Archivos para agosto 11, 2013

‘El vuelo’: ¿quién está al control?

Publicado: agosto 11, 2013 en Cine

José de Segovia Barrón

61564_N_07-08-13-0-21-39El clímax es el interrogatorio de Whip ante la comisión que investiga la catástrofe. Es una película sobre la verdad. Su protagonista vive en la mentira constante de una doble vida.

 

Cuando ocurre una tragedia, necesitamos respuestas. No basta saber que ha habido un accidente, queremos saber quién es el responsable. Como el conductor del tren siniestrado en Galicia, Denzel Washington es el comandante de “El vuelo”, cuyo desastre supone pérdidas humanas en la película que ahora aparece en DVD. Como él, es un hombre reconocido y apreciado, que cuesta ver como culpable de semejante catástrofe. El comité de investigación se enfrenta a tantas presiones, que parece imposible que pueda dar a conocer la verdad.
Las similitudes del film de Robert Zemeckis con lo ocurrido recientemente en Santiago, me han hecho imaginar a este hombre en el hospital, justo después del accidente, dándose cuenta que ha cometido un error que nunca podrá perdonarse. ¿Quién puede vivir con ese peso sobre sus espaldas? El viaje de esta película no es saber lo que realmente ocurrió –lo vemos desde la primera escena–, sino cómo se enfrenta una persona a la realidad de su vida.
Los primeros tres minutos de “El vuelo” ahuyentarán al espectador que busque en esta película los valores de los que tanto habla el público cristiano hoy. A pesar de que el actor protagonista es hijo de un pastor pentecostal y miembro comprometido de una iglesia, muchos se preguntarán cómo alguien que lee la Biblia todos los días y busca la dirección de Dios para su vida, puede hacer esta escena de desnudos, abuso de drogas y lenguaje ofensivo. Así de diferentes son los criterios hoy de los cristianos ante el cine.
“Oramos sobre todo, cada día”, dice Washington. Acaba de leer, hace poco, por tercera vez la Biblia entera, aunque lleva treinta años en una Iglesia de Dios al oeste de Los Ángeles. Dice que le ha llamado la atención un pasaje sobre la sabiduría en Proverbios 4, que le hizo reflexionar sobre la vida. La ha hecho ahora su oración. “Intento darle la vuelta a mis personajes, –dice–, incluso los peores, como el de “Día del entrenamiento”. Lo primero que escribí en el guión fue: La paga del pecado es muerte”. ( Romanos  6:23)
Yo creo que esta secuencia es fundamental para entender esta historia. No podemos confundir a un actor con sus personajes. Esta no es una película familiar. Es un film para adultos, que requiere discernimiento, algo de lo que parecen carecer muchos espectadores hoy. Lejos de ser una escena gratuita, es la clave para comprender quién es la persona que se esconde detrás de esas gafas oscuras.
TOCANDO FONDO El capitán Whip Whitaker se despierta en una habitación de un hotel de Florida. Acaba una cerveza, que hay al lado de un cenicero lleno, al lado de la cama, rodeada de botellas vacías, donde está con una mujer. Él tiene unos cincuenta años, pero ella parece más joven. La vemos totalmente desnuda. Es una azafata con la que tiene que volar enseguida. Suena el teléfono móvil y es su ex mujer. Por el tono de la conversación, adivinamos que tienen la típica mala relación de muchos divorciados. Ella le pide dinero para la nueva escuela de su hijo adolescente.
