Archivos para junio 29, 2013


Juan Francisco Martinez

Una reforma migratoria a medio camino

 Ha sido una semana de emociones encontradas, contentos por lo que puede llegar a ser, pero tristes por decisiones negativas para el país y en especial para la comunidad latina en EEUU.

El jueves el Senado de los Estados Unidos votó 68-32 a favor de una ley de reforma migratoria que podría significar la legalización de millones de personas indocumentadas en EEUU. Sube la expectativa y la presión al partido republicano para que responda de una manera positiva a la propuesta, particularmente en la Cámara Baja de Representantes donde ellos son mayoría y controlan que avance o se detenga el proceso legislativo.
Sin embargo, las expectativas están muy altas porque se ha llegado tan cerca de una reforma, algo que no ocurrió en el 2006 o 2007, las últimas que se consideró seriamente una reforma migratoria.
La propuesta de ley aprobada promete un camino largo y engorroso para que las personas indocumentadas se puedan legalizar. Pero aunque el proceso impone multas y una espera de muchos años para llegar a la residencia, inmediatamente le daría un estatus legal a los que logren alcanzar la meta.
Por un lado el costo para poder ampliar los votos para la victoria en el senado fue un programa débil de visas temporales y una inversión millonaria en la “seguridad en la frontera”. El tipo de seguridad que se propone para la frontera con México daría la impresión de que ese país es nuestro enemigo y ya algunos comentaristas mexicanos han comentado que este tipo de cerca y seguridad solo lo construye quien ve a un enemigo al otro lado de la misma.
Por otro lado el partido republicano está dividido sobre este tema. Aunque varios senadores republicanos votaron a favor de la propuesta, los 32 votos negativos fueron todos republicanos. El liderazgo republicano de la Cámara baja ya ha dicho que no permitirá un voto sobre una propuesta que no cuente con el apoyo de la mayoría los republicanos. Esta situación se da dentro de un partido republicano en el que varios líderes están llamando al partido a abrirse al voto latino, mientras que muchos otros de la base tradicional republicana han tomado una postura muy anti-inmigrante. Existe la posibilidad de que esta división haga imposible que se apruebe finalmente la reforma en la Cámara baja.
Este voto favorable a la reforma imnmigratoria se ha producido durante una semana de decisiones controversiales de la Corte Suprema del país. La más publicada ha sido la que prácticamente abre las puertas a una futura legalización nacional del matrimonio del mismo género.
Sin embargo, la corte también tomó dos decisiones que tendrán resultados nocivos sobre la comunidad latina.
La primera es que derrocó una parte de la ley de derechos de voto. Tan pronto salió la decisión varios estados comenzaron a tratar de cambiar sus leyes en maneras que probablemente hará más difícil el voto de personas minoritarias.
La segunda es que decidió limitar el uso de la “acción afirmativa” para abrir las puertas de las universidades de élite a personas de grupos tradicionalmente sub-representados.
Estas dos decisiones probablemente afectarán negativamente a los latinos en las urnas y en la educación.
Así que ha sido una semana de emociones encontradas, contentos por lo que podría ser, pero tristes por decisiones que afectarán negativamente al país y particularmente a la comunidad latina en EEUU.
Seguimos luchando por la justicia a favor de los más débiles, reconociendo que las recientes decisiones de la Corte Suprema tendrán efectos nocivos sobre muchas personas.
En una semana de esperanza y de derrotas confesamos que Jesucristo sigue siendo Señor y por eso seguimos adelante con esperanza viendo hacia el futuro divino y con la disposición de luchar a favor de la justicia.

Autores:  Juan Francisco Martínez

©Protestante Digital 2013

Niñez tras las rejas en Bolivia

Publicado: junio 29, 2013 en Noticias

Más de 2.000 menores sufren abusos mientras conviven con sus padres en las prisiones del país andino

Cochabamba
Un par de guardias custodian la zona donde juegan unos niños en la cárcel de San Pedro, en La Paz. / melanie stetson (getty)

El dramático caso de una niña de 12 años que durante cinco años fue violada repetidamente por su padre, su tío y un padrino en una celda de la cárcel de San Pedro en La Paz ha desbordado la indignación ciudadana y ha forzado a las autoridades a anunciar la salida paulatina de las prisiones bolivianas de todos los niños mayores de seis años. La niña, cuyo nombre no fue revelado, está embarazada de dos meses y está recibiendo tratamiento psicológico. La madre de la niña está siendo investigada bajo sospecha de haber permitido los abusos.

