Archivos de la categoría ‘Religión’


El genial científico le explicó a la niña que observar el Universo le llevaba a plantearse personalmente que hay un “espíritu superior”.

 

Albert Einstein es recordado por sus teorías y por sus explicaciones científicas, pero muchos se han interesado también por su forma de ver la vida. El científico dio algunas pistas al responder a una carta que le había enviado una niña llamada Phyllis, desde su clase de escuela dominical (nombre de los estudios de la Biblia para niños en las iglesias evangélicas).

La carta, una entre muchas que Einstein recibió y contestó a lo largo de su vida, decía: “Apreciado Mr. Einstein. En nuestra clase de escuela dominical nos hemos preguntado: ¿Oran los científicos? Este tema salió al preguntarnos si era posible creer a la vez en la Ciencia y en la religión. Estamos escribiendo a científicos y otras personas importantes para intentar recibir una respuesta. Nos sentiremos muy honrados si nos contesta a nuestra pregunta: ¿Los científicos oran? ¿Y para qué cosas oran? Estamos en el sexto grado, en la clase de Miss Ellis. Respetuosamente, Phyillis”.

Einstein contestó a la niña en una carta que también se conservó y que ha sido publicada en el libro “Dear profesor Einstein: Albert Einstein’s letter to and from Children” (Alice Calaprice).

Enviada sólo cinco días después, Einstein decía: “Apreciada Phyllis, intentaré responder a tu carta de la forma más sencilla que pueda. Aquí está mi respuesta: Los científicos creemos que cualquier cosa que sucede, incluyendo los asuntos de los seres humanos, se debe a las leyes de la naturaleza. Por tanto, un científico no puede inclinarse a creer que el curso de los eventos pueda ser influenciado por la oración, es decir, por un deseo manifestado de forma sobrenatural”, empezaba.

“Sin embargo, debemos conceder que nuestro conocimiento actual de estas fuerzas es imperfecto, así que en el fondo, la creencia en la existencia de un espíritu final y definitivo reside en un tipo de fe. Esta creencia se mantiene ampliamente extendida aun en medio de los actuales logros de la Ciencia. Pero también, cualquier persona que esté seriamente involucrada en la búsqueda de la Ciencia acaba convenciéndose de que algún tipo de espíritu se hace manifiesto en las leyes del Universo, uno que es enormemente superior al espíritu del hombre. En este sentido, la búsqueda de la Ciencia lleva a un sentimiento religioso de un tipo especial, que seguramente es bastante diferente a la religiosidad de alguien un poco más inexperto”.

Einstein nunca se pronunció claramente sobre sus creencias personales, aunque se definía como agnóstico. Creció en una familia judía pero no siguió sus tradiciones ni su religión.

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El ateísmo como lujo de los ricos

Publicado: diciembre 29, 2013 en Religión, Sociedad

Juan Francisco Martinez

El ateísmo como lujo de los ricos

 Los cristianos que vivimos en situaciones acomodadas no nos hacemos ateos, pero sí podemos caer en la trampa de un deísmo moralista, terapeútico.

La semana pasada el reportero Chris Arnade, del periódico inglés  The Guardian , hizo una confesión pública muy interesante.Reconoció que el ateísmo en un lujo intelectual que se pueden dar los ricos ( Atheism is an intellectual luxury for the wealthy ). Describe su encuentro con gente pobre y necesitada que sigue adelante con esperanza, a pesar de su situación pésima, porque cree en Dios.
Hacia el final de su artículotambién cuestiona la actitud de Richard Dawkins, el ateo famoso, viéndolo como un adolescente que se puede dar el lujo de atacar a los creyentes desde su posición de privilegio, alejado de las necesidades de los que claman a Dios y esperan en El.
En sí, Arnade sólo repitió las palabras de proverbista (30:8,9). El que tiene bienes y posiciones fácilmente se puede hacer presa de una actitud en que Dios no es “necesario”. Tiene más de lo que necesita y fácilmente se va aislando de la necesidad humana. Comienza a creer que no necesita a Dios porque todo le va bien. Esto también se aplica a los estilos de vida desenfrenados de tantos poderosos y populares, que luego son vistos como dignos de imitarse por el resto de nosotros.
Aunque Arnade no dice que ha dejado de ser ateo, nos deja un mensaje muy importante, particularmente a los cristianos que vivimos en situaciones acomodadas. Tal vez no nos hacemos ateos, pero sí podemos caer en la trampa de un deísmo moralista, terapeútico. También, los bienes materiales nos separan de otros porque llegan a “comprobar” que Dios nos ha bendecido a “nosotros” y no a gran mayoría de cristianos que son pobres. De allí nuestra fe y vivencia fácilmente se hacen una versión “cristianizada” de lo que las sociedades “avanzadas” proclaman como una vida de éxito y bendición. Por supuesto, comenzamos a creer que nuestra versión “pulida” de la fe es “más fiel” que las versiones que practican los pobres.
Y por eso al terminar el año es un ateo quien nos llama a considerar, de nuevo, los valores del reino y lo que significa seguir a Cristo. El estar acomodado trae ventajas, pero también tentaciones muy particulares, tales como tener una seguridad falsa en lo que tenemos o lo que hemos logrado. Todos necesitamos de Dios, sólo que algunos nos podemos dar el lujo de creer que no lo necesitamos, de marginalizarlo en nuestras vidas de “éxito”.
Si el ateísmo es lujo de los ricos, entoncescreer en Dios es la realidad de los que nos humillamos y dependemos de nuestro creador. Las bienaventuranzas del reino son para los pobres, los necesitados, los que lloran y sufren. Esos son los saciados.
Les invito a caminar con los pobres que esperan en Dios y saben que sin Dios no hay esperanza. Gracias, Chris Arnade, por recordarnos lo que significa buscar las bienaventuranzas divinas y de seguir a Cristo el día de hoy.

