Archivos para julio 15, 2013

G.O.S.P.E.L. – Propaganda (Full Video)

Publicado: julio 15, 2013 en Iglesia


By Chuck Lawless , CP Guest Contributor

I am a professor of evangelism, but I admit that most churches are not evangelistically driven. Do you want your church to be evangelistic? Check out these four strategies for moving your church in this direction.

1. Do a Relationship Survey.

Try this simple exercise with your church members. Ask them first to write the names of ten believers with whom they are close enough they could share a prayer concern with them. When the first list is completed, ask your members to write the names of ten non-believers with whom they are close enough they could share the gospel with them. Compare the results of the two lists.

I have asked hundreds of churches to work through this exercise with me. My evidence is only anecdotal, but I feel safe in stating this conclusion: the longer a person is in church, and the higher he moves in the church’s leadership, the more likely it is he will have trouble completing list #2. One explanation for our failure to evangelize is simply that we do not know many non-believers well. The typical church has become a place to retreat from the world rather than a place of rearmament to engage the world with the gospel.

Use this type of survey to show your church just how disconnected from non-believers they likely are. Until our churches admit the problem, we won’t seek answers.

2. Do a Bible Study on “How God Sees the Crowds.”

In the midst of my busy life, I am often reminded of the words of Matthew 9:36-“When He saw the crowds, He felt compassion for them, because they were weary and worn out, like sheep without a shepherd.” Jesus saw people, looked into their souls, and grieved over their condition. He saw them through the eyes of eternity.

Seldom do we see people that way. Others are our co-workers, our neighbors, our family members, and our friends – not “sheep without a shepherd.” We see the bank teller, the gas station attendant, the barber, and the mechanic without every wondering about their spiritual condition.

A first step in connecting with the non-believing world is to change the way we view others. Everyone is a “sheep without a shepherd” apart from Jesus. Of course, we must love others simply because we are commanded to love, but we must love them enough to want to know about their personal relationship with Christ. Help your church sees others in need of a shepherd.

3. Train Church Members to Tell Their Story.

How many people in your church are believers, but you don’t know their conversion story? How many people don’t know your story? Do your own children or grandchildren know your story? If we don’t tell our story to other believers, we’re not likely to tell it to non-believers.

Every Christian not only has a story of God’s grace; he or she is a story of grace. Train your church members to tell their story to others by using this simple outline:

  • What my life was like before I became a follower of Christ
  • How I knew I needed to follow Christ
  • How I became a follower of Christ
  • What my life has been like since I became a follower of Christ

Make sure the people who know you best know your story. Model how to tell stories by enlisting one believer each month to share his or her conversion story with the congregation. Showing a recorded version of the testimony will help avoid nervousness and limit time usage.

4. Clear the Church Calendar at least One Night per Week.

As a church consultant, I am amazed by how busy many churches are. Events are scheduled almost every night of the week, and “good” members are expected to be there for everything. It is no wonder, then, that these members have little time to develop relationships with non-believers.

Determine as a church to avoid this calendar chaos as much as possible. Perhaps you will decide that no church events may occur on Thursday and Friday nights unless the event is clearly designated for outreach. Then, leave those nights clear, and challenge church members to use one of those nights to invest in relationships with non-believers.

Invite others to dinner. See a play together. Go to a ball game. Visit the park with your children. Attend a Chamber of Commerce or Parent/Teacher Association meeting. Join a sports league. Take intentional steps to get to know non-believers, and prayerfully seek opportunities to speak about Christ.

 

http://www.christianpost.com


Antonio Cruz Suárez

Grandes mitos sociales del mundo moderno (3)

Maquiavelo: buscando el bien a través del mal

 La lista de máximas inmorales se multiplica a lo largo de El Príncipe hasta concluir en la idea final del majestuoso fin, capaz de justificar toda clase de medios.

  El político florentino creía que el ser humano no era ni bueno ni malo, pero que podía llegar a ser lo uno y lo otro. De manera que no resultaba aconsejable confiar en la buena voluntad de los hombres.

En relación con la virtud de cumplir lo que se promete, o “de qué modo han de guardar los príncipes la palabra dada”, Maquiavelo escribe:

“Estando, por tanto, un príncipe obligado a saber utilizar correctamente la bestia, debe elegir entre ellas la zorra y el león, porque el león no se protege de las trampas ni la zorra de los lobos. Es necesario, por tanto, ser zorra para conocer las trampas y león para amedrentar a los lobos. Los que solamente hacen de león no saben lo que se llevan entre manos. No puede, por tanto, un señor prudente -ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero -puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por qué guardarles la tuya” (Maquiavelo,  El Príncipe,  Alianza Editorial, Madrid, 1996: 91).

Es decir, como los hombres pueden llegar a ser malos, los gobernantes tienen también la obligación de ser malos.

El príncipe que se revela contra esta situación de maldad y quiere gobernar honestamente estaría, según nuestro autor, labrando su propia ruina. De ahí la necesidad de “saber entrar en el mal” cuando haga falta; la obligación de “actuar contra la fe, contra la caridad, contra la humanidad o contra la religión” para conservar el Estado; la preferencia que debe tener todo monarca por ser temido antes que amado y, en fin, la convicción de que las injusticias hay que hacerlas todas a la vez para no temer la posible venganza.

Quien propicia el poder de otro estaría socavando su propia destrucción en el futuro, por eso el que conquista nuevos territorios tiene en primer lugar que “extinguir la familia del antiguo príncipe”.

La lista de máximas inmorales se multiplica a lo largo de  El Príncipe  hasta concluir en la idea final del majestuoso fin, capaz de justificar toda clase de medios: “…en las acciones de todos los hombres …, se atiende al fin. Trate, pues, un príncipe de vencer y conservar su Estado, y los medios siempre serán juzgados honrosos y ensalzados por todos, pues el vulgo se deja seducir por las apariencias y por el resultado final de las cosas, y en el mundo no hay más que vulgo” (Maquiavelo, 1996: 92).