La medida ha desatado las protestas de los padres encarcelados que no desean separarse de su prole o que argumentan que en la calle estarán peor que entre rejas. Pero el problema es tan grave en Bolivia que hay poco margen para la negociación. En las cárceles del país más de 2.100 niños acompañan en el penal a su padre, su madre, o a ambos. Junto a ellos, conviven otros 13.000 menores privados de libertad por diversas causas: asesinato, narcotráfico, hurto, estafas y violación, entre otros delitos, en las penitenciarías de Bolivia.

Hasta el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Denis Racicot, ha intervenido en el debate para pedir al Gobierno boliviano que tome cartas en el asunto. Racicot recordó, además, que el problema es más dramático en el país andino que en cualquier otro de América Latina.

“Es un problema difícil y complicado”, explica la coordinadora de la Pastoral Penitenciaria, la religiosa española María Ángeles González, mientras advierte que mientras se intenta defender unos derechos se puede atentar contra otros, fundamentales. “Los niños tienen derecho a estar con sus padres, a que los cuiden y que los amen. El estímulo afectivo es sumamente importante en el desarrollo” del ser humano, afirma la religiosa que semanalmente visita las seis cárceles en Cochabamba. Conoce de cerca la situación de los menores que en el día van a la escuela y regresan al hacinamiento para estar con sus padres y hermanos.

“Es una situación de pobreza, de mucha pobreza”, dice González. Cuenta que, en algunos casos, toda una familia se queda sin nada por pagar el coste del juicio. Si la pareja —generalmente la mujer— tiene que salir a trabajar, los niños no pueden quedarse solos. Entonces, todos van a vivir a la cárcel y se acomodan como mejor pueden.

En un artículo publicado recientemente en el diario paceño La Razón, la periodista Lucía Sauma relata que en 2008 decidió hacer un programa de radio desde el penal de San Pedro, pues había sido alertada por una trabajadora social sobre la presencia de muchos menores en ese centro. “Cuando llegué, vi cómo salían pequeñitos que aparecían como fantasmas de la boca negra de alguno de los incontables pasillos, recovecos y huecos que tiene esa cárcel (…) Conocí a dos hermanitos que ganaban dinero cumpliendo encargos de pequeñas compras o llamadas telefónicas para los presos, en el horario de la tarde, cuando salían a su escuela en Villa Fátima. Su mamá los dejaba a cargo del padre, mientras ella hacía negocios en el Alto Beni. Se quedaban meses encarcelados por la mañana y libres por la tarde”.

Las autoridades penitenciarias planean llevar a los menores a hogares de acogida. La coordinadora González admite que estos hogares no son seguros, después de los graves problemas que se han dado en varios de ellos cuando se puso en evidencia que los niños mayores seguían el ejemplo de algunos de sus cuidadores, que abusaban sexualmente de los pupilos más jóvenes o nuevos. La propuesta de la Pastoral de Cochabamba es construir edificios anexos a las cárceles para albergar a los niños sin separarlos de sus padres, de modo que puedan mantener “el núcleo integrador de la familia”. Los niños no ingresarían a los recintos donde se encuentran los reos, que no están discriminados por delitos, pero los padres tendrían acceso a las habitaciones de los menores.

La situación de los niños ha puesto en evidencia un complejo y grave problema en Bolivia: Hay pocas cárceles y las mayoría de ellas superpobladas y con infraestructuras inadecuadas, carentes de políticas de reinserción, además de un sistema judicial desesperadamente lento que agrava la situación de pobreza de los detenidos preventivamente (sin sentencia), que representan un 76% de la población en las cárceles.

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En Tenancingo, un pequeño municipio mexicano, cuatro de cada cinco adolescentes quiere dedicarse a la trata de personas, el negocio local

Una alumna del colegio de Tenancingo. / PRADIP J. PHANSE

Noé Quetzal Méndez tiene 38 años, la cara redonda y un lunar cerca del ojo izquierdo. En la fotografía anexa a su ficha policial parece un cantante venido a menos. La cirugía estética con la que intentó burlar al FBI le ha acartonado el rostro. Quienes lo conocen bien dicen que no se parece en nada a aquel adolescente regordete que desde muy pronto, casi siendo un niño, comenzó a prostituir mujeres en Tenancingo, un pueblo de campesinos situado a 100 kilómetros del Distrito Federal. Expandió su negocio por Estados Unidos y cruzó en la frontera a más de cien menores de edad. Cada cierto tiempo volvía a su tierra como el hijo pródigo.

