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Primer hallazgo de este tipo

Descubren restos de idolatría en la Judá del Primer Templo
Arqueólogos israelíes descubrieron cerca de Jerusalén un templo y figurillas que parecen pertenecer a un culto idolátrico de hace más de 3.000 años.

 JERUSALÉN

 Arqueólogos israelíes han anunciado este miércoles que han descubierto en Tel Motza, a unos pocos kilómetros de Jerusalén, un templo y varias pequeñas figuras que parece que fueron usadas para la práctica religiosa idolátrica en el reino de Judá hace más de 3.000 años.

Los restos arqueológicos se hallaron al realizar unas excavaciones arqueológicas previas a la construcción de una autopista entre Tel Aviv y Jerusalén, algo que legalmente es obligatorio cuando se realizan excavaciones en determinadas zonas de Israel.

Tel Motza y la región de los alrededores son conocidas por su importancia arqueológica. Se han hecho muchos descubrimientos allí de una variedad de períodos diferentes. Los arqueólogos creen que el lugar podría ser el asentamiento que la Biblia menciona como Mozah en el libro de Josué (un pueblo situado en la frontera entre los límites de las tierras de Benjamín y Judá).

 UN DESCUBRIMIENTO SORPRENDENTE
 Se trata de un descubrimiento “sorprendente e inesperado, pues hasta ahora no existían vestigios de lugares de culto idolátrico para el período del reino de Judá”, declararon los directores de la excavación.

Los vestigios  datan del siglo IX o X antes de Jesucristo, es decir, de la misma época del primer Templo de Jerusalén.

“La estructura de este templo único es más destacable debido a la proximidad del lugar con Jerusalén, que fue el principal centro sagrado del Reino en aquel tiempo”, agregaron los arqueólogos, “entre otros descubrimientos, el sitio ha revelados figuras de hombres de cerámica, uno de ellos con barba”, cuyo significado todavía está por concretar.

 IDOLATRÍA EN JUDÁ
 Esos vestigios parecen demostrar que grupos más o menos amplios de judíos de aquel tiempo conservaron y practicaron determinadas prácticas religiosas idolátricas de forma paralela a la práctica dominante del judaísmo en el Templo de Jerusalén, precisó Anna Eirikh, una de las directoras de las excavaciones.

El templo hallado en las excavaciones es un enorme edificio con ventanas abiertas hacia el Este: por lo tanto diseñado para recibir los primeros rayos del sol, un marco habitual en determinados templos de culto religioso idolátrico de la época.

Junto a esta estructura, se han descubierto también un altar y las antes mencionadas pequeñas figuras de arcilla, con formas humanas y de animales (antropomorfas y zoomorfas). Dos de ellas representan a hombres con el pelo rizado (una de ellas parece que con barba). Las que tienen forma de animales se corresponden con bestias de carga.

Fuentes: AFP, Reuters

Editado por: Protestante Digital 2012

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Leopoldo Cervantes-Ortiz

Parábolas sin moralejas dulcificadoras

56035_N_22-12-12-21-25-03 Una referencia al 30º aniversario de la publicación de la única obra de ficción de Carlos Monsiváis, el “Nuevo catecismo para indios remisos”.

23 DE DICIEMBRE DE 2012

 La fábula estaba en blanco. A punto de ser escrita, carecía de un tema que le procurase el respeto ajeno y la dignificase sempiternamente. Ya eran demasiadas las narraciones bobaliconas para arrullar niños, y demasiados los cuentos ingeniosos que le endilgaban a los animales las ineptitudes humanas. Hacían falta apólogos secos, enconados, sin moralejas dulcificadoras. Se requería un texto que al sorprender desagradablemente al mismísimo Dios, fuese memorable por motivos inesperados . [i]  C.M., “La fábula que estuvo a punto de sorprender a Dios”

 No podía terminar 2012 sin la aparición de nuevos libros de Carlos Monsiváis ( Las esencias viajeras (Hacia una crónica cultural del bicentenario de la Independencia)  y  Maravillas que son, sombras que fueron. La fotografía en México ), pero tampoco sin hacer referencia al 30º aniversario de la publicación de su única obra de ficción, el Nuevo catecismo para indios remisos.

Aunque según Adolfo Castañón hubo una edición previa en 1981, [ii]  lo cierto es que la de 1982 es la que dio a conocer el conjunto de parábolas semi-pseudo-cuasi-teológicas que pergeñó el cronista de al colonia Portales para vaciar en ellas todo el ácido y, al mismo tiempo, el jolgorio con que asumió las realidades religiosas tradicionales, ésas que por su formación protestante tan acendrada le calaban hondo, con todo y que él se esforzó todo el tiempo por difuminar el impacto que le causaban.

 Castañón, uno de los críticos más cercanos a Monsiváis, es quien quizá con mejor tino ha definido lo que representa este libro dentro del  corpus  monsivaíta, así como su filiación literaria :

 La palabra catecismo supone cristianismo, y el mundo postcristiano (por eso Nuevo) de Carlos Monsiváis podría ser leído a la luz de G.K. Chesterton y de V. Swift, pero sobre todo del Mark Twain de Fragmentos del Diario de Adán y Eva, del Diario de Eva y teniendo en cuenta la etimología del catecismo, es decir, teniendo presentes los ecos de la modernidad cristiana desencantada en conflicto y complicidad con el paisaje de un territorio tan pronto cristiano, tan pronto católico, según las necesidades de la parodia, que le ha tocado como hábitat al testigo. Desencantado de Dios y de sus símbolos, del lenguaje y de las instituciones encargadas de transmitir las creencias, al escritor el único vestigio de Dios que le queda en la marea del nihilismo generalizado es el Lector, ese santo espíritu en función de quien la escritura se cumple . [iii]

