Archivos para septiembre, 2012


¿Quién discrimina a quién?

Reino Unido: Iglesias temen ser "forzadas" a celebrar bodas gays
Existe la preocupación de que las iglesias pueden ser castigadas por no dar su consentimiento para ceremonias de matrimonio gay en sus templos.

REINO UNIDO

 El debate sobre el matrimonio homosexual continúa en el Reino Unido y los principales responsables políticos conservadores vuelven a poner de relieve la necesidad de algún tipo de protección para las iglesias a fin de que no sea vean obligadas a celebrar uniones de personas del mismo sexo.

“Hay temores legítimos a que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos obligue a las iglesias a llevar a cabo este tipo de ceremonias en contra de sus deseos”, dijo el ministro Eric Pickles.

Tanto la Iglesia de Inglaterra y la Iglesia Católica Romana, así como una serie de prominentes líderes religiosos y conservadores, defienden la necesidad de ciertas protecciones legales, alegando temor de represalias si se niegan a celebrar bodas gays.

 POSIBLES PERSECUCIONES
 Mark Davies, obispo de la localidad británica de Shrewsbury, ha condenado las intenciones del primer ministro David Cameron de aprobar una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo. El religioso cree que eso provocaría que los creyentes sean perseguidos por sus  “creencias religiosas” , defendiendo que los verdaderamente discriminados son los cristianos, no las parejas homosexuales por no poder acceder al matrimonio.

 “ La determinación de la coalición gubernamental de redefinir legalmente el matrimonio pronto podría dar lugar a nuevas persecuciones de conciencia y de amenazas legales en contra de quienes continúan profesando la verdad sobre el matrimonio como la unión exclusiva y permanente entre un hombre y una mujer “,  ha expresado el religioso británico.

 PREOCUPACIONES LEGÍTIMAS
Por su parte, el ministro Eric Pickles dijo en un artículo publicado por Daily Telegraph que son “legítimas” las preocupaciones de los líderes de la Iglesia en cuanto a que los jueces europeos puedan obligarles a realizar de ceremonias de matrimonio de personas del mismo sexo.

Pickles dijo que las iglesias deben tener claras las protecciones legales para asegurarse de que no pueden ser obligados por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos a casar a parejas homosexuales. El ministro manifestó que ofrece un fuerte apoyo a la manifestación del cristianismo en la vida pública, y ataca al “laicismo agresivo” que se encuentra en algunas partes del sector público.

 DEFENSA DE LA LIBERTAD
No está claro lo que podría llegar a suceder. Los abogados del gobierno británico dijeron a la Corte a principios de este mes que los cristianos deben mantener sus creencias religiosas para sí mismos o aceptar que la exhibición pública de la fe –llevando una cruz, por ejemplo- podría conducir a la persona que pierde su puesto de trabajo.

Pickles instó al gobierno británico a tranquilizar a los cristianos y personas de otra fe en cuanto a que no serían castigados por la manifestación abierta y pública de su fe. “Todo el mundo debería tener la opción de seguir su fe abiertamente, incluso rezar en público, así como el uso de símbolos religiosos”, dijo Pickles. “La prohibición de símbolos religiosos discretos, por razones de corrección política no es aceptable”, añadió.

Fuentes: Christian Post

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PASTOR LUIS OCHOA
(IGLESIA LUTERANA MESIAS-MANCHESTER)
Pastor Luis Ochoa, lo conocí cuando era un adolescente, que participaba en la antigua escuelita de repaso escolar de la iglesia Messiah, denominada “After School”.
Recuerdo iba para observar y medir el potencial latino en el barrio de la avenida Manchester para nuestra posible misión latina auspiciada por New City Parish y allí descubrí a este alegre adolescente que repasaba y ayudaba a la maestra.
Luis siempre tiene una sonrisa en su rostro, me recuerdo con que alegría preguntó y respondió en la puerta de la escuelita de regreso a casa con su hermanos menores “Va a ver una misa en español, aquí”.

Luis, se convirtió en un adolescente líder en la iglesia latina de Mesías, colaborador con los niños, en los estudios bíblicos de los hogares, infaltable los Domingos, Luis iba descubriéndo esa pasta y carácter para el llamado pastoral.
Luis Ochoa, cuando comenzaba a cursar su High School, y en nuestros diálogos de pastor a díscipulo, iba definiendo su llamado al pastorado. “yo deseo ser pastor” fuéron sus palabras finales (siempre hemos mirado para el llamado pastoral luterano a personas adultas), El era muy joven cuando decidió comenzar su proceso para el seminario.
Coménzamos a buscar fondos para que pueda iniciar sus estudios, consultando al pastor Carlos Paiva, encontró una oportunidad de estudiar en el estado de Washington.
Un le pedí a Luis que llegara por la mañana a la iglesia, le dije necesito hacer una fotografías tuyas y mientras Luis esperaba para ese momento, se para paró al costado de un a banca a leer la Bíblia, la luz de la mañana vislumbraba su actitud de lectura, le dije no te muevas busque varios ángulos fotográficos y la imagen que quedó para el recuerdo fue esta instántanea fotográfica que marca ese momento especial.
Luis Ochoa esta casado con una bella mujer nativa de Alaska, trabaja en ese estado con los jóvenes luteranos. Gracias a Dios por la vida de Luis Ochoa, siervo de Dios.
Historia&Fotografía: Samuel Nieva


