Archivos para diciembre 22, 2014


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Por Peter Orsi

Río Grande, Nicaragua — Como recluta durante la guerra con los contras en la década de 1980, Esteban Ruiz huía de las batallas porque no quería matar a nadie, pero ahora este agricultor de 47 años se prepara para luchar por su tierra. “Hoy en día no me voy a huir”, dice Ruiz.

Las tierras de Ruiz a la orilla del Río Grande de Nicaragua es parte de un plan para construir, a un costo de 50.000 millones de dólares, una vía interoceánica, cuyas labores deben comenzar el lunes.

Las autoridades nicaragüenses comenzarán a construir carreteras de acceso en terrenos del gobierno como primer paso para crear un canal que se espera compita con el de Panamá, un proyecto que sus partidarios dicen dará empleo a 50.000 personas e impulsará significativamente la economía del país.

Sin embargo, los agricultores como Ruiz insisten en que lucharán “hasta el último suspiro” para proteger sus tierras, pero sin tomar si los propietarios se alzan en armas o no, el gobierno de Nicaragua insiste en que está decidido a seguir adelante.

El proyecto contempla crear una enorme vía acuática sobre lo que es ahora el poblado de Río Grande, una comunidad evangélica de 2.000 personas con una carretera de tierra en medio de campos de maíz, frijoles, plátanos y sorgo. Todo en un radio de 10 kilómetros (6 millas) quedaría sujeto a expropiación.

Sin embargo, el proyecto, que los opositores califican de un sueño irrealizable del presidente Daniel Ortega, está provocando una furia cada vez mayor.

Muchos se quejan de que Ortega ha dado demasiado a HKND, la compañía de Hong Kong que construirá y operará el canal. Los dueños de tierra temen que los desplazarán sin una compensación justa. Los ambientalistas acusan al gobierno de saltarse revisiones obligatorias y de ignorar la amenaza que el tráfico de carga significará para el lago Nicaragua, la principal fuente de agua potable del país.

Hace unas semanas, los vecinos de Obrajuelo, un tranquilo poblado de pescadores en las orillas del Lago Nicaragua, apedrearon un vehículo en que iba un grupo de técnicos chinos enviados a hacer un estudio del terreno. El día siguiente quemaron neumáticos en la carreta Panamericana, bloqueándola varias horas.

El 10 de diciembre, unas 5.000 personas marcharon por la capital, Managua. Aunque los manifestantes se quejaron de que la policía bloqueó a los opositores al canal que trataban de llegar desde el interior, observadores dijeron que fue la mayor manifestación contra el gobierno en varios años.

Esa oposición política es algo muy poco común en un país donde el Partido Sandinista de Ortega domina todo el gobierno y el presidente y su esposa, la poderosa jefa de comunicaciones, mantienen fuertemente controlada cualquier muestra de disensión.

“Lo que muestra es que una parte significativa del pueblo nicaragüense no acepta el proyecto del canal”, dijo el economista Francisco Aguirre Sacasa, ex canciller nicaragüense y antiguo embajador en Estados Unidos. “Una manifestación de ese tamaño, a pesar de los impedimentos que se le pusieron, muestra que en este caso el gobierno está jugando con fuego”.

El canal, que se proyecta tenga unos 278 kilómetros (173 millas) y vaya desde el Caribe hasta el Pacífico, sería la realización de un sueño que se ha estudiado y descartado varias veces desde principios de los años 1800. Los que respaldan el plan dicen que sacaría a muchos de la pobreza en el segundo país más pobre de las Américas.

El año pasado, aliados de Ortega en el Congreso aceleraron en la Asamblea Nacional la ley que otorgó a HKND una concesión a 50 años, renovable por otros 50, para construir y operar el canal, a cambio de un pago de 10 millones dólares al año una vez que esté en operaciones. La ley permite a HKND desarrollar proyectos secundarios —puertos, un aeropuerto, carreteras, un ferrocarril— incluso si el canal no se llega a construir.

HKND contrató a una respetada firma británica de asesoría, Environmental Resources Management (ERM), hace aproximadamente un año para evaluar el impacto ambiental y social de un proyecto que se espera desplace a unas 29.000 personas. A finales de julio, dos semanas después que HKND la ruta preferida para el canal, ERM realizó reuniones comunitarias en siete ciudades durante 10 días, según un documento en el portal de HKND.

