El 11-S, visto por los jóvenes afganos

Publicado: septiembre 11, 2012 en Noticias

ANIVERSARIO | La mayoría no sabe lo que pasó

Los alumnos del curso décimo del instituto Habibia, en Kabul. | Mónica BernabéLos alumnos del curso décimo del instituto Habibia, en Kabul. | Mónica Bernabé
  • Acudimos a una escuela afgana para preguntar sobre los atentados terroristas
  • La mayoría de alumnos no sabe lo qué paso en las Torres Gemelas
  • ‘Alguien quemó un Corán y por eso atacaron las dos torres’, explica uno de ellos

Mónica Bernabé | Kabul

Actualizado martes 11/09/2012

“Nosotros no les explicamos qué ocurrió durante el 11-S, porque el Ministerio de Educación no nos ha dicho que lo hagamos y no queremos meternos en temas políticos”, afirma Sayed Sha, el director del instituto Habibia, de Kabul, para justificar que los profesores corran un tupido velo sobre ese tema.

El instituto Habibia es uno de los centros educativos más prestigiosos de Afganistán, sino el que más. Allí se graduaron tres presidentes del país: Daud Khan, Mohammad Najibullah, y el actual, Hamid Karzai. Tiene 9.500 alumnos, todos varones, y una larga lista de espera de niños y jóvenes que aspiran a estudiar allí. Se supone que los que se forman en el Habibia serán los más preparados para el futuro.

La pregunta “¿qué ocurrió durante el 11-S?” ya descoloca a los alumnos del curso décimo del instituto, jóvenes de entre 15 y 19 años. Se hace un silencio sepulcral en la clase ante la cuestión, sin que nadie se atreva a responder.

“¿Pero no sabéis qué ocurrió el 11-S? ¡Ya podéis estar mirando las noticias en la televisión el martes para enteraros!”, reprende el profesor, apurado, disculpándose de que sus alumnos sean tan sumamente ignorantes.

“Unos terroristas atacaron dos edificios muy altos en Washington”, responde finalmente Ahmed Zokher, un chico de 16 años, tras alzar la mano y ponerse en pie. Se equivoca en el lugar del atentado, pero al menos va encaminado. Tras él, el resto de alumnos también caen en la cuenta. “¡Ah! Sí, sí, atacaron dos edificios muy altos”, contestan todos a la vez, formándose una algarabía en la clase.

Las fotos estaban prohibidas en Afganistán

Todos aseguran saber de aquel ataque en que dos aviones se precipitaron contra dos torres, pero sólo algunos, menos de la mitad de los 41 alumnos de la clase, afirman haber visto las imágenes del atentado alguna vez. Todos eran unos niños cuando ocurrió, y la televisión y las fotografías estaban entonces prohibidas en Afganistán, con los talibán en el poder.

“Alguien quemó un ejemplar del Corán en América y por eso atacaron los dos edificios”, Akbar Ahmadzai, un alumno de 15 años, declara convencido de que él sabe la verdad. “Al Qaeda no quería hacer un atentado tan grande, pero Estados Unidos atacó un barco y entonces al Qaeda respondió atacando las dos torres”, explica otro chico, Abdul Samin, también de 15 años, haciendo referencia al atentado contra un destructor de la Marina estadounidense en el puerto yemení de Adén en octubre de 2000, que se atribuyó al terrorista Osama Bin Laden y en el que murieron diecisiete marineros norteamericanos. El joven ha oído campanas, pero no sabe dónde.

Más difícil aún resulta contestar a la pregunta de por qué Estados Unidos empezó su intervención en Afganistán en el 2001. De entrada, ningún alumno relaciona el inicio de la guerra con los atentados del 11-S. “Los americanos vinieron a Afganistán para tener bases militares aquí y atacar a Irán y Rusia”, responde Said Najib, de 18 años. “En teoría vinieron para ayudar a Afganistán, pero en realidad quieren explotar nuestra riqueza minera”, apunta otro, Mohammad Mustafa, de 16 años. La mayoría opina lo mismo: si Estados Unidos está en Afganistán es por su propio interés.

La semana pasada Afganistán homenajeó al líder de la Alianza del Norte, Ahmad Sha Masud, que fue asesinado el 9 de septiembre de 2001, como preludio de los atentados que ocurrirían dos días más tarde en Estados Unidos. Un retrato gigante de Masud cuelga de la fachada del instituto Habibia estos días. “Masud destruyó esta escuela y toda la ciudad”, contesta el director del instituto, cuando se le cuestiona que el instituto homenajee a un personaje que bombardeó el instituto a principio de los años noventa. Masud luchaba entonces contra otras facciones muyahidines en Kabul y uno de esos grupos se atrincheró en el Habibia.

El director del instituto tiene en su despacho fotografías de cómo quedó la escuela tras los ataques: hecha ruinas. El centro fue reconstruido tras la caída del régimen talibán con fondos estadounidenses. “Conmemoramos la muerte de Masud porque así lo marca el Ministerio de Educación. Sus correligionarios están ahora en el poder. Pero no, evidentemente no explicamos a los alumnos que Masud destruyó esta escuela”, afirma.

Lo único que los alumnos del Habibia parecen saber sin ninguna duda es quién es Messi. A todos les encanta el fútbol, y la mayoría son forofos del Barça. “¡A lo mejor Messi ve nuestra foto en el periódico!”, dicen algunos entusiasmados de saber que su imagen aparecerá en un diario español y, quien sabe, tal vez el jugador del Barça lo lea.

http://www.elmundo.es

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