Y es que en este volumen estamos ante una recopilación de 50 textos híbridos (40 en un principio, aunque inicialmente sólo serían nueve), con un sabor predominante a fábula, es verdad, pero con el tono irónico permanente que no solamente toca el asunto para ridiculizarlo, sino que lo convierte en una mezcla de seriedad y jocosidad, y hasta de sermón y jaculatoria gozosa. Algunos títulos de los textos para corroborar lo anterior: “Parábola de la virgen provinciana y la virgen cosmopolita”, “Quien no odie a los símbolos sólo conocerá la Fe por aproximación”, “Del refrán que fue piedra de tropiezo de la Fe”, “El rezo desobediente”, “El santo que tenía mala clientelea, etcétera. Acerca del  Nuevo catecismo…  versó la amplia entrevista que le hizo su amiga Elena Poniatowska (“Los pecados de Carlos Monsiváis”,  La Jornada Semanal,  23 de febrero de 1997,  www.jornada.unam.mx/1997/02/23/sem-monsivais.html ), el también autor de  El Estado laico y sus malquerientes  se explaya y recuerda el origen del libro:

 Francisco Toledo, hombre de curiosidad inagotable, descubrió en Oaxaca un Catecismo para indios remisos, es decir, para indios renuentes a “la verdadera religión”, como se decía entonces. Armando Colina y Víctor Acuña compraron un juego de grabados del siglo XVIII y se lo dieron, y Toledo decidió trabajar estos temas religiosos, uniéndolos a su mitología juchiteca y poniéndole como título Nuevo catecismo para indios remisos. Me pidió nueve textos y acercándome a lo que creí el espíritu de los grabados, los hice, pero luego ya absolutamente contaminado añadí tres textos, y en una siguiente edición agregué otros diez. Y luego reescribí.

 De modo que la intención más remota ni siquiera fue suya, pero al participar en el proyecto progresivamente advirtió la manera en que coincidía con sus “intereses ocultos” de trabajar el tema religioso que siempre le apasionó y que aquí le dio ocasión de desarrollarlo como pocas veces, pues los registros escriturales que maneja lo acercan y lo alejan, en un vaivén frenético, como ya se dijo, a formas discursivas ligadas a la expresividad de lo sagrado en varias de sus manifestaciones. Porque nada más paradójico que un protestante reescribiendo un catecismo católico rechazado por la masa indígena de la Nueva España, que así podría resumirse el contenido de este panfleto posmoderno (aunque no en la edición de 1982, necesariamente, quizá más en las posteriores), pues también puede entrar en esa categoría sin ningún problema.

 Sin entrar en especificaciones odiosas, el propio Monsiváis define el género de sus textos, con la mente puesta tal vez en lectores ávidos y morbosos por encontrar al “autor creyente” haciendo gala de sus convicciones, pero nada más lejano, por supuesto. A la pregunta sobre si es un libro de ficción, respondió :

 Sí. Es un intento de glosar, de llevar a su consecuencia extrema la lógica de las supersticiones. En la Nueva España, por el modo en que se implantó la fe y por esa lenta asimilación de una creencia nueva en un medio tan salvajemente sometido, se produjo una cantidad enorme de supercherías, en sí mismas manicomiales. Y me atrajo la idea de llevar a sus consecuencias a fin de cuentas previsibles lo ya concebido desde la más vigorosa fantasía. Sé que es imposible contender con la fantasía desprendida de las creencias religiosas o equipararse a ella, pero el intento me absorbió un tiempo.

Cada lector puede encontrar en estas fantasías reescritas el hilo conductor para una apropiación distinta del legado religioso tradicional, aderezado con una visión alegórica tributaria de  El progreso del peregrino,  de Bunyan, el puritano, un clásico del universo literario y religioso que Monsiváis conoció muy bien. Su testimonio de lector es inapelable:

 ¿Cuál fue tu catecismo de niño?
 De niño no tuve catecismo por no ser católica mi formación. En todo caso, habré leído alguno de esos catecismos de la Historia Patria que abundaban en las librerías de viejo. Seguramente leí resúmenes de Guillermo Prieto, y en la secundaria intenté leer el de Roa Bárcena y fracasé. Ya en preparatoria leí, no sin morbo, el del Padre Ripalda.
 ¿Por qué fracasaste en ese aprendizaje de los catecismos?
 Porque disponía de un gran equivalente, que rehúye la idea misma de catecismo, La Biblia, leída con cierta perseverancia desde que me acuerdo. Y porque había leído novelas de la formación ejemplar,  The Pilgrim’s Progress  (El progreso del peregrino), de John Bunyan, muy importante para mí. Pero exagero. Resumiendo,  la Biblia fue la madre de todos los catecismos para mí, y el antídoto.  (Énfasis agregado.)

El diálogo con el catolicismo, que no crítica necesariamente, desde esa vertiente, es difícil, pero no imposible:

 [El libro] No critica a la religión católica. No pasa por la fe, pasa por el lado de la locura extendida en algunas creencias. En lo tocante a la religión, el pasmo es tan inmenso que me impide pronunciamientos, pero los desafueros a nombre de esas creencias me han resultado desde niño muy divertidos, y me propuse atender ese mundo no tan marginal, pero nunca central, de las creencias católicas en México y examinarlo a la luz de la sátira. En cuanto al protestantismo, el tipo de supersticiones que ha provocado es distinto al católico, pero no por ello deja de parecerme divertido. Lo que pasa es que me llevaría más tiempo, y no sé si hay el conocimiento suficiente de estos prejuicios para que el resultado no fuese una querella de gueto.