Algunos de los que asistieron a las reuniones quedaron con la sensación de que sencillamente les informaban lo que va a suceder, en vez de pedir opiniones. A los que preguntaron cuánto les pagarían por sus tierras, les dijeron que las autoridades irían puerta por puerta para informarles.

“Lo hicieron sólo para poder decir ‘Ya fuimos a hacer reuniones’ “, dijo Rosa Amelia Mora Novoa, un ama de casa de 37 años de Río Grande que asistió a la reunión en Rivas, capital del departamento del mismo nombre.

A finales del mes pasado, HKND anunció que los informes ambientales y sociales se habían completado y determinó que el impacto sería mínimo, pero los informes no se han dado a conocer públicamente, incluso mientras se acercaba el día del comienzo de las obras.

En una respuesta por escrito a preguntas de The Associated Press, HKND dijo que los informes se someterían a la aprobación de la Comisión del Canal y del gobierno a principios de 2015.

Una persona que conoce de primera mano las evaluaciones, pero quien no está autorizada a hablar del tema y que pidió no ser identificada, dijo que no se otorgó suficiente tiempo a un estudio apropiado y a consultas.

“Los estudios dirán que hay algunas cosas que deben tomarse en cuenta, pero algunas de esas cosas sencillamente no se van a tomar en cuenta porque ya se ha decidido cómo van a ser las cosas y las han comenzado a hacer”, dijo la persona.

ERM declinó hacer declaraciones, diciendo que no tiene autorización de su cliente para ello.

El ecologista nicaragüense Jaime Incer, quien asesora el gobierno en asuntos del ambiente pero que se opone al canal, dijo de ERM: “Están dejando que los usen”.

Agregó que el tiempo asignado a los estudios hizo imposible un análisis debido de daños potenciales a cosas como la biodiversidad y la calidad del agua en el Lago Nicaragua, los arrecifes de coral y los patrones migratorios de animales.

Telémaco Talavera, rector de la Universidad Agraria Nacional de Nicaragua y portavoz de la Comisión del Canal, dijo que se estaban haciendo algunos cambios sobre la base de las recomendaciones de los estudios, como la relocalización del planeado puerto sobre el Pacífico para proteger los mangles y la entrada al Caribe para proteger asentamientos indígenas y la pesca.

En vez de dragar el lecho del lago para hacerlo lo suficientemente profundo y que pueda aceptar el paso de buques de gran calado, se usarán aspiradoras gigantes para que los sedimentos no afecten la transparencia del agua y por tanto el proceso de fotosíntesis.

Talavera también rechazó rumores de que se permitirá a HKND pasar por encima de los dueños de tierras y prometió que la Comisión del Canal exigirá a la compañía que pague un precio justo por la tierra.

El canal, que se proyecta debe estar en operaciones para 2019, también tiene muchos defensores entre los nicaragüenses.

“Es una iniciativa que se debe respaldar, todo tiene un sacrificio y si es por el bien y desarrollo del país, que se haga, porque de lo contrario vamos a seguir en el estancamiento y la pobreza”, dijo José Marín Solano, un taxista de Managua.

A pesar de las grandes promesas de los que respaldan del proyecto, muchos no están convencidos de que se llegue a construir. Algunos señalan el historial del país en no hacer realidad proyectos de infraestructura, como una megarrefinería que se planeó con Venezuela, anunciada en 2007 y engavetada.

Una investigación de The Associated Press el año pasado concluyó que HKND, que no tiene experiencia en la construcción de canales ni ningún proyecto de esa magnitud, tiene un historial de proyectos que no llegan a concretarse en unos 20 países, aunque sus proyectos en China parecen haberse completado.

Lo que es más, no está claro que la empresa haya cumplido su meta anunciada de recaudar unos 8.000 millones de dólares en financiamiento.

Al preguntársele sobre la inversión, HKND dijo que ha “recibido muchos contactos de sectores empresariales y presentará un informe en el momento adecuado”.