En la entrada de su municipio, de 11.700 habitantes, se suceden mansiones ostentosas y horteras junto a casitas humildes acabadas con retales. Los adolescentes del pueblo saben que las primeras construcciones pertenecen a los proxenetas, los mismos que llenan cada año de dólares el manto del arcángel San Miguel cuando sale en procesión. Las segundas son propiedades de campesinos, unos don nadie a ojos de los jóvenes. El oficio de tratante de personas en este lugar es hereditario. Familiar. Pasa de padres a hijos, de generación en generación.

“Quiero ser sicario padrote (proxeneta)”, dijo delante de sus compañeros de clase un chico de 13 años el mes pasado. Se le adivinaba un bigotillo fino sobre la comisura de los labios.

No es el único que lo piensa. Cuatro de cada cinco estudiantes del pueblo dijeron querer dedicarse a la trata de mujeres en una encuesta reciente. El tipo sin expresión por su paso por el quirófano es para ellos un espejo en el que mirarse. Los hombres de este municipio del Estado de Tlaxcala, en el centro de México, suelen casarse por primera vez a los 14 o 15 años y a lo largo de su vida van acumulando noviazgos y matrimonios con mujeres a las que poco a poco introducen en la prostitución. El núcleo familiar –padres, madres, abuelos, tíos- se encargan de la empresa y cuidan de los niños que van naciendo, padrotes en potencia.

La primera impresión al llegar al colegio del Tenancingo es que se trata de un internado suizo. El director de la escuela Jaime Torres Bodet, un hombre de pelo cano, organiza la visita con gesto severo. Su institución es muy respetada, como si fuera una isla de moralidad en medio de la depravación general. Los pasillos del centro están impecables, las plantas parecen podadas por un hábil jardinero. Los alumnos saludan a coro a los visitantes y pasan ordenadamente a una clase. A continuación se sientan alrededor de tres mesas. Son parte de esos estudiantes que querían dedicarse a la trata. Rondan los 13 años.

Entre ellos hay varios cuyos familiares están en el negocio. La asociación Cauce Ciudadano, que trabaja para prevenir la violencia de los jóvenes mexicanos, lleva unas semanas impartiendo talleres para tratar de inculcarles valores. Se encontraron con niños que veían el asunto con naturalidad, que consideraban que la mujer podía ser moneda de cambio. Es lo que han visto toda la vida. Al acabar el curso la mayoría parece haber cambiado de parecer. Escribieron en unos carteles: “Mi sueño es que se acabe la trata de personas, que haya más respeto y cines”, “Que no haya padrotes ni policías corruptos”, “Problemáticas: la trata de blancas, vandalismo, graffity, falta de agua, los vagos, borrachos drogadictos…”. Erika Llanos, directora operativa de la asociación, resalta la importancia de trabajar en el desarrollo humano de los niños. “Tienen que aprender a vivir, a respetarse a ellos mismo y a los demás”, señala.

En una hora y 20 minutos de charla hablarán de violencia, discriminación, de la falta de la autoestima con la que crecen. En ningún momento dirán la palabra padrote pero el asunto sobrevuela todas las conversaciones. Es tabú hablarlo con alguien de fuera. Una de las chicas del grupo ve a su madre solo de vez en cuando. Trabaja como prostituta en Tijuana. Ella está al cuidado de unos tíos. Ha protagonizado algunos problemas de conducta. “No estoy loca”, advierte por si a alguien se le ocurre colgarle algún estereotipo. Su sueño, junto con el de otra compañera, es abrir un restaurante elegante en el pueblo donde poder ir a celebrar en las grandes ocasiones. “Los hombres serán meseros y las mujeres cocineras pero todos limpiarán lo mismo porque son iguales. Unos no valen más que otros”, muestra lo aprendido. Los niños han pasado de decir que quieren dedicarse a la prostitución a anhelar convertirse en médicos, abogados o arquitectos.

Otra adolescente reclama mayor respeto a otras confesiones religiones que se practican en Tenancingo. ¿Cómo cuáles? “La Santa Muerte… tiene muchos seguidores”.

