Archivos para julio 19, 2012


Pr. Josué Fonseca, M.Div.

Antecedentes generales.

La realidad de la homosexualidad ha existido siempre. Las culturas antiguas Sumeria, Egipcia, Caldea, Asiria, Griega, Romana, Celta y tantas otras, incluidas las Pre-Colombinas, también tuvieron que convivir con estas prácticas humanas. Por lo mismo, no es extraño encontrar hoy debates y argumentaciones en Europa, Norteamérica o Latinoamérica sobre este hecho. En el día de hoy, el “Manual de Psiquiatría” Kaplán&Saddock que se usa en las facultades de Medicina en Chile afirma que la homosexualidad es completamente normal y aceptable.

En las Naciones Unidas se reconoce que un promedio de 3% a 4% de hombres se declaran homosexuales en los diferentes países, y la cifra de mujeres baja a la mitad, es decir 1,5% a 2%. Las organizaciones de defensa de los derechos de las minorías sexuales multiplican hasta por cuatro estas cifras, y éstas llegan a afirmar que entre un 12% a un 15% de una determinada población se declara homosexual.

E lInforme Kinsey, ya mítico porque sirve de base para las afirmaciones pro-gay, estableció en 1953 que un 10% de la población de EEUU es homosexual. (El método científico de este referido Informe ha sido ampliamente cuestionado por la selección interesada de su universo en estudio). En España, el Instituto Nacional de Estadísticas estableció que un 2,5% de la población de ese país es homosexual. En INDEC en Argentina ha publicado que un 10% de los hombres es homosexual. En Chile no existen aún datos oficiales, pero estudios estiman que las cifras no serán muy diferentes del resto de los países. Por cierto, las estadísticas cambian significativamente si los universos trabajan con mayores de 18 años o incluyen también a los adolescentes entre 13 y 17 años.

El origen de la homosexualidad

A qué se debe el comportamiento y la condición homosexual es una pregunta que se hace toda clase de profesionales y científicos. Las respuestas son variadas. En un estudio del Dr. Polaino-Lorente de la Universidad Complutense de Madrid(i) se distinguen las hipótesis biológicas y genéticas las que el autor desestima, las hipótesis psicológicas, las que el autor desarrolla y las hipótesis sociológicas. El autor señala que las primeras dudas sobre identidad sexual en la infancia y adolescencia no pueden ser sustento para la definición permanente de la condición homosexual. Lo que el autor advierte es que madres sobreprotectoras o indiferentes, o padres ausentes o que rechazan encubiertamente a sus hijos/as, son factores para desarrollar una identidad homosexual. Señala que la obsesión sobre este tema, sumado al “etiquetado de los iguales”, es decir los sobrenombres (bullying) de los compañeros/as, y la aceptación de la autoetiqueta de un adolescente por parte de los padres, reafirman el proceso de identificación homosexual. Es interesante que los investigadores Masters y Johnson en 1979 en EEUU afirman que preferencias y conductas sexuales son aprendidas socialmente, incluidas la heterosexualidad y la homosexualidad.

Referencias bíblicas a la homosexualidad

Es cierto que las referencias bíblicas a la homosexualidad no son muchas, pero existen en varios textos: a) Génesis 19:1-13 los violadores en la casa de Lot; b) Jueces 19:21-30, los violadores de Gabaa; c) Las prohibiciones de la Ley en Levítico 18:22 y 20:13, y Deuteronomio 23:17, 1ª Reyes 14:24; d) Referencias de los profetas, Ezequiel 16:50, Oseas 9:9, Jeremías 23:14; e) Enseñanzas del NT en Romanos 1:26-32, 1ª Corintios 6:9-10, 1ªTimoteo 1:9-10 y Judas 7. Estos textos tratan explícitamente las prácticas homosexuales, sin contar con todos los versículos que refieren a la palabra traducida en RV como “abominación” en Levítico 18:22, del Hebreo “tow’ebah” que significa “cosa detestable” (se repite 117 veces en el AT, Concordancia Strong), y que también incluye la práctica del coito homosexual. Lo mismo ocurre con la palabra ‘adulterio’ o ‘fornicación’ que, como es sabido, es un término más amplio y refiere a otras prácticas sexuales en las que se incluye la homosexualidad. Por ejemplo, la causa de divorcio según Jesús en Mateo 19: 9 “salvo por causa de fornicación”, o “porneia” incluye la posibilidad de actos de carácter homosexual según las tradiciones judías. Hay también un texto sobre la amistad de David y Jonatán, 2ª Samuel 1:26, que se ha interpretado como amor homosexual, lo que visto en contexto no se puede afirmar con seriedad, dado el evidente carácter heterosexual de ambos.

