Archivos para diciembre 18, 2013

¿Cuál es la iglesia que necesitas?

Publicado: diciembre 18, 2013 en Iglesia, Teología

Joel Maceiras

¿Cuál es la iglesia que necesitas?

Ningún mensaje en una pantalla, ni ninguna personalidad, pueden sustituir a la formación espiritual que surge de ser parte del ambiente correcto de formación.

Hay algo raro en la tendencia de la iglesia global en las últimas décadas.Después de haber pasado años trabajando en una comunidad que sigue un modelo de iglesia que es el que está creciendo a nivel global, más y más me quedo pensando que hay algo en la nueva tendencia que no conecta con el propósito de la iglesia. No porque haya que “volver a la iglesia del Nuevo Testamento” (lo cual creo que es imposible y negativo), sino porque no están cumpliendo lo que tú y yo mas necesitamos en nuestras vidas: (trans)formación.
¿Cuál es la imagen de la tendencia global de la iglesia evangélica?
1. Una iglesia de liderazgo de celebridades, o lo que algunos en inglés han llamado “celebrity leadership”. Las iglesias que mas influencia tienen a nivel mundial son iglesias que giran en torno de un pastor estrella. Pero el punto no es sólo que sean famosos, sino que se convierten en la voz infalible de lo que la iglesia debe ser. En algunos casos, la iglesia se convierte en una franquicia multinacional donde aun cuando se abren comunidades en diferentes países, sigue habiendo un pastor principal que se convierte en un “pequeño papa”. De hecho, ésta es una de las controversias más agudas en el ambiente evangélico reformado norteamericano en las últimas semanas.
2. Una iglesia de liderazgo agresivo/marketing. Hace poco un amigo mío, pastor con el que trabajé en Estados Unidos, fue despedido de la iglesia. Sin entender muy bien qué estaba pasando, y con la sorpresa de no habérselo esperado, mi amigo preguntó por qué. La respuesta fue: “eres un buen pastor, conectas con la gente, eres buen comunicador y tienes buena teología… pero tu estilo de liderazgo no casa con lo que necesitamos”. Conociendo perfectamente el contexto en el que esto pasó, puedo explicar que mi amigo es una persona en sus cincuenta y muchos que no tiene un liderazgo agresivo y “cool”.
3. Una iglesia que se enfoca mas en el diseño y la producción audiovisualque en la formación humana de los que asisten. Hay iglesias en el mundo hoy, iglesias a las que tú y yo seguimos como los fans de  The Beatles  que, literalmente, en algunos de sus campus, no tienen ni un sólo pastor con formación teológica y cuyos equipos están formados sobre todo por decoradores, diseñadores gráficos y productores audiovisuales. ¿De verdad es la iglesia un lugar donde hay más diseñadores gráficos que pastores?
4. Una iglesia que limita su función a la experiencia del adoración del fin de semana. Por siglos, la iglesia fue una comunidad de formación. La iglesia fue pionera en la formación educativa y la conservación de manuscritos que hoy son la base de la filosofía clásica. La iglesia fue pionera en la formación de universidades. La iglesia fue pionera en el desarrollo científico, y en la ayuda humanitaria allí donde nadie quería ir. Pero la tendencia global de la iglesia evangélica es la de reducir su enfoque a las experiencias y dejar de crear actividades de formación global.
¿Es ésta la iglesia que nos va a llevar al diseño que Dios creó para la humanidad? ¿Es ésta la iglesia evangélica que va a hacer que las personas se pregunten si de verdad hay algo más y distinto en la vida? Cuanto más lo investigo más crece mi convicción de que la iglesia que hoy, que está aparentemente creciendo en lugares como Londres, Barcelona o Berlin bajo luces de neón, es una iglesia que llevará la revolución del reino que llegó con Jesús. Cómo dijo el Dr. David Fitch en uno de sus últimos posts, “la revolución no será televisada”.
No, la revolución será silenciosa, local y basada en un ambiente de conversación y formación humana y espiritual. Y, lo que es más importante ahora mientras lees esto, así será el lugar dónde puedas encontrar (trans)formación para tu propia vida. Así que déjame ponerlo de otra forma: ¿Cuál es el caldo de cultivo que deberías buscar ahora y en los años que entran para forjar en ti lo que Pablo llamó “la mente de Cristo”? ¿Cuál es ese lugar que deberías buscar, sea donde sea que estés en tu camino espiritual?
1. Busca una comunidad donde haya un liderazgo respetable por méritos; y si no lo hay, ayuda a que nazca. Igual que cuando tienes una enfermedad esperas que te atienda un doctor de calidad, así busca un lugar donde las personas que lideran sean personas probadas. Eso es lo que Pablo escribió en 1 Timoteo. Es mejor que tu vida sea influenciada por alguien que ha luchado con las preguntas más difíciles de la vida que por alguien que sabe montar una buena reunión.
2. Busca una comunidad donde el énfasis no sea la producción audiovisual sino en perseguir la vida que Dios pone a nuestra disposición.
3. Busca una comunidad donde se hable de preguntas y cuestiones difíciles, y no solo donde se repitan eslóganes populares.
4. Se parte de una comunidad en la que con frecuencia tengas conversaciones difíciles. ¿Cuándo fue la última vez que alguien se sentó contigo personalmente y te dijo algo que no querías escuchar sobre tu vida? Si la premisa de que no eres perfecto y que tienes mucho que progresar es cierta, debería preocuparte que quizá hace años que nadie se haya sentado a hablar contigo de lo que necesitas cambiar.
En una sola frase, se puede decir que es la mentalidad del “global media” es la que está influenciando la iglesia evangélica de los años que entran. Pero recuerda, queningún mensaje en una pantalla, ni ninguna personalidad, pueden sustituir a la formación espiritual que surge de ser parte del ambiente correcto de formación.
Ten cuidado al elegir.

