Archivos para enero 20, 2015


“Se trata más bien de todo un sistema”, dice el experto Federico Bertuzzi, cuyas implicaciones van “más allá” de la expresión de una fe privada.
AUTOR Daniel Hofkamp ESPAÑA
Momento de oración en una mezquita. / Hurriyet Daily News

La Unión Europea está debatiendo estos días una toma de postura común en seguridad hacia el terrorismo yihadista, una amenaza no sólo externa, sino que también echa raíces entre europeos.

Ante la vigencia del tema, seguimos sumando voces al debate sobre multiculturalismo, la presencia del Islam en Europa, si es posible una convivencia y cuál debe ser el papel de la iglesia ante este desafío.

En esta ocasión hablamos con Federico Bertuzzi, involucrado en el ministerio de misiones PM Internacional y con un acercamiento teórico y práctico al pueblo árabe, algo que ha plasmado editando trabajos de investigación como los libros “Ríos en la soledad” y “Ríos en tierra seca” – del que se puede leer una parte aquí (PDF) -.

 

Pregunta.- ¿Es posible la convivencia con comunidades musulmanas?

Respuesta.- Por supuesto que es posible —y deseable—, como se ha dado a lo largo de la historia, aunque debemos admitir, no siempre exenta de conflictos de diversa magnitud.

P.- En tu opinión, ¿qué medidas sociales y políticas pueden tomarse ante situaciones como las ocurridas recientemente en Francia?

 

Federico Bertuzzi.

R.- Los crímenes cometidos fueron espantosos y dignos de la más severa repulsa y condena. La actuación de las fuerzas del orden, así como las impresionantes manifestaciones contra el terrorismo, pusieron en evidencia un generalizado rechazo al fanatismo religioso. Nadie en el mundo civilizado quiere dejarse intimidar por él. Pero a lo acaecido en Francia días atrás —lamentable como fue— debería agregarse que barbaries no menores ocurren a diario y sin tantas repercusiones también en Nigeria, Irak, Siria o Afganistán, por mencionar sólo algunas de las naciones más castigadas con este flagelo.

Por regla general, los gobiernos europeos han dado muestras de apertura y respeto para con las minorías extracomunitarias, musulmanes incluidos. Pero lo que no han hecho es bregar por los derechos y las libertades de las minorías religiosas en los países de procedencia de esos inmigrantes, cristianos incluidos, que son de los que más sufren. Es bien sabido que los cristianos allí son hostigados, encarcelados, martirizados, pero Occidente no ha presionado ni sancionado a esos regímenes tiránicos, y si acaso alguno osó hacerlo, fue muy tímidamente y a destiempo.

Los políticos, sea porque se manejen con los criterios de lo que hoy se entiende como “políticamente correcto”, o porque soportan el peso de la culpa por un pasado colonialista deshonroso, o porque no quieren malograr algún sustancioso negocio (léase petróleo, tren ave, etcétera), lo cierto es que han traicionado sus proclamas de libertad, igualdad y derechos humanos. Han dejado la cuerda demasiado floja y no han sabido ni querido tensarla como hubiera sido de esperar.

Permiten que cuantiosísimos fondos de países musulmanes se inviertan en Europa. Con plena libertad levantan mezquitas, publicitan sus líneas aéreas, adquieren clubes de fútbol y bancos o propagan por televisión su religión. ¿Y a cambio de qué? De nada. Arabia Saudí no permite que en su península se erija templo cristiano alguno, ni católico, ortodoxo o protestante, ¡ni siquiera una modesta capillita de barrio! Si entre las partes se acostumbra aplicar medidas de reciprocidad en cuanto a materia comercial o diplomática se refiere, ¿no sería lógico suponer que se lo haga también en cuanto a lo religioso? ¿Conque no nos queréis dar permiso para hacerlo en vuestras tierras? Pues bien, entonces tampoco tendréis vosotros el permiso para hacerlo en la nuestra. Eso sería equidad y justicia.