Autores:  Juan Francisco Martínez

©Protestante Digital 2013

Ecumenismo de sangre

Publicado: diciembre 29, 2013 en Iglesia, Religión

Leonardo de Chirico

En una entrevista, el Papa ha hablado acerca de la unidad de los cristianos.

El hecho de que el Papa Francisco conceda entrevistas tanto a la prensa religiosa como a la secular ya no constituye una sorpresa. La revista Time le eligió “el hombre del año” debido a su acercamiento más abierto y relajado a los medios de comunicación.

Esta actitud se expresó en una entrevista que publicó el periódico italiano La Stampa el día 15 de diciembre.La conversación empezaba con una reflexión sobre la Navidad pero después avanzó hacia otros temas, incluyendo interesantes comentarios sobre los puntos de vista del Papa acerca de la unidad de los cristianos.

LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS, ¿ES UNA PRIORIDAD PARA EL PAPA?
Esta pregunta se le planteó bruscamente al Papa Francisco durante la entrevista que le hizo el periodista de La Stampa. El respondió lo siguiente: “Sí, para mí el ecumenismo es una prioridad. Actualmente hay un ecumenismo de sangre. En algunos países matan a los cristianos por llevar una cruz o por tener una Biblia y antes de asesinarles no les preguntan si son anglicanos, luteranos, católicos u ortodoxos. Su sangre está mezclada. A los que matan es a los cristianos. Estamos unidos por la sangre, aunque todavía no hayamos conseguido tomar las medidas necesarias para alcanzar la unidad entre nosotros y puede que el tiempo no haya llegado aún… Aquellos que matan a cristianos no te piden tu documento de identidad para ver en que Iglesia fuiste bautizado. Necesitamos tomar estos hechos en consideración”.

Son éstas unas palabras importantes que tienen en cuenta lo que ocurre en el mundo. Los cristianos que sufren persecución en diferentes situaciones minoritarias pertenecen a distintas iglesias y tradiciones, pero son perseguidos principalmente a causa de que su fe pública suscita oposición. Su identidad eclesiástica es definitivamente secundaria. Más que su adhesión a una iglesia (cualquiera que sea) lo que primero importa es su fidelidad a Cristo y su Evangelio. Es su fe personal como seguidores de Jesús lo que incita a la persecución contra ellos. En el mundo global, las distinciones puramente denominacionales y las complejidades ecuménicas tienen muy poco sentido. El corazón del asunto es el corazón del Evangelio.

¿EN QUÉ SE BASA LA UNIDAD?
Hay todavía algo más que decir sobre lo que el Papa expresa concerniente al “ecumenismo de sangre”. Parece que si bien reconoce la impresionante realidad de la persecución de cristianos, sin importar cuales puedan ser sus etiquetas secundarias, el Papa piensa todavía en la unidad en términos de las categorías ecuménicas y católico romanas antiguas. Cuando se refiere al “bautismo” como la marca de la identidad cristiana se hace eco de la idea dominante en los círculos ecuménicos, es decir, que la unidad de los cristianos se basa en el bautismo. Según este punto de vista, ser bautizado significa ser cristiano y, por lo tanto, estar unido a Dios y a los demás cristianos. Esta es la doctrina católico romana estándar (p.e. Unitatis Redintegratio 3.22) (La Restauración de la Unidad) y la enseñanza ecuménica (p.e. el “Texto de Lima” de 1982, titulado Bautismo, Eucaristía y Ministerio ).

El ecumenismo de sangre en cambio se basa en una fe personal en Jesucristo. No es opuesto al bautismo, por supuesto, pero no se basa en el mismo. Es probable que algunos de estos mártires no estén ni tan siquiera bautizados ni pertenezcan formalmente a ninguna iglesia cristiana histórica. Sin embargo, son creyentes en Jesucristo y esto es lo que realmente cuenta para su salvación y nuestra unidad en su conjunto como un cuerpo de creyentes. Por otra parte, muchos que han sido bautizados y son canónicamente miembros de alguna institución religiosa no son cristianos en absoluto. El fenómeno del nominalismo en Occidente demuestra que una persona puede estar bautizada y a pesar de ello ser totalmente contraria o indiferente al Evangelio y a su mensaje. La unidad cristiana no está fundamentada en el bautismo, sino en una fe personal en Jesucristo. Los que están unidos son aquellos que son creyentes cristianos en el sentido bíblico.

