Archivos para julio 5, 2013


MÉXICO | Tras afirmar que tiene relaciones sexuales fecuentemente

Adolfo Huerta Alemán, conocido como el 'padre Gofo' | FacebookAdolfo Huerta Alemán, conocido como el ‘padre Gofo’ | Facebook

Dpa | Ciudad de México

Cabello largo y rizado, uñas pintadas de negro, camisetas de colores oscuros con estampados alusivos a bandas de rock bajo su sotana y en ocasiones hasta maquillaje. Así luce Adolfo Huerta Alemán, un sacerdote mexicano de la Iglesia católica que ha sido enviado a un “periodo de reflexión” de seis meses tras admitir supuestamente en una entrevista que tiene relaciones sexuales, según informó la diósesis de la ciudad de Saltillo a la que pertenece.

El presbítero Adolfo Huerta Alemán, conocido como el “padre Gofo”, hizo la afirmación en una entrevista que publicó la revista “Proceso” en marzo pasado, de la que la diósesis dijo que tras solicitarla no le fue entregada en su totalidad. Al ser preguntado si practica relaciones sexuales con frecuencia el sacerdote responde que sí y añadió que es consciente de que podría ser excomulgado por ello.

“Aclaramos que no están comprobados los delitos de los que se acusa al padre Huerta Alemán, y que surgen tras una entrevista que tuvo tres horas de duración, misma por la que el periodista ha reportado un audio de siete minutos, sin que se incluyan afirmaciones publicadas en las notas periodísticas”, señaló en un comunicado la diósesis de Saltillo.

En su publicación, el periodista relata que durante la entrevista el ‘sacerdote rockero’ tomaba una cerveza, “su bebida favorita”, según el comunicador. También señala que el sacerdote fue enviado a un retiro espiritual de tres meses tras publicar un relato erótico. «Somos seres sexuados y tenemos mucho que aprender de la sexualidad. Foucault tiene una historia de la sexualidad muy interesante y a raíz de eso escribí un cuento que a muchos les disgustó, dijeron que era pornográfico», explicó Huertas Alemán durante la entrevista.

La reflexión no es una sanción

Por la situación la congregación para el clero, de la curia romana, solicitó al obispo de Saltillo, monseñor Raúl Vera, enviar un informe respecto a la situación del sacerdote, documento que ya fue enviado al Vaticano.

La diósesis de Saltillo dijo que el periodo de reflexión “no obedece a sanción alguna, ya que conserva su condición de vicario parroquial de la parroquia El Señor de la Misericordia”.

“Estos meses el presbítero estará con asesoramiento espiritual y humanopara ubicar su servicio sacerdotal en una dimensión integral“, indicó un comunicado.

Durante la entrevista el sacerdote, a quien le gusta el heavy metal y lleva en sus prendas prendedores con imágenes del Che Guevara, dijo que se aferra a la fe como una motivación, sin importar si existe o no Dios.

“Yo mejor me aferro a la fe como una motivación de significado de vida, no tanto a un dios o una religión, si no existe Dios me vale madres, a mi la fe me motiva a buscar un significado para llegar a mejorar nuestras relaciones humanas y que esto me ayude a ser mejor ser humano”, dijo el sacerdote de 35 años a la publicación.

Medios mexicanos afirman que el “padre Gofo” es un defensor de los homosexuales, que participa en movilizaciones sociales como las del movimiento estudiantil YoSoy132 y que ha cautivado a sus seguidores por las misas dinámicas que realiza.

 

http://www.elmundo.es/

Si mandase Mandela

Publicado: julio 5, 2013 en opinión, Sociedad

¿Qué habría hecho el estadista sudafricano si hubiera estado en el lugar de Obama, Rajoy o Morsi? Ante todo, tratar de unificar a los pueblos, poniendo el interés común por encima de cualquier otro

 

EDUARDO ESTRADA (foto)

Qué haría Nelson Mandela en el lugar de Barack Obama en Estados Unidos, de Mariano Rajoy en España o, antes de su caída, de Mohamed Morsi en Egipto, por mencionar solo tres dirigentes que reflejan el descrédito en el que ha caído la clase política mundial? Existe una crisis de poder en el mundo hoy, espectacularmente escenificada en el golpe de Estado egipcio y en las protestas que hemos visto últimamente en Brasil y Turquía, y poco valor tiene hablar de la ejemplar figura de Mandela, ahora que agoniza, si nos limitamos a recordar con nostalgia su trayectoria histórica y no intentamos aplicar sus lecciones al mundo actual. Bill Keller, exdirector delNew York Times,entró en el tema en una columna publicada en su diario el fin de semana pasado, comparando a Obama con Mandela. Su conclusión: que el primer presidente negro de Estados Unidos no estaba ni remotamente a la altura del primero de Suráfrica.

