Archivos para noviembre 7, 2012


Medio siglo después del Concilio Vaticano II, el movimiento progresista resiste

 Buenos Aires
Acto en recuerdo de Óscar Romero, arzobispo salvadoreño asesinado en 1980. / CORDON PRESS

El recordatorio de los 50 años del Concilio Vaticano II también es momento de reflexión en Latinoamérica, donde más fieles tiene la Iglesia católica, pero donde también avanzan otras confesiones cristianas, creencias posmodernas y el agnosticismo. Así como el concilio iniciado por Juan XXIII supuso en Europa el inicio del diálogo del catolicismo con el “mundo moderno”, en América Latina significó el comienzo del diálogo con el “mundo de los pobres”, según Pedro Ribeiro de Oliveira, sociólogo y profesor en la maestría en Ciencias de la Religión de la Universidad Católica de Minas Gerais (Brasil). “Pero en estos 50 años esa opción ha ido perdiendo fuerza. Los miembros de la Iglesia no se sienten más comprometidos y la jerarquía tiene más preocupación por sumar fieles que por el diálogo con los pobres”, advierte Ribeiro.

Al finalizar el Concilio Vaticano II (1962-1965), los obispos latinoamericanos manifestaron esa opción por los pobres en la Conferencia General del Episcopado regional en Medellín en 1968. A partir de entonces cobraron mucha fuerza la teología de la liberación, las comunidades eclesiales de base (CEB), formadas por laicos, la lectura popular de la Biblia, el compromiso cristiano contra las estructuras sociales consideradas injustas, los religiosos defensores de los pobres y los numerosos mártires de las dictaduras militares y de poderosos intereses económicos, aunque ninguno de ellos ha sido hasta ahora canonizado por Roma.

Con el papado de Juan Pablo II (1978-2005), con Joseph Ratzinger (actual Benedicto XVI) a cargo de la Congregación de la Doctrina de la Fe (ex Tribunal de la Santa Inquisición), comenzó un “franco proceso de involución eclesial, de invierno en la Iglesia, de noche oscura”, opina el teólogo y profesor de la Universidad Católica de Curitiba (Brasil) Agenor Brighenti.

Fueron los tiempos en que Ratzinger tachó de marxista a parte de la teología de la liberación, que dejó de enseñarse a los seminaristas, y en los que los obispos vertieron sospechas y críticas hacia las CEB por su supuesta politización, recuerda Pablo Richard, sacerdote y teólogo chileno que da clases en la Universidad Nacional de Costa Rica. Pero la minoría católica que aún mantiene viva esa fe referida a los pueblos crucificados y a la Iglesia construida desde la base no se mortifica por su situación actual. “La liberación es un ideal, no de los vencedores, sino de los vencidos, un movimiento de resistencia al exilio”, comenta Brighenti.

Este movimiento renovador de la Iglesia latinoamericana tampoco fue en su momento algo mayoritario. “Hay que desmitificar la imagen que en muchos lugares se ha tenido de la Iglesia latinoamericana de los años setenta y ochenta”, advierte el jesuita español Víctor Codina, profesor emérito de la Universidad Católica Boliviana de Cochabamba. “Ni las comunidades de base florecieron en todas las diócesis, ni todos los obispos fueron como Hélder Cámara, [Óscar] Romero, [Enrique] Angelelli o [Pere] Casaldáliga, ni la teología de la liberación se enseñaba en todos los seminarios y facultades de Teología. Este movimiento liberador fue significativo, pero minoritario”, expone Codina.

Pese a todo, el teólogo jesuita considera que la Iglesia latinoamericana avanza “entre luces y sombras”. Por ejemplo, en la reunión regional de obispos de Aparecida (Brasil) en 2007, los prelados abogaron por la opción por los pobres, la renovación litúrgica, bíblica y pastoral, pero Codina también detecta “intentos de volver a una Iglesia anterior al Vaticano II, cierto debilitamiento de la vida cristiana, falta de clero, pérdida del sentido de trascendencia y abandono de la Iglesia para adherirse a otras confesiones religiosas”. El sacerdote español argumenta que estos movimientos contradictorios no son ajenos a los cambios sociales, políticos y económicos que están viviendo Latinoamérica y el mundo en general.

Ribeiro, Brighenti y Codina destacan que la corriente “liberadora” de la Iglesia latinoamericana sigue vigente y como prueba de ello citan el reciente congreso continental de teología, en Brasil, con la presencia de muchas mujeres, jóvenes y 30 obispos. “La Iglesia liberadora de América Latina está viva, pero es brasa bajo cenizas”, opina Brighenti.

“Nuestra opción no es solo por la supervivencia de la Iglesia, sino por la de los pobres que necesitan de la Iglesia para sobrevivir”, propuso Richard. “No nos interesa una Iglesia que necesita del poder y del dinero para sobrevivir”, concluyó el sacerdote, que se exilió de Chile tras el golpe militar de Augusto Pinochet en 1973.

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¿Debemos abandonar el ritual?

Publicado: noviembre 7, 2012 en Misión Integral

Juan Simarro Fernández

Y se escandalizaban de Él (XIII)

Creo que lo que Jesús quiere evitar es el ritual vacío de compromiso con el hombre.

 

 Dice Jesús: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”. ¿Nos escandaliza esto un poco?

¿Debemos, por tanto, abandonar el ritual?  Estos versículos que hemos citado están en el contexto de los frutos: “Por sus frutos los conoceréis” . Al leerlos, a uno le puede venir a la mente la pregunta si es que el ritual no es necesario, si hemos de abandonar el ritual de repetición de palabras a Dios, de clamar “Señor, Señor”, de ir profetizando y haciendo milagros… pareciera que lo único válido es la práctica de la misericordia y las obras de la fe. Parece que lo único que quiere el Señor es ver al hombre comprometido con el hombre, buscando justicia y practicando la misericordia, practicando la projimidad.