REPLANTEANDO EL ECUMENISMO
El ecumenismo de sangre debería servir de estímulo para replantear nuestra teología referente a la unidad de los cristianos, más allá de las consideraciones sentimentales hacia los cristianos perseguidos y con vistas a una mejor comprensión bíblica de lo que es un medio para que la Iglesia sea “una, santa, católica y apostólica”. Según el Vaticano II y otras enseñanzas magisteriales posteriores la unidad de los cristianos debería tener tres cosas en común: profesar la misma fe, celebrar la misma Eucaristía y estar unidos bajo el mismo ministerio sacramental de la sucesión apostólica en sumisión al ministerio papal. Paradójicamente, esta forma de entender la unidad es uno de los obstáculos más grandes para la unidad de los cristianos porque se deduce la unidad a partir de un sacramento administrado por una iglesia y confunde la unidad con estar bajo una determinada institución religiosa. Los mártires a los que se refiere el Papa no encajan en esta definición de la unidad, pero ellos son, no obstante, considerados como los cristianos verdaderamente unidos.

El ecumenismo de sangre demuestra que estas dimensiones no son necesarias para que tenga lugar la auténtica unidad y en cambio sirven únicamente como cargas adicionales y complementarias. El Papa Francisco, sin embargo, ha subrayado debidamente la realidad del ecumenismo de sangre. Pero el tiempo dirá si dejará de hablar de su “prioridad ecuménica” sin hacer nada al respecto o, en su lugar se decidirá a pensar en el ecumenismo más allá de los simples estereotipos ecuménicos e ir hacia unos patrones más bíblicamente garantizados. La unidad de estos mártires con la Iglesia Católico Romana puede que sea “imperfecta”, pero su unidad con Cristo es perfecta y esto es lo que realmente importa.

Traducción: Rosa Gubianas

Autores: Leonardo de Chirico

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MYANMAR: El general azafrán

Publicado: diciembre 29, 2013 en Noticias, Religión

El líder budista de Myanmar, la religión mayoritaria, proclama: “Nuestro objetivo es defender al país de la invasión musulmana. En la guerra de religiones ya han muerto 300 personas

Mandalay
Ashin Wirathu, líder de los budistas de Myanmar. / P. Bronstein (Getty)

Pocos lugares evocan más paz en el imaginario colectivo occidental que un monasterio budista. Pero el de Masoeyein, en la ciudad myanma de Mandalay, es diferente. Aquí ejerce el poder absoluto Ashin Wirathu, que se denominó a sí mismo el Bin Laden birmano antes de que la revista Time lo bautizase en portada como El rostro del terror budista. Y terror, sin duda, no falta en Masoeyein. Basta con recorrer unos metros desde la entrada de este imponente complejo religioso, en el que viven y estudian unos 2.500 monjes, para darse de bruces con dos gigantescos paneles repletos de crudas fotografías que reflejan la brutalidad del grave conflicto religioso que sacude al país.

En una pared se han colgado las imágenes de viviendas de musulmanes en llamas y grotescas instantáneas de los cadáveres mutilados de miembros de la minoría étnica rohingya, que Naciones Unidas considera la más perseguida del planeta y cuya existencia es la excusa que esgrimen extremistas religiosos y ultranacionalistas como Wirathu para justificar los episodios de violencia que se repiten intermitentemente desde que el 28 de mayo de 2012, según la versión oficial que han refutado diferentes organizaciones, tres hombres rohingya violaron y asesinaron a una joven budista en el Estado occidental de Rakhine.

Seis días después, y aunque los acusados ya habían sido detenidos —uno se suicidó poco después y los otros dos fueron condenados a pena de muerte—, budistas exaltados asaltaron un autobús, arrastraron a 10 líderes musulmanes que regresaban desde Yangón, la principal ciudad del país, y los apalearon hasta la muerte sin que nadie en la localidad de Taungup hiciese algo por impedirlo. Y nadie ha sido juzgado por esa matanza. Desde entonces, diferentes fuentes estiman que han muerto más de 300 personas, la mayoría musulmanes como los que aparecen destripados y decapitados en las fotografías que cuelgan en Masoeyein.

En una pared contigua se exhiben las imágenes de los cuerpos sin vida de monjes budistas, algunos de ellos novicios de corta edad, descuartizados a machetazos y con las cabezas reventadas en diferentes países. En una de las fotografías, una niña sostiene un cartel en el que se lee: “Detened el asesinato de monjes”. Junto a este escaparate del horror, un retrato de proporciones generosas muestra a un Wirathu de rostro angelical como el salvador del budismo, una religión que profesa el 89% de los 55 millones de habitantes de Birmania, rebautizada como Myanmar por la Junta Militar que en 2010 colgó los uniformes para vestir de civil y comenzar una de las transiciones democráticas más complejas de la historia.

