Archivos para mayo 23, 2012

Comunidad Sur – Santo Espiritu

Publicado: mayo 23, 2012 en Música


Pueblo de Dios

Pandillas, vendedores de drogas, prostitución, alcoholismo, familias americanas de bajos recursos en conflicto e indocumentados es la imagen de una ciudad en necesidad, su nombre la ciudad de Compton,  Los Ángeles CA.

Para muchos pastores no es el lugar ideal para hacer iglesia “se necesita un chaleco antibalas”, mucho riesgo. Para un seminarista egresado (2003), junto con su familia, apasionados por la misión de la iglesia es el lugar ideal de plantar el Reino de Dios,  más un antiguo templo luterano  pronto a ser demolido, dieron inicio  a la nueva iglesia organizada Pueblo de Dios Lutheran Church (Este 27 de Mayo celebrando el día de Pentecostés, después de nueve años, nuestra misión Pueblo de Dios, llega a su madurez haciéndose una congregación oficial de la Evangelical Lutheran Church in America).

COMPARTIENDO CON AMOR Y JUSTICIA

El pastor Samuel Nieva misionero urbano, después de trabajar en el sur centro de Los Ángeles con la coalición de Iglesias Luteranas llamadas New City Parish,  plantando misiones hispanas, decide moverse a Compton,  su criterio teológico de misión está fundamentado en una frase , que dice: “COMPARTIENDO EL PAN ESPIRITUAL Y EL PAN MATERIAL”.  Pueblo de Dios cree en la Misión Integral de la iglesia (Holisctic Ministry), el pastor Samuel dice: “no podemos hablar de la  Palabra de Dios y los Sacramentos si no compartimos  la presencia de Jesús con amor y justicia en un plato de comida  un pedazo de tela o una acción social”. Benita Polanco es aquella madre de la comunidad que un día llegó buscando apoyo con sus siete hijos, ahora es nuestra Directora del ministerio social de la iglesia que cada jueves alimentan alrededor de 60 familias de la comunidad.

Pueblo de Dios tiene una escuela-taller de costura,  para desarrollar personas calificadas para la industria de la costura. Ha implementado pequeños negocios de elaboración de comida regional para eventos, tiene enlace con clínicas comunitarias para velar por la salud de la vecindad, muchos de sus miembros son trabajadores comunitarios  como PROMOTORES DE SALUD

TODO LO QUE RESPIRE ALABE A DIOS…

Pueblo de Dios tiene una alegre adoración a Dios, lo Litúrgico, contemporáneo y latino están mezclados  en una vibrante expresión de su fe, cada Domingo el Pueblo expresa su alabanza y adoración a Dios.  Ana Nieva (Directora de liturgia y educación cristiana) está constantemente generando un semillero de nuevos músicos. Cada Domingo el mensaje es directo y radical “El tiempo de Dios ha llegado, el reino de Dios está aquí, vuélvanse a Dios y crean su Palabra” San Marcos 1:15..

DISCIPULOS  HACIENDO DISCIPULOS

Pueblo de Dios ha encontrado la manera de ser una iglesia misionera, en la actualidad tiene 6 seminaristas que se están preparando en un instituto teológico (CHET), para la misión y el pastorado.

Pueblo de Dios encontró en Cursillo Luterano la chispa para iniciar el trabajo del liderazgo de sus creyentes.  Pueblo de Dios continua EN la preparación de sus creyentes usando las herramientas de 3DM (Culture Discipleship), el objetivo final es ser discípulos salvados por la sangre de Cristo haciendo discípulos. Hemos hecho más fácil  el trabajo y la vida de la iglesia, los discípulos hacen la Iglesia, extendiendo el Reino de Dios.

UNA NUEVA MISION EN EL SUR CENTRO DE LOS ANGELES

Hace dos meses inició una nueva misión en el sur centro de Los Ángeles, Elba y María son las seminaristas encargadas de plantar la nueva misión. Cada miércoles se comparte la palabra de Dios y los Sacramentos a un grupo de familias que viven a la altura de las calles Hoover  y  43Pl.

Pueblo de Dios Sur Centro, espera abrir su primera misa regular, distribuir alimentos y encontrar el local adecuado para la nueva iglesia en el verano californiano que viene.

