Archivos para diciembre 6, 2012

Owl City – In Christ Alone (I Stand)

Publicado: diciembre 6, 2012 en Música


España

Un caso único en España

Uno de cada 10 habitantes de Marín es evangélico

La fachada de la iglesia evangélica de Marín
La comunidad protestante de Marín (Pontevedra), con aproximadamente dos mil integrantes, supone el 10% de la población del municipio. Hay 20.000 evangélicos en Galicia.

VIGO (ESPAÑA)

 El Faro de Vigo, uno de los periódicos más importantes de Galicia, dedicaba el pasado domingo 2 de diciembre un interesante reportaje de Salvador Rodríguez a la presencia de protestantes en la región , destacando un nombre propio: el del misionero inglés Thomas Blamire, quien se estableció en Marín tras fundar las iglesias evangélicas de A Coruña, Pontevedra y Vigo.

 En la actualidad, la comunidad protestante en Marín, con sus aproximadamente dos mil integrantes, alcanza al 10% de la población del municipio, una cifra única en España, en términos porcentuales.

La labor espiritual, social y cultural de la Iglesia Evangélica de Marín es inmensa, 130 años después de que Blamire celebrara los primeros “bautismos por inmersión” en un medio hostil en el que, según testimonios de la época, la sola mención de la palabra “protestante” producía en los gallegos “un sentimiento de repulsa inmediata”. La labor de las iglesias locales ha conseguido romper tópicos y hacer visible y respetada la fe y la espiritualidad de los cristianos evangélicos.

 EL REPORTAJE
 En  el reportaje de El Faro de Vigo  refieren que existen actualmente alrededor de 20.000 mil cristianos evangélicos en Galicia , en un tiempo alejado del que vivieron los pioneros ingleses que llegaron como misioneros entre el último decenio del siglo XIX y el primero del XX.

 Sin embargo, para Julio Torres Caeiro, Pastor de la Comunidad Evangélica de Marín, “en realidad los únicos periodos en que se puede decir que los evangélicos han vivido relativamente tranquilos fueron los primeros años de la II República, con la paradójica instauración del Estado laico” y “por supuesto, estos años de democracia, con una Constitución que permite el libre culto” . Durante el resto de “nuestra historia gallega y española hemos sido perseguidos, encarcelados, torturados… se nos ha denegado el derecho a ser enterrados según nuestra fe, se nos ha rechazado para determinadas profesiones, se nos ha ilegalizado, demonizado… Nos ha pasado de todo, y casi todo malo, pero aquí estamos, sin duda viviendo una de nuestras épocas más esplendorosas”.

 El concello de Marín es un caso muy especial no sólo en Galicia, sino en España . En él conviven cuatro comunidades evangélicas: la propia de Marín, la de Seixo, la denominada Iglesia de Filadelfia (formada por miembros de etnia gitana) y la Iglesia Pentecostal. En total, suman unas 2.000 personas, lo que  representa el 10 por ciento de la población total del ayuntamiento que, así, se convierte en el municipio que, porcentualmente, tiene el mayor índice de evangélicos de toda España .

 La de Marín, no obstante, no fue la primera comunidad evangélica fundada en Galicia. Más antiguas que ella son las de A Coruña, Ferrol, Vigo y Pontevedra, pero en todas ellas hubo un hombre común: Thomas Blamire Liddell  quien, en compañía de otro pastor protestante, James Wigstone, se trasladó a España con fines misioneros en el año 1873. Tras predicar por Barcelona y Madrid, ambos decidieron continuar su labor en Galicia, iniciando sus prédi­as en la ciudad de A Coruña. Dejó escrito Wigstone:”¡Qué conmoción dejó el Evangelio en A Coruña! El Gobernador amenazó con echarnos en la cárcel. Muchos cientos de personas llenaron la plaza en frente de la casa y la capilla. Semana tras semana la gente vino de todas partes para oír el mensaje. Los curas y el Arzobispo de Santiago nos excomulgaron…”.

 Consumada su misión en la capital coruñesa y algunos pueblos cercanos más con la venta de “numerosos ejemplares de la Biblia”, Blamire y Wigstone se dirigieron a Vigo . De su experiencia olívica. a donde llegaron en 1877, extrae­mos las siguientes líneas proce­dentes del libro de Wigstone traducidas al castellano en “El polizón esperado” del periodista marínense Marcos Gago: “íbamos a todas partes vendiendo Biblias, dando tratados y hablando a la gente, cuando el jefe de la policía y dos agentes vinieron con una orden de arresto. Nos llevaron escoltados por gran parte de las calles de la ciudad ante distintos superiores suyos de aquí para allá. Al final acabamos en un pueblo a dos millas con el Jefe de la Policía siempre a nuestro lado”.