 Hay que tener cuidado para no caer en un humanismo laico, incluso ateo, pensando que lo importante es el compromiso solidario con el hombre sufriente. Yo creo que no es así. Creo que lo que Jesús quiere evitar es el ritual vacío de compromiso con el hombre, las alabanzas y oraciones que se hacen de espalda al grito de los marginados . El acercamiento a Dios a través de la práctica del ritual de culto es válido, siempre que no estemos olvidando el hacer justicia y misericordia. Al templo, al lugar del ritual, a la iglesia, no se debería entrar si no estamos reconciliados con el prójimo, si estamos de espaldas a sus llamadas y necesidades de justicia y misericordia.

 Una vez más hay que decir que lo que hay que buscar es la integralidad de la vivencia de la espiritualidad cristiana que une la práctica del ritual en los templos y la preocupación por una justicia que rehabilite a los marginados y pobres de la tierra, a los débiles del mundo . Estas dos líneas tienen que darse necesariamente: la práctica de la diaconía y la práctica del ritual: alabanza, oraciones, lecturas, adoración… sabiendo que todas estas cosas son aceptas a Dios cuando también se está haciendo justicia y practicando la misericordia, cuando se une el amor a Dios con la práctica de la projimidad, con el amor al hombre y, fundamentalmente, al que ha sido oprimido o reducido a la pobreza o exclusión social, al hombre que sufre en general por la avaricia o el pecado de los otros hombres.

 En la parábola del buen samaritano, el texto condena al sacerdote que consideró más importante seguir hacia su ritual que el pararse y mancharse las manos con el herido, apaleado y dejado tirado al lado del camino . Yo creo que el texto nos está diciendo que en estos casos de emergencia del prójimo, cuando el prójimo nos necesita, cuando el cumplimiento de la projimidad nos llama, es necesario pararnos misericordiosamente, detenernos, abandonar, si es necesario, el ritual o los cumplimientos religiosos a los que estamos acostumbrados.

Pararnos movidos a misericordia es lo que puede dar credibilidad a la práctica de nuestro ritual. Si no es así, podemos caer en el ritual vacío con el cual, cuando nos presentemos ante Dios, nos podemos encontrar con la respuesta radical y condenatoria: “Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”, aunque ellos griten diciendo que clamaron a él, que en su nombre lanzaron fuera demonios, que profetizaron, que cumplieron con todas las prácticas del ritual.

Son situaciones terribles que Jesús nos muestra para concienciarnos de la importancia de los frutos de misericordia y de justicia para con los empobrecidos de la tierra, para con los huérfanos, las viudas y los extranjeros que eran los prototipos de las personas marginadas en el mundo bíblico.

Nuestro ritual será acepto a Dios si somos capaces de pararnos, movidos a misericordia, para ayudar, compartir, lavar las heridas del prójimo y clamar por justicia como hicieron los auténticos profetas, denunciando las situaciones de maldad, las estructuras de poder injustas, la opresión de los trabajadores, animándonos a ser manos tendidas que visten al desnudo y dan de comer al hambriento.

Tenemos que seguir el ejemplo del buen samaritano y fijarnos en el contraejemplo negativo que nos da el sacerdote que no se paró ante el apaleado y robado, por dar prioridad a la práctica de su ritual. No fue capaz, ofuscado por los cumplimientos religiosos, de pararse y ser movido a misericordia para con el prójimo en una emergencia vital.

 “Por sus frutos los conoceréis”, dice el Señor. Y agrega: ¿Acaso se recogen uvas de los espinos?  Hoy se podría contextualizar así: ¿Acaso se recogen solidaridades, compromisos, amor en acción y un compartir solidario con los más necesitados, un buscar justicia, de una vivencia de la espiritualidad cristiana centrada sólo en una relación vertical con el Señor, centrada en la práctica del ritual de espaldas a los sufrientes del mundo, en el uso sólo de labios y de vestimentas externas religiosas, de fachadas religiosas blanqueadas por fuera pero que por dentro son pozos de insolidaridad y abandono del hermano, del prójimo? Debemos replantearnos el tema de los frutos, de la misericordia, de las obras de la fe, del compromiso con el prójimo necesitado.

 Jesús dijo: “Las obras que yo hago dan testimonio de mí”. Recordad que los frutos dan testimonio, evangelizan al mundo, dan credibilidad a la Palabra… porque “no todo el que me dice, Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos” , -nos dice Jesús -sino el que hace, el que ejecuta la voluntad del Padre. El obrero aprobado es el que, por fe, actúa, realiza, hace y encarna en nuestro mundo la voluntad del Padre que está en los cielos. El que no actúa con misericordia, no es sólo que no hace, sino que practica el pecado de omisión y es llamado “hacedor de maldad”.

 Por eso hemos de replantearnos nuestro ritual, nuestros cumplimientos eclesiales que siempre deben estar unidos a dos amores: El amor a Dios y el amor al prójimo . Cuando falta alguno de estos ejes, estamos mutilando el Evangelio. No se puede ser pasivo: o se es hacedor del bien, de la misericordia y de la restauración de la justicia en el mundo, o se es un “hacedor de maldad”. En este caso el ritual no vale para nada. Lo podemos abandonar y seguir de espaldas a Dios y al prójimo. No hay lugares neutrales.

Autores: Juan Simarro Fernández

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César Vidal Manzanares

La Reforma indispensable (48)

Con Pablo IV cualquier posibilidad de diálogo con los reformados o de una reforma católica en profundidad se extinguieron.
 Después de Worms, los intentos realizados para volver a remendar, siquiera en parte, la unidad eclesial resultaron, desde luego, fallidos.Quizá  el último se agotó en diciembre de 1549 a los tres años de la muerte de Lutero . En esa fecha falleció el papa Pablo III, un miembro de la familia Farnesio que con sus cuatro hijos y sus tres nietos –nombrados cardenales entre los 14 y los 16 años– era un paradigma del papa renacentista.