PUEBLO DE DIOS LUTHERAN CHURCH BUILDING AND MAKING URBAN MISSION


Gangs, drug dealers, prostitution, alcoholism, low-income American families in conflict and undocumented are the image of a city in need, the city of Compton in Los Angeles CA.
For many pastors is not the place to do church “you need a bulletproof vest,” a high risk. For a seminarian graduated (2003), with his family, passionated about the mission of the church was the ideal place to plant the Kingdom of God, in an old Lutheran church building soon to be demolished, initiated the new Pueblo de Dios church organization (This May 27th, in the Pentecostal Day, after being a Mission for nine years, Pueblo de Dios will become a Congregation of  the Evangelical Lutheran Church in America)

SHARING WITH LOVE AND JUSTICE


Pastor Samuel Nieva, after working in South Central Los Angeles with the coalition of Lutheran Churches called New City Parish, planting Hispanic Lutheran missions, decided to move to Compton, his theological critierio mission is grounded in a sentence, which reads: “SHARING THE SPIRITUAL AND THE MATERIAL BREAD”. Pueblo de Dios believes in Integral Mission of the church (Holistic ministry), Pastor Samuel say: “we cannot speak of the Word of God and the sacraments if they do not share the presence of Jesus with love and justice and a plate of food a piece of cloth or social action. A story to remember, Benita Polanco is one mother who one day came looking for support with their seven children, now is our director of social ministry of the church that every Thursday feeds about 60 families in the community.

Pueblo de Dios has a sewing-school, to develop qualified people in the garment industry. Has links to community clinics to ensure the healths of the neighborhood, many of its members are community workers as health promoters

ALL YOU BREATHE PRAISE GOD …
Pueblo de Dios have a joyful worship of God, Liturgical, Contemporary and Latin are mixed in a vibrant worship. Ana Nieva (Director of Liturgy and Christian education) is constantly training new musicians. Every Sunday the message is direct and radical “God’s time has come, the kingdom of God is here, turn to God and believe His Word” Mark 1:15

MAKING DISCIPLES
Pueblo de Dios has found ways to be a missionary church. We currently have 6 seminarians who are studying in a theological institute (CHET) to plant missions and later be pastors.
Pueblo de Dios uses the Southern California Lutheran Cursillo as a way to spark the leadership initiative of its members.  Pueblo de Dios uses a 3DM tool (Culture Discipleship) whose objective is “disciples making disciples”. We have made the church work much simpler and life of a believer less complicated. The disciples are the Church, extending the Kingdom of God.

A NEW MISSION IN SOUTH CENTRAL LOS ANGELES
Two months ago I started a new mission in South Central Los Angeles, Elba and Maria are the seminarians responsible for planting this new mission. Every Wednesday we share the word of God and the Sacraments to a group of families living around the streets of 43Pl and Hoover in South Central Los Angeles.
Pueblo de Dios South Central expects to open its first regular service, food distribution and look for a building for the coming Californian summer.

La vuelta a casa de Donna Summer

Publicado: mayo 23, 2012 en Música

José de Segovia Barrón

La vuelta a casa de Donna Summer
Quiero dedicar estas líneas a una mujer que –como ha dicho su familia– tenía “muchos dones, pero el mayor de ellos era la fe”.
 Para la gente que la recuerda, ha muerto  la   reina de la música disco  de los años setenta; para su iglesia en Boston, ha partido con el Señor  la hermana Summer. Este contraste acompaña la vida de muchos músicos afroamericanos, pero en el caso de Donna –que tuvo una clara experiencia de conversión en 1979–, nos muestra también el desafío de aquellos creyentes que quieren mantener su carrera, al margen del mundo del góspel. Sobre eso trataba la entrevista que publiqué en 1983.

Yo tenía entonces diecinueve años. Hacía un programa para la COPE –gracias a Luis Alfredo–, llamado  Góspel Club FM,  mientras estudiaba periodismo en el edificio gris de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Estaba en aquella época entretenido con músicos cristianos, en medio de la vieja discusión entre lo sagrado y secular que ahora me aburre tanto.

La música de Donna Summer nunca me ha interesado especialmente, ni siquiera en los años ochenta –cuando vendía millones de discos y llenaba las pistas de todo el mundo–. Como chico de iglesia que era, no solía frecuentar discotecas. Y los ritmos de baile, como todo el mundo sabe, no es música simplemente para escuchar. Era otra cosa lo que me fascinaba de esa mujer, que conocí en Inglaterra, a principios de los años ochenta.

