad del Espíritu” es condenada como herética, pero es más que dudoso que hoy se pudiera encontrar a algún católico que pudiera considerar que la voluntad del Espíritu puede ser quemar a los herejes. Igualmente, el texto declaraba herética la afirmación de que “No se puede probar la existencia del purgatorio por los libros auténticos de las Escrituras”. Sin embargo, ningún exegeta de talla afirmaría hoy que la doctrina del purgatorio se encuentra en la Biblia sino que más bien remitiría a una tradición relativamente tardía, que no ha sido igual en Oriente y en Occidente, y cuyo desarrollo no sólo teológico sino jurídico ha resultado desigual. Semejante circunstancia tiene una enorme lógica en la medida en que la creencia en el Purgatorio se desarrolló con más claridad en Occidente y tuvo un desarrollo especialmente extraordinario a partir del s. XII cuando el cisma se había consumado.

Algo similar sucede con la afirmación de que “La doctrina que señala que la penitencia comprende tres partes, contrición, confesión y satisfacción, no se funda ni en las Escrituras ni en los santos doctores de la antigüedad cristiana”. A día de hoy, sería también muy difícil que un historiador eclesiástico negara la veracidad de ese aserto del agustino. Y lo mismo sucede con otras tesis. Por ejemplo, la que afirma que “Bueno sería que la Iglesia determinara en un concilio que los laicos comulguen bajo las dos especies; los cristianos de Bohemia que así lo hacen no son por ello herejes sino cismáticos”. Se puede estar o no de acuerdo con la conveniencia de que los laicos, tal y como se describe en el Nuevo Testamento, participen del pan y del vino en la Eucaristía, pero parece un tanto excesivo considerar que plantear la cuestión sea herético. Algo semejante sucede con la que afirma que “La mejor definición de la contrición es la máxima:  La mejor penitencia es no reincidir, pero lo indispensable es cambiar de vida”.  Una vez más, se puede coincidir o no con la afirmación, pero, de nuevo, parece un tanto excesivo condenar como herejía la afirmación de que la mejor penitencia sería no reincidir en el pecado.

 De manera bien significativa, según el dominico D. Olivier, “la parte más lograda de la Bula fue la relativa a las condenas”. Los canonistas hicieron un acopio exhaustivo de todas las penas canónicas desde la excomunión para los que aceptaran las ideas de Lutero a la destrucción de los libros que las contenían pasando por la prohibición de imprimirlos, conservarlos o comerciarlos. Lutero y sus seguidores tenían sesenta días para retractarse bajo pena de ser declarados herejes notorios y reincidentes. Por lo que se refería a los católicos, era obligación suya denunciarlos y perseguirlos, quedando entredicho cualquier lugar en el que pudieran residir. La bula debía ser publicada y puesta en ejecución sin distinción de lugar quedando sujeto a excomunión cualquiera que contraviniera su contenido.

 Al fin y a la postre, en el texto de la bula se deja traslucir no tanto un análisis sólido del caso desde una perspectiva bíblica, histórica y pastoral como el deseo de sofocar, finalmente, una contestación que se había tolerado durante meses no por paciencia sino meramente por razones políticas y, más concretamente, por el deseo del pontífice de conseguir el apoyo del Elector Federico para impedir que Carlos I de España fuera elegido emperador de Alemania.

Por añadidura, como ha señalado el dominico D. Olivier, “La falla residía en que se excluía por principio toda discusión de la doctrina que se condenaba. Las frases de Lutero procedían de un contexto que había sido ignorado y que constituía el nudo del problema, el único que merecía ser tratado. Los ejecutores de la condena parecen no haberlo desconocido, pero les faltó la fuerza de concertar el diálogo que hubiera podido transformar el enfrentamiento estéril de convicciones irreductibles en el intercambio útil de los dos frentes… Una vez más se esquivó la reivindicación que Lutero pedía para que se pronunciaran sobre el Evangelio y no sobre expresiones recogidas al azar”.

Cuando se tienen en cuenta esos aspectos no sorprende que la bula no lograra poner fin al Caso Lutero.

 CONTINUARÁ: El reformador rechaza la excomunión 

Autores: César Vidal Manzanares

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Imagen de archivo de una de las niñas guerrilleras

Salud Hernández Mora | Cartagena del Chairá


Cuando asesinaron a su hijo recién nacido, tuvo que simular que no le afectaba. De haber llorado, habría terminado ante un Consejo de guerra. Porque en las FARC, “la desmoralización insuperable”, consecuencia de atrocidades como la que sufrió ‘María’, 21 años, es un delito que puede castigarse hasta con la muerte. Por eso optó por tragarse su tragedia.

Pero desde aquél tercer “aborto”, practicados todos a la fuerza porque en las FARC para la tropa está prohibido tener hijos, la joven subversiva, reclutada cuando sólo tenía 12 años, tenía muy claro que debía entregarse al Ejército para iniciar una vida alejada de la guerra. Le costó un tiempo lograrlo puesto que las FARC, en cuanto sienten que uno de sus miembros puede acariciar la idea de fugarse, le mantienen alejado de las poblaciones y vigilado. Hace un año logró su sueño y desde entonces está reiniciando la vida junto a su compañero, también guerrillero, que se escapó con ella.

Para evitar que otras chicas caigan en las redes de las FARC y padezcan el mismo infierno, ‘María’ –nombre que utiliza por razones de seguridad- se incorporó a la campaña que se lanza esta semana, ‘Vuelve a ser mujer’, promovida por el Ministerio de Defensa colombiano en las zonas de influencia de dicha banda terrorista.

Mediante mensajes y entrevistas de radio, en emisoras que llegan a los más recónditos rincones de la selva, ex guerrilleras muy jóvenes cuentan su experiencia con la esperanza de que sus antiguas compañeras den el paso a la civilidad. Asímismo, Defensa, junto a distintas entidades estatales, promueve programas sociales encaminados a potenciar el espíritu emprendedor de las mujeres en áreas rurales donde las FARC mantienen un cierto control territorial. El fin no es sólo atraer a las combatientes -ya son 4.666 mujeres, desde el 2002, que se han desmovilizado- sino evitar que otras niñas se incorporen a las filas terroristas.

Varias niñas guerrilleras.

“Duré ocho años en las FARC y me practicaron tres abortos, aunque en el último el bebé, que tenía ocho meses y medio, nació vivo y yo lo tuve dos días conmigo”, rememora esta chica guapa, coqueta, de pelo castaño y rojizo, que ya no podrá ser madre por todos los abusos que padeció. “Le inyectaron algo y se murió; a mí también me dieron unas drogas para que abortara pero no funcionaron”. A otra guerrillera, reseña, le asesinaron al recién nacido, de ocho meses, clavándole un bisturí en el corazón. Las dos se consolaban a escondidas, entre susurros y lloraban en silencio.