Autores:  Joel Maceiras

©Protestante Digital 2013

Las 5 preguntas: Quién

Publicado: diciembre 18, 2013 en Fotografía

Manuel López

Las 5 preguntas: Quién

11-S 2001. / Thomas Höpker.

 Segunda pregunta. ¿Quién? (¿Quién es -o puede ser- el autor -o autora- de esta foto?)

Para poder progresar en la lectura de una foto, después del ”qué” (“¿qué veo, qué ‘es’ esto que me muestra la imagen?”), hemos de huir de la trampa de interesarnos por la ficha técnica de la fotografía: cámara, objetivo, accesorios, datos de la toma, programa de tratamiento de imagen y demás. Las fotos no las ‘hacen’ las máquinas, sino las personas. Por lo tanto, la pregunta que más nos va a ayudar no es “¿con qué cámara, óptica, etc.?”, sino” ¿quién? (“quién es -o puedo deducir que puede ser- el autor -o autora- de esta foto?”).
Ahí estamos. Para ir formándonos nuestro criterio visual, hemos de seguir con la lectura de la imagen exactamente los mismos pasos que con el lenguaje escrito, radial o audiovisual. Así, del mismo modo que cuando nos hablan de un libro lo primero que preguntamos es el nombre del autor, si de un espacio de radio el del conductor y si de una película el del director, pues ante una foto procede hacerse la misma pregunta.
Así pues, para proceder a un análisis serio, objetivo y riguroso de una imagen hemos de tener en cuenta la personalidad y las motivaciones del fotógrafo que cabe inferir a la vista de la tipología y demás circunstancias ‘legibles’ de la propia imagen. No podemos juzgar con los mismos parámetros la foto profesional de una prueba de competición olímpica para su distribución a los medios que la foto que hace un chaval a sus compañeros de clase en una competición escolar para el álbum personal. Elemental.   En el caso de esta foto, salta a la vista que está hecha por un fotógrafo profesional. Pero como quiera que no existe una única tipología de fotógrafos, hemos de afinar más en la pregunta: ¿quién, qué tipo de profesional y antes de persona podemos presumir que puede haber hecho esta foto?
La pregunta también podemos plantearla perfectamente en el sentido inverso desde la lógica de la exclusión: “¿Quién no?”, qué tipo de profesional y de persona no identificamos como posible autor de esta foto.
La respuesta a esta última pregunta la da la propia foto. Podemos no solo suponer sino afirmar con un altísimo porcentaje de posibilidades de acierto que el autor de esta foto no es ningún reportero que, hallándose la mañana del 11 de septiembre de 2001 en Williamsburg a orillas del río Este frente a Manhattan, viese de repente la descomunal, aterradora columna de humo que salía de la skyline, la silueta de la ciudad… justo donde debían estar las Torres Gemelas.
Un reportero ‘de raza’ habría salido al punto disparado a cruzar el puente de Williamsburg para acercarse al lugar de los hechos en la Zona Cero para hacer ‘en vivo’ el reportaje de su vida.
Cuando hubiese llegado allí podría, en el mejor de los casos, hacer buenas fotos de la gente huyendo despavorida de la gigantesca nube de polvo negro… las mismas fotos que podían hacer todos. La foto diferente, en cambio, la imagen definitiva, ‘la’ foto, en cambio, la habría dejado justo en su punto de partida, al no haber advertido o reparado en esa escena de unos jóvenes despreocupados en animada tertulia mientras a sus espaldas se perpetra la colosal tragedia.
Quien sí estaba allí para hacer la foto fue Thomas Höpker, uno de los mejores fotoperiodistas de todos los tiempos. Su ‘fotón’ del 11-S no es fruto del ansia de estar el primero en primera fila para hacer la más que improbable ‘foto del año’ al fotógrafo ávido de premio y fama internacional al fotógrafo.
Tal cliché no funciona en modo alguno con un fotógrafo humanista comprometido como Höpker, un profesional que, por no tener prisas, supo esperar veinticinco años desde 1964, en que ya era un destacado miembro del equipo de fotoperiodistas de Stern cuando la agencia Magnum le invitó a sumarse como colaborador, hasta 1989, en que fuera admitido como miembro de pleno derecho para, pasados veinticuatro años más, pasar a presidir la emblemática Magnum Photos entre 2003 y 2007.
 El 11-S, Höpker hizo lo contrario que nuestro hipotético fotorreportero con prisas. Acudió, por supuesto, a las inmediaciones de la Zona Cero, pero se le negó la posibilidad de “acercarse al suceso”. Al negársele la oportunidad de hacer fotos en directo, hizo de la necesidad virtud y se dirigió al otro lado del East River para ver lo que no le iban a impedir ver y fotografiar: la dantesca panorámica de la imagen total de la ciudad todos consideran como la capital del mundo y que acababa de ser objeto del mayor atentado terrorista que se recuerde.
El resultado habla por sí solo. El factor clave que subyace a la producción de esta foto nada tiene que ver con el equipo del fotógrafo, la técnica que use ni con la prioridad de acceso de los fotoperiodistas al lugar de los hechos. El factor clave es el factor humano: la ejemplar talla humana de un fotógrafo y maestro de fotógrafos comprometido hasta el tuétano con la fibra humanista que mueve la sangre que corre por sus venas.
Todo un gran fotógrafo estrella… que lejos de creérselo, se resta importancia. “Yo no soy un artista”, dijo en una entrevista a  Der Spiegel.  “Solo soy un hacedor de imágenes”. Su inquebrantable militancia en la concerned photography , la fotografía comprometida, la justifica afirmando que “nada hay más interesante que la realidad”. Del mismo modo, su desmitificación de la técnica fotográfica no es menos lapidario: “La mejor herramienta del fotógrafo son sus pies”.
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 Publicación compartida con Periodistas en Español  / Foto / Aula Foto

