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El pecado inconfesable

Publicado: diciembre 7, 2014 en Cine, Conciencia, Pastoral, Sociedad

Noa Alarcón

En ‘Shame’, Sullivan es incapaz de tener una relación normal, aunque lo intente. Cuando la película comienza, la sensación que da es de éxito, lo que muchos hombres querrían: total libertad sexual. Sin embargo, lo que nos presenta es una esclavitud.

ShameMichael Fassbender, en una escena de ‘Shame’.

Hace unas semanas, pajareando por Twitter, me encontré con este comentario de Asun Quintana, pastora y encargada de la consejería de Mujer en el Consejo Evangélico de Madrid, a tenor de un acto celebrado pocos días antes contra la violencia de género y la trata de personas. Es una de esas frases concisas que te dejan el alma helada para el resto del día:

 

Porque esos, como comentamos después ella y yo brevemente, son muchos hombres, muchísimos, como para que pasen desapercibidos. Como para ignorarlos.

No hubiera sido tan chocante si pocos días antes no hubiera visto Shame, la maravillosa película de Steve McQueen, donde Michael Fassbender hace de un adicto al sexo, uno que vive en Nueva York, que es joven y atractivo, que tiene un buen trabajo, y que podría ser cualquiera de ese millón y medio de hombres españoles que recurren diariamente a la prostitución.

La película no es apta para mojigatos. Pero a pesar de lo que pueda parecer, en esa presentación explícita del trastorno de Brandon Sullivan no hay nada erótico ni morboso, precisamente debido a la maestría, en mi opinión, de McQueen. Una de las cosas que más impresiona de la película es que uno puede confundirse y perdérsela porque la acción es lenta, pesada y casi estática. Apenas pasa nada, casi hasta el final, pero es que eso no es lo importante. Lo relevante es el personaje, ese Sullivan que cuando sonríe te levanta escalofríos, de mirada ausente y gestos esquivos.

En la película nada es lo que debería ser. Sullivan, en el pellejo de Fassbender, debería ser un hombre joven y atractivo, pero solo despierta una grima pegajosa. La imponente ciudad de Nueva York debería ser un escenario majestuoso, revelador, pero debido a los juegos de la fotografía se convierte en una especie de cárcel de edificios, de rincones oscuros sumergidos en una perenne luz fría, donde no hay nada humano, no hay árboles, no hay horizonte.

 

El cartel de la película.

La maravillosa Nueva York se convierte en el reflejo perfecto de la cárcel mental en la que vive el personaje. A pesar de que hay muchos otros personajes, el peculiar modo del director de hacer que el protagonista esté presente en prácticamente cada plano de la película lo que te hace es comprender que todo trata de él, y que está completamente solo. Vive solo, y sus amigos no rozan siquiera la superficie. Por eso cuando su hermana se presenta en su casa para quedarse allí una temporada por problemas amorosos, Sullivan pierde el control.

La vergüenza (shame, del título) es difícil de explicar en pantalla. Es un sentimiento oscuro que McQueen soluciona con la mirada aterrada de Sullivan, mientras intenta disimular, cuando su jefe le dice que los que se habían llevado su ordenador del trabajo para arreglarlo se encontraron el disco duro llena de pornografía de todas clases. «Ha debido ser tu becario», admite el jefe, mientras que la cara de Sullivan es un poema. No nos resulta difícil, llegados a esta altura de la película, imaginar que el protagonista pueda perder horas de trabajo viendo pornografía, aunque no lo hemos visto hacer.

Le hemos visto acudiendo al baño para masturbarse, y le hemos visto persiguiendo a una mujer con la que acababa de flirtear en el metro de camino al trabajo, con una mirada de profunda desesperación al perderla entre la gente; y le hemos visto observando los cristales de los edificios de Nueva York, observando a otras parejas haciendo el amor en una especie de truco cinematográfico en el que uno se pregunta si acaso no está solamente en la cabeza del personaje, porque es muy difícil que en plena ciudad de Nueva York una escena así, vista desde el nivel del suelo, no suponga una provocación para los viandantes.

