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Todos americanos

Publicado: diciembre 22, 2014 en Política, Sociedad

TORMENTAS PERFECTAS

EE UU y Cuba han hecho una negociación perfecta, la unidad del continente es una imagen de enorme potencial para su futuro

 La historia no cesa en sus jugadas astutas. Pretendemos saber la historia que hacemos, pero siempre estamos haciendo otra historia. El centro de gravedad de la política exterior de Obama iba a desplazarse hacia Asia según los cálculos oficiales, donde China desafía su hegemonía de forma cada vez más explícita. Quedó inesperadamente retenido en Oriente Medio, por la guerra siria y el desafío del Estado Islámico, y en la torturada relación con Rusia, por la anexión de Crimea. Y cuando nadie ya lo esperaba, y por obra exclusiva de la diplomacia, surge de nuevo ese centro de gravedad, pivote móvil de su política exterior, a las puertas de su casa, en las Américas todavía lastradas por el vestigio de la guerra fría que es el régimen castrista.

Lo dijo Obama en su discurso y en español: “Todos somos americanos”. Stephen Harper, el primer ministro canadiense que acogió los encuentros; Jorge Bergoglio, el papa argentino que les dio el impulso y la cobertura de su credibilidad; Raúl Castro, dictador y hermano de dictador, que se atreve a abrir esas puertas tan convenientemente selladas sobre la ruina de su socialismo tropical; y Barack Obama, el primer afroamericano que accede a la Casa Blanca y el presidente de sensibilidad más global y menos europea de todos los presidentes.

Obama ha convertido el obstáculo en una oportunidad que va a marcar su presidencia

Todos estos americanos han hecho una negociación perfecta. Sin filtraciones ni presiones a través de los medios. También sin europeos, agentes obligados en tantas negociaciones. Lo más europeo es el Vaticano, regido ahora por un argentino. Sus únicos y relevantes comentarios han sido para ensalzar el papel de la diplomacia, con sus pequeños pasos y su discreción, de los que se pueden desprender al menos una lección política: promover el cambio de régimen con sanciones y amenazas no suele producir buenos resultados.

El acuerdo ha pillado por sorpresa a las opiniones públicas. Pero no a observadores muy atentos, como Richard Feinberg, de la Brookings Institution, que escribió en septiembre un revelador artículo titulado Cuba y la Cumbre de las Américas. En su arranque lo dice todo: “En los próximos meses, Estados Unidos va a enfrentarse a un difícil dilema: o cambiar su política hacia Cuba o enfrentarse al colapso virtual de su diplomacia hacia América Latina”.

La VII Cumbre de las Américas, que se celebrará en Panamá en abril, iba a naufragar sin la asistencia de Cuba, exigida por todos los países frente al veto de Washington. Ahora en cambio fijará la fotografía de la unidad americana, una imagen de enorme potencial para el futuro del continente. Obama ha convertido el obstáculo en una oportunidad que va a marcar su presidencia. Nada hay más difícil que rectificar una política equivocada durante muchos años y que ha sido fruto de largos y pesados consensos. Cuando se hace, suele producir resultados inmediatos y espectaculares.

 

 

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La nueva Cuba

Publicado: diciembre 22, 2014 en Política, Sociedad

Para la diplomacia norteamericana la prioridad ya no es aislar a Cuba, sino cercar a Venezuela

El reencuentro de Estados Unidos con Cuba desencadenó un debate regional. Uno de los interrogantes es por qué Barack Obama no esperó a que el castrismo, arrastrado por la recesión venezolana, se hundiera en una crisis terminal. Con el paso de los días, la respuesta es evidente. Para la diplomacia norteamericana la prioridad ya no es aislar a Cuba, sino cercar a Venezuela. Venezuela es la nueva Cuba.

Desde que el encarecimiento del pan aceleró la revolución francesa se sabe que los precios son parteros de la historia. Con el derrumbe del petróleo, del 40% en un semestre, el chavismo se asoma a un precipicio. Como a las cuentas de Venezuela ingresarán 25.000 millones de dólares menos, para evitar un default de la deuda Nicolás Maduro deberá imponer un brutal ajuste económico. El recorte recaerá sobre los 14 países de Petrocaribe, que importan cada día 500.000 barriles de crudo subsidiado. Cuba recibe 90.000, que paga con servicios médicos.

Es natural que los Castro hayan temblado ante la inminencia de otro período especial como el que declararon en 1991, cuando el colapso de la Unión Soviética redujo al 10% las importaciones de petróleo. En aquella oportunidad, Estados Unidos reforzó el embargo. Pero esta vez los astros se alinearon a favor de esos ancianos.

Hay una razón de corto plazo. Obama concurrirá en abril a la Cumbre de las Américas de Panamá, donde se encontrará con Raúl Castro. Los demás presidentes de América Latina, que repudian el bloqueo, prometían hacerle pasar un mal momento. Obama no quiere repetir la zozobra de aquel Bush vapuleado en Argentina, durante una asamblea similar, en 2005. El acuerdo con Cuba disipó ese nubarrón.

