Archivos para diciembre, 2014


Durante 40 años, Martine Rothblatt fue hombre. Hoy es la ejecutiva mejor pagada de Estados Unidos y aspira a a la vida eterna gracias a la Inteligencia Artificial.

Siempre que Martine Rothblatt atisba alguna posibilidad de perder, redobla sus apuestas. Porque, según ella, cuando uno se empeña en arriesgar, ganar es algo casi seguro. Está acostumbrada a vencer obstáculos sociales y económicos, sentimentales y biológicos y ahora, ya encarrilada en el triunfo, se ha propuesto superar a Dios. Esta mujer estadounidense de huesos y cabello largos es una exitosa empresaria farmacéutica, ex emprendedora de las telecomunicaciones, abogada especializada en legislación espacial, doctora en Ética de la Medicina, filósofa existencialista, escritora, jerarca de su propia religión, promotora de la Inteligencia Artificial y multimillonaria. Tiene casi 60 años, pero es mujer sólo desde hace 20.

Se llamaba Martin y fue un chico que creció en un barrio obrero de San Diego (California). Los miembros de su familia eran los únicos judíos en una zona donde la mayoría de los vecinos eran de origen hispano. Por algo como esto y haber sido un lector compulsivo de ciencia ficción y por haber abandonado la prestigiosa UCLA y por decidirse a ser un emprendedor aventurero, entre muchas otras cosas, en todo momento ha estado consciente de que es “un ser diferente”, una característica que representa “muchas ventajas.”

Una noche de 1979 conoció en una discoteca a una chica afroamericana, Bina Aspen, y no descansó hasta conquistarla. Martin y Bina se casaron (ella se convirtió al judaísmo) y, con el paso del tiempo, se convirtieron en unos padres orgullosos de cuatro hijos. Él trabajaba en un bufete de abogados, con gran reputación y muy buen sueldo y, sin embargo, no estaba dispuesto a pasar el resto de su vida entre su despacho y los juzgados. No es que tuviese claustrofobia, pero le apetecía más otro tipo de espacio. Pensó que si los mares y las tierras ya tenían reglas de explotación bien definidas, el espacio exterior, en cambio, tenía un potencial comercial que había que aprovechar. Eran los años ochenta del siglo pasado, Martin se esforzó por convertir la comunicación satelital en un gran negocio y llegó a encabezar importantes compañías del sector, GeoStar y PaAmSat, y a desarrollar la radio satelital con WorldSpace y Sirius. Pero su vida personal y profesional lo llevaría a otra órbita.

Bina y Martine durante una entrevista televisiva.

Cierto día, Bina le confesó a Martin que se había enamorado de una mujer. “No sé por qué no lo había asumido hasta ahora, pero soy lesbiana”, le dijo. Martin no podía creerlo y, sobre todo, no podía resignarse a perder al amor de su vida. Recordó entonces que, cuando era adolescente, había ocasiones en que deseaba con todas sus fuerzas ser una mujer. No le gustaban los hombres. Quería tener el cuerpo de una mujer y tener como pareja a una mujer. ¿Y si cambiaba de sexo? ¿Y si gracias a ello lograba reconquistar a Bina? Pero… ¿cómo se lo tomarían sus hijos? ¿Y el resto de su familia? ¿Y sus amigos y conocidos? Comenzó a hormonarse y a ir al psicoterapeuta y en 1994 se realizó la operación de cambio de sexo. Al comenzar a vestirse de mujer, varios de sus vecinos dejaron de hablarle y sus hijos eran objeto de burlas en el colegio. No obstante, Martin, que ya era Martine, se ganó una vez más el amor de Bina.

Pero el destino traería más inconvenientes y, al mismo tiempo, más oportunidades. Después de varias pruebas y análisis, los médicos les dijeron a Martin y a Bina que su pequeña hija Jenesis padecía Hipertensión Pulmonar y que, desde su punto de vista, a la niña le quedaban tan sólo unos meses de vida, pues se trababa de una enfermedad incurable. La impotencia que sentía la pareja se acrecentaba cuando a Jenesis le faltaba el aire, se le dificultaba caminar, los labios se le volvían azules y, en algunos momentos, no podía hablar. ¿De verdad no había cura para esta enfermedad? “Las farmacéuticas no invierten en ello porque se trata de una enfermedad rara y, como no afecta a muchas personas, no ven la posibilidad de hacer negocio”, les explicó un doctor.

Martine Rothblatt utilizó todos sus recursos económicos y contactos para encontrar una cura. Solicitó propuestas de investigación y ofreció becas. Fundó United Therapeutics, una empresa biotecnológica centrada en la investigación, desarrollo y venta de medicamentos para personas con enfermedades crónicas, cardiovasculares y cáncer y en donde, en estos días, afinan el modo de trasplantar órganos de cerdos a humanos. Al principio, un grupo de expertos logró controlar la enfermedad de Jenesis con un cóctel de siete pastillas, pero la pequeña sufría algunos desmayos. La estabilización llegó después, con una bombilla intravenosa que disminuye la presión arterial pulmonar y evita infecciones. Jenesis tiene ahora 30 años y trabaja en la empresa de su madre. Su enfermedad sigue siendo incurable, pero su esperanza de vida no deja de aumentar.