Por otro lado, no desconocemos que estos mismos textos bíblicos han sido reinterpretados por autores que pretenden insistir en que la Biblia no condena la práctica homosexual. Por ejemplo, las violaciones de Génesis 19 y Jueces 19 se reinterpretan con la idea de que el pecado allí no es la homosexualidad sino la falta a la hospitalidad (Derrick Bailey, 1955). Desde mi punto de vista este arreglo no es posible deducir porque se contradice con el texto mismo, ya que Lot les ofrece a sus hijas vírgenes, Gen.19:8. La mayor parte de los comentaristas y exégetas del texto bíblico concuerdan que estos textos refieren a la homosexualidad. O, hay quienes afirman que Lev.18:22 no prohíbe la homosexualidad sino el culto homosexual a ídolos, por ejemplo.

Los puntos de vista entre los cristianos

Hay a lo menos cinco puntos de vista entre los cristianos: 1) el rechazo total; 2) la aceptación de cualquier práctica homosexual; 3) la aceptación solo si hay pareja estable; 4) la acogida de la persona; 5) la indiferencia. En idioma Inglés se habla de “welcoming and affirming” o “welcoming but not affirming”, para referirse a las opciones 2) y 4). En la primera, la idea es condenar todo diálogo, y todo lo que se relacione con la homosexualidad. La segunda es la opción que intenta validar la homosexualidad y la consecuente práctica sexual como legítima, incluidas las bodas same sex. La tercera opción aprueba la práctica homosexual solamente si se trata de parejas estables, o sea, rechaza la promiscuidad homosexual. El cuarto punto de vista distingue entre la persona homosexual de la conducta sexual, acogiendo a la persona, pero objetando la práctica homosexual. La última opción, la indiferencia también se observa en muchos cristianos, muchas veces basados en el desconocimiento o el miedo a la toma de una postura.

Es interesante que los autores evangélicos Josh McDowell (“Es bueno o es malo”,1996); Lewis Smedes (“Sexología para cristianos”, 1982); James Giles la ética”, 1994); Francisco Lacueva (“Ética cristiana”, 1975) evitan referirse al tema homosexual, lo que en autores de este nivel resulta completamente inaceptable.

La opción de acoger a la persona homosexual, pero sin apoyar las conductas eróticas con el mismo sexo son el camino que adoptan líderes evangélicos tan conocidos como: *John Stott (“Fe cristiana frente a desafíos contemporáneos”, Gran Bretaña); *Stanley J. Grenz, (“Welcoming but not affirming” Canadá); *John White (“Eros y el pecado sexual” , Canadá); *Jorge A. León (“Lo que todo deben saber acerca de la homosexualidad”, Argentina); *Sy Rogers (“Uno de los chicos: La historia de Sy Rogers”, EEUU); *Pablo Blanco, (“La conducta homosexual”, España); *Manfred Brauch (“Biblical texts and homosexuality”, EEUU); *Ayodele Gbode, (“Same sex relationship”, Nigeria); *Oscar Pereira (“Biblia y homosexualidad”, Chile); *Nigel Wright (“Baptist perspective on homosexuality”, Gran Bretaña);*Tony Campolo (“Speaking my mind”, EEUU). Éstos son parte de mi bibliografía para estas páginas, en especial Stott y Grenz.