 Como observa Tomás Fernández Valentí, la mayor parte de la secuencia está filmada mediante planos generales abiertos, lo que en combinación con el formato panorámico permite que el espectador vea tanto a Whip hablando por teléfono en la cama como a la joven que pulula alrededor mientras se va vistiendo. El comandante inhala una raya de cocaína como estimulante y se marcha al aeropuerto, donde es saludado con simpatía y respeto, pero a nosotros ya no nos engaña su respetable imagen. Sabemos lo que hay detrás de la máscara.
Whip va a volar como ha hecho una decena de veces los últimos tres días, pero hoy va a ser diferente. Hace mal tiempo. El avión logra despegar de Orlando, camino de Atlanta, pero los motores empiezan a fallar. La excelente secuencia de la catástrofe aérea está planificada manteniendo el punto de vista subjetivo desde el interior del avión siniestrado, aunque se inserten planos del exterior del aparato cuando es necesario.
Esta película supone el retorno del realizador Robert Zemeckis al cine de “imagen real”, tras unos años trabajando con la técnica de la “captura de movimiento”. El director de películas como “Regreso al futuro”, “Forrest Gump”, o “Náufrago”, ha hecho “un buen film –como dice el coordinador de la revista Dirigido Por– a ratos brillante, algo desigual, como consecuencia de algunas irregularidades del guión, así como cierto exceso de metraje”, pero es “un trabajo en su conjunto relativamente sobrio y contenido”.
Washington intenta, sobre todo, no excederse en sus escenas de borrachera y drogadicción. Ya que este es un film que gira en torno a los peligrosos estragos causados por el alcohol y las drogas en el comandante de un avión de pasajeros. Para Fernández Valentí, “no es un thriller de catástrofes, sino un melodrama sobre el alcoholismo”. Puesto que “Whip tiene un serio problema con la bebida y las drogas, por más que hasta el último momento se esfuerza en negarlo ante los demás y, sobre todo, en negárselo a sí mismo, con vistas a guardar esas apariencias respetables para librarse de la cárcel y no tener que admitir que ha fracasado como esposo, padre y piloto”.
¿QUIÉN CONTROLA A QUIÉN? “El vuelo” es el viaje del protagonista a asumir que no controla el alcohol y la cocaína, sino que son estos los que le controlan a él. Como es habitual en Zemeckis, el contraste es con otros personajes tan solitarios y marginados como él, que por lo menos no disimulan su desgracia. Whip encuentra así una joven drogadicta de la que se enamora, Nicole, que tiene una función de “espejo”, para reflejar su propia vergüenza. Los dos conocen a un enfermo terminal de cáncer, en el hospital donde están los tres ingresados, que hace frente a la inminencia de su muerte. El diálogo de los tres en el rellano de la escalera, a donde han ido de noche a fumar, es uno de los momentos más logrados de la película.
Whip es alguien roto, estropeado y tan lleno de orgullo, que no admite sus problemas. Así es como la Biblia describe al hombre caído en el pecado, una condición de la que no podemos curarnos nosotros mismos. Nos lleva a la soberbia y a la arrogancia. Hasta que no admitamos nuestra necesidad, no podemos hacer nada para cambiar nuestra situación. Somos incapaces, pero “lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios” (Lucas 18:27).   Cuando el ebrio capitán está al borde del desastre, el co-piloto ora en voz alta al “Señor Jesús”. El aterrizaje forzoso lo hace en un prado al lado de una iglesia pentecostal, donde hay unos bautismos, junto a una cruz. Vemos a los cristianos con túnicas blancas intentar salvar a los pasajeros. Es una escena que no hemos visto nunca antes en el cine. En un sentido se ha producido un milagro.