Donna Summer: la hija pródiga (J. de Segovia)
Ha muerto la genial cantante, que tras abandonar la “casa del padre” volvió para recibir su abrazo y quedarse. Una entrevista al periodista José de Segovia de Daniel Oval

 Lo que me atraía de ella, era la opción de alguien que había llegado a la fama en la industria del entretenimiento, pero que al encontrar una fe auténtica, no quería convertir su condición de estrella en una excusa para ser un tipo especial de cristiano, o una plataforma para la promoción evangélica.

 Esa posibilidad, sencillamente, no la había contemplado hasta entonces. Por eso que quiero dedicar estas líneas a una mujer que –como ha dicho su familia– tenía “muchos dones, pero el mayor de ellos era la fe”.

 UN DON EXTRAORDINARIO
 Como dice la escueta nota que ha dado a conocer su muerte, “su más grande don fue la fe”. Lo fue desde que nació en 1948 en Boston. Se crió en una congregación, al extremo sur de la ciudad, de la Iglesia Metodista Episcopal Africana, una denominación protestante afroamerican a –fundada en Filadelfia en el siglo XIX, a causa del racismo que había en la Iglesia Metodista–. A ella asistía LaDonna –como se llamaba realmente, LaDonna Adrian Gaines– con sus seis hermanos. Cantaba en el coro desde los ocho años y estaba tan comprometida con esta congregación, que le mandaba el diezmo de todo lo que ganaba, a pesar de llevar décadas viviendo en Nashville.

 Su padre era un carnicero, que tenía un ministerio en la iglesia. “Yo sé que mis padres oran por mí” –decía en aquella entrevista–. Su madre era una maestra de escuela, con la que tuvo una relación muy especial. Cuando era niña –contó en esa ocasión–, le dio un curioso regalo: un grano de mostaza. “No sabía qué hacer con ello”. A sus hermanas les había dado una muñeca, pero a ella le recordó, su madre, las palabras de Jesús: “Si tienes mucha fe, Donna, puedes mover montañas”.

 Ella creía que lo más importante que recibió de su familia era aprender a orar . Lo recordó en un concierto en 1999 –al interpretar la canción de Yolanda Adams, Riding Through The Storm –, después de morir su madre y su hermana: “Mi madre me enseñó algo importante, que no importa lo que hagas y dónde vayas, siempre tendrás un amigo en Jesús”. Por eso “aunque estés paralizado por dentro, ¡clama a Él!” –decía–.

 UN PAÍS LEJANO
 ¿Cómo llegó esa chica de iglesia a jadear diecisiete minutos, imitando el acto sexual, en una canción erótica como  Love Love You Baby,  prohibida en 1976 en las principales emisoras de radio, europeas y americanas? Fue una adolescente difícil, que dio muchos problemas en el instituto y tuvo problemas con sus padres, escapándose de casa, para ir a fiestas, mientras formaba grupos de música con chicas que querían emular los ídolos de la  Motown  –como las  Supremes o Martha & The Vandellas –. Unas semanas antes de graduarse, se marcha a Nueva York en 1967, donde entra en una banda de rock psicodélico llamada  Crow.

Al disolverse el grupo, hace una prueba para el musical  Hair  en Broadway y entra en su versión alemana, mudándose a Münich, donde aprende la lengua germana. Continúa en otros musicales de la época  hippy  como  Godspell  –que no tenía nada de góspel, por cierto–, para irse tres años después a Viena. Allí graba su primer disco sencillo, una versión alemana de la canción  Aquarius  de  Hair.  En 1974 se casa con uno de los actores de la obra, el austriaco Helmut Sommer –que le da el apellido Summer–. Juntos tienen una hija llamada Mimi.

En Münich conoce al productor de origen italiano Giorgio Moroder. Con él hace su primer álbum –que tiene sólo distribución europea–. Moroder compone las canciones y Peter Bellotte, las letras, pero juntos crean el sonido electrónico que va a caracterizar toda la música de baile a partir de ahora. La extraña combinación de una voz, formada en la iglesia –como la de Summer–, con los gemidos sensuales de  Love, Love You Baby  (1975) forman la banda sonora de una época, que hace del hedonismo la llave de la felicidad. Donna no quiso volver a cantar esa canción, después de su conversión en 1979.