Nuestra pastoral a los homosexuales

¿Qué se sugiere a los pastores hacer? Debemos recordar que Dios nos ama a todos/as, no discrimina a nadie, (Deuteronomio 10:17, 32:36, 2ª Samuel 7:23, 2ª Crónicas 19:7, Proverbios 28:21, Juan 3:16, 1ª Juan 4:9-11, Romanos 2:11, 5:8, Santiago 2:1,9; 1ª Pedro 1:17), pero instruye sobre lo que es y no es pecado ante Sus ojos. Dios ama al pecador, pero aborrece el pecado. La moral de la ley de Moisés sigue vigente, ni Jesús mismo la quiso invalidar, Mateo 5:17. La ley y la Palabra de Dios tienen autoridad y legitimidad si los cristianos creemos en ella. Debemos asegurar que la condición homosexual no constituye en sí misma un pecado, y lo que se enseña en la Biblia para toda persona heterosexual, incluidos los/as solteros/as, también incluye a los homosexuales. Lo que la Biblia rechaza es la práctica homosexual, por lo mismo, nuestro desafío como iglesia está en enseñar con empatía la Palabra de Dios y acoger e integrar a quienes definan su identidad bajo esta condición. Estoy en desacuerdo con la homofobia, con la aceptación plena, la aceptación de parejas estables o el rechazo pleno, y más bien me sumo a la opción que en Inglés se define como “welcoming but not affirming”, por lo que creo que como cristianos evangélicos debemos ofrecer una acogida pastoral a los homosexuales en nuestras iglesias en el día de hoy requiriendo el mismo standard que se demanda de la soltería, es decir abstinencia sexual.

Los pastores y líderes evangélicos debemos hacer un “aggiornamento” dándonos cuenta que el hecho homosexual está presente en nuestra sociedad y que no se puede tapar el sol con el dedo. Se requiere un esfuerzo para entender y vivir el paradigma de diversidad que está presente en nuestro mundo actual. No podemos rechazar sin comprender el hecho. En 32 años de ministerio he pastoreado a muchos/as homosexuales y he aprendido que una experiencia homosexual no convierte a una persona en homosexual, ni es rechazado por Dios por esta causa. En las iglesias tenemos que aprender a conversar estos temas, a aceptar la condición homosexual de soltería a quien decida esta ruta en su vida. Dice el Dr. Tony Campolo que “la iglesia debe arrepentirse por los odios que hemos demostrado” y comparto esta afirmación. Si el Evangelio es para todos, y Juan 3:16 lo repetiremos con certeza y devoción, tendremos que incluir a todos/as, y esto será nuestro desafío futuro como pastores y como cristianos en el mundo hoy.

Otra Bibliografía utilizada:

Kaplan y Saddock, Tratado de Psiquiatría, 10ª Edición, 2007, capítulo 20 “Sexualidad humana”, pags. 669-704; Jorge Maldonado, Biblia, iglesia, sexualidad y familia, Cap.6 “La homosexualidad”, Eirene Internacional y PEPP, pags.110-130; S. Lebovici y L. Kreisler, Homosexualidad en el niño y adolescente, Ed. Nva Visión, B.Aires, 1984; Informe Ethos 47, Homosexualidad: condición humana, Centro de Ética Universidad Alberto Hurtado, Santiago, Chile, 2006; Revista de Psicología, Instituciones religiosas en la transformación de la sexualidad en Chile, Dra.Irma Palma, volXVII, Nº2, 2008; Cuadernos de Bioética, Temas de estudio: homosexualidad y bioética, varios autores, Nº4, 1997, pags.1275 – 1382;

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Josué Fonseca: es casado hace 32 años con Erika, con quien tiene dos hijos casados y un nieto; es graduado de Trabajo Social de la Universidad de Concepción en 1975; se graduó también del Seminario Teológico Bautista (STB) de Santiago de Chile en 1978, y obtuvo su Máster en Divinidades en Regent College, University British Columbia, Vancouver Canadá, en 1991. En 1996 se graduó junto a su esposa del Diplomado en Psicología Pastoral del PEPP, en Santiago, Chile. Por 30 años sirvió como Profesor y Decano Académico del STB. Ha residido en Argentina, Canadá, Inglaterra y España. Es co-autor de varios libros, entre ellos “La iglesia local como agente de transformación”, Ed Kairos, Editado por René Padilla, 2003. Es miembro de Comisión de Ética de la Alianza Bautista Mundial, miembro de la FTL, y pastor Bautista desde 1979; actualmente (2012) sirve como pastor en la ciudad de Concepción, en Chile.=

/////////////.jf. <josuefonsecamolina@yahoo.com>


Juan Simarro Fernández

Y se escandalizaban de Él (VII)

¿Qué más me falta?... y se escandalizó
Lo que pasaba era que el joven rico estaba mal orientado.