No sólo segaron la vida de las criaturas, también impusieron otros castigos a los padres. A ‘María’ le tocó cavar 80 metros de trinchera de 70 centímetros por 1,20; cargar leña y preparar la comida para todo el grupo, por varios días, pese a su deplorable estado de salud. Entre las muchas pesadillas que le tocó vivir, no olvida cómo ‘John 40’, máximo cabecilla del Frente al que perteneció, pedía que le llevaran niñas guerrilleras de 12 y 13 años para acostarse con ellas, porque eran vírgenes. Le tenía pavor a contraer una enfermedad venérea. “El único recuerdo que me traje de las Farc es sufrimiento durante ocho años”, dice.

Para ‘Andrea’, 20 años, otra ex guerrillera que se fugó hace sólo dos meses, su peor experiencia fueron los consejos de guerra. Ver cómo a jóvenes al igual que ella, sus propios compañeros, les condenaban a muerte por el mero hecho de “ser toma tragos” (beber mucho), le parecía aberrante. El jurado lo componen 25 guerrilleros rasos que emiten su veredicto. Cuando el reo suma 15 votos en contra, ya sabe que “se muere. Es una agonía terrible”.

Aunque la vida en la guerra es un espanto diario, hay chicas que se enlistan porque las maltratan en sus casas o por falta de oportunidades. De ahí que el gobierno colombiano combine la ofensiva militar con un agresivo programa de desmovilización dirigido a las guerrilleras porque según los estudios, son ellas las que empujan a sus compañeros a dejar las armas.

“No se aguanten más humillaciones. Pueden ser mujeres de verdad, seres humanos completos”, les dice ‘María’ por medio de las ondas en la emisora del Ejército, la única que se escucha en Cartagena del Chairá, una población apartada del Caquetá, al sur del país, que sufre desde hace décadas la violencia guerrillera. “Nunca van a poder ser madres allá”.

 

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Juan Simarro Fernández

En el ambiente que rodea a Jesús, están los antihéroes.

 

 Hace no mucho tiempo, regalé uno de mis libros “Inmigrantes, el multiforme rostro de Dios”, a un misionero norteamericano amigo mío. Lo estuvo viendo y, al cabo de unos días, me dijo: “En los Estados Unidos esto no tendría éxito”. No lo dijo en forma crítica, sino que parecía que lo decía de una forma realista ante la manera que tienen, al parecer, de vivir el cristianismo algunos evangélicos norteamericanos.

Quizás sea la generalidad, porque yo sé que también en los Estados Unidos hay creyentes comprometidos con los pobres, los inmigrantes desarraigados y desclasados, con los proscritos y excluidos de la tierra. También se puede hablar de los valores del Reino en los países ricos… aunque haya incomprensiones, dificultades y extrañezas. Los seguidores auténticos de Jesús están esparcidos por toda la faz de la tierra.

Sin embargo  es posible que en los países ricos y consumistas, allí donde la riqueza se considera como prestigio, en aquellas iglesias en donde exigen o quieren que sus pastores vayan vestidos de forma impoluta, dando la imagen de triunfador, sea difícil entender la figura de Jesús cercana a los pobres , a los pecadores, a los marginados, a las prostitutas, a los ladrones, a los extranjeros como eran los samaritanos, a los ignorantes, locos, poseídos o enfermos. En muchos ambientes cristianos, o denominados cristianos, esto sigue pareciendo una locura.

 En el ambiente que rodea a Jesús, están los antihéroes , los que no tienen poder mundano, los fracasados y desprestigiados, los desheredados y todos aquellos a los que, incluso desde los sectores religiosos, se les negaba todo tipo de esperanza. ¡Qué difícil es entender al Jesús histórico desde algunos sectores del mundo rico, desde las iglesias que, hartas y nadando en la abundancia, viven cómodamente los valores antibíblicos de una sociedad injusta y maldita en muchos aspectos!

El ambiente que rodeaba al Maestro, al Hijo de Dios Humanado, a Jesús de Nazaret, era muy diferente que el ambiente de las iglesias de los cristianos ricos en medio de un mundo de pobreza. A Jesús le seguían, por la esperanza que transmitía a los desheredados de la tierra, todos aquellos pecadores, pobres, publicanos, rameras, desclasados y proscritos de la época. Jesús transmitía esperanza a gentes sencillas, a los ignorantes considerados malditos por los sectores religiosos que pensaban que estos malditos ignorantes no podrían cumplir nunca la ley.

 Jesús, así, se rodea de la gente menos representativa, más molesta para los puros de la época, agobiados, “trabajados y cansados” , cargados, minusvalorados, de fama sospechosa y mal vistos por la sociedad, enfermos, incultos, ladrones… y come con ellos, comparte con todos estos desheredados la vida, el pan y la Palabra.

Los religiosos de la época cerraban las puertas de la salvación a todos éstos. Se convertían en guardianes de las puertas del Reino de los Cielos que sólo abrían a los puros, a los carcomidos por la hipocresía y una santidad fingida que les convertía, según Jesús mismo, en sepulcros blanqueados por fuera cuyo interior es putrefacción en la que deambulan los gusanos inmundos.

Por eso hoy, habría que gritar a las iglesias de los ricos autoconsiderados puros: ¡No cerréis las puertas de los cielos a estos pequeños, no sea que estéis clausurando para siempre la posibilidad de poder cruzar vosotros hacia los atrios del Dios vivo!

Con Jesús no sólo irrumpe en el mundo la comunicación de que el Reino de los cielos ha llegado, la comunicación de que el Evangelio es predicado, sino la comunicación de que el Reino de Dios se ha acercado, ha llegado a los pecadores, excluidos y marginados, que el Evangelio es predicado a los pobres.

Esto sigue escandalizando.  Las prioridades de Jesús son una interpelación tan grande a tantos cristianos de espaldas al dolor de los hombres que muchos llamados seguidores de Jesús no pueden aguantar estas interpelaciones… y vuelven su mirada hacia arriba, hacia los ángeles, hacia el trono de Dios ante el cual se quieren gozar y sentirse bendecidos y privilegiados . Pero el mensaje sigue sonando desde el trono del altísimo: El reino de Dios se ha acercado a los pobres, a los desclasados, a los marginados y excluidos, a los proscritos… y se nos cierra la visión del trono de gloria hasta que no nos paseemos por los focos de conflicto, hasta que no nos convirtamos en agentes de liberación de los sufrientes de la tierra.

Así, los pobres son los preferidos del Señor… No por ninguna especie de superioridad moral o espiritual de los marginados y excluidos de la tierra, de los empobrecidos del mundo, sino porque Jesús viene investido de la propia bondad y amor de Dios el Padre que los acepta y los acoge destruyendo y haciendo saltar en pedazos todo tipo de exclusión y todo tipo de prepotencia basada en consideraciones de pureza por razón de estatus social, acumulación de riqueza o de sabiduría mundana.