Maquiavelo hace una descripción de la realidad social tal como era en su época y no como debería ser. Los análisis que realiza demuestran un gran conocimiento de los impulsos que anidan en el alma humana pero su mito del príncipe nuevo, o de que la moral debe sacrificarse al interés, es ni más ni menos que el reflejo de la desaprensiva época en que vivió.

Es verdad que su obra inauguró la nueva ciencia de la política en los inicios de la modernidad, pero también lo es que la receta recomendada para lograr el buen quehacer gubernativo fue profundamente inmoral.

Si durante la Edad Media los príncipes “cristianos” no consideraban generalmente a sus súbditos como un medio para alcanzar gloria personal, sino como una sociedad a la que había que servir y proteger, ya que el día del juicio final Dios les pediría cuentas de sus acciones, el príncipe nuevo que propone Maquiavelo sólo parece preocuparse de su propia fortuna, de su poder, de su gloria y destino personales. Los ciudadanos sobre los que gobierna se conciben sólo como posesiones o instrumentos para aumentar su influencia.

Es el choque entre dos visiones opuestas del mundo. De una parte la medieval que, a pesar de sus imperfecciones, seguía basándose en la idea de un Dios creador que dirigía la historia y de otra, la concepción humanista de Maquiavelo que contemplaba al gobernante como alguien que había dejado de ser responsable delante del Creador y que ya no tenía la obligación moral de rendirle cuenta de su comportamiento. La sociedad se convertía así en algo ajeno al príncipe que podía ser utilizado para demostrar su ingenio político o afirmar su propio orgullo personal.

El príncipe maquiaveliano, convencido de que la política debe basarse en la maldad y que es menester pecar para conservar la dignidad y el Estado, resulta impensable en cualquier otro lugar que no fuera la Italia de los  condottieri  (aquellos belicosos jefes de tropas mercenarias). La propuesta de combatir el mal con el mal, la violencia con la violencia, el fraude con el fraude o la traición con la traición para gobernar bien, sólo pudo gestarse en un pequeño Estado donde la intriga y las maquinaciones eran el plato de cada día.

En un ambiente así había que confiar en el destino pero también en las maniobras personales. En este sentido, Maquiavelo afirmaba que “vale más ser impetuoso que precavido porque la fortuna es mujer y es necesario, si se quiere tenerla sumisa, castigarla y golpearla” (Maquiavelo,  El Príncipe,  1996: 120). Hoy tal cinismo escandaliza pero, sin embargo, aquel mito arraigó poco a poco en la sociedad moderna, hundiendo sus raíces en la Europa renacentista y haciendo germinar en demasiados ambientes la equivocada idea de que es legítimo servirse del pueblo para conseguir determinados objetivos políticos.

A pesar de que Maquiavelo fue un gran admirador de Moisés y de que creía en Dios, su obra rompió con las antiguas concepciones teocráticas de la vida política.

La tradición cristiana que entendía el poder como una institución divina no encontró apoyo en el pensamiento del primer teórico de la política moderna. En  El Príncipe  escribe: “Y aunque sobre Moisés no sea lícito razonar por haber sido mero ejecutor de las órdenes de Dios, sin embargo, debe ser admirado aunque sólo sea por aquella gracia que lo hacía digno de hablar con Dios.” (Maquiavelo, 1996: 48).

En este texto parece recalcar su respeto por el gran líder hebreo y por el Dios de la Biblia, sin embargo su concepción de la naturaleza humana como sede constante de envidias, ambiciones, impaciencia y deseos de venganza, le llevaron a entender la historia al modo helénico.

La teoría oriental de los ciclos universales, o del eterno retorno, que habían compartido griegos y romanos era aceptada también por Maquiavelo. Entendía la historia de la humanidad como una permanente manifestación de lo mismo. Todo resultaba coincidente. Todo se repetía. Los ciclos vitales de las sociedades eran siempre iguales: un ascenso hacia las cimas de la virtud y perfección para descender después en picado hasta el máximo grado de corrupción, desorden y degeneración.

Lo paradójico de esta creencia es que descartaba a la divinidad. El Dios Creador no intervenía en el mundo de lo social. No existía ningún ser trascendente detrás de los ciclos vitales de la historia. El pensador de Florencia creyó que Dios no se ocupaba en poner o quitar soberanos. Esto sólo lo hacía el hombre con su radical ambivalencia, con su grandeza pero también con su profunda miseria.

Autores: Antonio Cruz Suárez

©Protestante Digital 2013


Óscar Margenet Nadal

Revelación, iglesia y crisis (5)

‘Vas a padecer’: carta a la iglesia en Esmirna

 ¿Por qué le dirá el Señor al encargado de una iglesia pobre y perseguida que es rico? ¿En qué consiste la verdadera riqueza de una comunidad de fe consagrada al Señor Jesucristo?

  A diferencia de Éfeso (de la que quedan solo sus viejas ruinas) Esmirna luce hoy como la tercera ciudad de Turquía, asentada en la maravillosa bahía que la hiciera célebre  (1) .

Por muchos siglos predominó en Anatolia la población cristiana. Sumando los ortodoxos griegos, católicos romanos y protestantes, todos juntos, representaban dos tercios del total. En contraste, en Turquía hay hoy más de 73 millones de seres, y apenas 3.500 cristianos evangélicos; menos de un 10% de ellos se congregan en las dos iglesias que hay en Esmirna  (2) . En los últimos años estos fieles a Jesucristo sufren ataques de musulmanes intolerantes, incluida la muerte  (3) .

Para tener una mejor comprensión del mensaje del Señor a la iglesia en Esmirna, mencionaremos solo dos ejemplos característicos de su historia tres veces milenaria; una historia marcada por invasiones, guerras, destrucción y la incomprensible crueldad ejercida siempre sobre sus pobladores.

1. Al conquistar el Asia Menor el general romano Sila tomó la ciudad en pleno invierno y festejó haciendo desfilar desnudos a sus habitantes. El pacto de Dárdanos (año 85 a.C.) puso fin a la cruenta guerra entre Roma y Mitrídates VI. Tras un breve período de paz, Esmirna entró a formar parte de la provincia romana asiática igual que la mayoría de las ciudades-estado de Asia y del Egeo. De todos modos, los esmirniotas siempre sufrieron a causa de las guerras civiles desatadas contra el Imperio romano; hasta que Roma conquistó Pérgamo  (4) .