 

Y se escandalizó de la respuesta… y se marchó triste… Se quedó con su riqueza, pero también con su tristeza. ¡Eso sí que es un escándalo humano!

 Cuando alguien pregunta qué más me falta, como hizo el joven rico en el relato del Evangelio, es que cree que ya lo tiene casi todo , o piensa que lo tiene todo, pero desea confirmarlo para estar totalmente seguro. Era la actitud del joven rico: “Todo esto lo he guardado desde mi juventud”. La pregunta “¿Qué más me falta?” se puede interpretar como si preguntara si el Maestro creía que aún le faltaba algo además de sus cumplimientos religiosos… y se escandalizó de la respuesta… y se marchó… triste.

 Lo que pasaba era que el joven rico estaba mal orientado  en su busca de vida eterna, de una espiritualidad premiada, pero orientado de manera unidireccional. Estaba unidireccionado. De ahí que llegó a escandalizarse e irse con su riqueza y con su tristeza.

Unidireccionado verticalmente hacia la vida eterna, hacia el cielo. Quería poseer también las riquezas del cielo. Así, el problema era que esta unidireccionalidad no era acepta a los ojos de Jesús. Era la búsqueda de una espiritualidad descompensada, unidireccionada que echaba fuera la otra dirección, la otra línea direccional que es la de la relación y el compromiso con el prójimo. Al no tener compromiso con el prójimo necesitado, se escandalizó.

Y es que la vida cristiana está mutilada y prácticamente anulada cuando no es bidireccional: dirigida hacia Dios y la vida eterna, por una parte, y hacia la práctica de la projimidad, hacia el prójimo en necesidad, por otra. Muchos cristianos hoy también se escandalizarían de la respuesta de Jesús al joven rico.

 A este joven rico le faltaba la dirección horizontal, de acogida y ayuda al prójimo , en la vivencia de la espiritualidad y relación con la vida eterna que buscaba. Pensaba en Dios y en la vida eterna, pero era insolidario para con el prójimo, situación que nos dice Jesús que es imposible para la vivencia de la auténtica espiritualidad. La vivencia de la auténtica espiritualidad puede escandalizar a muchos de los hoy llamados cristianos.

“¿Qué más me falta?”, fue la pregunta que este joven rico hizo a Jesús, pero su pensamiento y los deseos de su corazón era algo unidireccional. Todo se dirigía a qué cosas, qué bienes, qué prácticas en relación con una religiosidad en donde el prójimo estaba ausente, una religiosidad vacía, de búsqueda de detalles de ritual. Él quería cumplir el ritual o la norma para heredar la vida eterna.

En su concepción religiosa, si Jesús le hubiera pedido hacer cincuenta genuflexiones, o que recitara los mandamientos cien veces, o que visitara el templo día y noche, o que hiciera decenas de oraciones, él lo habría hecho. Quería cumplir moviéndose en la línea del ritual, de las observancias religiosas y del conocimiento de la ley que también quería cumplir y decía haber cumplido “todo”.

Él dice a Jesús que ha cumplido e insiste: “¿Qué más me falta?”. Entonces es cuando Jesús se decide a mostrarle la línea de cumplimiento o de observancia que le faltaba. Una línea necesaria e imprescindible para heredar la salvación. La línea de la vivencia y el compromiso con el prójimo. La línea que aún hoy puede seguir escandalizándonos.

 Lo que suena duro en el relato o parábola del joven rico, es la contundencia y radicalidad que Jesús tiene al decir al rico que practicara la projimidad . Jesús muestra a este joven que necesitaba una reestructuración de su vida en donde entrara como factor necesario el amor, la acogida y la ayuda al prójimo. La respuesta que completa y complementa al joven rico en lo que le faltaba, parece una exageración, una radicalidad difícil de entender incluso desde nuestros parámetros cristianos de hoy. Un escándalo.

Así -dijo tajantemente Jesús al joven rico-, debes complementar lo que te falta: “Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme”. Ese era el complemento que le faltaba. Un complemento de una radicalidad que muchos hoy no podrían aceptar y dejarían el seguimiento de Jesús… escandalizados.