He aquí un texto completo para apreciar las dimensiones de la intertextualidad monsivaíta y sus derivaciones en todos los sentidos:

 Las dudas del predicador
 Enmienda tú, arcángel San Miguel, apóstol de las intercesiones sin lisonjas, enmienda tú a estos naturales y nativos, y extírpales las influencias perversas, y el ánimo de transformar los templos en tianguis indecentes, y borra de ellos las supersticiones, y elimina con ira a sus falsos reyes, sus abominaciones y blasfemias, sus monstruos que paren ancianos a los catorce meses, y sus iguanas que hablan con las reliquias como si éstas tuvieran don de lenguas.
 Varón inmaculado, santo arcángel, castiga a los nativos, cortos de manos y restringidos de piernas, quebrantados y confusos. Haz que sepan de tu aborrecimiento y tu justicia. Que sus arroyos se tornen polvo abyecto, sus perros amanezcan desdentados, su falsa mansedumbre se vuelve azufre y sus cánticos sean peces ardientes sobre su miseria. Pasa sobre sus dioses escondidos cordel de destrucción y que en el vientre de las indias mudas aniden humo y asolamiento.
 Porque, enviado con alas, éste tu siervo ha vivido entre nativos muchos años, exhortando y convirtiendo a quienes no quieren distinguir ya entre la verdadera religión y las idolatrías nauseabundas, entre el pecado y el respeto a la Ley. Castígalos, Miguel, y devuélveme mi recto entendimiento, para que ya no sufra, y abandone los tenebrosos cultos de medianoche y nunca más le ruegue, pleno de confusión y de locura, a Tonantzin, Nuestra Madre… de la que inútilmente abominan los hombres barbados que con espada y fuego instalaron sus dioses en nuestros altares creyendo, pobres tontos, que hemos de abandonarla algún día, a ella, nuestra diosa de la falda de serpientes . [iv]

 Lo prehispánico, lo católico, lo sincrético y lo moderno: todo ello amalgamado en una fábula que se muerde la cola porque la religiosidad, libre de amarras dogmáticas, siempre ha seguido su curso, más allá de cualquier intento por domeñarla . Ésa es otra de las raíces en el largo andar del cronista negado para teólogo que exploró con hilaridad auto-contenida los territorios del deseo reprimido en todas sus formas. Y sí, negó ser teólogo, pero no se contuvo a la hora de indagar esos caminos tan retorcidos. Poniatowska quiere acorralarlo: “Tú tienes bases suficientes para hacer un ensayo muy extenso sobre la religión, pero hasta hoy siempre has tocado el tema con humor, ¿por qué?”. Y él responde: “Porque no soy teólogo. Hasta ahora mi registro de la religión ha sido a través de la literatura y del rechazo a la intolerancia”. En este combate sin fin, los textos de Monsiváis también se ubican en una trinchera muy específica y saca partido de la misma:

 El teólogo de avanzada y su repertorio anacrónico
 Si había alguien orgulloso de su espíritu contemporáneo, era el Teólogo de Avanzada. Creía que todo dogma era cuantificable, verificaba las correspondencias entre la física y el Sermón del Monte, sostenía que un milagro no viola sino amplía las leyes de la naturaleza, y no se oponía a declarar simbólicos o alegóricos los textos bíblicos juzgados inexactos o falsos por la razón. Pero al Teólogo de Avanzada lo acompañaba la mala suerte. Bastaba su presencia en una boda para que por ensalmo se multiplicasen bebida y comidas. Salía al campo y lo seguía una orquesta de seres inanimados. Decía una agudeza y la víctima de su chiste inofensivo se retorcía de dolor al otro lado del océano. Durante una sequía imploraba por agua y tras cuarenta días y cuarenta noches de tormenta incesante, muchas especies desaparecían para aflicción de zoólogos y ecólogos.
 “¿Cómo es posible?”, se preguntaba, “Yo, el Teólogo de Avanzada, hago a pesar mío milagros fuera de época. Di un discurso sobre el Evangelio y la rotación de los astros y en la primera lección oscureció a mediodía y llovieron del cielo focas y jirafas. Anhelo el diálogo cartesiano y me aclaman muchedumbres fanáticas. Nadie, absolutamente nadie, toma en serio mi intento por hermanar la religión y la ciencia”, Mientras se lamentaba, llegó una carta de la Academia notificándole el rechazo por “acompañar su solicitud con demostraciones precientíficas”. Irritado, el Teólogo de Avanzada lanzó una maldición y todos los miembros de la Academia se convirtieron en sapos de piedra.
 Por una vez, el Teólogo se alegró de sus poderes a la antigua . [v]

 Finalmente, Linda Egan, autora de un libro fundamental ( Carlos Monsiváis. Cultura y crónica en el México contemporáneo.  Fondo de Cultura Económica, 2004) y quien en un principio no había consignado la influencia bíblica en su obra, afirma, señalando otras filiaciones, pero también las características formales de esta escritura “neo-catequética”:

 La mayoría de estos textitos son fábulas, breves relatos alegóricos que son descendientes reconocibles de la tradición medieval de un don Juan Manuel. El grueso de estas narraciones didácticas son antirrealistas, apropiándose libremente de lo fantástico, lo maravilloso y lo mágico-real: la moraleja que comunican relaciona su forma y función con el ejemplo o parábola (bíblica). Es a la vez natural e irónico que la imaginación ficcional de Monsiváis se alinee con este género ya que ha […] estudiado objetivamente tanto la tradición pagana como la cristiana, profesa una doctrina que tiene la moralidad por la base de una mentalidad moderna y democrática, y reconoce que un entendimiento secular de la cultura mexicana exige un entendimiento profundo de sus dogmas y rituales sagrados. […]
 Un ánimo finalmente optimista persiste en toda su obra, pero en el Nuevo catecismo, su participación explícita en la tradición de la literatura sermonesca, el diálogo socrático, la exégesis bíblica, la parábola y la sátira litúrgica del Medioevo ubican estas fábulas dentro de un tiempo ético que se apresura hacia revelaciones de un mundo justo por venir. [vi]

El lector potencial tiene ante sí, una gran tarea, con una anunciada gratificación de por medio: no parará de reírse de sí mismo a la hora de enfrentarse al  Nuevo catecismo de indios remisos,  es decir, buena parte de los adoctrinados/as por la Iglesia Católica en toda América Latina.

