Archivos para junio 18, 2012


Al Gobierno de Inglaterra

La Iglesia anglicana dice no al matrimonio homosexual
Mantienen su respeto a la unión civil gay, pero se oponen a que se consideren legalmente matrimonio .

LONDRES

 La Iglesia de Inglaterra considera que las bodas entre homosexuales entran en conflicto con sus principios, y advirtió de que podría dejar de oficiar enlaces matrimoniales si se legalizan esos matrimonios en el Reino Unido.

El Ejecutivo de coalición entre conservadores y liberaldemócratas, liderado por  David Cameron, estudia legalizar las bodas entre personas del mismo sexo en esta legislatura e inició hace tres meses un periodo de consultas  sobre la cuestión que se cierra este próximo jueves.

En respuesta a esa consulta del Gobierno,  la Iglesia de Inglaterra señaló este martes en una declaración que el cambio de legislación que prevé el Ejecutivo británico provocaría un conflicto entre sus preceptos y la legalidad democrática, lo que podría conducir a los prelados anglicanos a dejar de oficiar ceremonias matrimoniales .

La iglesia anglicana celebra cerca de un cuarto de las uniones matrimoniales en Inglaterra, y en 2010 ofició 54.700 ceremonias, un 4 % más que en 2009.

 HOMOSEXUALES: UNIÓN CIVIL SÍ, MATRIMONIO NO
 A pesar de que el Gobierno británico afirmó que los matrimonios entre homosexuales podrían verse restringidos al ámbito civil, la Iglesia de Inglaterra ve “muy dudoso” que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos aceptara esa limitación para las parejas del mismo sexo si se produjera un cambio en la legislación.

El obispo de Leicester, Tim Stevens, explicó que la comunidad anglicana ha “apoyado” las uniones civiles de parejas gays, legalizadas en el Reino Unido en 2005, pero se mostró contrario a permitir los votos matrimoniales entre personas del mismo sexo.

“Continuamos apoyando a la comunidad homosexual y queremos que avance su inclusión en la sociedad”, señaló Stevens, que objetó que ese deseo no implica “redefinir por completo el concepto de matrimonio”.

Representantes de la Iglesia Anglicana aseguraron que la propuesta del gobierno británico para legalizar el matrimonio homosexual diluirá una institución “de gran importancia” para la sociedad; y que “vaciará de contenido” su significado y lo reducirá a un acuerdo de “contenido libre” y “consumista”.

 RESPUESTA DEL GOBIERNO
Ante la respuesta de la Iglesia de Inglaterra, un portavoz del ministerio de Interior británico afirmó que el Gobierno ha sido “claro” al decir que su propuesta de ley no obliga a ninguna organización religiosa “a celebrar matrimonios entre personas del mismo sexo”.

“Damos la bienvenida a la respuesta de la Iglesia de Inglaterra, y consideraremos con atención sus puntos de vista antes de publicar un informe con el resultado de esta consulta a finales de año”, señaló el portavoz ministerial.

 ACTIVISTAS GAYS
Por su parte, el activista Peter Tatchell, impulsor de una campaña para legalizar los matrimonios gais, afirmó que la opinión pública está “abrumadoramente a favor” de las bodas homosexuales.

La Iglesia de Inglaterra está “creando alarmismo y exagerando acerca de los efectos que tendría legalizar los matrimonios homosexuales. Defienden una discriminación legal”, apuntó Tatchell.

Fuentes: Efe, BBC

© Protestante Digital 2012

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El 'Papa' de los luteranos pisa fuerte en el país

En 2017 se cumplen 500 años dela reforma protestante que señalaron fuertes diferencias conla iglesia

Foto: Claudia Rubio

 Este ‘Papa’ luterano, esta semana presidirá la primera reunión de su iglesia en América Latina.

A simple vista parece el presidente de una compañía y no un jerarca religioso. El chileno Martín Junge luce un sofisticado traje oscuro que combina con una corbata color celeste. Sí, el secretario general de la Federación Luterana Mundial, que viene siendo como el ‘Papa’ de esta religión, que congrega a 75 millones de creyentes en 79 países, desempeña una labor muy ejecutiva de la mano de su misión principal: anunciar el Evangelio. Además, los ornamentos no son regla de oro en su fe.

Junge es el encargado de orientar el futuro de su congregación, de acompañar las acciones sociales y humanitarias de las iglesias luteranas con las comunidades más vulnerables y de organizar, desde ya, lo que será la conmemoración de los 500 años de la llamada reforma luterana.

El 31 de octubre del 2017 se cumplirán cinco siglos del día en el que el fraile católico alemán Martín Lutero se rebeló contra la Iglesia Católica Romana y propuso las 95 tesis que dieron origen no solo a la reforma protestante sino al nacimiento de una nueva teología cristiana. Junge, de 50 años, casado y padre de dos hijos -el luteranismo les permite casarse a sus pastores-, creció en medio de la represión causada por la dictadura militar chilena. Hijo de padre alemán -luterano- y madre austríaca -católica-, empezó a descubrir en esta confesión la libertad que entonces le era tan esquiva a su país.