No debes centrarte sólo en la búsqueda de tu vida eterna, diría Jesús, sino, también, en la acogida y la ayuda al prójimo sufriente. El centrarse sólo en una perspectiva es un escándalo para el Evangelio.

 Por tanto, tal y como lo muestran también los profetas, la relación con el prójimo, con el hombre sufriente, con los pobres y oprimidos del mundo, condiciona nuestra relación con Dios.  Si dices que amas a Dios y buscas la vida eterna, pero sólo lo haces pensando en ello de forma insolidaria, de espaldas al dolor de los hombres y al grito de los pobres de la tierra, eres mentiroso, dice la Biblia. Es un escándalo para el Evangelio. Si no puedes amar a tu hermano necesitado a quien ves sufrir, si no puedes compartir con él el tiempo, los bienes, el pan y la Palabra, ¿cómo puedes decir que amas a Dios deseando sólo las riquezas de la vida eterna de forma insolidaria? Es imposible.

 ¿Nos atreveríamos a hacer la pregunta a Jesús que le hizo el joven rico?  ¿Qué más me falta, Señor? ¡Qué cosa le pide Jesús al rico! Que se vuelva al hombre sufriente y que comparta de forma radical y total. ¿Qué tiene que ver esto -pensaría el rico-, el pobre y el sufriente, con mi deseo de heredar la vida eterna? El rico se equivocó y se fue triste, escandalizado. Como he dicho, se quedó con su riqueza y con su tristeza. No pudo ser discípulo de Jesús.

Por tanto, cuando preguntemos a Jesús por nuestra salvación o vida eterna, es muy posible que Jesús nos redireccione, que nos dirija hacia el mandamiento de práctica de la projimidad, que nos oriente hacia el prójimo que nos necesita. Jesús puede pedir renuncia y compromiso: “vende todo lo que tienes y dalo a los pobres”. Era eso, algo tan radical, lo que le faltaba al joven rico, aplicable a todos nosotros en su radicalidad. No nos escandalicemos. No te escandalices.

 Esto que asusta y escandaliza, puede impedir el seguimiento a Jesús. Y no es que prediquemos la depauperación de los creyentes . Quizás yo no me atrevería a decir la frase radical de Jesús. Él es Dios, yo no. Lo que sí está claro es que hay que cumplir con el deber de projimidad, compartir tanto la vida, como los bienes, como el pan, como la Palabra… Es la consecuencia de vivir una fe viva y activa. Lo otro sí que es un verdadero escándalo.

Autores: Juan Simarro Fernández

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César Vidal Manzanares

La Reforma indispensable (42)

Viaje y llegada a Worms de Lutero
No faltaron los que intentaron disuadirlo de que continuara su viaje.

 

 Lutero esperó hasta que los cultos de Pascua concluyeran antes de ponerse en camino. Finalmente, el jueves, 2 de abril, partió hacia Worms. Llevaba consigo la citación, el salvoconducto imperial y los documentos oficiales de su príncipe.

Además lo acompañaban en el carro en que viajaba tres amigos: el teólogo Nicolás Amsdorf, un agustino llamado Juan Petzensteiner y Pedro Suaven, un estudiante joven.

El grupo atravesó Leipzig, Weimar, Erfurt, Gotha, Eisenach, Frankfurt y Oppenheim en un viaje muy distinto al que habían sufrido Aleandro y Eck.

La gente simpatizaba con Lutero y resulta por ello normal que predicara en las distintas localidades por las que fue pasando.

 No faltaron, sin embargo, los que intentaron disuadirlo de que continuara su viaje. En ocasiones, se trataba de gente que lo apreciaba y que temía que acabara en la hoguera  como había sucedido con Huss.

 En otros casos, eran intentos encaminados a evitar que la Dieta pudiera escucharlo . Así, el nuncio Aleandro se ocupó de que el decreto imperial estuviera fijado en varias de las ciudades por las que había de pasar como un claro elemento disuasor. Por añadidura, en Oppenhein, Glapión, el confesor de Carlos, se valió de Martín Bucero para sugerir a Lutero que se ocultara en el castillo de Ebernburg con Hutten y Von Sickingen y aceptara solventar todo apartado de la publicidad de la Dieta.