Este vuelo no es sólo el de un avión, sino de una persona que está a punto de estrellarse en la vida. Vemos su miseria moral al acercarse a una azafata en el funeral de su amante, para intentarle convencer de que declaren a su favor ante la comisión de investigación. Lo mismo hace cuando visita en el hospital a su co-piloto malherido, que es un verdadero creyente. El y su esposa están convencidos de que “nada ocurre en el Reino de nuestro Señor que sea por error”. Creen que “Jesús, nuestro Salvador”, guió las manos de Whip. Ellos esperan en Dios como “un juez más alto”.
El clímax del relato es el interrogatorio de Whip ante la comisión de investigación de la catástrofe. Esta es una película sobre la verdad. Su protagonista, como muchos de nosotros, vive en la mentira constante de una doble vida. Aquellos que presumen de ser libres, son en realidad esclavos, dice Jesús: “esclavos del pecado” ( Juan  8:34). Y sólo “la verdad nos hará libres” (v. 32).
ALGUIEN ESTÁ EN LA TORRE DE CONTROL Cuando Whip oye que el accidente es “un acto de Dios” –una frase que se repite varias veces a lo largo de la película–, se pregunta: “¿qué Dios haría esto?”. El enfermo terminal que encuentran Nicole y él en el hospital, cree que Dios lo ha escogido para tener cáncer. Eso le da una sensación de paz y libertad que quisiera haber tenido antes. Cuando el capitán entra en el avión, se ríe de una azafata diciendo que espera llevarla a tiempo a Atlanta para la reunión de oración con “Jesucristo Superstar”. Ella le corrige explicándole que la iglesia bautista a la que asiste se llama Cristo Rey y le invita a ir con ella.   Dios está alrededor de esta historia, todo el tiempo, de principio a fin. Lo percibimos desde las torres de la iglesia, cruces y oraciones que marcan toda la película. Tanta iconografía religiosa no puede ser por casualidad. Dios está en todas partes. Parece que el juicio es a Él, tanto como al capitán Whittaker. Ante semejante crisis, siempre hay dos puntos de vista: los que piensan que Dios no tiene nada que ver con esto y los que le reconocen, incluso en medio de la tragedia. Lo curioso es que hasta los que no creen en Él, hablan de si podría haber hecho algo para evitarlo. ¿Tiene Él la culpa?, ¿dónde está Dios en medio de todo ello?
No sé cómo actúa Dios en un accidente, o en un desenlace milagroso, pero cosas así ocurren todos los días. La cuestión no es dónde está Él en medio de esos sucesos y circunstancias, sino dónde está Él en tu vida. Nos preguntamos por qué no hace algo, cuando Él estará preguntándose lo mismo sobre nosotros: ¿por qué no hacemos algo con lo que Él ha hecho? Su Hijo murió en la cruz y resucitó de los muertos, para darnos la seguridad de la libertad del pecado y la vida eterna. Eso no responde a todas las cuestiones de la vida, pero contesta a “la gran pregunta”.
¿Qué ocurre cuando esta vida se acaba? Sea por accidente, enfermedad, o a una edad avanzada. ¿Sabemos que va a ser de nosotros, cuando llegue la muerte? Al final de “El vuelo”, aunque Whip ha dado algunos pasos en la dirección correcta, está todavía buscando la respuesta. Lo duro de ver una película así, es que estás deseando que los personajes encuentren ayuda y esperanza, pero ellos no pueden conseguirlo por si mismos, ni ven cuál es la solución.
La historia apunta dónde podría estar, pero no nos da la respuesta. Para eso no hay que ver una película, sino leer el Libro, que Denzel consulta cada mañana, para encontrar dirección en esta vida llena de caos y confusión.