Jesús, en su bondad y amor, reflejando las características del Padre, ofrece acogida y salvación a todos aquellos marginados, olvidados, humillados, excluidos y robados de dignidad por los que los autoconsiderados puros, por los religiosos que sólo miran al cielo y a su autogozo y deseos de bendición, sea ésta económica o de otro tipo.

 Jesús no fue neutral ante las injusticias del mundo, no fue neutral ante el desamor , ante la exclusión y empobrecimiento de las gentes sencillas, de los huérfanos, las viudas y los extranjeros, como prototipos de las personas marginadas, empobrecidas y excluidas de todas las épocas… Nosotros, los cristianos, tampoco debemos ser neutrales.

Autores: Juan Simarro Fernández

©Protestante Digital 2012

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Juan Stam

¿Cómo podemos entender el juicio divino?[1]

   Este capítulo nos plantea dos temas teológicos que merecen más comentario. El primero es el del juicio final, el tener que rendir cuentas ante Dios por nuestra vida. El segundo tema espinoso es el de castigo eterno, como veredicto del juicio y consecuencia de lo que hemos sido y hecho. ¿Por qué va a juzgar Dios a vivos y muertos? ¿Cómo puede un Dios de amor castigar eternamente a sus propias criaturas? ¿No son suficientes los sufrimientos de esta vida, sin agregar el infierno después de la muerte? ¿Sería mayor el amor de Dios si no juzgara a nadie? Estas preguntas y otras parecidas nos piden alguna respuesta, si vamos a dar razón de nuestra esperanza en Cristo (1P 3:15).

Juicio final significa responsabilidad. La palabra “juicio”, y su verbo correspondiente, “juzgar”, traen connotaciones negativas. O nos hace pensar en procesos jurídicos, como si fuéramos criminales, o en moralismos de fariseos que desde la altura sublime de su santidad juzgan y condenan a los miserables pecadores ahí abajo. ¿Por qué tiene que juzgarnos Dios, y eso después de la muerte? ¿No basta el juicio de la sociedad y la historia? ¿No es suficiente, para la moralidad, el juicio de la misma conciencia de cada uno?

San Pablo dice que los gentiles, que no tienen la ley de Moisés, “llevan escrito en el corazón lo que la ley exige, como lo atestigua su conciencia, pues sus propios pensamientos algunas veces los acusan y otras veces los excusan” (Ro 2:15; cf. 14:22-23). La conciencia es un aspecto de la imagen de Dios en los seres humanos, pero la experiencia y la historia muestran que no es infalible. Muchas veces la conciencia excusa lo malo (p.ej. con racionalizaciones) o condena lo que no es malo (p.ej. muchos tabúes). Lo mismo, y peor, se aplica a la conciencia colectiva de la sociedad. Las naciones más avanzadas y sofisticadas, y hasta “cristianas”, han cometido los peores crímenes imaginables, con la conciencia tranquila.

Este problema tiene sus raíces en el huerto de Edén. La mejor interpretación del “árbol del conocimiento del bien y del mal” (que no tiene nada que ver con las manzanas, ni mucho menos con el sexo) es como el derecho de definir los valores éticos totalmente independiente de Dios, con un desafiante “¿Ha dicho Dios?”.[2] Así entendido, la desobediencia de Adán y Eva representaba una pretensión de afirmar su propia “autonomía axiológica”, el poder determinar los valores (el bien y el mal) a espaldas de Dios y su voluntad. En la ética se suele distinguir heteronomía, autonomía y teonomía (Tillich). En la heteronomía, los demás imponen sus criterios sobre las personas; el grupo decide y todos se someten. Este es un mal bastante común en grupos religiosos legalistas. En la autonomía, fuertemente defendido por Emanuel Kant, cada persona debe forjar sus propios valores y ser responsable por su propia vida. Frente al conformismo de la heteronomía, ese es un bien moral indispensable.[3] Pero la autonomía puede convertirse en rebeldía contra Dios y contra el bien. Nuestra autonomía, legítimamente rebelde contra la heteronomía, es también falible, sujeta al pecado, y necesita una referencia trascendental que es la voluntad de Dios. Esa referencia trascendental, de última instancia, se llama “juicio final”.

Platón, en el segundo libro de La República, plantea una parábola iluminadora, de un tal Gyges, humilde pastor de las ovejas del rey de Lidia. Un día hubo un terremoto y la tierra se abrió en una cueva misteriosa. Cueva adentro, Gyges encontró un cadáver con un anillo que él se llevó. Después, accidentalmente dio vuelta al anillo hacia adentro de su mano, y para su sorpresa él se hizo invisible. Aunque siempre había sido una persona muy honrada, ahora, con este nuevo poder mágico, se convirtió en un gran ladrón con total impunidad. Por supuesto, murió riquísimo y muy feliz. Entonces Platón plantea la pregunta fundamental: ¿Por qué debe ser bueno Gyges? Si Gyges no tiene razón de ser honrado, entonces la ética tampoco tiene fundamento ni sentido para nadie. Por eso, propone Platón, tiene que haber un juicio después de la muerte, puesto que la justicia no se realiza en esta vida.[4]

Emanuel Kant afirmó esencialmente lo mismo, y por razones similares. Después de refutar, en su Crítica de la Razón Pura, los argumentos de la existencia de Dios, en un segundo tomo, Crítica de la Razón Práctica, Kant planteó un argumento parecido al de Platón. Aunque la razón pura no puede comprobar que Dios existe, argumentó, la moralidad no tiene base en la experiencia humana sin un juicio final. Por eso, la vida moral requiere que postulemos la existencia de Dios y su ley, la inmortalidad del alma y el juicio final. Esa postulación es necesaria para que la vida moral tenga base y sentido.

Así entendido, el juicio final no es un capricho arbitrario de Dios sino es la base de nuestra ética y nuestra libertad, como personas y como comunidad.[5] Porque me considero responsable ante Dios, nadie más puede ejercer autoridad absoluta sobre mi conciencia.[6] El juicio de Dios es el fundamento de la estructura moral del universo y de una verdadera libertad.

 

Castigo eterno significa justicia: El Apocalipsis no sólo anuncia el castigo eterno de los impíos, sino que lo describe varias veces como “ira”[7] y como “venganza” (Ap 6:10; 19:2). ¿No son pecado esas actitudes? ¿Cómo puede un Dios de amor condenar a un castigo eterno a sus propias criaturas, a quienes él ha dado la vida? ¿No sería posible un juicio divino, algo así como el examen final de un curso académico, pero sin castigo eterno y pena de muerte?  