EE UU necesita volver a una región convertida en playa de otras potencias, en especial de China

La cordialidad en Panamá es indispensable. Estados Unidos necesita volver a una región que se ha convertido en playa de maniobras de otras potencias, en especial de China. Xi Jinping lleva 18 meses en el poder y ya visitó dos veces América Latina. El gabinete económico venezolano, por ejemplo, acaba de acordar en Pekín el intercambio de activos petroleros y mineros por divisas.

El presidente que dispuso el giro frente a Cuba está, además, preparando su legado. Bloqueado por el Congreso en la operación doméstica, Obama regresa hacia sí mismo por la vía de la política exterior. Se encuentra con los Castro, negocia con Irán, se compromete en la lucha contra el cambio climático.

El desasosiego de los Castro y la reorientación de Obama coincidieron con la presencia de un latinoamericano al frente del catolicismo. La intervención del Francisco no debe sorprender. Su Secretaría de Estado está dominada por expertos en América Latina. Pietro Parolin estuvo al frente de la Nunciatura en Caracas. Y sus colaboradores inmediatos, Giovanni Angelo Becciu y Antoine Camilleri, fueron diplomáticos en Cuba. Pero lo más relevante es que el propio Papa es un estudioso del castrismo. En 1998, el entonces arzobispo Bergoglio publicó Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Castro, un adelanto conceptual de su exhortación Evangelii Gaudium de 2013, en el que condena el embargo y sugiere para el régimen cubano una “transición pactada”. Bergoglio advirtió a los Castro la pesadilla que enfrentarían si el rehén estadounidense Alan Gross moría en cautiverio. Gross lleva meses enfermo y deprimido. Queda por desentrañar si para anunciar el entendimiento se eligió el 17 de diciembre por azar o porque era el cumpleaños del Pontífice.

Es la segunda vez que los Castro recurren a la Iglesia en una encrucijada. Después del derrumbe soviético, facilitaron el viaje de Juan Pablo II analizado en el libro de Bergoglio. La semana pasada siguieron el mismo criterio: cuando una conciliación la oficia el Vaticano no hay riesgo de que parezca rendición.

El reencuentro entre la isla y Washington hace del experimento bolivariano un anacronismo mayor

Bergoglio ofreció a los Castro, exalumnos de jesuitas, la “transición pactada”. Cuba recibe petróleo de Venezuela por unos 2.000 millones de dólares por año. Es el equivalente a las remesas de los exiliados, que el acuerdo con Washington podría cuadruplicar. Además, entrarían divisas por turismo e inversiones. ¿Cómo asimilar ese caudal a una economía planificada?

¿Emprenderá Maduro, frente a esta nueva escena, la reforma económica que muchos le sugieren? Él prefiere los ajustes: es probable que devalúe el bolívar y reduzca los subsidios a las naftas. Maduro se sostiene en militares reacios a la influencia cubana. Hasta el ministro de Finanzas, Marco Torres, es soldado. Un esquema represivo para un período especial.

Maduro dormía mientras Castro negociaba con Obama. Despertó el miércoles pasado para elogiar la grandeza del norteamericano. Le contestaron con sanciones a chavistas que violaron derechos humanos.

Maduro ya desaprovechó el auxilio de Bergoglio cuando hizo fracasar la mesa de diálogo organizada por el nuncio Aldo Giordano. También esa iniciativa había sido negociada entre Washington y Roma.

Cuando Chávez conoció a Obama le regaló Las venas abiertas de América Latina. Eduardo Galeano confesó en mayo que no releería ese libro porque, cuando lo escribió, ignoraba la política y la economía. El acuerdo de Washington y La Habana produce un efecto similar. Sumerge al experimento bolivariano en un mayor anacronismo.

 

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/12/22/actualidad/1419278915_654879.html?rel=rosEP


Política protestante (5)

Franco no fue el líder de un partido, sino el jefe de un Estado al servicio de la tradición católica

Francisco Franco
Francisco Franco bajo palio

Al presentar la política protestaste, tenemos un modelo muy útil en su antítesis: el franquismo.

Me voy a centrar en su primera etapa, y voy a usar los conceptos informados que aparecen en el libro ya recomendado de José Luis Villacañas (Historia del poder político en España, RBA, 2014). Por el espacio, solo una porción de la sección que le dedica, pero creo que será de provecho para todos. De eso se trata, de conocer lo mejor posible para actuar con responsabilidad. (También nos sirve para conocer mejor al papismo.)

Dejando atrás la propia guerra civil, con su imposible acercamiento contextual en nuestro presente, como el propio autor escribe, “es más sano mantener el sentimiento de piedad por todos aquellos ciudadanos“ que la sufrieron, y ponernos en la perspectiva política de la primera etapa de la victoria después de la guerra, la “negra posguerra” (hasta finales de la década de los 50). [Se distinguen tres épocas, con sus diferencias, pero con una “continuidad” que debe asumirse.]