Menos aún lo ha estado Mohamed Morsi. Comparemos los cinco años que Mandela estuvo en el poder con los 12 meses que Morsi ejerció de presidente en Egipto. Ambos asumieron el poder en circunstancias similares. Uno tras la primavera árabe, el otro tras una primavera africana. Solo que Mandela supo prepararse para el invierno. Mandela entendió que la prioridad, en una época de transición y fragilidad institucional, era construir una nueva nación de arriba abajo y no frotarse las manos y pensar, “ahora les toca a los míos, ahora vamos a imponer nuestro concepto de país y los que no estén de acuerdo que aguanten y callen”. Como hemos visto esta semana en las calles de El Cairo, los que no han compartido su visión islamista ni se han aguantado ni se han callado. La lección egipcia es que las consecuencias de promover el divisionismo en un país en transición pueden ser catastróficas.

Mandela entendió que, en situación de fragilidad política, la unidad nacional era prioritaria

Mandela entendió cuando llegó a la presidencia que, en condiciones de fragilidad política, la unidad nacional era lo imprescindible, que su misión esencial consistía en lograr que todos se vieran identificados y representados en el primer Gobierno democrático de la historia de su país. Si fracasaba corría el riesgo de desatar una contrarrevolución armada o de provocar un golpe de Estado militar. En la piel de Morsi y sus Hermanos Musulmanes, Mandela se hubiera acercado con calidez y generosidad al sector más secular de la población y a los cristianos —los coptos— y a las mujeres. Se hubiera reunido con ellos y ellas ante las cámaras, dando fe de su deseo de construir una nación en la que todos se sientan incluidos. Hubiera aplacado temores, con gestos simbólicos y acciones prácticas, y hubiera resaltado la prioridad nacional de crear estabilidad, de encontrar puntos de encuentro entre todos los sectores de la sociedad. Como acaba de explicar el Financial Times, el pecado original de Morsi “fue responder a lo que querían los Hermanos, no a lo que querían los ciudadanos de la república”.

Consideremos qué hubiera hecho Mandela en el papel de otro presidente que no ha sabido construir puentes en una nación dividida, Mariano Rajoy. Imaginemos, por elegir un ejemplo bastante actual, cómo hubiera respondido Mandela como presidente del Gobierno español al tema catalán. ¿Qué hubiera hecho, concretamente, tras la multitudinaria manifestación en Barcelona del 11 de septiembre del año pasado, expresión y catalizador de un nuevo impulso independentista? Supondremos, para esta hipótesis, que Mandela compartiría con Rajoy el deseo de mantener el país unido.

En lugar de refugiarse en legalismos, hubiera dicho a los catalanes que unidos todos somos más fuertes

Lo que Mandela no hubiera hecho era refugiarse en legalismos constitucionales o consentir que uno de sus ministros le faltara el respeto a la lengua catalana. Más bien todo lo contrario. Hubiera viajado de inmediato a Barcelona y hubiera convocado un mitin en un lugar emblemático para los catalanes, como el Palau de la Música, a la que hubiera invitado a representantes de todos los partidos.

Hubiera empezado su discurso con unas palabras en catalán. Un “bona nit a tothom”, un “moltes gracies per la invitació” y alguna pequeña gracia, como por ejemplo pidiendo disculpas por no poder defenderse mejor en un idioma por el que siente gran admiración, pero que no se preocupen, está tomando clases y la próxima vez que venga lo hablará mejor. De ahí Mandela hubiera procedido a reconocer los agravios históricos que Cataluña ha padecido a manos del Gobierno central español, especialmente en la era franquista. Que se hubiera prohibido enseñar a los niños de colegio en su lengua materna fue, hubiera dicho, una barbaridad. Pero otra verdad histórica, Mandela hubiera agregado, era que el resto de España había aportado mucho a Cataluña, y Cataluña había aportado mucho al resto de España. Unidos somos todos más fuertes. Hay mucho más que nos une de lo que nos divide. Los puntos de encuentro cultural son innumerables, empezando, hubiera dicho con una amplia sonrisa, por una selección de fútbol campeona del mundo en la que más de la mitad de los jugadores son del Barça y sin olvidar, por supuesto, el cava y el jamón. Mandela hubiera reconocido que, sin estar él necesariamente de acuerdo, era capaz de entender el punto de vista de aquellos que exigían la secesión o un reparto del pastel económico más favorable a Cataluña. Por eso lo necesario sería dialogar, oír la voz del pueblo catalán, buscar soluciones en las que quizá todos tendrían que ceder un poco, pero, al final, todos saldrían ganando.