Autores:  Manuel López

©Protestante Digital 2013

Evangelii Gaudium según Francisco

Publicado: diciembre 18, 2013 en Iglesia, Teología

Leonardo de Chirico

Evangelii Gaudium según Francisco

 No hay ningún síntoma de conversión “real” del Papado en el sentido bíblico. El cambio que se prevé está en la esfera de la gobernabilidad interna de la iglesia.

Cinco capítulos, 288 párrafos y más de 220 páginas. Todo esto se convierte en la Carta Apostólica del Papa Francisco titulada  El Gozo del Evangelio (Evangelii Gaudium) , el segundo documento magisterial de su Pontificado (el anterior es la encíclica  La Luz de la Fe) .
No obstante, es el primero que sale íntegramente de su propia pluma y originalmente fue escrito en español. En 2010 Benedicto XVI lanzó la idea de la “nueva evangelización” y en 2012 convocó un Sínodo de Obispos para debatir la misma. Ahora tenemos la interpretación de Francisco de la nueva evangelización en una declaración autoritativa que es también un compendio para interpretar la mayor parte de lo que el Papa ha dicho y hecho hasta la fecha. A continuación seleccionamos algunos de los aspectos más destacados.
CONVERSIÓN MISIONERA Si bien  Evangelii Gaudium  llega un año después del Sínodo, que es citado 27 veces, todo el enfoque del tema depende más del documento latinoamericano de Aparecida que del primero. Más que de la “nueva evangelización” a este Papa le encanta hablar de la “misión”. La primera intenta llegar a los católicos no practicantes; la última es un estilo de toda la iglesia que va en todas direcciones. La primera es particularmente relevante para el Occidente cada vez más secularizado, mientras que la última es una agenda “católica” para el mundo.
Según el Papa, “la proyección misionera es paradigmática de toda la actividad de la iglesia” (15). La evangelización es una parte de la misión y no a la inversa. Aquí nos enfrentamos a una declaración programática del Papado: la Iglesia no puede permitirse permanecer en una modalidad de “simple mantenimiento”: necesita estar en un “estado permanente de misión” (25), expandiéndose, estando siempre comprometida en la participación de los demás y centrada constantemente en llegar a ellos.
El cultivo del mantenimiento y las actitudes autorreferenciales son los enemigos “internos” contra los que Francisco está dispuesto a luchar. La visión del Papa Francisco se dirige hacia el exterior y la “misión” (sea lo que sea lo que signifique) está en el centro de la misma. Su iglesia no estará a la defensiva, sino que se dedicará de manera proactiva a la promoción de su visión.
¿LA CONVERSIÓN DEL PAPADO? Cuando llama a los demás a cambiar, el Papa también es consciente de la necesidad del Papado a convertirse. A veces, algunas “estructuras eclesiales” pueden llegar a convertirse en una carga y deberían, por consiguiente, abrirse a la transformación (26). En un enérgico pasaje, va tan lejos como para decir que está dispuesto a ver una “conversión del papado” (32). Para aquellos que se preguntan que significa esta expresión, esta conversión no implica una deconstrucción de la actitud dogmática del Papado, ni el cuestionamiento radical de las afirmaciones papales sobre el ministerio petrino. Esta frase tiene que ver más con la manera como funciona la burocracia vaticana que con la esencia doctrinal del Papado.
El documento, de hecho, habla de “descentralización” (16) enfrente de la “excesiva centralización” (32) o del papel cada vez más creciente de las Conferencias Episcopales (32). No hay ningún síntoma de conversión “real” del Papado en el sentido bíblico. El cambio que se prevé está en la esfera de la gobernabilidad interna de la iglesia.