En Obrajuelo, decenas de los aproximadamente 300 vecinos se reunieron una tarde reciente para celebrar el segundo cumpleaños de una niña. Una piñata en forma de conejo blanco colgaba de una cuerda frente a casas pintadas con grafiti por sus propios dueños: “Ortega vendepatria” y “Chinos fuera”.

Albalina Espinoza, de 44 años, recordó cómo se regó la noticia cuando los técnicos chinos llegaron para hacer estudios topográficos hace unas semanas. Unas 50 mujeres del poblado atacaron con palos y piedras el vehículo y le rompieron las ventanillas antes que los técnicos huyeran. Nadie resultó lesionado.

Espinoza dijo que Obrajuelo está preparado para impedir que regresen, pero no dijo cómo.

“Esto es una lucha de un burro amarrado con un tigre suelto”, dijo Jesús Vanegas López, de 65 años.

http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=AME&pagina=http://www.trincheraonline.com

Todos americanos

Publicado: diciembre 22, 2014 en Política, Sociedad

TORMENTAS PERFECTAS

EE UU y Cuba han hecho una negociación perfecta, la unidad del continente es una imagen de enorme potencial para su futuro

 La historia no cesa en sus jugadas astutas. Pretendemos saber la historia que hacemos, pero siempre estamos haciendo otra historia. El centro de gravedad de la política exterior de Obama iba a desplazarse hacia Asia según los cálculos oficiales, donde China desafía su hegemonía de forma cada vez más explícita. Quedó inesperadamente retenido en Oriente Medio, por la guerra siria y el desafío del Estado Islámico, y en la torturada relación con Rusia, por la anexión de Crimea. Y cuando nadie ya lo esperaba, y por obra exclusiva de la diplomacia, surge de nuevo ese centro de gravedad, pivote móvil de su política exterior, a las puertas de su casa, en las Américas todavía lastradas por el vestigio de la guerra fría que es el régimen castrista.

Lo dijo Obama en su discurso y en español: “Todos somos americanos”. Stephen Harper, el primer ministro canadiense que acogió los encuentros; Jorge Bergoglio, el papa argentino que les dio el impulso y la cobertura de su credibilidad; Raúl Castro, dictador y hermano de dictador, que se atreve a abrir esas puertas tan convenientemente selladas sobre la ruina de su socialismo tropical; y Barack Obama, el primer afroamericano que accede a la Casa Blanca y el presidente de sensibilidad más global y menos europea de todos los presidentes.

Obama ha convertido el obstáculo en una oportunidad que va a marcar su presidencia

Todos estos americanos han hecho una negociación perfecta. Sin filtraciones ni presiones a través de los medios. También sin europeos, agentes obligados en tantas negociaciones. Lo más europeo es el Vaticano, regido ahora por un argentino. Sus únicos y relevantes comentarios han sido para ensalzar el papel de la diplomacia, con sus pequeños pasos y su discreción, de los que se pueden desprender al menos una lección política: promover el cambio de régimen con sanciones y amenazas no suele producir buenos resultados.

El acuerdo ha pillado por sorpresa a las opiniones públicas. Pero no a observadores muy atentos, como Richard Feinberg, de la Brookings Institution, que escribió en septiembre un revelador artículo titulado Cuba y la Cumbre de las Américas. En su arranque lo dice todo: “En los próximos meses, Estados Unidos va a enfrentarse a un difícil dilema: o cambiar su política hacia Cuba o enfrentarse al colapso virtual de su diplomacia hacia América Latina”.

La VII Cumbre de las Américas, que se celebrará en Panamá en abril, iba a naufragar sin la asistencia de Cuba, exigida por todos los países frente al veto de Washington. Ahora en cambio fijará la fotografía de la unidad americana, una imagen de enorme potencial para el futuro del continente. Obama ha convertido el obstáculo en una oportunidad que va a marcar su presidencia. Nada hay más difícil que rectificar una política equivocada durante muchos años y que ha sido fruto de largos y pesados consensos. Cuando se hace, suele producir resultados inmediatos y espectaculares.