Un policía birmano vigila a los rohingya del campo de refugiados de Sittwe, el más grande de Birmania Myanmar, donde están recluidos 90.000 integrantes de esta minoría étnica. / Zigor Aldama

Con su breve estatura y maneras suaves, es difícil imaginarse a Wirathu como el despiadado hombre al que muchos acusan de incitar a la violencia religiosa. Pero, a pesar de que ha rebajado el tono tras la oleada de críticas que ha recibido en todo el mundo —menos en Myanmar, donde incluso el presidente lo considera una persona venerable—, el discurso de este líder del movimiento 969 (que está teóricamente ilegalizado y toma su nombre de los nueve atributos de Buda, los seis de sus enseñanzas y los nueve de la orden budista) no deja lugar a dudas.

EL PAÍS

“Somos la respuesta a la invasión musulmana que sufre Myanmar, y nuestro objetivo es defender al país de ella”, asegura mientras se coloca bien la túnica naranja y sorbe un zumo de frutas. “Nosotros no tenemos fusiles, no estamos detrás de ningún acto violento, solo queremos evitar que los musulmanes controlen el país y dar a conocer la situación actual a nuestros compatriotas para que puedan actuar en consecuencia”. A su alrededor, el resto de monjes asiente. De hecho, ahí reside la razón de que hayan promovido el proyecto de ley que pretende prohibir los matrimonios entre personas de diferente credo y hayan llamado al boicoteo de negocios musulmanes.

Porque están convencidos de que los rohingya, y los musulmanes myanmas en general —que suman en torno al 6% de la población—, se han confabulado para hacerse con el poder en todo el país antes del año 2100, y que uno de los mecanismos para conseguirlo es la desestabilización social por medio del incremento de su peso demográfico. “Hay evidencias históricas de que son inmigrantes ilegales venidos de Bangladesh con los británicos, y tenemos pruebas de que no han dejado de llegar. Pero no son capaces de coexistir en paz. Pagan a las mujeres locales para que se casen con ellos y se conviertan al islam. Y luego tienen muchos más hijos que los rakhine locales. Eso resta recursos a la población nativa. Además, son una comunidad violenta y endogámica que busca la segregación del resto de religiones. Persiguen la creación de un Estado islámico en Rakhine —se estima que 700.000 de sus 3,8 millones de habitantes son de etnia rohingya— y luego esperan extender ese éxito al resto del país”, añade U Jotika, abad del cercano monasterio de Ooyin.

Wirathu, que en una entrevista comparó a los rohingya con la carpa africana, “porque se reproduce sin cesar hasta que acaba con las especies autóctonas”, apuntala esta teoría con la aseveración de que esa etnia suponía ya, antes del estallido de la violencia, el 98% de la población en las remotas poblaciones occidentales de MauTaw, YathaeTaung, y ButheeTaung, cuyo peso demográfico en el conjunto del Estado de Rakhine es insignificante. Pero eso ya es suficiente para que el monje muestre su oposición a que los rohingya sean considerados myanmas de pleno derecho, como exigen ellos, y aboga por el estricto cumplimiento de la ley de 1982 que regula la concesión de la nacionalidad.

A la entrada del monasterio hay fotos de monjes asesinados y de cadáveres mutilados de musulmanes

En la práctica, la aplicación de esa norma, que ha quedado en un limbo legal y que fue introducida para convertir a los rohingya en apátridas, supondría la expulsión de los 1,2 millones de habitantes de esta etnia no reconocida legalmente entre las 135 que componen el complejo atlas humano de Myanmar. “Si hubiese otros países musulmanes que quisieran aceptarlos, se los enviaríamos con mucho gusto”, dispara Wirathu con una sonrisa. En su defecto, aboga por mantener la actual política de apartheid que ha supuesto el hacinamiento de más de 140.000 personas en el gueto de Aungmingalar, situado en la ciudad de Sittwe, y en los campos de desplazados internos en el Estado de Rakhine.

Allí, 300 kilómetros al oeste del monasterio de Wirathu, la presencia militar apabulla. Nadie entra o sale sin un permiso que se concede de forma arbitraria por las autoridades, y los rohingya están privados de algunos de los derechos más básicos, como el de libre movimiento. Los habitantes de la docena de campos, en los que las condiciones rozan lo inhumano, y los del barrio de Aungmingalar, ubicado en el centro de Sittwe, tienen prohibido salir de estos guetos a los que les ha enviado el Gobierno y carecen de sustento alguno. Sin un carné de identidad no tienen alternativa.

Sobreviven gracias a las raciones que reparte el Programa Mundial de Alimentos y al trabajo de ONG internacionales que también están en el punto de mira de los extremistas y han sufrido su ataque en numerosas ocasiones. “Muchos hemos vendido nuestras joyas para sobornar a la policía y que dejen a algunos de nuestros familiares viajar a Yangón”, cuenta Amin, un joven de 18 años residente en Aungmingalar, en una carta porque tiene miedo de hablar.

Entrada al monasterio de Masoeyein, en Mandalay. / Z. A.

La interpretación que los rohingya hacen de la historia y de su origen es muy diferente de la de Wirathu. Y ahí reside el quid del conflicto. En los campos de desplazados nadie se considera procedente de la actual Bangladesh, Bengal Oriental en tiempos del Imperio Británico. “Nosotros mismos y nuestros antepasados desde hace siglos hemos vivido aquí. Por eso somos tan ciudadanos de Myanmar como los rakhine”, comenta Aung Win, uno de los líderes rohingya confinados en los campos. “Ahora, con la excusa de elaborar un censo, el Gobierno quiere hacernos firmar un documento en el que se nos califica de bengalíes. Y a cambio, dicen, permitirán nuestra reubicación en los lugares en los que vivíamos antes de que estallase la violencia. Pero nos negamos a ello, porque podría suponer el principio de una repatriación forzosa”.