Cuando la hermana de Sullivan se presenta en su casa y él comprende que va a pasar allí más tiempo del que a él le gustaría tenerla cerca, intenta hacer las cosas bien. En otro momento de vergüenza de la película, tira a la basura toda la pornografía que tiene escondida en su casa. Muchísimas revistas y películas para una casa tan pequeña. Da la sensación de que no hay suficientes escondites para mantenerlo disimulado.

Hay una chica de su trabajo, guapa y dulce, que está interesada por él, y Sullivan se la lleva a cenar. Intenta tener una conversación con ella, intenta interesarse por su vida, y es una de las escenas más incómodas de la película; es como si Sullivan estuviese intentando permanecer sereno mientras el incesante baile pornográfico de su cabeza le deshace el cerebro a tiras.

La tensión no es debida a la atracción que puedan sentir mutuamente, aunque está claro que a ella le gusta ese tipo; él es incapaz de centrarse. Es incapaz de tener una conversación normal con una mujer, porque debe hacer mucho que no la tiene. La cita termina sin fuegos artificiales, sin promesa de una segunda cita. Él, frustrado, decide no tirar todavía por la borda sus fantasías y en la siguiente escena (no sabemos si ha pasado un día, o varios) la acorrala en la oficina para darle el beso que no se dieron en la cita. El problema es que ella es una mujer linda y dulce, y para él los besos significan otra cosa. La lleva a un hotel, pero en condiciones «normales», con una mujer de las de verdad, que aspira a tener una relación sentimental, donde el sexo no es un simple impulso para satisfacer una necesidad obsesiva, es incapaz de llegar a nada; y se aparta de ella con asco y odio hacia sí mismo.

Sullivan es incapaz de tener una relación normal, aunque lo intente. Desde fuera, cuando la película comienza, la sensación que da es de éxito, de que eso es lo que todos los hombres querrían: no tener compromisos, tener total libertad sexual con quien le apetezca y como le apetezca. Sin embargo, lo que se nos presenta es una esclavitud.

Sucede que la prostitución se ve como un mal necesario, como algo que ha existido siempre. Una especie de necesidad para el hombre. Es una alegría que diversas asociaciones y grupos cristianos hoy en día estén trabajando para erradicar la trata de personas, porque las cifras hablan de que el 90% de las mujeres que se prostituyen (solo en España) lo hacen, en realidad, en contra de su voluntad. Básicamente, en el mejor de los casos, que no estarían haciendo eso si tuvieran otra opción. Trabajar con ellas para liberarlas de las redes mafiosas y renovar las leyes para que se pueda castigar la actividad (y no regularla, como algunos perversos legisladores pretenden) es un paso necesario y urgente.

Sin embargo, es solo una parte del problema. No debemos olvidar que Dios tiene misericordia de todos, incluso de tipos tan asquerosos y despreciables como el protagonista de Shame. Y no debemos olvidar que una gran mayoría de ese millón y medio de hombres que paga por sexo cada día viven una especie de cárcel mental muy parecida a la que nos presenta McQueen en su película. Con esto no quiero decir que haya que ser indulgente, sino que, como le sucede a Sullivan en su cabeza, cualquier intento solitario por salir de esa autodestrucción es totalmente inútil.

Nadie puede salir de ese estado mental por sí solo sin pedir ayuda y, seguramente, sin pasar por la vergüenza de admitirlo. Sabemos eso de los alcohólicos y de los ludópatas, y tenemos historial de grupos cristianos que se comprometieron a ayudar a superar la adicción a estas personas. Sin embargo, aunque socialmente los borrachos y los que se pasan el día en las máquinas tragaperras están mal vistos y son considerados problemáticos, que un hombre adulto consuma pornografía no es una vergüenza, sino incluso algo saludable que hacer en algún momento de la vida. Y que lo haga una mujer ya es considerado todo un logro del feminismo.