 

 

La nueva Cuba

Publicado: diciembre 22, 2014 en Política, Sociedad

Para la diplomacia norteamericana la prioridad ya no es aislar a Cuba, sino cercar a Venezuela

El reencuentro de Estados Unidos con Cuba desencadenó un debate regional. Uno de los interrogantes es por qué Barack Obama no esperó a que el castrismo, arrastrado por la recesión venezolana, se hundiera en una crisis terminal. Con el paso de los días, la respuesta es evidente. Para la diplomacia norteamericana la prioridad ya no es aislar a Cuba, sino cercar a Venezuela. Venezuela es la nueva Cuba.

Desde que el encarecimiento del pan aceleró la revolución francesa se sabe que los precios son parteros de la historia. Con el derrumbe del petróleo, del 40% en un semestre, el chavismo se asoma a un precipicio. Como a las cuentas de Venezuela ingresarán 25.000 millones de dólares menos, para evitar un default de la deuda Nicolás Maduro deberá imponer un brutal ajuste económico. El recorte recaerá sobre los 14 países de Petrocaribe, que importan cada día 500.000 barriles de crudo subsidiado. Cuba recibe 90.000, que paga con servicios médicos.

Es natural que los Castro hayan temblado ante la inminencia de otro período especial como el que declararon en 1991, cuando el colapso de la Unión Soviética redujo al 10% las importaciones de petróleo. En aquella oportunidad, Estados Unidos reforzó el embargo. Pero esta vez los astros se alinearon a favor de esos ancianos.

Hay una razón de corto plazo. Obama concurrirá en abril a la Cumbre de las Américas de Panamá, donde se encontrará con Raúl Castro. Los demás presidentes de América Latina, que repudian el bloqueo, prometían hacerle pasar un mal momento. Obama no quiere repetir la zozobra de aquel Bush vapuleado en Argentina, durante una asamblea similar, en 2005. El acuerdo con Cuba disipó ese nubarrón.

EE UU necesita volver a una región convertida en playa de otras potencias, en especial de China

La cordialidad en Panamá es indispensable. Estados Unidos necesita volver a una región que se ha convertido en playa de maniobras de otras potencias, en especial de China. Xi Jinping lleva 18 meses en el poder y ya visitó dos veces América Latina. El gabinete económico venezolano, por ejemplo, acaba de acordar en Pekín el intercambio de activos petroleros y mineros por divisas.

El presidente que dispuso el giro frente a Cuba está, además, preparando su legado. Bloqueado por el Congreso en la operación doméstica, Obama regresa hacia sí mismo por la vía de la política exterior. Se encuentra con los Castro, negocia con Irán, se compromete en la lucha contra el cambio climático.

El desasosiego de los Castro y la reorientación de Obama coincidieron con la presencia de un latinoamericano al frente del catolicismo. La intervención del Francisco no debe sorprender. Su Secretaría de Estado está dominada por expertos en América Latina. Pietro Parolin estuvo al frente de la Nunciatura en Caracas. Y sus colaboradores inmediatos, Giovanni Angelo Becciu y Antoine Camilleri, fueron diplomáticos en Cuba. Pero lo más relevante es que el propio Papa es un estudioso del castrismo. En 1998, el entonces arzobispo Bergoglio publicó Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Castro, un adelanto conceptual de su exhortación Evangelii Gaudium de 2013, en el que condena el embargo y sugiere para el régimen cubano una “transición pactada”. Bergoglio advirtió a los Castro la pesadilla que enfrentarían si el rehén estadounidense Alan Gross moría en cautiverio. Gross lleva meses enfermo y deprimido. Queda por desentrañar si para anunciar el entendimiento se eligió el 17 de diciembre por azar o porque era el cumpleaños del Pontífice.

Es la segunda vez que los Castro recurren a la Iglesia en una encrucijada. Después del derrumbe soviético, facilitaron el viaje de Juan Pablo II analizado en el libro de Bergoglio. La semana pasada siguieron el mismo criterio: cuando una conciliación la oficia el Vaticano no hay riesgo de que parezca rendición.

El reencuentro entre la isla y Washington hace del experimento bolivariano un anacronismo mayor

Bergoglio ofreció a los Castro, exalumnos de jesuitas, la “transición pactada”. Cuba recibe petróleo de Venezuela por unos 2.000 millones de dólares por año. Es el equivalente a las remesas de los exiliados, que el acuerdo con Washington podría cuadruplicar. Además, entrarían divisas por turismo e inversiones. ¿Cómo asimilar ese caudal a una economía planificada?