En esos momentos,  la mayoría de los cardenales apostaba porque el sucesor de Pablo III fuera el cardenal Reginald Pole. Primo de Enrique VIII y miembro del círculo erasmista inglés, Pole parecía el hombre adecuado para adoptar una serie de pasos reformadores que permitieran eliminar los males de 1517 y, a la vez, recomponer la unidad herida .

El 3 de diciembre de 1549, ante la oposición de los cardenales franceses, los partidarios de Pole le sugirieron que aceptara la elección por aclamación, pero el inglés –un erasmista que podría haber ocupado el trono papal– se retiró, según su expresión, “mudo como un buey” a su celda. Al día siguiente, el voto ya no respaldó a Pole que pasó el resto del cónclave, dos meses, escribiendo un libro sobre el poder y la misión del papa.

Las dudas de Pole –erasmista hasta en eso– provocó un cambio radical en el cónclave.

 El candidato de los franceses, fundador de la Inquisición romana en 1542, de la orden de los Teatinos, Juan Pedro Carafa logró maniobrar con la suficiente habilidad como para ser elegido papa con el nombre de Pablo IV .

El nuevo pontífice llevó a cabo una acción mezcla de antiguos y nuevos pecados.

En su lujosa corte, entregó cargos a sus sobrinos incompetentes y carentes de piedad –dos de ellos fueron ejecutados como malhechores por el sucesor de Carafa– y emprendió una guerra contra España, el emperador y, por supuesto, la Reforma.

 Con Pablo IV, la Inquisición se convirtió en institución e instrumento privilegiado, los escritos de Erasmo resultaron definitivamente condenados y cualquier posibilidad de diálogo con los reformados o de una reforma católica en profundidad se extinguieron .

 En adelante, con Carafa o con sus sucesores, ya de manera definitiva, para la iglesia católica la Reforma no sería ni una alternativa ni una instancia con la que debatir sino un enemigo al que abatir , cuestión aparte es que semejante visión estuviera condenada al fracaso.

¿Qué supuso la ruptura producida por la Reforma protestante que inició Lutero? A responder esta pregunta dedicaremos nuestro próximo artículo.

 Continuará

Autores: César Vidal Manzanares

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La homosexualidad:(1)

Publicado: noviembre 7, 2012 en Teología

Juan Stam

La homosexualidad:(1)

consideraciones exegéticas y hermenéuticas

(y otras consideraciones)

Hoy en día, para muchos cristianos y cristianas evangélicos, el tema de la homosexualidad es el más espinoso y angustioso de todos.  Como evangélicos, herederos de la Reforma protestante, respetamos con toda seriedad el testimonio de las Sagradas Escrituras como nuestra norma de fe y conducta.  Por otro lado, nos encontramos muy desafiados por la revolución sexual de nuestro tiempo y específicamente por los debates actuales sobre la homosexualidad.  Somos sensibles — o debemos serlo — al valor humano y la situación delicada de este sector de nuestra sociedad actual. Algunos tenemos parientes o cercanos amigos y amigas que son homosexuales, y sufrimos con ellos su situación difícil.

 

Dada la importancia central del problema bíblico, comenzaré con ese aspecto. Intentaré analizar las evidencias bíblicas primero desde una perspectiva exegética y después desde la perspectiva hermenéutica, para terminar con unas observaciones eclesiales. Por “exegética” voy a entender, para efectos de este ensayo, el esfuerzo de aclarar el texto lo mejor posible en su contexto original de hace muchos siglos. En lenguaje evangélico, significa escuchar atentamente “lo que Dios dijo” a su pueblo en aquel entonces. Para esto, es esencial la exégesis histórico-gramatical.  Por “hermenéutica” vamos a entender la relectura fiel de ese mismo mensaje ahora para nuestro contexto actual. Significa “escuchar lo que Dios está diciendo”, aquí y ahora, en el mismo texto.(2)

 

 

Consideraciones exegéticas

Los textos bíblicos que pueden relacionarse con la homosexualidad, aunque no muy numerosos, parecen ser bastante explícitos.  Como punto inicial de referencia, podemos citar los textos principales según la Nueva Versión Internacional:(3)

 

Lev 18.22: No te acostarás con un hombre como quien se acuesta con una mujer. Eso es una abominación.

 

Lev 20.13: Si alguien se acuesta con otro hombre como quien se acuesta con una mujer, comete un acto abominable y los dos serán condenados a muerte…

 

Dt 22.5: La mujer no se pondrá ropa de hombre, ni el hombre se pondrá ropa de mujer, porque Yahvéh tu Dios detesta a cualquiera que hace tal cosa.

 

Ro 1.26-27: Por tanto, Dios los entregó a pasiones vergonzosas.

 

En efecto las mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. Así mismo los hombres dejaron las relaciones naturales con la mujer y se encendieron en pasiones lujuriosas los unos con los otros. Hombres con hombres cometieron actos indecentes, y en sí mismos recibieron el castigo que merecía su perversión. 1Cor 6.9: ¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios?… Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas,(4)  ni los pervertidos sexuales… heredarán el reino de Dios.

 

1Tm 1.10: La ley es para… los adúlteros y los homosexuales…(5)

 