 VUELTA A CASA
 Al año siguiente de su boda, Donna está ya divorciada –aunque conserva el apellido de su primer marido como nombre artístico–. Tiene relación con un pintor austriaco, con el que vive en Los Ángeles, mientras hace una trilogía de discos con Moroder y Bellotte sobre el amor. En realidad está tan deprimida, que intenta suicidarse a finales del año 76. “Me había vuelto muy infeliz y me sentía vacía todo el tiempo” –contaba en aquella entrevista–. No entendía por qué, ya que tenía “una casa, un coche, una hija preciosa, una maravillosa carrera, un novio guapo, ¿qué echaba en falta?”.

 Se da cuenta de que “no era feliz”. Se “sentía vacía y sin sentido”. Ella lo recordaba como “un tiempo muy solitario”, que se “sentía sola todo el tiempo, a pesar de estar rodeada de gente” . Tiene problemas con las drogas y una manía depresiva de tendencia suicida. Fue entonces cuando Dios oyó su llanto, pidiendo ayuda, y abrió sus brazos para recibirla de nuevo.  Ella veía su conversión como resultado de una serie de cosas, que interpretaba en clave del hijo pródigo, pero donde Dios tiene un papel claramente activo. Es por eso que su familia describe su fe como un don, un regalo, algo inmerecido ( Efesios  2:8). Fue alguien consciente siempre de la gracia de Dios.

“Dios me ha permitido alejarme, como si dijera:  Bueno, hija mía, si no quieres vivir para mí, vete y haz lo que quieras ” –decía–. Es cuando se ve al final de ese camino, como el hijo pródigo, rodeada de miseria, que un día: “Estaba en la cama y levanté mis manos al cielo y dije: Dios, ¿qué quieres de mí?  Entonces un pastor amigo mío, vino a casa y me habló acerca de Jesús y dije:  Si, eso ya lo sé.  Pero él oró conmigo y de repente todo aquel peso que me había estado oprimiendo durante años, se marchó. Sentí como si alguien me quitara toneladas de encima. Me sentí como una nueva persona y como si tuviera toda la vida por delante. Ya no tenía aquel sentimiento de vacío y asco.”

 LA FE QUE MUEVE MONTAÑAS
 La fe de Donna movió montañas. Ya no tomaba drogas, no bebía, ni fumaba, pero siguió teniendo problemas con la depresión hasta principios de este siglo. Mucha estabilidad le dio la familia que formó con Bruce Sedano . Le conoció el año de su conversión, cuando grabó un disco que lleva el significativo título de  El cielo lo sabe  (1979). La acompaña un grupo llamado  Brooklyn Dreams,  que había formado Sedano, con el que se casa en 1980 y tiene su siguiente hija, Brooklyn.

“Los dos fuimos bautizados el día antes de casarnos –contaba en la entrevista–. Fue muy bonito. Estábamos solos con el pastor Jack de la Iglesia del Camino –se refiere a Hayford, el pastor pentecostal de la Iglesia del Evangelio Cuadrangular, que les bautizó–. No había nadie, excepto el Señor, el pastor Jack y nosotros, y quién sabe si ángeles. Fue una época muy intensa, espiritualmente, para los dos.”

Como en el caso de Bob Dylan en la Comunidad de la Viña en 1979, estos artistas no sólo eran bautizados a solas, sino que no solían asistir a los locales de sus congregaciones, por la cantidad de gente que los frecuentaba, esperando verlos. Tenían estudios bíblicos en casa y una atención pastoral, que acompañó su continua tendencia a la depresión. Como tenía tal imagen de símbolo sexual, muchos cristianos –como el hermano mayor de la parábola–, pensaban que tenía que dar evidencia de su conversión con canciones que hablarán de su fe, algo que ella no hacía habitualmente.

 LUCHANDO CON SU IMAGEN
Todavía hoy, su nombre evoca canciones como  Algo caliente  ( Hot Stuff ) o  Chicas malas ( Bad Girls ) –aunque recuerdo que en aquella entrevista comentó que si alguien se tomara la molestia de leer la letra de esta última, vería que era una canción de crítica social–. Presentada como objeto sexual, la imagen tentadora de sus portadas parecía sugerir más erotismo que espiritualidad.

Incluso un álbum como  She Works hard for the Money  –hecho con cristianos como Michael Omartian o Matthew Ward de  2º Capítulo de Hechos –, nos la presenta como una camarera demasiado provocativa para un público cristiano, que como el hermano mayor del hijo prodigo se resentía ante el  Amor incondicional,  al que cantaba.