2. Los ‘jóvenes turcos’ del imperio otomano se ensañaron con los cristianos perpetrando el conocido ‘Genocidio Armenio’ en el que se tortura, extermina y deporta a cerca de dos millones de civiles armenios. El imperio otomano desaparece en 1922. Esmirna concentraba la mayor cantidad de habitantes griegos de toda Anatolia. Al declararse la independencia de Turquía en 1923, bajo el gobierno de Atatürk se inicia el éxodo a Grecia de más de un millón de sobrevivientes.

En resumen, a lo largo de su historia (tanto antigua, como contemporánea) Esmirna fue blanco preferido de ambiciosos expansionistas; sus violentos esbirros asolaban la región, sin dar tregua a sus habitantes. En lo que atañe a la época en que el apóstol Juan escribe el Apocalipsis, podemos afirmar que la carta a la iglesia en Esmirna está escrita a:

CREYENTES QUE CONOCEN DE CERCA EL SUFRIMIENTO
 “Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto:Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás.No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.”  (5)

Inmediatamente después de la obra apostólica de evangelización y discipulado los miembros de la congregación cristiana de Esmirna vivieron momentos sumamente críticos a causa del acoso político; y, en especial, por los herejes infiltrados que los denunciaban ante las autoridades civiles para que fuesen martirizados por su fe  (6) .

 ¿Quién era el ‘ángel de la iglesia en Esmirna’  (7)  al que Juan escribe por orden del Señor Jesucristo?

El reconocido teólogo y escritor bautista norteamericano, B. H. Carroll  (8) , en su comentario del Apocalipsis dice con seguridad que se trata de Policarpo, pastor de esa iglesia, martirizado por orden del emperador romano Marco Aurelio, en 168. Cuando se le exigió renegar de su fe antes de ser ejecutado, y sin haber traicionado al Señor, Policarpo explicó:  “He sido cristiano por 86 años”   (9) . Con este dato y el del año de su muerte, podemos calcular que su conversión fue en el año 82; casi con seguridad, gracias al testimonio de Juan, que había llegado dos años antes. Entre su conversión y la fecha de esta carta habrían pasado 14 años. Ese tiempo es más que suficiente para que Policarpo llegase a pastorear la comunidad de fe tras su activo trabajo como evangelista.

Por sus escritos sabemos que Ignacio visitó a Policarpo, siendo éste pastor de la iglesia en Esmirna, en 108. Tertuliano, Ireneo y Eusebio coinciden en afirmar que Policarpo fue constituido pastor de esa iglesia por el apóstol Juan cuando este administraba las iglesias de Asia.

 ‘Yo conozco tus obras’,  le dice a la iglesia‘el primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió’ (10)

A una congregación fiel a Jesucristo que sufría persecuciones desde afuera, y estaba acosada desde adentro por la cizaña de los religiosos (falsos judíos), el Señor resucitado y glorificado le da una palabra de consolación y esperanza. Les recuerda a esos bravos creyentes que ninguno, excepto Él, ha triunfado sobre la muerte; y que nadie hubo ni habrá después de Él. Por eso, ellos compartían una misma fe en el Señor y en su resurrección  (11) .

 “conozco (…) tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino sinagoga de Satanás.”  (12)

Esta frase contiene dos sorprendentes declaraciones.

 La primera, afirma con claridad que la comunidad de fe en Esmirna no estaba constituida por creyentes que gozaran de bienestar económico o fuesen prósperos en lo material. Lejos de ello, eran pobres.

Quienes hemos servido al Señor en áreas urbanas periféricas donde reinan la pobreza, el clientelismo político y el ninguneo de las estadísticas oficiales, conocemos que esos sufridos habitantes son asiduamente abordados por activistas; éstos, buscan sus votos con prebendas y promesas de subsidios. Pero, comprobamos, también, que los genuinos conversos aprenden bien el Evangelio; comparten gozosamente lo poco que tengan; y con prontitud se convierten en obreros activos dando testimonio a parientes y vecinos acerca de su nueva vida en Jesucristo.

La iglesia en Esmirna padecía, simultáneamente, de pobreza y de persecuciones. El reconocimiento dirigido al que está al frente de la iglesia:  ‘pero tú eres rico’ ,  descoloca a cualquiera que no conozca acerca de los caminos y pensamientos del Señor.

¿Por qué le dirá el Señor al encargado de una iglesia pobre y perseguida que es rico? ¿En qué consiste la verdadera riqueza de una comunidad de fe consagrada al Señor Jesucristo?

Reflexionemos brevemente sobre esta aparente contradicción y la condición real de esa comunidad de fe.

RECURSOS MATERIALES ¿IMPRESCINDIBLE PARA UN BUEN TESTIMONIO?
Actualmente, salvo excepciones, la tendencia es que las congregaciones dispongan de unos recursos que se consideran básicos para dar testimonio del Evangelio: un lugar de culto adecuado (preferentemente, un edificio diseñado ad-hoc), equipo de sonido e instrumentos musicales de alta tecnología, y el consiguiente departamento de informática y multimedia. Desconozco que se haya hecho algún estudio acerca de esta arraigada tendencia.

Bástenos decir aquí que, diseñar y construir una estructura, adquirir y mantener en buen estado esos costosos equipos, y pagar seguros, servicios públicos e impuestos, todo ello requiere contar con un alto nivel de ingresos.

El objetivo de la comunidad de fe es un exigente proyecto que insume mucho del tiempo y recursos individuales de sus miembros para su ejecución y administración. No debe esperarse que las tareas de diseñar, planificar, ejecutar, mantener, coordinar y supervisar estén a cargo del pastor. Para realizar tareas menores a estas, los apóstoles designaron diáconos llenos del Espíritu  (13) . Además, para cumplir con lo normado por las ‘buenas prácticas’ se requiere la intervención de personas calificadas. Como las actividades descritas son competitivas, generan roces y divisiones internas, no pocas disputas institucionales y asiduas quejas de vecinos exigentes.