Kyaw Min, presidente del Partido para la Democracia y los Derechos Humanos, uno de los pocos representantes rohingya, actualmente en la oposición, va más allá en su denuncia: “Lo que está sucediendo es una limpieza étnica en toda regla, con la connivencia del Gobierno y el silencio de la comunidad internacional. Hay numerosos documentos que atestiguan la existencia de los rohingya desde el siglo VIII. Desde entonces se han vivido enfrentamientos, pero la mayor parte del tiempo hemos vivido en paz. Si ahora la situación ha estallado, y no parece que vaya a mejorar, es por motivos electoralistas. Se acercan las elecciones de 2015, en las que el Ejecutivo de Thein Sein, que también niega la existencia de los rohingya, puede sufrir un gran batacazo y quiere jugar la baza del nacionalismo religioso extremista para ganar votos”.

Mientras tanto, los rohingya se ven obligados a escapar del país en viejas barcazas que esperan en el improvisado puerto de los campos de desplazados. Su objetivo es alcanzar Malasia y Australia, pero en demasiadas ocasiones las embarcaciones ceden antes y el mar se los traga. Como el pasado día 3 de noviembre, cuando el hundimiento de un barco con destino a Bangladesh se saldó con 70 muertos. “Y quienes tienen más suerte suelen caer en manos de mafias que comercian con seres humanos, ya sea para trabajo esclavo o para la prostitución”, explica Aung Win mientras apunta al último barco que tuvo que dar media vuelta en alta mar cuando se pararon sus motores. “Y el problema es que ya ni siquiera es un conflicto exclusivo de las etnias rohingya y rakhine, sino una guerra entre musulmanes y budistas”.

El Gobierno myanma ha recluido a los miembros de la minoría rohingya en guetos que están vigilados por la policía

No en vano, los choques con los rohingya han derivado en masas enfervorecidas que han dejado reducidos a cenizas cientos de edificios en localidades como Meiktila, donde no reside ningún miembro de esa etnia, pero sí viven musulmanes. Wirathu reconoce que es el auge del islam lo que “supone una amenaza directa para la forma de vida y el bienestar de la población local”, y asegura que no tiene ningún conflicto con el resto de religiones. “El problema son solo los musulmanes”, recalca. “Y sobre todo, los inmigrantes bengalíes”.

Este discurso se repite hasta la saciedad por todo el país, razón por la que pocos habitantes de Myanmar muestran empatía con los rohingya. Ni siquiera se pronuncia a favor de sus derechos Aung San Suu Kyi, hija del fundador del Myanmar libre, Aung San, y símbolo de la democracia desde 1988. Eso sí, Nyan Win, uno de los líderes de su partido, la Liga Nacional para la Democracia, cree que debería modificarse la ley de 1982 para concederles la nacionalidad y “desactivar así el conflicto y a los elementos extremistas que lo alientan”.

Pero nada hace pensar que eso vaya a suceder. “Es imposible que las dos comunidades convivan en paz si una de ellas no acata las normas de la mayoría. No es posible que los bengalíes tengan tantos hijos, se casen con varias mujeres y traten de imponer el islam”, reprocha U Shwe Mg, miembro del Comité Central del Partido para el Desarrollo de la Nación Rakhine, considerado uno de los atizadores del odio contra los rohingya.

En los campos de desplazados se hace evidente que algunas de estas críticas son fundadas. La mayoría de los entrevistados tienen entre dos y seis hijos —muchos sin registrar— y multitud de mujeres budistas han sido obligadas a convertirse a la religión de su marido tras contraer matrimonio, “tal y como ordena la sharía”. Aunque no faltan los hombres que aseguran no tener más de una mujer porque no pueden mantenerlas. “Los rakhine no deberían inmiscuirse en asuntos que afectan a nuestra vida privada”, espeta Aung Win. “Tenemos derecho a regirnos por la tradición islámica”.

La reconciliación se antoja difícil. “No confiamos en los musulmanes, que prendieron fuego a sus propias casas para aparecer como víctimas de un genocidio a los ojos de la comunidad internacional. Deberíamos separar ambas comunidades y aplicar la ley a los inmigrantes”, sentencia Shwe Mg. “Eso es precisamente lo que está sucediendo. De hecho, lo que están haciendo con los rohingya es como lo que los nazis hicieron con los judíos”, replica Abu Tahay, líder político de esa etnia afincado en Yangón. “Y la gente no entiende que en Myanmar no habrá democracia si no se resuelve este conflicto”.


Leonardo de Chirico

Teología de Francisco: Contrarreforma y devoción mariana

 La mayoría de la gente parece admirar el nuevo estilo del Papado, pero pocos se han tomado interés para ocuparse de la visión teológica de Francisco que inspira su papado.