 Variadas peripecias después, Thomas y James tomaron rumbo a Pontevedra y en el paso, se toparon con Marín . En la villa marinense decidieron separarse: Wigstone se ocuparía de la comunidad de Vigo y Blamire se convertiría en el primer pastor de Marín “donde la obra desde entonces ha sido considerable”, escribió su compañero.
 No se sabe exactamente por qué razones, pero  el hecho fue que la predicación de Thomas, que a partir de entonces castellanizó su nombre en Tomás, obtuvo en Marín un éxito insospechado desde el primer momento .

Turrall y White también escribieron sobre el Marín de esos años: “El número de personas que acudió a los cultos fue tan grande que no cogían en el local que servía como capilla (….). Estos creyentes, en casi cada caso, han demostrado ser firmes en el Evangelio, y sus hijos y nietos siguen sus caminos”.

De la época en que Gago ubica la reunión datan los que están considerados primeros bautismos por inmersión realizados por la Iglesia Evangélica en Galicia, aunque admite Torres Caeiro que otros bautismos pudieron haberse celebrado antes en otras iglesias evangélicas, pero como, en aquellos tiempos, todos ellos se hacían en la clandestinidad.

 El caso es que aquella comunidad evangélica de Marín que, con sus casi 200 seguidores, ya se había erigido en la punta de lanza de los protestantes gallegos, liderada por un Tomás Blamire a quien, a su muerte, en 1894, sucedió otro pastor británico, Cecilio Hoyle, bajo cuya etapa se construyó el primer tempo de la Iglesia Evangélica de Marín , inaugurado el 31 de diciembre de 1899.

 Y después de Hoyle, un nuevo pastor inglés, Enrique Turrall, emprendió una etapa importantísima en la historia de los evangélicos gallegos . Turrall, otra figura histórica del protestantismo, es uno de los escasos evangélicos con calle dedicada en Galicia y en España, la que se inauguró en Marín en 2007. Tendrían que transcurrir 70 años desde aquellos bautismos pioneros para que, en 1952, tras el fallecimiento de Turrall, un marínense fuese elegido por primera vez pastor de la comunidad evangélica de su pueblo. Tal honor correspondería a Isaac Campelo, que desempeñó esta responsabilidad hasta 1983.

Su testigo lo lleva desde hace 25 años Julio Torres Caeiro que confiesa que “aunque es verdad que vivimos tranquilos desde la llegada de la democracia, no fue hasta 1994, por miedo a la expropiación, que nos atrevimos a poner a nuestro nombre la propiedad de nuestro templo. Hasta ese año, por precaución, figuraban como propietarias unas sociedades inglesas”.

 Pueden leer o descargar aquí (en pdf) el  reportaje de “El Faro de Vigo” sobre la Iglesia evangélica de Marín .

 Fotos: Museo Archivo Histórico Evangélico de Galicia

Fuentes: Faro de Vigo, Actualidad Evangélica

Editado por: Protestante Digital 2012

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Babette y el festín de la Gracia

Publicado: diciembre 6, 2012 en Cine

José de Segovia Barrón

Babette y el festín de la Gracia
La historia nos presenta una comunidad luterana de rasgos pietistas –el término puritano se usa más bien en el mundo anglosajón y no es lo mismo que pietista–.

05 DE DICIEMBRE DE 2012

 Hay cosas que uno no las entiende, hasta mucho tiempo después. Puede saber de lo que tratan, a lo que se refieren, pero en realidad no ha comprendido nada. Así ocurre con algunas historias, como  El festín de Babette  –el film danés, basado en un cuento de Karen Blixen,   que ganó un Oscar hace veinticinco años y vuelve ahora a los cines en una versión restaurada–. Vi la película, cuando se estrenó en 1988 en los cines Alphaville de Madrid y la he vuelto a ver en algún pase de televisión, pero no la había entendido hasta ahora.

Me temo que eso es lo que les pasa a los que ven este relato como un clásico de la gastronomía en el cine. Disfrutan de ver a Stéphane Audran cocinando –la actriz francesa presentó la copia en el festival de San Sebastián, donde recrearon incluso sus platos–, pero no ven su dimensión de parábola. Lo mismo les pasa, por otro lado, a los católicos que se empeñan en ver el misterio de la transustanciación en la historia de esta escritora de origen luterano –que firmaba con el seudónimo de Isak Dinesen y murió ahora hace medio siglo–.