Lo cierto es que esteestereotipo  (14)  globalizado se adopta a nivel local como legítimo y conveniente, pero muchas veces sin ponderarse previamente – y caso por caso – las consecuencias de su impacto socio-cultural, además de generar necesidades ficticias en sectores que se vuelven económicamente dependientes.

Resulta paradójico que congregaciones en áreas de bajos ingresos (las más afectadas por el paro) justifiquen la adopción de este estereotipo por considerarlo una clara señal de ‘la bendición de Dios’; que algunos contraigan deudas que no honrarán, transgredan leyes y normativas, se reúnan en sitios de culto no habilitados, y se expongan a clausuras y acciones públicas, todo lo cual constituye una blasfemia al nombre de Jesucristo.

Mientras tanto, en ciertos sectores de elevado poder adquisitivo, la palabra ‘pobreza’ produce un efecto parecido a ‘Cuco’  (15) .

Otro resultado de aspectos no deseados de la globalización es que, al dar testimonio de nuestra fe cristiana y evangélica, nuestros interlocutores de turno nos identifiquen de inmediato con estereotipos.

Preguntémonos: ¿no será esta dicotomía socio-económica permitida en el seno de muchas iglesias locales una contribución al enorme éxito alcanzado por la falsa  teología de la prosperidad?

 La segunda afirmación, señala que los religiosos estaban enquistados en la comunidad de fe de Esmirna. Los sembradores de cizaña (falsas doctrinas) convivían con los sembradores del trigo (el Evangelio de Jesucristo).

Recordemos que Jesús había desenmascarado a los falsos judíos cuando estos buscaban matarle:

 “(…) le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais (…) Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira  (16) .

 El Señor de la iglesia  puso en evidencia a los religiosos que decían ser hijos espirituales de Abraham, no siendo más que sus descendientes en la carne; por eso, define esa vana pretensión como ‘ blasfemia’ , y a los mentirosos como  ‘sinagoga de Satanás’ .

¡Una verdadera secta satánica vivía adentro de la comunidad de fe en Esmirna, y contendía contra los fieles!

 Esta descripción de la realidad sí que debiera asustar, si no aterrar, a unos cuantos desprevenidos. Nunca olvidaré el profundo silencio que nos envolvió a los asistentes al culto, un domingo por la mañana, cuando el amado pastor de nuestra iglesia –ya con el Señor- dijo: “Que ninguno se engañe; no todos los nombres que están registrados en el libro de miembros de esta iglesia figuran en el Libro de la Vida de Dios”.

“NO TEMAS EN NADA LO QUE VAS A PADECER”
Esta palabra de advertencia de Jesús no es vana. Algunos de esos sufridos creyentes serían encarcelados por el mismo diablo. Notemos, sin embargo, que el propósito no es el castigo, sino:  ‘para ser probados’  (17) .

Dios usa al enemigo de Jesucristo, dándole permiso para probarnos. Ese es su modo de purificar y fortalecer a cada uno, como el que purifica el oro. Cuanto más calor se agregue al proceso más quilates tendrá el metal precioso, y más valioso será a los ojos de los expertos. Para el Señor la fe de los esmirniotas era como el oro.

Aprendemos aquí, que la condición material de ninguna manera exceptúa a nadie de la prueba espiritual. Hay además, en Esmirna, una lección para los que trabajamos a favor de los más necesitados: No todos los pobres de la tierra son bienaventurados, sino ‘los pobres en espíritu’ ; de ellos es el Reino de los cielos  (18) . Sin embargo, esta realidad no nos desobliga de nuestra vocación de servicio al prójimo.

El Señor alienta a los de Esmirna a no temer en nada, inclusive anticipándoles que algunos serían ejecutados. Con el tiempo, la advertencia del Señor se cumplió, puesto que los falsos judíos denunciaron con calumnias a Policarpo, hasta lograr que fuese condenado y quemado en 168  (19) . Porque Policarpo cumplió con su ministerio honrando a Dios y no a los hombres, muchos fieles imitaron su ejemplo hasta la muerte, para sola gloria de Dios.

Los tiempos han cambiado, las costumbres en occidente son muy laxas. Mientras en países de Asia, África y América Latina, aún en este momento, grupos de intolerantes persiguen y matan a cristianos, en todas las iglesias son cada día más los religiosos apoltronados cómodamente junto a los hijos e hijas de Dios. Inocente y democráticamente son aceptados en la comunidad de fe, y el diablo los usa para sus propios fines.

Satanás hace así mejor su trabajo usando a los religiosos, que a los enemigos declarados del Evangelio.

SIN PALABRA FINAL DE CENSURA A LA IGLESIA EN ESMIRNA.
Jesucristo les reserva la corona de la vida, prometida a los que le son fieles hasta la muerte. Podemos estar seguros que si pasamos de esta vida terrenal sin negar nuestra fe también recibiremos una corona.

El Evangelio enseña a no temerle a los poderosos de la tierra, pues ellos sólo pueden provocar la primera muerte, que es la física  (20) . Las Escrituras afirman que temer a los hombres es de necios, y que nuestra vida terrenal es un suspiro frente a la eternidad  (21) ; que temer a Dios es el principio de la sabiduría  (22) ; que solo Él, en su soberanía, tiene decidido a quién salvará de la segunda muerte, la eterna; pues la salvación le pertenece al Señor  (23) .

Por tales verdades centrales de la Biblia, el cierre de la carta a Esmirna no podría haber sido mejor que éste: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.”

Padre nuestro, ayúdanos a confiar en Ti y serte fieles poniendo nuestra vida por amor de Tu nombre, si así lo decidieras. Hasta el día de la venida de tu Hijo, líbranos de falsas doctrinas enseñadas por mercaderes de la fe; y úsanos por tu Espíritu para que muchos más te conozcan personalmente y alcancen la vida eterna. Amén.

 En nuestra próxima analizaremos la carta a la iglesia en Pérgamo: “Habitas donde mora Satanás”, hasta entonces, si el Señor lo permite.