Desde su elección el Papa Francisco ha estado impresionando a la opinión pública con sus actitudes extrovertidas, sus costumbres sencillas y su lenguaje encantador. La reciente Jornada Mundial de la Juventud (WYD por sus siglas en inglés) confirmó todas estas cualidades.
La mayoría de la gente parece admirar el nuevo estilo “franciscano” del Papado, o sea, una combinación de modales frugales, énfasis en la misericordia y una aparente accesibilidad.
Son pocos, no obstante, los que se han tomado el tiempo suficiente para ocuparse de la visión teológica de Francisco que inspira su papado.
EL FONDO TRIDENTINO … El primer paso para embarcarse en esta tarea es la lectura de su primera encíclica Lumen Fidei (5 de Julio de 2013), en la cual Francisco (junto con Benedicto XVI, que es el principal redactor del documento), entre otras cosas, actualiza la teología del Concilio de Trento.
En este documento, sumamente autoritativo, reitera la doctrina de la salvación por la fe mediante los sacramentos y las obras, renovando así el rechazo católico a la afirmación protestante “Sola Fide”, es decir, las buenas noticias de que somos salvados por la gracia sola a través de la fe sola.
La adhesión a Trento y a la Contrarreforma puede parecerle remota, e incluso extraña a Francisco (aunque nunca deberíamos olvidar que pertenece a la orden de los jesuitas), pero la firme evidencia teológica dice lo contrario.
En la doctrina de la salvación fundamental, Trento está todavía vivo y perfecto, quizás en el tono amistoso del papa Bergoglio, pero allí está, intacto como siempre. Mientras que las perspectivas del Papado muestran signos de cambio, el núcleo doctrinal de la Iglesia de Roma se ha confirmado sin avances significativos.
… Y LA VISIÓN DE APARECIDA La WYD proporcionó otro importante punto de referencia que está en el corazón del programa de Francisco y, por consiguiente, debe ser considerado. Desde Trento, en medio de los Alpes Italianos, viajamos a Aparecida (Brasil), “a la otra parte del mundo”, como lo expresó Francisco.
En 2007 los Obispos Latinoamericanos se encontraron en Aparecida para celebrar su Quinta Conferencia General, donde el entonces Cardenal Bergoglio fue uno de los principales inspiradores del documento final. Es un texto de 165 páginas que define acertadamente a Francisco en cuanto a su lenguaje teológico, su énfasis pastoral y su programa misionero. Aparecida muestra con exactitud la visión teológica del Papa. Debido a su importancia la examinaremos con más detenimiento en un “Desde Roma” futuro.
Para Francisco, Aparecida no es únicamente un documento fundamental; es primero y ante todo un santuario mariano que se construyó para guardar una estatua de María que, según la tradición, fue encontrada en 1717 por un grupo de tres pescadores. Desde 2011, se ha convertido en el mayor destino de peregrinación mariana del mundo.
Durante la semana WYD, en su alocución a los obispos brasileños el día 27 de Julio, Francisco dijo que “Aparecida es la clave interpretativa para la misión de la Iglesia”. Hay algo importante que puede encontrarse allí; algo que ayude a comprender lo que la Iglesia tiene que ver en cuanto a su misión.
Al explicar la intención de su comentario, el Papa llegó a decir que “en Aparecida Dios ofreció su propia madre a Brasil” y reveló “su propio ADN”. Si bien el Evangelio trata de Dios dando Su Hijo al mundo, aquí Francisco habla de Dios ofreciendo su madre. ¡Esto no es meramente un asunto de minucias teológicas!
Según el Papa, la lección de Aparecida tiene que ver con la humildad de los pescadores y su afán de comunicar a los demás su descubrimiento. Esta es la “clave interpretativa para la misión de la Iglesia”: humildad y misión.
Nótese que estamos hablando de la recuperación de una estatua de María que ha llegado a ser una atracción mundialmente famosa para millones de personas. El Evangelio se basa en un grupo de humildes pescadores que son llamados por Jesús a seguirle y hablar a los demás sobre El. Francisco aquí habla sobre unas gentes que encontraron a María y se convirtieron en misioneros por ella. De nuevo, ¡esto no es una pequeña diferencia!
MARIANISMO TERRITORIAL En Aparecida está el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida, un centro mariano que es muy querido por el Papa Bergoglio.
Antes del WYD, en su discurso del 24 de Julio, Francisco dijo: “¡Qué alegría que siento cuando vengo a la casa de la madre de todos los brasileños, el Santuario de nuestra Señora de Aparecida! Al día siguiente de mi elección como Obispo de Roma, visité la Basílica de Santa María la Mayor en Roma, para encomendar mi ministerio como Sucesor de Pedro a Nuestra Señora. Hoy he venido aquí para pedir a María nuestra Madre por el éxito de la Jornada Mundial de la Juventud y para poner a sus pies la vida de los pueblos de Latinoamérica”.
Aquí nos encontramos con algunos puntos en común del marianismo de Francisco:
– La prioridad de su devoción mariana. – Su primer acto como Papa fue un acto mariano. – Su creencia de que la función papal debería encomendarse a María. – Su plegaria a María por el éxito del WYD. – Su dedicación a María de los pueblos de América Latina.
Esta frase resume el centro del marianismo de Francisco. Lo que es todavía más sorprendente, sin embargo, es su comprensión “territorial” de Aparecida. Cuando dice que María es la madre de “todos los brasileños”, está aplicando un alcance “territorial” de su religión, como si cada brasileño, a pesar del pluralismo religioso que marca a Brasil fuera, no obstante, un hijo de María.
Esta actitud refleja como es de difícil para una cultura mayoritariamente católico romana aceptar el hecho de que María puede ser la madre de los brasileños católico romanos, pero no de aquellos que pueden tener un gran respeto para la María bíblica pero sin convertirla en alguien digno de ser venerado.
Cuando el papa Francisco habla extensamente de “misión”, “difusión” y “encuentro con Cristo” -un lenguaje que parece muy evangélico- se debe ser consciente que el fondo de todo esto se halla entre Trento y Aparecida. El se mantiene entre el énfasis de la Contrarreforma en un Evangelio sinérgico y la actitud “misional” que puede encontrarse en su concienzudo marianismo.
 Traducción: Rosa Gubianas