Un discurso así, que sin duda es el que hubiera hecho Mandela en tales circunstancias, y el voto independentista catalán caería en picado en la siguiente encuesta. Además seguiría cayendo porque Mandela no se quedaría satisfecho con el triunfo retórico de un día, sino que en todos sus gestos y todas sus acciones a lo largo de su mandato demostraría a los catalanes lo que todos los pueblos y todos los individuos exigen: respeto.

Para ser un gran estadista hay que ser generoso y no mezquino, visionario y no cortoplacista, pragmático y no partidario

Bill Keller, en su artículo para el New York Times, dijo que sería interesante “imaginar cómo la presidencia de Obama podría ser diferente si hubiera hecho las cosas a la manera de Mandela”. Keller resaltó el genio negociador de Mandela y su claridad de principios: poseer el don elemental político de la persuasión y, con los ojos puestos en el objetivo central, entender dónde hay espacio para poder hacer concesiones, y dónde no. Por ejemplo, en las constantes y frustrantes batallas que Obama ha librado con el Congreso no ha podido lograr un acercamiento y una relación de simpatía mutua con los dirigentes republicanos. Mandela hubiera identificado a los republicanos más influyentes, les hubiera invitado a la Casa Blanca, les hubiera servido, con sus propias manos, té o café, hubiera hecho bromas, hubiera destacado los intereses en común y, sutilmente poniéndolos contra la pared, hubiera apelado a su patriotismo y responsabilidad social.

¿Que estamos hablando de entornos nacionales muy diferentes, de culturas políticas distintas? Sí, pero Mandela se metió en el bolsillo a los derechistas blancos de su país, gente racista y temerosa que preparaba una guerra civil para acabar con su proyecto democrático. Comparado con eso, como escribió Keller, “el Tea Party es, bueno, un tea party”.

El reto de Morsi ha sido mayor. Pero el principio es el mismo. Los grandes estadistas, los que pasan a la historia como Mandela y Abraham Lincoln, son los que aspiran a unificar sus pueblos. Eso es lo que deberían intentar hacer en sus diferentes contextos Obama, Rajoy, Recep Tayyip Erdogan en Turquía, Nicolás Maduro en Venezuela, Cristina Kirchner en Argentina, Enrique Peña Nieto en México, y todos los dirigentes del mundo cuyos países sufren las consecuencias de la ceguera ideológica, la división social o un pasado reciente complicado, con heridas aún por cicatrizar. Para eso hay que desear poner el bien común por delante de cualquier otro interés, ser generoso y no mezquino, visionario y no cortoplacista, pragmático y no partidario. El ejemplo de Mandela, ante todo un ser político y no —como él siempre quiso recordar— un santo, demuestra que sí, se puede.

 

http://elpais.com/


Entrevista con el líder de U2

Bono ama al Jesús de la justicia social sin 'cortés banalidad'

El cantante Bono, de U2 / Emol
“Yo creo que Jesús fue el Hijo de Dios” dice el cantante irlandés, que argumenta que Jesús exigía compromiso social y rechazaba “pretensiones”.

NUEVA YORK

El líder de la banda U2, Bono, ha defendido en una entrevista radiofónica con el locutor Jim Daly, presidente de ‘Focus on the Family’ (FOTF), que Jesús no fue un ejemplo de afabilidad como la entienden hoy la mayoría de cristianos en el mundo occidental.

La conversación con Bono se dio en la sede de la Sociedad Bíblica Americana, en Nueva York, ciudad en la que U2 está grabando su nuevo disco.

El cantante explicó su interés en la figura bíblica de David, “un músico” a quien Dios le prometió que sería Rey. Para Bono destaca “los ‘blues’ que David escribió en la cueva, huyendo de Saúl” y otras canciones de desesperación del que sería después el líder del pueblo. Los Salmos de David, cree, muestran a los cristianos hoy en día que se puede “ser honesto con Dios”.

MODALES, CORTESÍA Y FORMAS DE ACTUAR
El líder de U2 reconoció que a menudo los evangélicos le ven como un cristiano “no ortodoxo”. Una crítica que recibe en parte por su colaboración abierta con todo tipo de grupos religiosos pero también por sus críticas habituales al cristianismo occidental.