El instituto Max Planck de Berlín publicó un estudio no hace mucho en el que demostraba que el consumo de pornografía destruye las capacidades mentales. Literalmente, disminuye el tamaño del cerebro y afecta a la cognición. La publicación de ese estudio levantó polémica y se levantaron voces que pretendieron darle la vuelta, encontrarle otras explicaciones o anular los resultados. Y gran parte de ese rechazo vino a que la industria del sexo (pornografía, prostitución) es la segunda mayor del mundo, solo detrás de la industria armamentística. Estamos hablando de luchar contra todo un coloso.

Como decía Asun Quintana en nuestra breve conversación, no es solo un asunto de que las mujeres sean liberadas y los hombres sean castigados. Eso por sí solo no va a solucionar el problema. Hace falta una visión global y de conjunto, que abarque con honestidad la profunda dimensión del mal que causa el pecado en el ser humano.

También hemos de ser sinceros y reconocer que probablemente nada de lo que podamos hacer por terminar con la trata de personas y la prostitución acabará con el problema, porque vivimos en un mundo roto. Sin embargo, el esfuerzo debe dirigirse a impedir que los números de mujeres esclavizadas y de consumidores de sexo de pago sigan creciendo sin medida, y evitar a toda costa que eso pueda llegar a normalizarse. No ya porque resultaría algo perverso en sí mismo, sino porque tenemos que tener presente que, al igual que pasa con las mujeres prostituidas, para muchos hombres también supone una esclavitud y una vergüenza.

 

http://protestantedigital.com/cultural/34653/El_pecado_inconfesable


Mira por qué vías o que hojas de ruta se marcan en tu pensamiento. Quizás, si quieres seguir los valores bíblicos, si quieres ser seguidor del Maestro, tendrás que pensar desde el que sufre

Folleto
Evangelista 1 / Imagens Evangélicas (Flickr – CC BY 2.0)

Dime cómo piensas y te diré cómo evangelizas, se podría decir parodiando un refrán español conocido. ¿Piensas desde la lógica de los integrados? Entonces evangelizarás y vivirás la vida cristiana desde esa lógica. ¿Piensas desde tu admiración a los acumuladores y encumbrados del mundo por el dinero y el poder intentando entrar tú en las dinámicas del poseer? Desde ahí es desde donde evangelizarás y te será difícil vivir la auténtica espiritualidad cristiana.

Dime cómo piensas y podré vislumbrar cómo vives la espiritualidad cristiana.  ¿Piensas desde la lógica del poder y de los poderosos? Ese será tu punto de partida para la vivencia de tu vida cristiana. ¿Te preocupan los pobres, los últimos, los sin techo, los que pasan hambre en el mundo y los don nadie? Pues desde ahí evangelizarás e intentarás vivir tu vida cristiana. O sea, normalmente evangelizamos y vivimos desde los posicionamientos desde los que pensamos.

Dime si tu pensamiento está en línea con la forma de pensar de Jesús y te diré si eres un buen discípulo. Debemos acercarnos a la lógica del pensamiento de Jesús. La pregunta clave para el cristiano sería: ¿Cuáles eran los posicionamientos del Maestro en su manera de pensar y en sus estilos de vida? Quizás en la mente de Jesús estábamos todos los humanos con toda la gran diversidad entre ellos y con todas sus características, pero tuvo una especial dedicación a los débiles y proscritos. En el Evangelio se ve claro que Jesús evangelizó desde los últimos, desde las víctimas, desde los marginados y oprimidos, desde los que sufren. Eso es algo bíblicamente incontrovertible.

La conversión implica un cambio de mente, de formas de pensar. Así, pues, los cristianos que queremos vivir acercándonos al pensamiento de Jesús, ¿debemos, posicionarnos en su propia lógica y estilos de vida? ¿Desde qué posicionamientos debería evangelizar la iglesia o los cristianos en su ámbito particular? ¿Hemos de apropiarnos también esa lógica que busca a los últimos, a los humillados y ofendidos, a los proscritos y a los despojados para evangelizar o, en su caso, para vivir nuestra espiritualidad cristiana desde allí?  Difícil pregunta para los que quieren seguir a Jesús desde otros posicionamientos o lógicas consumistas e insolidarias como las que hemos enumerado al inicio.