 


   [i] C. Monsiváis,  Nuevo catecismo para indios remisos.  México, Siglo XXI, 1982, p. 19.
   [ii] A. Castañón, “Carlos Monsiváis: una experiencia estética de la dialéctica de la secularización”, en  Nada mexicano me es ajeno. Seis papeles sobre Carlos Monsiváis. Universidad Autónoma de la Ciudad de México, 2005 ,  recogido en Raquel Serur, coord.,  La excentricidad del texto. El carácter poético del  Nuevo catecismo para indios remisos. México, UNAM, 2010 (El estudio), p. 31. Su recuento de las apariciones de esta obra es minucioso: 1) Arvil Gráfica, con 11 láminas de Francisco Toledo, noviembre de 1981; 2) Siglo XXI Editores, 1982 (colofón fechado el 8 de octubre); 3) Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1992, aumentada; 4) Ediciones Era, 1996; 5) Biblioteca Era, 2001; y 6) el disco compacto de la UNAM, 1998, colección Voz Viva, que incluye 8 textos, cuya lectura del autor va acompañada por la flauta de Horacio Franco. Tres de ellos pueden escucharse en: www.descargacultura.unam.mx/playerList/showAlbum?playerList.id=16948 .  La revista Nexos  también publicó algunos:  www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=266496.
   [iii] Ibid.,  p. 40.
   [iv] C. Monsiváis,  Nuevo catecismo…,  pp. 17-18.
   [v] Ibid.,  pp. 59-60.
   [vi] L. Egan, “La teología secular de Carlos Monsiváis en  Nuevo catecismo para indios remisos ”, en R. Serur,  op. cit.,  pp. 109-110, 138-139. Énfasis agregado.

Autores: Leopoldo Cervantes-Ortiz
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¿A unos días del ‘fin del mundo maya’?

Publicado: diciembre 6, 2012 en Cultura

El mito del 21-12-12

¿A unos días del 'fin del mundo maya'?
Historiadores y científicos explican las incoherencias sobre el supuesto “fin de los tiempos” del calendario maya para el veintiuno de diciembre de 2012.

MÉXICO

Nueva Era, pseudociencia, ignorancia y supersticiones. El “fin del mundo” en 2012, una teoría que se ha puesto de moda en los últimos años, fue analizada en un ciclo de conferencias en México hace meses (se cumple ahora un año), en el que participaron expertos en la materia. desde entonces nada ha cambiado para que sus opiniones no nos sirvan de referencia . Científicos mexicanos y extranjeros derribaron los mitos creados por los supuestos “profetas modernos” en torno al “cataclismo maya”.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Ciudad de México organizó una conferencia en la que participaron un astrofísico, una historiadora y dos epigrafistas, que se encargaron de cuestionar el supuesto cataclismo o un “cambio de conciencia de la humanidad, que presuntamente se producirá el 21 de diciembre del año venidero”, explicó el INAH en un comunicado.

El tema fue analizado por expertos en la cultura maya, entre ellos el historiador  Erik Velásquez, que explicó que la “profecía maya de 2012” surgió en la década de los 70, cuando el escritor Frank Waters escribió un texto con una “mezcolanza de creencias”.

En dicho documento aseguró que el “Monumento 6 de Tortuguero, en Tabasco, marca el supuesto fin de un Quinto Sol (que es un concepto mexica, no maya) y la llegada de una nueva humanidad o Sexto Sol”, recordó.

Velásquez señaló que a partir de ese texto comenzó una secuencia de obras sobre la “nueva Era” que ha crecido y genera grandes ganancias, debido a que “satisface la necesidad de mucha gente de creer, pero que no tiene ningún sustento en los métodos de la investigación humanística ni académica”.

Los mayas del periodo Clásico (250-900 d.C.) “de ninguna manera pensaron que su tiempo se iba a terminar en 2012”, afirmó.

 IMPROBABILIDAD ESTADÍSTICA
Los epigrafistas  Sven Gronemeyer y Erik Velásquez  de la Universidad de La Trobe (Australia) aseguraron que  la citada inscripción en el Monumento 6 de Tortuguero solo señala una fecha sobre la terminación de un ciclo y el comienzo de otro , período en el que retornaría una de las deidades mayas, el dios Bolon Yokte.

El astrofísico  Jesús Galindo  aclaró que aunque los mayas fueron grandes astrónomos, ni ellos “ni la ciencia actual estarían en posibilidades de plantear un ‘fin del mundo’”. El científico consideró imposible tratar de pronosticar que un cometa “extermine” a la humanidad, “pues es un evento que no se puede predecir con exactitud”.

Además, las personas  hablan “de las grandes erupciones en el Sol que suceden cada 11 años, pero por suerte tenemos un escudo magnético que evita que nos afecte”,  aseguró.

 CALENDARIO EQUIVOCADO
Por su parte, la historiadora mexicana  Laura Caso Barrera  explicó que la única predicción conocida de los mayas fue escrita en el libro Chilam Balam de Ixil en el siglo XVIII, quienes retomaron una profecía babilónica divulgada por el sabio Beroso del siglo III a.C., a partir de la cual  anunciaron el fin del mundo para el año 1887 de nuestra era.