Autores:  José de Segovia Barrón

©Protestante Digital 2013

El evangelio puro

Publicado: agosto 11, 2013 en Teología

Mauricio Reyes

El evangelio puro

¿Por qué en las últimas décadas hemos dejado de confrontar abiertamente el pecado y el mensaje evangelístico se ha vuelto simplemente un mensaje de valores positivos?

Recuerdo una conversación que tuve con un universitario norteamericano que estudiaba en Madrid. La historia de cómo llegué a hablar con él fue realmente asombrosa. Durante el tiempo de oración vi dos imágenes en mi mente: una margarita y un girasol. No sabía muy bien lo que significaba pero en obediencia a esa palabra, fui a la floristería más cercana. Cuando llegue a la floristería había dos fotografías gigantes: ¡una era de una margarita y otra era de un girasol!
Cuando vi las fotografías estaba muy sorprendido y agradecido por la guía y dirección del Espíritu Santo. Fue entonces cuando vi a un joven sentado en el suelo y me acerqué a hablar con él. En los primeros dos minutos me presenté y le expliqué cómo había llegado hasta ahí. Sabía que tenía que ser claro con él y con amor y misericordia lo confronté con su pecado. Él me dijo que era culpable de haber roto los mandamientos de Dios y que sabía que iría al infierno.
Le expliqué que Cristo no nos pide ser personas moralmente buenas sino personas arrepentidas de corazón y dispuestas a dar nuestra vida a Él porque entendemos que Cristo es el único que puede salvarnos de nuestro pecado. Claramente le expuse que no se trata de ir los domingos a la iglesia sino de someter toda nuestra vida bajo el gobierno del Rey Jesús. Su respuesta me encantó: “Nunca me habían hablado así de claro, entiendo lo que me dices y tengo que pensarlo muy bien antes de tomar una decisión tan importante”.
¿Qué pasaría si expusiéramos claramente el mensaje de la cruz sin diluirlo con nada más? El primer evangelista que existió fue Juan el Bautista. Su mensaje era muy fuerte y confrontaba lo más profundo del corazón de las personas. Un ejemplo del arrojo de Juan fue cuando le dijo a Herodes, uno de los líderes políticos más influyentes de su época, que dejara de acostarse con su cuñada. No estoy seguro de atreverme a hablarle así a un político. Lo sorprendente es que Herodes escuchaba a Juan de buena gana (Marcos 6:20, RVR1960). En otra versión dice:  Herodes se inquietaba mucho siempre que hablaba con Juan, pero aun así le gustaba escucharlo  (Marcos 6:20, NTV). Me imagino que Juan confrontaba a Herodes con un corazón lleno de amor y compasión. Sin embargo no ocultaba nada del mensaje de arrepentimiento ni lo diluía con otro tipo de mensaje para caer bien.
¿Por qué, entonces, en las últimas décadas hemos dejado de confrontar abiertamente el pecado y el mensaje evangelístico se ha vuelto simplemente un mensaje de valores positivos? Creo que una de las razones es por miedo a ofender y miedo a ser rechazados, pero Cristo dijo que su mensaje ofendería a unos y salvaría a otros; y nos advirtió que seríamos rechazados por causa de su nombre.
El evangelio puro significa hablar abiertamente del pecado y de la necesidad de arrepentirnos para con Dios y poner nuestra confianza en Cristo en lugar de ponerla en nuestra religión o en nosotros mismos.
Muchas veces he asistido a eventos evangelísticos donde no se menciona ni el arrepentimiento de pecados ni la fe en Cristo. De hecho, algunas veces me han dicho que organizan estos eventos para que la gente deje de pensar que los cristianos somos “raros”.
Conciertos musicales, comidas, cenas, eventos deportivos… hay muchas cosas que las iglesias locales organizan para caer bien a la comunidad donde viven pero a menos que se hable claramente del mensaje de la cruz, no se les puede llamar eventos “evangelísticos”.
Lo mismo ocurre con la música evangelística, pensamos que tiene más eficacia escribir canciones con un mensaje positivo para alcanzar a más personas pero la realidad es que si no explicamos por qué tuvo que morir Jesús y no hablamos de nuestro pecado y de poner toda nuestra confianza en Él, entonces no podremos ver salvación venir a nuestras ciudades.
Hablar de “valores cristianos” no es evangelizar, predicar la cruz sí lo es. Cristo nos pidió anunciar el arrepentimiento, proclamar en nuestras ciudades que Su reino se había acercado y exhortar a las personas a tomar la decisión de dejar atrás el pecado. Atrévete a predicar el evangelio tal y como es, sin quitarle ni añadirle nada, créeme, te sorprenderás del poder que acompaña al mensaje de la cruz.
Si tú fueras el único cristiano al que un no-creyente conocerá en toda su vida, ¿qué es lo que le dirías? ¿Le cantarías canciones que hablen de un mensaje positivo por miedo a lo que vaya a pensar de ti o le hablarías de su situación espiritual tal y como es? Si supieras que tu padre que aún no ha entregado su vida a Cristo va a morir en dos días, ¿qué sería lo último que le dirías? ¿Tendrías el amor suficiente para hablarle de la realidad del infierno y de la necesidad de pedirle perdón a Dios por haberle ofendido con su manera de vivir?
Si no hablamos a las personas de manera clara del pecado, del juicio y del infierno, no podrán entender el amor de Dios demostrado en la cruz cuando Cristo murió por nuestros pecados. ¿Por qué habría de importarnos la cruz si no nos importa nuestro pecado?
No debemos ocultar el mensaje de la cruz ni encubrirlo con un mensaje “positivo” por miedo a ofender, te animo a que a partir de ahora prediques el evangelio tal y como es.