De forma paralela, esta “ejecutiva con senos de adolescente”, como ella misma se describe, no dejaba de reflexionar sobre su “proceso trans.” En 1995 publicó un manifiesto titulado El apartheid del sexo: “los genitales son tan irrelevantes para el papel de uno en la sociedad como el tono de piel. Por lo tanto, dividir a las personas en hombres y mujeres es tan equivocado como dividirlos en blancos y negros”, afirmaba. Y proponía utilizar Pn., como abreviatura de persona, en lugar de Mr. o Ms. (señor o señora). Y en lugar de catalogar como “transgénero” a alguien como ella, sugería utilizar el concepto “transhumanista.”

También comenzó a interesarse por la Inteligencia Artificial pues, desde su punto de vista, en ella reside la clave para que los seres humanos prolonguemos nuestra vida de manera indefinida. ¿Qué tal si cada uno tuviera un robot a su imagen y semejanza, física pero también espiritual? ¿Quién dijo que las máquinas no pueden tener conciencia? En su Terasem Movement Foundation han creado ya un robot “igual” a Bina. Se llama Bina48 y, después de muchas entrevistas a la Bina de carne y hueso, ha adquirido varias de las “características espirituales”, según Martine. Reconoce la voz de familiares y amigos y “tiene sentimientos hacia ellos.” Todavía le falta mucho para llegar a ser como su esposa, pero cuando lo logre, “Bina jamás morirá. Quizá enterremos a la de carne y hueso, pero jamás al robot”, dice con naturalidad cuando le piden explicar su proyecto.

Pero Terasem es, además, una religión “futurista” que promueve “el respeto a la diversidad, sin sacrificar la unidad.” Cree que el ser humano no es el límite, sino el punto de partida para ir a más. Dice su doctrina: “la vida tiene un propósito; la muerte es opcional; Dios es tecnológico; el amor es esencial.” Por lo pronto tiene 50 seguidores (empleados suyos) y cuatro “templos” (residencias para reunirse una vez al mes y meditar).

En 2013, las acciones de United Therapeutics subieron gracias a que recibió la autorización para comercializar un nuevo medicamento contra Hipertensión Pulmonar en el que llevaban trabajando más de una década. El sueldo anual de la señora a la que sus cuatro hijos siguen llamando papá y sus cuatro nietos le dicen GranMartine, pasó a ser de 38 millones de dólares y se convirtió en la mujer mejor pagada de Estados Unidos (por encima de Marissa Mayer, de Yahoo!, que en ese mismo año cobró 25 millones de dólares). “No puedo decir que lo que he conseguido es equivalente a lo que una mujer ha logrado, ya que en la primera mitad de mi vida yo era varón”, le dijo en un extenso reportaje de portada en septiembre pasado a New York Magazine. La multimillonaria, singular y exitosa Martine tiene casi 60 años y no piensa en su jubilación. Porque aspira a la vida eterna.

 

http://elpais.com/elpais/2014/12/26/icon/1419591490_744332.html

El barrio del millón de basureros

Publicado: diciembre 27, 2014 en Noticias, Reportaje, Sociedad

Los cristianos coptos de Manshiyat Naser recogen y reciclan los desechos de El Cairo

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La ‘Ciudad de la basura’ de El Cairo. / Andrey Stenin (RIA Novosti)

Un espantoso olor a basura impregna las calles de Manshiyat Nasern. La llamada “Ciudad de la basura” es una especie de vertedero donde van a parar la mayoría de desechos que produce El Cairo, una megalópolis de más de 20 millones de almas. El arrabal muestra hasta dónde puede llegar la degradación de la vida urbana en un país subdesarrollado, pero es también un ejemplo del afán de supervivencia de una comunidad que ha demostrado una increíble capacidad de organización. No en vano, sus habitantes, un millón de cristianos coptos conocidos como zabalín (basureros), recogen el 60% de los residuos que genera la capital egipcia (unas 16.000 toneladas diarias), y reciclan un 80%, cuatro veces más que la mayoría de empresas occidentales dedicadas a la gestión de residuos.

Los zabalín viven casi exclusivamente de la venta de los desechos reciclados. Cada material se somete a un proceso industrial diferente en los hornos y prensas especializadas distribuidos por el barrio. De ahí sale materia prima que abastece a las fábricas egipcias e incluso extranjeras. Por ejemplo, después de convertir en polvo el PVC de las botellas de agua y refrescos, lo exportan a China. Además, con el material que no pueden transformar, realizan objetos de artesanía.

La comunidad zabalín forma una especie de gran familia, con una clara división del trabajo. Todo el mundo participa en el reciclaje. Al amanecer, los chicos jóvenes pasan casa por casa a recoger la basura; las mujeres y niños la separan en una docena de materiales diferentes; y los hombres, en los talleres, la transforman en materia prima. “En la escuela, mis hijos no dicen dónde viven. Para ellos es un estigma. Un día me dijeron que haber nacido aquí es un pecado que no se puede purgar en vida”, cuenta con dolor Mariana, de 35 años y madre de tres hijos.

A pesar de que su labor es imprescindible para una megalópolis como El Cairo, las instituciones públicas no les abonan ni un céntimo. Y las comunidades de vecinos, tan sólo una cifra simbólica: unos 50 céntimos de euro al mes por edificio. Actualmente, se calcula que los zabalín recogen más de la mitad de los residuos de la capital egipcia. Desde 2003, del resto se encargan tres multinacionales extranjeras, una de ellas la española Urbaser. La voluntad del Gobierno de imitar el modelo occidental, y de hacer desaparecer a los zabalín de algunas zonas de la capital, le cuesta al erario público unos 40 millones de euros anuales. Los contratos expiran en 2017, y la experiencia cala con dificultad. Los vecinos prefieren a los zabalín,que recogen la basura a domicilio, a las empresas, que les obligan a depositar la basura en contenedores.