Algunos defensores de derechos homosexuales minimizan estos datos bíblicos; “cuatro frasecitas”, dijo uno. “¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad?”, pregunta otro, y contesta, “Casi nada”. Otros reinterpretan los textos de diferentes maneras. Irene Foulkes (1Cor p.166) infiere del término malakoi (“suave”)en 1Cor 6:9 que se refiere a los niños víctimas de pederastia y que arsenokoitai se limita a los pederastas y no a los homosexuales en general.(6)  Renato Lings, filólogo y biblista danés, en Biblia y homosexualidad: ¿Se equivocaron los traductores? (UBL 2011), propone una traducción alternativa de Lev 18:22 como “Con un familiar varón no te acostarás como tampoco lo harás ilícitamente con una familiar hembra” (p. 96) para que sea prohibición de incesto pero no de homosexualidad. El mismo Lings reconoce que su propuesta es sólo una posibilidad, y es dudoso que haya demostrado que sea la mejor posibilidad o el sentido más probable del texto. Es casi imposible que los que buscan soluciones exegéticas a este tema logren explicar positivamente todos los textos relacionados con el tema. Algunos de los textos tienen problemas exegéticos muy difíciles (p.ej. la relación sintáctica de “yaceres de mujer” con la oración principal de Lev 18:22 y 20:13, o el sentido de malakoi y arsenokoitês en 1Cor 6:9). Para “deshomofobicar” la Biblia de una manera convincente para los y las creyentes, tendrían que explicar todos los textos pertinentes y demostrar que ninguno condena la homosexualidad y que algún texto lo aprobara, por lo menos implícitamente. Pareciera que la vía exegética nos deja con un dilema:
¿Biblia errada o Biblia homofóbica?
Consideraciones hermenéuticas
La lectura hermenéutica de un texto es por su naturaleza una relectura del texto para serle fiel en un nuevo contexto. La hermenéutica es un continuo diálogo entre la Biblia y la cultura, el pasado y el presente, el texto y el contexto. Con los siglos algunos textos cambian de sentido o pierden la vigencia que tenían, como los que suponían una tierra plana y cuadrangular o que parecían defender la esclavitud, la conquista y la monarquía y se empleaban en defensa de esas causas. Cambios culturales pueden afectar el significado; el lavar los pies hoy no significa lo que significaba en tiempos de Jesús y hasta puede significar lo contrario (ostentación, falsa humildad). La Palabra de Dios permanece para siempre, pero somos nosotros, en oración y en la comunidad de fe movida por el Espíritu, que la interpretamos, decidimos qué pasajes enfatizar y cómo aplicarlos.
Es importante observar que todos los pasajes del N.T. que mencionan la homosexualidad también condenan, en términos iguales, muchas otras conductas, especialmente la avaricia, la calumnia y la envidia. Y si el amor a Dios y al prójimo son los mandamientos mayores de Dios, entonces no amar (aun al homosexual) es el mayor de todos los pecados. Hacia los que sufren, el amor se manifiesta como compasión (“sentir-con”) y misericordia. Otro principio central en la Biblia es la justicia. ¿Cómo debemos expresar nuestra compasión, misericordia y sed de justicia hacia los homosexuales y lesbianas?
Hermenéuticamente, el debate sobre la homosexualidad plantea una pregunta fundamental para la iglesia hoy: ¿estas enseñanzas y otras parecidas tuvieron la intención de establecer para siempre un código de conducta para todos, en todas las culturas? ¿Estamos ante un peligro de literalismo y legalismo más allá de la intención del texto? Creo que aquí funciona la diferencia entre un fundamentalismo de la letra y la ley, y una perspectiva evangélica (ni liberal ni fundamentalista) que “examina todas las cosas” y busca una ética más razonada, de convicciones más profundas y sólidas.
No pretendo decidir, para el tema de la homosexualidad, cuál de esas dos perspectivas es preferible, pero sí podemos señalar las consecuencias si el N.T. se toma como un código “por los siglos de los siglos” para nuestra conducta:
-El divorcio podría aceptarse sólo por causa de adulterio, ni aun por violencia doméstica y jamás por incompatibilidad; si no es por adulterio, segundas nupcias son pecado y son prohibidas;
– Las mujeres no pueden hablar en el culto, mucho menos predicar; – Las esposas deben someterse al esposo;
– Ninguna mujer debe gobernar sobre hombres, ni en la iglesia ni en la sociedad; países hoy con presidentas están en pecado; – Los varones deben llevar el cabello corto y las mujeres cubrir la cabeza;
– No podemos comer morcilla (Hch 15:20,29).(7)
Algunos cristianos y cristianas, y algunas iglesias, entienden el N.T. de esta manera e intentan aplicar todo este código de conducta.
Ellos son los fundamentalistas, y merecen también nuestro respeto. Pero muchos, que creen igualmente en la inspiración y normatividad de la Biblia, han bregado más con los desafíos hermenéuticos y han ampliado criterios sobre el divorcio y el papel de la mujer (y la morcilla).
Entonces estamos frente a dos preguntas hermenéuticas fundamentales:
– ¿Es la intención del N.T. imponer un código total de conducta para nosotros veinte siglos después?
–  ¿Cómo debe este desafío hermenéutico afectar nuestra actitud hacia los homosexuales?
Consideraciones científicas
Preguntas desde la biología y la genética, la sicología, la sociología, la jurisprudencia y otras disciplinas afectan el debate sobre la homosexualidad. Si la ciencia comprobara que la homosexualidad siempre (o a veces, o nunca) es congénita, ¿Cómo afectaría eso nuestro criterio ético al respecto? Si la sicología comprobara que la práctica homosexual siempre (o a veces, o nunca) hace bien (o hace daño) para la salud mental de ellos, ¿afectaría el debate? Si la sociología llegara a demostrar que la homosexualidad hace daño a la sociedad y al matrimonio heterosexual (o no hace daño, o hace ciertos daños y otros beneficios), ¿podría eso afectar nuestro criterio sobre este tema?
¿Debemos los cristianos (o deben las iglesias) imponer nuestras convicciones sobre la sociedad?  Aunque las iglesias y la Biblia tengan por pecado conductas como la borrachera, la fornicación, el adulterio, la avaricia y hasta la glotonería, ante la ley no son delitos y no deben ser penados por ningún gobierno. ¿Cuáles son los modelos bíblicos para la relación entre el pueblo de Dios y el pueblo civil? ¿Debe el estado defender los derechos humanos y civiles de los homosexuales?
Parece que hasta ahora estas ciencias no han llegado a muchas conclusiones definitivas. Cada lado en este debate cita como verdades firmes los argumentos que le convenga, y hacen caso omiso de las evidencias al contrario. Parece que tanto la iglesia como la sociedad necesitan tiempo para seguir estudiando estos temas con humildad y honestidad.
Consideraciones pastorales
Parece evidente que las instrucciones de Pablo sobre la conducta sexual, como también sobre el papel de la mujer, tenían una intención pastoral, de cuidar celosamente el buen testimonio de la iglesia en el mundo de su época. Aunque Pablo tuvo una teología bastante abierta para las mujeres (Gál 3:28) y tuvo colaboradoras en su ministerio, en sus instrucciones pastorales fue mucho más cauteloso y conservador, adaptándose a la sociedad de su época. ¿Podría haber un factor pastoral similar en las prohibiciones sobre la sexualidad?
De todos modos hoy, en medio del debate sobre la homosexualidad, los homosexuales y las lesbianas nos plantean un desafío pastoral muy urgente. ¿Pero cuál es el objetivo, “curar” al homosexual o ayudarle en la vida que está llevando? ¿Se debe decirle, o hacerle sentir, que está en pecado?  ¿Qué hacer si no siente ninguna culpa por su vida, o en cambio si siente culpa pero no logra cambiar? ¿Se le debe animar a “salir del clóset”?
Otras preguntas pastorales son si se los puede bautizar, si pueden tomar la comunión, celebrar sus bodas en la iglesia, enseñar, dirigir cultos o participar en la música, y ocupar puestos clericales. Las respuestas serán distintas, según la orientación fundamentalista, evangélica o liberal.