Los expertos concluyeron que todas las versiones sobre el “fin del mundo” son rumores y leyendas que sacan de contexto la visión de las antiguas culturas. Añadieron que este fenómeno es parte de la necesidad de creer de mucha gente como consecuencia de la inestabilidad política y económica o por el cambio climático.

Fuentes: Efe

Editado por: Protestante Digital 2012

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Pastor, mártir, profeta, espía

Bonhoeffer, el pastor asesinado por conspirar contra Hitler
Sale en español el libro de Eric Metaxas sobre Dietrich Bonhoeffer que figuró en la lista de más vendidos del New York Times, y seleccionado entre los mejores libros del año.

EEUU

 Además de ser una de las figuras más fascinantes de la iglesia luterana alemana del siglo XX, Dietrich Bonhoeffer formó parte de un pequeño número de disidentes que pusieron su vida en juego en su lucha contra el Tercer Reich.

Como consecuencia, Bonhoeffer es reconocido y recordado tanto por sus obras sobre espiritualidad así como por su ejecución en 1945 en un campo de concentración debido a su participación en el complot para asesinar a Adolf Hitler.

 Las dos complejas vidas del líder religioso –teólogo y héroe- aparecen entrelazadas en la laureada biografía del autor norteamericano Eric Metaxas. La versión en español del libro,  Bonhoeffer: pastor, mártir, profeta, espía  (octubre 2012) está ya a la venta este mes de noviembre, publicado por el Grupo Nelson, la división en español de Thomas Nelson Inc.

La crónica sobre el pastor que conspiró contra Hitler es también el recuento de la extraordinaria fe de un hombre y el destino de la nación que trató de librar de las garras del nazismo.

Desde que fue publicada en inglés en 2010,  Metaxas ha sido elogiado por lo que muchos críticos han llamado una “biografía del poder fuera de lo común”. El libro figuró en la lista de los más vendidos del diario The New York Times, y fue seleccionado entre los mejores libros del año. La obra fue premiada como el mejor libro cristiano de 2010 por la Asociación de Editoriales Evangélicas. En 2011 ganó además el premio John C. Pollock por Biografía otorgado por la Escuela de Divinidad Beeson y el galardón Christopher en la categoría de no ficción.


Para contar la historia sobre cómo, armado con un excepcional coraje moral, el religioso alemán se enfrentó a uno de los males más monstruosos de la historia, Metaxas utiliza documentos previamente no disponibles , incluyendo cartas personales, detalladas entradas de diarios y testimonios de primera mano. Como resultado, el autor nos revela las dimensiones de la vida de Bonhoeffer con una impresionante profundidad.

En  Bonhoeffer, pastor, mártir, profeta, espía , el lector podrá apreciar la mejor dimensión de la desgarradora decisión que tuvo que tomar Bonhoeffer en 1939 de abandonar el refugio seguro que le proporcionaba Estados Unidos por la peligrosa Alemania de Hitler . Los fragmentos de las cartas de amor y los mensajes codificados por escrito desde y hacia la célula de Bonhoeffer 92, permiten descubrir por primera vez la historia completa de un romance apasionado y trágico que vivió el líder religioso luterano.

 Además, Metaxas arroja nueva luz sobre la reacción de Bonhoeffer a la Kristallnacht, (del alemán, Noche de los Cristales Rotos) , el feroz ataque contra los judíos en la Alemania nazi y Austria. El biógrafo también brinda detalles de su participación en el famoso complot Valkyrie y en “Operación 7,” el esfuerzo para el contrabando de judíos en la neutral Suiza.

«En Bonhoeffer: pastor, mártir, profeta, espía, Eric Metaxas narra la historia de Bonhoeffer con pasión y sofisticación teológica, desafiando con frecuencia los relatos revisionistas que lo hacen parecer un “humanista”», indicó el diario Wall Street Journal al reseñar la biografía.

Por su parte, Publisher‘s Weekly comentó: «En este importante y apasionante análisis de la vida de Dietrich Bonhoeffer, Metaxas… ofrece una revisión exhaustiva de una de las épocas más oscuras de la historia».

«Un logro extraordinario que narra la vida de Bonhoeffer con lucidez, detalle histórico y un manejo concretamente contextualizado de su, con frecuencia, malinterpretado legado teológico», dice ChristianBook.com.

 UNA VIDA DE AVENTURA
 El teólogo alemán formó parte de la resistencia al nazismo de Hitler. Se negó a ejercer como pastor en la Iglesia de Prusia, que había aceptado la disposición aria según la cual se prohibía a cualquiera que tenía sangre judía ejercer un ministerio en la Iglesia .

Se enfrentó a los “cristianos alemanes” de Hitler , que querían suprimir de la Biblia el Antiguo Testamento, desjudaizar a Jesús y transformarlo en un héroe político.

En abril de 1943 fue detenido por la Gestapo acusado de conspirar contra Hitler y encarcelado en Berlín. Enviado posteriormente al campo de concentración en Buchenwald, fue ahorcado por los nazis el 9 de abril de 1945. La burla del destino: Hitler se suicidó 21 días después. El monstruo pudo haber adelantado su trágica muerte unas tres semanas.

 EL AUTOR
 Eric Metaxas nació en Nueva York en 1963. Es graduado de la Universidad de Yale. Sus críticas de cine, ensayos y poesía, han sido publicadas en diversos medios como los diarios The New York Times, y el Washington Post. Además de Bonhoeffer, pastor, mártir, profeta, espía, Metaxas es el autor de la biografía de William Wilberforce, el también “bestseller” Maravillosa Gracia, “libro compañero oficial” del filme del mismo título.