P.- Comenzamos a escuchar voces de políticos y estadistas que hablan del “fin del multiculturalismo”. ¿Es posible construir una Europa que respete la identidad musulmana, o se debe poner límites a su establecimiento en nuestro continente (limitación de construcción de mezquitas, mayor control migratorio…)?

R.- Los musulmanes, como cualquier otra minoría, deben tener su legítimo espacio en la Europa del siglo XXI. No son árabes solamente, sino también centenares de otras agrupaciones etnolingüísticas y sociales, todo lo cual representa un enorme caudal de riqueza antropológica que pone de manifiesto la inconmensurable grandeza del Creador. ¿Cómo podríamos privarnos de contar con semejante multiculturalismo polifacético?

Pero lo dicho no niega el hecho de que Dios “ha prefijado el orden de los tiempos y los límites de su habitación” (Hechos 17.26) a todo el linaje humano. Así, pues, el espacio temporal y el espacio territorial, ambos están en manos de Aquel que “quita reyes y pone reyes” (Daniel 2.21; 4.26), el mismo que mora en los cielos y se ríe y “burlará de ellos” (Salmo 2.4). Por tanto, es menester que como cristianos acomodemos nuestra percepción transcendente a estas realidades últimas que nos revela la Biblia y que gobiernan la faz de la tierra. Con nuestra doble ciudadanía —celestial y terrenal— habremos de alzar nuestra voz y ser agentes de cambio, participando cívicamente con los valores del Reino de Dios.

P.- Como cristianos somos llamados a amar al enemigo, al que ahora muchos identifican como “los musulmanes” en general. ¿Cómo podemos ser sal y luz en un entorno en el que crecen la crispación y el odio?

R.- Efectivamente, nuestro Señor Jesucristo nos mandó amar a nuestros enemigos (Mateo 5.44). Por eso, aún en el supuesto de que alguien pudiera considerar a los musulmanes como “enemigos de la cruz de Cristo” (Filipenses 3.18) no debemos dejar de amarlos, entendiendo que el amor, más que un sentimiento, entraña una actitud que brota de una resolución del corazón.

Permítaseme pecar de “políticamente incorrecto”. Cristianismo e islam se diferencian —como el día de la noche— si comparamos el origen y la naturaleza de cada uno. El cristianismo se fundamenta en la Biblia y en Jesucristo; el islam, en el Corán y en Mahoma. Jesús jamás le alzó la mano a nadie; Mahoma blandió su cimitarra ensangrentada más de una vez. Uno, enseñó a ofrecer la mejilla al agresor; el otro, a atacar y castigar a los infieles (Corán 4.89, 91; 5.33; 8.12; 9.5; 47.4). Uno, negó que su reino fuera de este mundo; el otro, dijo que había que luchar hasta dominarlo.

El islam es mucho más que una religión: se trata de todo un sistema que incluye aspectos políticos, jurídicos, económicos, militares, estratégicos, laborales, familiares, etcétera. Es cierto que la inmensa mayoría de musulmanes que residen en Europa son pacíficos y probablemente no tengan conciencia ni abriguen aspiraciones hegemónicas, pero el germen de su cosmovisión está contenido en su libro sagrado, el Corán. Se lo podrá interpretar de maneras diversas, pero no se lo podrá negar. Forma parte de la dawa, su misionología, y según discurre el tiempo, daría la impresión de que van ganando cada vez mayor espacio.