Abundan las preguntas sobre la pastoral de los homosexuales, pero lo importante es comenzar a realizarlo pronto. Para lograr eso, en vez de ser hostiles y condenatorios, debemos crear una atmósfera que invite al homosexual a buscar cualquier consejería que necesite.
Consideraciones eclesiales
La teología cristiana nació de la misión, y nunca debía de haberse separado de la iglesia y su misión.(8) El N.T y los padres apostólicos tuvieron una orientación evangelizadora, pastoral y contextual. Buscaban básicamente orientar la misión de la iglesia, no el buscar la coherencia teórica de algún “Sistema”. San Pablo, a pesar de ser muy riguroso doctrinalmente (Gál 1:6-9), pudo exclamar, “Aunque soy libre respeto a todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a tantos como sea posible… Me hice todo para todos a fin de salvar a algunos portodos los medios posibles” (1Cor 9:19-22). Esa declaración paulina parece estar de acuerdo con la undécima tesis de Marx contra Feuerbach, que podríamos parafrasear así: “Hasta ahora los teólogos y las teólogas han contemplado la Biblia y la fe para entenderlas, pero se trata más bien de transformar a la iglesia y por medio de ella, al mundo”.
Este compromiso pastoral y eclesial se aplica también — y especialmente — a los que viven más en la Acadêmia que en la Ecclêsia. No deben (o no debemos) vivir fuera de la gran comunidad de fe, ni tampoco llevar una vida doble, como esquizofrénicos teológicos. Creo que los académicos en especial son los que necesitan tener un compromiso profundo con la iglesia, su misión y su constante transformación (ecclesia reformata semper reformanda secundum Verbum Dei; teología como “cogitare cum ecclesia”).(9)  Para transformar la iglesia, debemos encontrarla donde está, en su marco de referencia, en el lenguaje que ellos entienden y con sus criterios de credibilidad (luchando por transformarlos cuando sea necesario y posible).(10)  La academia no debe creerse superior, como una élite teológica, sino debe tener una gran dosis de respeto hacia las bases, que se sienten perplejos ante este tema tan delicado como complicado.
Creo que en la actual situación de la iglesia, irrespetar los sentimientos (y hasta los prejuicios) de la gran mayoría de los y las miembros de las iglesias, o brincar etapas en la promoción de derechos homosexuales, es contraproducente. El buscar protagonismo personal o institucional, con un vanguardismo que pretende avanzar sin que la iglesia lo acompañe (o creyendo que sólo ellos son la verdadera iglesia, como ecclesiola in ecclesia),(11)  no sólo terminará fortaleciendo y aumentando la homofobia en la iglesia sino también frenará otras transformaciones que el pueblo de Dios necesita urgentemente.
Este efecto contraproducente es aun más negativo cuando se defiende los derechos homosexuales con exégesis dudosa de las escrituras, argumentos simplistas o aun posiblemente acertados pero que el pueblo cristiano (incluso católico) simplemente no puede asimilar. Eso garantiza el rechazo de dichos argumentos y probablemente de otros argumentos más válidos.
Es mucho peor el caso si con los derechos homosexuales se combina la defensa (y la práctica) de la libertad sexual. En iglesias donde “cayó en pecado” es sinónimo de fornicación, con eso queda garantizado el rechazo rotundo tanto de esa libertad sexual como de los derechos homosexuales. Juntos son el beso de la muerte contra la transformación de la iglesia.
Al fin, la meta básica es la transformación de la iglesia, y la pregunta básica, ¿Cuál debe ser nuestro rol profético para guiar al pueblo de Dios y transformarlo bajo el mover del Espíritu de Dios.
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[1] En este ensayo emplearemos el término “homosexual” para referirnos a la actividad homosexual voluntaria, no a alguna tendencia o preferencia (homoerotismo en cuanto tal). Además, para mayor facilidad, en este escrito emplearemos el término “homosexual” para incluir a lesbianas, bisexuales, transexuales y travestis.
[2]Explico esto con más detalle en “La Biblia, el lector y su contexto histórico”, Haciendo teología en América Latina 49-79 (disponible en www.juanstam.com 23 setiembre 2009).
[3] Ninguna traducción puede ser más que una aproximación al original. De los textos citados, no sólo el significado sino la misma traducción son debatidos y discutibles.
[4] Esta traducción es errada; el texto griego no hace ninguna alusión a Sodoma, y en toda la Biblia “sodomita” siempre significa “habitante de Sodoma”, sin alusión sexual. El siguiente término, “pervertidos” tampoco tiene base en el original, en cuanto a la idea de perversión.
[5] Hay muchos otros textos y relatos bíblicos que podrían relacionarse con el tema directa o indirectamente y han sido introducidos al debate de un lado u otro: la creación como varón y hembra (Gn 1:22), la creación de Eva (Gn 2:21-24), la historia de Sodoma y Gomorra (Gn 19), el rapto de Dina (Gn 34), el pecado de Judá contra su nuera Tamar (Gn 38), la violación de la concubina de un levita (Jue 19) y los supuestos prostitutos sagrados de los cultos paganos (Dt 23:18). Se debate también si el término genérico de “inmoralidad” (porneia), especialmente en boca de Jesús, incluía la práctica homosexual, por ser extra-matrimonial. Por otra parte, algunos defensores de derechos homosexuales citan las relaciones aparentemente homoeróticas entre David y Jonatán, Ruth y Noemí, y Jesús y el discípulo amado.
[6] Si Pablo hubiera querido, contra toda la tradición judía, condenar sólo un abuso de la homosexualidad (la pederastia) e implícitamente aprobar la práctica homosexual en sí, tenía en el léxico griego de la época términos muy específicos (pederastia, paidofilia y otros), o hubiera podido emplear alguna frase como “acostarse con niños” para hacer tal distinción. Tampoco sería lógico ni justo culpar a las víctimas de la pederastia.  Hay un consenso muy amplio en la comunidad exegética en que estos dos términos se refieren respectivamente al agente pasivo y el agente activo en una relación homosexual (Danker, Barrett, Conzelmann, Fee y N.T. Wright). Walter Danker, en su clásico Léxico del griego del NT, confirma el uso de malakos, en correlación precisamente con arsenokoites, para referirse al participante pasivo en esa relación que él clasifica como “submissive homoeroticism” en contraposición con arsenokoites (p.613). El problema para los traductores hoy es que en nuestros idiomas modernos no existen términos que correspondan a esta distinción.
[7] Para los judíos, comer sangre era lo más abominable, como una especie de canibalismo (Lev 17:10-16). En el concilio de Jerusalén, que decretó que los gentiles no tenían que circuncidarse ni someterse a toda la ley judía para ser cristianos, insistió sin embargo en dos prohibiciones morales (idolatría, fornicación) y dos prohibiciones sociales (beber sangre, comer carne de animales ahogados o estrangulados). Es obvio que se aplica a cristianos y cristianas.
[8] Ver “Teología, contexto y praxis: una visión de la tarea teológica” en Stam, Haciendo teología en América Latina Tomo II (2005) pp. 17-31 (también www,juanstam.com 28 noviembre 3009).
[9] En situaciones extremas, como el régimen nazi o las tiranías asesinas de Somoza o el gobierno golpista de Honduras, el Espíritu de Dios nos puede llamar a acciones más drásticas, de ruptura con la iglesia establecida, pero siempre con la esperanza de transformarla.
[10] Para concientizar a la iglesia, la FTL escogió sabiamente “el evangelio del reino” y logró transformaciones impresionantes, a pesar de la influencia negativa de los medios de comunicación.
[11] Veo un paralelismo aquí con el foquismo sudamericano que luchó heroicamente pero solos, y por otro lado la revolución Sandinista que además de un ejército guerrillero fue acompañada por una insurrección urbana masiva.