¿Emprenderá Maduro, frente a esta nueva escena, la reforma económica que muchos le sugieren? Él prefiere los ajustes: es probable que devalúe el bolívar y reduzca los subsidios a las naftas. Maduro se sostiene en militares reacios a la influencia cubana. Hasta el ministro de Finanzas, Marco Torres, es soldado. Un esquema represivo para un período especial.

Maduro dormía mientras Castro negociaba con Obama. Despertó el miércoles pasado para elogiar la grandeza del norteamericano. Le contestaron con sanciones a chavistas que violaron derechos humanos.

Maduro ya desaprovechó el auxilio de Bergoglio cuando hizo fracasar la mesa de diálogo organizada por el nuncio Aldo Giordano. También esa iniciativa había sido negociada entre Washington y Roma.

Cuando Chávez conoció a Obama le regaló Las venas abiertas de América Latina. Eduardo Galeano confesó en mayo que no releería ese libro porque, cuando lo escribió, ignoraba la política y la economía. El acuerdo de Washington y La Habana produce un efecto similar. Sumerge al experimento bolivariano en un mayor anacronismo.

 

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/12/22/actualidad/1419278915_654879.html?rel=rosEP


Cientos de personas con las manos en alto en un centro comercial decorado con motivos navideños y mirando una pantalla gigante en la que se puede leer un mensaje amenazante: “Esta protesta no está autorizada y una clara violación de la política de Mall of América. Esperamos que todos los participantes se dispersen ahora mismo. Aquellos que continúen manifestándose serán detenidos”. Parece una escena digna de cualquier película distópica en la que el centro comercial se ha apoderado de la voluntad de los ciudadanos. Sin embargo, esta imagen que se ha repetido en las redes sociales estadounidenses durante el fin de semana es muy real.

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(Si un autor intentara escribir esto en una ficción distópica, no me lo creería)

Lo que no se ve en esta fotografía es el contexto que nos ayuda a entenderla. Lejos de una escena a lo Black Mirror, la imagen corresponde a una protesta en Mall of America, el centro comercial más grande de Estados Unidos, que se encuentra en Minnesota. Allí, la tarde del pasado sábado, unas 3.000 personas se reunieron para protestar por la violencia policial y el brote de violencia racial que durante los últimos meses se ha vivido en el país.

Convocados a través de redes sociales con el hashtag #BlackLivesMatter (las vidas de los negros importan), la protesta tuvo lugar uno de los días del año con mayor afluencia de compradores. Los manifestantes se agolparon en el centro comercial que alberga más de 400 tiendas y muchas de ellas tuvieron que cerrar temporalmente. El mensaje que se proyectó en la pantalla era una advertencia del centro comercial que finalmente se hizo realidad y que terminó con una veintena de detenidos.

Los manifestantes entraron ocuparon el centro portando pancartas y coreando frases como “mientras tú estás de compras, los negros no pueden respirar”, según informan los medios estadounidenses. Pero, entre todo el tráfico de imágenes que ese día se publicó en redes sociales, una de las más repetidas fue la advertencia de difundida a través de la pantalla gigante, una escena que los usuarios describieron como orwelliana.

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(Una foto de las protestas de Mall of América, no una imagen de una secuela de 1984)
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Varias tomas de la misma escena han conseguido viralizarse en los dos últimos días. La que más éxito ha tenido -publicada por @MichelleBee– sumaba este lunes más de 6.400 retuits. Otro plano, en el que se puede ver la pantalla con el mensaje “Esta es la última advertencia”, tenía casi 3.000.

Mall of America recibe unos 40 millones de clientes al año. Después de la acción, los resposables de la empresa publicaron un comunicado en el que aseguraban estar “profundamente decepcionados con los organizadores de #BlackLivesMatter que decidieron ignorar nuestra política y los repetidos recordatorios de que las protestas y manifestaciones políticas no están permitidas en Mall of America”.

 

http://verne.elpais.com/verne/2014/12/22/articulo/1419265419_545726.html