Fue un español, Pablo Orosio (385-420 d.C.), discípulo de San Agustín, quien escribió acerca del avance de los bárbaros sobre la Europa cristiana: “Si sólo por esto los bárbaros fueron enviados dentro de las fronteras romanas, para que por todo el Oriente y el Occidente la iglesia de Cristo se llenase de hunos y suevos, de vándalos y borgoñones, de diversos e innumerables pueblos de creyentes, loada y exaltada ha de ser la misericordia de Dios porque han llegado al conocimiento de la verdad tantas naciones que no hubieran podido hacerlo sin esta ocasión, aunque esto sea mediante nuestra propia destrucción”.[1]

Paradójicamente, si cambiamos “bárbaros” por “musulmanes”, las palabras de Orosio podrían aplicarse —¡dieciséis siglos después!— a lo que acontece en la Europa de nuestros días. Al margen de que si su presencia y crecimiento podrá frenarse o no, como hijos de un Padre misericordioso, no debemos caer presa del temor, los prejuicios o el fatalismo.

Por el contrario, debemos amarlos y batallar espiritualmente para que conozcan al Príncipe de paz, y obtengan la salvación eterna en virtud de la sangre que un día se derramó en el Calvario. El anciano apóstol Juan nos señaló que “en el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” (1 Juan 4.18). Él “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2.1-6).

 

[1] Historia de las misiones, Justo González, La Aurora, Buenos Aires, 1970, p. 87.

 

http://protestantedigital.com/internacional/35035/el_islam_es_mucho_mas_que_una_religion


#jesuisNigeria

Los mismos días de los atentados en París, unas dos mil personas, la mayoría cristianos, morían a manos de Boko Haram en Nigeria. Ante el grito de ‘#jesuisCharlie’, muchos echaron en falta ‘#jesuisNigeria’

FUENTES Cadena Ser LAGOS
#jesuisNigeria, viñeta
Una viñeta de #jesuisNigeria

En las últimas semanas el mundo ha sido testigo de la enorme movilización en respuesta a los atentados de París. Los ataques yihadistas a la revista ‘Charlie Hebdo’ y al supermercado judío dejaron un total de 17 muertos.

Sin embargo, mientras los hechos se sucedían, en otra parte del mundo ocurría otra importante masacre de la que poca gente habló. En Nigeria el grupo Boko Haram, también yihadista, asesinaba a unas dos mil personas en lo que se ha considerado como su ataque “más letal” hasta el momento, tal y como informó Amnistía Internacional.

Ante esto, un sector de la sociedad alzó la voz por la desigualdad del nivel de protestas entre ambas tragedias. La polémica se ha desatado especialmente en las redes sociales, donde la gente ha mostrado su indignación.

Preguntas como ¿Por qué no se habla de Nigeria?, ¿Por qué nadie protesta contra Boko Haram?, o ¿Que hay de #jesuisNigeria? se han repetido en las redes. No obstante, estas protestas se han dado de forma minoritaria.

Otra de las viñetas de #jesuisNigeria

BOKO HARAM

Boko Haram cuyo significado es ‘la cultura occidental es pecado’, es un grupo islamista considerado como ramificación de Al Qaeda. Su actividad se centra sobre todo en Nigeria, aunque ya se ha infiltrado en Chad, Camerún y Níger convirtiéndose en una amenaza regional. Para hacer frente a este problema en la zona, hasta el momento sólo se han reunido diversos líderes de países de África Occidental para coordinar esfuerzos y así combatir a los yihadistas, mientras que la Unión de Estados Africanos empieza ahora a movilizarse.

El grupo nigeriano se dio a conocer internacionalmente tras el secuestro de doscientas niñas en Nigeria en abril de 2014, un acto que sí provocó la movilización de la comunidad internacional y de grandes personalidades como la primera dama de EEUU, Michelle Obama.

Posteriormente, con el paso del tiempo el suceso pasó al olvido retomado únicamente por voces puntuales que recordaban la vigencia del secuestro, pues aunque el grupo extremista anunció que liberaría a las rehenes hace unos meses, finalmente se retractó y la mayoría de ellas siguen en paradero desconocido.