La comunidad de zabalín (basureros) está formada por cristianos llegados hace siete décadas del Alto Egipto

Los sueldos los decide la comunidad y varían en función del puesto que cada uno ocupa en la cadena de producción. Los adolescentes, que deben cargar en sus espaldas sacos más voluminosos que sus propios cuerpos, ganan unas 800 libras al mes (100 euros), una remuneración parecida a la de las mujeres. El trabajador de un horno se saca unas 1.100 libras al mes (135 euros), una cantidad sensiblemente inferior a las 1.500 libras de sueldo medio de un obrero no cualificado en una fábrica.

“A pesar de que me levanto cada día a las cinco de la madrugada y mi jornada es de unas 12 horas, apenas me da para vivir y para mantener a mis cuatro hermanos pequeños. Los otros siete ya están casados y son autosuficientes”, cuenta Camille, un hombre de 38 años. Su empleo consiste en fundir latas para convertirlas en moldes de aluminio, y su horno es un solar cercado por unas paredes descuajeringadas. Dentro, los envases de refrescos se amontonan por el suelo desordenadamente, formando pequeñas pilas. Cerca de la puerta, Youssef remueve el fuego con un palo. “Lo peor es el verano. Aquí superamos los 50 grados”, exclama. La media docena de operarios no lleva ningún tipo de protección, más allá de camisetas ennegrecidas, tejanos gastados y chancletas. Cualquier normativa de protección laboral aquí suena a quimera.

En los callejones estrechos y sin asfaltar, apenas penetra el sol. Haciendo gala de su apodo, la basura es ubicua, ya sea esparcida por las calles o apilada en enormes sacos de más de dos metros de largo. Como un vecino más, pequeñas manadas de cabras pasean tranquilamente por las calles sin otra guía que su instinto en la búsqueda de desechos orgánicos entre las bolsas rotas. Completan la fauna del lugar gallinas, algún cerdo bien escondido y moscas. Millones de moscas. Ante falta de espacio, animales y seres humanos comparten a menudo un mismo techo. Además, muchos edificios han convertido sus tejados en granjas. Se calcula que en el barrio viven hacinadas cerca de un millón de personas.

El principal eje de la vida social del barrio es la catedral de San Simón el Curtidor, considerada la mayor de Oriente Próximo

Para romper la triste bicromía del cemento y el rojizo de los ladrillos sucios, algunos vecinos han decorado sus balcones con coloridas representaciones de Jesucristo, la Virgen y el patriarca copto. Y es que el 90% de los zabalín son devotos cristianos llegados hace siete décadas del Alto Egipto huyendo de la pobreza rural. Sin educación ni dinero, no les quedó más remedio que dedicarse a la recogida de la basura, un servicio mal cubierto en una ciudad en plena explosión demográfica.

Los signos de su religiosidad son omnipresentes, en los pósteres descoloridos de Jesucristo que adornan portales y cafés, en las maquetas de iglesias colgadas de las ventanas o incluso en la piel. El principal eje de la vida social del barrio es la catedral de San Simón el Curtidor. Con aforo para unos 20.000 fieles, está considerada la mayor iglesia de Oriente Próximo.

Situada a los pies de la Mukatam, una colina convertida en refugio urbano de familias de clase media-alta huyendo del caos y el ruido de El Cairo, la Ciudad de la basura constituye una vergüenza para muchos cairotas. Una especie de cloaca al aire libre de una capital orgullosa de su pasado. Aunque no es una zona insegura, es difícil encontrar un taxista que quiera adentrarse en el abigarrado vecindario. A pesar de sus acuciantes necesidades, los servicios públicos brillan por su ausencia en la zona.

Aquí no hay conflictos entre cristianos y musulmanes. Todos tenemos los mismos problemas, la misma miseria”  Ramadán, peluquero 

“Una de nuestras principales peticiones al Gobierno es un instituto de secundaria para chicas. Es peligroso que tengan que desplazarse lejos, sobre todo en invierno, cuando cae la noche”, asegura Greis, un anciano tocado con un turbante gris. Los zabalín conceden mucha importancia a la educación de los hijos, pues confían en que así podrán escapar de la pobreza. “Sin embargo, la tasa de escolarización ha caído durante los últimos años, como consecuencia del deterioro de su situación económica”, declara Mohamed Ismail, de la ONG Spirit of Youth, muy activa en el barrio. A pesar del enorme riesgo de incendios, no hay ninguna estación de bomberos. Tampoco ningún hospital público. “Una clínica nos hace mucha falta. La gente, y sobre todo las criaturas, cae enferma muy a menudo entre tanta porquería y virus”, se queja Morice, un anciano. Sentado a su lado, Greis añade: “Hay una pequeña clínica que abrió una monja belga hace más de treinta años. Se llamaba Manuela. Pero el servicio es malo, y encima tenemos que pagar”.