Podemos usar el refrán español en la línea de este artículo: “Dime como piensas y te diré quién eres”. Podríamos dar algunas advertencias: No te dejes arrastrar por el pensamiento dominante. El hombre tiene un problema y es que se deja arrastrar por el pensamiento dominante que, normalmente, es el pensamiento de los que dominan, de los gobernantes de este mundo, de los que han acumulado causando admiración en muchos, de los integrados en las estructuras sociales injustas, de los que difunden el pensamiento que idolatra al dios mercado. Es entonces, cuando sin darnos cuenta nuestra evangelización se convierte en una mentira y nuestra vivencia de la espiritualidad cristiana en una falsedad. Hemos caído en la trampa del maligno.

¿Cómo pensamos? Mira por qué vías o que hojas de ruta se marcan en tu pensamiento. Quizás, si quieres seguir los valores bíblicos, si quieres ser seguidor del Maestro, tendrás que pensar desde el que sufre, desde los pequeños, desde los considerados proscritos, desde el amor al prójimo sufriente.

Dime cómo piensas y te diré dónde estás posicionado. Estaremos cerca de las posiciones de Jesús, de sus estilos de vida y de sus prioridades evangelizadoras, cuando pensemos desde el que sufre, desde el tú personal que es nuestro prójimo y que que está en exclusión, desde el escándalo de la pobreza en el mundo, desde los que viven en la infravida o el no ser de la marginación.

 

Lol crazy christian / Niriel (Flickr – CC BY-NC 2.0)

Piensa diferente. Sé diferente dejándote guiar por los valores del reino. Cambia tu forma de pensar, replantea la lógica de tu pensamiento. Sé renovador, no evangelices o vivas tu vida cristiana desde la perspectiva que te dan solamente aquellos integrados que son iguales a ti y que quieren que vivas en esa uniformidad pasiva. Rebélate y asume el compromiso con los débiles siguiendo la hoja de ruta del Maestro.

Dime cómo piensas y te diré cómo vives o cómo deseas vivir. No evangelices desde las comodidades que te ofrecen las sociedades de consumo y piensa en los que se han quedado excluidos de ellas en el no ser y en la infravida de la marginación social. No te cierres el sufriente, a llevar el evangelio a los pobres y proscritos no sea que sin darte cuenta te sitúes a años luz de las perspectivas evangelísticas y liberadoras de Jesús.

Modela tu forma de pensar. Piensa en los pobres, en las desigualdades, en la desigual redistribución de los bienes que empobrecen a tantos, en la búsqueda de la justicia y en ser un denunciador de todas aquellas situaciones sociales injustas que hacen sufrir a tantos congéneres tuyos. Todo esto te acercará a Jesús y a los profetas. Si evangelizas desde ahí, te habrás acercado a los parámetros evangelísticos del Maestro que evangelizó para todos, pero desde los últimos. Así, pues, nuca evangelices de espaldas al grito de los pobres.

Tu pensamiento y tu lógica deben ser diferentes a la lógica y a la forma de pensar del mundo. No pienses sólo en las almas y en conceptos metahistóricos mientras los hombres sufren en su aquí y en su ahora esperando la liberación y el anuncio de la Buena Noticia. Dime como piensas y yo te diré cómo va a ser tu evangelización y la vivencia de tu vida cristiana. Piensa en el hombre de manera integral, como alma y cuerpo. Así lo veía Jesús en su concepto integral de evangelización. Y recuerda: Si así piensas, así vives y así será la experiencia de tu vida espiritual y tu evangelización.

 

http://protestantedigital.com/blogs/34640/dime_como_piensas_y_te_dire_como_evangelizas


Política protestante (5)

Franco no fue el líder de un partido, sino el jefe de un Estado al servicio de la tradición católica

Francisco Franco
Francisco Franco bajo palio

Al presentar la política protestaste, tenemos un modelo muy útil en su antítesis: el franquismo.