En los últimos días se han seguido produciendo trágicos hechos en el país africano. Varias niñas de 10 años han sido utilizadas por Boko Haram para cometer ataques suicidas causando numerosas víctimas y los secuestros de niñas, tampoco han cesado. Se trata de sucesos que a pesar su crudeza, normalmente nos son incluidos entre los grandes temas de la agenda internacional.

http://protestantedigital.com/sociedad/35029/Quien_llora_las_victimas_de_Boko_Haram_en_Nigeria


Del año 90 dC

Se trata de un fragmento del Evangelio de Marcos, y lo han encontrado en una máscara de momia egipcia.

FUENTES Europa Press El Cairo
papiro, Evangelio
Papiro de texto del siglo II del Evangelio de Marcos

El papiro utilizado para crear la máscara de una momia en el antiguo Egipto parece contener la copia del evangelio más antigua hallada hasta ahora. Se trata de un fragmento del Evangelio de Marcos, que fue escrito durante el primer siglo, concretamente antes del año 90, según han señalado los expertos.

Aunque las momias de los faraones egipcios usaban máscaras hechas de oro, la gente común tenía que conformarse con máscaras hechas de papiro (o lino), pintura y pegamento.

Teniendo en cuenta lo caro que era en ese tiempo el papiro, a menudo para esta técnica se reutilizaban hojas sobre las que ya se había escrito.

En el caso de esta copia del Evangelio que acaba de encontrarse, los expertos la dataron mediante el análisis de los otros documentos que se encuentran en la misma máscara.

También se les realiza una datación por carbono 14. Esto les llevó a situarlo en el primer siglo, aproximadamente en el año 90 dC.

Los ejemplares más antiguos de textos de los Evangelios que se habían encontrado hasta ahora datan del siglo II (de los años 101 a 200).

UNA NUEVA TÉCNICA

Imagen de la máscara de momia investigada / Ep

En los últimos años los científicos han desarrollado una técnica que permite que el pegamento de las máscaras de momias se deshaga sin dañar la tinta sobre el papel. De esta manera, decenas de científicos y estudiosos están trabajando para descubrir textos antiguos. Los del Evangelio son uno de los textos más buscados.

«Estamos recuperando documentos antiguos de los primeros, segundos y tercer siglos. Documentos no sólo cristianos y bíblicos, sino textos griegos clásicos, comerciales, papeles mundanos o cartas personales», ha explicado uno de los responsables de este trabajo, Craig Evans.

DE MARCOS A HOMERO

En declaraciones a «LiveScience», Evans ha indicado que los documentos incluyen textos filosóficosy copias de las historias del poeta griego Homero, mientras que las cartas comerciales y personales, a veces, tienen fechas muy útiles para la investigación.

Sin embargo este trabajo tiene una desventaja, el proceso utilizado permite descubrir nuevos documentos, pero destruye la máscara de la momia, por lo que se ha generado un debate entre los científicos, acerca de si este sistema debe seguir utilizándose o no.

Pero Evans lo tiene claro, y ha destacado que estas máscaras que están siendo destruidas, revelan, a cambio, nuevos textos que aportan numerosos datos de la historia de la humanidad. «No estamos hablando de la destrucción de una pieza de gran valor de un museo», ha apuntado.

Además, ha precisado que los propietarios de las máscaras de momias conservan la propiedad de las hojas de papiro después de que se disuelva el pegamento en ellos.

http://protestantedigital.com/cultura/35050/Hallan_el_texto_de_Evangelio_mas_antiguo_del_mundo


Un fotógrafo caza fotos de los lectores del suburbano de Nueva York. El resultado queda como un mágico homenaje

Era 2011 y Reinier Gerritsen, un fotógrafo holandés, empezó a observar un cambio en el metro de Nueva York. Era sutil, pero poco a poco, los smartphones y los e-book estaban haciéndose dominantes en el ambiente. Armado con su cámara, comenzó a retratar lo que veía como una especie en vías de extinción- “leer es muy común en el metro y cada vez veía menos y menos libros impresos-, el lector parapetado tras el volumen en tapa dura o edición de bolsillo, atento al mundo que toma forma en su imaginación. La exposición que recoge este trabajo se llama, lógicamente, El último libro.