Comencemos con unas aclaraciones. Cuando hablamos de la “ira” de Dios, igual que cuando hablamos de su amor, estamos describiendo a Dios con emociones humanas, con lo que se conoce como “antropomorifismo”. Pero Dios ama y se aíra a su manera divina, sin los defectos y errores del amor y de la ira humanos.[8] Tanto su ira y su venganza tienen un sentido judicial, no emocional. En segundo lugar hay que clarificar el adjetivo “eterno”. En el hebreo no existe esa palabra, por lo que tenían que decir variantes de “por los siglos de los siglos” (cf. Ap 14:11). La palabra “eterno” existe en el griego y aparece en el N.T., pero entendido normalmente con una mentalidad hebrea. Puede tener tres significados distintos: sin principio ni fin (Dios); segundo, con principio pero sin fin (vida eterna de fieles) o con principio y también con fin (el sábado y aspectos del A.T. que son “por los siglos” pero han terminado). De Juan 5:28-29 y otros pasajes queda claro que el juicio de todos y la condena de los desobedientes es después de la muerte (“saldrán de sus sepulcros”), y en ese sentido es “castigo eterno”, pero el adjetivo no significa necesariamente que el castigo sea “sin fin”. Otros pasajes y otros argumentos tendrán que determinar eso.

   Tres ideas muy importantes corren entretejidas por el pensamiento bíblico: la justicia, la justificación y el juicio.[9] Que el Dios de la Biblia es justo y exige justicia, es un tema omnipresente como una obligación incondicional de la que nadie se escapa. Yahvé, el Dios de la justicia, es por su propia naturaleza el Defensor de las viudas, los huérfanos, y los forasteros, y de su pueblo cuando es oprimido.[10] Dios juzgaba y castigaba aun las atrocidades (violaciones de derechos humanos; crímenes contra la humanidad) que ocurrían entre dos naciones extranjeras, que no afectaban directamente a Israel (Am 1:3-2:5). Por todo eso, no sorprende que la enseñanza bíblica del juicio divino no comience con conceptos individuales de juicios morales (que también tienen su lugar), sino con la esperanza de la acción liberadora de Dios a favor de su pueblo oprimido. Después, cuando creció la injusticia y la corrupción dentro del mismo Israel, Dios juzga y castiga a su propio pueblo, primero del norte (Samaria) y después del sur (Jerusalén). Todo esto se mantiene en el N.T., aunque crece el énfasis en el juicio personal.

 

En su novela, El Gran Divorcio, C.S. Lewis afirma que Dios no manda a nadie al infierno sino que ratifica a cada uno el destino que él o ella siempre había escogido. En esa novela, cuando los muertos llegan al infierno, Satanás les ofrece primero un tour del cielo para ver si les gusta más. Pero ni les agrada el sitio ni la gente que encuentran ahí y hagan fila para volver al infierno. Ellos siempre habían dicho a Dios, “Hágase mi voluntad y no la tuya”, y ahora Dios les dice a cada uno de ellos, “Hágase tu voluntad y no la mía”. Como afirma Caird (1966:260), “la desobediencia humana puede resultar al fin impregnable a los asaltos del amor. Para esas personas, la presencia de Dios sólo puede ser un horror del cual ellos, así como la tierra de que fueron habitantes, tienen que huir”.

La enseñanza bíblica del juicio final va contra los inicuos (especialmente los opresores) pero también, sobre todo en el N.T, contra los falsos “cristianos”, que confían presuntuosamente en sus credenciales espirituales. Se creen salvos, y a lo mejor los demás los consideran salvos, pero no hacen la voluntad de Dios. Cristo sabe que, a pesar de todas las apariencias, ellos no son sus discípulos. Por eso, el día del juicio se describe como un día de grandes sorpresas. Los que decían “Señor, Señor” no dudaban de su salvación pero se llevaron la sorpresa más grande al encontrarse con el Señor (Mt 7:21-23). En Mateo 25, tanto los justos como los injustos se sorprenden totalmente por el veredicto (Mt 25:37,44). Los justos no presumían de su salvación, y los injustos nunca dudaban de ella. El juicio final será la hora de la verdad, llena de sorpresas.

 

Los que nos llamamos cristianos y evangélicos debemos dejar desde ahora que Cristo nos examine:

Me llaman Maestro y no me escuchan,

me llaman Luz y no me miran,

me llaman Camino y no me siguen,

me llaman Vida y no me viven,

me llaman Sabio y no me aprenden,

me llaman Justo y no me temen,

me llaman Señor y no me obedecen,

si yo los condeno no me reclamen.

¡El juicio final debe comenzar ahora en el corazón de cada uno de nosotros! Es un llamado a la responsabilidad y el discipulado radical.


[1] Este texto es un inciso del Tomo IV del comentario de Apoc. Para mayor detalle sobre el tema, puede consultarse “El Juicio Final” (Stam 2001:59-76; 1999:57-73).

[2] Entiendo así la interpretación que sugiere Emil Brunner en Man in Revolt. Es significativo también que este árbol, junto con el de la vida, aparece en el centro del paraíso. Cuando Dios y su voluntad ocupan el lugar central en nuestra vida y en la sociedad, fluye la bendición (“de todos los árboles pueden comer”; cf. Ap 22:1-2). Cuando nosotros queremos desplazar a Dios, el resultado es el paraíso perdido.

[3] Eso se expresa en la popular canción de Frank Sinatra, “A mi manera” (“I did it my way”). Frente a la heteronomía, ese es un valor innegable (cf. Mt 22:16). Pero “mi manera” puede estar equivocada; supongo que Hitler también hizo las cosas “a su manera”. La teonomía no anula la autonomía sino busca alinearla con la buena y perfecta voluntad de Dios, que es nuestra libertad y nuestro bien (Ro 12:1-2; Mt 26:39). Entiendo así la interpretación de Karl Barth, especialmente sobre el pecado como la “imposible posibilidad” (autonomía sin teonomía).

[4] Como le es típico, Platón expone estos argumentos no directamente sino por medio de los participantes en un diálogo. Pero queda claro cuál es su opinión, que aparece también en otros escritos suyos.

[5] Si recordamos que muchos cristianos fueron llevados ante los magistrados y acusados ante los tribunales del imperio (Mt 10:17-22), afirmar otro juicio superior, que condenará al imperio y vindicará a sus víctimas, representaba un acto de subversión (cf. Boring 1989:211b)

[6] “Mi conciencia es cautiva de la Palabra de Dios…no puedo ni quiero retractar nada, porque ir contra la conciencia es tan peligroso como errado” (Martín Lutero, Dieta de Worms, 1521).

[7] Ap 6:16-17; 11:18; 14:10,19; 15:1,7; 16:1,19; 19:15.

[8] Algunos teólogos clásicos hablan de la “emoción sin conmoción ni desproporción” de Dios.