Autores:  Mauricio Reyes

©Protestante Digital 2013


La importancia de las letras

'In Christ Alone' sale del himnario presbiteriano

In Christ Alone , uno de los himnos más populares de los últimos años en las iglesias evangélicas.
La canción, una de las más queridas por las congregaciones en Estados Unidos, no aparece en el nuevo cancionero de PCUSA por su mención hacia la “ira de Dios satisfecha” en la cruz.
NASHVILLE

 

La comisión que elabora el himnario de la Iglesia Presbiteriana en Estados Unidos (PCUSA) ha dejado fuera el popular himno ‘In Christ Alone’ (Sólo en Cristo) después de que los autores de la canción se negaran a cambiar una frase referida a la ira de Dios (‘wrath of God’) satisfecha en la cruz.
La letra original dice que “en la cruz, donde Jesús murió, la ira de Dios quedó satisfecha”. El Comité Presbiteriano que revisa las canciones quería sustituirlo por “en la cruz se magnificó el amor de Dios”.
Los autores de la canción, Stuart Townend y Keith Getty, se opusieron. Finalmente el comité votó para dejar fuera la canción.
DEBATE TEOLÓGICO La decisión ha provocado multitud de críticas hacia la la comisión, con acusaciones de “liberalismo”, interpretando que se desechaba la canción por hacer mención del impopular asunto de la ira de Dios.
Sin embargo, desde la comisión presbiteriana se niega que el problema sea con el concepto de la ira de Dios, sino el hecho de que la ira “esté satisfecha” en la cruz, una doctrina que rechazan.
El asunto cobra importancia cuando son varias las denominaciones protestantes que debaten actualmente sobre la teología referente a la cruz y su significado.
Mary Louise Bringle, profesora de religión y autora de himnos que presidía el comité, dijo que el nuevo himnario sí contiene canciones que hablan de la expiación sustitutiva – la idea de que Cristo tomó el lugar de los pecadores en la cruz – con canciones como “Cabeza Ensangrentada” y otras. “El tema era la palabra ‘satisfecho’”, dice Bringle, que apunta a que esta idea – que Dios debía ser complacido – procede de la teología medieval de Anselmo.
El pastor Chris Joiner, de la Primera Iglesia Presbiteriana en Franklin (Tennessee), está de acuerdo con la decisión de la comisión, a pesar de que sabe que algunos miembros de su iglesia se sentirán decepcionados de no encontrar el himno. Pero para él la letra de la canción “está cerca de decir que Dios mató a Jesús”. “La cruz no es un instrumento de la ira de Dios”, añadió el pastor.
Otro pastor, Scott Sauls, de la Iglesia Presbiteriana de Cristo en Nashville, no está de acuerdo con esta interpretación de la palabra “satisfecho”. Para él significa que Jesús pagó el precio completo por los pecados. “No hay más trabajo por hacer”, dijo Sauls: “Consumado es”.
¿REBAJA DE LA VERDAD? El asunto no ha pasado desapercibido en Estados Unidos, donde varias publicaciones lo han tratado. Timothy George, decano de la Escuela de Teología de Beeson en Birmingham (Alabama), criticó al comité en la revista First Things. “No me parece un caso aislado. Se ajusta a un patrón más amplio en el que se intenta restar importancia a las partes de la doctrina cristiana que son ofensivas”, expuso George.
Por su parte, Bringle admite que la controversia demuestra que los himnos siguen siendo importantes. La gente se preocupa por ellos y se molestan si alguien trata de cambiar una canción que les gusta.
Mike Harland, director de LifeWay Ministries – el departamento de música de la editorial con sede en Nashville afiliados a los Bautistas del sur – dijo que admira de los presbiterianos esta atención que prestan a las letras de los himnos. “La fe de las generaciones actuales y las futuras generaciones está determinada por lo que decimos y lo que cantamos, por eso es importante cuidar cada palabra”.