Me voy a centrar en su primera etapa, y voy a usar los conceptos informados que aparecen en el libro ya recomendado de José Luis Villacañas (Historia del poder político en España, RBA, 2014). Por el espacio, solo una porción de la sección que le dedica, pero creo que será de provecho para todos. De eso se trata, de conocer lo mejor posible para actuar con responsabilidad. (También nos sirve para conocer mejor al papismo.)

Dejando atrás la propia guerra civil, con su imposible acercamiento contextual en nuestro presente, como el propio autor escribe, “es más sano mantener el sentimiento de piedad por todos aquellos ciudadanos“ que la sufrieron, y ponernos en la perspectiva política de la primera etapa de la victoria después de la guerra, la “negra posguerra” (hasta finales de la década de los 50). [Se distinguen tres épocas, con sus diferencias, pero con una “continuidad” que debe asumirse.]

Cito en extenso al profesor José Luis Villacañas. “Las fuerzas que llevaron al general Francisco Franco al poder desde el inicio tenían como aspiración la constitución de la nación católica existencial que se había movilizado en la guerra, de tal manera que hiciera imposible en el futuro una base popular para las dinámicas de la República… Las élites dirigentes del franquismo podían comprobar alborozadas hacia 1960 que sus expectativas constituyentes iban camino de realizarse. Por fin Franco, que desde la aparición en 1942 de la Doctrina del caudillaje de Francisco Javier Conde se había legitimado a través de la victoria militar, veinticinco años después podía legitimarse por el cuarto siglo de paz”.

“El proyecto de una dictadura soberana y constituyente de la sociedad era más antiguo que el régimen de Franco. Había sido elaborado, utilizando conceptos de Carl Schmitt, por el lúcido y apasionado Ramiro de Maeztu, y esto a partir de una pregunta: ¿qué había fallado en la dictadura de Primo de Rivera?…” En su opinión, “Primo de Rivera había disuelto la cohesión de las derechas y se había mostrado incapaz de fortalecer los dos principios de la nación española: el catolicismo y el sentido de la hispanidad. Sin ellos los intentos de José Calvo Sotelo de generar un capitalismo español eran inviables… Se hacía precisa una dictadura de largo plazo, sin cortapisas de otras instancias soberanas, y capaz de formar un capitalismo moderno que generara un pueblo de clases medias despolitizadas. Todo eso debía producirse antes de reconocer los derechos políticos e instituciones liberales”.

Lo que hacía intolerable el régimen republicano a los ojos… de los intelectuales organizados en torno al grupo fundador de la revista Acción Española era la convicción de que con él sería imposible construir un capitalismo español capaz de mantener una sociedad católica… La tragedia que percibieron los creadores de este proyecto fue descubrir que tampoco podían contar con los fervientes católicos vascos y catalanes, en la medida que antepusieron sus exigencias de autogobierno nacional a cualquier otra consideración objetiva…”

Estas “élites conservadoras de los primeros días de la República no habían decidido quién dirigiría esa dictadura soberana constituyente. Sus dos ideólogos fundamentales, José Calvo Sotelo y Ramiro de Maeztu, establecían únicamente sus dos bases ideales: la forma concreta de capitalismo de Estado y la forma cultural y católica de la hispanidad protegida por una monarquía tradicional… era casi seguro que este proyecto hiciera necesaria una guerra civil, cuya preparación asumió José María Gil Robles…” Lo que estaba sin definir, “quién iba a ser el portador de la soberanía… Tras una penosa guerra, ese portador sería el general victorioso.”