El ofrecimiento constituía una verdadera trampa porque, de haberlo aceptado el monje, se le hubiera considerado en rebeldía y su salvoconducto habría prescrito, un resultado que hubiera entusiasmado a Aleandro.. Por todo ello, no sorprende que la respuesta de Lutero fuera que si Glapión deseaba hablar con él tendría ocasión de hacerlo en Worms y que, desde luego, de él se podría esperar cualquier cosa salvo que huyera o se retractara.

Así,  a las diez de la mañana del martes, 16 de abril de 1521, tras recorrer más de cuatrocientos kilómetros en catorce días de viaje, Lutero entró en Worms . Pendientes de recibirlo estaban unas dos mil personas. Mientras bajaba del carro en el que había viajado, se pudo oír cómo decía para si, “Dios estará conmigo”.

 Las Actas de la Dieta nos han dejado un testimonio bien revelador de la situación moral de Worms . Sabemos que era normal que en la ciudad se perpetraran tres o cuatro homicidios cada noche y que las ejecuciones por este motivo superaban el centenar. Por añadidura, las calles estaban llenas de prostitutas y los príncipes de la iglesia distaban mucho de dar ejemplo. A decir verdad, los prelados se pasaban la mayor parte del tiempo banqueteando y bebiendo (¡en cuaresma!) e incluso uno de ellos llegó a perder sesenta mil guilders en una partida.

Se mire como se mire, lo cierto es que cuesta no contemplar en semejantes conductas síntomas innegables de la acusada crisis espiritual de la época.

Durante la mañana del día siguiente a su llegada, Lutero escuchó la confesión de un caballero que estaba agonizando y le administró la Eucaristía.

Luego cuando Ulrico von Pappenheim, un caballero del emperador, le informó de que debería comparecer ante la dieta a las cuatro de la tarde, el monje fue a que le cortaran el pelo para que su tonsura quedara bien de manifiesto. Con posterioridad, lo llevaron a palacio por un camino secundario para evitar a la multitud.

 Después de esperar por espacio de dos horas, Lutero fue conducido a una sala abarrotada en la que el calor resultaba sofocante.

Y así se inició el juicio, el 17 de abril de 1521.

 El viernes de la próxima semana seguiremos esta apasionante parte de la historia de la vida del reformador alemán: Worms inicia el juicio a Lutero.

Autores: César Vidal Manzanares

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El diablo y los Rolling Stones

Publicado: julio 19, 2012 en Música

José de Segovia Barrón

El diablo y los Rolling Stones
Lucifer y “Sus satánicas Majestades”.

17 DE JULIO DE 2012

 Los  Rolling Stones han cumplido medio siglo. Lejos están ya los años, en que el  rock parecía que iba a cambiar el mundo. Si en el 65 los  Rolling  decían que no podían encontrar “satisfacción”, ya en el 69 aceptaron que “uno no puede conseguir todo lo que quiere”.

 Los  niños malos del rock´n´roll  se ganaron pronto el titulo de  Sus satánicas Majestades”,  al invocar al diablo en una famosa canción de 1967, que hace que los cristianos todavía les sigan relacionando con el ocultismo, pero ¿quién era Lucifer, para ellos?

Los  Stones  nacieron de la unión de la osada voz de Mick Jagger con las fieras guitarras de Keith Richards, pero también de la errática figura de Brian Jones, que murió ahogado en un misterioso accidente, que tenía todas las apariencias de un homicidio. Fue el primero de muchos cadáveres que recorren la tragedia de toda una generación en busca de nuevas experiencias por medio de  las drogas, el sexo y el rock´n´roll . Si McCartney sentía así “el amor y la verdad”, Jones sólo encontró demonios y monstruos. Él y Jagger se interesaron por el  gurú  Maharishi por un tiempo, pero parece que no les sirvió de mucho la  Meditación Trascendental . Si el  LSD  hacía pensar a Harrison en los Himalayas, o llevaba a Pete Townshend al Meher Baba, a los Rolling  les abre un oscuro pozo de serpientes amenazantes. Porque ¿de dónde salen si no, esas brutales letras al borde de la locura?