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 Notas
 Ilustración: Foto por Don McCullin. Una mujer turca llora la muerte de su esposo, una de las fatalidades en la guerra civil entre Grecia y Turquía.   Nótense los rostros desconsolados, en particular, el del niño de la derecha, y el de la madre con su pequeño en brazos, detrás.   http://www.colchonero.com   http://fotos_historicas-itemap-14-109517-618.htm/
 1. Ahora conocida como ‘İzmir occidental’ o ‘Perla del Egeo’, con una población cercana a 4,3 millones de habitantes recibe a cientos de miles de turistas al año. Considerada como la más occidentalizada del país; es sede del Cuartel General del mando sur de la OTAN; posee una moderna línea de metro y aeropuerto internacional con gran tráfico anual
 2. Mark Driscoll, en ‘Perseguidos en Esmirna: Fieles no importa qué’, una prédica desde la iglesia El Faro en Esmirna (06/05/2012)
 link: http://marshill.com/media/the-seven/persecuted-in-smyrna-faithful-no-matter-what/ajax_transcript?lang=es
 3. Diario Evangélico Digital Berea;  http://ceirberea.blogdiario.com/1191480960/ (04/10/2007)
 4. Luego de la caída del Imperio Romano, Esmirna continuó en manos de los bizantinos hasta que los turcos seléucidas la ocuparon entre 1084 y 1097 cuando fue recuperada por los bizantinos. Luego de ser dominada por el Imperio griego fue conquistada por los otomanos en 1322; y pasó de mano en mano siendo gobernada por Chipre, Venecia y los Estados pontificios.   Saqueada por Tamerlán en 1402, sufrió un severo castigo, ya que los invasores asesinaron a la mayoría de sus habitantes. Reconquistada por los otomanos en 1424, estos la retuvieron hasta 1920
 5. Apocalipsis 2:8-11
 6. Tomado del libro The Martyrs’ Mirror of the Defenseless Christians (Espejo de los indefensos mártires cristianos) o The Bloody Theater (Teatro sangriento), por  Thieleman J. van Braght , Holanda,   1660; documenta las historias y testimonios de los mártires cristianos que sufrieron y murieron dando testimonio de Jesús, su Salvador, desde los días de Cristo hasta el año 1660
 7. Ibid 3. 2:8
 8. The Book of Revelation, by B.H. Carroll (1843-1914); publicado por New York, Fleming H. Revell company, [c1913]; información tomada del original en la Universidad de California
 9. Ibíd. 5. Según esta obra, el gobernador romano le insiste al anciano Policarpo que salve su vida negando su fe:   “He servido a mi Señor Jesucristo durante 86 años y nunca me ha causado daño alguno el mismo. ¿Cómo puedo negar a mi Rey, que hasta el momento me ha guardado de todo mal, y además me ha sido fiel en redimirme?”
 10. Apocalipsis 2:8; comparar con 1:8, 17, 18. Como Éfeso, también Esmirna recibe una referencia a la visión de Juan en el capítulo 1
 11. Efesios 2:4-9; recordemos que el apóstol Pablo había pedido a la iglesia en Éfeso que su carta fuese leída en las otras iglesias; también, que las cartas del apóstol Juan eran circuladas entre las iglesias de esa región de Asia
 12. Apocalipsis 2:9
 13. Hechos 6: 1-6
 14. E stereotipo: imagen estructurada y aceptada por la mayoría de las personas como representativa de un determinado colectivo; formada a partir de una concepción estática de características generalizadas de los miembros de esa comunidad (RAE)
 15. Cuco, o Coco, en el imaginario popular de toda Latinoamérica, es un oscuro e imperceptible personaje que actúa sólo durante la noche. Busca a niños desobedientes para raptarlos, devorarlos o retenerlos de por vida alejado de sus padres. ‘El hombre de la bolsa’, ‘el chupa cabras’, ‘el guasón’, etc. son otros sucedáneos del diablo curiosamente usados por muchos adultos con el fin de asustar a sus hijos
 16. Juan 8:39,44; Pablo, ex fariseo de fariseos, sabía bien lo que Jesús había dicho pues les cita a los Gálatas (3:7):   “Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham.”
 17. Apocalipsis 2:10; comparar con 1ª Pedro 4:12; 1:6, 7; Santiago 1:2, 3, 12; 1ª Tesalonicenses 2:4. Recordemos que el Padre permitió que Satanás tiente a Su Hijo en su naturaleza humana para fortalecerlo en su espíritu y aprobarlo como nuestro único y perfecto Salvador. Ya lo había hecho antes con su siervo, el justo Job, y con todos sus profetas
 18. Mateo 5:3; esta verdad evangélica no es comprendida por muchos que buscan entrar al Reino haciendo obras filantrópicas. Si bien en vano publicitan sus obras en favor de los pobres, antes de criticar a los que lo hacen, aprovechemos para mostrarles el verdadero camino
 19. Ibíd. 7 Ese impactante libro relata en detalle la entrega de Policarpo a las autoridades romanas por mano de sus detractores, los falsos judíos Nicetes y su hijo Herodes, jefe de policía en ese tiempo
 20. Santiago 1:12; 1ª Corintios 9:25; 2ª Timoteo 4:8; 1ª Pedro 5:4; bien recordaban sus apóstoles la enseñanza de Jesús: “Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.”(Lucas 12:4,5)
 21. Salmos 103: 15-17
 22. Salmos 111:10; Proverbios 1:7; 9:10
 23. Salmos 3:8; 37:39; 98:3b; Isaías 52:10; Jeremías 3:23; Lamentaciones 3:26; Jonás 2:9; Lucas 3:6; 2ª Timoteo 3:15; Apocalipsis 7:10

Autores: Óscar Margenet Nadal

©Protestante Digital 2013


Juan Simarro Fernández

Derechos humanos, los cristianos y los pobres (4)