Carlos Scott

Nuestra vocación: semejantes a Jesús

 Designó a doce, a quienes nombró apóstoles, para que lo acompañaran y para enviarlos a predicar y ejercer autoridad para expulsar demonios ” Mr. 3:14-15

 

 Jesús ejemplificó lo que es el discipulado cristiano. Marcos registra el primer elemento en esta preparación: Jesús, tomando la iniciativa, llamó a sus discípulos para que “estuviesen con él”  (Mr. 3:14 R-V).

Aquí se encuentra la característica básica de su modelo de discipulado: la relación interpersonal entre el maestro y su discípulo.  Compartía con sus discípulos no sólo sus ideas, sino también su persona, su carácter, su ser mismo . Revelaba su ternura, su preocupación por la gente, su identificación con los que sufren. Un mensaje de arrepentimiento, perdón y restauración: las buenas noticias, el evangelio (Mr. 1:14-15).

“Todo el que está bien formado será como su maestro” (Lc. 6:40 BJ). La meta del seguimiento de Jesús es ser como él. Compartir la vida con Jesús y acompañarle por todas partes apuntaban a la transformación del discípulo: la transformación de su carácter, sus valores, sus prioridades en la vida, su acercamiento a la gente.

Los nombró “apóstoles” (Mr. 3.14), personas enviadas para cumplir sus instrucciones, ser sus testigos y ser sus misioneros. Marcos resume las palabras de Jesús en pocas palabras: “…y para enviarlos…” (3.14). Ser “pescadores de hombres” (Mr. 1:17) ilustra bien la obra de Jesús acerca de involucrar a sus seguidores. El tiempo de aprendizaje en contacto íntimo con Jesús, por importante que fuera, no podía ser un fin en sí. “Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes” (Jn. 20.21). “Salieron y exhortaban a la gente a que se arrepintiera”, expulsando demonios y sanando enfermos (Mr. 6:12-13). La misión que inició Jesús apela a la persona entera y se dirige a resolver necesidades en todas las áreas de su vida: su relación con Dios, su estado espiritual y psíquico, su bienestar físico. ”

 ¿QUE IMPLICA ESTE LLAMAMIENTO?
 El llamado es una invitación y lo nuestro debe ser una respuesta . Somos llamados a ser discípulos de Jesucristo, Mateo 11: 28-30, Efesios 4: 1-3.

•  1- Es un proceso que dura toda la vida , comienza, continua y no tiene fin. No dice: ¡ya llegue! Dura toda la vida y nadie puede decir ya me gradué.

•  2- Es un modo de vida . Un modo de pensar distinto. Es la mente de Cristo en contraposición con la mente del mundo secular sin Dios.

•  3- Es la calidad de la relación . Jesús y yo, con nosotros mismos y la relación con otros seres humanos.

•  4- Es la profundidad de la entrega y el compromiso bien pensado . Es profundo, no superficial. Afecta todo nuestro ser y distingue quien es discípulo de aquel que no lo es.

“Todos pueden entrar en la profundidad de este compromiso. No se necesita tener un título de grado, ser sabio, intelectual, culto, profesional, pastor o misionero. No hace diferencia entre pobres y ricos, joven o adulto, el que tiene mucha educación y el que no la tiene. Es una invitación abierta para todos y no excluye a nadie. Nunca se llega a ser demasiado viejo para comenzar el proceso. Dios sea alabado por todo esto.”

 Son pocos los que comienzan este proceso. Es una demanda grande. Es pensar diferente a la sociedad secular. Es el llamado a ver las cosas de una manera diferente; a la manera de Jesús . El Rey de Reyes y Señor de Señores se acerca y se abre hacia nosotros. Nos dice “yo te amo como un estudiante”, “ven y yo te voy a formar”, nos capacita y ser discípulo es el único requerimiento o respuesta. Cualquier persona en cualquier lugar puede entrar en la profundidad de este compromiso. Jesús nos invita a estar con él, andar con él y aprender de él. Es un requerimiento que debe durar toda la vida.

