Archivos para octubre 1, 2013


El Papa critica el vaticano-centrismo que “se olvida el mundo que nos rodea”

El Pontífice inicia el cambio de rumbo de la institución

Roma 

El papa Francisco el pasado 13 de marzo en el Vaticano. / VINCENZO PINTO  (afp)

El día que el consejo de ocho cardenales comienza sus trabajos en Roma para cambiar la Iglesia, el diario La Repubblica amanece en los quioscos con una entrevista exclusiva de su fundador, Eugenio Scalfari, con el papa Francisco. Y, como viene siendo habitual, Jorge Mario Bergoglio dice lo que piensa con una sencillez y una espontaneidad que, por momentos, sorprende al prestigioso periodista, convencidamente ateo, pero no anticlerical.

Hay un momento de la entrevista en que, hablando sobre la exhortación de Jesús — “amar a los otros como a sí mismos”, Scalfari pone en circulación la palabra narcisismo. “A mí”, reflexiona el Papa, “la palabra narcisismo no me gusta, indica un amor desmedido por uno mismo (…). El verdadero problema es que los más afectados por esto, que en realidad es una especie de desorden mental son personas que tienen mucho poder. A menudo los jefes son narcisistas”. Scalfari le hace ver: “También muchos altos cargos de la Iglesia lo han sido…”. El Papa acepta el desafío: “¿Sabe qué pienso sobre esto? Los jefes de la Iglesia a menudo han sido narcisistas, adulados por sus cortesanos. La corte es la lepra del papado”.

El periodista se extraña por la dureza de la expresión: “¿Pero cuál es la corte, se refiere tal vez a la curia?”. Francisco puntualiza: “No, en la curia hay algunos cortesanos, pero la curia en su conjunto es otra cosa. Es aquello que en los ejércitos se llama la intendencia, gestiona los servicios que necesita la Santa Sede. Pero tiene un defecto: es vaticano-céntrica. Cuida los intereses del Vaticano, que son todavía, en gran parte, intereses temporales. Esta visión vaticano-céntrica se olvida del mundo que nos rodea. No comparto esta visión y haré todo lo posible por cambiarla. La Iglesia es o debe volver a ser una comunidad del pueblo de Dios y los curas, los párrocos, los obispos están al servicio del pueblo de Dios”.

La entrevista, que arranca en la portada y ocupa las tres primeras páginas del diario, comienza con una de las obsesiones del Papa, ya desvelada durante el viaje a Río de Janeiro: “Los males más graves que afligen al mundo en estos años son la falta de trabajo de los jóvenes y la soledad en que son dejados los viejos. Los viejos tienen necesidad de cuidado y de compañía; los jóvenes, de trabajo y de esperanza, pero no tienen ni lo uno ni lo otro, y el problema es que ya no lo encuentran. Están aplastados por el presente. Y dígame: ¿se puede vivir aplastado por el presente? ¿Sin memoria del pasado y sin el deseo de proyectarse al futuro construyendo un proyecto, un porvenir, una familia…?”.

Un Papa tan preocupado por el mundo que le rodea no escatima al entrevistador su visión de la política: “Pienso que el llamado liberalismo salvaje convierte a los fuertes en más fuertes y a los débiles en más débiles y a los excluidos en más excluidos. Se necesita gran libertad, ninguna discriminación, no demagogia y mucho amor. Se necesitan normas de comportamiento y también, si fuese necesario, la intervención directa del Estado para corregir las desigualdades más intolerables”.

“Cada cual debe combatir el mal como cada uno lo conciba”

Francisco

El encuentro tuvo lugar el pasado martes, en la residencia de Santa Marta, después de que el Papa y el fundador del diario La Repubblica protagonizaran un público intercambio de cartas sobre el diálogo entre creyentes y no creyentes. El Papa insiste en su intención de abrir los brazos de la Iglesia: “Cada cual tiene su idea del bien y del mal y debe elegir seguir el bien y combatir el mal como cada uno lo conciba. Sería suficiente esto para mejorar el mundo”.

Al hablar de la Teología de la Liberación, Eugenio Scalfari le pregunta si considera justo que el papa Wojtyla excomulgase y combatiese a sus líderes. “Ciertamente”, responde Francisco, “le daban un sesgo político a su ideología, pero muchos de ellos eran creyentes con un alto concepto de humanidad”.