Fuentes:  Usa Today, Huffington Post

Editado por: Protestante Digital 2013


Lo cambiará en 2014 

 
¿Suiza retira a Dios de su himno nacional?                                                                                      
 
El país helvético abre un concurso para sustituir su himno actual, un salmo creado en 1841, por sus repetidas referencias a Dios.

BERNA

 

Suiza acaba de anunciar un concurso para buscar un nuevo himno nacional que sustituya al actual. La razón, sobre todo, que el vigente tiene demasiadas referencias a Dios en su letra; y en segundo lugar que tiene ya mucha antigüedad.
“El verdadero problema es, sobre todo, el texto”, según explica Lukas Niederberger, que forma parte de la Sociedad Suiza de Servicios Públicos (SGG), la entidad a la que se ha encargado que busque el nuevo himno.
El actual himno “es un salmo, una oración, pero tenemos que abrirnos a la sociedad religiosamente neutral. Tenemos (en Suiza) ateos, no solo creyentes en Dios, por lo que este himno es actualmente una dificultad”.
Matizando esta información de agencias, el pastor Arnold Forster, de nacionalidad suiza y afincado en España, expresa a Protestante Digital que se ha informado directamente en los medios de comunicación suizos y “no es verdad que se vaya a retirar a Dios de su himno nacional! El titular de PD invita a juicios demasiado rápidos”. Tras leer en las noticias locales (en alemán) lo que se busca es “una nueva melodía y un nuevo texto para el himno, y según comenta la persona responsable de este proyecto, existe la posibilidad que se retire el nombre de Dios, según quien gane en el concurso para el 2014. Todavía está todo abierto y el proyecto se acaba de lanzar… y con ello un debate intenso entre pro y contra en cuanto a si el nombre de Dios tendrá cabida en el nuevo himno o no”. Por lo tanto, cree que no se debe adelantar nada “antes de que haya comenzado ni siquiera el debate”.
En una encuesta del año 2000 sólo el 16 por ciento de la población suiza afirmó que la religión era “muy importante” para sus vidas. Según el censo de 2010 los que afirman no ser parte de ninguna religión suponen más del 20% de la población. En cuanto a la identificación religiosa con las grandes iglesias oficiales, el 38,6 por ciento de la población se considera católica romana, y el 28 por ciento dijo ser parte de la Iglesia Reformada Suiza.
EL CONCURSO Nieberberger dijo que el objetivo del concurso, que se desarrollará entre enero y junio de 2014, es llegar a encontrar un texto para reflejar los valores que se encuentran en la Constitución suiza, como son la democracia y la solidaridad.
El ganador será seleccionado por un jurado formado por veinticinco miembros, que son elegidos y provienen de distintos ámbitos de la vida social del país, como el deporte, la música, y la literatura entre otros.
El concurso premiará al autor del himno elegido con 10.000$.
EL HIMNO-SALMO SUIZO ACTUAL El “salmo suizo”, como se conoce al himno actual, fue compuesto en 1841 y está lleno de menciones e invocaciones a Dios, muy en la línea de las raíces históricas protestantes del país.
La traducción de parte de su texto dice: “Cuando el cielo al amanecer se pone rojo, / y en nosotros su brillo derrama / Tú, oh Señor, apareces en su luz. / Cuando los Alpes resplandecen brillantes, / ora a Dios, para entregarte a Él / de manera que sientas y entiendas / que Él habita en esta tierra.

 

Fuentes:  BBC Mundo

Editado por: Protestante Digital 2013