Cito en extenso al profesor José Luis Villacañas. “Las fuerzas que llevaron al general Francisco Franco al poder desde el inicio tenían como aspiración la constitución de la nación católica existencial que se había movilizado en la guerra, de tal manera que hiciera imposible en el futuro una base popular para las dinámicas de la República… Las élites dirigentes del franquismo podían comprobar alborozadas hacia 1960 que sus expectativas constituyentes iban camino de realizarse. Por fin Franco, que desde la aparición en 1942 de la Doctrina del caudillaje de Francisco Javier Conde se había legitimado a través de la victoria militar, veinticinco años después podía legitimarse por el cuarto siglo de paz”.

“El proyecto de una dictadura soberana y constituyente de la sociedad era más antiguo que el régimen de Franco. Había sido elaborado, utilizando conceptos de Carl Schmitt, por el lúcido y apasionado Ramiro de Maeztu, y esto a partir de una pregunta: ¿qué había fallado en la dictadura de Primo de Rivera?…” En su opinión, “Primo de Rivera había disuelto la cohesión de las derechas y se había mostrado incapaz de fortalecer los dos principios de la nación española: el catolicismo y el sentido de la hispanidad. Sin ellos los intentos de José Calvo Sotelo de generar un capitalismo español eran inviables… Se hacía precisa una dictadura de largo plazo, sin cortapisas de otras instancias soberanas, y capaz de formar un capitalismo moderno que generara un pueblo de clases medias despolitizadas. Todo eso debía producirse antes de reconocer los derechos políticos e instituciones liberales”.

Lo que hacía intolerable el régimen republicano a los ojos… de los intelectuales organizados en torno al grupo fundador de la revista Acción Española era la convicción de que con él sería imposible construir un capitalismo español capaz de mantener una sociedad católica… La tragedia que percibieron los creadores de este proyecto fue descubrir que tampoco podían contar con los fervientes católicos vascos y catalanes, en la medida que antepusieron sus exigencias de autogobierno nacional a cualquier otra consideración objetiva…”

Estas “élites conservadoras de los primeros días de la República no habían decidido quién dirigiría esa dictadura soberana constituyente. Sus dos ideólogos fundamentales, José Calvo Sotelo y Ramiro de Maeztu, establecían únicamente sus dos bases ideales: la forma concreta de capitalismo de Estado y la forma cultural y católica de la hispanidad protegida por una monarquía tradicional… era casi seguro que este proyecto hiciera necesaria una guerra civil, cuya preparación asumió José María Gil Robles…” Lo que estaba sin definir, “quién iba a ser el portador de la soberanía… Tras una penosa guerra, ese portador sería el general victorioso.”

“Sin embargo, la causa misma por la que había luchado y vencido imponía los fines de su dictadura. Como dijeron al final de la guerra sus defensores, Franco tuvo que encarnar dos aspectos contradictorios del dictador constituyente. Por una parte, en tanto que soberano, no podía ver limitado su poder más que por su propia voluntad. Esto fue lo que dijo Dionisio Ridruejo. Pero, por otra parte, en tanto que caudillo, luchó por una causa tradicional que él no podía definir de su arbitrio, sino garantizar su continuidad. Esto es lo que dijo Francisco Javier Conde al definir a Franco como un caudillo carismático al servicio de la tradición, sin capacidad de innovación… La voluntad soberana del Caudillo no tenía límites para constituir el pueblo español, que era el de la tradición y ya estaba constituido. De ahí que su principal actividad fuera represora de todo aquello que no coincidiera con ese pueblo ya existente. Estas premisa permite describir toda su actuación como desconstrucción de lo que en la historia española era evolución y novedad, y que él consideraba como una mera superficie frente a lo esencial y eterno [Estado totalitario de los Reyes Católicos y su configuración imperial bajo Carlos V y Felipe II]…”

“Lo que permite identificar la aspiración del régimen en su primera época: crear algo parecido a lo que había sido el dispositivo inquisitorial. Ese dispositivo permitirá que el pueblo ya existente y constituido se defendiera de la impureza histórica acumulada. La aplicación pormenorizada de la delación, la desproporción entre indicios y penas, la extensión de la criminalización a familias y linajes enteros, la concentración de la persecución en campesinos y obreros, la exigencia de retractaciones humillantes, la invocación de sucesos antiguos para justificar el crimen, todo esto constituyó un dispositivo cercano al inquisitorial. Eso hace de esos largos años de posguerra del régimen de Franco algo tan odioso. Pero la imitación verdadera del dispositivo inquisitorial residió en que se quería conseguir un pueblo puro. Por eso fue lógico que, al igual que la Inquisición no permitiera huella superviviente alguna de los ajusticiados, el régimen franquista quisiera sepultar en el anonimato más radical a sus víctimas, perdidas en las cunetas. Y de la misma forma que, tras las miles de ejecuciones de judíos, España amaneció pobre pero dominada por el poder de los Reyes Católicos, así, tras la aplicación del nuevo dispositivo inquisitorial, España conoció décadas de pobreza y miedo, pero el régimen era sólido…” [La empobrecedora autarquía de esta primera época no casaba con “el proyecto originario de Calvo Sotelo y de Maeztu de crear un capitalismo católico hispánico”]