[9] En Ro 3:24-26, Pablo presenta la cruz como la justificación de Dios mismo por justificarnos a nosotros, “para que él sea el justo, y el que justifica…”

[10] Ver “En la Biblia, la justicia no es neutral, ni debe serlo” bajo la exposición de Ap 19:11 (también en juanstam.com, 7 de junio 2009).

http://juanstam.com


Por: Delia Rodríguez | 12 de marzo de 2012

Al grano, que ya se ha dicho mucho sobre el vídeo de Kony 2012:

Kony es el meme de internet intencionado más grande que hemos visto hasta la fecha. El primer gran triunfo de la propaganda memética. Entre la versión de YouTube, la de Vimeo y los vídeos que espontáneamente se han subtitulado pronto cumplirá los 100 millones de visualizaciones. Según Visible Measures, es la campaña de vídeo con el crecimiento más rápido de la historia (ha tardado menos que Susan Boyle, en llegar a los 70 millones de visualizaciones). Más aún: recaudó 5 millones de dólares en las primeras 48 horas. Y no solo el vídeo: también los artículos que han generado en los medios de todo el mundo o las webs creadas como crítica han sufrido un torbellino viral.
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(vía The Atlantic)

Para entenderlo hay que saber que la palabra meme la inventó Richard Dawkins (sí, el señor que ahora anda peleándose con obispos) hace 35 años para nombrar todas aquellas unidades culturales que los humanos nos pasamos el día contagiándonos los unos a los otros. Los refranes, las religiones, las leyendas urbanas y mil cosas más son memes. Con la llegada de internet, la velocidad de contagio se multiplicó y nació un subgénero que, muy adecuadamente, también se llamó memes y del que el fenómeno de “lo viral” es consecuencia. Las fotos de las hijas de Zapatero, la historia de las pirámides de Bisbal o elchampú de caballo del Mercadona son virus que utilizaron la red para contagiar nuestras mentes. En general, este mismo blog va sobre ellos. Aunque cada día son más furibundos, sus efectos sobrepasan la red y todo quinceañero de pro maneja su retórica, su funcionamiento sigue siendo bastante desconocido.

Pues bien, el vídeo de Kony está construido para activar cada resorte que hace saltar lo viral y que nos lo pasemos los unos a los otros. Como dice una amiga, es un algoritmo audiovisual calculado para que lo compartas. Por si el propio vídeo no lo dice suficientemente claro (“nada es más poderoso que una idea cuyo tiempo ha llegado”), en Good.is le han preguntado a uno de los autores:

“Hemos hecho 10 documentales antes que este, y los hemos mostrado en institutos y universidades desde 2006. Hemos construido una base de apoyo a través de nuestros otros films. Pero la realidad es que  trabajamos muy duro e hicimos todos esos vídeos y pusimos tanto esfuerzo en ellos y consiguieron 3.000 visitas. Y entonces un vídeo con un gato tirando de la cadena tiene 40 millones de visitas. Eso nos dejó diciendo ¿qué estamos haciendo mal? Y un día, uno de nuestros compañeros dijo “tío, esto sería mucho más fácil si pudiéramos hacer a Joseph Kony famoso y la gente supiera quién es. No tendríamos que luchar tan duro para conseguir la atención sobre estos asuntos en Uganda”. Esa fue la inspiración. Después de eso, nuestra meta fue hacer una película que pudieras ver on line, que fuera entretenida que contara la historia de un modo digerible. Y no teníamos ni idea de lo hambrienta que estaba la audiencia global de eso”.

Y aquí estamos, hablando de este vídeo de autores e intenciones discutibles en lugar del del gato tirando de la cadena. Estos son algunos de los mecanismos de manipulación que he identificado en el vídeo, pero seguro que hay más:

– Hay una lucha entre el bien y el mal, que es un clásico de la narración desde Grecia. Para ayudar a identificarlo, el malo aparece hiperenfocado y hay sutiles referencias a Hitler para los despistados. Incita al altruismo compartido.
– La historia se va contando de lo cercano a lo general y usa la primera persona. Es una técnica clásica de la narración periodística, por ejemplo, porque promueve la atención y la credibilidad.
– Cierra con un llamamiento a la acción y una fecha de caducidad (2012). Como en las teletiendas: llama en los próximos 15 minutos y te regalaremos otra unidad.
– Hay niños por un tubo. Como los negritos no nos emocionan lo suficiente (si lo hicieran no estaríamos descubriendo Uganda en 2012), aparece uno rubio y monísimo que todos nos querríamos llevar a casa. El padre no es guapo pero tampoco está mal, un poco a lo Assange.
– La narrativa es muy moderna, por lo que la gente joven se puede sentir muy identificada con ella. Usa el lenguaje audiovisual del reality: hay fragmentos muy íntimos de la vida del protagonista que no se corta en enseñar. La linealidad de la historia se corta con flashbacks y flashforwards para mantener la mente atenta; en algunos momentos se copia el lenguaje contemporáneo de vídeos que han tenido éxito en internet (como cuando se cuenta a través de la página de facebook). Todos los logos, carteles y camisetas que aparecen han sido exquisitamente diseñados. Maneja óptimamente los ritmos de lo audivisual, con sus subidones, bajones, descansos… todo apoyado con música.
– Es autorreferencial como un virus: incluye memes dentro de sí mismo, hace constantes menciones a facebook, llama a la autorreplicación.
– Usa elementos que pirran a nuestro cerebro, como masas haciendo cosas a la vez, lanzando consignas, bailando y sintiendo emociones colectivas o primeros planos de personas mostrando emociones.
– Copia el lenguaje electoral y de campaña a lo Obama para llamar a la acción. También el lenguaje de guerrilla. La operación de empapelado de ciudades es calcada a la Paperstorm.
– Utiliza el argumento de autoridad que tan bien funciona en los anuncios y en los foros de internet (el señor de la corte internacional), documentos, etc.
– Usa famosos: Clooney, Gaga, Angelina… y ya sabemos que como espectadores/internautas nada nos pirra más que un famoso. Esta ha sido una de las claves más importantes de su expansión (desde la premiere del vídeo estuvieron presentes, y después, respondieron al llamamiento que se les realizó desde Twitter).
– Es largo. Eso (a priori un incoveniente) consigue que transmita la sensación de haber visto algo importante, un documental y no un anuncio (aunque todo se hubiera podido resumir en dos minutos).
– Todo está explicado para niños. Literalmente.
– Hay nacimientos, muertes, violencia, secuestros, mutilaciones, violaciones, todo muy épico. Sin embargo comienza y se cierra de forma tecnooptimista y el asunto del vídeo no se desvela hasta pasados 5 minutos. Lo duro va en rápidos flashes. Si ves el vídeo sin saber su objetivo, el efecto se multiplica. No es deprimente, sino que llama a la acción. Juega al “life changing”, es decir, te cuenta algo que hasta entonces no sabías y que te hará ver las cosas de forma distinta desde entonces, que es otra de las claves de lo viral.
– Hace la pelota al receptor constantemente: vosotros podéis cambiarlo todo.
– Hay pulseras, soporte simbólico y viral donde los haya.
– Da unas instrucciones clarísimas: comparte, dona.