A los que viven sin conciencia y en la sinrazón
Cuando nos miramos en los rostros de hombres acumuladores y despojadores, parece que hay muchos hombres que deberían ser ayudados devolviéndoles la razón y la conciencia.
Los pueblos sufren precisamente porque tienen razón y conciencia, porque pueden razonar sobre la realidad adversa que les envuelve, pueden tener conciencia de su dolor y de su sufrimiento. Incluso pueden llegar a saber el porqué de su marginación, de su exclusión. Muchos seres humanos en el mundo, son tratados como si no tuvieran ni razón ni conciencia. Como si fueran fardos de paja… peor que los animales. No sólo que pueden ser explotados y abusados, sino que son totalmente excluidos. Como he dicho en otras ocasiones, sobrante humano… pero tienen razón, tienen conciencia. Son nuestros prójimos.Una mujer inmigrante en mi iglesia, en un culto libre en el que los miembros pueden salir a dar su testimonio, nos contaba como la trataba la española a la cual servía en el trabajo doméstico: Después de decir varios detalles, concluía:  “me trata peor que a un perro. Mucho peor, porque yo tengo un perrito y lo cuido… no lo maltrato. Ella me grita, me insulta, me hace todo tipo de vejaciones… pero no puedo hacer nada, sólo aguantar… tengo que pagar una hipoteca…”.

Esto ocurre dentro de lo que llamamos el primer mundo, el mundo rico. En el seno de una ciudad moderna como Madrid. Pero hemos de tener en cuenta que los pobres, los inmigrantes, los sufrientes del mundo, tienen razón y conciencia… y sufren por ello. Su sufrimiento es un grito por la ayuda que no les llega, un SOS a la conciencia del mundo y, por ende, a la conciencia de los cristianos.

Sin embargo, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 1 establece que todos los seres humanos,  “dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. 

No están los Derechos Humanos muy lejos de la Biblia, con los mandamientos de amor al prójimo como a nosotros mismos, amor en semejanza con el amor a Dios mismo.  “Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros como yo os he amado” . Comportarse fraternalmente es amar, es hacer projimidad, es seguir las líneas marcadas por Jesús. Es por eso que los cristianos deben apoyar los Derechos Humanos porque éstos no están muy lejos de los mandamientos bíblicos.

Hablamos de los Derechos Humanos en medio de un escándalo humano, el escándalo de un mundo totalmente desigual, en un mundo en donde el 80% de la humanidad está en pobreza. El primer derecho humano sería el poder comer, beber aguas mínimamente limpias para que los niños no mueran por enfermedades que se pueden prevenir o vencer. Esos niños desnutridos, esos hombres que envejecen antes de tiempo y se debilitan, tienen razón y conciencia. Más aún, están creados a imagen y semejanza del mismo Dios, de ese Dios del que nosotros decimos que le conocemos y amamos.

En un mundo en donde no se cumplen los Derechos Humanos, en donde hay torturas, muertes por hambre, en un mundo donde están los “sin techo”, las infraviviendas, la miseria, mundo de dignidad robada… pareciera que pudiera haber hombres, mujeres y niños que no están dotados ni de razón ni de conciencia, pero la tienen. Eso hace que experimente el sufrimiento y la angustia a flor de piel.

Eso redunda en eso que hemos llamado un escándalo al que, a veces, desde el mundo rico queremos justificar o, simplemente, darle la espalda… pero seguimos diciendo en nuestros entornos consumistas que respetamos los Derechos Humanos… mientras tiramos comida a la basura o hacemos gastos innecesarios en cantidades sin límite. Los Derechos Humanos siguen diciéndonos que  “dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. La llamada es a un comportamiento fraternal. Lo podemos poner en línea, si queréis salvando las distancias, con el concepto bíblico de projimidad.

Pareciera que los Derechos Humanos se equivocan. ¿Por qué? Porque en otro sentido, desde el punto de vista humanitario, sí se puede decir que parece que hay hombres sin conciencia y sin razón, que hay hombres que no responden en nada a la imagen de Dios en sus vidas… pero no son precisamente los débiles y sufrientes del mundo los no dotados de conciencia y razón, sino sus amos, los que ponen sus escaseces en sus mesas y comen y consumen hasta quedar ahítos de espaldas al hambre de tantos coetáneos suyos. Se comen no sólo lo propio, sino lo ajeno, se alimentan del hambre de los empobrecidos de la tierra.

Cuando nos miramos en los rostros de muchos hombres insolidarios, acumuladores y despojadores, parece que hay muchos hombres que deberían ser ayudados devolviéndoles la razón y la conciencia. Son hombres que, más que conciencia, parece que ésta ha sido exterminada por un corazón duro, un corazón de piedra, un corazón con una potencialidad de cometer los mayores males que uno pueda imaginar. Devolved la conciencia a los malvados, devolved la razón a los despojadores.

Pareciera, si miramos los desequilibrios, abusos, injusticias y opresión a los que muchos son sometidos, que esta parte del primer artículo de la Declaración de los Derechos Humanos es falsa. Que sí hay hombres sin conciencia y sin razón. Que hay seres humanos que parece no estar dotados de esos dones que nos hacen ser semejantes al Creador. Muchos tratan a sus congéneres como si fuesen objetos o máquinas de las que se pueden servir sin ningún tipo de miramientos… o dejarlas tiradas en la basura, al margen del camino, en el olvido.

El amor al dinero y al poder embotan esas dos cualidades. Se mantienen adormiladas por el amor al dinero y al poder, son incapaces de comportarse tal y como piden los Derechos Humanos:  “fraternalmente los unos con los otros” … porque tenemos conciencia y razón. Porque todos somos hijos de un mismo Padre, hechos a imagen y semejanza de Él. Señor, mantennos con una conciencia alerta, limpia y solidaria, apoyada en la razón que tiene que estar en contra de la sinrazón del escándalo de la pobreza en el mundo.

Autores: Juan Simarro Fernández

©Protestante Digital 2013


Juan Antonio Monroy

El mensaje de los profetas (5)

Profetas, idolatría y justicia social
Los profetas predicaban contra la injusticia social. Se adelantaron 3.000 años a Carlos Marx y a otros en su denuncia de las injusticias.
Los profetas clamaban contra el paganismo de las imágenes. Desde Samuel hasta Malaquías, todos los profetas condenaron la adoración de imágenes.En un largo texto cargado de sangrienta ironía, el profeta Isaías describe el origen de las imágenes desde que la madera es cortada en el bosque hasta que se la convierte en un dios.