Oriundos de este lugar controlan La Merced, el mayor centro de prostitución de la Ciudad de México. Entre las calles y hoteles de la zona se cuentan miles de prostitutas. “El 90% de los detenidos por trata son originarios del Estado de Tlaxcala. La mayoría provienen de familias enteras que se dedican a esto”, resalta Juana Camila Bautista, fiscal de delitos sexuales del DF. En el último año han conseguido sacar de la prostitución a 200 mujeres, entre ellas 92 menores. La mayoría también de esta zona del país. Uno de los trabajos más arduos de la fiscalía consiste en convencer a las chicas de que están siendo explotadas sexualmente. “Muchas siguen enamoradas y no es fácil hacerles ver que no eso no está bien, que eso no es querer a nadie”, ahonda la fiscal en su despacho. Los últimos proxenetas encarcelados han recibido sentencias de 60 años sin posibilidad de reducción de pena. Considera un logro que en la última reforma de la ley se considere un agravante el parentesco en el delito de explotación.

El amor es uno de las artimañas que utilizan los explotadores para mantenerlas indefinidamente en el negocio. Los proxenetas llegan a tener más de media docena de esposas, concubinas o novias, como se las quiera llamar, trabajando en el mundo de la prostitución. Con sus coches de gran cilindrada, ropa y joyas caras impresionan a niñas que provienen de un entorno marginal. Los hombres se han ganado la fama de seductores. “Usan el verbo, te enamoran”, sostiene una vecina que repudia la fama que se ha ganado su pueblo.

Marcela, una joven guapa del sur de México, creyó encontrar en ese muchacho que la pretendía el amor que nunca tuvo en su casa, abandonada por el padre y malquerida por la madre. El chico parecía un exitoso comerciante de ropa que viajaba por todo el país colocando mercancía. Se conocieron en un parque y estuvieron viéndose a escondidas hasta que él fue a pedirle la mano a los padres de ella. La pareja se mudó a Tenancingo y se hospedó en casa de la familia del muchacho. La primera propuesta extraña que recibió Marcela fue la de trabajar como “chica de compañía” en un table, unos locales nocturnos donde las mujeres bailan en un escenario y donde se ejerce la prostitución, aunque de eso no se hable abiertamente. En ese momento era menor de edad. “Me dijo que necesitábamos dinero para pagar nuestra boda”, recuerda. Se negó y la tensión con su familia política fue en aumento.

La pareja se mudó al DF y ahí directamente fue enviada a trabajar como prostituta en un hotel de La Merced. Su cuñada fue quien la inició en el negocio. La encerró en una habitación de un hotel de mala muerte, El Universia, y le enseñó a poner un preservativo, a masturbar a un hombre, a maquillarse y vestirse para atraer clientes. Mientras trabajaba, su novio y el hermano iban al cine y comían en restaurantes del centro. Al finalizar la jornada pasaban por la recaudación. El encierro de Marcela solo duró seis días. Al séptimo, la policía entró en el edificio y detuvo a todos los proxenetas que andaban por allí. Era febrero de este año. Fue el primer golpe del alcalde de la ciudad, Miguel Ángel Mancera, contra la trata de personas. Llevaba pocos meses en el cargo.

El negocio de los tratantes de Tlaxcala trasciende las fronteras de México. Las chicas son enviadas a ciudades de Estados Unidos. En Nueva York, Chicago, Atlanta o Los Ángeles se han documentado casos de explotación a mujeres mexicanas. Hay clubes completos donde la mayoría de las prostitutas tienen algún tipo de vínculo con Tenancingo. El negocio más próspero para los padrotes, de todos modos, se encuentra en el sur de ese país, en la misma frontera mexicana. Los tratantes las cruzan a través de la frontera y las dejan en manos de los delibreros (traducción fonética de delivers, repartidores), unos tipos que reparten publicidad y concretan citas sexuales con los inmigrantes centroamericanos y mexicanos que trabajan en el campo. “Hacen todo ese viaje para sufrir el abuso de los propios latinoamericanos”, lamenta Rosi Orozco, presidenta de la organización Comisión Unidos vs Trata y exdiputada por el PAN especializada en la lucha contra la explotación de mujeres. Orozco ha comandado algunas campañas contra los anuncios clasificados de prostitución en prensa o los comerciales de televisión que le han valido algunas enemistades.