Editado por: Protestante Digital 2012

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José de Segovia Barrón

Vázquez-Rial y la revolución perdida y desencantada
El desencanto de los viejos revolucionarios ha mirado todo lo que se hace debajo del sol, y lo ha encontrado vanidad.

 

Me entero en la costa irlandesa de que ha muerto de cáncer, a los 65 años, el escritor de origen argentino Horacio Vázquez-Rial, en Madrid. Aunque no le conocí personalmente, tuve noticias suyas cuando publiqué un comentario a su novela Revolución . Lo puso –para mi sorpresa– en su página web , íntegramente, aunque tal vez no compartiera el final del artículo –puesto que era agnóstico aunque decía que quería vivir según la norma de Pascal, “como si Dios existiera”–. Me pregunto ahora, qué pensaría al final de su vida…
El protagonista de su libro es un exiliado latinoamericano como él, que fue a Barcelona en 1974, amenazado por el grupo ultraderechista de la Triple A . Tras militar en el comunismo –en su caso, trotskista–, su personaje evoca, desengañado, sus sueños revolucionarios, estando ya lejos de los ideales de juventud. Esta narración desmitificadora recuerda los años sesenta como una época de grandes mentiras y nos hace preguntarnos, una vez más: ¿qué pasó con la revolución?
La historia que evoca este libro no es la búsqueda de un tiempo perdido. Ya que para su personaje, Pablo Estévez, la revolución de los años sesenta no fue más que una pérdida de tiempo. El distanciamiento con el que Vázquez-Rial recuerda aquella época, ya no está marcado por la nostalgia, sino por el escepticismo ante la épica personal con la que hoy contempla un pasado estereotípico, el del intelectual latinoamericano, comprometido con un activismo de izquierdas . El largo exilio europeo ha hecho cada vez más pesimista al autor del valor de su supuesta ideología revolucionaria.
LA GENERACIÓN DEL DESENCANTO Estévez cuenta al hijo de un amigo qué ideales le movieron a él y a su padre, en los años sesenta. Su pensamiento entonces, se le antoja ahora un conjunto de tópicos repetidos a pares, que le resultan tremendamente contradictorios e increíblemente falsos. Su idea dicotómica del bien y del mal no es para el personaje de Revolución más que una ficción. Pero en aquellos días lo ficticio y lo ilusorio parecía haber ocupado el lugar de lo real, que es para Vázquez-Rial quizás la condición esencial de toda utopía .
Una de las metáforas que recorre la novela asemeja la revolución a un juego de ruleta. La ingenua idea de aquel que cree tener la fórmula para descubrir el número ganador, y llevar así al casino a la bancarrota, es comparada al análisis pseudo-científico con el que el autor/protagonista preconizaba la revolución comunista. Su postura no es que fuera utópica, es que era una completa falacia . “La pretensión de burlar el cálculo de probabilidades mediante la intervención cíclica en su cumplimiento es tan absurda como la pretensión de burlar las leyes de la historia, que son las leyes del caos…”
¿Era la revolución una manifestación de la ambición personal, disfrazada de colectivismo? Napoleón decía que hay dos tipos de personas en toda revolución, los que la hacen, y los que se aprovechan de ella.
En esta novela se va dibujando el horror, al desvelar la realidad que había detrás de las actividades de un grupo de izquierdas argentino. Una devastadora tortura arruina interior y exteriormente a sus protagonistas. “Un día dejé de entender”, dice Estévez. Porque, como decía Jean Jaurés, ya no son los hombres los que hacen la revolución, sino la revolución la que maneja a los hombres .
EL MAYO FRANCÉS Cuando era estudiante, recuerdo haber asistido a un debate en el Círculo de Bellas Artes de Madrid con el filósofo español Fernando Savater y uno de los cabecillas del mayo francés, el mítico Danny El Rojo, que estaba todavía dedicado a la política con los Verdes alemanes. El tema era: ¿Qué quedaba de la revolución?  El acto estaba relacionado con un libro y una serie de televisión que había hecho Cohn Bendit con entrevistas a sus antiguos compañeros en Europa y Estados Unidos. Estos revolucionarios eran ya en los años ochenta ejecutivos de multinacionales, políticos conservadores y liberales, o simplemente vendedores de hamburguesas y pantalones vaqueros, o seguidores de cualquier gurú.
Aquel día escuchaban a Bendit y Savater varios militantes comunistas, algunos de la vieja guardia, y otros más bien adolescentes militantes de la nueva izquierda. Recuerdo que había en el ambiente auténtica indignación ante estos hombres, que ahora consideraban traidores de la causa revolucionaria. Los insultos se repetían, hasta llegar a una situación tal de caos, que Bendit se levantó de la mesa, y puesto en cuclillas frente al público, exclamaba gesticulando, en un vehemente francés: “Pero ¿qué es?, ¿qué es la revolución?”. Y mientras un anciano le acusaba de su ignorancia del materialismo histórico, Danny El Rojo le contestaba santiguándose, en evidente muestra de ironía ante aquellos dogmas marxistas que un día le conmovieron…
REVOLUCIÓN ESPIRITUAL “Generación va, y generación viene”, dice el Eclesiastés . “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.” El desencanto de los viejos revolucionarios ha mirado todo lo que se hace debajo del sol, y lo ha encontrado vanidad . “Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse” (1:14-15).
La revolución no puede cambiar el mundo, pero ¿puede cambiar todo un mundo dentro de ti? La idea de la revolución, reconoce el personaje de Vázquez-Rial, no fue en su caso sino ansía de ser otro. Hay una revolución espiritual que Jesús llama nuevo nacimiento ( Juan 3), y que sólo puede producir el Espíritu de Dios . Nada más tras el reconocimiento y la humillación de aceptar esta situación, es que es posible que esta revolución triunfe. Ya que la liberación se hace realidad por medio de la batalla que sólo Jesucristo ha podido ganar ( Marcos 10:45).
Es una salvación personal, pero que tiene también dimensiones cósmicas. Porque la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios ( Romanos  8:21). El cristiano es por eso militante de un mundo nuevo. “Esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia” (2 Pedro 3:13). Pero no hay otra forma de esperar paz y justicia en este mundo, que haberla experimentado antes en nuestro corazón.