Además de las bacterias, también son habituales las enfermedades en los pulmones provocadas por la polución. El aire que se respira en el arrabal no sólo es pestilente, sino también muy denso. Por si las condiciones de higiene no fueran ya de por sí paupérrimas, en el barrio no hay agua corriente. “Para nosotras, las mujeres, la falta de agua es una pesadilla. ¿Cómo pueden mis hijos librarse de las burlas de sus compañeros de clase por su condición de zabalín si no van limpios a la escuela?”, se pregunta Mariana. Como cada mañana, se sienta frente a la puerta de su casa y se dedica a separar la basura junto a sus vecinas. Mientras tanto, sus retoños corretean y juegan con los residuos.

La suciedad en la Ciudad de la basura y en todo El Cairo es mayor desde 2009. Aquel año el Gobierno de Hosni Mubarak ordenó sacrificar todos los cerdos del país, supuestamente, para evitar el contagio de la gripe A. Los puercos constituían un elemento fundamental en la cadena de reciclaje, pues se comían los residuos orgánicos. Ahora, los restos de comida se pudren en las calles de la megalópolis. Mientras transitan de vuelta hacia la Mukatam con la colecta diaria, ya sea en camionetas o en carros tirados por escuálidos borricos, los jóvenes zabalín se van desembarazando de la basura orgánica.

La matanza de los cerdos supuso un gran perjuicio para los habitantes del barrio. Su carne representaba un complemento rico en calorías para la dieta, y generoso en ingresos. Casi todas las familias criaban gorrinos, cuya carne servía no sólo para abastecer a la comunidad cristiana del país, sino que también se exportaba. “El kilo se pagaba a unas 12 libras, o sea que por la cría de cada lechón, una familia podía llegar a sacarse más de 1.000 libras (unos 120 euros)”, comenta Eyad, un carnicero que tuvo que cerrar sus cuatro tiendas especializadas en carne porcina.

Los lugareños están convencidos de que la amenaza de la gripe A fue una excusa. “No encontraron ni un solo puerco infectado. Su verdadera motivación era de tipo religioso. La intolerancia no empezó con el Gobierno de los islamistas Hermanos Musulmanes”, denuncia Eyad. Algunas familias consiguieron esconder sus cerdos, evitando su sacrificio. Pero la industria no ha vuelto a despegar. “Tenemos todos los permisos en regla, pero el responsable del matadero no quiere reabrir sus puertas por las amenazas de los salafistas”, explica apesadumbrado. El salafismo es una rama ultraconservadora y fanática del islam que ha multiplicado su influencia en la escena política y social en Oriente Próximo desde la primavera árabe.

“Tras la revolución, hay protestas y huelgas por doquier. No obstante, nosotros no podemos organizarlas. La describirían como una manifestación cristiana y la reprimirían sin contemplaciones”, critica Gamal. Habla por experiencia. En mayo de 2011, con los militares también en el poder, una concentración de condena por el ataque a una iglesia en la provincia de Giza fue dispersada brutalmente. Las fuerzas de seguridad dispararon contra los manifestantes; dejaron 15 muertos.

“Aquí no hay conflictos entre cristianos y musulmanes. Todos tenemos los mismos problemas, la misma miseria”, apunta Ramadán, el peluquero, tras clarificar que es musulmán, pero no islamista. De hecho, también votó a Ahmed Shafik, el candidato laico que prometió retornar el orden a las calles de Egipto y perdió contra el islamista Mohamed Morsi en las primeras elecciones presidenciales libres.

En julio de 2013, el rais Morsi fue depuesto a través de un golpe de Estado liderado por el actual presidente, el general Abdelfattá al Sisi. El patriarca copto, Tawadros II, respaldó la asonada, como hicieron la mayoría de cristianos, que respiraron aliviados al desembarazarse del temor al hipotético futuro Estado islámico. Aunque el barrio no se ha visto afectado por la intensa violencia posterior, sus habitantes anhelan el retorno de la estabilidad al país. “La falta de seguridad es el mayor desafío que afronta el país en estos tiempos”, sentencia Greis.

Sin perspectivas de futuro, los que pueden piensan en emigrar a Occidente. Dos de los tres hijos de Eyad han hecho varias entrevistas en la Embajada de EE UU para conseguir un visado. En cambio, Camille no considera que la solución pase por abandonar Egipto: “No queremos marcharnos, y tampoco sería práctico. ¿Acaso nos van a aceptar a todos? ¿Y qué pasa con los que se quedan?”.

 

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/12/26/actualidad/1419589156_494720.html

El peligro de predicar en el infierno

Publicado: diciembre 27, 2014 en Noticias, Sociedad

En las zonas más conflictivas de México se multiplica el asesinato de sacerdotes

Esta semana fue ejecutado un párroco en Guerrero

Funeral por el sacerdote asesinado en Ciudad Altamirano, México / EFE

En la deriva violenta de México se presuponía al menos una regla: no se mataba ni a niños ni a curas. Este código que apelaba al último rastro de humanidad que pudieran tener los asesinos, muchos de ellos devotos de la Santa Muerte, también ha dejado de ser sagrado. El sacerdote Gregorio López, un cura de 39 años que daba clases en el seminario de una ciudad mexicana tomada por el narcotráfico, murió esta semana de un disparo en la cabeza.