¿Quiénes son los beneficiados del retraso social por esta pobreza y miedo? “En primer lugar… los terratenientes, muy vinculados con la nobleza y con los militares de alta graduación, que veían sus tierras atendidas por unos jornaleros sumisos, no menos atemorizados que los obreros de la industria nacional y de las minas… en segundo lugar, las órdenes religiosas, las viejas capas auxiliares del dispositivo inquisitorial, a las que se les devolvió el monopolio de la educación… en tercer lugar, se benefició a las élites católicas que, como la Asociación Católica Nacional de Propagandistas (ACNP), canalizaron las exigencias de la jerarquía episcopal que se instalaron en las estructuras de visibilidad cualitativa del régimen (prensa, como el periódico Ya; la agencia Logos; la Editorial Católica, etc.) y en la dirección de las instituciones universitarias privadas (el CEU, Comillas, de los jesuitas). Estas élites operaron en el aparato estatal y gubernamental, generaron el sistema educativo…”

“Gracias a ellos, la guerra civil fue elevada a `cruzada’, con lo que se garantizó la aspiración de lograr un pueblo tradicional. Las élites de la ACNP lograron el pleno funcionamiento de los poderes indirectos eclesiásticos sobre el franquismo, aquellos que para Maeztu eran garantía de todo gobierno `templado’. Un grupo de apenas seiscientos laicos procedentes de la burguesía, la mayoría juristas y letrados, garantizaban a la vez perfecta obediencia a la jerarquía eclesiástica y a Franco. Por ellos el Caudillo se mantuvo fiel al paradigma de gobernante católico y `la Iglesia fue servida como quería ser servida´; esto es, sin una implicación directa en el poder… El papel coactivo del Estado servía a la idea católica normativa. La doble sociedad perfecta, con esa garantía de cooperación recíproca de Estado e Iglesia, volvió a concentrarse en la España franquista. Así, el gobierno podía ser totalitario y al mismo tiempo respetuoso con `su origen (divino) y la doctrina de los fines con arreglo a la Iglesia’. En suma, la tradición verdadera era que de nuevo España `estaba al servicio de la Iglesia católica’… El Estado franquista era un medio instrumental para alcanzar los fines propios de una sociedad católica… Ese fin implicaba la `paz y la concordia de sus miembros’ y que `el Estado se ha de colocar al servicio de la sociedad, esta al del hombre, y este al de Dios’. Pero, como en el dispositivo inquisitorial tradicional, esto se refería únicamente al pueblo purificado… Como recordó Ibáñez Martín en 1944, no había diferencia en el servicio de Dios, de la Iglesia y de Franco…”

“…Pero todavía hay algo que formó parte del dispositivo inquisitorial… los familiares… Esta función fue la que cumplió la Falange con su estructura capilar a través de todo el territorio, su ideología totalitaria propia.”

“Ni Franco ni sus apoyos iniciales eran modernos. No quería crear ni un hombre nuevo ni una sociedad futurista. Él solo reclamó el carisma de ser un hombre tradicional y, por tanto, legitimado por quien concede el carisma: la Iglesia católica. Si aceptó el nombre de `caudillo’ fue porque recordaba los líderes castellanos previos al Estado, sostenidos por sus armas. No podía fundar un régimen totalitario con estas premisas y debía subordinar la construcción del nuevo pueblo y del nuevo Estado a los fines de la Iglesia. No fue el líder de un partido, sino el jefe de un Estado al servicio de la tradición católica…”

Seguimos, d. v., la semana próxima.

 

http://protestantedigital.com/magacin/34662/El_franquismo_al_natural


Hemos sido secuestrados, ambos pueblos somos rehenes de los extremistas de ambos lados

Imagen cedida en exclusiva por Quique Kierszenbaum.

El martes primero de julio, camino al cementerio de Modi’in, miles de israelíes acompañaban los cuerpos de los tres jóvenes secuestrados y asesinados: Gil-Ad Shaer y Naftalí Frenkel, de 16 años, y Eyal Yifrach, de 19. Después de ver las dolorosas imágenes de sus padres despidiéndolos, decidí tomarme un pequeño descanso en el trabajo.

Era el primer día de vacaciones de mi hijo y lo llevé a comprarse unas botas de fútbol como los de Neymar, Gastón Ramírez, José María Giménez y muchos más. Las noticias en nuestra casa invaden cada rincón y me esperaba una larga noche de trabajo. Él se merecía un rato conmigo y también con sus botas, dado el esfuerzo de un año de clases. Así que calculé el tiempo para poder seguir la cobertura desde la televisión y viajamos al centro de Jerusalén. Para quien no ha visitado nunca esta ciudad, el centro consiste en unas cuantas cuadras en forma de triángulo.