Autores:  Leonardo de Chirico

©Protestante Digital 2013


Entrevista con el líder de U2

Bono ama al Jesús de la justicia social sin 'cortés banalidad'

El cantante Bono, de U2 / Emol
“Yo creo que Jesús fue el Hijo de Dios” dice el cantante irlandés, que argumenta que Jesús exigía compromiso social y rechazaba “pretensiones”.

NUEVA YORK

El líder de la banda U2, Bono, ha defendido en una entrevista radiofónica con el locutor Jim Daly, presidente de ‘Focus on the Family’ (FOTF), que Jesús no fue un ejemplo de afabilidad como la entienden hoy la mayoría de cristianos en el mundo occidental.

La conversación con Bono se dio en la sede de la Sociedad Bíblica Americana, en Nueva York, ciudad en la que U2 está grabando su nuevo disco.

El cantante explicó su interés en la figura bíblica de David, “un músico” a quien Dios le prometió que sería Rey. Para Bono destaca “los ‘blues’ que David escribió en la cueva, huyendo de Saúl” y otras canciones de desesperación del que sería después el líder del pueblo. Los Salmos de David, cree, muestran a los cristianos hoy en día que se puede “ser honesto con Dios”.

MODALES, CORTESÍA Y FORMAS DE ACTUAR
El líder de U2 reconoció que a menudo los evangélicos le ven como un cristiano “no ortodoxo”. Una crítica que recibe en parte por su colaboración abierta con todo tipo de grupos religiosos pero también por sus críticas habituales al cristianismo occidental.

“La cortesía es una cosa maravillosa. Los buenos modales son, de hecho, algo muy importante. Pero recordemos que Jesús no tenía muchos modales tal como los entendemos hoy en día, él hablaba directamente a las situaciones”.

En referencia a la forma de actuar de muchos creyentes, Bono añadió que “hay que tener mucho cuidado con que la gracia y la cortesía no confluyan en banalidad en nuestro comportamiento, siendo simplemente amables”.

En este sentido, el artista irlandés mencionó el momento en el evangelio de Lucas (capítulo 9) cuando Jesús dice a un discípulo potencial: “Deja que los muertos entierren a sus propios muertos”. “Esa respuesta me suena a punk rock”, dijo Bono. “Jesús sabía lo que había en el corazón de esa persona, y él no quería pretensiones”.

“Así que tenemos que ser más vanguardistas, y no hacer los signos de virtud obvios, porque Jesús desconfía de eso”. La fe debe llevar a actos que tengan un impacto real en las personas alrededor: “Miremos más al fondo, miremos a las acciones”.

LA JUSTICIA SOCIAL DE JESÚS
Preguntado por cómo su fe en Dios le lleva a luchar por la gente sin recursos, explicó: “Jesús empezó su ministerio, ¿cómo? Entrando en el templo, citando a Isaías, diciendo: ‘que los ciegos puedan ver, que los cautivos sean liberados’…. ¡Toda la agenda de la justicia!”.

El artista irlandés lidera  la campaña contra la pobreza “ONE”, que quiere demostrar que “tú y yo podemos tener muchas diferencias en aspectos filosóficos o teológicos, pero podemos estar de acuerdo en la importancia de ayudar a nuestro prójimo”.

“El desaprovechamiento del potencial humano es una de las razones por las que entré en el activismo social”, explicó. “Algo va mal” cuando hay personas que mueren porque no pueden acceder a medicación que “se puede comprar en cualquier farmacia” del mundo occidental. “El trabajo del amor es darse cuenta de ese potencial en otras personas”.

También aprovechó para destacar el papel fundamental que los evangélicos estadounidenses tuvieron en los primeros años del siglo XXI presionando a George W. Bush (por entonces presidente del país) para que luchara contra el Sida en África y ofreciera ayuda para campañas que frenaran el avance del virus.

Pero su activismo, que conlleva aparecer a menudo en los medios de comunicación y teniendo reuniones con jefes de Estado, puede llevarle a ser foco de las críticas. Por ello, es importante “ser cuidadoso, hacer a veces simplemente lo que hay que hacer, servir en silencio”, explica.