“La cortesía es una cosa maravillosa. Los buenos modales son, de hecho, algo muy importante. Pero recordemos que Jesús no tenía muchos modales tal como los entendemos hoy en día, él hablaba directamente a las situaciones”.

En referencia a la forma de actuar de muchos creyentes, Bono añadió que “hay que tener mucho cuidado con que la gracia y la cortesía no confluyan en banalidad en nuestro comportamiento, siendo simplemente amables”.

En este sentido, el artista irlandés mencionó el momento en el evangelio de Lucas (capítulo 9) cuando Jesús dice a un discípulo potencial: “Deja que los muertos entierren a sus propios muertos”. “Esa respuesta me suena a punk rock”, dijo Bono. “Jesús sabía lo que había en el corazón de esa persona, y él no quería pretensiones”.

“Así que tenemos que ser más vanguardistas, y no hacer los signos de virtud obvios, porque Jesús desconfía de eso”. La fe debe llevar a actos que tengan un impacto real en las personas alrededor: “Miremos más al fondo, miremos a las acciones”.

LA JUSTICIA SOCIAL DE JESÚS
Preguntado por cómo su fe en Dios le lleva a luchar por la gente sin recursos, explicó: “Jesús empezó su ministerio, ¿cómo? Entrando en el templo, citando a Isaías, diciendo: ‘que los ciegos puedan ver, que los cautivos sean liberados’…. ¡Toda la agenda de la justicia!”.

El artista irlandés lidera  la campaña contra la pobreza “ONE”, que quiere demostrar que “tú y yo podemos tener muchas diferencias en aspectos filosóficos o teológicos, pero podemos estar de acuerdo en la importancia de ayudar a nuestro prójimo”.

“El desaprovechamiento del potencial humano es una de las razones por las que entré en el activismo social”, explicó. “Algo va mal” cuando hay personas que mueren porque no pueden acceder a medicación que “se puede comprar en cualquier farmacia” del mundo occidental. “El trabajo del amor es darse cuenta de ese potencial en otras personas”.

También aprovechó para destacar el papel fundamental que los evangélicos estadounidenses tuvieron en los primeros años del siglo XXI presionando a George W. Bush (por entonces presidente del país) para que luchara contra el Sida en África y ofreciera ayuda para campañas que frenaran el avance del virus.

Pero su activismo, que conlleva aparecer a menudo en los medios de comunicación y teniendo reuniones con jefes de Estado, puede llevarle a ser foco de las críticas. Por ello, es importante “ser cuidadoso, hacer a veces simplemente lo que hay que hacer, servir en silencio”, explica.

“NO HAY QUE HACER UN DOCTORADO PARA ENTENDER EL EVANGELIO”
Durante la conversación, Bono profundizó en su fe personal en Cristo. “Jesús no se veía como un profeta, un buen maestro, como una persona muy amable. No es así como Él se veía”. Y citó la disyuntiva que C.S. Lewis popularizó: “un reto: o Jesús era el que decía ser o fue realmente un pirado. Hay que tomar una decisión. Y yo creo que Jesús fue el Hijo de Dios”.

Sin embargo, es necesario un acercamiento suave a quienes no aceptan el evangelio.“Tenemos que ser muy respetuosos con lo que creen que esto [el evangelio] es absurdo, no debemos ser combativos”.

Aún en su “locura”, el evangelio es sencillo, cree el líder de U2. “Es perfecto que nace un bebé en un pesebre, en un tiempo particular y en una comunidad particular… así que no hay que ir a la Universidad o hacer un Doctorado para entender esto, basta con ir a la persona de Cristo”.

DALY: BONO ES ORTODOXO EN LO IMPORTANTE
 Tras la entrevista, Jim Daly opinó que “Bono cree en Jesucristo y le reconoce como su salvador” y “podrá ser poco ortodoxo en sus acercamientos, a veces, pero es bastante ortodoxo en las áreas que más importantes son: amar a Dios y amar a las personas”.

El presidente de FOTF destaca que el artista “escoge salir allá fuera y servir junto a otras personas consumidas por su deseo de ayudar a otros”, en lugar de “disfrutar fácilmente de su fama y su fortuna”.

 Puede escuchar  la entrevista completa con Bono aquí (audio en inglés).

Autores: Joel Forster

Fuentes: FOTF

Editado por: Protestante Digital 2013

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