Con las nuevas botas en la mano marchábamos por la peatonal Ben Yehuda cuando comencé a captar a lo lejos mucho más movimiento del común: coches de la Policía, policías a caballo y muchos israelíes ultranacionalistas religiosos. Los instintos prendieron luces rojas, pero era nuestro camino.

Al llegar a la plaza Zion, nos vimos envueltos por grupos de decenas de personas, en su mayoría jóvenes, que cargaban pancartas y cantaban “muerte a los árabes” mientras marchaban camino a la ciudad vieja de Jerusalén. No era una manifestación, eran grupos de personas que coreaban sin cesar, una y otra vez, esas palabras cargadas de odio. Traté de evitarlos y cruzamos la calle pero era imposible; el fluir de la gente no cesaba. Unos entraban en negocios, buscando trabajadores palestinos, otros simplemente no paraban de cantar. Me llené de preocupación y de dolor. En las calles de Jerusalén las masas pedían venganza, querían revancha. Daba miedo.

Si bien en mi bolso cargaba con cámaras, el instinto de padre se sobrepuso al profesional. Le tomé la mano a Guil y por una calle lateral lo saqué del centro de la ciudad. Para un niño que crece con árabes en su escuela todo esto disparó miles de preguntas, algunas de las cuales no me atreví a contestar.

Mientras mi mano sostenía con fuerza la suya para transmitir seguridad, mis pensamientos volaban e intentaban interpretar como sus compañeros de clase y sus familias estarían viviendo estos momentos.

Es que mi hijo Guil va a la escuela Mano a Mano, una escuela en donde judíos y árabes estudian y crecen juntos en la ciudad de Jerusalén. Una escuela en la cual el idioma hebreo y el árabe se enseñan como primeras lenguas y además dan espacio al estudio de las culturas y las narrativas de ambos pueblos. En torno a la escuela los padres han creado una comunidad que vive, a veces, en una burbuja necesaria en una ciudad donde el fanatismo y el odio se apoderan de cada rincón.

Después del brutal asesinato de Mohammed Abu Khdeir, decidimos reunirnos, mientras las bandas de ultranacionalistas buscaban sembrar más odio y más violencia necesitábamos estar juntos. Queríamos tomar decisiones operativas, pero también dar el espacio necesario para manejar los miedos, que eran muchos. Como judío y miembro de la comunidad me es claro que el rol que tenemos en estos momentos es con nuestra presencia aliviar, aunque sea un poco, esos miedos, reforzando ese pacto que hicimos cuando decidimos que nuestro hijos crezcan juntos.

Pero las hordas violentas hacían eco de los vientos de guerra que venían del sur en Gaza, en donde una vez mas esta guerra sin fin daba otro golpe, y se apoderaban de la ciudad.

Por eso decidimos marchar juntos, retomar los espacios públicos, caminando sin banderas ni pancartas y con la convicción de que ahora más que nunca, nosotros los miembros de la comunidad Mano a Mano, judíos y árabes, israelíes y palestinos nos negamos a ser enemigos.

Ayer marchamos una vez más, mientras las noticias sobre los cuatro niños muertos en las playas de Gaza por fuego israelí congelaban el corazón y no dejaba pensar en forma clara, nosotros marchamos, porque no permitiremos que la retórica de guerra, los misiles y los cohetes, las victimas y los heridos nos transformen en enemigos. Solo conviviendo, dialogando aprendiendo uno del otro y aceptándonos podremos llegar a una verdadera paz.

Hace tiempo que se habla de una tercera intifada. Soy de los que cree que en ambos lados se ha aprendido sobre el alto precio que se paga en vidas cuando sólo las armas hablan. Sin ningún canal de diálogo, los hechos de los últimos días abren un nuevo capítulo violento que pone en peligro la frágil estabilidad de la zona.

Sin un acuerdo de paz que busque una solución justa para ambos pueblos, que les permita vivir en paz y en seguridad y que termine con la ocupación israelí en Cisjordania, la violencia volverá, siempre. Un cartel que circula en las redes sociales anuncia: “Hemos sido secuestrados, ambos pueblos somos rehenes de los extremistas de ambos lados, Israel-Palestina 2014”.

Quique Kierszenbaum es fotógrafo, videógrafo y periodista uruguayo. Corresponsal de Televisión Nacional de Uruguay en Medio Oriente. Twitter @Quique_K


Juan Francisco Martínez

Reforma migratoria en EE.UU.

 

Entre la esperanza y el temor

 

 

 Lo que va a persuadir a los que están en temor no será un argumento político o económico, sino el poder visualizar un futuro de esperanza.

 

  Todos los que estamos involucrados en los procesos relacionados a la reforma migratoria nos encontramos entre esperanza y temor. Hace pocos días el senado tomó una acción histórica al pasar una ley de reforma, pero ahora nos vemos ante el temor de que la Cámara de Representantes trabe el asunto y no salga nada. Y en este momento muchos diferentes grupos en el país se encuentran en este mismo lugar.

Por supuesto, los indocumentados confrontan el temor de otra oportunidad frustrada.