MÁS GOZO QUE EVANGELIO La palabra “gozo” se repite 59 veces y es el hilo conductor del documento. El Papa quiere dar un sabor gozoso a la misión. El Evangelio también forma parte del título pero tiene un rol menor en el mismo. El “corazón” del Evangelio está resumido de esta forma: “la belleza del amor salvador de Dios se hizo manifiesta en Jesucristo quien murió y resucitó de entre los muertos” (36).
En esta definición aparentemente evangélica del Evangelio falta algo: mientras que las Buenas nuevas de Dios, desde el punto de vista objetivo, están correctamente relacionadas con la narrativa de Jesucristo, la parte subjetiva de las mismas (o sea, el arrepentimiento de los propios pecados y la fe personal) se omite. La tragedia de estar perdido sin Jesucristo también se ha minimizado.
Por este motivo, en ninguna parte del documento se cita a los incrédulos no arrepentidos llamados a arrepentirse y creer en Jesucristo. Los cristianos no católicos ya están unidos en el bautismo (244), los judíos no necesitan convertirse (247) y con los musulmanes el camino es “el diálogo” porque “junto con nosotros ellos adoran al único y misericordioso Dios” (252, una cita de  Lumen Gentium 16).  Los otros no cristianos también son “justificados por la gracia de Dios” y están asociados al “misterio pascual de Jesucristo” (254).
El Evangelio no parece ser un mensaje de salvación del juicio de Dios, sino el acceso a unas medidas más completas para una salvación que ya se le da a toda la humanidad. Sin embargo, según Francisco, la misión es la voluntad gozosa de extender la plenitud de la gracia al mundo que ya está bajo la gracia.
CATOLICISMO ROMANO EN FORMA DE PÍLDORA El documento proporciona interesantes comentarios hechos por el Papa cuando predica (“homilías” en el lenguaje católico, 135-159): una consideración especial para los pobres (186-216) y el “poder evangelizador de la piedad popular” (122-126), es decir, las variadas formas de los cultos a los santos y a María. Lo que es aún más notable, no obstante, es la sección en la cualFrancisco se refiere a varios slogans que marcan la forma en que la cosmovisión católico romana despliega la tarea misionera. Estos son sólo dos de ellos:
-“La unidad prevalece sobre el conflicto”(226-230). El Papa alienta a los católicos a encontrar caminos en los cuales “los conflictos, las tensiones y las oposiciones puedan lograr una unidad diversificada que engendra nueva vida” (228). Este propósito “tiene lugar en un plano superior y conserva lo que es válido y útil para ambos lados” (idem). La “diversidad reconciliada” (230) es el tradicional enfoque  “y-y”  que hace una síntesis de puntos de vista y de creencias opuestos, sosteniéndolos en un equilibrio “católico”.
-“El todo es mayor que las partes”(234-237). El Papa aquí anima a los católicos a ver el panorama general de las cosas. “El todo es más que la parte, pero también es mayor que la mera suma de ellas” (235). Este “principio de totalidad” (237) recuerda otro aspecto distintivo de la visión católico romana en que la Iglesia es “un signo y un instrumento tanto de una estrecha unión con Dios como de la unidad de todo el género humano”  (Lumen Gentium 1).
Debemos formular una última pregunta: ¿No será la misión concebida por Francisco una tentativa de la Iglesia Católico Romana para aumentar su catolicidad y ampliar así su razón de ser el signo final de la unidad para toda la humanidad?
 Traducción: Rosa Gubianas

Autores:  Leonardo de Chirico

©Protestante Digital 2013