La primera vez que Brian Jones tomó  ácido , vio criaturas que salían del suelo, las paredes y los techos. Empezó a buscar a alguien que estuviera escondido en los armarios, y estaba aterrorizado. Si las letras de Jagger son también autobiográficas, parece que él también tuvo malas experiencias. Dice en su  Ataque de nervios nº 19 : “En nuestro primer viaje intenté con todas mis fuerzas reordenar mi mente / Pero después de un rato me di cuenta de que me estabas desarreglando tú a mí”. O bien la droga sacó a la superficie los monstruos de temores reprimidos o malos recuerdos, ó ésta afectaba de tal modo la conciencia que parecía desaparecer toda protección mental. Hay una obsesión entonces por la personificación del mal, que algunos conjuran, pero con la que otros también luchan. Es ahí donde nace la “simpatía por el diablo”.


 ¿SIMPATÍA POR EL DIABLO?
 En su celebre  Circo del Rock´n´Roll , Jagger se desgarraba por el pecho su camisa negra, para mostrar un tatuaje que mostraba supuestamente al diablo. En una famosa foto de David Bailey, el cantante de los  Stones  tiene una copa de vino tinto en la mano, mientras en la otra exhibe un tridente, mostrando una mirada maligna. ¿Era esto una simple imagen promocional?, o ¿había algo más de atracción por lo oculto?

Jagger estudió entonces algunos libros esotéricos, y se rumoreaba que Keith Richards hacía rituales de magia y brujería, con su novia Anita Pallenberg. Al preguntarle la revista  Rolling Stone , dijo que “esto es algo que todos deben investigar”, ya que “es posible que haya algo”. Él contesta: “no soy un experto, sólo lo intento, y lo sacó un poco a la luz”.

 Hay muchos mitos en torno a la relación del  rock  con el satanismo . Así algunos creen que canciones como  Sopa de cabeza de cabra  fue grabada por los  Rolling  en un ritual de  vudú.   Pero el diablo para muchos de estos músicos de rock no es una personificación del mal, sino la atracción seductora de lo prohibido . Jagger dice que “simpatía por el diablo” era una frase de Baudelaire: “Lo saqué de la literatura francesa, tomando un par de frases, que luego fui ampliando”. La canción por lo tanto no trata de ninguna criatura angélica maligna, sino de “darle la vuelta a las cosas”. Ya que entonces “todo se reducía al sexo, la bebida y las drogas”. Era “una exploración del otro lado de la mente”. Ahora sin embargo dice Jagger, que “abandonarse” es algo que puede ser “muy peligroso, especialmente cuando empiezas a usar drogas”, 


Los  Stones  como tantos jóvenes entonces, buscaban una vida mejor, una existencia más emocionante, que fuera más allá del decoro. Jagger y Jones venían de familias tradicionales y conformistas, que vivían en barrios acomodados, con jardines bien cuidados, bonitas vistas y rejas de protección. Sus madres eran amas de casa, y tenían padres trabajadores y disciplinados. Pero la vida en casa se les antojaba llena de restricciones. Richards venía sin embargo de un medio obrero, ya que creció en casas de protección oficial.

Pero el  rock´n´roll  era para todos ellos una reacción frente a un ambiente claustrofóbico. Querían gritar y dar patadas, buscando peligros, más allá de todas aquellas mediocres aspiraciones en torno suyo. “Cuando recuerdas aquello, era bastante aburrido”, dice Jagger. Se entiende así que para el que quiera romper con todas esas reglas muertas, la palabra diablo no sugiere más que misterio y emoción…

 ¿ÁNGEL DE LUZ?
 Las referencias al diablo llenan la música  blues,  que tanto admiraban los Rolling.  Muchas piezas del folklore sureño norteamericano evocan encuentros a medianoche con un diablo que ofrece satisfacer los deseos de tu corazón, a cambio de tu alma. El mito de Fausto  reaparece así junto a las memorias supersticiosas de la religión africana. Pero  el diablo de los  Stones  es también el de poetas románticos ingleses como Blake o Shelley. No es el gran engañador de la Biblia, sino el prototipo del verdadero hombre, libre de las normas y reglas de la moral tradicional . Como ha escrito David Dalton en su libro sobre los primeros veinte años del grupo: “Satanás es el rebelde que promete libertad, el enemigo de la hipocresía y la complacencia”. Es a ese “santo patrón del  blues  y del rock ” que los Rolling le dedican su simpatía.