Sobre el consejo de cardenales, el llamado G-8 del Vaticano, el papa Francisco advierte de que no se trata de cortesanos, sino de personas sabias y animadas por sus mismos objetivos: “Este es el inicio de una Iglesia con una organización no tan vertical sino también horizontal”. Se considera consciente de la dificultad para hacer valer los nuevos métodos, pero se declara convencido de seguir adelante: “Con prudencia, pero con firmeza y tenacidad”.

El Papa y el veterano periodista quedan en verse otra vez. Eugenio Scalfari termina su entrevista con una reflexión: “Este es el papa Francisco. Si la Iglesia se convierte en la que él quiere e imagina, cambiará una época”.


El Parlamento aprueba una ley que considera delito menor vivir en la calle

Las ONG critican la criminalización de las personas sin hogar

Madrid 

Un sin techo en las calles de Budapest en 2002. / FERENC ISZA (AFP)

Los miles de sin techo que viven en Hungría se enfrentan a un invierno muy crudo. El Parlamento, dominado con aplastante mayoría de dos tercios por Fidesz, el conservador partido del Gobierno, ha aprobado una ley que castiga a los que viven en la calle con multas, trabajos para la comunidad y hasta con la cárcel. Donde asociaciones de derechos humanos como Human Rights Watch y ONG locales ven la criminalización de las personas sin hogar, el Ejecutivo de Viktor Orbán, criticado en toda Europa por socavar el Estado de derecho en Hungría, ve una forma de “asegurar el orden en los espacios públicos y un incremento en la seguridad”, según una nota difundida por el Gobierno.

Los ayuntamientos tendrán la opción de declarar qué zonas no pueden habitar los sin techo. Eso incluye, como explica Bálint Misetics, miembro de la organización La ciudad es para todos, “los lugares de interés cultural y sus alrededores”. En la monumental Budapest, por ejemplo, eso significa “esencialmente todo el centro”. A partir de ahora, cuando la policía vea a algún sin techo en una de estas zonas le pedirá que se marche. Si no lo hace, cometerá una infracción castigada con la realización de trabajos para la comunidad —entre 6 y 180 horas, según la ONG La ciudad es para todos—. Si el sin techo se niega, las autoridades pueden imponerle una multa —de acuerdo con esta organización, puede llegar hasta 500 euros—. Por si no fuera suficiente, la tercera vez en seis meses que una persona sin hogar cometa la falta de serlo, se enfrenta a una pena de entre 1 y 60 días de prisión. Esta ley también afecta a los que habitan en chabolas.

La ofensiva del Gobierno de Orbán contra los sin techo viene de lejos y ha sido muy contestada. En noviembre de 2012, el Tribunal Constitucional tumbó una ley muy similar por considerar que criminalizar a los que viven en la calle es “incompatible con la protección de la dignidad humana”. Pero eso no desanimó al primer ministro Orbán ni a su partido: en marzo introdujeron esa ley en la Constitución —contra el criterio del Tribunal— a través de una enmienda muy criticada dentro y fuera de Hungría.

“Es una ley indignante. Desde 2010 [cuando Fidesz arrasó en las elecciones], la criminalización de los sin techo es más intensa y sistemática”, critica Misetics. “Castigarlos no termina con la pobreza, la gente no elige vivir en la calle. No tienen alternativa. Además, los albergues están desbordados. Solo en Budapest faltarían entre 3.000 y 4.000 plazas”, argumenta. Nada que ver con las cifras y la percepción del Gobierno, que asegura en una nota informativa que, en Budapest, en junio, solo se ocuparon 4.606 plazas en refugios, aunque haya disponibles 5.975, e insiste en que, en realidad, esta ley es “por el interés de los sin techo” y por su salud, “sobre todo en invierno”.

 

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El Dios en el que no cree Francisco

Publicado: octubre 1, 2013 en Noticias

En la entrevista a ‘La Repubblica’ él mismo se retrata cuando dice que su santo preferido es Francisco de Asís

Lo ha dicho con todas las letras el papa Francisco, que cada día parece menos papa: “Yo creo en Dios, pero no en un Dios católico. No existe un Dios católico. Existe Dios, mi Padre”. Lo dijo en la entrevista al escritor y periodista italiano no creyente, Eugenio Scalffari. Le dijo además que: “Cuando me encuentro frente a un clerical, me dan ganas de hacerme anticlerical”. Lo dice el papa de los católicos.