Hombre leyendo ‘Guía para el autoestopista galáctico’, de Douglas Adams

“Es muy interesante la combinación entre una cara y un libro, además de la postura corporal”, contesta en un correo electrónico, “ya que siempre sacas conclusiones, como alguien que no esperabas leyendo un título determinado o pensar que, si está ocultando la portada, está con 50 Sombras de Grey”. Aclara que cierta gente ve el libro como “una pieza de ropa, con la que mandar un mensaje”, como algunos que “no les importaba ser fotografiados, pero con uno diferente al que llevaban”.

Mujer leyendo ‘Anna Karenina’ de León Tolstoi / Reinier Gerritsen

En sus imágenes, entre el ecosistema de iPhones, Kindles y Samsungs, surge una mujer rubia, con cara de disgusto, viajando por la saga de Ender del controvertido Orson Scott Card. En otra, una lectora de 100 años de soledad de Gracia Márquez se enfrenta, espalda contra espalda, con Anthem, de la egoísta racional y musa del neoliberalismo Ayn Rand. Murakami, Austen, Voltaire… “Fue muy difícil encontrar a Philip Roth, es mi escritor favorito y tardé bastante en verlo”.

Mujer leyendo ‘Cien años de soledad’, de Gabriel García Márquez / Reinier Gerritsen

Pero, ¿tiene ventajas tiene leer en libro físico sobre uno digital en el ambiente suburbano o es solo una forma de romanticismo, de resistir el paso del tiempo? Es innegable que los e-book suponen una enorme ayuda para la espalda. Ir cargando por ahí una edición completa de Guerra y paz en la mochila puede ser malo para la salud, así como sujetarlo mientras el vagón va dando vaivenes. Por otro lado, si con esos meneos el dispositivo electrónico se va al suelo, lo más probable es que se rompa, pero si lo hace el enorme volumen con la historia de los Bolkonsky y los Rostov, el damnificado será el pie de un viajero.

Un hombre leyendo a Kurt Vonnegut / Reinier Gerritsen

El libro es, además, un objeto con una navegabilidad increíble, con el índice marcando los capítulos y los contenidos. Se demuestra en que años después, en un libro amado, el lector es capaz de encontrar esos pasajes que le encandilaron simplemente abriendo el libro, algo que con un aparato electrónico se antoja mucho más complicado. Además, tienen esa increíble capacidad de no necesitar energía eléctrica. En un trayecto de una hora al final de la jornada laboral, una edición de bolsillo de John le Carre nunca se cerrara sola, pero su versión electrónica puede quedarse sin batería.

Una mujer leyendo a Neil Velez / Reinier Gerritsen

Otro punto a favor, al menos para los posturitas, es como apuntaba Gerritsen mandar un mensaje. En la pantalla de tu libro electrónico nadie puede distinguir entre Harry Potter y Orgullo y Prejuicio, pero es cierto que si lees en smartphone y se va la luz del metro, podrás seguir con tu lectura. Eso puede volverse en tu contra, por el llamado Síndrome de Fatiga Visual y los todavía desconocidos efectos a largo plazo puede tener pasarse todo el día mirando una pantalla retrolimuninada.

Un hombre leyendo ‘They met at Gettysburg’, de Edward J. Stackpole / Reinier Gerritsen

Al preguntarle que ventajas puede tener un libro real el electrónico, Gerritsen asegura no tener ni idea. No se define a si mismo ni de un lado ni de otro, sino como un “fotógrafo del metro” al que le sorprende que se lea con tanta frecuencia la Biblia y Suzanne Los Juegos del Hambre Collins.

http://elpais.com/elpais/2015/01/19/icon/1421676099_608231.html