En resumen: el vídeo provoca una emoción que incita a la acción y a la replicación. Podría, por ejemplo, no provocar nada, o provocar tristeza, pero entonces no funcionaría. En palabras de uno de los autores:

“Hay un montón de buenos documentales ahí fuera que pintan una historia bien contada sobre lo que está mal en el mundo. Pero una de las cosas de los documentales de alta gama es que raramente proponen una respuesta, ellos solo articulan el problema bellamente. Y odiamos eso. Te dejan diciendo “Oh, vale, odio el fracking, ¿ahora que se supone que tengo que hacer?”. Lo que hicimos fue pintar claridad moral y proporcionar pasos de acción directa. No hay créditos ni nada más. Presentamos el problema y entonces acabamos el film con tres pasos para ayudar a la gente a hacer un cambio. Eso resuena en la gente. El tercer paso es tan simple como compartir el film. La gente puede hacerlo”.

La autora de la ya memética en sí misma foto de los autores del documental con armas del ejército sudanés en las manos ha hablado en una entrevista de la debilidad de la ONG por la manipulación emocional (“encuentro todos sus esfuerzos previos emocionalmente manipuladores, y todas las cosas que como periodista intento no ser”).

La gente que más sabe de lo viral enseguida se ha puesto en guardia. “Investiga a fondo tus motivos. No reenvíes simplemente un vídeo aleatorio a un extraño porque un asesino de masas hace decir “triste” a un niño de cinco años. Aprende un poco sobre las complejidades de la región y las lucha en curso antes de abogar por la intervención militar directa”, dice The Daily What. “El vídeo de Kony ha sido hecho por gente cuyas intenciones parecen buenas, incluso si su ideología y análisis pueden ser un poco simplistas. ¿Pero y si un video con antecedentes más siniestros obtuviera este tipo de impulso viral?, se preguntan en The Guardian.

Así que surge la duda de si este nuevo tipo de manipulación tan brutamente eficaz es ética aunque se realice por un buen fin. La pregunta de qué pasará cuando los malos aprendan a manejar estas técnicas, si es que no han aprendido ya. La necesidad de reflexión personal antes de sucubir al impulso físico e irracional (recuerda, proviene de una emoción) de darle al botón de compartir. El papel del periodismo contra la propaganda. Y, no menos importante, la cuestión de si es esperanzador o deprimente que los jovenes reaccionen así ante estos resortes: la mayoría de las visualizaciones las han realizadoadolescentes norteamericanos.

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India da licencia para producir un genérico de un anticanceroso “demasiado caro” patentado por la multinacional alemana

Nexavar, un medicamento para el cáncer de riñón e hígado patentado por Bayer, podrá ser comercializado por Natco Pharma con el nombre de Sorafenat, según ha informado en un comunicado la Oficina de Patentes de India. Este es un caso que no se había producido hasta ahora y que sienta precedentes en India, que es considerada “la farmacia del mundo en desarrollo” por la producción de genéricos de calidad a bajo costo.

De acuerdo a las leyes indias de patentes, se puede tomar esta medida cuando un fármaco no está disponible para el público a “un precio accesible” después de tres años de haberle sido otorgada la patente (en este caso fue en 2008). Para compensar los gastos de desarrollo, el fabricante del genérico tendrá que pagar regalías por el 6% de las ventas netas a Bayer, que seguirá teniendo la patente.

El genérico solamente podrá ser vendido en India, donde hay unos 100.000 enfermos que lo necesitan. El tosilato de sorafenib es indicado en casos avanzados de cáncer de riñón e hígado. Bayer vende su medicina por el equivalente a 4.000 euros por mes de tratamiento, mientras que Natco venderá la suya por 134 euros, según el comunicado de la Oficina de Patentes.

Los activistas aseguran que es un buen camino para bajar el precio de las medicinas

La farmacéutica india está obligada a no subir el precio y dar tratamiento gratis a 600 pacientes, entre otras medidas. El fármaco no se considera un medicamento esencial, pero sí que alarga la vida, en caso de cáncer de riñón hasta cinco años y de hígado hasta ocho meses.

“Es un gran paso para que las medicinas estén disponibles y sean asequibles para todos los enfermos”, asegura por teléfono el director de Natco, Bhaskar Narayana. Dice que a partir de ahora “se abre una posibilidad para que se produzcan genéricos de otros medicamentos aun con patentes, pero que están a un precio demasiado alto”.

También los activistas aseguran que este es un buen camino para bajar el precio de las medicinas. “Esta decisión marca un precedente para la esperanza. Nuevas medicinas con patentes pueden ser producidas por farmacéuticas de genéricos a una fracción de su precio pagando regalías. Esto compensa al que tiene la patente, mientras asegura que la competencia baje los precios”, asegura en un comunicado el director de la campaña de acceso a los medicamentos de Médicos sin Fronteras(MSF), Tido von Schoen-Angerer.

“Con el sistema actual, las nuevas medicinas son patentadas y las compañías defienden agresivamente sus monopolios a expensas de los pacientes que no pueden pagar los altos precios”, asegura MSF. Esta organización pide que se cambie a un “sistema más equitativo” donde las nuevas medicinas tengan varios productores que paguen regalías al dueño de la patente, para que recupere sus gastos de desarrollo del producto, pero también para que las personas en el mundo en desarrollo tengan acceso a los medicamentos.

Bayer todavía no ha realizado declaraciones al respecto y se negó a dar información mientras el caso estaba en la Oficina de Patentes de India, pero ofreció su medicamento a un precio subsidiado de 457 euros por mes de tratamiento a los pacientes que cuenten con la aprobación de los oncólogos.

Esta medida de dar licencia a un genérico es especialmente importante en India, un país considerado “la farmacia de los pobres” por producir genéricos de calidad. Más del 90% de las drogas que usan los pacientes con VIH son producidos allí.

India no es el primer país que decide romper la patente de un medicamento, aunque sí es la primera vez que se utiliza esta potestad para fármacos anticancerígenos. Brasil en 2007 y Tailandia en 2006decretaron licencias obligatorias para fármacos antivirales, con el argumento de que necesitaban fabricarlos a bajo precio para combatir la epidemia de sida, informa Emilio de Benito.