“NO HAY QUE HACER UN DOCTORADO PARA ENTENDER EL EVANGELIO”
Durante la conversación, Bono profundizó en su fe personal en Cristo. “Jesús no se veía como un profeta, un buen maestro, como una persona muy amable. No es así como Él se veía”. Y citó la disyuntiva que C.S. Lewis popularizó: “un reto: o Jesús era el que decía ser o fue realmente un pirado. Hay que tomar una decisión. Y yo creo que Jesús fue el Hijo de Dios”.

Sin embargo, es necesario un acercamiento suave a quienes no aceptan el evangelio.“Tenemos que ser muy respetuosos con lo que creen que esto [el evangelio] es absurdo, no debemos ser combativos”.

Aún en su “locura”, el evangelio es sencillo, cree el líder de U2. “Es perfecto que nace un bebé en un pesebre, en un tiempo particular y en una comunidad particular… así que no hay que ir a la Universidad o hacer un Doctorado para entender esto, basta con ir a la persona de Cristo”.

DALY: BONO ES ORTODOXO EN LO IMPORTANTE
 Tras la entrevista, Jim Daly opinó que “Bono cree en Jesucristo y le reconoce como su salvador” y “podrá ser poco ortodoxo en sus acercamientos, a veces, pero es bastante ortodoxo en las áreas que más importantes son: amar a Dios y amar a las personas”.

El presidente de FOTF destaca que el artista “escoge salir allá fuera y servir junto a otras personas consumidas por su deseo de ayudar a otros”, en lugar de “disfrutar fácilmente de su fama y su fortuna”.

 Puede escuchar  la entrevista completa con Bono aquí (audio en inglés).

Autores: Joel Forster

Fuentes: FOTF

Editado por: Protestante Digital 2013

Creative Commons

by Christian Post Guest Voices

Photo: Flickr/Suketu Gajjar – Creative Commons

By Wade Burleson

“But we have this treasure in jars of clay to show that this all-surpassing power is from God and not from us” (II Corinthians 4:7).

I saw my first Catfish television show this week. My son told me about it. Very few people over thirty years of age have probably seen the show, but most people under thirty probably watch every episode. It is a documentary about people creating false on-line profiles and then engaging in on-line relationships with other people, all the while pretending to be somebody other than who they really are. The show is raunchy. The show is ridiculous. The show is revealing.

Our world has hit rock bottom.

Our world is filled with bottom feeders.

Bisexual, transsexual, homosexual, asexual — it matters not; all that matters is that you feel good about yourself. The idea that there is a God to whom a human being is accountable is laughable. To teach young people that the world revolves for a purpose, and that purpose is not self-indulgence, is like teaching a foreign language. Christians are a minority in America. Make it known you believe in Jesus Christ and remind people that every human being will one day give an account to Him for the way they have lived their lives, and you will be called a racist, intolerant, homophobic or any other number of epithets. America is pagan. Americans are pagan. Paganism reigns.

It’s about time.

Christians have had far too much political power for far too long. Christians have been way too comfortable for way too long. Worldly power and comfort are to Christianity what diesel is to gasoline cars; it might fit in the gas tank, but over time the engine always sputters and stops. Christians need to suffer a little persecution and feel what it is like to be in the minority. The all-surpassing power of God is never seen or felt when our clay jars look like jewel encrusted golden bowls.

Jesus took twelve disciples in the middle of a pagan Roman empire and transformed the world. For the first few hundred years disciples of Christ were beaten, abused, tortured, and even murdered for their faith. Some were thrown in vats of boiling water, others were crucified upside down, some were stoned, and a few were thrown to the wild animals in arenas filled with pagans laughing and bettinghow long the poor Christian would last. No follower of Jesus Christ in those early days expected power, riches or worldly goods. Rare were the Lydias who sold purple to the elite or the Christian noblemen who walked the corridors of power. Those ancient Christians were weak by the world’s definitions. They had no fame or fortune. They were despised and ridiculed. They experienced penetrating physical and psychological pain from people who perpetually protested their purity. To follow Christ may have meant heaven in their hearts, but it was definitely hell in their hoods.

Yet, in those early days followers of Christ didn’t fight those who offended or abused them; they loved them. They didn’t bitterly renounce their earthly countries. How could they? They were looking for a better country and a city not built with human hands. They never thought in terms of a material kingdom because they had entered into a kingdom not always seen with the physical eye. The power they had was spiritual. The aura of their presence was Divine. The inner strength they possessed was priceless. Those early Christians may have looked like little ole inexpensive and weak clay jars to the world at large, but the world soon came to see that there was a treasure within them–a treasure missing in the lives of bottom feeders.

That’s how the world will be changed. We followers of Jesus Christ don’t need to moan that America is now pagan. We need not complain over our loss of political or economic power. We must simply walk among bottom feeders and show that the Divine Treasure is within us.

Let the show begin.


Wade Burleson is pastor of Emmanuel Baptist Church in Enid, Oklahoma and blogs atWadeBurleson.org.

 

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