La homosexualidad por José Antonio Watanabe Maruyama

Publicado: noviembre 8, 2012 en Género, Sociedad, Teología

BITÁCORA TEOLÓGICO
Jose Antonio Watanabe Maruyama

Photo: BITÁCORA TEOLÓGICO Jose Antonio Watanabe Maruyama LA HOMOSEXUALIDAD Por: José a. Watanabe M. Sacerdote evangélico. Mayo 2012 Ya hace varios años he estado escuchando y meditando sobre el asunto de la homosexualidad. Y hoy se escucha con mayor frecuencia, hay más movimientos pro homosexualidad y anti homofobia. Aún en los programas televisivos encontramos varios homosexuales, que van desde el moderado hasta el escandaloso. En este pequeño articulo deseo plasmar mi idea sobre aquellas personas. En primer lugar estoy en contra de toda violencia, maltrato, burla y discriminación social que se hagan contra ellos, pues se les debe considerar personas. En segundo lugar aunque los respeto, no soy partidario con esa opción sexual, por dos motivos: Primero, aunque soy sacerdote evangélico - y muchos pueden opinar que estoy bajo la influencia religiosa tradicional- trataré de ser lo más objetivo, no partiendo desde las escrituras, sino desde el orden natural y la armonía cósmica. Es decir desde la ruptura natural. Segundo, lo considero en su gran mayoría como una anomalía psicológica, causada por un trauma durante su vida, especialmente en su niñez. Este último punto no pretendo desarrollarlo pues es muy complicado y cada caso tiene su propia dinámica. En cuanto al primer punto, debo aclarar mis terminologías a usar: • Hombre/mujer, características sexuales diferenciadas, en el uso de la procreación. • Masculinidad/ feminidad, considero con estos términos relacionados a una identidad cultural. Ser hombre tiene estos rasgos característicos y ser mujer estos otros. La naturaleza es orden y no desorden, ya desde la antigüedad filósofos como Platón y Aristóteles lo había descubierto. Ese orden de la naturaleza solo el ser humano lo puede modificar, sea para bien o para mal. Cada ser viviente, por lo menos, en su mayoría de las especies mayores y aún menores tiene órganos reproductivos diferenciados, por supuesto que hay excepciones como las amebas que son unicelulares y por tanto los seres más primitivos, pero estas excepciones no hacen la regla natural. Ahora, la naturaleza humana nos enseña que para procrear se necesitan dos personas de sexo opuesto pero complementario, el hombre y la mujer. Y por ello, se hace necesaria la convivencia, puesto que, las criaturas humanas a diferencias de otras nacen indefensas, por ello la solidaridad de parejas (diferenciadas) es importante. Hombre, naturaleza y cosmos son una trilogía inseparable, que deben vivir en armonía. La relación ser humano/naturaleza/cosmos debe ser una relación armoniosa y no desequilibrante. Como observé anteriormente el ser humano puede modificar la naturaleza, para bien o para su propia destrucción como humanidad, tal como está sucediendo ahora con el calentamiento global de la tierra y la gran deforestación de nuestra amazonia que desde luego traerá consecuencias fatales para toda la humanidad, solo por gozar y tener todo en el presente. Lo anterior nos debe hacer reflexionar que la manipulación del orden natural establecido, del equilibrio ecológico, es contraproducente para la especie humana y todo ser viviente que habita nuestro mundo. Puede llevarnos a la anarquía y la extinción. ¡SALVEMOS AL MUNDO Y AL SER HUMANO! debe ser nuestra preocupación última. El ser humano o la humanidad desde mi punto de vista necesita estar bajo control (el tipo de poder actual según Michel Foucault), para la supervivencia de la especie, y especies -las leyes son ejemplos de ese control social- pues sino caemos en una anarquía absoluta, donde no existan valores, principios o estas se relativicen. Comparo al ser humano como un buey que necesita un cabestro para andar. Ese cabestro para mí, es la palabra de Dios y la predicación del evangelio del Reino de Dios anunciado y practicado por Jesús, al menos que me presenten algo mejor para el mundo. Pueda ser que mi visión del ser humano sea pesimista, pero la experiencia mundana me hace verlo así. Y sobre el homosexual y la homosexual seguramente me juzgarán como muy tradicional y anacrónico, pero sobre todo está la vida en general, sobre lo particular, que puede llevarnos a la anarquía o anomia social, como describe a la sociedad actual el sociólogo francés Alain Touraine. Son pocos las personas ecuánimes, es decir respetuosas con el orden natural y cósmica. Tenemos una tendencia no sé si innata o adquirida a vivir desordenadamente. Solo el ser humano que puede dominarse a sí mismo y vivir conforme a la naturaleza no necesita ley social alguna. Por estas razones creo que el homosexualismo es una anomalía del orden natural como psicológico. Es más que todo, en ciertas, personas el desenfreno sexual o apetito sexual, cuya motivación está en lo más oculto de su ser, que necesita ser revelado. Es, así lo llamo, la “enfermedad del s.XXI”, que no discrimina, pues, afecta tanto a las altas esferas como a las más bajas, a intelectuales como poco instruidos. Es interesante que para legitimizar su “opción sexual” hacen notar que son intelectualmente más desarrollados, porque aluden a países europeos y a su gran libertad que existe por esos lugares. Si bien los países europeos han traído desarrollo al mundo, pero también, no olvidemos, que en esos países se produjeron las perores dos guerras mundiales, donde murieron millones de inocentes, toda una vergüenza mundial. Europa es un sector del mundo que trae desarrollo, pero también zozobra y ahora inseguridad y destrucción (allí están y se desarrollan para la guerra las armas más sofisticadas y mortíferas del mundo) a la humanidad. Por lo tanto, Europa no es un buen ejemplo de desarrollo humano, aunque si científico y social.Ya hace varios años he estado escuchando y meditando sobre el asunto de la homosexualidad. Y hoy se escucha con mayor frecuencia, hay más movimientos pro homosexualidad y anti homofobia. Aún en los programas televisivos encontramos varios homosexuales, que van desde el moderado hasta el escandaloso. En este pequeño articulo deseo plasmar mi idea sobre aquellas personas.En primer lugar estoy en contra de toda violencia, maltrato, burla y discriminación social que se hagan contra ellos, pues se les debe considerar personas. En segundo lugar aunque los respeto, no soy partidario con esa opción sexual, por dos motivos:
Primero, aunque soy sacerdote evangélico – y muchos pueden opinar que estoy bajo la influencia religiosa tradicional- trataré de ser lo más objetivo, no partiendo desde las escrituras, sino desde el orden natural y la armonía cósmica. Es decir desde la ruptura natural.Segundo, lo considero en su gran mayoría como una anomalía psicológica, causada por un trauma durante su vida, especialmente en su niñez. Este último punto no pretendo desarrollarlo pues es muy complicado y cada caso tiene su propia dinámica.
En cuanto al primer punto, debo aclarar mis terminologías a usar:
• Hombre/mujer, características sexuales diferenciadas, en el uso de la procreación.
• Masculinidad/ feminidad, considero con estos términos relacionados a una identidad cultural. Ser hombre tiene estos rasgos característicos y ser mujer estos otros.
La naturaleza es orden y no desorden, ya desde la antigüedad filósofos como Platón y Aristóteles lo había descubierto. Ese orden de la naturaleza solo el ser humano lo puede modificar, sea para bien o para mal. Cada ser viviente, por lo menos, en su mayoría de las especies mayores y aún menores tiene órganos reproductivos diferenciados, por supuesto que hay excepciones como las amebas que son unicelulares y por tanto los seres más primitivos, pero estas excepciones no hacen la regla natural. Ahora, la naturaleza humana nos enseña que para procrear se necesitan dos personas de sexo opuesto pero complementario, el hombre y la mujer. Y por ello, se hace necesaria la convivencia, puesto que, las criaturas humanas a diferencias de otras nacen indefensas, por ello la solidaridad de parejas (diferenciadas) es importante.
Hombre, naturaleza y cosmos son una trilogía inseparable, que deben vivir en armonía. La relación ser humano/naturaleza/cosmos debe ser una relación armoniosa y no desequilibrante. Como observé anteriormente el ser humano puede modificar la naturaleza, para bien o para su propia destrucción como humanidad, tal como está sucediendo ahora con el calentamiento global de la tierra y la gran deforestación de nuestra amazonia que desde luego traerá consecuencias fatales para toda la humanidad, solo por gozar y tener todo en el presente.
Lo anterior nos debe hacer reflexionar que la manipulación del orden natural establecido, del equilibrio ecológico, es contraproducente para la especie humana y todo ser viviente que habita nuestro mundo. Puede llevarnos a la anarquía y la extinción. ¡SALVEMOS AL MUNDO Y AL SER HUMANO! debe ser nuestra preocupación última.
El ser humano o la humanidad desde mi punto de vista necesita estar bajo control (el tipo de poder actual según Michel Foucault), para la supervivencia de la especie, y especies -las leyes son ejemplos de ese control social- pues sino caemos en una anarquía absoluta, donde no existan valores, principios o estas se relativicen. Comparo al ser humano como un buey que necesita un cabestro para andar. Ese cabestro para mí, es la palabra de Dios y la predicación del evangelio del Reino de Dios anunciado y practicado por Jesús, al menos que me presenten algo mejor para el mundo.
Pueda ser que mi visión del ser humano sea pesimista, pero la experiencia mundana me hace verlo así. Y sobre el homosexual y la homosexual seguramente me juzgarán como muy tradicional y anacrónico, pero sobre todo está la vida en general, sobre lo particular, que puede llevarnos a la anarquía o anomia social, como describe a la sociedad actual el sociólogo francés Alain Touraine.
Son pocos las personas ecuánimes, es decir respetuosas con el orden natural y cósmica. Tenemos una tendencia no sé si innata o adquirida a vivir desordenadamente. Solo el ser humano que puede dominarse a sí mismo y vivir conforme a la naturaleza no necesita ley social alguna.
Por estas razones creo que el homosexualismo es una anomalía del orden natural como psicológico. Es más que todo, en ciertas, personas el desenfreno sexual o apetito sexual, cuya motivación está en lo más oculto de su ser, que necesita ser revelado. Es, así lo llamo, la “enfermedad del s.XXI”, que no discrimina, pues, afecta tanto a las altas esferas como a las más bajas, a intelectuales como poco instruidos.
Es interesante que para legitimizar su “opción sexual” hacen notar que son intelectualmente más desarrollados, porque aluden a países europeos y a su gran libertad que existe por esos lugares. Si bien los países europeos han traído desarrollo al mundo, pero también, no olvidemos, que en esos países se produjeron las perores dos guerras mundiales, donde murieron millones de inocentes, toda una vergüenza mundial. Europa es un sector del mundo que trae desarrollo, pero también zozobra y ahora inseguridad y destrucción (allí están y se desarrollan para la guerra las armas más sofisticadas y mortíferas del mundo) a la humanidad. Por lo tanto, Europa no es un buen ejemplo de desarrollo humano, aunque si científico y social.

Por: José a. Watanabe M.
Sacerdote evangélico.
Mayo 2012
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