EEUU: Cuatro años más para Obama

Publicado: noviembre 7, 2012 en Noticias

Análisis elecciones EEUU

Cuatro años más para Obama

Obama celebrando la victoria. / Fuente HuffPost
El presidente recibe una segunda oportunidad pese a la crisis y las expectativas y promesas no cumplidas en su primer mandato.

07 DE NOVIEMBRE DE 2012, CHICAGO

 “Cuatro años más”. Con este titular dominando la portada de su página web, Fox News reconocía la victoria de Barack Obama. El canal de noticias 24 horas con más audiencia de EEUU, y el más agresivo con el presidente reelegido, asumía la derrota de Romney cuando en varios estados como Florida el recuento aún no se había cerrado. A Obama le hubiera bastado con ganar tres o cuatro de los llamados “estados indecisos”, pero al final se llevará la victoria en seis de estos siete lugares clave, incluida Florida.

Aunque el recuento seguía en muchas urnas al mediodía (horario en España),  los candidatos ya han hecho sus discursos . En los pabellones habilitados en los que se siguió la noche electoral (Boston para los republicanos, Chicago para los demócratas), ya se está limpiando y desmontando los focos.

Tras una campaña más complicada (y más sucia) de lo esperado, Obama por fin ha podido salir a anunciar lo que, parece, él siempre dio por sentado.  Será presidente del país hasta 2016  y no tendrá que contarse entre los mandatarios estadounidenses que perdieron el despacho oval tras sólo cuatro años.

Menos ilusionante que cuando hizo Historia convirtiéndose en el primer afroamericano que se ponía al frente de EEUU, su primer discurso volvió a apuntar a la esperanza. “Desde el fondo de nuestros corazones, sabemos que lo mejor está aún por llegar”. Durante los últimos meses, el demócrata intentó  convencer a los ciudadanos de que ha sido la crisis lo que ha frenado muchos de los cambios  que había prometido; que necesitaría un nuevo mandato para completar los avances sociales que no se han podido palpar en el día a día de la gente.

 Obama habría obtenido el 50% de los votos frente al 48% de Romney . Más concretamente, 59.500.000 papeletas frente a 56.900.000, en el momento de escribir este artículo. Traducido en los llamados votos electorales, que son los que calculan el ganador, el demócrata ya obtiene (a falta de asignar algunos estados) más de 300, muy por encima de los 270 estrictamente necesarios para ganar.

Se esperaba una noche de mucha tensión y datos definitivos tardíos. Al final el resultado ha sido más nítid de lo que apuntaban las encuestas pero queda claro que el margen estrecho “confirma una profunda división ideológica del país” , como concluía la cadena CBS bien entrada la noche.