Es cierto que con  El festín de Babette  el veterano realizador danés Gabriel Axel –nació en 1918 y trabajaba en la televisión desde los años cincuenta–, se coloca en la mejor tradición de directores nórdicos –como Bergman o Dreyer–, que han tratado el tema de la fe. Aunque si esta obra es ya un clásico contemporáneo, es porque nos interroga cada vez que nos acercamos a ella. A algunos les habla del valor del arte o la alegría de la vida, pero a otros del asombro de la gracia y el amor perdido.

 LEJOS DE ÁFRICA
 Como muchos lectores, conocí a Blixen por sus Memorias de África  –maravillosamente llevadas al cine por Sydney Pollack en 1985, donde Meryl Streep interpreta a la escritora y Robert Redford a su amado cazador inglés Denys Finch Hatton– . El libro me llevó a otros textos –como sus  Cuentos góticos – ,  a medida que crecía mi curiosidad por una figura tan admirada por autores como Javier Marías –que tradujo su  Ehrengard –. Sus fotos en los años cincuenta con Ernest Hemingway, o Arthur Miller y Marilyn Monroe, muestran la popularidad que tenía la delgada baronesa, cuando escribió  El festín de Babette. 

Aunque nació en Dinamarca en 1886, Karen se casó con un primo lejano, que era barón –de ahí lo de baronesa–, estableciendo una plantación de café en Kenia. El matrimonio tuvo tantos problemas, que se separó a los seis años. Ella tiene entonces una relación apasionada, pero llena de altibajos, con un aristócrata británico, cazador de leones, que muere en un accidente de aviación en 1931. Se dedica a partir de ese momento a escribir –primero en inglés, luego en danés–, mientras se encarga de la granja, hasta que se ve forzada a venderla y regresar a su país, tras la segunda guerra mundial.

La película de Axel traduce fielmente el relato –que atribuye a Blixen, aunque lo firma como Dinesen–. Lo sitúa en Jutlandia, en vez de Noruega –como la novela original–, pero sigue al píe de la letra muchas de sus descripciones. Se toma la libertad de doblar el espacio temporal –para convertir a las hermanas protagonistas en dos ancianas– y difumina el pasado revolucionario de Babette –las  pétroleuses  eran mujeres acusadas de quemar gran parte de París durante la Comuna, donde perdió a su marido y su hijo–, pero es una fiel adaptación del libro.

 AMBIENTE PIETISTA
 La historia nos presenta una comunidad de origen luterano de claros rasgos pietistas –el termino puritano se usa más bien en el mundo anglosajón y no es exactamente lo mismo que pietista–. El padre de estas dos hermanas se ve claramente que es pastor de la iglesia luterana –que mantiene a veces este tipo de grupos dentro de sus parroquias–.  Sus hijas se llaman Martine y Philippa, en homenaje a Martin Lutero y Philip Melanchton. Son personas piadosas, pero también caritativas –emplean sus pequeñas rentas en obras de beneficencia–, pero todo en esta comunidad tiene un aire oscuro y austero. Piensan todo el tiempo en la Nueva Jerusalén, a la que cantan como su verdadero hogar.

 Como en muchas comunidades pequeñas, la vida de la familia gira en torno a la iglesia.  La virtud y el sacrificio no son cosas que se dicen, sino que se viven. Estas chicas no van a bailes, ni a fiestas. Los jóvenes que quieren verlas, tienen que ir a la iglesia. En el rebaño de este sonriente pastor, se nos dice que el matrimonio tiene poco valor, puesto que al amor se le quita todo contenido romántico. Su belleza se convierte en algo etéreo, que no tiene nada que ver con lo físico.

Te llama la atención cómo el pastor ve natural que estas hijas dulces y buenas se queden solteras, para cuidar de él. Su misión en la vida es continuar la labor del padre, manteniendo su veneración. Pierden la ilusión y el futuro, renunciando al amor, tanto de un oficial de caballería como de un cantante de ópera. El padre no rechaza, de entrada, a ninguno de ellos –aunque el segundo fuera “papista”–, sino que ellas mismas están tan condicionadas, que no hace falta que se les prohíba directamente nada.

 AMORES PERDIDOS
El teniente Lorens Loewenhielm es un aficionado al juego, que al ser mandado con su piadosa tía, ansía una vida “más elevada y pura” con Martine, “sin secretos ni remordimientos molestos de conciencia”. Como él nunca se ha considerado “espiritual”, ve problemático compaginar su amor con sus aspiraciones. Así que se despide, para conocer otras cosas, puesto que “se ha dado cuenta que la vida es despiadada y algunas cosas son imposibles”.