Goyito, como le conocían en la parroquia, es el tercer cura asesinado en lo que va de año en Tierra Caliente, una zona conflictiva controlada por el cartel de Los Caballeros Templarios. Los obispos mexicanos, a través de un comunicado de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), mostraron su repulsa por el crimen: “Haciéndonos eco del sentir de muchos mexicanos, repetimos: ¡Basta ya! No queremos más sangre, no queremos más muertes, no queremos más desaparecidos”.

En la prensa local de Ciudad Altamirano, donde fue secuestrado el sacerdote, no se leen palabras como sicario, narcotráfico y, ni mucho menos, los nombres de los mafiosos involucrados. El asesinato del párroco no ha merecido ni una línea en la principal publicación, a riesgo de que los periodistas corran la misma suerte que el religioso. Predicar la fe o la libertad de expresión en un sitio como este equivale a una sentencia de muerte.

El domingo por la noche, unos hombres armados se llevaron al sacerdote por la fuerza. Desde ese día sus compañeros de parroquia exigieron su liberación. El obispo Máximo Martínez encabezó una marcha en la ciudad en la que pidió al crimen organizado que devolviera al cura con vida. Eso no ocurrió. El cuerpo de Gregorio fue encontrado en una cuneta. Había sido ejecutado: el cadáver presentaba una herida de bala en el cráneo.

“Es un horror. Este crimen y el de los otros padres manifiesta una situación sin límites. Antes al menos los criminales respetaban a los sacerdotes”, dice el padre Solalinde

La fiscalía de Guerrero investiga el crimen sin que haya dado por ahora a conocer ninguna línea de investigación fiable. Los feligreses señalan que pudo tratarse de un robo, ya que el día que fue secuestrado el párroco llevaba encima la colecta anual del seminario en el que era profesor.

Otro cura combativo, como el padre Goyo, un religioso que ha apoyado públicamente a las autodefensas que se levantaron contra el narco en Michoacán, dijo a la agencia Quadratín que su tocayo había expresado en sus homilías su preocupación por el secuestro de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. La estampa del padre Goyo en día de misa es muy conocida: subido a un altar enfundado en un chaleco antibalas.

“Exigimos a las autoridades el esclarecimiento de este y de los demás crímenes que han provocado dolor en tantos hogares de nuestra patria, y que se castigue a los culpables conforme a derecho”, agregan los obispos en el comunicado. En los dos años que lleva el priísta Enrique Peña Nieto al frente del país, según un informe del Centro Católico Multimedial que cita Excélsior, han sido asesinados ocho sacerdotes y dos están desaparecidos. Tres más fueron rescatados de manos de sus secuestradores.

En abril, un misionero africano llamado John Ssenyondo, de 55 años, viajó en coche hasta un pueblito de Guerrero para dar misa. Al acabar unos hombres lo interceptaron y lo metieron en el maletero. Desde ese día no se supo más de él hasta que las autoridades encontraron una fosa con 12 cadáveres dentro. Uno de ellos era el suyo. Los forenses identificaron al párroco ugandés gracias a una copia de su historial dental que guardaba un compañero de sotana. El padre Solalinde, reconocido por su lucha en favor de los inmigrantes que se juegan la vida cruzando un México lleno de peligros para llegar a Estados Unidos, dijo en una entrevista a este periódico: “Es un horror. Este crimen y el de los otros padres manifiesta una situación sin límites. Antes al menos los criminales respetaban a los sacerdotes”.

 

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/12/27/actualidad/1419716987_524550.html


RUSSIA. ALCOHOL ABUSE (ongoing project)

https://www.lensculture.com/projects/51427-russia-alcohol-abuse-ongoing


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Por Peter Orsi

Río Grande, Nicaragua — Como recluta durante la guerra con los contras en la década de 1980, Esteban Ruiz huía de las batallas porque no quería matar a nadie, pero ahora este agricultor de 47 años se prepara para luchar por su tierra. “Hoy en día no me voy a huir”, dice Ruiz.

Las tierras de Ruiz a la orilla del Río Grande de Nicaragua es parte de un plan para construir, a un costo de 50.000 millones de dólares, una vía interoceánica, cuyas labores deben comenzar el lunes.

Las autoridades nicaragüenses comenzarán a construir carreteras de acceso en terrenos del gobierno como primer paso para crear un canal que se espera compita con el de Panamá, un proyecto que sus partidarios dicen dará empleo a 50.000 personas e impulsará significativamente la economía del país.

Sin embargo, los agricultores como Ruiz insisten en que lucharán “hasta el último suspiro” para proteger sus tierras, pero sin tomar si los propietarios se alzan en armas o no, el gobierno de Nicaragua insiste en que está decidido a seguir adelante.

El proyecto contempla crear una enorme vía acuática sobre lo que es ahora el poblado de Río Grande, una comunidad evangélica de 2.000 personas con una carretera de tierra en medio de campos de maíz, frijoles, plátanos y sorgo. Todo en un radio de 10 kilómetros (6 millas) quedaría sujeto a expropiación.

Sin embargo, el proyecto, que los opositores califican de un sueño irrealizable del presidente Daniel Ortega, está provocando una furia cada vez mayor.

Muchos se quejan de que Ortega ha dado demasiado a HKND, la compañía de Hong Kong que construirá y operará el canal. Los dueños de tierra temen que los desplazarán sin una compensación justa. Los ambientalistas acusan al gobierno de saltarse revisiones obligatorias y de ignorar la amenaza que el tráfico de carga significará para el lago Nicaragua, la principal fuente de agua potable del país.