 LA FUERZA EN LA SOMBRA: SENADO Y CONGRESO
 Obama volverá gobernar, pero es importante recordar que las acciones de un presidente en EEUU dependen del color de dos edificios clave:  el Senado y el Congreso , que también se escogían ayer. Aunque suelen quedar a la sombra de la batalla por la presidencia, los senadores y los congresistas son los que acabarán por tirar adelante o no las futuras leyes.

La renovación del Senado ha favorecido a Obama: los demócratas amplían su mayoría (54-45). Pero los mismos votantes le complican su legislatura eligiendo un   Congreso dominado claramente por el  color rojo . Los congresistas republicanos ya han superado la mayoría necesaria para dominar (218) cuando aún están pendientes los resultados de muchas circunscripciones.

 REFERÉNDUMS: MATRIMONIO HOMOSEXUAL, PENA DE MUERTE…
Junto a las papeletas nacionales, muchos estados aprovecharon la jornada para hacer sus propios  referéndums sobre temas que alimentan el debate  en el día a día de los ciudadanos. Un total de 177, entre los que destaca, por ejemplo, el de los estados de Washington y Colorado, donde se ha aprobado el  consumo controlado de marihuana  para mayores de 21 años, una medida que también se votaba en Oregón, donde ha sido rechazada.

El  matrimonio homosexual , sobre el que Obama se mostró abiertamente favorable por primera vez antes del verano, se ha aprobado por mayoría en Maine, Maryland y Washington, y ha sido rechazado por los ciudadanos en Minnesota.

California votaba sobre la  eliminación de la pena de muerte  en su territorio (que ya han aplicado 17 estados del país), y aunque el recuento aun no estaba finalizado al escribir estas líneas, parece que la medida será rechazada. En cuanto a las  apuestas , en cambio, los ciudadanos de Maryland habrían aprobado que se construyan más casinos y casas de apuestas, medida que defienden como una forma de crear nuevos puestos de trabajo

 TRAS UNA LEGISLATURA CON POCO ÉXITO, VOTO DE CONFIANZA
Una de las claves en estas elecciones, una vez más, han sido los  votantes de origen latino . Las primeras cifras de encuestas tras la votación apuntan a que un 70% se han decantando por Obama.  Esta minoría, que ya hace un tiempo superó en número a los afroamericanos, ha votado al Partido Demócrata para evitar que Romney cumpliera con sus planes de reducir las ayudas sociales y endurecer las expulsiones de inmigrantes sin papeles. El voto al candidato demócrata, sin embargo, no quita la  decepción generalizada  que se palpa entre los hispanohablantes, que han perdido protagonismo en la agenda demócrata y se sienten abandonados por aquellos que les prometían ayuda para cumplir el “sueño americano”.

Los grandes hitos de Obama como presidente se han dado en momentos puntuales. La orden de asesinar a  Bin Laden  cuando éste estaba acorralado por las fuerzas especiales dio al presidente la imagen de un líder contundente. El anuncio de la retirada de las tropas en Irak y Afganistán también fue aplaudido por la mayoría, aún cuando EEUU es un país acostumbrado al intervencionismo en el extranjero. También le sumó apoyos el éxito de  reflotar con fondos públicos la industria del automóvil de Detroit  (donde Obama ha ganado ahora con el 54% de los votos).

 POLÍTICAS MUY CONTESTADAS
Otras decisiones del presidente fueron más difíciles. El principal ejemplo es la  reforma del sistema sanitario , que Obama explicaba como necesaria en un contexto muy diferente al de los países europeos. “Obamacare”, como lo llaman despectivamente los republicanos, ha sido el centro de ataques permanentes de la derecha (especialmente del “Tea Party” y su radios y televisiones), por las nuevas deudas que iba a generar. Obama consiguió que, tras muchas disputas, los cambios empezaran a llegar. Los más pobres podrán acceder con más facilidad a la Sanidad, a cambio de aumentar el déficit de las arcas públicas.

 La crisis  ha sido otro tema de debate lógico que ha desgastado al presidente de EEUU en los últimos años. Ante un paro que a duras penas empieza recuperarse, el cierre de miles de empresas y la deslocalización de trabajos hacia países como China, Obama ha impusado medidas que no han tenido un impacto visible en la calle. Enfrente, Mitt Romney, un empresario de éxito, preguntaba directamente a los ciudadanos:  “¿Está usted ahora mejor que hace cuatro años?” . El argumento a favor del republicano era convincente pero se ha demostrado que los estadounidenses finalmente no han votado sólo en clave económica.

 MÁS REALISMO DE UN PRESIDENTE CURTIDO
“Tanto si he recibido vuestro voto como si no, os he escuchado, y me inspira más nuestro futuro que el trabajo hecho hasta ahora”, decía Obama en su discurso tras la victoria. Y añadía que en EEUU  “no estamos tan divididos como la política nos hace pensar” . El mensaje de fondo es el de un presidente menos ilusionado y más realista que el hombre que llegó a la Casa Blanca con la moral por las nubes.

El presidente reelecto es conciente de que en las zonas no urbanas ha sumado detractores desde el principio de su mandato y que incluso las decenas de miles de  jóvenes voluntarios que le empujaron en 2008 son ahora mucho menos entusiastas . Dejará atrás cuanto antes las expectativas no cumplidas de muchos de los que le escuchaban con ojos llorosos en su discurso en Chicago tras la primera victoria para centrarse en lo que hay por delante: “Este país avanza… Nunca he tenido tanta esperanza por América”, decía. “Todos juntos, con vuestra ayuda y por la gracia de Dios continuaremos nuestro viaje hacia adelante”.

 ROMNEY: ACABAR CON LAS “PELEAS BIPARTIDISTAS”
 Por su parte,  Mitt Romney aceptó la derrota con un talante que muchos han destacado en las redes sociales. En apenas 6 minutos de discurso, deseó “todo lo mejor al presidente, a la primera dama y a sus hijas”. Y añadía:  “Este es un tiempo de gran reto para EEUU y oraré para que el presidente tenga éxito a la hora de liderar nuestra nación” . Tras agradecer a la gente que le acompañó en la carrera, una de las frases más comentadas y aplaudidas (no tanto en el recinto republicano, pero sí en los medios) fue esta: “Hay que estar a la altura del momento, no podemos caer en peleas entre los dos grandes partidos”. El candidato mormón añadía que la derecha estadounidense seguirá luchando por sus valores pero dio a entender que si de él depende, la voz de los republicanos será más constructiva: “Nuestros líderes deben  cruzar las barreras entre partidos  y hacer el trabajo para las personas”.