“Sin embargo, la causa misma por la que había luchado y vencido imponía los fines de su dictadura. Como dijeron al final de la guerra sus defensores, Franco tuvo que encarnar dos aspectos contradictorios del dictador constituyente. Por una parte, en tanto que soberano, no podía ver limitado su poder más que por su propia voluntad. Esto fue lo que dijo Dionisio Ridruejo. Pero, por otra parte, en tanto que caudillo, luchó por una causa tradicional que él no podía definir de su arbitrio, sino garantizar su continuidad. Esto es lo que dijo Francisco Javier Conde al definir a Franco como un caudillo carismático al servicio de la tradición, sin capacidad de innovación… La voluntad soberana del Caudillo no tenía límites para constituir el pueblo español, que era el de la tradición y ya estaba constituido. De ahí que su principal actividad fuera represora de todo aquello que no coincidiera con ese pueblo ya existente. Estas premisa permite describir toda su actuación como desconstrucción de lo que en la historia española era evolución y novedad, y que él consideraba como una mera superficie frente a lo esencial y eterno [Estado totalitario de los Reyes Católicos y su configuración imperial bajo Carlos V y Felipe II]…”

“Lo que permite identificar la aspiración del régimen en su primera época: crear algo parecido a lo que había sido el dispositivo inquisitorial. Ese dispositivo permitirá que el pueblo ya existente y constituido se defendiera de la impureza histórica acumulada. La aplicación pormenorizada de la delación, la desproporción entre indicios y penas, la extensión de la criminalización a familias y linajes enteros, la concentración de la persecución en campesinos y obreros, la exigencia de retractaciones humillantes, la invocación de sucesos antiguos para justificar el crimen, todo esto constituyó un dispositivo cercano al inquisitorial. Eso hace de esos largos años de posguerra del régimen de Franco algo tan odioso. Pero la imitación verdadera del dispositivo inquisitorial residió en que se quería conseguir un pueblo puro. Por eso fue lógico que, al igual que la Inquisición no permitiera huella superviviente alguna de los ajusticiados, el régimen franquista quisiera sepultar en el anonimato más radical a sus víctimas, perdidas en las cunetas. Y de la misma forma que, tras las miles de ejecuciones de judíos, España amaneció pobre pero dominada por el poder de los Reyes Católicos, así, tras la aplicación del nuevo dispositivo inquisitorial, España conoció décadas de pobreza y miedo, pero el régimen era sólido…” [La empobrecedora autarquía de esta primera época no casaba con “el proyecto originario de Calvo Sotelo y de Maeztu de crear un capitalismo católico hispánico”]

¿Quiénes son los beneficiados del retraso social por esta pobreza y miedo? “En primer lugar… los terratenientes, muy vinculados con la nobleza y con los militares de alta graduación, que veían sus tierras atendidas por unos jornaleros sumisos, no menos atemorizados que los obreros de la industria nacional y de las minas… en segundo lugar, las órdenes religiosas, las viejas capas auxiliares del dispositivo inquisitorial, a las que se les devolvió el monopolio de la educación… en tercer lugar, se benefició a las élites católicas que, como la Asociación Católica Nacional de Propagandistas (ACNP), canalizaron las exigencias de la jerarquía episcopal que se instalaron en las estructuras de visibilidad cualitativa del régimen (prensa, como el periódico Ya; la agencia Logos; la Editorial Católica, etc.) y en la dirección de las instituciones universitarias privadas (el CEU, Comillas, de los jesuitas). Estas élites operaron en el aparato estatal y gubernamental, generaron el sistema educativo…”