La posibilidad está prevista en los acuerdos TRIPS de la Organización Mundial de Comercio, pero estos tienen una estructura perversa. En ellos se autoriza a que un país se salte la patente de un producto si está en una situación de emergencia sanitaria. Pero para poder hacerlo tiene que tener la capacidad de producir el fármaco, ya que es muy difícil que otro se lo venda, porque saltarse una patente puede suponer graves sanciones por parte de los países donde están establecidas las multinacionales farmacéuticas, como acreditaron los papeles de Wikileaks. Por eso solo Gobiernos con cierta capacidad económica pueden arriesgarse –los casos de Brasil y Tailandia-. Cuando uno más pobre, como Guatemala, lo ha intentado, la presión de las grandes potencias le ha hecho dar marcha atrás.

India es considerada “la farmacia de los pobres” por producir genéricos de calidad

Y esta capacidad económica de los países que lo han intentado siempre ha sido argumentada por los grandes laboratorios. Por ejemplo, es uno de los argumentos de Novartis en el conflicto que mantiene con el Gobierno indio. Este afirma que tiene que rebajar los precios de los tratamientos antitumorales porque no puede pagarlo, pero, a la vez, tiene un potente programa espacial. Por eso el laboratorio suizo ha reabierto la batalla legal por la patente de su anticancerígeno Glivec. Había perdido el caso en 2008, pero ha apelado y espera que en abril salga una nueva sentencia.

Este es uno de los debates que tiene abiertos India en cuanto a la producción de genéricos. Los activistas y productores de genéricos aseguran que la Unión Europea, mediante un Acuerdo de Libre Comercio que está en la mesa de negociaciones, “está presionando a India para que acepte una serie de medidas que afectarán la producción, registro y distribución de genéricos”, asegura MSF en un comunicado.

Además, el hecho de aplicar la licencia obligatoria a fármacos que se utilizan como tratamientos de segunda línea a un tipo de tumor no demasiado extendido es considerado como una interpretación demasiado amplia de la regulación. Esta pensó en la excepción de las patentes para emergencias sanitarias, una idea que suele ir asociada a enfermedades infecciosas o a brotes de otras, no a dolencias de largo recorrido como el cáncer.

 

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Comienza en Bruselas el juicio contra un hombre que desfiguró a su novia con ácido

Patricia Lefranc y sus abogados, durante el juicio. / YVES HERMAN (REUTERS)

La vida de Patricia Lefranc, de 45 años, dio un giro hacia el infierno la tarde del 1 de diciembre de 2009. Una llamada al portero automático de alguien que decía traerle un paquete le hizo tomar el ascensor para bajar a recogerlo. Al pisar el portal, una ducha de ácido sulfúrico le destruyó el rostro y le causó quemaduras gravísimas en el 30% del cuerpo. La gravedad de las lesiones hizo temer por su vida a los médicos, que durante tres meses la mantuvieron en coma inducido.

Con dificultades para moverse, Lefranc asiste ahora al juicio contra su agresor y antiguo novio, Richard Remes, un hombre de 57 años que entre las muchas versiones que da de lo sucedido habla de “una broma que salió mal”. No quería causarle semejante daño, y prueba de ello es que había rebajado el ácido, dice Remes. Según él, solo se trataba de dar un susto a Patricia porque quería dejarle.

En la primera sesión del juicio, Remes ha reconocido haber investigado sobre el ácido sulfúrico “únicamente por curiosidad”. “Después, la idea [de la agresión con esta sustancia] fue germinando en mi espíritu. Quería marcarla, pero nunca imaginé que sería tan rápido”, ha continuado. “Yo amaba sinceramente a Patricia Lefranc (…). Pero con ella, un día era blanco y otro negro, un día te amo y otro te dejo”, ha asegurado el acusado.

Distintos testimonios y las pesquisas policiales le contradicen y apuntan a un ataque premeditado perpetrado por alguien sin la más mínima capacidad de ocultar sus huellas, pese cubrirse de negro y con un casco en el momento de la agresión. “Ha sido Richard”, pudo decir Patricia, entre gritos de infinito dolor, a quienes la socorrieron. Richard vivía en otro piso del mismo inmueble. Ahora se juega 30 años de cárcel. Lefranc fue condenada a perpetuidad por Remes.

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Un soldado estadounidense abrió fuego contra varias casas de un barrio rural de Kandahar, corazón del frente talibán en el sur del país, y mata al menos a 16 civiles

Obama habla con Karzai de la matanza desde el interior de un vehículo, durante su visita a Chevy Chase, Maryland. / PETE SOUZA (CASA BLANCA)

Un soldado norteamericano ha sido detenido hoy en Afganistán tras abandonar de madrugada una base de la OTAN y matar a al menos 16 civiles, varios de ellos niños. El incidente sucedió en la provincia de Kandahar, uno de los bastiones de la insurgencia de los talibán. El Pentágono ha explicado que el soldado actuó en solitario y por su cuenta, y ofreció disculpas a la ciudadanía de Afganistán, en un intento de aplacar el creciente antiamericanismo en el país, al que recientemente han dado fuelle incidentes como la quema de coranes en la base de Bagram o un vídeo que mostraba a cuatro marines orinando sobre cadáveres.

“Uno de nuestros soldados ha sido acusado de matar y herir a un considerable número de civiles en unas villas cercanas a su base. No puedo imaginar la motivación que existe tras unos actos tan crueles, pero puedo asegurar que no forman parte de ninguna acción militar autorizada por la Fuerza Internacional de Seguridad de Afganistán (ISAF, por sus siglas en inglés)”, ha dicho el subcomandante de esa misión de la OTAN, el teniente general Adrian Bradshaw. “Hemos iniciado una investigación y haremos todos los esfuerzos posibles para esclarecer los hechos y castigar a quienes sean culpables”.

El soldado salió de su base, en el distrito de Panjwai, pasadas las dos de la madrugada, hora local de Afganistán (las 22:30 del sábado en la España peninsular). Se dirigió a Belandi, una villa cercana, y entró armado en tres casas, según informaron las autoridades provinciales de Kandahar, que han iniciado una investigación. Solo en la primera casa, el soldado mató a 11 civiles. Luego aniquiló a cinco personas más. Fuentes de ISAF dijeron que el soldado regresó a la base por su propio pie y se entregó.

“Las fuerzas norteamericanas están ofreciendo tratamiento médico a aquellos civiles que resultaron heridos”, dijo el embajador en funciones de Estados Unidos en Afganistán, James Cunningham, quien ofreció sus disculpas formales a Kabul. Horas antes, la embajada había dicho en su cuenta de la red social de Twitter: “Debido a informes sobre protestas en Panjwai, aquellos que residan en o se dispongan a viajar a la provincia de Kandahar deben actuar con extremada precaución”. El presidente afgano, Hamid Karzai, ha condenado los asesinatos (que calificó de “intencionados”) y demandó una explicación inmediata de la OTAN. “No vamos a olvidar”, dijo en un comunicado. El mandatario de EE UU, Barack Obama, transmitió su profundo pesar por los asesinatos y ofreció sus condolencias al pueblo afgano. Más tarde, Washington comunicó que Obama se comunicó telefónicamente con Karzai para transmitirle personalmente sus condolencias. El general norteamericano John Allen, comandante de la misión en Afganistán, anunció que se comunicaría de inmediato con el Gobierno de Kabul.