Y también: “El proselitismo es una gran estupidez. No tiene sentido, lo que hay que hacer es conocerse y escucharse”. Y sigue sorprendiendo: “Le he dicho que la Iglesia no se ocupa de política”. Así de redondo.

Scalffari, periodista no deja escapar la provocación del papa y le recuerda que la Iglesia ha hecho siempre política”. Y Francisco, no se vuelve atrás: “La Iglesia no irá más allá de la difusión de sus valores”. Hasta al papa le ha parecido haberse pasado y puntualiza: “Por lo menos no lo hará mientras yo esté aquí”.

El periodista italiano, vuelve a la carga y le pregunta si cree que la Iglesia ha sido siempre así, si es verdad que no se interesó de política. Y de nuevo, Francisco es sincero y valiente: “No lo ha sido casi nunca. Con mucha frecuencia la Iglesia, como institución ha estado dominada por la temporalidad y muchos de sus miembros y altos exponentes católicos aún hoy piensan así”.

Scalffari afirma que se sintió sorprendido cuando descolgó el teléfono y al otro lado era el papa el que lo convidaba a ir a conversar con él. Cualquiera, no sólo católico o cristiano, sino agnóstico como Scalffari, no puede dejar de sorprenderse sobretodo con las afirmaciones de Francisco, francas, radicales, nunca escuchadas en siglos atrás en la boca de un papa, capaz de decir que “no existe un Dios católico”, ni “cree en él”. ¿Qué papa es este?

En la entrevista, él mismo se retrata cuando tras decir que su santo preferido es Francisco de Asís, más incluso que San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuitas, orden a la que pertenece, lo describe como si estuviera haciendo su propia fotografía: “San Francisco es grande porque es todo: un hombre que quiere hacer cosas (…) itinerante y misionero. Es poeta y místico. Constató sobre sí mismo el mal y salió de él. Ama la naturaleza, los animales, el hilo de hierba del prado y los pájaros que vuelan en el cielo, pero sobretodo ama a las personas, a los niños, a los ancianos y a las mujeres”.

El viernes próximo, fiesta de San Francisco de Asís, el papa jesuita y franciscano, irá a rezar a la tumba del santo con el que se ha identificado y hará una llamada a la Iglesia y al mundo para que no se olviden de que de cada nueve personas en el mundo una pasa hambre.

¿Aguantará la Iglesia tradicionalista, acomodada, dogmática, clerical a un papa tan libre, sin pelos en la lengua, sin diplomacias, que dice que a muchos teólogos los condenaron sus antecesores pero que son “creyentes con una gran carga de humanidad”?

De verdad: ¿qué papa es este? ¿Qué nuevas sorpresas puede esperar la Iglesia de Francisco que asegura que con él la Iglesia no hará política, ni proselitismo, ni será ya clerical?

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El gobernador pretende que su Estado actúe de “palanca” con leyes que están a la vanguardia del país

San Francisco

Jerry Brown, con su esposa cuando fue reelegido en 2010. / AFP

Al contrario que en Washington, con la Administración cerrada, el Gobernador de California no da abasto para firmar la pila de propuestas de ley que se acumulan en su despacho y que deberá dar salida en las dos próximas semanas.

Durante el pasado mes de septiembre el Congreso y el Senado no pararon de aprobar propuestas, concretamente 500, y ahora Jerry Brown tiene la última palabra para firmar o vetar lo ya aprobado por ambas Cámaras.

Para muchos ciudadanos no pasa desapercibido el hecho de que mientras que el Gobierno federal está paralizado, California funciona a pleno rendimiento. Y es que la intención de Brown es “convertir a este Estado en un referente político para la nación, tal y como lo ha sido en las últimas décadas en casi todo, desde la protección ambiental al sistema impositivo”, en palabras del propio Gobernador.

A él no le cabe ninguna duda de que “California puede actuar de palanca”, tal y como expresó recientemente a través de una cita de un matemático griego del siglo III antes de Cristo: “Arquímedes dijo que si le dan un punto de apoyo, podría mover la tierra. No sé si eso funciona ya hoy, pero sin duda estamos buscándolo”.