 El discipulado no es un medio para un fin. Es el objetivo final . Se basa en estar respondiendo cada día. Muchos son llamados, se hacen “cristianos” pero pocos califican como discípulos. Muchos comienzan y pocos siguen. Muchos responden pero son pocos los que aceptan las condiciones y experimentan poder. Un discípulo es una persona que da respuesta a ese llamado siguiendo a su maestro (Mateo 11:28). Es saber que hay futuro. Ser discípulo es confiar en Dios en toda situación por las perspectivas del futuro. Las cosas dependen de Él y no de nosotros. Un discípulo es alguien que conoce su identidad; nuestra historia puede cambiar.

 ¿Cuáles son algunas características de este discipulado?:

•  1-   Es alguien que acepta las condiciones o “el yugo” . “Carguen con mi yugo” (Mateo 11:29). El yugo implica estar unido a otro. La idea que se describe es aceptar “las condiciones”. No es una tontería. La tontería es rechazar las condiciones.

•  2-   Es alguien que aprende.  “Aprendan de mí”, dice el Señor (Mateo 11:29). Es alguien que se somete a la enseñanza. En este aprendizaje el Señor nos enseña las cualidades o el modelo a seguir (Filipenses 2:5-8):
– Él fue un siervo por lo tanto me transformó en siervo. Es “servir” a otros hombres pero no dominarlos y controlarlos.
– Es tener unanimidad con los planes del Padre y que Dios sea exaltado en “todo”. Es vaciarse de uno mismo para estar presente ante otros. Rebajarnos, humillarnos, ser obedientes.
– Es alguien que sale buscando a la gente. Llama a otros para que conozcan al Señor.

•  3-   Es alguien que reacciona como Él . Ser mansos y humildes. “Yo soy apacible y humilde de corazón” (Mateo 11:29). No siempre lo somos.

•  4- Es alguien que experimenta poder . “Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana” (Mateo 11:30). Cuando me doblego ante el maestro las condiciones se transforman en suaves y la carga es liviana. Somos llamados a experimentar el poder sobrenatural de Dios en nuestras vidas.

 Preguntas para la reflexión:
¿Qué entiendo por vocación y ocupación? ¿Qué es ser discípulo?
¿Cuál es nuestra respuesta a la voluntad del Padre?
¿Cómo esta nuestra relación con Jesucristo y la comunidad del reino de Dios?
¿Cómo es nuestro seguimiento?
¿Seguidores de quién?

Autores: Carlos Scott
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Y aviso de excomunión

Católicos alemanes: pagar el impuesto eclesiástico o no recibir sacramentos
Un decreto de la Conferencia Episcopal alemana -aprobado por el Vaticano- establece que los fieles que hagan apostasía y no paguen el impuesto eclesiástico no podrán tener sacramentos.

ALEMANIA

 En Alemania hay cerca de 24 millones de católicos, aproximadamente el mismo número que de protestantes, el otro colectivo religioso mayoritario del país.

El sistema fiscal alemán establece que  queda exento del pago del impuesto religioso todo aquel que declare no pertenecer a ninguna iglesia o haberla abandonado, lo que implica hacer declaración de apostasía .

La posibilidad de quedar exento de esa tasa hace que muchos fieles abandonen formalmente la Iglesia a la que pertenecen si no se sienten identificados y/o comprometidos con ella, aunque hasta ahora los católicos seguían participando de los sacramentos.  Cada año se producen unas 100.000 bajas en la Iglesia católica.

 EL DECRETO: SI NO PAGAS, NO HAY SACRAMENTOS
 El decreto de los obispos católicos alemanes, difundido en Bonn (oeste), aclara que dejar de pagar ese impuesto significa dejar de pertenecer a todos los efectos a su Iglesia, de acuerdo a lo que hasta ahora era ya la norma teórica en esos casos; pero que en la práctica no se aplicaba.

Sin embargo, a partir de ahora quien tome esa decisión se verá sin los sacramentos que imparte el catolicismo; aunque no quedará de inmediato excomulgado, sino que será invitado por carta por el párroco competente a una cita, en la que se les tratará de “convencer” de que “reconsidere” ese paso.

 EL DETONANTE, EL “CASO” HARTMUT ZAPP
 El detonante del decreto es el caso de un jurista experto en derecho teológico, Hartmut Zapp, quien tras apostatar en 2007 y quedar por tanto exento del pago del impuesto eclesiástico, reclamaba sin embargo su derecho a seguir siendo miembro de la Iglesia católica.

El Obispado de Friburgo (sur de Alemania) presentó demanda contra Zapp ante el Tribunal Federal Administrativo, que se espera aborde el caso el 26 de septiembre.

Fuentes: Efe

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Por vez primera en el continente

La población de África es ya de mayoría cristiana
El cristianismo en su conjunto global (evangélicos y católicos), es en 2012 mayoría cuantitativa en África, superando al Islam. Uno de cada cinco cristianos del mundo está en África.