Achille Papin es una estrella de Paris, que le enseña a cantar a Phillipa un aria del  Don Giovanni  de Mozart –en contraste con los himnos que se usan constantemente como medio de escape, en los momentos de tensión–. Ante el menor atisbo de atracción, la chica rechaza esos sentimientos, convencida de que actúa correctamente. El padre no le prohíbe nada. Es ella la que le dice que no quiere recibir más clases. No hace falta que le pregunte nada, para indagar en los motivos de su renuncia. Ella ha elegido, según se le ha enseñado. Otra cosa le hubiera parecido pecado. Consciente, el padre comunica su decisión lo antes posible.

 Se quedan así haciendo punto, mientras su padre lee la Biblia. A su muerte, mantienen su herencia viva. Quince años después, aparece en la puerta una frágil y pálida mujer, Babette, que huye de París en medio de la guerra civil . La envía, como sirvienta, el cantante de ópera, que ahora “célibe y canoso, espera que en el Paraíso pueda volver a oír su voz, sin temores ni escrúpulos, como Dios quería que cantara”. Aunque las hermanas no tienen medios para pagarla, ella accede a trabajar para ellas, gratis.

 INVITADOS A UN BANQUETE
 Durante doce años, el único contacto que Babette mantiene con Francia es un billete de lotería que recibe como regalo. Sirve así a las hermanas y a la comunidad en sus austeras costumbres . Los hermanos se han vuelto cada vez más irritables, teniendo continuos choques. Uno cree haber sido estafado por otro, dos mujeres llevan una década sin hablarse y se descubre un adulterio ocurrido hace treinta años entre dos miembros de la comunidad. “La intolerancia y el desacuerdo reinan entre nosotros”, dicen las hermanas. Se reúnen fielmente para cantar himnos, pero la Palabra brilla por su ausencia y dudan si serán perdonados por sus infidelidades.

 La noticia de que Babette ha ganado la lotería coincide con las preparaciones de la celebración del centenario del pastor, para intentar que vuelva la armonía y la comunión fraternal. Cuando ella les dice que quiere preparar una cena francesa, las hermanas se resisten  – ¿no comen los franceses ranas? –. Como es lo único que les ha pedido en todos estos años, acceden a sus deseos, pero descubren con horror la llegada de codornices y una tortuga viva, además de una cabeza de vaca, acompañada de cajas de vino y champán, que les producen auténticas pesadillas. Ven con temor cómo van a ser “expuestas a fuerzas peligrosas”, en un “aquelarre de brujas”.

 En su espiritualidad, piden “que el cuerpo sea esclavo del alma” y se proponen “no saborear nada”. Ya que, según su peculiar interpretación del Evangelio, “como en las bodas de Caná, la comida no tiene importancia”. Babette organiza así todo un festín, para gente que no valora en nada sus manjares ni delicadezas . Como tantos evangélicos, prefieren el agua al amontillado y el champán les parece “una especie de gaseosa”.

Sólo hay una excepción, el ahora general Lowenhielm ha podido venir a la fiesta, ya que está visitando a su tía. Es él quien reconoce en uno de sus platos la especialidad exquisita de una mujer que fue chef en uno de los más reputado restaurantes de París, que no es otra que Babette.

 SORPRENDIDOS POR LA GRACIA
 Aunque nadie habla de la comida y la bebida, el ambiente se hace más cálido. Uno confiesa que “era un perdido juerguista hasta que conoció al pastor y escuchó su primer sermón”. Otro hermano confiesa a un tercero que realmente le estafó y las dos mujeres que no se hablaban, se encuentran en animada conversación. Ante el eructo de otra hermana, uno prorrumpe: “¡Aleluya! Es entonces cuando el general se levanta para hablar con un discurso, donde está la clave de la historia. Sus palabras giran en torno al salmo favorito del pastor. Su mensaje es el descubrimiento de la gracia. 

“El hombre en su debilidad y miopía, cree que tiene que tomar decisiones en la vida. Temblamos ante las opciones que tenemos que tomar en la vida. Y después de haber elegido, tememos habernos equivocado. Pero llega el momento cuando se nos abren los ojos y nos damos cuenta de que la gracia es infinita. Sólo tenemos que esperarla con confianza y recibirla con gratitud. La misericordia no impone condiciones. Todo lo que hemos elegido, nos es concedido, pero todo lo que hemos rechazado también nos es dado. Sí, incluso aquello que hemos rechazado. Porque la misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron” ( Salmo  85:10).

 La gracia es libre e incondicional, pero tiene un precio. No es una gracia barata. Descubrimos al final que la fiesta le ha costado todo a Babette. No podemos comprar la dicha, pero alguien ha pagado por ella: Cristo Jesús . Es en la cruz donde “la misericordia y la verdad se encontraron; la paz y la justicia se besaron”. El general se da cuenta entonces de que “todo es posible”.