“Gracias a ellos, la guerra civil fue elevada a `cruzada’, con lo que se garantizó la aspiración de lograr un pueblo tradicional. Las élites de la ACNP lograron el pleno funcionamiento de los poderes indirectos eclesiásticos sobre el franquismo, aquellos que para Maeztu eran garantía de todo gobierno `templado’. Un grupo de apenas seiscientos laicos procedentes de la burguesía, la mayoría juristas y letrados, garantizaban a la vez perfecta obediencia a la jerarquía eclesiástica y a Franco. Por ellos el Caudillo se mantuvo fiel al paradigma de gobernante católico y `la Iglesia fue servida como quería ser servida´; esto es, sin una implicación directa en el poder… El papel coactivo del Estado servía a la idea católica normativa. La doble sociedad perfecta, con esa garantía de cooperación recíproca de Estado e Iglesia, volvió a concentrarse en la España franquista. Así, el gobierno podía ser totalitario y al mismo tiempo respetuoso con `su origen (divino) y la doctrina de los fines con arreglo a la Iglesia’. En suma, la tradición verdadera era que de nuevo España `estaba al servicio de la Iglesia católica’… El Estado franquista era un medio instrumental para alcanzar los fines propios de una sociedad católica… Ese fin implicaba la `paz y la concordia de sus miembros’ y que `el Estado se ha de colocar al servicio de la sociedad, esta al del hombre, y este al de Dios’. Pero, como en el dispositivo inquisitorial tradicional, esto se refería únicamente al pueblo purificado… Como recordó Ibáñez Martín en 1944, no había diferencia en el servicio de Dios, de la Iglesia y de Franco…”

“…Pero todavía hay algo que formó parte del dispositivo inquisitorial… los familiares… Esta función fue la que cumplió la Falange con su estructura capilar a través de todo el territorio, su ideología totalitaria propia.”

“Ni Franco ni sus apoyos iniciales eran modernos. No quería crear ni un hombre nuevo ni una sociedad futurista. Él solo reclamó el carisma de ser un hombre tradicional y, por tanto, legitimado por quien concede el carisma: la Iglesia católica. Si aceptó el nombre de `caudillo’ fue porque recordaba los líderes castellanos previos al Estado, sostenidos por sus armas. No podía fundar un régimen totalitario con estas premisas y debía subordinar la construcción del nuevo pueblo y del nuevo Estado a los fines de la Iglesia. No fue el líder de un partido, sino el jefe de un Estado al servicio de la tradición católica…”

Seguimos, d. v., la semana próxima.

 

http://protestantedigital.com/magacin/34662/El_franquismo_al_natural


El día de Navidad, como lo celebraban los cristianos, no tiene nada que ver con el paganismo.

BRISA FRESCA AUTOR Will Graham TRADUCTOR Julian Esquinas
adorno Navidad

¿Eres un pagano si celebras la Navidad? Bueno, sí y no. La respuesta depende de lo que adores durante la temporada festiva.

Si tus deidades son el dinero, la auto-indulgencia y el materialismo, entonces puedes etiquetarte como un pagano de pura cepa. Pero si tu deseo en Navidad es adorar al Dios Trino y darle gracias a Jesús por venir a la tierra, entonces no hay nada pagano en ti.

En el mundo cristiano de hoy, pequeños grupos de creyentes están lanzando ataques a otros santos de Dios que optan por celebrar la Navidad. Ellos justifican su agresión afirmando que la Navidad era originalmente un festival pagano. Por lo tanto, los cristianos deben abstenerse de cualquier sentimiento pro-Navidad. Otra bala en su pistola es que Dios nunca nos manda celebrar la encarnación en las Escrituras. Hacerlo es, entonces, algo no bíblico y fuera de lugar.

Vamos a investigar estas dos afirmaciones con la Biblia en una mano y la historia en la otra.

 

#1: ¿ES LA NAVIDAD PAGANISMO?

En cuanto a los orígenes de la Navidad, hay que confesar que antes de la conversión de Constantino al cristianismo en el siglo IV los romanos pasaban una semana adorando a Saturno de manera inmoral durante el festival de Saturnalia (que comenzaba el 17 de diciembre). La celebración era seguida por el culto al “Sol Invicto” para así coincidir (más o menos) con el solsticio de invierno el 25 de diciembre.

Pero cuando al cristianismo se le dio una nueva esfera de influencia en el Imperio Romano gracias a Constantino, la Iglesia trató de distanciarse de cualquier clase de paganismo. Esta fue la razón por la cual los cristianos decidieron adorar al Sol de justicia (esto es, Jesucristo) en lugar de al Sol Invicto (Malaquías 4:2). La celebración de la bondad de Dios al enviar a Jesús a la tierra marcó a los creyentes como un pueblo santo, quienes se diferenciaron de la tradición pagana. Por lo tanto, cualquier reclamo contemporáneo que proponga que la conmemoración de la Iglesia de la encarnación se originó en el paganismo es totalmente falso. De hecho, la razón por la que la Iglesia decidió adorar a Jesús por su nacimiento el 25 de diciembre era precisamente para alejarse del paganismo.