21 DE SEPTIEMBRE DE 2012, ÁFRICA

 El cristianismo se ha convertido en su conjunto (sumando evangélicos y católicos) en mayoría en África, por encima del Islam, según un estudio presentado este viernes por el sociólogo Massimo Introvigne durante un congreso organizado por el Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones (CESNUR) en la universidad de El Jadida, en Marruecos.

  Según los nuevos datos,  los cristianos representan en la actualidad el 46,53 por ciento de la población africana, con respecto al 40,46 por ciento de los musulmanes y al 11,8 por ciento de los que siguen religiones africanas tradicionales , según informa la versión digital del diario italiano La Stampa.
  Asimismo, refleja que mientras que  en el año 1900 los cristianos en África eran diez millones, en 2012 han alcanzado la cifra de 500 millones y que, cuando en 1900 los africanos representaban el 2 por ciento de los cristianos del mundo, en la actualidad, son el 20 por ciento de los cristianos a nivel mundial .
  “Estos datos todavía son poco conocidos ha declarado Introvigne, fundador del CESNUR–, pero tienen un gran significado histórico, cultural y político”.
   MAYORÍA CRISTIANA EN 31 PAÍSES, ISLÁMICA EN 21
   Además, la investigación revela que  31 de los países africanos tienen una mayoría cristiana  frente a los 21 que son islámicos y seis en los que predominan las religiones tradicionales.
  “ Hoy en día ya son más los cristianos practicantes africanos que los europeos . A la larga, esto cambiará no solo al continente africano, sino a todo el cristianismo”, ha remarcado.
   No obstante, ha advertido de que “no todos, naturalmente, están contentos de este desarrollo” y cree que este crecimiento puede ser una de las causas principales de los ataques en su contra.
  “Cierto ultra-fundamentalismo islámico considera escandaloso el hecho de que haya más cristianos que musulmanes en África, por lo que se persigue y asesina a los cristianos en países como Nigeria, Mali, Somalia, Kenya”, ha añadido.

Fuentes: Europa Press

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Rupert Everett has spoken out against gay parents and said he “can’t think of anything worse” than two men bringing up a child together.

Rupert Everett, left, said his mother still wished he had a wife and children.

The star of the 1998 film Shakespeare in Love blazed a trail for gay actors when he came out as homosexual 20 years ago.However, he has been criticised by gay rights groups after giving an interview in which he decried same-sex couples who have children.The 53-year-old told the Sunday Times Magazine that his mother Sara had met his boyfriend but “still wishes I had a wife and kids.”

“She thinks children need a father and a mother and I agree with her,” he said. “I can’t think of anything worse than being brought up by two gay dads.

“Some people might not agree with that. Fine! That’s just my opinion.
“I’m not speaking on behalf of the gay community. In fact, I don’t feel like I’m part of any ‘community’.

“The only community I belong to is humanity and we’ve got too many children on the planet, so it’s good not to have more.”

Campaigners claimed his remarks were reminiscent of those who oppose same-sex marriages. Ben Summerskill, chief executive of the campaign group Stonewall, said: “Rupert should get out a little bit more to see the facts for himself.

“There is absolutely no evidence that the kids of gay parents suffer in the way they are being brought up or in how they develop.”

Everett also told how his family’s military background, which included his father serving as an Army Major, meant “some things were simply not talked about”. His comments were part of a feature in which his mother was interviewed as well.

Mrs Everett, 77, told how she knew her son was gay from when he turned 18, and described her desire for him to have children.

“In the past, I have said that I wish Rupert was straight and, I probably still feel that,” she said. “I’d like him to have a pretty wife.

“I’d like him to have children. He’s so good with children. He’d make a wonderful father.

“But I also think a child needs a mummy and a daddy. I’ve told him that and he takes it very well. He doesn’t get angry with me. He just smiles.”

Their comments were likely to cause rancour with gay couples with children such as Sir Elton John and his partner David Furnish, who have a one-year-old son, Zachary.

It is not the first time Everett has attracted controversy over interviews. In 2008, he apologised after calling soldiers “wimps” in The Sunday Telegraph.

Publicising his film The Victorian Sex Explorer in which he played Sir Richard Burton, he said: “In Burton’s day they were itching to get into the fray. Now it is the opposite. They are always whining about the dangers of being killed. Oh my God, they are such wimps now!”

He has also previously spoken of his treatment after making his sexuality public, urging actors not to come out for fear of losing work.