Hace unas semanas, los vecinos de Obrajuelo, un tranquilo poblado de pescadores en las orillas del Lago Nicaragua, apedrearon un vehículo en que iba un grupo de técnicos chinos enviados a hacer un estudio del terreno. El día siguiente quemaron neumáticos en la carreta Panamericana, bloqueándola varias horas.

El 10 de diciembre, unas 5.000 personas marcharon por la capital, Managua. Aunque los manifestantes se quejaron de que la policía bloqueó a los opositores al canal que trataban de llegar desde el interior, observadores dijeron que fue la mayor manifestación contra el gobierno en varios años.

Esa oposición política es algo muy poco común en un país donde el Partido Sandinista de Ortega domina todo el gobierno y el presidente y su esposa, la poderosa jefa de comunicaciones, mantienen fuertemente controlada cualquier muestra de disensión.

“Lo que muestra es que una parte significativa del pueblo nicaragüense no acepta el proyecto del canal”, dijo el economista Francisco Aguirre Sacasa, ex canciller nicaragüense y antiguo embajador en Estados Unidos. “Una manifestación de ese tamaño, a pesar de los impedimentos que se le pusieron, muestra que en este caso el gobierno está jugando con fuego”.

El canal, que se proyecta tenga unos 278 kilómetros (173 millas) y vaya desde el Caribe hasta el Pacífico, sería la realización de un sueño que se ha estudiado y descartado varias veces desde principios de los años 1800. Los que respaldan el plan dicen que sacaría a muchos de la pobreza en el segundo país más pobre de las Américas.

El año pasado, aliados de Ortega en el Congreso aceleraron en la Asamblea Nacional la ley que otorgó a HKND una concesión a 50 años, renovable por otros 50, para construir y operar el canal, a cambio de un pago de 10 millones dólares al año una vez que esté en operaciones. La ley permite a HKND desarrollar proyectos secundarios —puertos, un aeropuerto, carreteras, un ferrocarril— incluso si el canal no se llega a construir.

HKND contrató a una respetada firma británica de asesoría, Environmental Resources Management (ERM), hace aproximadamente un año para evaluar el impacto ambiental y social de un proyecto que se espera desplace a unas 29.000 personas. A finales de julio, dos semanas después que HKND la ruta preferida para el canal, ERM realizó reuniones comunitarias en siete ciudades durante 10 días, según un documento en el portal de HKND.

Algunos de los que asistieron a las reuniones quedaron con la sensación de que sencillamente les informaban lo que va a suceder, en vez de pedir opiniones. A los que preguntaron cuánto les pagarían por sus tierras, les dijeron que las autoridades irían puerta por puerta para informarles.

“Lo hicieron sólo para poder decir ‘Ya fuimos a hacer reuniones’ “, dijo Rosa Amelia Mora Novoa, un ama de casa de 37 años de Río Grande que asistió a la reunión en Rivas, capital del departamento del mismo nombre.

A finales del mes pasado, HKND anunció que los informes ambientales y sociales se habían completado y determinó que el impacto sería mínimo, pero los informes no se han dado a conocer públicamente, incluso mientras se acercaba el día del comienzo de las obras.

En una respuesta por escrito a preguntas de The Associated Press, HKND dijo que los informes se someterían a la aprobación de la Comisión del Canal y del gobierno a principios de 2015.

Una persona que conoce de primera mano las evaluaciones, pero quien no está autorizada a hablar del tema y que pidió no ser identificada, dijo que no se otorgó suficiente tiempo a un estudio apropiado y a consultas.

“Los estudios dirán que hay algunas cosas que deben tomarse en cuenta, pero algunas de esas cosas sencillamente no se van a tomar en cuenta porque ya se ha decidido cómo van a ser las cosas y las han comenzado a hacer”, dijo la persona.

ERM declinó hacer declaraciones, diciendo que no tiene autorización de su cliente para ello.

El ecologista nicaragüense Jaime Incer, quien asesora el gobierno en asuntos del ambiente pero que se opone al canal, dijo de ERM: “Están dejando que los usen”.

Agregó que el tiempo asignado a los estudios hizo imposible un análisis debido de daños potenciales a cosas como la biodiversidad y la calidad del agua en el Lago Nicaragua, los arrecifes de coral y los patrones migratorios de animales.

Telémaco Talavera, rector de la Universidad Agraria Nacional de Nicaragua y portavoz de la Comisión del Canal, dijo que se estaban haciendo algunos cambios sobre la base de las recomendaciones de los estudios, como la relocalización del planeado puerto sobre el Pacífico para proteger los mangles y la entrada al Caribe para proteger asentamientos indígenas y la pesca.

En vez de dragar el lecho del lago para hacerlo lo suficientemente profundo y que pueda aceptar el paso de buques de gran calado, se usarán aspiradoras gigantes para que los sedimentos no afecten la transparencia del agua y por tanto el proceso de fotosíntesis.

Talavera también rechazó rumores de que se permitirá a HKND pasar por encima de los dueños de tierras y prometió que la Comisión del Canal exigirá a la compañía que pague un precio justo por la tierra.

El canal, que se proyecta debe estar en operaciones para 2019, también tiene muchos defensores entre los nicaragüenses.

“Es una iniciativa que se debe respaldar, todo tiene un sacrificio y si es por el bien y desarrollo del país, que se haga, porque de lo contrario vamos a seguir en el estancamiento y la pobreza”, dijo José Marín Solano, un taxista de Managua.