Allí también encontró un espacio de inspiración en Cristo y de entrega al prójimo. Junge, teólogo de formación, está en Colombia presidiendo el Consejo de la Federación Luterana Mundial. Es la primera vez que este evento, que congrega a representantes de 145 países, se realiza en un país latinoamericano. La cumbre se desarrolla en la sede del Episcopado colombiano, lo que habla muy bien de la vocación ecuménica de este credo y de los acercamientos históricos que se adoban entre ambas iglesias.

¿Por qué la gran cumbre luterana mundial se celebrará en Bogotá?

Venir a Colombia fue una gran necesidad, en el sentido de acompañar a nuestra iglesia en su misión en este país y de dar una señal de apoyo para un pueblo que busca y anhela la paz, y que no logra encontrarla. El luteranismo nació de una división de la Iglesia Católica.

¿Qué hacen ustedes en la principal sede del catolicismo en Colombia?

Estar aquí habla de nuestra vocación ecuménica. Llevamos 50 años de conversaciones con el Vaticano, buscando acuerdos desde el punto de vista teológico. En 1999 logramos un gran acuerdo (con la Santa Sede) sobre una de las doctrinas principales de la Iglesia Luterana que es la justificación por la fe (para los luteranos Dios no juzga a los hombres por sus obras sino por su verdadera fe).

¿Y cómo van las conversaciones con el Vaticano?

Tenemos diálogos regulares en los que miramos cómo poder caminar juntos, en asuntos comunes.

¿Acaso buscan comulgar con la curia romana?

Una de nuestras aspiraciones más profundas es que la mesa de Cristo pueda ser una mesa compartida para todos los bautizados en Él. No se trata de renunciar a nuestros principios ni de una conversión a la Iglesia Católica. Nuestra visión es promover una unidad, como un cuerpo diverso, pero reconciliado.

¿Una reconciliación con la Iglesia Católica?

Tenemos un interés muy profundo en sanar algunas de las memorias que nos pesan en cuanto a convivencias del pasado que no siempre fueron muy pacíficas y positivas. El mundo de las iglesias está muy fragmentado, y debemos ofrecer un testimonio de diálogo y tolerancia.

¿Cómo van a celebrar los 500 años de la reforma luterana?

Es un tema sensible. Buscamos evitar que esa conmemoración vuelva atrás 500 años. Hemos evolucionado y la Iglesia Católica también. No sería sensato reeditar los temas que por diálogos o procesos propios pueden considerarse centro de disputa. Nuestro enfoque principal será celebrar la reforma desde el poder del Evangelio de Jesucristo. Pero siguen existiendo grandes diferencias entre una iglesia y la otra… Prefiero hablar de las cosas que tenemos en común: la fe en el Dios y la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), las Sagradas Escrituras y los credos históricos y apostólicos. La Iglesia Luterana tiene enfoques muy específicos que la Iglesia Católica no comparte, pero no vamos a entrar en esas áreas. Vamos a ver cómo damos un testimonio conjunto.

¿Cuáles son esas diferencias?

Por una parte, la reforma luterana surge en 1517 desde la centralidad que se le da a la fe: no hay obra ni ser humano capaz que pueda presentar todas aquellas obras que puedan complacer a Dios como la gracia de su propia fe. Hay otras cosas como que nuestros pastores pueden casarse y tener hijos, y que las mujeres cumplen un papel protagónico, tanto así que pueden ordenarse. Y el celibato y el casamiento son opcionales.

¿Hay quienes creen que Dios está ausente en la sociedad actual?

Cristo entró tan fuerte que el mundo no puede estar, nunca, sin Dios. Es cierto que el ritmo y las presiones del mundo actual dejan poco tiempo a una vida de culto. Y hay otros valores que han surgido dentro de nuestras sociedades y las iglesias tenemos que intervenir ante esta situación. La humanidad está sedienta de espiritualidad.

¿Hay sed de espiritualidad en el mundo?

Sí, muchísima. El mundo está sediento de palabras de aliento, de espacios de entendimiento que aporten a las personas y a la construcción de sus valores, y a la solución de sus problemas. Ese es parte del testimonio que las religiones debemos darle al mundo.

¿En qué cree esta religión?

En 1517 el monje católico alemán Martín Lutero provocó la reforma protestante (o luterana) al instaurar 95 tesis o cuestionamientos a la Iglesia Católica Romana, que dio origen a una nueva teología cristiana que cree que la fe es la verdadera gracia con Dios y nadie puede ganar indulgencias por sus obras. Rechaza la primacía del papado y la autoridad romana como institución divina.

La liturgia (o misa) es similar a la católica, aunque es más solemne.

Los pastores pueden casarse y tener hijos, y permiten la ordenación sacerdotal de las mujeres.

La iglesia luterana en Colombia

El luteranismo llegó a Colombia hace 75 años, gracias a la labor de misioneros que llegaron de Estados Unidos y Canadá. Se concentran en Bogotá y Cundinamarca, Antioquia, Santander, Tolima y Boyacá. Es una comunidad pequeña, que puede ascender a los 5.000 fieles en todo el país. Sin embargo, solo unos 2.000 son miembros activos. No hacen proselitismo para acoger nuevos devotos. Además de evangelizar, desarrollan diversos proyectos sociales en beneficio de comunidades vulnerables como portadores de VIH, madres cabeza de hogar y desplazados por la violencia.

JOSÉ ALBERTO MOJICA PATIÑO
Redactor de EL TIEMPO