Y esa búsqueda pasa por dar luz verde a leyes que están en la vanguardia de la nación, con una agenda muy ambiciosa y progresista, sin que, como sucede en Washington, la contra palanca que ejerce el Partido Republicano pueda frenarla. En el 2012, los demócratas ganaron dos tercios de la mayoría en ambas Cámaras en un Estado que tradicionalmente ha votado siempre a este lado del espectro político.

Una de esas leyes, a punto de ser firmadas, es la que va a permitir a cerca de dos millones de inmigrantes indocumentados tener permiso de conducir en California. “Al Estado no le queda otra vía más que la de integrar a los inmigrantes”, ha manifestado a las claras Brown, aprovechando la aprobación de la propuesta por el Congreso y el Senado para señalar: “Dado que Washington se está moviendo tan lentamente en la reforma de la ley de inmigración, creo que se necesita un buen empujón y es lo que vamos a hacer con esta ley”.

Con 2,5 millones de inmigrantes “sin papeles”, California es el Estado de la nación a la cabeza del número de indocumentados (más de 11 millones) y las políticas de integración van avanzando. Otra de las leyes pendientes sobre la mesa del Gobernador es la propuesta de que estos inmigrantes puedan hacer de jurado en los juicios y ejercer la abogacía.

Las políticas de igualdad forman también parte de la agenda de Jerry Brown, con dos propuestas muy importantes a punto de ser firmadas: El incremento del salario mínimo a 10 dólares la hora para el 2016, lo que situaría a California al frente del Estado de la nación con el salario mínimo más alto. La otra propuesta es la regularización de la paga de horas extras a las empleadas del hogar, situándose también a la cabeza del país con esta medida.

“En California estamos haciendo cosas que no hacen en Washington”, comentó Jerry Brown la semana pasada en San Francisco en una exposición de vehículos eléctricos. Y añadió: “Podemos hacer un montón de cosas más para cambiar el clima político de toda la nación”.

El pasado mes de abril, el Gobernador viajó a China, para firmar acuerdos que promuevan el uso de tecnologías de energías renovables y ayuden a frenar el calentamiento global del planeta. Brown ha manifestado al respecto que “la relación de California con China puede ser el catalizador que cambie la política norteamericana y la política global”.

Palabras optimistas, sobre todo para los líderes demócratas, que esperan que los cambios en California puedan ayudar a impulsar un cambio nacional.


Nathan Verhelst nació mujer hace 44 años, pero desde el 2009 se había sometido a tratamientos para cambiar de sexo

Transexual belga decidió morir por eutanasia tras insatisfacción con operaciones

 

La historia de Nathan Verhelst volvió a reabrir el debate sobre la eutanasia en Bélgica. (The Telegraph)

 

 

En Bélgica se ha reabierto el debate sobre la muerte asistida luego de que Nathan Verhelst decidiera morir por eutanasia tras quedar insatisfecho con las operaciones con las que buscaba cambiar de sexo.

 

Nació mujer hace 44 años, pero desde el 2009 Verhelst se había sometido a diversos tratamientos hormonales y operaciones para ser varón. Pero como finalmente no quedó satisfecho con los resultados y –según los médicos- padecía de “sufrimiento psíquico insoportable”, tomó la decisión de morir.

 

Aparte de la terapia hormonal del 2009, Nancy –como se llamaba en realidad- también había sido intervenida para retirarse los pechos e implantarse un pene.

 

“Yo estaba dispuesto a celebrar mi nuevo nacimiento […] Pero cuando miré en el espejo, me enfadé conmigo mismo. Mis nuevos pechos no coinciden con mis expectativas y mi nuevo pene tiene síntomas de rechazo. No quiero ser un monstruo”, había dicho a la prensa belga, según da cuenta “The Telegraph”.

 

AUMENTAN CASOS
En Bélgica, la ley de muerte asistida se aprobó el año 2002. Según datos que da el citado medio, en el 2012 se registraron 1.432 casos de eutanasia, un 25% más que el año anterior.

 

El oncólogo Wim Distelmans, quien realizó la eutanasia a Verhelst, defendió la medida, puesto que –en su opinión- el paciente estaba en una situación y sufrimiento incurables, tanto física como psicológicamente.

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