El joven párroco de Tenancingo llamado José Alfredo ha aprendido a esquivar el tema. La experta Orozco calcula, según sus indagaciones, que un 30% de los vecinos se dedica a la trata. Un lunes, una secretaria agenda las misas de muertos de los vecinos que se acercan por esta bonita iglesia llena de imágenes clásicas. Dice el padre que no quiere “hablar de eso”, que la Iglesia es una institución vertebral de la ciudadanía que tiene que estar para todos los problemas. Reconoce que el patrón pasea por las calles bañado en billetes pero asegura que no es su institución la que se queda con el dinero, sino que va a parar a los mayorales que custodian las tallas durante el año. Su trabajo es el de mantener la fe de los habitantes del pueblo y guiarles, en la medida de lo posible, por el buen camino. Eso incluye apartarlos de la Santa Muerte, adorada por policías y sicarios a la vez. “Algunas mañanas me encuentro en la parroquia objetos de culto hacia ella e inmediatamente las saco. Este es un lugar sagrado”, dice.

A ella seguramente se tuvo que encomendar más de una vez el hombre sin rostro cuando el FBI pisaba sus talones. El que era un modelo a seguir para los jóvenes de Tenancingo llegó a tener una docena de esposas, como si de un sátrapa persa se tratara. Entre ellas una de 13 años. Las chicas han contado que las vestía a todas de sirvientas y las invitaba a besarle los pies. Lo detuvieron en Puebla acusado de trata y homicidio y cuando estaba rodeado por la policía ofreció cinco millones de pesos a un comisario para que lo dejara escapar. Tras recibir una negativa, pidió que se le aplicara la ley fuga: simular su huida y que fuese ultimado por la espalda. Un sistema muy utilizado durante el porfiriato y la revolución mexicana. Quetzal prefería eso a pasar prácticamente lo que le queda de vida en prisión. Acabó siendo detenido. No tenía escapatoria.

El chico que delante de sus compañeros dijo querer imitarle, en cambio, parece tener dónde elegir. En el taller rompió a llorar cuando cada uno de los menores exponía sus problemas. No quiso apenas hablar y cuando lo intentó no le salían las palabras. El día anterior había escrito en un papel: “¡Ayúdanos!”.

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Ha fallecido Yiye Ávila

Publicado: junio 29, 2013 en Noticias

En Puerto Rico

Ha fallecido Yiye Ávila
El evangelista Yiye Ávila ha fallecido la mañana de este viernes, a los 88 años mientras aún dormía en su residencia de Camuy.

PUERTO RICO

El evangelista de origen puertorriqueño, Yiye Ávila falleció a la edad de 88 años. Así lo confirmó este viernes 28 de junio Tommy Figueroa, presidente de la Junta Administrativa del Ministerio Cristo Viene y de la Cadena del Milagro.

Desde que comenzó su ministerio, hace más de 50 años, Ávila viajó por el mundo entero predicando. Su nombre completo es José Joaquín Ávila Portalatín.

Murió minetras dormía, en su residencia en Camuy, en Puerto Rico.

“La Junta Administrativa y su presidente el Hno. Tommy Figueroa desea informar que nuestro Hno. Evangelista Yiye Avila esta hoy caminando por las calles de oro. El siervo ha partido a morar con el Señor”, escribió Figueroa en la cuenta de Yiye Avila en la red social de Facebook.

“Murió súbitamente. Es una pérdida para todo el mundo. Yiye Avila alcanzó millones de personas por su testimonio. Estaba delicadito de salud, había sufrido algunos derrames cerebrales, pero dentro de todo estaba activo en el ministerio. Era un hombre jovial, alegre y feliz. Todos sentimos la pérdida”, indicó la pastora Wanda Rolón, quien también confirmó esta mañana el fallecimiento del evangelista Yiye Ávila.

DEL DEPORTE AL EVANGELIO
Antes de dedicarse a predicar el evangelio el futuro evangelista destacó como deportista, jugando como “pelotero de beisball” en la AA con el equipo de Camuy Arenas en Puerto Rico su isla natal. Además, compitió como fisiculturista y en el 1952 obtuvo el título de Mr. Puerto Rico. En el 1954, alcanzó el título de Mr. Norteamérica en su categoría.

A principios de los años 60 fundó su ministerio en Puerto Rico y eventualmente lo extendió a República Dominicana, Estados Unidos y a Centroamérica.

En el 1988 creó la “Cadena del Milagro” que transmite internacionalmente mensajes de la proclamación del Evangelio al público hispanoparlante

Fuentes: Hoy Digital, MundoCristianotv

Editado por: Protestante Digital 2013

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