 Aquella canción,  Simpatía por el diablo , fue grabada en Londres en noviembre de 1968  para abrir su disco  Banquete de vagabundos , siendo filmada por el director de la  nueva ola  del cine francés Jean-Luc Godard, que la incluye en su película  Uno más uno.  Suenan tambores africanos, rodeados de gritos que recuerdan una ceremonia  vudú . Evoca impresiones de un ritual de sudor, jungla, llamas y cuerpos que se retuercen. Tiene que ver con la lectura del libro  El maestro y Margarita  escrito por Bulgakov en 1938, aunque prohibido en Gran Bretaña hasta 1967.  Muestra al diablo como “un hombre rico y con buen gusto”, dice Jagger, que cuenta los sucesos de la Historia desde su punto de vista. En ese sentido se parece al “ángel de luz” que describe la Biblia.

 Alguien que tuvo mucho que ver con La educación de los  Rolling  en lo oculto fue el director de cine norteamericano Kenneth Anger, que se estableció en el barrio londinense de Chelsea en 1966 . Educado en Hollywood, a Anger le atraía, digamos, “el lado oscuro de la vida”. Había escrito un libro describiendo esa  Babilonia  de Beverly Hills, que relata asesinatos y suicidios en el mundo del cine, mostrando los vicios y perversiones de las estrellas del celuloide.

Al entrar en el círculo de los  Stones , Anger introdujo las ideas mágicas de Aleister Crowley (1874-1947), un patético personaje criado en una Asamblea de Hermanos, que se había obsesionado desde su niñez con la figura del  Anticristo, la Gran Bestia del Apocalipsis . Para Jagger hoy, “todo aquello de la magia era un truco”. Lo que les atraía del satanismo de Crowley era su justificación de un modo de vida permisivo.  Anger creía realmente en todo aquello, pero para los  Stones  como para David Bowie o los Beatles, fue una simple moda.

 ¿SIN SATISFACCIÓN?
El sueño de “paz y música“ que constituyó el espíritu del festival de Woodstock llevó a los Rolling  a organizar un concierto gratuito en una pista de carreras en la localidad californiana de Altamont. En vez de policías, recurrieron a esos motoristas conocidos como los  Ángeles del Infierno , para el servicio de  seguridad. Era un gesto simbólico por el que pretendían que esos nobles salvajes de la subcultura americana de post-guerra, fuera de la ley, mantuvieran la ley. Y en vez de dinero, les pagarían con cerveza. El día anterior unos astrólogos trajeron malos augurios, y aquel día el LSD produjo bastante violencia entre la multitud. Al comenzar a tocar los Stones  su declaración de  Simpatía por el diablo , algunos  Ángeles del Infierno  apuñalaron a un joven de color. Las palabras de Jagger intentando mantener el orden, fueron inútiles.

 Una moralidad que se basa en decir que “soy libre para hacer lo que quiera en cualquier momento” ( I´m Free ) nos lleva a esa locura. Fue el final de un sueño, para toda una generación .  Podías tener el pelo largo, experimentar todo tipo de relaciones sexuales, y usar las drogas que quisieras, pero nada cambiaba la realidad de tu interior. “Me miro adentro”, cantaba Mick Jagger en Píntalo negro , “y veo que mi corazón es negro” .

Porque más allá del ocultismo, esa es la situación de todo hombre. Es por eso que nuestro problema no es cuestión de magia, sino de corazón.  Hay un mal profundo en nuestro ser, que está en la raíz de todas las cosas . Necesitamos por lo tanto una solución radical, un nuevo nacimiento ( Juan  3). Ya que es nuestro propio corazón el que necesita ser cambiado. Y eso es algo, que sólo Aquel que nos lo ha dado puede hacerlo. “¡Acerquémonos” entonces a Él!, “con corazón sincero”, dice  Hebreos  (10:22), tal y como somos, con la confianza de que Él nos puede recibir y limpiar, dándonos nueva vida. Porque  solamente en Él podremos encontrar satisfacción.

Autores: José de Segovia Barrón

©Protestante Digital 2012

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Mojado(Ricardo Arjona) -Video Original

Publicado: julio 19, 2012 en Música