Hace seis años hubo mucha expectativa sobre una ley de reforma, pero no hubo suficiente voluntad política ni entre demócratas ni republicanos. Los indocumentados se quedaron “vestidos y alborotados” y no vieron nada.

Hoy hay más esperanza, pero también más temor de que se queden a medio camino los esfuerzos, de nuevo. También existe el temor de que para cuando salga una ley que persuada a todos, tenga tantos “peros” que sean pocos los que verdaderamente puedan aplicársela.

Entre los políticos parece que los republicanos tienen más temores que esperanzas.El liderazgo nacional vive entre el temor de perder el voto latino por varios ciclos electorales y el alienar a su base que está en contra de la reforma.

A nivel local muchos congresistas republicanos le tienen más temor a su distrito local que a la realidad nacional. Ellos temen que si toman una postura positiva hacia la reforma su distrito los saque a favor de un republicano “más fiel” a la postura anti-inmigrante.

La esperanza del liderazgo nacional es que esto “se arregle” lo más pronto posible para que no les afecte negativamente con el voto latino en las siguientes elecciones.

También hay algunos líderes nacionales que están seguros de que pueden ganar un porcentaje alto del voto latino, si pueden romper la tensión interna del partido y caminar hacia una reforma.

Los demócratas tienen varias esperanzas. Si pasa o no pasa la reforma ellos son los “buenos del guión”. Sus temores son menos obvios. Un miedo suyo es que el voto en la Cámara no alcance una mayoría absoluta por culpa de varios demócratas que votarán en contra de la reforma.

Otro temor que no mencionan es que si hay reforma migratoria ellos paradójicamente perderán voto latino. La situación actual, donde no se aprueba una ley, les favorece políticamente siendo que muchos latinos que antes han votado por republicanos no lo harán de nuevo hasta que haya una reforma.

Mucha gente de “raza blanca” en este país también vive entre esperanza y temor.

Para muchos es difícil definir el temor. La mayoría no lo identifica como una perspectiva anti-latina. Sin embargo, existe el temor del cambio demográfico. El mundo está cambiando y eso crea temores hacia los “de afuera” que son la cara de esos cambios. Le cuesta a muchos de la mayoría tener esperanza porque el futuro representa cambios que afectarán su posición social en este país.

Es por eso que se habla de “defender la frontera” aún entre los que están a favor de la reforma. Le tienen miedo al vecino mexicano porque dicho vecino representa cambio y diferencia. Si darse cuenta insulta al vecino, siendo que lo trata como enemigo. Pero lo único que entienden es “buscar seguridad” aunque otros se vean afectados adversamente.

Desde las perspectivas políticas la situación está trabada. Y es por eso que la acción cristiana en este momento no puede tomar matices políticos. Nuestro papel tiene que ser orar por la intervención divina y ser agentes de la esperanza divina.

Es crucial ayudar a nuestros hermanos y hermanas “anglos” entender que nuestro mundo sigue estando en manos de Dios. Necesitamos caminar con ellos para que ellos puedan ver en una reforma migratoria una acción de esperanza para nuestro país.

Lo que va a persuadir a los que están en temor no será un argumento político o económico, sino el poder visualizar un futuro de esperanza. Los que estamos trabajando a favor de la reforma necesitamos vivir y demostrar esperanza en el futuro de nuestro país con la legalización de los indocumentados. Reconocemos que habrá una reforma migratoria cuando la mayoría tenga esperanza en el futuro.

Por eso oramos y trabajamos: por la esperanza.

Autores: Juan Francisco Martínez

 

©Protestante Digital 2013

 

 


Dos resoluciones que marcan un cambio

Tribunal Supremo de EEUU avala matrimonio homosexual

Manifestaciones frente al Tribunal Supremo antes del dictamen sobre la ley DOMA. / Rtve.es
Emitió dos importantes sentencias a favor de equiparar el matrimonio entre personas del mismo sexo al heterosexual. Obama felicitó ambas resoluciones.

26 DE JUNIO DE 2013, WASHINGTON

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dado su respaldo a los derechos de las parejas homosexuales, con dos dictámenes que abren las puertas a la aprobación definitiva para que las uniones homosexuales adquiera el mismo estatus que el matrimonio entre hombre y mujer.

Primero, el Tribunal ha declarado inconstitucional la ley de Defensa del Matrimonio (conocida como DOMA por sus siglas en inglés), de 1996, que define al matrimonio como una unión entre un hombre y una mujer y que por tanto impedía a las parejas del mismo sexo recibir beneficios federales. Por una votación ajustada, de 5 a 4, el Supremo declaró inconstitucional esa ley, que impide que los homosexuales casados en los estados donde el matrimonio gay es legal logren reconocimiento y beneficios fiscales a nivel federal.

En el segundo caso, el tribunal permitirá reanudar los matrimonios entre personas homosexuales en California, donde habían sido paralizados a causa del referéndum que por causa de  la Proposición 8 vetó estas uniones de forma legal en el Estado.

