Archivos para enero 30, 2015


Corresponsales y analistas debaten sobre el faraónico proyecto de una empresa china en Nicaragua

 

http://elpais.com/elpais/2015/01/31/videos/1422661716_080357.html


Solo 1.200 personas se han inscrito en los registros estatales, mientras tarda en llegar la venta en las farmacias

Un hombre trabaja en sus plantas en su casa en Montevideo. / n. celaya (CORDON press)

La legalización de la marihuana en Uruguay va camino de convertirse en una despenalización del autocultivo que ya se practica en todo el país, la mayoría de las veces salteándose el registro legal previsto por las autoridades. La venta en farmacia del cannabis producido en campos controlados por el Estado, el capítulo más ambicioso de la reforma legislativa, tarda en llevarse a cabo y podría no ver nunca la luz.

En Ciudad de la Costa, una zona de casas cercana a Montevideo, abundan los vecinos que han decidido lanzarse a cultivar marihuana. Isabel, fotógrafa de 48 años y madre de dos hijos, siempre tuvo alguna planta: “Tengo dos ahora. Desde que se legalizó el cannabis es todo más fácil, se consiguen más semillas e información sobre el cultivo”, asegura.

La ley uruguaya prevé un trámite sencillo para que todo aquel que quiera tener plantas esté registrado; de lo contrario, el cultivo no es legal. Pero Isabel no piensa registrarse. “Es mi casa y es un asunto mío. Además, Tabaré Vázquez dijo que usará el registro para rehabilitar a los consumidores”, añade.

El presidente electo de Uruguay, que asumirá el poder el próximo mes de marzo, ha asegurado que no derogará la ley pero también ha hecho alusiones ambiguas sobre la utilización de los datos del registro para elaborar una política de prevención de las adicciones. Estas declaraciones han puesto en guardia a muchos cultivadores, acostumbrados durante décadas a vivir de manera clandestina.

Según datos oficiales, 1.200 personas se han inscrito en el registro de autocultivo, pero en 2014 la Asociación de Estudios del Cannabis llevó a cabo una encuesta por Internet y en pocos días contabilizó 10.000 personas que declaraban cultivar para consumo propio.

En un Grow Center de Montevideo, una tienda especializada en venta de productos para el autocultivo, los clientes llegan con cuentagotas pero de manera constante. Tres socios abrieron el establecimiento hace seis meses y aunque todavía no es rentable, las perspectivas son buenas para ellos. Las estanterías están abarrotadas de fertilizantes, pipas, medidores de humedad e invernaderos. Los invernaderos son pequeñas instalaciones con luz artificial y ventilación del tamaño de un armario. A pesar de que su precio ronda los 900 dólares, se vende al menos uno por semana.

Uno de los socios del negocio es Juan Vaz, conocido activista a favor de la legalización. Vaz reconoce que la mayoría de los cultivadores no se están registrando pero piensa que es sólo una cuestión de tiempo. “En unos años registrarse será tan automático como sacarse el permiso para poder conducir, algo elemental que sirve para evitarse problemas”, asegura.

Esta semana la policía detuvo a un hombre que tenía en su casa más de 200 plantas y en los últimos meses se han registrado otros casos similares. Según la ley, el tope máximo es de seis plantas en flor. Juan Vaz atribuye estos problemas al desconocimiento de las autoridades. “Yo tengo 100 plantas en casa, es mi biblioteca genética. Pero todas están en estado vegetativo, sólo tengo dos en flor, así que es perfectamente legal”. La floración del cannabis es una cuestión de luz, explican los expertos. La planta necesita tantas horas de sol como de oscuridad y la floración se puede provocar mediante el control de esa variable.

El presidente de la Federación de Cannabicultores, Julio Rey, confirma la necesidad de algunos ajustes; de hecho su organización participa actualmente en reuniones periódicas con el Ministerio del Interior para elaborar un “catálogo de conducta policial” relacionada con el cultivo de marihuana. “Se terminaron los tiempos en los que una denuncia anónima podía llevarte a la cárcel. Ahora todos tienen que entender que lo único ilegal es la venta o el tráfico” afirma Rey.

Tabaré Vázquez se ha expresado claramente en contra de la venta de marihuana en las farmacias, uno de los capítulos más ambiciosos de la ley uruguaya. Actualmente, las autoridades seleccionan a las empresas privadas que plantarán ese cannabis en terrenos controlados por el Estado. El proceso podría tardar unos meses más y algunos temen que al final el Gobierno impida que la marihuana llegue a las farmacias.

“La venta en farmacia nunca fue el objetivo de las asociaciones, pero ese capítulo es clave porque está relacionado con la lucha contra el narcotráfico. El mercado negro seguirá existiendo si no se genera un circuito de venta legal”, afirma Julio Rey.