In 2009, he said his admission had damaged his career and his work had been limited since the revelation.

http://www.telegraph.co.uk/


Por : Juan Stam

Fotografía: Samuel Nieva

Las verdades más grandes sólo se pueden expresar cantando

(Apoc 11:15-19)

¡Sorprendidos por música![1] En este libro lleno de sorpresas, llegamos ahora a una de las más grandes. A como venían las trompetas (8:6-9:21), era de esperar que la séptima fuera la peor de las catástrofes.[2] Las trompetas eran azotes indescriptibles, seguidos por el agridulce mandato profético a Juan (10:11) y la violenta historia de los dos testigos (11:3-13).[3] Sigue un aviso ominoso: en seguida, pronto, viene el tercer ¡ay!  Entonces suena la trompeta …y esuchamos un alegre grito de victoria y un cántico jubiloso al Señor.

La última vez que habíamos escuchado música era el cántico nuevo del coro unido de vivientes y ancianos (5:9-13), complementado después por las aclamaciones orales de la multitud redimida juntamente con los ángeles y los ancianos y los series vivientes (7:10,12). De hecho, ninguno de los sellos (ni el séptimo) ni de las trompetas traía música; eran de lucha y juicio, no de celebración ni adoración.[4] Pero aquí, con la séptima trompeta, es como si el universo volviera a encontrar su voz y su melodía para alabar al Señor.

Para vivir este pasaje, que ha inspirado grandes composiciones musicales, hay que entrar “cantando con gracia en vuestros corazones al Señor” (Col 3:16 RVR; Sal 100:1-5). Este himno antifonal se entenderá mejor con el trasfondo de las notas del “Mesías” de Haendel, mientras el corazón está cantando,

A tí la gloria, ¡Oh nuestro Señor!

A ti la victoria, Gran libertador…

Gozo, alegría, reinen por doquier,

Porque Cristo hoy día

Muestra su poder…,

y escuchando los triunfantes acordes del Padre Nuestro,

Porque tuyo es el reino, y el poder y la gloria,

por los siglos de los siglos. ¡Amén!

El bloque textual que concluye con esta celebración celestial comenzó también con un culto en el cielo (Ap 4-5; 7:9-12).[5] Así forma una inclusio que encierra los sellos y las trompetas. con toda su tragedia, entre dos grandes actos litúrgicos.A la vez, la adoración de la séptima trompeta introduce el resto del libro hasta la consumación final del reino de Dios. Ewing (1990:118) describe la teología litúrgica del Apocalipsis como escatología realizada y señala que en este libro el reino se realiza primero en himnos (5:10; 11:15) y después en narración. En su celebración, hoy también la comunidad experimenta la presencia del reino y anticipa su triunfo final.

Podemos sugerir otra inclusio, ahora entre el primer sello (6:1-2, jinete del caballo blanco) y la séptima trompeta. Debemos recordar que los sellos y las trompetas constituyen juntos un ciclo unificado, en que el séptimo sello consiste precisamente en las siete trompetas. Por eso la séptima trompeta es el gran “finale” no sólo de las trompetas sino también del septenario de los sellos. El jinete del caballo blanco recibe una corona al salir al redondel, y va “venciendo y para vencer”. Siguen sellos espantosos (muy diferentes al primer sello), una media hora de oración, y seis trompetas también espantosas. Pero inesperadamente la séptima trompeta vuelve al tema básico del primer sello: la victoria de la Palabra de Dios, del evangelio y del Reino de Señor. El Cordero, que fue inmolado, vence para siempre. Nuestro Señor reinará por los siglos de los signos. En la estructura de este par interconectado de septenarios, Cristo es Alfa y Omega, el principio y el fin.

El grito de victoria desde el cielo (11:15). Apenas terminan los ecos del séptimo trompetazo, y Juan oye fuertes voces desde el cielo. Puesto que Juan no las identifica, tampoco debemos nosotros tratar de determinar de quiénes procedía tal vocerío. La expresión “gran voz” se usa frecuentemente en el Apocalipsis[6], pero sólo aquí aparece en plural (11:15, “fuertes voces”, fônai megalai). El plural podría sugerir que la voz emanaba de todo el conjunto de la corte celestial (vivientes, ancianos, multitud de ángeles, santos redimidos) que unen su voz en esta triunfante aclamación (Bonsirven 1966:206).[7]  La frase parece tener también fuerza aumentativa: la forma irregular (plural) llama la atención para destacar la trascendencia y la gloria de su proclama. Como bien comenta Walvoord (1966:183-184), lo que antes había sido “una voz” solitaria ahora se hace “una gran sinfonía de voces que cantan el triundo de Cristo” (cf. Carballosa 1997:217).

Pablo Richards (1994:119) observa que mientras las demás trompetas son plagas, esta séptima trompeta se contruye alrededor de la palabra. En todo el pasaje se destaca “la voz”. No por nada el poderoso ángel habló del “día de la voz del séptimo ángel” (10:7 Gr).