 “Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden”  (Isaías 44:9).

 “El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa.
 Corta cedros, y toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino, que se críe con la lluvia.
 De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece panes; hace además un dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla delante de él.
 Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un asado, y se sacia; después se calienta, y dice: ¡Oh! Me he calentado, he visto el fuego; y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque mi dios eres tú.
 No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.
 No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y la comí. ¿Haré del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol?
 De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga; ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?”  (Isaías 44:13-20).

¿Nos atrevemos hoy a denunciar la adoración de imágenes? Se nos ha hecho creer que esto no forma parte del ministerio de un predicador del Evangelio en los tiempos que corren.

Los profetas predicaban también contra la injusticia social. Los profetas se adelantaron hasta 3.000 años a Carlos Marx y a los globalizadores en su denuncia de las injusticias sociales.

Miqueascensura con vehemencia la práctica de los latifundistas, tan numerosos en el mundo de hoy, que compran casas y campos para aumentar sus posesiones en la comunidad.

 “Codician las heredades y las roban; y casas y las toman; oprimen al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad” (Miqueas 2:2).

Amósdescribe un tipo de ricos sin escrúpulos que maltratan y humillan a los pobres:

 “Vendieron por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos. Pisotean en el polvo de la tierra las cabezas de los desvalidos, y tuercen el camino de los humildes” (Amós 2:6-7).

¿Cuántos pobres había en el Israel de los profetas? ¿Cuántos pobres malviven en el mundo de hoy? El aumento de la población ha hecho aumentar lógicamente el número de pobres.

Según el Banco Mundial, de los 7.000 millones de personas que poblamos la tierra, la mitad vive con menos de un dólar al día.

Cuarenta y ocho millones de africanos pueden morir de hambre en los dos próximos años.

Naciones Unidas dice que seis millones de niños mueren cada año en el mundo por desnutrición.

La XII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en República Dominicana describió el continente latinoamericano como una población de 480 millones de habitantes golpeados por la corrupción y la pobreza. El 43 por 100 de esta inmensa población –las cifras asustan – está sumido en la pobreza y sólo encuentra como respuesta el desinterés de Estados Unidos.

¿No es hora de que los predicadores emprendamos una cruzada con un mensaje de denuncia y otro de esperanza?

Autores: Juan Antonio Monroy

©Protestante Digital 2013

La verdad y las artes en la misión

Publicado: julio 15, 2013 en Iglesia, Lausana

John Hill

El compromiso de Ciudad del Cabo 2010 (5)

La verdad y las artes en la misión
Hay varios puntos donde la iglesia tiene la tendencia de aislar a los artistas y músicos.
Cuando tenía unos 13 años me gustaba escribir canciones. Componía canciones de alabanza o canciones que trataban con algún aspecto de mi relación con Dios.Vivía en un internado para hijos de misioneros en Sudamérica. En una ocasión otro chico y yo íbamos a cantar algunas de nuestras canciones en un evento para nuestros compañeros. Pero antes de cantarlas para el público, formado por nuestros compañeros, tuvimos que pasar por un proceso de censura. La canción que yo había escrito no les parecía bien a los “censores” porque, aunque hablaba de Dios y de mi amor hacia Él, en ningún momento mencionaba la palabra “Dios” ni “Jesús” ni “Cristo”. La censura que hicieron me pareció un poquito absurda pero para poderla cantar metí la palabra “Dios” en vez de “Tú” en varias frases de la canción. De esta forma mi canción ya era aceptable.

Esto ocurrió en un ambiente muy conservador hace más de 30 años. Pero por desgracia, como iglesia hemos progresado muy poco en cuanto a nuestra perspectiva sobre el arte. Hay varios puntos donde la iglesia tiene la tendencia de aislar a los artistas y músicos.

1.- EL USO DE LA METÁFORA
Por alguna razón parece que mucha gente dentro de la iglesia tiene miedo al uso de la metáfora. Parece que existe la necesidad de explicar todo hasta el punto de perder todo sentido de lo representado. Sin embargo vemos que muy pocas veces las parábolas de Jesús son explicadas en las escrituras. Esto les da un carácter de intriga y misterio que es cautivador para el lector.

Además, estas pequeñas viñetas son algunos de los textos más citados por la riqueza que tienen en los ambientes tanto religiosos o como no religiosos. Muchas de las parábolas son muy fáciles de entender a primera vista pero al examinarlas con más profundidad nos damos cuenta que tienen una infinidad de aplicaciones. Otras de las parábolas quizás no las entendamos hasta llegar al cielo.

Por otro lado, quizás como me pasó en el relato al principio del artículo, vemos la necesidad de aclarar sin lugar a dudaque la pieza o canción u obra es “cristiana”.Por eso insistimos que haya una cruz o un pez en el dibujo, un versículo en el texto o alguna referencia para salir de la duda de que esto es “cristiano”.

Quizás sería más interesante si pudiéramos disfrutar de la belleza de una obra sin tener que entender todo o sin que todo tuviera que tener un gran significado. A veces debe bastar con que la obra evoque una emoción o nos lleve a reflexionar.

2.- EL “ARTE CRISTIANO”
Este quizás es uno de los puntos más recurrentes en los que se aísla a los artistas o músicos por el hecho de que el arte es uno de los medios más eficaces para comunicar ideas. A muchos evangélicos les gustaría calificar el arte o la música como cristiana o no cristiana. Según mi punto de vista esto es un poco absurdo.

Por ejemplo: ¿cómo podríamos calificar la obra de un fontanero? ¿Es un tubo cristiano o no cristiano? Podría ser que el tubo estuviese en el edificio donde se reúne una iglesia, pero no por eso es cristiano el tubo. O el trabajo de un contable: ¿son sus cuentas cristianas? Podría ser que el contable ayudase en la iglesia pero las cuentas no son cristianas. Las  personas  son cristianas.