El presidente José Mujica planteó la legalización como un experimento único de control estatal de las drogas y lucha contra el narcotráfico. Esa parte de la experiencia uruguaya está todavía en ciernes.

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/31/actualidad/1422666089_162815.html


La influencia de la comunidad hispana es mayor en la industria del cine que en la política

Una mujer visita una exposición de fotografía en Miami. / EFE

Suponen el 17% de la población de Estados Unidos. A día de hoy, más de 54 millones de habitantes tienen raíces hispanas. El grupo de mayor crecimiento del país. Entre los más jóvenes, datos oficiales apuntan a que cada año unos 800.000 latinos cumplen 18 años. De media, tienen 27, diez menos que la población general. El panorama actual, y el futuro que se avecina, apuntan al optimismo para esta comunidad; el día a día dicta otra máxima: la influencia de los latinos es mayor en el consumo cultural que en la relevancia en la sociedad estadounidense.

“Crecen más como consumidores que como ciudadanos”, ahonda Jéssica Retis, profesora de la California State University Northridge y coautora del documento de trabajo Los latinos y las industrias culturales en español en Estados Unidos, elaborado por el Real Instituto Elcano, a partir de datos de distintas instituciones y organismos como Nielsen o el Pew Center, por ejemplo. Con él, Retis y Ángel Badillo buscan “poner en perspectiva” la situación de los latinos. “No se trata de un estudio académico, pero sí un documento a partir del cual poder trabajar en áreas más concretas”, añade Retis.

Los votantes latinos suponen un 48% de quienes pueden acudir a las urnas

A pesar de que la palabra latino, o hispano, englobe a decenas de millones de personas de distintas nacionalidades y clases sociales, el idioma (el español) y la religión (catolicismo) actúan de vasos comunicantes entre todos ellos. Además, hay un aspecto, según recalca el trabajo del Elcano, que facilita la integración: su incorporación como consumidores. De acuerdo con datos de Nielsen recogidos en el informe, en 2012 el poder adquisitivo de los latinos se estimaba en un billón de dólares (880.000 millones de euros), mientras que se presupone un billón y medio para este año. Todo ello ha impulsado la creación de mercados propios dirigidos a la comunidad latina en concreto.

Mientras esto ocurre, y pese a que cada vez se escucha más en boca de los políticos estadounidenses la importancia del voto latino, que alcanzó una marca histórica en las elecciones de 2012 (11,2 millones de latinos votaron), solo suponen un 48% de quienes pueden acudir a las urnas. Como recuerda el documento de trabajo, menos de la mitad de los hispanos tienen derecho a votar (exactamente un 43,4%), un porcentaje inferior al de otros grupos de la población, como los asiáticos (51,7%), los afroamericanos (69,1%) y los blancos (78,9%). Los Ángeles, Nueva York, Houston, Miami y Chicago continúan siendo las áreas que aglutinan los principales mercados de consumidores, y aunque se mantienen creciendo, otros lugares como Charlotte, Atlanta, Orlando o Seattle lo hacen a mayor rapidez, pese a estar alejados de los focos.

El aumento de su poder adquisitivo ha impulsado mercados propios

La industria del cine es una muestra de la realidad de los latinos. Por un lado, se hacen notar en las taquillas; suponen el 17% de la población que acude a las salas de cine, con una media de seis veces al año. Si esa división se hace por grupos, se trata del 32% de los espectadores, un porcentaje que no ha dejado de crecer, al contrario que el de los anglosajones, mayoritario, obvio, pero que desde 2000 ha caído un 4%. Pese a ello, como recuerda el documento de Retis y Badillo, históricamente la industria de Hollywood “no sólo ha ignorado a los hispanos, sino que cuando los ha incorporado a sus narrativas ha tendido a hacerlo desde perspectivas estereotipadas y discriminatorias”. Además, según un estudio de la Asociación Nacional de Productores Latinos Independientes (NALIP, por sus siglas en inglés), de 2010 a 2013 en la plantilla profesional solo un 2,3% eran directores; un 2,2%, productores y un 6% guionistas, unos porcentajes muy bajos.

En cuanto a datos sobre el consumo de información, los latinos en Estados Unidos han incrementado el uso de Internet, que pasó del 37% al 56% entre 2006 y 2012. Un crecimiento que contrasta sin embargo con la disminución del consumo de radio (del 64% al 56%) o de periódicos (58% a 42%). También baja el consumo de televisión, aunque se mantiene con un porcentaje alto, al pasar del 92% al 86%.

Los estudios más recientes a los que hace referencia el documento de Retis y Badillo sí recalcan una mayor adquisición de smartphones, a través de los que consumen información.

 

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/01/30/actualidad/1422648468_512208.html