Si los paganos optan por adorar a sus falsos dioses en el día de Navidad, pueden hacerlo. Pero los cristianos siempre se han negado a inclinarse ante el sol. Ellos adoran al Dios Uno y Trino el 25 de diciembre para recordar la obra de la salvación eterna. El hecho de que los paganos usen el dinero no significa que los cristianos deban dejar de usar el dinero. Y sólo porque los paganos lean libros, eso no significa que los cristianos deban dejar de leer libros. De la misma manera, sólo porque algunos falsos adoradores glorifiquen a demonios en el día de Navidad eso no significa que los cristianos deban dejar de adorar a Jesús.

En resumen, el día de Navidad, como lo celebraban los cristianos, no tiene nada que ver con el paganismo. Es un día libre de paganismo en el corazón de los hijos de Dios. No hay ninguna base para la objeción histórica de esos grupos de “No a la Navidad”.

 

#2: ¿ES PECADO AGRADECER A DIOS POR LA ENCARNACIÓN?

La segunda objeción es más teológica que histórica. ¿Dios, realmente, nos ordena adorarle por la encarnación? Bueno, sí y no de nuevo. No hay ningún mandamiento bíblico específico que diga: “Adorarás al Señor tu Dios por la santísima encarnación”, pero la Biblia sí hace resaltar una y otra vez que debemos agradecer a Dios por todo (encarnación incluida).

Acabo de releer los textos de la natividad registrados en los dos primeros capítulos de Mateo y Lucas. ¿Cuánta gente alaba a Dios por la Encarnación? ¡Un montón! He aquí una breve lista de las personas que la Biblia menciona: los sabios de Oriente, María, los pastores, los ángeles, Elizabeth, Zacarías y el anciano hermano Simeón. Sólo Dios sabe cuánta gente lo alabó por el nacimiento de Jesús y en ninguna parte de la Biblia dice que Dios les reprendió por hacerlo.

Es algo espiritual alabar a Dios y si la Navidad calienta tu corazón para agradecer a Dios por su desbordante gracia y bondad, entonces, ¡hazlo de todas las maneras posibles! Dios no puede ser ofendido por tal adoración. Así que, mi respuesta es no. No es pecado agradecer a Dios por la encarnación, aunque en ningún lugar se nos ordene.

 

UNOS CONSEJOS DE PABLO

Espero que esto te haya ayudado, sobre todo a aquellos que tienen una conciencia sensible y están realmente preocupados por quedar atrapados en las envolturas seductoras del paganismo. El apóstol Pablo estaba particularmente preocupado de que ningún miembro de la Iglesia juzgase a otro por la celebración de días especiales. Esta clase de gente tiende a hablar motivada por un celo mal dirigido y así hacen mucho daño al cuerpo de Cristo. Así que, sé muy consciente de ellos, pero muéstrales compasión.

He aquí dos textos paulinos que, en esta línea de pensamiento, han tocado mi corazón especialmente en los últimos dos días: “Uno hace diferencia entre día y día (por ejemplo, el día de Navidad); otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace” (Romanos 14:5-6). Y el segundo es: “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo” (Colosenses 2:16).

 

CONCLUSIÓN

Con estos textos y este estudio en mente, aprovecho esta oportunidad para desearte una muy Feliz Navidad por dondequiera que te encuentres en el mundo ¡Que tu Navidad sea una que glorifique a Dios! En medio de las disputas y los conflictos no nos olvidemos que la Navidad no se trata del paganismo romano, sino de nuestro gran Dios y Salvador: Jesucristo, Emanuel.

 

http://protestantedigital.com/magacin/34659/Eres_un_pagano_si_celebras_la_Navidad