La séptima trompeta es una antífona que se compone de un dístico que declama el cielo entero (11:15), un himno eucarístico de doce renglones por los veinticuatro canciones (11:16-18), y una visión final (11:19). Las voces celestiales abren la celebración con un grito de triunfo: el reino del mundo ha pasado a ser de nuestro Señor y de su Cristo (11:15, egeneto hê basileia tou kosmou tou kuriou hêmôn kai tou jristou autou; cf. 12:10-12 arti egeneto…hê basileia tou theou hêmôn kai exousia tou jristou autou; 7:10; 19:1-2, 6-8). El verbo egeneto es aoristo (pasado) y probablemente significa “llegó a ser, devino”, similar a su sentido en Jn 1:14 (LouwN 13:48). Es posible suplir de nuevo el sustantivo “reino” (“el reino ha llegado a ser reino de nuestro Dios”) o entender el verbo egeneto con el genitivo como “el reino ha venido a pertenecer a nuestro Señor” (Danker 196; ArndtG 158).[8] La afirmación gana más fuerza enfática por la posición inicial del verbo egeneto en la oración (Aune 1998:638). ¡Aquí se describe el acontecimiento culmimante de todos los siglos (Ap 10:6-7)!

El lenguaje del reino de Dios no es muy característico del Apocalipsis. El sustantivo basileia tou theou ocurre sólo aquí y en 12:10 (pero cf. 1:6,9; 5:10 Gr); el verbo basileuô (“reinar”), con Dios como sujeto, aparece sólo en 11:15,17 y 19:6 (cf. 5:10; 20:4,6; 22:5) . Este lenguaje ocurre siempre en cánticos litúrgicos: después de la séptima trompeta (11:15), de la derrota del dragón (12:10-12), y de la caída de Babilonia (19:1-10; Richard 1994:119). La iglesia, en su culto y alabanza, celebra desde ahora la victoria del reino.

En todo el Nuevo Testamento la frase “el reino de este mundo” ocurre otra vez sólo en Mateo 4:8-9, pero en plural, cuando el diablo ofrece a Jesús “todos los reinos del mundo y su esplendor” a cambio de un solo acto de adoración. El plural en Mateo se refiere a la diversidad de reinos humanos, cada uno con su gobernante, pero todos sujetos a Satanás; el singular en Apocalipisis apunta a ese reino unificado satánico, dentro de y encima de todos los reinos específicos, que un día habrá de convertirse en el reino unificado del Señor (Aune 1998:638; Ladd 1978:142; Morris 1977:180).[9]

La palabra kosmos aparece unas 185 veces en el Nuevo Testamento, especialmente en el cuarto evangelio (86 veces) y las epístolas juaninas (24 veces), pero sólo tres veces en todo el Apocalipsis (11:15; 13:8 y 17:8 en la fórmula “antes de la fundación del mundo”). Es probable que kosmos aquí se refiere al mundo humano opuesto al reino de Dios (Aune 1998:638; Kittel III:886). Una expresión paralela es “las naciones del mundo” (ta ethnê tou kosmou, Lc 12:30; “el mundo pagano” NVI), bajo el dominio del “dios de este mundo” (2 Co 4:4; Ef 2:2; 6:12; 1 Jn 5:19).

Esta proclamación anuncia a gritos el cumplimiento de una gran esperanza secular de Israel y de la iglesia, que parte básicamente de la promesa a David de un reino universal y eterno (2 Sm 7:13-16; cf. Is 9:6-7; Dn 2:44; PssSal 17:4). La frase “reino de Yahvé” ocurre pocas veces en el Antiguo Testamento (1 Cr 28:5 Hebr, “trono del reino de Yahvé”; 2 Cr 13:8; también con pronombres, “mi reino” 1 Cr 17:14 o “tu reino” 1 Cr 29:11). Mucho más frecuente es el uso verbal del “reinar” de Dios: “El Señor reina por siempre y para siempre” (Ex 15:18, cántico de Moisés, citado en Apocalipsis 15:3-4). Especialmente importantes son los Salmos llamados “de coronación” (Sal 2,47,93,96-99), a veces apuntando hacia un futuro reino universal (22:27-31; 86:8-10; 145:1,11-13).