El fallo del tribunal no establece automáticamente un derecho constitucional al matrimonio entre personas del mismo sexo, sino que obliga al gobierno federal a reconocer los matrimonios entre personas del mismo sexo si este está permitido en un Estado.

El presidente Barack Obama ya rescindió su apoyo a DOMA en 2011, cuando declaró oficialmente su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo. El presidente expresó este miércoles su satisfacción por las resoluciones.Desde entonces, sin embargo, los republicanos en la Cámara de Representantes han defendido esta ley.

En el caso de la Proposición 8, El Tribunal Supremo da la razón a la Corte Suprema de California, que ordenó que el Estado siguiese emitiendo licencias para los matrimonios entre personas del mismo sexo, al considerar que la Proposición era inconstitucional.

En 2010, un tribunal de apelaciones consideró inconstitucional la Proposición 8, no sólo porque permita casarse a las parejas de gays y lesbianas, sino también porque “crea una clasificación irracional sobre la base de la orientación sexual”. La votación también fue ajustada: cinco a favor, cuatro en contra.

REACCIÓN ENTRE EVANGÉLICOS
Ambas medidas han causado impacto entre los evangélicos. “Estas medidas tienen profundas implicaciones políticas y congregacionales”, dijo Russell Moore, presidente de la Comisión de Ética y Libertad Religiosa de los Bautistas del Sur. “Es una pérdida para aquellos que están preocupados por el matrimonio”, dijo, “pero no es una pérdida definitiva. Si el matrimonio es tan resistente como la Biblia nos dice que es, el matrimonio no puede ser derrotado por una decisión del Tribunal Supremo”.

Sin embargo, Moore dice, las decisiones ponen de manifiesto que es “una ilusión” el que los cristianos evangélicos sean una especie de mayoría moral en Estados Unidos.

“Apelar a los valores familiares, como si el resto de la cultura entendiese lo que eso significa, ya no es viable. La iglesia tiene que hacer un esfuerzo en la enseñanza de una comprensión contracultural de la fidelidad matrimonial y la vida familiar”, dijo. “Eso no es inusual en la historia de la iglesia, pero sí significa que no podemos asumir que las personas que nos rodean, o incluso los que están en nuestras iglesias, entiendan de inmediato las consecuencias del matrimonio”.

Para Moore esto no tiene por qué ser algo negativo. “Ahora vamos a parecer, en muchos sentidos, un monstruo para la cultura exterior, lo que no es necesariamente una mala noticia. Nuestra posición sobre el matrimonio no es más extravagante que un evangelio que dice que salva a los pecadores, y un Cristo crucificado que está vivo. Nos da la oportunidad de mostrar un cambio”, dijo Moore.

“Las congregaciones deben tener muy clara la enseñanza sobre el matrimonio. Un pastor no puede simplemente decir que debemos tener un matrimonio saludable y feliz. Necesita articular lo que el matrimonio es en la Biblia y cómo tiene sus raíces en el misterio del Evangelio de Cristo y su iglesia”, dice finalmente el líder bautista.

LA IRA, UNA RESPUESTA ‘INCORRECTA’
Ed Stetzer, presidente de LifeWay Research, dijo que no espera que estas decisiones cambien significativamente la misión de la iglesia. “Yo estaba predicando en Maine el domingo justo después de que el estado de Maine legalizara el matrimonio gay”, dijo en un blog. “Después de una declaración tan fuerte y un cambio en la cultura que les rodea, lo que hicieron los creyentes de allí es lo mismo que hicieron la semana anterior: sirvir a los que sufren, y predicar a Jesús. Quizá deberíamos seguir ese ejemplo este domingo. Y el próximo domingo”.

Los cristianos “hemos errado en responder a estos cambios culturales con ira”, dice Stetzer. “Hace cincuenta años se arremetió contra los ateos y contra Hugh Hefner. Ellos no estaban necesariamente enojados con nosotros, pero estábamos enojados con ellos por las mentiras y la inmoralidad que se promueven en nuestro mundo. Durante las últimas cinco décadas, se nos ha devuelto el favor, marginando a nuestra fe como si fuese algo culturalmente inaceptable …. Podemos otra vez ponernos furiosos y perpetuar el ciclo, como me temo que algunos de nosotros ya lo están haciendo, o podemos responder como Jesús”.

OPORTUNIDAD PARA LA PREDICACIÓN
Michael McConnell, director del Centro de Derecho Constitucional de Stanford, dice que las resoluciones también son un buen recordatorio de que los cristianos no deben depositar su fe en el gobierno para defender las normas cristianas.

“Si la iglesia cree en lo que predica sobre el matrimonio es el momento de explicar por qué, y sobre todo, de encontrar maneras de comunicar esta verdad de forma más eficaz a sus propios jóvenes”. Dijo McConell.

Kellie Fiedorek, asesor de litigios para la Alianza de Defensa de la libertad (ADF) y que estuvo presente en la Corte Suprema esta mañana, dice el Tribunal “se equivocó”. Sin embargo,reconoce que el debate aún no ha terminado.