El incidente reavivó el creciente antiamericanismo que recorre el país, en una época en la que la Casa Blanca y el Pentágono buscan un marco de colaboración estratégica con Kabul para culminar la retirada de tropas de la OTAN a lo largo de 2014. El antiamericanismo en Irak frustró los planes de EE UU de dejar en aquel país a entre 3.000 y 5.000 soldados, para labores de entrenamiento y supervisión, tras el repliegue que culminó en diciembre. El Gobierno del primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, se negó a ofrecer inmunidad a los soldados que quedaran allí tras la guerra.

Ahora, Washington teme que suceda lo mismo en Afganistán, donde once años de guerra no han logrado consolidar una democracia de tipo occidental y donde la guerrilla de los talibán, apoyada por el grupo terrorista Al Qaeda, se mantiene fuerte y con apoyos entre una buena parte de la población. A la insurgencia le han ayudado en su cometido diversos incidentes recientes en los que, por errores de procedimiento o insubordinación, los soldados de EE UU han provocado la ira de la población civil.

El mes pasado, la quema de una cantidad indeterminada de copias del Corán por parte de cinco soldados estadounidenses en la base de Bagram desató una oleada de ataques suicidas, además de multitudinarias protestas a nivel nacional que se saldaron con la muerte de 30 afganos. El Pentágono explicó entonces que los libros se habían quemado por error, después de haber sido confiscados en el centro de detención de Parwan, dentro de la base, porque los integristas allí detenidos los empleaban para comunicarse entre ellos.

En enero, el Pentágono tuvo que investigar un vídeo, aparecido en el portal de Internet de YouTube, en el que se mostraba a cuatro marines orinando sobre los cadáveres de tres afganos. Previamente, en 2010, un grupo de cinco soldados del Ejército de Tierra creó un escuadrón de la muerte en Kandahar y mató a tres civiles. Los estadounidenses se tomaron fotos con los cadáveres como si fueran trofeos. El sargento Calvin Gibbs, que organizó las matanzas, fue declarado culpable y condenado a cadena perpetua en noviembre.

Los recelos que esos incidentes han provocado entre la población civil están complicando extremadamente la labor de las agencias de cooperación norteamericanas que trabajan en Afganistán, a través de las cuales Washington canaliza miles de millones de dólares para labores de reconstrucción del país. Además, el Gobierno del presidente Hamid Karzai tiene previsto prohibir las subcontratas de seguridad en el país a partir del 20 de marzo, lo que dejaría a esas organizaciones de ayuda humanitaria bajo la protección de unas fuerzas nacionales afganas con notables carencias de personal y preparación.

El fin de una misión fracasada

Publicado: marzo 12, 2012 en Noticias

La matanza del domingo en Afganistán fulmina cualquier esperanza de una evolución positiva de la guerra y convierte la presencia militar de la OTAN en una invasión odiosa

Aunque el Pentágono prometió ayer mantener el calendario y los planes previstos en Afganistán, la matanza ocurrida el domingo fulmina cualquier esperanza de una evolución positiva de la guerra y convierte definitivamente la presencia militar de la OTAN en una invasión odiosa que será necesario acortar lo máximo posible. Cómo hacerlo sin perder la cara y sin entregar precipitadamente el país a los talibanes es la gran duda que en estos momentos envuelve a los centros de decisión en Washington, especialmente a la Casa Blanca.

Barack Obama, el comandante de las fuerzas armadas de Estados Unidos, había diseñado una estrategia de retirada paulatina que le permitiera llegar a las elecciones de noviembre en un clima de relativa estabilidad militar sobre el terreno y un horizonte de conclusión del conflicto de forma ordenada.

La ilusión de una victoria había desaparecido hacía tiempo. Los objetivos de la misión habían sido rebajados considerablemente. Ya no se contaba con la derrota de los talibanes ni con la reconstrucción o la democratización de Afganistán. Contra la opinión de la oposición republicana, Obama había fijado la fecha de 2014 para la retirada de tropas y habían iniciado conversaciones directas con los talibanes con el propósito de pactar la transición.

Incluso esas modestas ambiciones y ese realista camino de salida están hoy en peligro tras la acción desesperada de un soldado que mató a 16 personas, incluidas mujeres y niños, en una aterradora cacería, casa por casa, en una lejana aldea de la provincia de Kandahar. Ese suceso,unido a la reciente quema de varios ejemplares del Corán y al vídeo anterior en que militares norteamericanos orinaban sobre los cadáveres de sus enemigos, marca la ruptura entre las tropas extranjeras y la población a la que se supone que deben proteger de los extremistas islámicos.

Después de un década en Afganistán, EE UU no se ha ganado el favor de los afganos. Sus proyectos de reconstrucción han fracasado o resultan inapreciables en comparación con los daños que produce la guerra. El país ha hecho algunos progresos hacia la democracia, pero, igualmente, son muy inferiores al crecimiento de la corrupción y los abusos de poder. Los afganos encuentran hoy menos razones que hace 10 años para apoyar a los invasores, quienes, lejos de señalarles una vía hacia la modernización y el progreso, les muestran ahora un rostro inamistoso y, a veces, brutal.

En estas condiciones, es imposible alargar la presencia militar. En todo caso, su extensión para no dejar la impresión de un huida, irá acompañada, seguramente, de más violencia. Hay que contar con acciones de venganza de parte de los talibanes y con una mayor reclusión de las fuerzas de la OTAN en sus bases, donde poco pueden hacer más que evitar nuevos incidentes y más bajas. La labor de entrenamiento del Ejército afgano, que ya estaba amenazada por los repetidos incidentes de soldados afganos que se volvían contra sus adiestradores, se hará aún más complicada. La táctica de los últimos dos años de acercarse a los líderes locales para evitar la penetración de los radicales, será casi imposible de continuar. Ni siquiera es posible o conveniente sostener en el poder a Hamid Karzai, que trabaja ya en su propio futuro al margen de Washington.

En definitiva, ya no hay nada más que hacer en Afganistán. El objetivo de liquidar a Al Qaeda, cuyos pocos supervivientes están dispersos en varios países, no exige en este momento una presencia militar en Afganistán. Es el momento de irse, y las conversaciones que se llevan a cabo en Qatar, aunque ahora serán más complicadas porque EE UU está en una posición mucho más débil, parecen el único instrumento para hacerlo dignamente. Un 54% de los norteamericanos, según una encuesta de ABC y The Washington Post, opinan lo mismo.

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