Autores:José de Segovia Barrón

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Una influencia sin igual

Seis imborrables huellas de Jesús en la historia
La influencia del maestro que vivió hace 2000 años es palpable en la sociedad de formas que no siempre tenemos en cuenta.

 ESTADOS UNIDOS

Un artículo del  Huffington Post (versión EEUU) firmado por el pastor presbiteriano John Ortberg  reflexiona sobre la “normalidad” con la que Jesús es objeto de opinión en la sociedad occidental.

No es extraño, dice Ortberg, que a los candidatos presidenciales de Estados Unidos se les pregunte repetidamente qué piensan de Jesús, que deportistas hagan mención de él en sus triunfos o derrotas, o que haya cientos de organizaciones, aún no cristianas, que utilizan su nombre de forma identificativa.

El historiador de Yale Pelikan Jeroslav escribió: “Independientemente de lo que a nadie personalmente puede pensar o creer en él,  Jesús de Nazaret ha sido la figura dominante en la historia de la cultura occidental desde hace casi 20 siglos.  Si fuera posible que con algún tipo de super-imán pudiéramos arrastrar hacia arriba cada trozo de historia que lleva al menos un rastro de su nombre, ¿qué nos quedaría?”.

 A esta reflexión se une Ortberg, expresando que “la vida de Jesús es como un cometa con una cola muy larga”, para presentar luego seis huellas imborrables que las enseñanzas de Jesús han dejado en la historia.  Estas son:

 – Niños. En el mundo antiguo, los niños no tenían valor hasta adultos, se les discriminaba por género, y hasta podían ser vendidos como esclavos. El trato de Jesús hacia los niños y sus enseñanzas llevaron a la prohibición de tales prácticas, así como a la creación de orfanatos y la práctica del apadrinamiento. Un estudioso noruego llamado Bakke escribió un estudio de este impacto, titulado “Cuando los niños se convirtieron en personas: el nacimiento de la infancia en el cristianismo primitivo”.

 – Educación. El amor al aprendizaje y al estudio de las Escrituras llevó a la fundación de los monasterios, que fueron la cuna de los gremios académicos. Las universidades, como Cambridge, Oxford y Harvard, se inspiraron en su fundación en la enseñanza de Jesús de amar a Dios con toda la mente. La primera legislación para financiar la educación pública en las colonias fue llamada “La ley para engañar a Satanás”, con la idea de que Dios no quiere que ningún niño sea ignorante. El mundo antiguo tendía a reservar la educación para la élite: la noción de que todos los niños llevaban la imagen de Dios ayudó a impulsar el movimiento para la alfabetización universal.

 – Compasión. Jesús tenía una preocupación universal para los que sufrieron que trasciende las reglas del mundo antiguo. Su compasión por los pobres y los enfermos llevó a la creación de instituciones de cuidado de los leprosos y el comienzo de los hospitales, tal y como los conocemos hoy. El Concilio de Nicea decretó que siempre que existiese una catedral tendría que haber un lugar donde cuidar a los enfermos y a los pobres. Es por eso que aún hoy en día los hospitales tienen nombres como “Buen samaritano”, “Buen Pastor”, o “San Antonio”.

 – Humildad. En el mundo antiguo, entre las virtudes destacaban el coraje y la sabiduría, pero no la humildad. Plutarco escribió un libro de autoayuda que podría romper las listas de best-sellers en nuestros días: ¿Cómo alabarte sin ofender? La vida de Jesús como siervo finalmente conduciría a la adopción de la humildad como una virtud ampliamente admirada. El historiador John Dickson escribe: “es poco probable que cualquiera de nosotros pudiera aspirar a esta virtud si no fuera por el impacto histórico de su crucifixión… Nuestra cultura sigue siendo “cruciforme” mucho después de que dejó de ser cristiana”.

 – Perdón.  En el mundo antiguo, la virtud significa recompensar a tus amigos y castigar a tus enemigos. Conan el bárbaro era el modelo, parafraseando a Gengis Khan en su famosa respuesta a la pregunta “¿Qué es lo mejor en la vida? Aplastar a tus enemigos, verlos desfilar frente a ti, y escuchar los lamentos de sus mujeres”.Pero la idea de Jesús es radicalmente distinta. Lo que es mejor en la vida es amar a tus enemigos, y verlos reconciliados contigo. Hannah Arendt, la primera mujer nombrada para una cátedra en Princeton, afirmó: “El descubridor del papel del perdón en el ámbito de los asuntos humanos fue Jesús de Nazaret”. Esto puede ser discutible, pero desde luego, Jesús le dio una difusión única.

 – Reforma Humanitaria.  Jesús tenía una manera de defender a los excluidos que a menudo era francamente irritante para quienes detentan el poder. Su inclusión de las mujeres condujo a una comunidad a la que las mujeres se reunieron en cantidades desproporcionadas. Los esclavos -hasta un tercio de las poblaciones antiguas– formaban parte de la comunión de la iglesia, donde su amo pasa a lavar sus pies en lugar de golpearlos. Un texto antiguo instruyó a los obispos a no interrumpir el culto para saludar a los asistentes ricos, sino para sentarse en el suelo para dar la bienvenida a los pobres. El apóstol Pablo dijo: “Ahora no hay ni Judio ni gentil, esclavo ni libre, varón y hembra, porque todos sois uno en Cristo Jesús”. Thomas Cahill, escribió que se trataba de la primera declaración de igualitarismo en la literatura humana.