“Si la Iglesia me encuentra escandalosa, espero que oren por mí. Hago todo lo que puedo. Sólo creo en Dios y Cristo, oro, leo la Biblia, voy a la iglesia. No puedo hacer nada más. Sólo puedo esperar que esté siendo guiada por la voz de Dios a hacer lo que es su voluntad.” Paradójicamente, mientras el mundo cristiano la criticaba, el resto de la gente pensaba que se había vuelto demasiado religiosa.

El público  gay  –que había hecho de ella una diosa– no pudo olvidar sus declaraciones sobre la homosexualidad en los ochenta, cuando habló del SIDA como un castigo de Dios. “Yo amo a esta gente y no la estoy condenando, sólo por lo que hacen –decía entonces–. Espero que lleguen a conocer el amor de Cristo. Yo no lo conocía antes. Estaba tan ciego como ellos. Viví con un chico bisexual cuando era joven y fue una pesadilla. He cometido adulterio en mi vida. Sé cómo es eso y puedo decirte, que aunque estaba ciega cuando lo hacía, el pecado de adulterio no me dejó por un tiempo. Tuve terribles ataques de ansiedad. Y cuánto más vivía en pecado, más profunda era la depresión.”

 EL DIOS PRÓDIGO
 La parábola preferida de Donna, se suele conocer como  el hijo pródigo  ( Lucas 15:11-32) ,  a pesar de que Jesús comienza su historia diciendo que “un  hombre tenía dos hijos”. El relato trata de hecho tanto del hijo mayor, como del menor. Se podría llamar por eso  los dos hijos perdidos,  sino fuera porque  el verdadero protagonista es –como nos muestra el profesor Ed Clowney y el predicador de Nueva York, Tim Keller– un Padre que nos revela al Dios pródigo, que no menoscaba ningún gasto para mostrar su generosidad a aquellos que han malgastado toda su vida, queriendo vivir con todo lo que Él nos da, pero sin Él.

 Hay dos formas en que la gente intenta buscar felicidad y satisfacción. Unos por la conformidad moral del hermano mayor, y otros por el tortuoso camino del autodescubrimiento, que representa el hermano menor. Cada uno de nosotros se inclina por su carácter a uno de ellos, aunque a veces oscilamos entre uno y otro, o mantenemos a un hermano menor oculto –bajo la apariencia del hermano mayor–, en una doble vida, que permanece escondida a los ojos de muchos.

Lo sorprendente de esta historia es que ambos están alienados del Padre.  Esta parábola nos enseña que Jesús nos salva, no sólo de nuestras maldades, sino también de nuestras bondades . Ya que no son los pecados del hermano mayor, los que crean una barrera entre él y su padre, sino el orgullo de su carácter moral. No es su maldad, sino su propia justicia, la que le impide entrar en la fiesta del Padre.

 EL PRECIO DE LA GRACIA
 El hermano mayor tenía que cuidar de su hermano, pero se siente tan superior a él, que es incapaz de perdonarle. Habla de él, como si ni siquiera fuera su hermano – tu hijo,  le dice a su padre–. Vive sin embargo su servicio a él como una esclavitud, sin gozo ni amor, esperando recibir una recompensa, que finalmente no corresponde a lo que espera.

Al gastar todo lo que tiene en el hijo que se había perdido, el Padre nos muestra el Hermano Mayor que necesitamos. Aquel que no sólo nos busca en una tierra lejana, sino que deja el cielo mismo, para venir a la tierra, a pagar con su propia vida nuestra deuda. Recibe la alienación, la soledad y el rechazo, que nosotros merecíamos, al rebelarnos del Padre. Sufre nuestro castigo en la cruz, bebiendo la copa de la justicia eterna, en vez del gozo del Padre.

 Lo único que puede cambiar entonces un corazón lleno de miedo y resentimiento, en uno repleto de amor y gratitud, es la seguridad del amor de un Padre, que no ha escatimado entregar hasta su propio Hijo por nosotros ( Romanos  8: 32). Este Dios pródigo, se vació de su gloria, para hacerse siervo. Con esa entrega sacrificada, nos da la seguridad de que nada nos podrá separar de su amor eterno (vv. 35-39). Ese es el amor que ahora disfruta Donna, por toda la eternidad.

Autores: José de Segovia Barrón

©Protestante Digital 2012

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