La cena acaba con los hermanos cantando un himno evangélico alemán, antes de salir unidos de la mano, en un baile bajo el cielo estrellado:

 El que deja actuar al amado Dios
 Y siempre espera en Él
 Será guardado de manera milagrosa
 En medio de necesidad y tristeza.
 Quien confía en el Dios altísimo
 No ha construido sobre arena.

 Que guarde silencio, esperando,
 Y se regocije en su interior
 Cómo la gracia soberana de nuestro Dios
 Y su omnisciencia le son propicias.
 Dios, que nos ha escogido para sí,
 Sabe muy bien lo que nos falta.

Autores: José de Segovia Barrón

©Protestante Digital 2012

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¿A unos días del ‘fin del mundo maya’?

Publicado: diciembre 6, 2012 en Cultura

El mito del 21-12-12

¿A unos días del 'fin del mundo maya'?
Historiadores y científicos explican las incoherencias sobre el supuesto “fin de los tiempos” del calendario maya para el veintiuno de diciembre de 2012.

MÉXICO

Nueva Era, pseudociencia, ignorancia y supersticiones. El “fin del mundo” en 2012, una teoría que se ha puesto de moda en los últimos años, fue analizada en un ciclo de conferencias en México hace meses (se cumple ahora un año), en el que participaron expertos en la materia. desde entonces nada ha cambiado para que sus opiniones no nos sirvan de referencia . Científicos mexicanos y extranjeros derribaron los mitos creados por los supuestos “profetas modernos” en torno al “cataclismo maya”.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Ciudad de México organizó una conferencia en la que participaron un astrofísico, una historiadora y dos epigrafistas, que se encargaron de cuestionar el supuesto cataclismo o un “cambio de conciencia de la humanidad, que presuntamente se producirá el 21 de diciembre del año venidero”, explicó el INAH en un comunicado.

El tema fue analizado por expertos en la cultura maya, entre ellos el historiador  Erik Velásquez, que explicó que la “profecía maya de 2012” surgió en la década de los 70, cuando el escritor Frank Waters escribió un texto con una “mezcolanza de creencias”.

En dicho documento aseguró que el “Monumento 6 de Tortuguero, en Tabasco, marca el supuesto fin de un Quinto Sol (que es un concepto mexica, no maya) y la llegada de una nueva humanidad o Sexto Sol”, recordó.

Velásquez señaló que a partir de ese texto comenzó una secuencia de obras sobre la “nueva Era” que ha crecido y genera grandes ganancias, debido a que “satisface la necesidad de mucha gente de creer, pero que no tiene ningún sustento en los métodos de la investigación humanística ni académica”.

Los mayas del periodo Clásico (250-900 d.C.) “de ninguna manera pensaron que su tiempo se iba a terminar en 2012”, afirmó.

 IMPROBABILIDAD ESTADÍSTICA
Los epigrafistas  Sven Gronemeyer y Erik Velásquez  de la Universidad de La Trobe (Australia) aseguraron que  la citada inscripción en el Monumento 6 de Tortuguero solo señala una fecha sobre la terminación de un ciclo y el comienzo de otro , período en el que retornaría una de las deidades mayas, el dios Bolon Yokte.

El astrofísico  Jesús Galindo  aclaró que aunque los mayas fueron grandes astrónomos, ni ellos “ni la ciencia actual estarían en posibilidades de plantear un ‘fin del mundo’”. El científico consideró imposible tratar de pronosticar que un cometa “extermine” a la humanidad, “pues es un evento que no se puede predecir con exactitud”.

Además, las personas  hablan “de las grandes erupciones en el Sol que suceden cada 11 años, pero por suerte tenemos un escudo magnético que evita que nos afecte”,  aseguró.

 CALENDARIO EQUIVOCADO
Por su parte, la historiadora mexicana  Laura Caso Barrera  explicó que la única predicción conocida de los mayas fue escrita en el libro Chilam Balam de Ixil en el siglo XVIII, quienes retomaron una profecía babilónica divulgada por el sabio Beroso del siglo III a.C., a partir de la cual  anunciaron el fin del mundo para el año 1887 de nuestra era.

Los expertos concluyeron que todas las versiones sobre el “fin del mundo” son rumores y leyendas que sacan de contexto la visión de las antiguas culturas. Añadieron que este fenómeno es parte de la necesidad de creer de mucha gente como consecuencia de la inestabilidad política y económica o por el cambio climático.

Fuentes: Efe

Editado por: Protestante Digital 2012

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