Tal vez tan notable como cualquier otra cosa es la capacidad de Jesús para soportar las flaquezas de sus seguidores. El número de grupos que dicen ser ‘para’ Jesús son inagotables, por nombrar algunos: Judíos de Jesús, los musulmanes de Jesús, ex-masones de Jesús, atletas de Jesús, los moteros de Jesús, incluso ateos de Jesús.

Y concluye Ortberg: “Las elecciones en Estados Unidos pasarán, pero la influencia impredecible de un carpintero que nadie ha elegido perdurará y se extiende por todo el mundo”.

Fuentes: Huffington Post

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El legado de Churchill y su fe

Publicado: junio 7, 2012 en Cultura

Grupo Nelson

«Winston Churchill: su liderazgo» un libro del español Mario Escobar.

 MADRID

 Grupo Nelson presenta «Winston Churchill su liderazgo» un libro del español Mario Escobar, quien aseguró que Churchill enseñó con su liderazgo que «nunca debemos tirar la toalla, que el triunfo siempre llega para el que persevera, que la sinceridad y la honradez puede llevarnos más lejos que la mentira y la hipocresía». 

Si se analiza superficialmente la vida de Winston, el lector podría pensar que el nieto de George Spencer-Churchill, duque de Marlborough, el hijo de Lord Randolph Churchill, varias veces ministro y presidente de la Cámara de los Comunes, fue una vida fácil y llena de comodidades. Nada más lejos de la realidad.

Los padres de Churchill no eran muy religiosos y su moral dejaba mucho que desear. Ambos cónyuges habían sido infieles el uno al otro en varias ocasiones. La educación del joven Winston no fue sencilla. Después de vivir los primeros años como un niño mimado, sin muchas obligaciones, la llegada de una institutriz a la casa, y la obligación de aprender a leer y escribir en unos meses lo traumatizaron. Su niñera le había enseñado algunos rudimentos, pero tuvo que aprender rápidamente a leer, para ingresar en uno de los colegios privados en los que se criaba la élite del país.

 El autor de esta maravillosa obra, resume algunos conceptos vertidos en su libro, en breve palabras. «La primera condición para la formación del carácter de líder son las dificultades y cómo se enfrenta a ellas . En el caso de Churchill logró superar muchos de esos obstáculos como: su tartamudeo, sus traumas personales y su falta de adaptación a los modelos autoritarios. La segunda condición es tener una opinión propia de las cosas aunque esta entre en conflicto con la de la mayoría. La tercera condición es el amor al conocimiento. Churchill nunca aborreció el aprendizaje, pero sí que nadie se molestara en enseñarle las utilidades de las materias que tenía que estudiar. La cuarta de las condiciones que formaron el carácter de líder de este niño solitario fue la fidelidad a sus convicciones, sobre todo a las adquiridas a través de la señora Everest (su niñera). Por último, la quinta condición fue el tener un modelo a seguir y una vocación. El modelo era su padre que, a pesar de ser distante, constituía para Churchill un ejemplo del hombre en el que quería convertirse. La vocación fue la carrera militar».

Churchill comenzó a darse cuenta que tenía grandes lagunas de conocimiento. A pesar de haber leído un poco y haberse esmerado en mejorar su vocabulario, estaba muy lejos de ser una persona bien formada.  Su desafío comenzó con una frase que un amigo le comentó: «El Evangelio de Cristo fue la última palabra en ética».  Pero el joven oficial se preguntaba: «¿Qué es realmente la ética?…»

 Este indudable líder mundial había descubierto que la oración y la meditación eran una fuente de paz que su razón no llegaba a producir . Buscaba una fe personal, por encima de los convencionalismos de su clase y su época. Posiblemente el ejemplo de su niñera, la señora Everest, había calado más hondo en él de lo que creía.

Al final llegó al equilibrio. «Me parecía muy positivo dejar que la mente explorara al máximo las vías del pensamiento y de la lógica, pero también me lo parecía orar en busca de ayuda y auxilio y ser agradecido cuando te escuchaban. Me cuesta creer que el Creador Supremo, que nos dotó de mente y alma, se ofendiera si ambas no fueran de la mano. Después de todo Él debería haber previsto esto desde un principio y por supuesto lo entendería» aseguró.

El libro es apasionante, Escobar logra mostrar los logros y sacrificios de un líder mundial a quien le costó mucho trabajo llegar a ser de influencia a la sociedad en la que fue partícipe y actor de la historia mundial.

 LIBRO Y AUTOR
 Acerca del libro: Winston Churchill Su liderazgo. Autor: Mario Escobar. 9781602556492. Tapa dura con cubierta

 Mario Escobar Golderos , licenciado en Historia y diplomado en Estudios Avanzados en la especialidad de Historia Moderna, ha escrito numerosos artículos y libros sobre la Inquisición, la Reforma Protestante y las sectas religiosas. Trabaja como director ejecutivo de una ONG y es director de la revista Nueva historia para el debate, colaborando como columnista en distintas publicaciones. Apasionado por la historia y sus enigmas ha estudiado en profundidad la historia de la iglesia, los distintos grupos sectarios que han luchado en su seno y el descubrimiento y la colonización de América, especializándose en la vida de personajes heterodoxos españoles y americanos. Para más información, visitar www.marioescobar.es

Fuentes: Notiprensa

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