“Las batallas legales sobre la definición del matrimonio han proporcionado la oportunidad perfecta para reintroducir al pueblo estadounidense a la bondad y el valor del matrimonio”, dice Fiedorek.

Para Austin R. Nimrocks, principal asesor en ADF, el matrimonio entre un hombre y una mujer seguirá siendo “intemporal, universal y especial”. “Eso no va a cambiar”, dice. “Muchos estadounidenses seguirán defendiendo la verdad sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer y por qué es importante”.

LIBERTAD, ¿NUEVO CAMPO DE BATALLA?
Andrés Marin, presidente de la Fundación Marin, una organización que busca “construir puentes entre la comunidad LGBT y la iglesia”, dice que las cuestiones difíciles sobre la ética sexual y teología seguirán siendo complicadas, esté legalizado o no el matrimonio homosexual.

“Como un cuerpo, si las personas están de acuerdo o en desacuerdo con las decisiones, la iglesia debe comenzar a funcionar en la realidad de este nuevo mundo, en lugar de seguir funcionando en, el mejor de los casos ideales, en uno que no existe”, dijo.

Ahora, el campo de batalla se traslada hacia la libertad religiosa, con el fin de proteger el derecho de las iglesias de predicar según la Escritura, que irá en contra de la decisión del Tribunal, según Marin.

Fuentes: Europa Press, Christianity Today

Editado por: Protestante Digital 2013

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By Napp Nazworth , Christian Post Reporter

Tuesday’s election should be a “wake-up call” to the Republican Party to do more to reach out to non-whites, the Rev. Samuel Rodriguez said in a Wednesday interview with The Christian Post.

“Either [Republicans] press the snooze button on the Latino electorate and continue with an exclusive Southern strategy that is no longer applicable in a 21st century reality, or they have a ‘come to Jesus’ moment … where they realize America has changed,” said Rodriguez, president of the National Hispanic Christian Leadership Conference and a senior editorial advisor for The Christian Post.

President Barack Obama won re-election on the strength of non-white voters who turned out to vote for him in large numbers. Obama lost the white vote by 20 percentage points. In any election before 2012, that would have led to a landslide for the Republicans. The demographic shift taking place in the United States, though, with whites comprising a decreasing portion of the electorate, will continue well into future elections.

While many Republicans realized the demographic shift taking place in the country was working against them, they thought it was a shift they would only have to deal with in the future, not on Tuesday.

“The Republican Party needs to acknowledge the fact that they suffer from cultural myopia, and the idea of garnishing 75 percent of the white participation vote and winning the election via the conduit of a solidly white base is over,” Rodriguez explained.

As a pastor, Rodriguez does not support or endorse candidates of either party, and has advised politicians of both parties.

The strategy that the Republican Party should pursue, Rodriguez suggested, is to “rebrand itself as the party of Abraham Lincoln and Ronald Reagan – as a justice, optimism and freedom party.”

Part of that change would mean adding poverty alleviation, education, and immigration reform to the Republican Party’s platform. Rodriguez believes that Republicans can do this without compromising its core principles. And if they do, “they will make significant inroads into the Hispanic community and in the African-American community.”

But “without the Hispanic and the African-American vote, it’s game over. The Republicans will be the marginalized … for generations to come.”

Rodriguez believes that two factors created a “perfect storm” which hurt Romney‘s chances with Latino voters this election: the immigration rhetoric during the Republican primaries and Obama’s “dream decision.”

Much of the rhetoric during Republican primaries alienated Latino voters, Rodriguez explained, such as when Romney used the phrase “self-deportation” in describing his immigration policy.

Additionally, before last summer Obama was in trouble with Latino voters. They were upset that he had dramatically increased deportations and did not live up to his promise of pursuing immigration reform in his first term.

Last June though, Obama announced that the Justice Department would no longer deport unauthorized immigrants who were brought to the country as minors, graduated from high school, served in the military or obtained a GED, and had no criminal record. The decision was similar to a bill, the DREAM Act, which failed to pass in Congress. Obama’s “dream decision” energized Latino voters and brought them back to his camp.

Rodriguez believes that despite Obama’s “dream decision,” Republicans could have done better with Latinos if they had picked a candidate who spoke with a more moderate tone on immigration reform, such as Mike Huckabee, Marco Rubio or Newt Gingrich.

If Republicans had chosen a candidate that was “more friendly” on the immigration reform issue, Rodriguez said, then Latinos would have viewed Obama’s “dream decision” as a “political tool,” “after he deported 500,000, after he did not pass immigration reform,” “to try to increase his Latino vote.”

Rodriguez spoke with Romney during that Republican National Convention, where he delivered one of the benediction prayers. The Romney campaign understood, Rodriguez said, that they “went too far” in their rhetoric on immigration during the primaries. Romney seemed to take Rodriguez’s advice to heart and he changed some of how he spoke about immigration after that. But it was too little, too late.

“At the end of the day, the damage was done – the self-deportation rhetoric, the primary, even the rhetoric coming out of the Republican Party regarding immigration reform alienated Latinos,” Rodriguez explained.
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