A pesar de las grandes promesas de los que respaldan del proyecto, muchos no están convencidos de que se llegue a construir. Algunos señalan el historial del país en no hacer realidad proyectos de infraestructura, como una megarrefinería que se planeó con Venezuela, anunciada en 2007 y engavetada.

Una investigación de The Associated Press el año pasado concluyó que HKND, que no tiene experiencia en la construcción de canales ni ningún proyecto de esa magnitud, tiene un historial de proyectos que no llegan a concretarse en unos 20 países, aunque sus proyectos en China parecen haberse completado.

Lo que es más, no está claro que la empresa haya cumplido su meta anunciada de recaudar unos 8.000 millones de dólares en financiamiento.

Al preguntársele sobre la inversión, HKND dijo que ha “recibido muchos contactos de sectores empresariales y presentará un informe en el momento adecuado”.

En Obrajuelo, decenas de los aproximadamente 300 vecinos se reunieron una tarde reciente para celebrar el segundo cumpleaños de una niña. Una piñata en forma de conejo blanco colgaba de una cuerda frente a casas pintadas con grafiti por sus propios dueños: “Ortega vendepatria” y “Chinos fuera”.

Albalina Espinoza, de 44 años, recordó cómo se regó la noticia cuando los técnicos chinos llegaron para hacer estudios topográficos hace unas semanas. Unas 50 mujeres del poblado atacaron con palos y piedras el vehículo y le rompieron las ventanillas antes que los técnicos huyeran. Nadie resultó lesionado.

Espinoza dijo que Obrajuelo está preparado para impedir que regresen, pero no dijo cómo.

“Esto es una lucha de un burro amarrado con un tigre suelto”, dijo Jesús Vanegas López, de 65 años.

http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=AME&pagina=http://www.trincheraonline.com

Todos americanos

Publicado: diciembre 22, 2014 en Política, Sociedad

TORMENTAS PERFECTAS

EE UU y Cuba han hecho una negociación perfecta, la unidad del continente es una imagen de enorme potencial para su futuro

 La historia no cesa en sus jugadas astutas. Pretendemos saber la historia que hacemos, pero siempre estamos haciendo otra historia. El centro de gravedad de la política exterior de Obama iba a desplazarse hacia Asia según los cálculos oficiales, donde China desafía su hegemonía de forma cada vez más explícita. Quedó inesperadamente retenido en Oriente Medio, por la guerra siria y el desafío del Estado Islámico, y en la torturada relación con Rusia, por la anexión de Crimea. Y cuando nadie ya lo esperaba, y por obra exclusiva de la diplomacia, surge de nuevo ese centro de gravedad, pivote móvil de su política exterior, a las puertas de su casa, en las Américas todavía lastradas por el vestigio de la guerra fría que es el régimen castrista.

Lo dijo Obama en su discurso y en español: “Todos somos americanos”. Stephen Harper, el primer ministro canadiense que acogió los encuentros; Jorge Bergoglio, el papa argentino que les dio el impulso y la cobertura de su credibilidad; Raúl Castro, dictador y hermano de dictador, que se atreve a abrir esas puertas tan convenientemente selladas sobre la ruina de su socialismo tropical; y Barack Obama, el primer afroamericano que accede a la Casa Blanca y el presidente de sensibilidad más global y menos europea de todos los presidentes.

Obama ha convertido el obstáculo en una oportunidad que va a marcar su presidencia

Todos estos americanos han hecho una negociación perfecta. Sin filtraciones ni presiones a través de los medios. También sin europeos, agentes obligados en tantas negociaciones. Lo más europeo es el Vaticano, regido ahora por un argentino. Sus únicos y relevantes comentarios han sido para ensalzar el papel de la diplomacia, con sus pequeños pasos y su discreción, de los que se pueden desprender al menos una lección política: promover el cambio de régimen con sanciones y amenazas no suele producir buenos resultados.

El acuerdo ha pillado por sorpresa a las opiniones públicas. Pero no a observadores muy atentos, como Richard Feinberg, de la Brookings Institution, que escribió en septiembre un revelador artículo titulado Cuba y la Cumbre de las Américas. En su arranque lo dice todo: “En los próximos meses, Estados Unidos va a enfrentarse a un difícil dilema: o cambiar su política hacia Cuba o enfrentarse al colapso virtual de su diplomacia hacia América Latina”.

La VII Cumbre de las Américas, que se celebrará en Panamá en abril, iba a naufragar sin la asistencia de Cuba, exigida por todos los países frente al veto de Washington. Ahora en cambio fijará la fotografía de la unidad americana, una imagen de enorme potencial para el futuro del continente. Obama ha convertido el obstáculo en una oportunidad que va a marcar su presidencia. Nada hay más difícil que rectificar una política equivocada durante muchos años y que ha sido fruto de largos y pesados consensos. Cuando se hace, suele producir resultados inmediatos y espectaculares.

 

 

La nueva Cuba

Publicado: diciembre 22, 2014 en Política, Sociedad

Para la diplomacia norteamericana la prioridad ya no es aislar a Cuba, sino cercar a Venezuela

El reencuentro de Estados Unidos con Cuba desencadenó un debate regional. Uno de los interrogantes es por qué Barack Obama no esperó a que el castrismo, arrastrado por la recesión venezolana, se hundiera en una crisis terminal. Con el paso de los días, la respuesta es evidente. Para la diplomacia norteamericana la prioridad ya no es aislar a Cuba, sino cercar a Venezuela. Venezuela es la nueva Cuba.