 Las elecciones han pasado.  El reto para Obama ahora es dar la talla ante un electorado que ha aceptado sus disculpas y confía en que podrá hacer en su segunda oportunidad las cosas que no ha conseguido en su primer mandato. La primera prioridad será crear puestos de trabajo para aquellos que no tienen ingresos. Pero tal como anuncian los analistas de la CNN: “La luna de miel post-electoral de Obama será corta”.

Autores: Joel Forster

Editado por: Protestante Digital 2012

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Obama y EEUU, rumbo al precipicio

Publicado: noviembre 7, 2012 en Noticias

Pablo Pardo

El 1 de enero Estados Unidos se lanzará al Precipicio Fiscal. El término Precipicio Fiscal no es ninguna invención de un periodista, sino del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y se refiere a una subida automática de impuestos, acompañada de un recorte de gasto público. Se acabará el recorte de las cotizaciones a la Seguridad Social (que en EEUU es como se conoce al sistema de pensiones públicas), y expirarán las bajadas de los tipos del IRPF de George W. Bush. Subirán los impuestos a las rentas más altas para financiar la reforma sanitaria de Barack Obama. Y desaparecerán exenciones.

A ello se sumará un recorte del gasto público de alrededor del 3% del presupuesto del Estado federal (el equivalente, más o menos, a la Administración central española), que se combinará con una reducción de lo que el estado paga a los médicos en el Medicare, que es como se conoce el sistema público-privado de asistencia médica a la tercera edad.

Ese formidable ajuste es una combinación de casualidades. Por un lado, algunas de esas medidas pueden ser prolongadas. Otras, en particular el recorte del presupuesto, son fruto del acuerdo enloquecido alcanzado en agosto de 2011 entre republicanos y demócratas, en el que los primeros amenazaron con hacer que EEUU suspendiera pagos, algo que acabaría con la economía tal y como la conocemos.

El efecto del Precipicio es incalculable. Es un ajuste de 4 puntos del PIB, más que suficiente para hundir a EEUU en una recesión. No olvidemos que ese país es la única gran economía desarrollada que sigue creciendo a un ritmo mínimamente aceptable, con lo que, si eso pasara, los problemas de la eurozona se multiplicarían.

Y hay de tiempo hasta el 31 de diciembre: 50 días

Las perspectivas de acuerdo son escasas. Obama acaba de lanzar un discurso de victoria formidable, pero muy duro (en mi opinión, el mejor que le he visto desde 2004, cuando no era ni senador). El líder republicano del Senado, Mitch McConnell, ha declarado que los resultados de las elecciones “no son un apoyo a las políticas fallidas del presidente”. Los republicanos han sido vapuleados en las elecciones al Senado, pero ese partido ha girado a la derecha y McConnell ahora tiene que demostrar que es un conservador para evitar una rebelión en sus propias filas.

Por otro lado, no lo olvidemos, Obama ha ganado por menos ventaja que en sus primeras elecciones, algo que no pasaba desde 1944. Su triunfo ha sido un éxito del márketing electoral, del uso de algoritmos y de la identificación de votantes. En términos de voto popular solo ha sacado un punto porcentual a Romney, frente a 6,5 en 2008.  Al mismo tiempo, los nuevos demócratas del Senado (especialmente dos mujeres, Warren y Baldwin) no son centristas .

El Precipicio puede incluso paralizar la economía de EEUU antes de que se llegue a él. Las empresas y los profesionales no saben (no sabemos) qué tipo fiscal se  nos va a aplicar a partir del 1 de enero. Y los políticos no tienen ningún incentivo para llegar a un acuerdo. Una parte del Congreso deja el escaño el 20 de enero y, con el Legislativo en funciones, no hay ningún interés en volverse loco en negociaciones agotadoras. El que venga detrás, que arree.

Al mismo tiempo, Obama parece haber asumido que su problema es mostrarse demasiado conciliador ante unos republicanos que tienen menos voluntad de acuerdo que el toro Ratón. Los segundos mandatos presidenciales son los de los legados, pero también el de los escándalos y la irrelevancia del jefe del Estado y del Gobierno, y no parece que Obama vaya a ser una excepción. Ya ha pasado a la Historia: es negro; ha ganado dos elecciones; y ha creado un sistema de sanidad casi universal y una reforma financiera.

Hay algún otro motivo de preocupación. Por parte republicana, el máximo responsable de la política fiscal es el candidato a la vicepresidencia, Paul Ryan. dado que se da por hecho que Ryan quiere volver a presentarse en 2016 (pero como candidato a la presidencia) no tiene tampoco motivos para ser demasiado dialogante con Obama ni para seguir las órdenes del máximo líder de su partido en la Cámara, John Boehner, que tiene un liderazgo débil, y más aún frente a Ryan, como ya demostró en 2011.

Las posibilidades que se barajan son de manicomio. Por ejemplo, que en febrero el Congreso apruebe una bajada retroactiva de los impuestos que habrían subido el 1 de enero.

Así que el bloqueo sigue. Eso implica que la economía de EEUU, en el mejor de los casos, seguirá creciendo en el entorno del 2%, en el límite justo para crear empleo. En la primera mitad de 2013, probablemente se frene al 1%-1,5%. Mejorando lo presente, la UE seguirá en recesión, y las dudas sobre el euro no se van a ir. China continuará frenándose. Y en Japón, el gigante de la electrónica de consumo, Sharp, ha admitido que está al borde de la quiebra, mientras busca una inyección de capital taiwanés.

 

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