Sin embargo queremos música cristiana y arte cristiano. Creo que igual que el fontanero, el contable, la médico, la profesora o el enfermero, el artista como persona es cristiano y como consecuencia debe reflejar la persona de Jesús en su trabajo. Pero contiendo que el reflejo de Jesús se verá antes en como él o ella se relaciona con los demás y su entereza que en la creación de sus manos, en su música o en lo que escribe.

Sin embargo creo que lo que una persona crea va a representar lo que él o ella lleva dentro. Si lleva dentro el Espíritu Santo se verá el fruto plasmado en su creación —aunque no lleve un pez ni una cruz ni aparezcan palabras fácilmente reconocibles como religiosas/evangélicas.

Quizás para matizar este punto lo importante es que seamos verdaderos seguidores de Jesús independientemente del ámbito profesional en el que nos encontremos. Ser seguidor de Jesús es lo primero: un seguidor de Jesús que da la casualidad que es albañil, una seguidora de Jesús que da la casualidad que es profesora, un seguidor de Jesús que de la casualidad que es pastor, una seguidora de Jesús que da la casualidad que es guionista.

3.- EL ARTE UTILITARIO
Muchas veces los artistas se han visto en situaciones donde han tenido que sacrificar la integridad de sus ideas para realizar trabajos utilitarios para la iglesia evangélica. Parece que existe una necesidad de defender el valor del arte en la iglesia evangélica especialmente si no sirve un propósito de evangelización o de enseñanza. Pero el arte es importante sencillamente por el hecho de ser bello. Quizás con sólo ser bello nos “sirva” de más utilidad que si lo trastornamos para darle un propósito. Sin embargo creo que muchas veces la iglesia ha querido utilizar al arte y a los artistas para comunicar su mensaje rigiendo  cómo  debe ser el arte para que sea válido.

El hecho es que el arte es digno sólo por ser arte. La música es digna por sólo por ser bella. La poesía es digna por darnos otra perspectiva de la vida. La fotografía es digna por darnos una ventana al alma del fotógrafo. El teatro es digno por los cuentos que nos narra. No tiene que evangelizar ni predicar ni exhortar en nuestro idioma evangélico.

Por otro lado soy de la opinión que en muchos casos el cine, el teatro, la pintura, la escultura, la poesía y la música predican, evangelizan y exhortan mucho mejor que la mayoría de los sermones que podemos escuchar en muchos púlpitos domingo tras domingo. El truco es dejar que lo hagan.

Finalmente, pienso que el arte en cualquiera de sus formas, cuando es realmente bello, alaba a Dios. Este hecho de alabar a Dios es independiente de las intenciones y creencias del artista. Toda la creación alaba a Dios—incluyendo los artistas. Aunque lo quieran o no, cuando los artistas crean o reflejan belleza están tomando de la belleza y grandeza de Dios y lo plasman en sus obras.

Es cierto que hay obras que son abiertamente sacrilegios o que alaban lo vil y despreciable. Claramente, estas obras no alaban a Dios. Pero quizás tenemos la vista muy estrecha si pensamos que a Dios se le alaba únicamente en nuestros cultos o por nosotros sus fieles.

4.- RETICENCIA A ACEPTAR NUEVOS MEDIOS E IDEAS
Una característica importante del arte es que es su carácter profético. Cuando yo estudiaba en la facultad a mediados de la década de los 80 se hablaba del posmodernismo y de los artistas posmodernos expuestos en nuestra galería. Ya estas ideas llevaban tiempo en los círculos de los filósofos. Sin embargo, no fue hasta finales de los 90 que empecé a escuchar sobre la posmodernidad dentro de la iglesia y hoy, los filósofos y artistas ya están en otra onda: la hipermodernidad, supermodernidad y más cosas que se me escapan. Con esto sólo quiero decir que la iglesia está pensando unos 10 años (como mínimo) por detrás de la sociedad.

En su libro  ¿Cómo debemos vivir entonces?  ( How Should We Then Live? ) Francis Schaeffer traza el camino de las ideas en la sociedad empezando con los filósofos y seguidos inmediatamente por los artistas. Por esta razón creo que es importante dar una plataforma a los artistas dentro de la iglesia para ayudarnos a estar culturalmente conectados con la sociedad.

Pero no sólo son las ideas sino también los medios que utilizamos que a veces crean una desconexión cultural. Hace poco estaba hablando con un recién convertido de cuáles fueron sus primeras impresiones de la iglesia a la que asistía y en la que se convirtió. Me dijo que cuando él entró por primera vez en el culto de alabaza pensó, “Ah, no sabía que a los evangélicos les gustaba la música  country .” Estrictamente hablando la música de alabanza no es  country , pero mi amigo no tenía una referencia cultural para calificar la música que oyó en la alabanza porque no existía dentro de su cultura. Éste es un sencillo ejemplo de lo que nos ocurre por estar tan encerrados en nuestro pequeño mundo.

Por otro lado, el o la artista está continuamente mirando hacia afuera para descubrir nuevas formas más creativas. Su afán es innovar y cambiar. De esa forma captan a su público.

EN CONCLUSIÓN
Tristemente he visto repetida muchas veces la misma historia que yo viví a los 13 años. Lo he visto ocurrir más con jóvenes que con mayores. Pero le ha pasado a gente de todas las edades.

El final acaba siendo el rechazo de ideas nuevas, el rechazo de formas nuevas, la intención de reducir al arte a un utensilio, a “cristianizar” el arte o a explicar algo hasta que pierde la intriga. Me gustaría ver una iglesia en España culturalmente contextualizada que pueda aceptar a los artistas y crecer con ellos. Seguiré luchando por ello y por ellos.

 Este artículo se corresponde a la serie que en un blog bajo el nombre de “Lausana”analiza y aplica el documento“Para el mundo al que servimos: La llamada a la acción de Ciudad del Cabo” , elaborado en el tercer encuentro del Movimiento Lausana (realizado en 2010 en África del Sur, al que acudieron cuatro mil líderes evangélicos de todo el mundo, y que se celebra cada diez años aproximadamente).

Autores: John Hill

©Protestante Digital 2013