Desde que el encarecimiento del pan aceleró la revolución francesa se sabe que los precios son parteros de la historia. Con el derrumbe del petróleo, del 40% en un semestre, el chavismo se asoma a un precipicio. Como a las cuentas de Venezuela ingresarán 25.000 millones de dólares menos, para evitar un default de la deuda Nicolás Maduro deberá imponer un brutal ajuste económico. El recorte recaerá sobre los 14 países de Petrocaribe, que importan cada día 500.000 barriles de crudo subsidiado. Cuba recibe 90.000, que paga con servicios médicos.

Es natural que los Castro hayan temblado ante la inminencia de otro período especial como el que declararon en 1991, cuando el colapso de la Unión Soviética redujo al 10% las importaciones de petróleo. En aquella oportunidad, Estados Unidos reforzó el embargo. Pero esta vez los astros se alinearon a favor de esos ancianos.

Hay una razón de corto plazo. Obama concurrirá en abril a la Cumbre de las Américas de Panamá, donde se encontrará con Raúl Castro. Los demás presidentes de América Latina, que repudian el bloqueo, prometían hacerle pasar un mal momento. Obama no quiere repetir la zozobra de aquel Bush vapuleado en Argentina, durante una asamblea similar, en 2005. El acuerdo con Cuba disipó ese nubarrón.

EE UU necesita volver a una región convertida en playa de otras potencias, en especial de China

La cordialidad en Panamá es indispensable. Estados Unidos necesita volver a una región que se ha convertido en playa de maniobras de otras potencias, en especial de China. Xi Jinping lleva 18 meses en el poder y ya visitó dos veces América Latina. El gabinete económico venezolano, por ejemplo, acaba de acordar en Pekín el intercambio de activos petroleros y mineros por divisas.

El presidente que dispuso el giro frente a Cuba está, además, preparando su legado. Bloqueado por el Congreso en la operación doméstica, Obama regresa hacia sí mismo por la vía de la política exterior. Se encuentra con los Castro, negocia con Irán, se compromete en la lucha contra el cambio climático.

El desasosiego de los Castro y la reorientación de Obama coincidieron con la presencia de un latinoamericano al frente del catolicismo. La intervención del Francisco no debe sorprender. Su Secretaría de Estado está dominada por expertos en América Latina. Pietro Parolin estuvo al frente de la Nunciatura en Caracas. Y sus colaboradores inmediatos, Giovanni Angelo Becciu y Antoine Camilleri, fueron diplomáticos en Cuba. Pero lo más relevante es que el propio Papa es un estudioso del castrismo. En 1998, el entonces arzobispo Bergoglio publicó Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Castro, un adelanto conceptual de su exhortación Evangelii Gaudium de 2013, en el que condena el embargo y sugiere para el régimen cubano una “transición pactada”. Bergoglio advirtió a los Castro la pesadilla que enfrentarían si el rehén estadounidense Alan Gross moría en cautiverio. Gross lleva meses enfermo y deprimido. Queda por desentrañar si para anunciar el entendimiento se eligió el 17 de diciembre por azar o porque era el cumpleaños del Pontífice.

Es la segunda vez que los Castro recurren a la Iglesia en una encrucijada. Después del derrumbe soviético, facilitaron el viaje de Juan Pablo II analizado en el libro de Bergoglio. La semana pasada siguieron el mismo criterio: cuando una conciliación la oficia el Vaticano no hay riesgo de que parezca rendición.

El reencuentro entre la isla y Washington hace del experimento bolivariano un anacronismo mayor

Bergoglio ofreció a los Castro, exalumnos de jesuitas, la “transición pactada”. Cuba recibe petróleo de Venezuela por unos 2.000 millones de dólares por año. Es el equivalente a las remesas de los exiliados, que el acuerdo con Washington podría cuadruplicar. Además, entrarían divisas por turismo e inversiones. ¿Cómo asimilar ese caudal a una economía planificada?

¿Emprenderá Maduro, frente a esta nueva escena, la reforma económica que muchos le sugieren? Él prefiere los ajustes: es probable que devalúe el bolívar y reduzca los subsidios a las naftas. Maduro se sostiene en militares reacios a la influencia cubana. Hasta el ministro de Finanzas, Marco Torres, es soldado. Un esquema represivo para un período especial.

Maduro dormía mientras Castro negociaba con Obama. Despertó el miércoles pasado para elogiar la grandeza del norteamericano. Le contestaron con sanciones a chavistas que violaron derechos humanos.

Maduro ya desaprovechó el auxilio de Bergoglio cuando hizo fracasar la mesa de diálogo organizada por el nuncio Aldo Giordano. También esa iniciativa había sido negociada entre Washington y Roma.

Cuando Chávez conoció a Obama le regaló Las venas abiertas de América Latina. Eduardo Galeano confesó en mayo que no releería ese libro porque, cuando lo escribió, ignoraba la política y la economía. El acuerdo de Washington y La Habana produce un efecto similar. Sumerge al experimento bolivariano en un mayor anacronismo.

 

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/12/22/actualidad/1419278915_654879.html?rel=rosEP