El libro de Daniel, a que el Apocalipsis alude constantemente y acaba de citar con una frase textual (11:7), da el trasfondo básico para la esperanza del reino. En su interpretación del sueño de Nabucodonozar, dice Daniel que después del colapso de los imperios de este mundo (la gran estatua), “el Dios del cielo establecerá un reino que jamás será destruido ni entregado a otro pueblo, sino que permanecerá para siempre” (Dn 2:44; cf. 4:34). “Su reino es un reino eterno”, declara Nabucodonozor en una de sus proclamas (4:3), y lo repite al final del relato de su locura (6:26). El tema del reino eterno es el clímax de la visión de las cuatro bestias, a que ya Juan aludió en 11:7 y que subyace gran parte del resto de su libro: Dios entregará a los santos “la majestad y el poder y la grandeza de los reinos. Su reino será un reino eterno…” (7:27; cf. 7:14,22). Ese es el reino cuya llegada anuncia la voz de la séptima trompeta.

El libro de Isaías también da mucho énfasis a esta esperanza. Young identifica cuatro “oráculos sobre el rey que viene” (7:14; 9:6-7; 11:1-9; 32:1-8; NCB 437). Dios promete un “Príncipe de Paz” encargado del gobierno de un reino eterno (9:6). Juzgará con justicia (11:3-5; 32:1) y en lugar de la violencia, la tierra se llenará del conocimiento de Dios (11:8-9) en el “reino apacible” de una nuva creación  (65:17; Ap 21:1). Y Dios reinará “hasta tierras muy lejanas” (33:17,22; 52:7; Abd 21; Miq 4:7; Zac 14:9,16-17). Otros pasajes anuncian que todas las naciones se someterán a Yahvé (45:23-25; 52:13-15) y vendrá hasta Jerusalén para adorarle (2:2-4; 66:22-23).

Es evidente de los evangelios sinópticos que el reino de Dios fue tema central de la vida, enseñanza y ministerio de Jesús. El ángel Gabriel anunció a María que su hijo “reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin” (Lc 1:32-33). Los cánticos lucanos (1:46-55, 67-79; 2:29-31), que nos revelan el estado de expectación al nacer Jesús, giran alrededor del mismo tema sin usar la terminología del reino. Juan el Bautista anunció la cercanía del esperado reino (Mt 3:2; cf. 4:17; Mr 1:15) y Jesús andaba predicando “el evangelio del reino” (Mt 4:23; 935; Mr 1:14; Lc 4:43). A sus discípulos los exhortó a “buscar primeramente el reino de Dios y su justicia” (Mt 6:33) y a orar para que venga ese reino y que se haga su voluntad en la tierra (6:10). Esa petición, que bien puede haber sido también la de los mártires (Ap 6:9-11; cf. 8:1-4), es la que recibe su respuesta con la séptima trompeta.

Es necesario preguntar en qué sentido el reino de Dios “llega a ser” con esta proclama. Dios comenzó su reinado en el mundo cuando creó todo e impuso orden sobre el caos y la nada (Sal 93:104; Caird 1966:141). Dios siempre ha sido también el Señor de la historia.[10] Pero entró el pecado y sujetó la creación y la historia al desorden que desafiaba la soberanía del Creador. Al venir Jesucristo para redimirnos del pecado, con él vino el esperado reino de Dios (Mt 12:28; Lc 11:20). Pero vino bajo un “ya” y un “todavía no”. El reino ya vino, y de él somos luz, sal, semilla, y levadura. Pero todavía falta que el reino se realize en su plenitud, en el fin de los tiempos (1Co 15:24-28).

Entre el “ya” del reino que vino y el “todavía no” del reino que vendrá, en el presente tiempo ese reino sigue coexistiendo conflictivamente con el imperio de la maldad. El presente mundo está bajo el poder usurpado del diablo (Mt 4:8-9), “el príncipe de este mundo” (Jn 14:30). Ese espíritu maligno ahora gobierna las tinieblas de este mundo (Ef 2:2; 6:12). En la figura de Caird (1966:141), Cristo es el soberano de jure del mundo pero su reino de facto está disputado por el enemigo. El anuncio de la séptima trompeta anticipa la inauguración de la plena autoridad de facto del Cordero que ha vencido, cuando todos sus enemigos serán juzgados y el reinará supremo sin rival alguno (Aune 1988:647). Lo absolutamente seguro de su reino se subraya por el tiempo aoristo del verbo egéneto, para expresar un hecho tan asegurado que se puede describir como si fuera ya realizado.

Las verdades más grandes

sólo se pueden expresar cantando

Impresiona mucho la musicalidad del libro del Apocalipsis. A cada paso, y especialmente en sus pasajes de clímax, el libro se vuelve lírico y se pone a cantar. Son frecuentes los instrumentos musicales, sobre todo trompetas y arpas. En la liturgia de apertura, los cuatro seres vivientes se unen con los veinticuatro ancianos, todos con sus arpas, para dedicar su cántico nuevo al Cordero de Dios (5:8-10). Algunos pasajes, aunque no usan el verbo “cantar” (adô) o el sustantivo “cántico” (ôdên), son tan métricos y melodiosos que lo más natural es leerlos como cantados (11:15-18; 12:10-12). En 14:1-5 escuchamos un coro de 144,000 voces, “como arpistas que tocaban sus arpas”, cantando el cántico nuevo (14:2-3). En seguida suena un dúo vocal, de Moisés y del Cordero (15:3-4). Y para dar un ejemplo más, en capítulo 18 la caída de Babilonia se celebra con canciones de protesta (18:9-19; Stam 1978:367-371). Es el cántico que inspira y anima al pueblo de Dios en su larga lucha.

Antes de volverse una disciplina analítica y a veces seca, la teología nació cantando. Muchos pasajes clásicos de la teología sistemática nacieron como himnos que cantaba la comunidad (Fil 2:5-11; Col 1:15-20). Los primeros credos suelen mostrar una estructura métrica e hímnica (Ro 10:9-10; Col 3:16; 1 Tm 3:16; Tit 3:4-7).[11] El ser humano, que al ser creado recibió el soplo divino, fue hecho para adorar a Dios con todo su ser y proclamar su grandeza. La tarea del teólogo es la de articular para la comunidad las armonías y las melodías de la fe.

Por eso, ¡no hay mejor entrada al sentir y al sentido de este pasaje, que escuchar con el oído interior el “Aleluya” del Mesías de Jorge Frederico Haendel!


[1] ) Con toda razón afirma Newport (1989:216), “Apocalipsis es el libro musical del Nuevo Testamento” (cf. 14:2-3; 15:2-4). Sobre el culto y los himnos en el Apocalipsis pueden consultarse Stam (1998A:100-108); Pringent (1978:48-51); Thompson (1990:52-73); y Aune (1997:314-317).

[2] ) Algo parecido ocurrió con el séptimo sello que, después de unos desastres muy serios (6:3-17), presenta sorpresivamente una media hora de silencio y la presentación solemne de nuestras oraciones. Pero el trasfondo de la séptima trompeta es mucho más desastroso y el contraste con 11:15 mucho más dramático. Mientras el séptimo sello es una media hora de silencio (8:1), fuertes voces dominan el relato de la séptima trompeta (11:15).

[3] ) Metzger (1993:71) describe la séptima trompeta como “una irrupción de júbilo en el cielo”, totalmente diferente a las demás trompetas.

[4] ) Estríctamente la adoración del capítulo siete no era parte del sexto sello sino del interludio entre el sexto y el séptimo.

[5] ) Debe destacarse también que en el punto central está una liturgia de intercesión (8:1-4).

[6] ) Para “los gritos del Apocalipsis” puede notarse la frase fônê megalê 1:10; 6:10; 7:2,10; 8:13; 11:12,15; 12:10; 14:7,9,15,18; 16:1,17; 19:1,17; 21:3; cf. 18:2 isjura fônê,  y “voz de trueno”, “voz de trompeta’, “voz de muchas aguas”, “voces como el rumor de una inmensa multitud”. A veces parece significar “en voz alta” pero su sentido suele ser más fuerte, como capta la traducción NVI: “un gran clamor” 12:10; “un tremendo bullicio” 19:1.

[7] ) El sentido se capta bien por la paráfrasis de Cerfaux-Cambier (1966:120), “un coro potente”, o de Peterson, “un crescendo de voces” (The Message, NavPress, Colorado Springs, 1993, p.528).

[8] ) Thompson (1998:128) opina que egéneto aquí significa “la transición de una condición a otra”. En cambio, Rowland (1998:643) rechaza la traducción “llegó a ser” porque afirma que en el Apocalipsis ginomai suele significar “es, era” sin la idea de un cambio (cf. 11:15a, hubo voces fuertes). Entonces el texto afirmaría que el reino siempre había pertenecido al Señor (cf. Wall 1991:151-152). Sin embargo, los paralelos como 12:10 (con arti, “ahora”) y 19:1-2, 6-8 (también con las voces fuertes) favorecen la traducción “llegó a ser”. Muchos de los pasajes donde egeneto puede traducirse “era, estaba” implican a la vez un cambio de una situación anterior diferente (6:12; 8:1; 16:3-4,10,19; 18:2).

[9] ) Michaels (1997:144) relaciona “el reino de este mundo” con la gran ciudad mundana (11:8), conocida como Babilonia en el resto del libro.

[10] ) Sobre este tema central del Antiguo Testamento pueden considerarse Sal 47, 1 R 19:15-17; Isa 10:5-11; 13:1-22: 44:24—45:7; Jer 25:9, 27:6; Am 1:3–2:16; 9:7-8; Hch 2:23; 17:26; Ef 1:10; Ap 1:5:

[11] ) Cf, Ethelbert Stauffer, New Testament Theology (NY: Macmillan, 1955), p.200; y p.303 n.585.